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Budismo · Theravada · Mahayana · Zen / Chan · Budismo tibetano (Vajrayana)

Siddhartha Gautama, el Buda

Siddhattha Gotama · सिद्धार्थ गौतम · 𑀲𑀓𑁆𑀬𑀫𑀼𑀦𑀻 (sakyamunī) · 釋迦牟尼

c. 480 a. C. – c. 400 a. C.Relato que combina historia, teología y tradición

Asceta y maestro del norte de la India, nacido en el clan de los sakyas, al que la tradición llama el Buda, «el que ha despertado». Las fuentes canónicas, fijadas por escrito siglos después de su muerte, lo presentan renunciando a una vida acomodada, alcanzando el despertar en Bodh Gaya y enseñando durante cuarenta y cinco años un camino medio para extinguir el sufrimiento. Su existencia histórica es aceptada por la crítica; casi todos los detalles de su vida pertenecen a una biografía religiosa elaborada por la comunidad.

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Buda de pie, arte de Gandhara

Buda de pie, arte de Gandhara · Public domain

En sus palabras

«Los fenómenos van precedidos por la mente, tienen a la mente por guía, están hechos de mente. Si uno habla o actúa con la mente corrompida, el sufrimiento lo sigue como la rueda sigue la pezuña del buey que tira del carro.»

Dhammapada 1 (trad. inglesa de Max Müller, SBE X, 1881; texto pali en SuttaCentral)

Su idea central

Las cuatro nobles verdades: Formuladas en el primer sermón (SN 56.11), organizan toda la enseñanza al modo de un diagnóstico médico.

Biografía

6 min de lectura

Un hombre detrás de un título

«Buda» no es un nombre, sino un participio: buddha, en pali y en sánscrito, significa «despierto», el que ha salido del sueño. El hombre que lo recibió se llamaba, según las fuentes, Gotama (en sánscrito, Gautama), apellido de linaje de una familia del clan de los sakyas; el nombre personal Siddhattha («el que ha cumplido su propósito») aparece en textos posteriores al canon más antiguo, que casi siempre lo llama Gotama, «el asceta Gotama» o, en boca de sus discípulos, Bhagavā, el Bienaventurado. La tradición añadió después el título de Sakyamuni, «el sabio de los sakyas», que es precisamente la palabra grabada en el primer testimonio material que tenemos de él.

Ese testimonio es una columna de piedra. Hacia 249 a. C., en el vigésimo año de su reinado, el emperador Ashoka visitó la aldea de Lumbini, en la frontera actual entre Nepal y la India, e hizo inscribir en escritura brahmi que allí había nacido «el Buda, el sabio de los sakyas», y que por ello eximía a la aldea de impuestos. La columna, redescubierta en 1896, es el ancla documental de toda la biografía: no prueba los detalles, pero demuestra que, un siglo y medio después de su muerte, una comunidad poderosa veneraba ese lugar como su cuna.

Cuándo vivió

Las fechas son el primer problema. La tradición theravada de Sri Lanka situó su muerte en 544 o 543 a. C.; la historiografía europea del siglo XIX, a partir de las crónicas cingalesas corregidas, propuso c. 563–483 a. C. («cronología larga»). Los coloquios de Gotinga dirigidos por Heinz Bechert (1988–1997) desplazaron el consenso: la mayoría de los especialistas sitúa hoy su muerte en torno al año 400 a. C., con un margen de dos o tres décadas, a partir de las listas de maestros del Vinaya y de la distancia que las fuentes indias ponen entre la muerte del Buda y Ashoka. Si murió a los ochenta años, como afirma el canon, habría nacido hacia el 480 a. C. Todas las fechas de esta ficha son, por tanto, aproximadas y convencionales.

La materia de la leyenda

La vida del Buda tal como se cuenta —el sueño de su madre Maya con un elefante blanco, el nacimiento en un bosquecillo de Lumbini, los siete pasos del recién nacido, el palacio donde su padre Suddhodana lo protege del dolor, los cuatro encuentros con un anciano, un enfermo, un cadáver y un asceta, la huida nocturna a caballo— no procede del canon antiguo, sino de biografías compuestas entre el siglo I a. C. y el V d. C.: el Mahavastu, el Lalitavistara, el poema Buddhacarita de Ashvaghosha y la Nidanakatha de la tradición pali. En los sermones antiguos los cuatro encuentros se narran de un buda mítico del pasado, Vipassi (Digha Nikaya 14), y solo más tarde se trasladaron a Gotama. Lo que el canon pone en su boca es más sobrio: recuerda haber sido criado con delicadeza, con tres residencias para las tres estaciones (Anguttara Nikaya 3.38), y haber visto con claridad que él también estaba sujeto a la vejez, la enfermedad y la muerte.

Su familia no era una casa real en sentido estricto. Los sakyas formaban una república oligárquica en la periferia del reino de Kosala, y Suddhodana era probablemente uno de sus jefes. La madre murió poco después del parto y lo crio su tía, Mahapajapati Gotami. Se casó y tuvo un hijo, Rahula; el nombre de la esposa, Yasodhara, aparece en la literatura posterior, mientras el canon antiguo la llama simplemente «la madre de Rahula».

La búsqueda y el despertar

Hacia los veintinueve años abandonó la vida doméstica para hacerse samana, uno de los ascetas errantes que, en la India del Ganges en vías de urbanización, cuestionaban la autoridad del ritual védico. El Ariyapariyesana Sutta (Majjhima Nikaya 26) le hace contar que estudió con dos maestros de meditación, Alara Kalama y Uddaka Ramaputta, alcanzó los estados de absorción que ellos enseñaban y los abandonó porque no conducían a la liberación. Siguieron años de mortificación extrema —ayunos, retención del aliento—, descritos con crudeza en el Mahasaccaka Sutta (MN 36), hasta que renunció también a ellos, aceptó alimento y recordó un estado de calma vivido en la infancia bajo un manzano rosa. Junto al río Neranjara, en Uruvela, sentado bajo una higuera assattha —el árbol que la tradición llamará bodhi—, alcanzó lo que los textos describen como la comprensión directa del sufrimiento, de su origen, de su cese y del camino que lleva a él. Tenía, según el canon, treinta y cinco años.

Cuarenta y cinco años de enseñanza

Dudó, dicen los textos, en enseñar algo tan sutil; después se dirigió al Parque de los Ciervos de Isipatana, junto a Benarés, y expuso a cinco antiguos compañeros de ascesis el «camino medio» entre la complacencia y la mortificación y las cuatro nobles verdades (Samyutta Nikaya 56.11). Desde entonces recorrió a pie los reinos de Magadha y Kosala, con estancias largas durante las lluvias en los parques donados por reyes y mercaderes —el Bosque de Bambú de Bimbisara en Rajagaha, el Jetavana de Anathapindika en Savatthi—. Formó una orden de monjes (bhikkhu) y, tras una resistencia que los textos registran, otra de monjas (bhikkhuni), encabezada por Mahapajapati; tuvo seguidores laicos de todas las condiciones. Los sermones lo muestran como un dialéctico paciente, que adapta la enseñanza al oyente, rechaza las especulaciones metafísicas que no conducen a la liberación y propone examinar las doctrinas por su fruto antes que por la autoridad de quien las enseña. Sufrió también conflictos: el más grave, la tentativa de su primo Devadatta de hacerse con la dirección de la comunidad.

La muerte en Kusinara

El relato más extenso de su vida es precisamente el de su final, el Mahaparinibbana Sutta (Digha Nikaya 16). Con ochenta años, enfermo, viaja hacia el norte; come en casa del herrero Cunda un plato cuyo nombre, sukaramaddava, los comentaristas no supieron ya interpretar con seguridad; sufre una disentería grave y llega a un bosquecillo de árboles sala en Kusinara, en tierra de los mallas. Allí rehúsa nombrar sucesor —«la enseñanza y la disciplina serán vuestro maestro»—, ordena al último discípulo, el asceta Subhadda, invita a los monjes a preguntarle sus dudas y pronuncia una última exhortación a la diligencia. Sus restos fueron incinerados y las reliquias repartidas en ocho porciones entre los pueblos de la región.

Lo que llegó hasta nosotros

El Buda no escribió nada. Su enseñanza se transmitió oralmente por recitadores especializados durante varios siglos; según las crónicas cingalesas, el canon pali se puso por escrito en Sri Lanka en el siglo I a. C., y los demás cánones —sánscritos, chinos, tibetanos— conservan colecciones paralelas que coinciden en lo esencial y difieren en mucho. Los sutras del Mahayana, compuestos a partir de los últimos siglos antes de nuestra era, también ponen sus palabras en boca del Buda, pero la crítica los considera composiciones posteriores. Distinguir al Gotama histórico del Buda de la fe es, por eso, tarea de conjeturas: la arqueología confirma los escenarios —Lumbini, Bodh Gaya, Sarnath, Kusinara—, y la comparación de los cánones permite aislar un núcleo antiguo de enseñanzas. El resto es la figura que dos mil quinientos años de devoción han modelado y que hoy veneran cientos de millones de personas desde Sri Lanka hasta Japón.

Fuentes: Walshe, Maurice (trad.). The Long Discourses of the Buddha: A Translation of the Dīgha Nikāya. Wisdom Publications, Boston, 1995 (DN 14 Mahāpadāna Sutta; DN 16 Mahāparinibbāna Sutta). ISBN 9780861711031. · Ñāṇamoli, Bhikkhu y Bodhi, Bhikkhu (trads.). The Middle Length Discourses of the Buddha: A Translation of the Majjhima Nikāya. Wisdom Publications, Boston, 1995 (MN 26 Ariyapariyesana; MN 36 Mahāsaccaka; MN 22 Alagaddūpama; MN 63 Cūḷamālukya). ISBN 9780861710720. · Bodhi, Bhikkhu (trad.). The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Saṃyutta Nikāya. Wisdom Publications, Boston, 2000 (SN 56.11 Dhammacakkappavattana Sutta). ISBN 9780861713318. · Gombrich, Richard F. What the Buddha Thought. Equinox (Oxford Centre for Buddhist Studies Monographs), Londres y Oakville, 2009. · Bechert, Heinz (ed.). The Dating of the Historical Buddha / Die Datierung des historischen Buddha. 3 vols. Vandenhoeck & Ruprecht, Gotinga, 1991–1997 (Symposien zur Buddhismusforschung IV, 1–3).

