Confucianismo
Confucio
孔子 · 孔丘 · 仲尼 · 孔夫子
551 a. C. – 479 a. C.Persona históricamente documentada
Maestro, funcionario frustrado y editor de la tradición, Kong Qiu (551–479 a. C.) es la figura mejor documentada del pensamiento chino antiguo y la más influyente. No escribió las Analectas: las recopilaron sus discípulos y los discípulos de estos. Enseñó que el orden del mundo nace de la humanidad (ren) cultivada mediante el rito (li) y el estudio, y que el caballero se hace, no nace. Durante dos milenios fue el «Maestro de diez mil generaciones»; su figura histórica, bajo capas de hagiografía y de Estado, sigue siendo objeto de cautelas.
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Retrato de Confucio por Kanō Sansetsu · CC BY 4.0
En sus palabras
«Aprender y, a su tiempo, poner en práctica lo aprendido, ¿no es acaso un gozo? Que vengan amigos de tierras lejanas, ¿no es acaso una alegría?»Analectas 1.1 (trad. inglesa de Legge, 1861)
Biografía
5 min de lectura
Un hombre de Lu
A diferencia de Laozi, Confucio tiene biografía. Sabemos que se llamó Kong Qiu, que su nombre de cortesía fue Zhongni, que nació en Zou, en el pequeño estado de Lu —la actual Qufu, en Shandong—, y que murió allí mismo en el año 479 a. C., en el decimosexto año del duque Ai, como registra la crónica de Lu, el Chunqiu, y como glosa su comentario, el Zuozhuan. Su padre, Shuliang He, un oficial de rango menor, murió cuando el niño tenía tres años; su madre, Yan Zhengzai, lo crió en la pobreza. «De joven fui humilde —dirá él mismo en las Analectas (9.6)—, por eso sé hacer muchas cosas vulgares.» Los primeros empleos que la tradición le atribuye —encargado de graneros, cuidador de rebaños— tienen ese mismo tono: un hombre de familia venida a menos, perteneciente a la clase de los shi, los letrados-guerreros de rango ínfimo que en el siglo VI a. C. empezaban a vivir de su competencia más que de su cuna.
Esa competencia fue, en su caso, el conocimiento de los ritos y de los textos de la antigua dinastía Zhou, cuyo orden Lu conservaba mejor que otros estados. Confucio hizo de ese saber una vocación y, más tarde, una escuela. Aceptó discípulos sin preguntar por su origen —«nunca he negado enseñanza a quien me trajera un manojo de carne seca» (7.7)— y los formó en las seis artes, los ritos, la música, la poesía y, sobre todo, en una manera de ser. La tradición habla de tres mil alumnos y de setenta y dos que alcanzaron la maestría; las Analectas conservan los nombres y los caracteres de unas dos docenas, desde el impetuoso Zilu hasta el silencioso Yan Hui, el discípulo amado cuya muerte prematura le hizo exclamar que el Cielo lo destruía.
El funcionario y el exiliado
Confucio quiso gobernar. Hacia los cincuenta años obtuvo en Lu cargos de cierta importancia: la tradición lo hace administrador de Zhongdu y luego ministro de obras y de justicia (sikou). El Zuozhuan lo muestra en el año 500 a. C. asistiendo al duque Ding en la entrevista de Jiagu con el poderoso estado de Qi, donde su firmeza ritual habría obligado a Qi a devolver territorios usurpados. Dos años después intentó desmantelar las fortalezas de las tres familias que de hecho gobernaban Lu; el proyecto fracasó a medias y, hacia el 497, abandonó el estado. Comenzaba así un exilio de catorce años por Wei, Song, Chen, Cai y las fronteras de Chu, buscando un príncipe que pusiera en práctica el Camino. No lo encontró. Fue amenazado en Kuang, pasó hambre entre Chen y Cai, se le comparó con «el perro de una casa en duelo» y oyó a los ermitaños del sur burlarse de su empeño. «Es el que sabe que no puede hacerse y sin embargo lo intenta», dijo de él un guardián de puertas (14.38). Volvió a Lu en 484 a. C., con sesenta y ocho años, llamado por el ministro Ji Kangzi, y dedicó sus últimos años a enseñar y a ordenar los textos antiguos. Perdió a su hijo Kong Li, a Yan Hui y a Zilu, muerto en una revuelta en Wei. Murió en 479 a. C. y fue enterrado junto al río Si, al norte de Qufu, donde su tumba, el Bosque de Kong, sigue recibiendo visitas.
Lo que dijo y lo que se le hizo decir
Lo esencial de su pensamiento está en las Analectas (Lunyu), una colección de unas quinientas sentencias y breves diálogos reunida por sus discípulos y los discípulos de estos a lo largo de varias generaciones. Los veinte libros no son homogéneos: la filología moderna, desde los Qing hasta Bruce y Taeko Brooks, distingue estratos, y los manuscritos de Dingzhou (siglo I a. C.) y de la tumba del marqués de Haihun muestran que el texto aún circulaba en versiones distintas bajo los Han. Pero el núcleo es coherente y su voz, inconfundible. Confucio se presenta como «transmisor, no creador» (7.1): lo que enseña es el orden de los antiguos reyes. Su innovación, sin embargo, es radical: desplaza el centro de ese orden desde el rito como protocolo hacia la disposición interior que lo anima, la ren —humanidad, benevolencia—, que define con una regla de oro negativa: «no hagas a otros lo que no quieras para ti» (15.24). El caballero (junzi), antes un rango de sangre, pasa a ser una conquista moral abierta a quien estudie y se cultive. El Cielo le ha confiado una misión, pero de los espíritus prefiere «respetarlos y mantenerse a distancia» (6.22): «si aún no conoces la vida, ¿cómo vas a conocer la muerte?» (11.12).