Cronología

La vida, año a año

Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.

  1. c. 480 a. C. · 0 años

    Nacimiento en Lumbini

    Fecha convencional derivada de la «cronología corta» (muerte c. 400 a. C., a los ochenta años). La tradición theravada da 624 a. C. y la historiografía del siglo XIX, c. 563 a. C. El lugar, Lumbini, lo confirma la inscripción de Ashoka. Los años anteriores a nuestra era se expresan en negativo.

    Probable

  2. c. 480 a. C. · 0 años

    Muerte de la madre; lo cría Mahapajapati

    Según el canon (MN 123) y las biografías posteriores, Maya murió siete días después del parto; el niño fue criado por su hermana Mahapajapati Gotami, que más tarde sería la primera monja.

    Tradición

  3. c. 451 a. C. · 29 años

    La partida: se hace asceta errante

    A los veintinueve años abandona la vida doméstica «mientras su madre y su padre lloraban» (MN 26). La huida nocturna a caballo, con el caballo Kanthaka y el auriga Channa, pertenece a las biografías posteriores.

    Tradición

  4. c. 451 a. C. · 29 años

    Discípulo de Alara Kalama y Uddaka Ramaputta

    Aprende con dos maestros de meditación los estados de «la nada» y de «ni percepción ni no percepción», y los abandona por no conducir a la liberación (MN 26, MN 36).

    Tradición

  5. c. 445 a. C. · 35 años

    El despertar bajo el árbol bodhi

    Tras seis años de búsqueda y de ascesis extrema, que abandona, alcanza el despertar junto al río Neranjara, sentado bajo una higuera assattha. Tenía treinta y cinco años según el canon.

    Tradición

  6. c. 445 a. C. · 35 años

    Primer sermón: la puesta en marcha de la rueda

    Expone a cinco antiguos compañeros de ascesis el camino medio y las cuatro nobles verdades (SN 56.11). Kondañña es el primero en comprender; nace la comunidad monástica.

    Tradición

  7. c. 440 a. C.

    Patronazgo real y mercantil

    El rey Bimbisara de Magadha dona el Bosque de Bambú (Veluvana) y el mercader Anathapindika compra el parque de Jeta en Savatthi; allí pasará el Buda la mayoría de sus retiros de lluvias. La cronología exacta es tradicional.

    Tradición

  8. c. 440 a. C.

    Fundación de la orden de monjas

    A petición de Mahapajapati y por mediación de Ananda, el Buda admite mujeres en la orden con ocho reglas especiales (AN 8.51; Vinaya, Cullavagga X). Varios investigadores consideran el relato, y sobre todo las ocho reglas, una elaboración posterior.

    Discutido

  9. c. 408 a. C. · 72 años

    El cisma de Devadatta

    Su primo Devadatta pide dirigir la comunidad, intenta según los textos acabar con su vida y provoca una escisión que Sariputta y Moggallana reconducen (Vinaya, Cullavagga VII). La tradición lo sitúa al comienzo del reinado de Ajatasattu, unos ocho años antes de la muerte del Buda.

    Tradición

  10. c. 400 a. C. · 80 años

    Parinirvana en Kusinara

    A los ochenta años, tras una comida en casa del herrero Cunda y una disentería grave, muere entre dos árboles sala. Es incinerado y sus reliquias se reparten en ocho porciones (DN 16). La fecha es la más aceptada hoy, con un margen de varias décadas.

    Probable

  11. c. 400 a. C.

    Primer concilio

    Según el Vinaya (Cullavagga XI), quinientos monjes presididos por Mahakassapa recitan juntos la doctrina (Ananda) y la disciplina (Upali). Muchos historiadores lo consideran una proyección posterior que legitima el canon.

    Tradición

  12. c. 249 a. C.

    Ashoka señala su lugar de nacimiento

    En el vigésimo año de su reinado, el emperador maurya visita Lumbini, erige una columna con la inscripción «hida budhe jāte sakyamunī» («aquí nació el Buda, el sabio de los sakyas») y exime a la aldea de impuestos. Es el primer testimonio epigráfico sobre el Buda.

    Documentado

  13. c. 100 a. C.

    Ashvaghosha compone el Buddhacarita

    El poeta Ashvaghosha escribe en sánscrito la primera biografía completa del Buda en forma de poema épico, con los cuatro encuentros y la huida nocturna.

    Probable

  14. siglo I a. C.

    Primeras imágenes humanas del Buda

    Tras siglos de arte anicónico (huellas, árbol, rueda, trono vacío), el Buda aparece con forma humana en Gandhara y Mathura. El relicario de Bimaran (British Museum, 1900,0209.1), del siglo I, figura entre las representaciones fechables más antiguas.

    Documentado

  15. c. 25 a. C.

    El canon pali se pone por escrito

    Según el Dipavamsa y el Mahavamsa, bajo el rey Vattagamani Abhaya (siglo I a. C.) los monjes fijan por escrito el canon, transmitido hasta entonces de memoria.

    Tradición

  16. diciembre de 1896

    Redescubrimiento de la columna de Lumbini

    Alois Anton Führer y Khadga Shumsher Rana sacan a la luz la columna de Ashoka y su inscripción, lo que permite identificar el lugar de nacimiento tradicional.

    Documentado

  17. 1997

    Lumbini, Patrimonio Mundial

    La UNESCO inscribe «Lumbini, lugar de nacimiento del Señor Buda» en la Lista del Patrimonio Mundial.

    Documentado

  18. 2013

    Excavación del santuario más antiguo

    Un equipo dirigido por Robin Coningham documenta bajo el templo de Maya Devi una estructura de madera que fecha en el siglo VI a. C. y que interpreta como un santuario arbóreo budista; la datación y su relación con el Buda siguen discutiéndose.

    Discutido

Obras

Obras esenciales

Las obras sin las que no se entiende su legado.

Tipitaka o canon pali («Las tres cestas») — Siddhartha Gautama, el Buda

Recopilación posterior · c. 25 a. C.

Tipitaka o canon pali («Las tres cestas»)

Tipiṭaka

Única colección completa de la escritura budista antigua conservada en una lengua índica, canónica para la tradición theravada. Se divide en tres «cestas»: el Vinaya Pitaka (la disciplina monástica), el Sutta Pitaka (los discursos, organizados en cinco nikayas: Digha, Majjhima, Samyutta, Anguttara y Khuddaka) y el Abhidhamma Pitaka (análisis sistemático, claramente posterior). Su lengua, el pali, es un prácrito literario próximo a los dialectos que el Buda pudo hablar, pero no idéntico a ellos. La edición birmana del Sexto Concilio (1954–1956) y la de la Pali Text Society son las de referencia.

4 ediciones · amazon.es

Dhammapada (Las palabras de la doctrina) — Siddhartha Gautama, el Buda

Recopilación posterior · c. 25 a. C.

Dhammapada (Las palabras de la doctrina)

Dhammapada

El texto budista más leído y traducido. Sus estrofas, breves y memorizables, condensan la ética del camino: la primacía de la mente («Los fenómenos van precedidos por la mente»), el odio que solo cesa con el no-odio, la vigilancia frente a la negligencia, el sabio comparado con un lago profundo y sereno, el resumen de la enseñanza de todos los budas (no hacer el mal, cultivar el bien, purificar la mente). Se recita en los países theravada y fue de los primeros textos budistas traducidos en Occidente (Fausbøll al latín, 1855; Max Müller al inglés, 1870 y 1881).

10 ediciones · amazon.es

Sutta Nipata (Colección de discursos) — Siddhartha Gautama, el Buda

Recopilación posterior · c. 25 a. C.

Sutta Nipata (Colección de discursos)

Suttanipāta

Colección de setenta y dos poemas y diálogos en verso, en cinco capítulos, del Khuddaka Nikaya. Incluye el Metta Sutta sobre la benevolencia ilimitada, el Rhinoceros Sutta («que vaya solo como el rinoceronte»), el relato de la visita del asceta Asita al recién nacido y el encuentro con el rey Bimbisara. Su ideal es el del sabio errante, sin posesiones ni opiniones a las que aferrarse: una imagen del budismo anterior a la institucionalización monástica.

5 ediciones · amazon.com

Sutra del loto (Saddharmapundarika) — Siddhartha Gautama, el Buda

Atribución tradicional · c. 100

Sutra del loto (Saddharmapundarika)

Saddharmapuṇḍarīka Sūtra (妙法蓮華經)

Uno de los textos más influyentes del budismo de Asia oriental, base de las escuelas tiantai/tendai y nichiren. Proclama que los distintos vehículos son «medios hábiles» (upaya) de un único vehículo que conduce a todos a la budeidad, y revela un Buda cuya vida es inconmensurablemente larga: el Gotama que nació y murió sería una manifestación pedagógica. Sus parábolas —la casa en llamas, el hijo pródigo, la ciudad ilusoria— se cuentan entre las más célebres de la literatura religiosa.

3 ediciones · amazon.es

Toda su obra (24)

Frases

Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.

Los fenómenos van precedidos por la mente, tienen a la mente por guía, están hechos de mente. Si uno habla o actúa con la mente corrompida, el sufrimiento lo sigue como la rueda sigue la pezuña del buey que tira del carro.

Manopubbaṅgamā dhammā, manoseṭṭhā manomayā; manasā ce paduṭṭhena, bhāsati vā karoti vā; tato naṁ dukkhamanveti, cakkaṁva vahato padaṁ.

VerificadaDhammapada 1 (trad. inglesa de Max Müller, SBE X, 1881; texto pali en SuttaCentral)

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Citas apócrifas o de atribución discutida (5)
  • «Aferrarse a la ira es como agarrar un carbón ardiente con la intención de arrojárselo a otro: el que se quema eres tú.»

    No aparece en el canon. Según la investigación de Bodhipaksa, es una reelaboración moderna de una imagen del comentarista Buddhaghosa (s. V), en el Visuddhimagga, que compara a quien se enfada con quien coge brasas o excrementos para golpear a otro.

  • «La paz viene de dentro. No la busques fuera.»

    No se ha localizado en el canon pali ni en los textos mahayana consultados; circula en recopilaciones de citas sin referencia a ningún texto. Su origen no se ha podido rastrear.

  • «Lo que pensamos, en eso nos convertimos.»

    Es una simplificación de la traducción victoriana de Max Müller del Dhammapada 1 («All that we are is the result of what we have thought»), que ya era libre; el pali dice que los fenómenos van precedidos por la mente y que el sufrimiento sigue a la acción hecha con mente corrompida.

  • «Tres cosas no pueden ocultarse por mucho tiempo: el sol, la luna y la verdad.»

    Deformación de Anguttara Nikaya 3.131, que contrapone tres cosas que brillan abiertamente (la luna, el sol y la enseñanza del Tathagata) a tres que operan a escondidas (las mujeres, los himnos de los brahmanes y las opiniones erróneas). La versión popular suprime la segunda mitad.

  • «No creas nada, no importa dónde lo leas ni quién lo diga, ni siquiera si lo digo yo, a menos que concuerde con tu propia razón y tu sentido común.»

    Paráfrasis moderna del Kalama Sutta (AN 3.65). El texto no remite a la «propia razón»: incluye la lógica y la inferencia entre los criterios insuficientes y propone juzgar las doctrinas por si conducen al daño o al bienestar, tal como lo confirman los sabios.

Últimas palabras

Versiones contradictorias

««Ahora, monjes, os lo digo: las cosas condicionadas están sujetas a la desaparición. Esforzaos con diligencia».»

handa dāni, bhikkhave, āmantayāmi vo: vayadhammā saṅkhārā, appamādena sampādethā

Versión pali: el Mahaparinibbana Sutta (DN 16, 6.7) da estas palabras y añade «estas fueron las últimas palabras del Tathagata»; antes, el Buda ha preguntado tres veces a los monjes si les queda alguna duda y ha declarado que la enseñanza y la disciplina serán su maestro. Versión china: el paralelo del Dirgha Agama (Youxing jing, T1 n.º 1, fasc. 4) presenta una escena distinta —el Buda descubre su brazo dorado y recuerda que los budas aparecen tan raramente como la flor udumbara— y cierra con otra fórmula: «Por eso, monjes, no seáis negligentes: por la no negligencia alcancé por mí mismo el despertar perfecto… Ninguna de las diez mil cosas permanece: esto es lo último que dijo el Tathagata» (是故,比丘!無為放逸,我以不放逸故,自致正覺……一切萬物無常存者,此是如來末後所說). El paralelo sánscrito editado por Waldschmidt conserva también la exhortación a la diligencia, con variantes. La tradición mahayana, por último, sitúa en los días finales enseñanzas enteras de contenido distinto: el Mahaparinirvana Sutra mahayana proclama la permanencia del Tathagata y la naturaleza de buda, y el Sutra de la enseñanza legada (Yijiao jing) le atribuye un largo discurso de despedida. Todas las versiones fueron compuestas por la comunidad; ninguna es un testimonio directo.

Fuente: Walshe, Maurice (trad.). The Long Discourses of the Buddha: A Translation of the Dīgha Nikāya. Wisdom Publications, Boston, 1995 (DN 14 Mahāpadāna Sutta; DN 16 Mahāparinibbāna Sutta). ISBN 9780861711031.

Preguntar

Lo que su obra responde

Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.

  • ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?

    Ni la liberación depende de un creador ni la pregunta conduce a ella

    Sin Dios creadorLo dice expresamente

    En el canon pali, el Buda no niega la existencia de dioses (devas), pero los sitúa dentro del ciclo de renacimientos, sujetos a la impermanencia. El Brahmajala Sutta (DN 1) explica de modo casi irónico cómo el dios Brahma, primer ser en aparecer en un nuevo ciclo, llega a creerse creador del mundo, y cómo otros seres le dan crédito. El Kevaddha Sutta (DN 11) muestra a Brahma incapaz de responder a una pregunta de fondo y remitiendo al monje al Buda. Ante las cuestiones metafísicas —si el mundo es eterno, si el Tathagata existe tras la muerte— el Buda guarda silencio y, en el Cula-Malunkya Sutta (MN 63), compara a quien las exige con un herido que se niega a que le saquen la flecha hasta saber quién la disparó. Lo que importa es el fin del sufrimiento, no un creador.

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  • ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?

    Nada de lo que se observa en uno mismo es «yo» ni «mío»

    No hay un yo permanenteLo dice expresamente

    En el canon pali, el Buda examina la persona en cinco agregados: forma, sensación, percepción, formaciones mentales y conciencia. En el Anattalakkhana Sutta (SN 22.59), dirigido a sus primeros cinco discípulos, muestra que ninguno de ellos puede ser un yo, porque todos son impermanentes, generan insatisfacción y no obedecen a nuestra voluntad; de ninguno cabe decir «esto es mío, esto soy yo, este es mi yo». El Alagaddupama Sutta (MN 22) rechaza explícitamente la idea de un yo eterno idéntico al mundo, la tesis de los Upanishads. Lo que llamamos persona es un proceso de elementos condicionados que surgen y cesan. Aferrarse a la idea de un yo, sea para afirmarlo o para negarlo con apego, es fuente de sufrimiento; ver la ausencia de yo en los agregados conduce al desapego y a la liberación.

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  • ¿Por qué sufrimos?

    El sufrimiento tiene una causa, la sed, y por tanto un final

    El deseo y el apegoLo dice expresamente

    En el canon pali, el primer discurso del Buda, el Dhammacakkappavattana Sutta (SN 56.11), formula las cuatro nobles verdades: la existencia condicionada es insatisfactoria (dukkha); su origen es la sed o avidez (tanha), sed de placeres, de existir y de no existir; su cese es posible al extinguirse esa sed; y existe un camino, el noble óctuple sendero, que conduce a él. El Mahanidana Sutta (DN 15) desarrolla el origen dependiente, la cadena de condiciones en la que la ignorancia, las formaciones mentales, el contacto, la sensación y la sed llevan al aferramiento, al devenir, al nacimiento, la vejez y la muerte. El sufrimiento no es castigo ni misterio: tiene causas observables, y lo que tiene causa puede cesar. Por eso el Buda se presenta como médico más que como teólogo.

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  • ¿Qué ocurre después de la muerte?

    Mientras haya ansia hay renacimiento; sobre el liberado tras la muerte, silencio

    Renacimiento según el karmaLo dice expresamente

    En el canon pali, el Buda afirma el renacimiento como parte de lo que vio la noche del despertar: recordó sus vidas anteriores y vio a los seres morir y renacer según sus actos. Mientras persisten la ignorancia y el ansia, la muerte da paso a una nueva existencia en uno de los destinos posibles; la liberación (nibbāna) es precisamente el fin de ese ciclo. Pero el renacimiento no supone un alma que pase de un cuerpo a otro: el canon niega un yo permanente y describe un proceso condicionado. Y hay una pregunta que el Buda deja expresamente sin responder: si el Tathāgata, el liberado, existe o no existe después de la muerte. En los diálogos con Māluṅkyaputta y con Vacchagotta declara que esas tesis no conducen al despertar y que, como el fuego apagado, el liberado no puede decirse que vaya a ninguna dirección.

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  • ¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?

    El Óctuple Sendero: ética, concentración y sabiduría extinguen el deseo que causa el sufrimiento

    Por la práctica disciplinadaLo dice expresamente

    En el canon pali, la respuesta del Buda está formulada desde su primer discurso (Samyutta Nikaya 56.11): existe el sufrimiento, tiene su origen en el deseo, cesa con la extinción de ese deseo, y el camino que lleva a la cesación es el Noble Óctuple Sendero, una vía media entre la indulgencia y la mortificación. La tradición lo agrupa en tres entrenamientos: conducta ética, concentración meditativa y sabiduría, entendida como visión directa de la impermanencia, el sufrimiento y la ausencia de un yo permanente. El nirvana no se recibe de un dios ni se obtiene por ritos: lo alcanza cada cual con su esfuerzo. Según el Mahaparinibbana Sutta, sus últimas palabras exhortan a perseverar con diligencia, porque todo lo compuesto está sujeto a desaparecer.

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  • ¿Hace falta un maestro?

    Los Budas solo señalan el camino; el esfuerzo es de cada uno

    Útil, pero no imprescindibleLo dice expresamente

    En el canon pali, el Buda se presenta como quien ha descubierto y muestra un camino, no como quien lo recorre por otros: los Tathagatas solo indican la vía, el esfuerzo debe hacerlo cada uno (Dhammapada 276). Antes de morir, según el Mahaparinibbana Sutta, exhorta a sus discípulos a ser isla y refugio para sí mismos, con el Dhamma como isla y refugio, y declara que tras su muerte el Dhamma y la disciplina serán su maestro. Esto no hace superfluo al guía: en el Samyutta Nikaya afirma que la amistad noble, la compañía de personas admirables, no es la mitad sino la totalidad de la vida santa. El maestro y la comunidad son condiciones valiosas, pero la liberación la realiza cada uno.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Es real el mundo?

    Ni existencia ni inexistencia: todo surge dependiendo de condiciones

    Red de causas sin sustanciaLo dice expresamente

    En el canon pali, el Buda evita tanto afirmar que el mundo existe en sentido absoluto como que no existe. En el Kaccanagotta Sutta (Samyutta Nikaya 12.15) explica que quien ve con sabiduría el surgir del mundo no sostiene su inexistencia, y quien ve su cesar no sostiene su existencia: el Tathagata enseña por el medio, mediante el surgimiento dependiente, la cadena de condiciones por la que, dado esto, surge aquello. Además, el Buda reconduce la pregunta a la experiencia: en el Sabba Sutta (SN 35.23) define «el todo» como los sentidos y sus objetos, y deja de lado lo que está más allá como objeto de especulación inútil. El mundo es un proceso condicionado, impermanente y sin un yo sustancial.

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  • ¿Qué es el amor?

    Benevolencia hacia todos los seres, como una madre hacia su único hijo

    Compasión sin límitesLo dice expresamente

    El canon pali distingue con cuidado dos formas de amor. La primera es el afecto apegado (pema, piya), que el Dhammapada señala como fuente de pena y de temor: de lo querido nace el sufrimiento. La segunda son los cuatro estados sublimes (brahmavihāra): benevolencia (mettā), compasión (karuṇā), alegría compartida (muditā) y ecuanimidad (upekkhā), que se cultivan en meditación irradiándolos sin límite en todas direcciones. El Karaṇīya Metta Sutta pide desear el bienestar de todos los seres, visibles e invisibles, cercanos y lejanos, y proteger esa benevolencia como una madre protege con su vida a su único hijo. En el símil de la sierra, el Buda exige mantener la mente benevolente incluso si unos bandidos despedazaran a uno miembro a miembro. Este amor no es apego a personas concretas, sino una disposición ilimitada que libera a quien la cultiva.

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  • ¿Somos libres o está todo determinado?

    La intención es karma: ni destino, ni dios creador, ni azar

    Karma y elecciónLo dice expresamente

    En el canon pali el Buda rechaza expresamente tres doctrinas que, a su juicio, anulan la vida moral: que todo lo que se experimenta se debe a acciones pasadas, que se debe a la creación de un dios supremo, o que ocurre sin causa alguna. Si cualquiera de ellas fuera cierta, argumenta, no habría deseo ni esfuerzo por hacer lo que debe hacerse (AN 3.61). Su posición es que la intención (*cetanā*) es el karma mismo (AN 6.63): el pasado condiciona, pero cada acto intencional presente es una causa nueva. El símil del grano de sal (AN 3.100) lo precisa: un mismo acto pesa distinto según la persona que lo recibe; una pizca de sal amarga un vaso de agua, no un río.

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  • ¿Para qué meditar u orar?

    Establecer la atención en cuerpo, sensaciones, mente y fenómenos para ver su impermanencia

    Ver la realidad tal como esLo dice expresamente

    En el canon pali la meditación es el medio central de la liberación, y su fin es ver las cosas tal como son. El *Satipaṭṭhāna Sutta* (MN 10) la presenta como el camino directo para la purificación de los seres: establecer la atención en el cuerpo, las sensaciones, la mente y los fenómenos, observando cómo surgen y cesan. El *Ānāpānasati Sutta* (MN 118) guía la práctica a partir de la respiración, en dieciséis pasos que terminan en la contemplación de la impermanencia, el desapego, el cese y el abandono. La calma (*samatha*) prepara la mente, pero lo que libera es la visión clara (*vipassanā*) de que todo lo condicionado es impermanente, insatisfactorio y carente de un yo.

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  • ¿Puede la razón conocer lo último?

    Un Dhamma profundo y fuera del alcance del razonamiento, que cada cual comprueba

    Lo último está más allá de la menteLo dice expresamente

    En el canon pali, tras el despertar, el Buda duda en enseñar porque el Dhamma que ha comprendido es profundo, difícil de ver, sereno, sublime y fuera del alcance del mero razonamiento (*atakkāvacara*), perceptible solo por los sabios (MN 26). Rechaza también la especulación metafísica: a quien exige saber si el mundo es eterno o si el Tathāgata existe tras la muerte, le compara con un herido de flecha que no se deja curar hasta saber quién la disparó (MN 63). Esto no le lleva a pedir fe ciega. A los kālāmas les aconseja no aceptar nada por tradición, por lógica ni por la autoridad de un maestro, sino comprobar por sí mismos qué conduce al daño y qué al bienestar (AN 3.65). El discernimiento prepara; la liberación es visión directa.

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  • ¿Retirarse del mundo o transformarlo?

    La vida de hogar es polvo; salir a la vida errante es aire libre

    Retirarse para encontrarLo dice expresamente

    En el canon pali, el Buda abandonó su casa, su esposa y su hijo para buscar el despertar, y fundó una comunidad de monjes y monjas (saṅgha) que renunciaban a la vida de hogar. Varios discursos repiten la fórmula según la cual la vida doméstica es estrecha y un camino de polvo, mientras que salir a la vida errante es como el aire libre, y no es fácil vivir la vida santa, completa y pura, habitando en una casa. La renuncia es el marco ideal de la práctica. Pero el canon no desprecia el mundo: el Buda enseña a laicos y reyes, da en el Sigālovāda Sutta una ética detallada para el cabeza de familia —deberes hacia padres, maestros, esposa, amigos y trabajadores—, y en el Mahāparinibbāna Sutta enumera las condiciones del bienestar de una república. La comunidad monástica depende además de los laicos, a los que corresponde con la enseñanza.

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Afinidades y tensiones

Afinidades y tensiones

Calculadas pregunta a pregunta a partir de sus posturas. El porqué de cada coincidencia o choque, al pulsar.

Chocan enDesacuerdo de fondo

Siddhartha Gautama, el Buda · Adi Shankara

El Ser que es Brahman frente a la ausencia de yo: la gran polémica de la India

Siddhartha Gautama, según el canon pali, examina la persona en cinco agregados y muestra en el Anattalakkhana Sutta (SN 22.59) que ninguno puede ser un yo, porque todos son impermanentes y no obedecen a la voluntad; el Alagaddupama Sutta (MN 22) rechaza además la idea de un yo eterno idéntico al mundo, cercana a la tesis de las Upanishads. Adi Shankara afirma exactamente lo que ahí se niega: el atman, testigo inmutable de todos los estados, es idéntico al Brahman, y el error consiste en superponerle el cuerpo y la mente (introducción al comentario a los Brahma sutras). Coinciden en el diagnóstico negativo, pues nada de lo observable es el yo, y en que la ignorancia ata. Se separan en lo que queda: para el Buda, un proceso condicionado sin núcleo; para Shankara, la conciencia sin segundo que nunca fue objeto.

Por qué: El choque no es una construcción moderna: Shankara dedica los sutras 2.2.18–32 de su comentario a los Brahma sutras a refutar las escuelas budistas, realistas, idealistas y de la vacuidad, y concluye que la enseñanza del Buda es incoherente. Algunos estudiosos sostienen que el no-yo niega el yo empírico y no el atman, y que la distancia sería menor de lo que ambos creyeron; pero el propio canon descarta en MN 22 el yo eterno, y Shankara entendió que negar un sujeto permanente hacía imposibles la memoria y la liberación. Las dos tradiciones parten de un análisis semejante de la experiencia y llegan a conclusiones metafísicas incompatibles: por eso se trataron como rivales durante siglos.

Chocan enDesacuerdo de fondo

Siddhartha Gautama, el Buda · Confucio

La piedad filial como raíz o la salida del hogar como aire libre

Para Confucio la piedad filial y el respeto fraterno son la raíz de la humanidad (Analectas 1.2), y el sabio no se retira: no se puede vivir con aves y fieras (18.6); la sabiduría se realiza en la familia, el rito y el servicio público. El canon pali presenta al Buda abandonando casa, esposa e hijo, y repite que la vida doméstica es un camino de polvo mientras que la vida errante es como el aire libre (Samaññaphala Sutta, DN 2); la comunidad monástica renuncia al hogar. Los dos, sin embargo, enseñan una ética del cabeza de familia: el Buda dedica el Sigalovada Sutta (DN 31) a los deberes hacia padres, maestros, esposa y trabajadores. Lo que les separa es dónde se cumple lo más alto: en las relaciones bien ordenadas, para uno; fuera de ellas, para el otro.

Por qué: La contradicción es real y tuvo consecuencias históricas: cuando el budismo llegó a China, los letrados confucianos le reprocharon durante siglos que los monjes abandonaran a sus padres y no dieran descendencia, y los budistas chinos respondieron subrayando los deberes filiales del canon. Los dos maestros nunca se conocieron; el choque nace de sus fines. Confucio busca la armonía de una sociedad en guerra y ve en la familia el modelo del Estado. El Buda busca el fin del sufrimiento, que nace del apego, y ve en los lazos domésticos un apego más. Ninguno desprecia lo que el otro valora: uno deja la renuncia como excepción; el otro, el hogar como etapa.

Chocan enDesacuerdo de fondo

Siddhartha Gautama, el Buda · Jesús de Nazaret

Abba frente a la flecha: un Padre que escucha y una pregunta que no conduce a nada

Según los sinópticos, Jesús presupone el Dios de Israel, cita el Shemá (Mc 12,29–30), llama a Dios Abba en Getsemaní (Mc 14,36) y enseña a pedirle el pan y el perdón: lo Absoluto es alguien que ve, escucha y actúa. En el canon pali, el Buda no niega a los dioses, pero los sitúa dentro del ciclo de renacimientos; el Brahmajala Sutta (DN 1) describe con ironía cómo Brahma llega a creerse creador del mundo, y el Cula-Malunkya Sutta (MN 63) compara a quien exige respuestas metafísicas con un herido que no deja que le saquen la flecha. Para Jesús la relación con Dios es el centro de la vida y del Reino que anuncia; para el Buda la liberación no depende de ningún creador. Coinciden en responder al sufrimiento con la práctica, sanando y enseñando, más que con teorías.

Por qué: La contradicción es real, pero conviene situarla bien. Jesús es un judío del siglo I que no discute la existencia de Dios, sino que la radicaliza como relación filial; el Buda enseña en una India en la que abundaban las especulaciones sobre el creador y el atman, y aparta deliberadamente esas preguntas porque no conducen al fin del sufrimiento. No responden, pues, exactamente a la misma pregunta: uno anuncia a quién dirigirse; el otro, cómo extinguir la causa del dolor. Ambos nos llegan, además, a través de textos de fe fijados décadas o siglos después. La diferencia sobre un Dios personal, sin embargo, no es aparente: la tradición budista la ha mantenido siempre.

Chocan enDesacuerdo de fondo

Siddhartha Gautama, el Buda · Helena Blavatsky

Una teósofa que tomó refugio en el Buda y un Ego que se reencarna

Blavatsky se declaró cercana al budismo y tomó su vocabulario: La voz del silencio describe el camino como las siete puertas de las perfecciones, y su Principio último no es un creador. Pero su antropología choca con la del canon pali. En La clave de la teosofía distingue la personalidad de una vida, que se disgrega, de la individualidad o Ego superior que se reencarna acumulando experiencia, y la tercera proposición fundamental de La doctrina secreta establece la peregrinación de cada alma por el ciclo de encarnaciones. El Buda, en el Anattalakkhana Sutta (SN 22.59), muestra que nada en los cinco agregados puede ser un yo, y en el Alagaddupama Sutta (MN 22) rechaza un yo permanente. Lo que en Blavatsky renace es un alma en evolución; en el canon, un proceso sin núcleo.

Por qué: La relación está documentada: en 1880, en Ceilán, Blavatsky y Henry Olcott tomaron públicamente los refugios y los preceptos budistas, y la Teosofía contribuyó al renacimiento budista de la isla. Su budismo, sin embargo, era esotérico: los teósofos sostuvieron que lo que el Buda niega es la personalidad pasajera y no una individualidad superior, lectura que la tradición theravada no acepta. La tensión es real porque el no-yo, en el canon, alcanza también a cualquier entidad que transmigre. Se explica por el proyecto de Blavatsky, que buscaba una sabiduría primordial común a todas las tradiciones y leía cada una desde su propio esquema de principios y planos.

Coinciden en

Siddhartha Gautama, el Buda · Jiddu Krishnamurti

Un haz de procesos sin centro: el no-yo y el observador que es lo observado

Los dos niegan que exista un yo sustancial detrás de la experiencia. En el canon pali, el Buda examina la persona en cinco agregados y muestra que ninguno puede ser un yo (Anattalakkhana Sutta, SN 22.59); lo que llamamos persona es un proceso de elementos condicionados, y el mundo, una red de surgimiento dependiente (SN 12.15). Krishnamurti sostiene que el yo psicológico es un haz de recuerdos, imágenes y heridas al que el pensamiento atribuye una entidad central, y que el observador no está separado de lo observado (Libertad de lo conocido). Ambos ven en el aferrarse a ese yo la raíz del conflicto y del sufrimiento, y ambos proponen ver su estructura directamente, sin especular sobre lo que haya más allá: el Buda calla ante las preguntas metafísicas; Krishnamurti se niega a nombrar lo inconmensurable.

Por qué: La relación está documentada en un sentido preciso: a finales de los años setenta Krishnamurti mantuvo en Brockwood Park conversaciones con el monje y estudioso Walpola Rahula y otros budistas, que se publicaron después como Can Humanity Change?, en las que se discutió si su enseñanza coincidía con la del Buda. Rahula veía una gran afinidad; Krishnamurti rehusaba cualquier comparación, porque comparar le parecía otra forma de autoridad. La diferencia real está en el camino: el canon propone un sendero gradual de ética, concentración y sabiduría, con maestro y comunidad, mientras Krishnamurti rechaza todo método. El diagnóstico sobre el yo los acerca; la pedagogía los separa.

Anécdotas y relatos

Anécdotas y relatos

Relato hagiográficos. V a. C. (tradicional)

Kisa Gotami y el grano de mostaza

Kisa Gotami, una joven pobre de Savatthi, pierde a su único hijo cuando apenas empezaba a andar. Enloquecida por el dolor, recorre la ciudad con el cuerpo en brazos pidiendo una medicina que lo devuelva a la vida, hasta que alguien la envía al Buda. Él le promete curarlo si le trae un puñado de semillas de mostaza, con una condición: que procedan de una casa donde nunca haya muerto nadie. Gotami va de puerta en puerta; en todas le ofrecen la mostaza y en todas le cuentan sus muertos —un padre, una esposa, un hijo—. Al caer la tarde comprende que la muerte no es una desgracia que la haya escogido a ella, sino la condición común de todo lo que vive. Entierra al niño, vuelve al Buda y pide la ordenación. La tradición la cuenta entre las monjas que alcanzaron la liberación, y la Therigatha conserva versos que se le atribuyen.

Origen del relato: El episodio de la mostaza no está en el canon: procede de los comentarios pali del siglo V, sobre todo del comentario al Dhammapada (historia del verso 114) y del de la Therigatha atribuido a Dhammapala. Los versos de Kisa Gotami (Therigatha 213–223) hablan de la pérdida de sus hijos, pero no mencionan la mostaza.

Fuente: Buddhaghosa (atrib.). Dhammapada-aṭṭhakathā (comentario al Dhammapada, s. V). Trad. E. W. Burlingame, Buddhist Legends, 3 vols., Harvard Oriental Series 28–30, Harvard University Press, Cambridge (Mass.), 1921. Dominio público.

Tradición orals. V a. C. (tradicional)

Angulimala: «Yo ya me he detenido»

En el reino de Kosala, un bandido llamado Angulimala, «el del collar de dedos», asola la región y lleva colgados al cuello los dedos de sus víctimas. Pese a las advertencias de pastores y labradores, el Buda toma el camino del bosque donde se esconde. Angulimala lo ve y corre tras él con la espada, pero, por mucho que se esfuerza, no logra alcanzar a un monje que camina con paso normal. Exhausto, le grita que se detenga. El Buda responde: «Yo ya me he detenido, Angulimala; detente tú también». Cuando el bandido le pide explicación, le dice que él ha renunciado para siempre a la violencia contra los seres vivos, mientras que Angulimala no la ha dejado. El bandido arroja las armas y se hace monje. Más tarde, el rey Pasenadi, que venía a capturarlo, lo encuentra rapado y en paz. El relato termina con Angulimala apedreado en la ciudad, aceptando las consecuencias de sus actos.

Origen del relato: Majjhima Nikaya 86 (Angulimala Sutta), con paralelos en el Samyukta Agama chino (SA 1077) y en el Ekottarika Agama (EA 38.6); los comentarios añaden la historia previa (el maestro que le exige mil dedos). Es un relato canónico de transmisión oral; los detalles no pueden verificarse.

Fuente: Ñāṇamoli, Bhikkhu y Bodhi, Bhikkhu (trads.). The Middle Length Discourses of the Buddha: A Translation of the Majjhima Nikāya. Wisdom Publications, Boston, 1995 (MN 26 Ariyapariyesana; MN 36 Mahāsaccaka; MN 22 Alagaddūpama; MN 63 Cūḷamālukya). ISBN 9780861710720.

Relato hagiográficos. V a. C. (tradicional)

Los cuatro encuentros

El príncipe ha crecido en un palacio donde su padre, advertido por un adivino de que el niño podía hacerse asceta, ha apartado toda visión del dolor. Un día sale en carro y ve a un anciano encorvado; el auriga le explica que la vejez espera a todos. En otras salidas ve a un enfermo y un cortejo fúnebre, y comprende que tampoco él escapará a la enfermedad ni a la muerte. En la cuarta ve a un asceta errante, sereno, y en su imagen descubre una salida. Esa misma noche abandona el palacio. La escena, que ha fijado la iconografía y la imaginación occidental del Buda, es en realidad una construcción literaria: el canon antiguo la narra de un buda del pasado, Vipassi, como modelo que todos los budas repiten.

Origen del relato: En el canon, Digha Nikaya 14 (Mahapadana Sutta) aplica los cuatro encuentros al buda Vipassi. Referidos a Gotama aparecen en las biografías posteriores: Mahavastu, Lalitavistara, Buddhacarita de Ashvaghosha (cantos 3–5) y Nidanakatha. En AN 3.38 el Buda se limita a recordar su vida acomodada y la reflexión sobre la vejez, la enfermedad y la muerte.

Fuente: Walshe, Maurice (trad.). The Long Discourses of the Buddha: A Translation of the Dīgha Nikāya. Wisdom Publications, Boston, 1995 (DN 14 Mahāpadāna Sutta; DN 16 Mahāparinibbāna Sutta). ISBN 9780861711031.

Relato hagiográficoc. 445 a. C. (tradicional)

Mara y la tierra como testigo

La noche del despertar, Mara —el tentador, señor del deseo y de la muerte— intenta apartar al asceta de su propósito. Las biografías tardías lo describen con un ejército de demonios que arroja armas convertidas en flores y con sus hijas, que intentan seducirlo. Cuando Mara le disputa el derecho a sentarse en el lugar del despertar y reclama testigos, el Bodhisattva toca el suelo con la punta de los dedos de la mano derecha y la tierra misma responde. Mara huye. Esa mano tendida hacia el suelo, el bhumisparsha mudra, es el gesto de la mayoría de las imágenes de Bodh Gaya y del sudeste asiático. El canon antiguo conserva una versión mucho más sobria, en verso, en la que Mara aconseja al asceta debilitado que abandone y haga méritos, y este le responde que sus «ejércitos» son el deseo, el hastío, el hambre, la sed, la pereza, el miedo y la duda.

Origen del relato: Versión canónica: Padhana Sutta (Sutta Nipata 3.2, vv. 425–449). El asalto de los ejércitos y el testimonio de la tierra aparecen en el Lalitavistara, el Buddhacarita (canto 13) y la Nidanakatha; el gesto se fija en el arte de Gandhara y se generaliza en la escultura gupta y pala.

Fuente: Max Müller, F. (trad. Dhammapada) y Fausbøll, V. (trad. Sutta-Nipāta). The Dhammapada and the Sutta-Nipāta. Sacred Books of the East, vol. X. Clarendon Press, Oxford, 1881. Dominio público.

Tradición orals. V a. C. (tradicional)

La flecha envenenada

El monje Malunkyaputta se presenta ante el Buda con un ultimátum: dejará la vida monástica si no le responde a diez preguntas —si el mundo es eterno o no, finito o infinito, si el alma es lo mismo que el cuerpo, si el Tathagata existe o no tras la muerte—. El Buda le recuerda que nunca prometió responderlas y le propone una imagen: un hombre herido por una flecha envenenada que no permite al cirujano sacársela hasta saber quién la disparó, de qué casta era, cómo se llamaba, si era alto o bajo, de qué madera era el arco y de qué pluma la flecha. Ese hombre morirá antes de saberlo. Del mismo modo, concluye, esas cuestiones no conducen al desencanto ni a la paz ni al despertar; por eso no las ha declarado. Lo que sí ha declarado es el sufrimiento, su origen, su cese y el camino.

Origen del relato: Majjhima Nikaya 63 (Culamalunkya Sutta), con paralelo en el Madhyama Agama chino (MA 221). Es una de las fuentes clásicas de la actitud del Buda ante la especulación metafísica.

Fuente: Ñāṇamoli, Bhikkhu y Bodhi, Bhikkhu (trads.). The Middle Length Discourses of the Buddha: A Translation of the Majjhima Nikāya. Wisdom Publications, Boston, 1995 (MN 26 Ariyapariyesana; MN 36 Mahāsaccaka; MN 22 Alagaddūpama; MN 63 Cūḷamālukya). ISBN 9780861710720.

Tradición orals. V a. C. (tradicional)

Los ciegos y el elefante

Unos monjes cuentan al Buda que en Savatthi los ascetas de distintas escuelas se enzarzan en disputas sobre si el mundo es eterno o no, si el alma es el cuerpo o no, cada uno convencido de que solo su opinión es verdadera. El Buda responde con una historia. Un rey de tiempos antiguos mandó reunir a todos los ciegos de nacimiento de la ciudad y les presentó un elefante: a unos les hizo tocar la cabeza, a otros la oreja, el colmillo, la trompa, el lomo, la pata, la cola. Después les preguntó cómo era un elefante. El que tocó la cabeza dijo que era como una tinaja; el de la oreja, como un aventador; el del colmillo, como una reja de arado; el de la cola, como una escoba. Acabaron a puñetazos, mientras el rey se divertía. Así son, dice el Buda, los que solo ven una parte y discuten por ella.

Origen del relato: Udana 6.4 (Titthasutta). La parábola existe también en fuentes jainas e hindúes y se difundió en el mundo islámico (Sanai, Rumi), lo que impide saber si su origen es budista.

Fuente: SuttaCentral. Textos pali con traducciones de Bhikkhu Sujato (CC0) y paralelos en chino, sánscrito y tibetano. Consultados: DN 16, MN 22, MN 26, MN 63, SN 56.11, AN 3.38, AN 3.65, AN 3.131, Ud 1.10, Dhp, Snp 1.8.

Relato hagiográficos. V a. C. (tradicional); relato del s. XI d. C.

La sonrisa de Mahakasyapa

En el Pico de los Buitres, ante una gran asamblea, el Buda no pronuncia sermón alguno: se limita a levantar una flor y hacerla girar entre los dedos. Nadie entiende el gesto salvo su discípulo Mahakasyapa, que sonríe. Entonces el Buda declara: «Poseo el tesoro del ojo del verdadero Dharma, la maravillosa mente del nirvana, la forma sin forma, la sutil puerta del Dharma que no se apoya en palabras ni en letras y se transmite fuera de las escrituras. Se lo confío a Mahakasyapa». Para la tradición chan y zen, esta es la primera transmisión de mente a mente, el origen de un linaje que pasa de maestro a discípulo hasta Bodhidharma y desde él a China.

Origen del relato: No existe en ninguna fuente india ni en los cánones antiguos. Aparece en textos chinos de la dinastía Song: primero en el Tiansheng guangdeng lu (1036) y después, en su forma canónica, en el Wumenguan (1228, caso 6). Albert Welter ha estudiado su formación como mito fundacional de la escuela chan.

Fuente: Welter, Albert. «Mahākāśyapa's Smile: Silent Transmission and the Kung-an (Kōan) Tradition», en S. Heine y D. S. Wright (eds.), The Kōan: Texts and Contexts in Zen Buddhism, Oxford University Press, Nueva York, 2000.

Enseñanzas

Enseñanzas

Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.

Las cuatro nobles verdadescuatro-nobles-verdades
Formuladas en el primer sermón (SN 56.11), organizan toda la enseñanza al modo de un diagnóstico médico. La primera es el sufrimiento (dukkha): el nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte, la unión con lo que no se quiere y la separación de lo querido, y, en suma, los cinco agregados del apego. Dukkha no significa solo dolor, sino también la insatisfacción inherente a lo que cambia. La segunda es su origen: la sed o el ansia (tanha) de placeres sensoriales, de existencia y de no existencia. La tercera es su cese, el desvanecimiento completo de esa sed, que la tradición llama nirvana. La cuarta es el camino que conduce a ese cese, el noble óctuple sendero. El texto añade que cada verdad exige una tarea —comprender el sufrimiento, abandonar su origen, realizar su cese, cultivar el camino— y que el Buda solo se declaró despierto cuando había cumplido las doce fases resultantes. Se discute si el esquema pertenece al Buda o a una sistematización temprana; en cualquier caso, aparece en todos los cánones.

Núcleo doctrinal compartido por todas las escuelas budistas; el Mahayana lo reinterpreta desde la vacuidad (el Sutra del corazón llega a negar su existencia propia).

Fuente: Bodhi, Bhikkhu (trad.). The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Saṃyutta Nikāya. Wisdom Publications, Boston, 2000 (SN 56.11 Dhammacakkappavattana Sutta). ISBN 9780861713318.

El camino medio y el óctuple senderosendero-octuple
El primer sermón comienza rechazando dos extremos: la búsqueda del placer sensorial, «baja, vulgar, propia de la gente común», y la mortificación, «dolorosa, innoble, inútil». Entre ambos, el Buda propone un camino medio que identifica con el noble óctuple sendero: visión correcta, intención correcta, habla correcta, acción correcta, medio de vida correcto, esfuerzo correcto, atención correcta y concentración correcta. La palabra traducida por «correcto», samma, significa también «completo» o «cabal». Los comentaristas agrupan los ocho factores en tres entrenamientos: ética (habla, acción, medio de vida), meditación (esfuerzo, atención, concentración) y sabiduría (visión e intención). No son etapas sucesivas, sino aspectos que se refuerzan mutuamente. El camino medio tiene además un sentido filosófico, que se desarrollará en Nagarjuna: la vía entre la afirmación de que todo existe y la de que nada existe, entre el eternalismo y el aniquilacionismo.

Es la cuarta noble verdad y el esquema práctico de todo el budismo antiguo; la tradición la vincula a la experiencia biográfica del Buda, que habría probado los dos extremos.

Fuente: Bodhi, Bhikkhu (trad.). The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Saṃyutta Nikāya. Wisdom Publications, Boston, 2000 (SN 56.11 Dhammacakkappavattana Sutta). ISBN 9780861713318.

No-yo (anatta) y las tres característicasanatta
El budismo antiguo enseña que toda experiencia condicionada presenta tres características: es impermanente (anicca), insatisfactoria (dukkha) y carece de un yo (anatta). El segundo discurso de Benarés (SN 22.59) aplica este análisis a los cinco agregados —forma corporal, sensación, percepción, formaciones volitivas y conciencia—: puesto que cambian y no están bajo nuestro control, de ninguno puede decirse «esto es mío, esto soy yo, este es mi yo». La enseñanza se dirige contra la noción brahmánica de un atman eterno e idéntico al absoluto, pero el Buda evita también afirmar que «no hay yo», que considera otra opinión a la que aferrarse; se trata de un método de desidentificación más que de una tesis metafísica. Las escuelas posteriores discutieron intensamente cómo explicar sin un yo la continuidad del karma y del renacimiento: los pudgalavadin admitieron una «persona» inexpresable y el Mahayana extendió la ausencia de esencia a todos los fenómenos (vacuidad).

Rasgo distintivo del budismo frente a las tradiciones brahmánicas y jainas contemporáneas.

Fuente: Gombrich, Richard F. What the Buddha Thought. Equinox (Oxford Centre for Buddhist Studies Monographs), Londres y Oakville, 2009.

Origen dependiente (paticca-samuppada)paticca-samuppada
Principio según el cual todo fenómeno surge en dependencia de condiciones y cesa cuando estas cesan: «Si esto existe, aquello existe; si esto surge, aquello surge; si esto no existe, aquello no existe; si esto cesa, aquello cesa». El canon lo aplica sobre todo a la génesis del sufrimiento mediante una cadena de doce eslabones: ignorancia, formaciones volitivas, conciencia, nombre y forma, seis bases sensoriales, contacto, sensación, sed, apego, devenir, nacimiento y vejez y muerte. Recorrida en sentido inverso, la cadena muestra cómo el cese de la ignorancia lleva al cese del sufrimiento. Un célebre dicho atribuido a Sariputta afirma que «quien ve el origen dependiente ve el Dhamma, y quien ve el Dhamma ve el origen dependiente» (MN 28). Los especialistas discuten si la lista de doce es original o resulta de combinar listas más breves; Richard Gombrich ha propuesto leerla en parte como una parodia de las cosmogonías védicas. En el Mahayana, Nagarjuna identificará origen dependiente y vacuidad.

Formulación causal que fundamenta la doctrina del no-yo y la posibilidad de la liberación.

Fuente: Gombrich, Richard F. What the Buddha Thought. Equinox (Oxford Centre for Buddhist Studies Monographs), Londres y Oakville, 2009.

Nirvana (nibbana)nirvana
Nibbana, en pali, significa literalmente «extinción», como la de una llama que se queda sin combustible. Designa la meta del camino: la extinción de los tres fuegos —el deseo, el odio y el engaño— y, con ellos, del sufrimiento y del ciclo de renacimientos. Los textos distinguen el nirvana alcanzado en vida, «con residuo» de los agregados, del que sobreviene a la muerte del liberado, el parinirvana, «sin residuo». Sobre la naturaleza de este último el Buda se negó a pronunciarse: preguntar si el Tathagata existe tras la muerte es, según el símil del fuego (MN 72), como preguntar hacia qué punto cardinal se ha ido una llama apagada. Cuando el canon lo describe lo hace sobre todo por negación —lo no nacido, lo no compuesto, lo no condicionado (Ud 8.3)—, lo que ha alimentado dos lecturas: una que lo entiende como mera cesación y otra que ve en él una realidad trascendente. Las escuelas mahayana añadieron la idea de un nirvana «no estático», compatible con la actividad compasiva del bodhisattva.

Meta soteriológica de todas las escuelas budistas; en Occidente, desde el siglo XIX, objeto de debate sobre si el budismo era un nihilismo.

Fuente: Gombrich, Richard F. What the Buddha Thought. Equinox (Oxford Centre for Buddhist Studies Monographs), Londres y Oakville, 2009.

Karma como intenciónkarma
El Buda heredó del pensamiento indio la idea de que las acciones (karma) dan fruto en esta vida y en las siguientes, pero la transformó en un sentido ético e interior: «La intención, monjes, es lo que llamo karma; habiendo intencionado, uno actúa con el cuerpo, la palabra y la mente» (AN 6.63). Frente al ritualismo brahmánico, para el que el acto eficaz era el sacrificio bien ejecutado, y frente al jainismo, que atribuía consecuencias kármicas incluso a los actos involuntarios, lo decisivo es la motivación con que se obra: la raíz sana (generosidad, benevolencia, comprensión) o la insana (deseo, odio, engaño). De ahí que el budismo antiguo critique también el valor de la casta por nacimiento: el verdadero brahmán es el que actúa con pureza (Sutta Nipata 3.9). Richard Gombrich ha considerado esta «eticización» del karma como una de las innovaciones más radicales del Buda. El karma no es destino: es la continuidad de las intenciones, que la práctica puede reorientar.

Concepto compartido con el hinduismo y el jainismo, reinterpretado por el Buda en clave de intención.

Fuente: Gombrich, Richard F. What the Buddha Thought. Equinox (Oxford Centre for Buddhist Studies Monographs), Londres y Oakville, 2009.

Retiros

Retiros y centros

Lugares y encuentros vinculados a su enseñanza. Te ponemos en contacto con quien los organiza.

  • Centros en todos los continentes (sede histórica: Dhamma Giri, Igatpuri, India) · Internacional

    Cursos de meditación Vipassana (Dhamma.org)

    Vipassana Meditation – centros de la tradición de S. N. Goenka

    Los cursos de Vipassana que enseñó S. N. Goenka, en la línea de Sayagyi U Ba Khin, transmiten una técnica de observación de las sensaciones que esta tradición atribuye al propio Buda. El formato es exigente y sobrio: diez días residenciales de silencio, con una disciplina diaria de muchas horas de meditación y charlas grabadas que explican el método. No se cobra nada, ni siquiera la comida o el alojamiento; todo se mantiene con los donativos de quienes ya han completado un curso. Hay centros en todos los continentes y su web, en decenas de idiomas, permite consultar el calendario de cada uno.

  • Lumbini, provincia de Lumbini · Nepal

    Lumbini, lugar de nacimiento del Buda

    Lumbini Development Trust (Gobierno de Nepal)

    Lumbini, en las llanuras del sur de Nepal, es el lugar donde la tradición sitúa el nacimiento de Siddhartha Gautama. El templo de Maya Devi protege los restos arqueológicos asociados a ese momento, junto al estanque sagrado y la columna que el emperador Ashoka mandó levantar en el siglo III a. C. con una inscripción que lo conmemora. El conjunto, Patrimonio Mundial, lo gestiona el Lumbini Development Trust, organismo del gobierno nepalí que también cuida la zona monástica, donde distintos países budistas han levantado monasterios, y otros lugares vinculados a la vida del Buda como Kapilvastu, Ramagrama o Devadaha.

  • Bodh Gaya, Bihar · India

    Bodh Gaya: el templo Mahabodhi

    Bodhgaya Temple Management Committee

    Bodh Gaya es el lugar donde, según la tradición, Siddhartha Gautama alcanzó el despertar bajo el árbol Bodhi, y el más importante de los cuatro grandes lugares de peregrinación budista. El templo Mahabodhi, declarado Patrimonio Mundial, se alza junto a un descendiente de aquel árbol y a la plataforma de piedra que señala el asiento del Buda. Lo administra un comité de gestión que mantiene sesiones diarias de recitación y meditación al amanecer y cantos al atardecer, en pali y en la tradición mahayana. Alrededor del templo, monasterios de distintos países budistas reciben a peregrinos y estudiantes.

Ver todos los retiros →

Vídeos

Vídeos

Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.

  • Towards a sustainable Lumbini, the birthplace of Lord Buddha

    Documental· EN· 2014· 20 min

    UNESCOCanal oficial

  • The oldest, dateable depiction of the Buddha in human form | Curator's Corner S4 Ep7

    Análisis· EN· 2018· 8 min

    The British MuseumCanal oficial

  • Curators' tour of Ancient India: living traditions

    Análisis· EN· 2025· 17 min

    The British MuseumCanal oficial

  • A Short Introduction to Buddhism Course by Ven. Bhikkhu Bodhi - 1 (July 15th, 2018)

    Conferencia· EN· 2018· 56 min

    BAUS Chuang Yen MonasteryCanal oficial

  • Distinguished Lecture by Richard Francis Gombrich

    Conferencia· EN· 2013· 104 min

    UoH VisualDossiersCanal oficial

  • New Discoveries about the Origins of the Buddhist Order of Nuns

    Conferencia· EN· 2017· 66 min

    Oxford Centre for Buddhist StudiesCanal oficial

  • Buda, su enseñanza y la comunidad con Agustín Pániker

    Conferencia· ES· 2020· 55 min

    Librería PorrúaCanal oficial

  • [PHILO] Bouddha et le Bouddhisme avec Frédéric Lenoir

    Conferencia· FR· 2017· 61 min

    PhiloCloud

  • Documentary - The Buddha - PBS Documentary (Narrated by Richard Gere)

    Documental· EN· 2010· 161 min

    Dhamma in English

Galería

Galería

Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.

Manuscritos

Manuscritos

Testimonios manuscritos y textos antiguos, con su custodio y sus condiciones de consulta.

  • PRA · Brahmi · c. 249 a. C. (vigésimo año de reinado de Ashoka)

    Lumbini (Rummindei) pillar inscription

    Testimonio conservado
    Inscripción de cinco líneas grabada en el fuste de una columna de arenisca pulida
    Custodio
    Departamento de Arqueología del Gobierno de Nepal / Lumbini Development Trust (in situ)
    Digitalización
    commons.wikimedia.org/wiki/File:Lumbini_inscript…
  • PGD · Kharoshthi · primera mitad del s. I d. C. (copia)

    Khaggavisāṇa-sutra (Gandhari)

    Testimonio conservado
    Fragmento de rollo de corteza de abedul, parte de un conjunto de unos ochenta fragmentos conservados en vasijas de barro
    Custodio
    British Library, Londres · British Library Kharoṣṭhī Fragment 5B
  • ZH · Han (impresión xilográfica) · Colofón fechado el 11 de mayo de 868

    金剛般若波羅蜜經 (Vajracchedikā, versión de Kumarajiva)

    Testimonio conservado
    Rollo impreso de unos cinco metros, con frontispicio grabado del Buda predicando a Subhuti; el libro impreso fechado más antiguo que se conserva
    Custodio
    British Library, Londres · Or.8210/P.2
    Digitalización
    www.bl.uk/collection-items/the-diamond-sutra…
Manuscritos →

Relaciones

Relaciones

Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.

  • Contemporáneo de

    Mahāvīra

    El canon pali menciona a Nigantha Nataputta, identificado con Mahavira, como maestro rival contemporáneo y relata la disputa de sus seguidores tras su muerte (DN 29, DN 33). No consta que se encontraran.

    Relación documentada

  • Influyó en

    Nāgārjuna

    Nagarjuna abre sus Estrofas del camino medio con un homenaje al Buda como maestro del origen dependiente y desarrolla su doctrina de la vacuidad como interpretación de la enseñanza del Buda.

    Relación documentada

  • Influyó en

    Bodhidharma

    La tradición chan sitúa a Bodhidharma como vigésimo octavo patriarca de un linaje que comienza con la transmisión del Buda a Mahakasyapa; el linaje es una construcción de la escuela.

    Similitud identificada por análisis

  • Influyó en

    Thich Nhat Hanh

    Thich Nhat Hanh escribió una biografía del Buda basada en las fuentes canónicas, Old Path White Clouds (1991), y presentó su enseñanza como continuación de la del Buda.

    Relación documentada

  • Ideas afines a

    Jesús de Nazaret

    Desde el siglo XIX se han comparado sus enseñanzas sobre la renuncia, la compasión y el amor a los enemigos; no existe ningún vínculo histórico documentado entre ambos.

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Laozi

    El budismo chino leyó a menudo el Dao a la luz de la vacuidad y viceversa; la leyenda taoísta de la «conversión de los bárbaros» llegó a afirmar que Laozi había enseñado en la India. Es una polémica tardía, no un vínculo histórico.

    Similitud identificada por análisis

Fuentes

Fuentes

Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.

  1. Wikidata, entidad Q9441 «The Buddha / Buda Gautama» (P31=Q5; 277 enlaces entre wikis). Registra como nacimiento -563, -623 y c. -500, y como muerte -483, -543 y c. -500; lugar de nacimiento Q9213 (Lumbini), de muerte Q825673 (Kushinagar).
  2. Walshe, Maurice (trad.). The Long Discourses of the Buddha: A Translation of the Dīgha Nikāya. Wisdom Publications, Boston, 1995 (DN 14 Mahāpadāna Sutta; DN 16 Mahāparinibbāna Sutta). ISBN 9780861711031.
  3. Ñāṇamoli, Bhikkhu y Bodhi, Bhikkhu (trads.). The Middle Length Discourses of the Buddha: A Translation of the Majjhima Nikāya. Wisdom Publications, Boston, 1995 (MN 26 Ariyapariyesana; MN 36 Mahāsaccaka; MN 22 Alagaddūpama; MN 63 Cūḷamālukya). ISBN 9780861710720.
  4. Bodhi, Bhikkhu (trad.). The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Saṃyutta Nikāya. Wisdom Publications, Boston, 2000 (SN 56.11 Dhammacakkappavattana Sutta). ISBN 9780861713318.
  5. Gombrich, Richard F. What the Buddha Thought. Equinox (Oxford Centre for Buddhist Studies Monographs), Londres y Oakville, 2009.
  6. Bechert, Heinz (ed.). The Dating of the Historical Buddha / Die Datierung des historischen Buddha. 3 vols. Vandenhoeck & Ruprecht, Gotinga, 1991–1997 (Symposien zur Buddhismusforschung IV, 1–3).
  7. Hultzsch, E. Inscriptions of Asoka (Corpus Inscriptionum Indicarum, vol. I). Clarendon Press, Oxford, 1925: «Rummindei pillar inscription», pp. 164–165.
  8. Strong, John S. The Buddha: A Short Biography. Oneworld, Oxford, 2001.
  9. Ñāṇamoli, Bhikkhu. The Life of the Buddha according to the Pali Canon. Buddhist Publication Society, Kandy, 1972 (reed. Pariyatti, 2001).
  10. Carrithers, Michael. The Buddha. Oxford University Press (Past Masters), Oxford, 1983 (trad. esp.: Buda, Alianza Editorial).
  11. Coningham, R. A. E., Acharya, K. P., Strickland, K. M., et al. «The earliest Buddhist shrine: excavating the birthplace of the Buddha, Lumbini (Nepal)». Antiquity 87 (338), 2013, pp. 1104–1123.
  12. Waldschmidt, Ernst. Das Mahāparinirvāṇasūtra: Text in Sanskrit und Tibetisch, verglichen mit dem Pāli nebst einer Übersetzung der chinesischen Entsprechung im Vinaya der Mūlasarvāstivādins. 3 vols. Akademie-Verlag, Berlín, 1950–1951.
  13. Max Müller, F. (trad. Dhammapada) y Fausbøll, V. (trad. Sutta-Nipāta). The Dhammapada and the Sutta-Nipāta. Sacred Books of the East, vol. X. Clarendon Press, Oxford, 1881. Dominio público.
  14. Rhys Davids, T. W. (trad.). Buddhist Suttas. Sacred Books of the East, vol. XI. Clarendon Press, Oxford, 1881 (incluye Mahāparinibbāna Suttanta y Dhammacakkappavattana Sutta). Dominio público.
  15. Kern, H. (trad.). The Saddharma-puṇḍarîka, or The Lotus of the True Law. Sacred Books of the East, vol. XXI. Clarendon Press, Oxford, 1884. Dominio público.
  16. Cowell, E. B., Max Müller, F. y Takakusu, J. (trads.). Buddhist Mahâyâna Texts. Sacred Books of the East, vol. XLIX. Clarendon Press, Oxford, 1894 (Buddhacarita de Aśvaghoṣa; Vajracchedikā; Prajñāpāramitā-hṛdaya; Sukhāvatīvyūha). Dominio público.
  17. SuttaCentral. Textos pali con traducciones de Bhikkhu Sujato (CC0) y paralelos en chino, sánscrito y tibetano. Consultados: DN 16, MN 22, MN 26, MN 63, SN 56.11, AN 3.38, AN 3.65, AN 3.131, Ud 1.10, Dhp, Snp 1.8.
  18. UNESCO, Centro del Patrimonio Mundial. «Lumbini, the Birthplace of the Lord Buddha» (inscrito en 1997, n.º 666).
  19. Bodhipaksa. Fake Buddha Quotes (base de datos de citas falsamente atribuidas al Buda, con su origen documentado).
  20. Norman, K. R. Pāli Literature, Including the Canonical Literature in Prakrit and Sanskrit of All the Hīnayāna Schools of Buddhism. A History of Indian Literature, vol. VII, fasc. 2. Otto Harrassowitz, Wiesbaden, 1983.
  21. Williams, Paul. Mahāyāna Buddhism: The Doctrinal Foundations. Routledge, Londres, 1989 (2.ª ed. 2009).
  22. Pániker, Agustín. El budismo: historia, doctrinas, prácticas. Kairós, Barcelona, 2018.
  23. British Museum. Ficha de colección: «Bimaran casket» (n.º de registro 1900,0209.1), Gandhara, s. I d. C.
  24. Ashvaghosha. Buddhacarita (Acts of the Buddha). Ed. y trad. E. H. Johnston, 3 partes, Lahore, 1935–1936; trad. Patrick Olivelle, Life of the Buddha, Clay Sanskrit Library, New York University Press, 2008.
  25. Taishō shinshū daizōkyō, vol. 1, n.º 1: Chang ahan jing (Dirgha Agama), trad. Buddhayaśas y Zhu Fonian (413), fasc. 2–4, «Youxing jing» (paralelo chino del Mahaparinibbana Sutta). Texto digital CBETA.
  26. Buddhaghosa (atrib.). Dhammapada-aṭṭhakathā (comentario al Dhammapada, s. V). Trad. E. W. Burlingame, Buddhist Legends, 3 vols., Harvard Oriental Series 28–30, Harvard University Press, Cambridge (Mass.), 1921. Dominio público.
  27. Welter, Albert. «Mahākāśyapa's Smile: Silent Transmission and the Kung-an (Kōan) Tradition», en S. Heine y D. S. Wright (eds.), The Kōan: Texts and Contexts in Zen Buddhism, Oxford University Press, Nueva York, 2000.
  28. Nhat Hanh, Thich. Old Path White Clouds: Walking in the Footsteps of the Buddha. Parallax Press, Berkeley, 1991 (trad. esp.: Camino viejo, nubes blancas, Oniro).
  29. Salomon, Richard. Ancient Buddhist Scrolls from Gandhāra: The British Library Kharoṣṭhī Fragments. University of Washington Press / British Library, Seattle y Londres, 1999; y A Gāndhārī Version of the Rhinoceros Sūtra: British Library Kharoṣṭhī Fragment 5B, University of Washington Press, 2000.
  30. British Library. «The Diamond Sutra» (Or.8210/P.2), ficha de la colección, Dunhuang, 868.
Titular de derechos
Textos antiguos en dominio público; cada traducción pertenece a su traductor o editorial (las de Bhikkhu Sujato en SuttaCentral, CC0)

Pendiente de confirmar

Lo que esta ficha aún no ha podido cerrar. Preferimos decirlo a rellenarlo.

  • No se ha encontrado ninguna traducción española del Sutta Nipata con ISBN en Open Library (Google Books no estaba disponible: cuota agotada). Buscar en el catálogo de ISBN de España y en editoriales como Kairós, Trotta, Etnos o Dharma.
  • Sutra del diamante y Sutra Lankavatara: falta una edición española con ISBN verificado.
  • Ediciones francesas e italianas del Dhammapada: Open Library solo ofrece ediciones antiguas sin ISBN o autoediciones; no se han incluido. Revisar catálogos de Gallimard, Seuil, Adelphi.
  • Trotta, «Diálogos mayores de Buda» (2010): la ficha de la editorial no permitió confirmar si traduce el Dīgha Nikāya completo o una selección.
  • Confirmar la signatura de la colección de fragmentos gandhari de la British Library (citada en una leyenda como Or. 14915) y si existe digitalización pública del Fragmento 5B.
  • La fecha de nacimiento (c. 480 a. C.) es convencional, derivada de la cronología corta; Wikidata recoge -563, -623 y c. -500. La de muerte (c. 400 a. C.) es la más aceptada hoy, con un margen de unas tres décadas.
  • Programas de afiliación: ninguno verificado (Wisdom Publications, Trotta, Kairós, Penguin no publican uno accesible). Lista vacía.
  • El documental de PBS «The Buddha» (2010) solo se ha encontrado en subidas de terceros; buscar una versión oficial de PBS insertable.
  • Sala de lectura: no hay en línea ninguna traducción española de dominio público comprobable del Dhammapada ni de otros textos del canon pali (búsqueda en Gutenberg, Wikisource e Internet Archive, 2026-10-25).
  • Sala de lectura: la traducción francesa del Dhammapada de Fernand Hû (Leroux, 1878) está en Wikisource por capítulos, pero no se ha podido acreditar la fecha de muerte del traductor (Wikidata trae un dato erróneo); la del Sutra del diamante de William Gemmell (Kegan Paul, 1912; Gutenberg #64623), tampoco. Registrarlas cuando se confirme.
  • Sala de lectura: las traducciones de dominio público del Mahaparinibbana Sutta y del Dhammacakkappavattana Sutta (Rhys Davids, SBE XI, 1881), del Sutta Nipata (Fausbøll, SBE X, 1881; Chalmers, 1932), del Udana (Strong, 1902) y del Sutra del diamante y del Corazón (Max Müller, SBE XLIX) solo están en Internet Archive como volúmenes enteros o con OCR defectuoso (el control de calidad del ingestor rechaza el Sutta Nipata de Chalmers y el de Coomaraswamy). El Sutra del loto íntegro de Kern (SBE XXI) está en Wikisource, pero sus subpáginas se ordenan alfabéticamente (1, 10, 11…) y los versos numerados se parten; por eso se ha registrado la versión abreviada de Soothill.
  • Sala de lectura: Dialogues of the Buddha (Rhys Davids, 1899–1921, Digha) y Further Dialogues (Chalmers, 1926–27, Majjhima) están en Internet Archive en varios volúmenes; el ingestor guarda un solo texto por obra e idioma, así que no se registran hasta poder unir volúmenes. Lo mismo con Die Reden Gotamo Buddhos de K. E. Neumann (Gutenberg #48345, #48901, #49044).
  • Obras: el inventario de sutras mahayana atribuidos al Buda es inabarcable (miles de textos en los cánones chino y tibetano); se registran los de mayor difusión (Loto, Diamante, Corazón, Lankavatara, Tierra Pura, Avatamsaka). Faltan, entre otros, el Mahaparinirvana Sutra mahayana, el Sutra de la luz dorada y el Sutra del Buda de la Medicina.

Investigado el 2026-10-23