A ese núcleo se añadieron pronto capas. La tradición le atribuyó la edición de los Cinco Clásicos —el Libro de los cantos, el Libro de los documentos, los Ritos, el Libro de los cambios con sus «diez alas» y, sobre todo, los anales Chunqiu, cuyas sutilezas habrían escondido un juicio moral sobre cada príncipe—. Mencio, un siglo y medio después, lo elevó a sabio sin trono; Sima Qian, hacia el 94 a. C., le dedicó una «casa hereditaria» como si fuera un soberano y reunió en ella cuanto se contaba de él, milagros y despedidas incluidos. Los Han hicieron del confucianismo doctrina de Estado en 136 a. C.; el emperador Ping le dio en el año 1 de nuestra era su primer título póstumo; con los Song, los Cuatro Libros de Zhu Xi se convirtieron en el temario de los exámenes imperiales y lo serían hasta 1905. En 1687 los jesuitas de Pekín lo presentaron a Europa como Confucius Sinarum Philosophus, y de su latinización —Kong Fuzi, «maestro Kong»— procede el nombre con que lo conocemos.
Cautelas
Separar al hombre del monumento es la tarea del historiador. Casi todo lo que se narra de su vida con color y detalle procede del Shiji, cuatro siglos posterior, y del Kongzi jiayu, más tardío aún; lo que puede sostenerse con fuentes cercanas —el Zuozhuan, las propias Analectas, el Mencio— es mucho más sobrio: un maestro de Lu, un breve paso por el poder, un largo viaje sin éxito, una escuela que sobrevivió. Hasta su fecha de nacimiento oscila entre 552 y 551 a. C. según el comentario del Chunqiu que se siga. Esa sobriedad no empequeñece al personaje: lo que de él queda documentado —una voz que enseña a ser humano por medio del estudio, el rito y el afecto a los demás— basta para explicar por qué, dos mil quinientos años después, sigue siendo el maestro de un cuarto de la humanidad.
Fuentes: Sima Qian. Shiji (Memorias históricas), juan 47, «Kongzi shijia» (Casa hereditaria de Confucio), c. 94 a. C. Ed. Zhonghua shuju, Pekín, 1959. Trad. francesa: Chavannes, Les Mémoires historiques de Se-ma Ts'ien, vol. 5, 1905; trad. inglesa en Nienhauser (ed.), The Grand Scribe's Records, vol. 5.1, Indiana University Press, 2006. · Legge, James (trad.). The Chinese Classics, vol. 1: Confucian Analects, The Great Learning, The Doctrine of the Mean. Trübner, Londres, 1861; 2.ª ed. Clarendon Press, 1893. Project Gutenberg nº 4094. · Slingerland, Edward (trad.). Confucius: Analects, with Selections from Traditional Commentaries. Hackett Publishing Company, Indianápolis, 2003. ISBN 9780872206359. · Lau, D. C. (trad.). Confucius: The Analects (Lun yü). Penguin Classics, Harmondsworth, 1979. ISBN 9780140443486. · Cheng, Anne (trad.). Entretiens de Confucius. Éditions du Seuil (Points Sagesses), París, 1981. ISBN 9782020057752. Y Cheng, Anne. Histoire de la pensée chinoise. Seuil, París, 1997.
Cronología
La vida, año a año
Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.
551 a. C.0 añosZou, estado de Lu (hoy Qufu, Shandong)
Nacimiento
Nace Kong Qiu, hijo de Shuliang He y de Yan Zhengzai. El Zuozhuan y el Shiji dan el año 551 a. C.; el comentario Gongyang, el 552. La fecha tradicional del 28 de septiembre es una convención tardía. Los años anteriores a nuestra era se expresan en negativo.
ProbableSima Qian. Shiji (Memorias históricas), juan 47, «Kongzi shijia» (Casa hereditaria de Confucio), c. 94 a. C. Ed. Zhonghua shuju, Pekín, 1959. Trad. francesa: Chavannes, Les Mémoires historiques de Se-ma Ts'ien, vol. 5, 1905; trad. inglesa en Nienhauser (ed.), The Grand Scribe's Records, vol. 5.1, Indiana University Press, 2006.
Después de su muerte
- 136 a. C.Los Cinco Clásicos, doctrina de Estado
- 1 a. C.Primer título póstumo
- 1313Los Cuatro Libros, temario de los exámenes imperiales
- 1687Confucius Sinarum Philosophus
- 2011 – 2016Las Analectas del marqués de Haihun
551 a. C. · 0 años
Nacimiento
Nace Kong Qiu, hijo de Shuliang He y de Yan Zhengzai. El Zuozhuan y el Shiji dan el año 551 a. C.; el comentario Gongyang, el 552. La fecha tradicional del 28 de septiembre es una convención tardía. Los años anteriores a nuestra era se expresan en negativo.
Probable
c. 549 a. C. · 3 años
Muerte del padre
Shuliang He muere cuando el niño tiene unos tres años; la madre lo cría en condiciones humildes, como él mismo recordará (Analectas 9.6).
Tradición
c. 533 a. C. · 19 años
Matrimonio y nacimiento de su hijo
Se casa hacia los diecinueve años; al año siguiente nace su hijo Kong Li, llamado Boyu («Pez»), según el Shiji y el Kongzi jiayu.
Tradición
517 a. C. · 34 años
Sigue al duque Zhao a Qi
Tras la expulsión del duque Zhao de Lu por las tres familias, Confucio marcha a Qi. Allí, según las Analectas (7.14), oye la música Shao y «durante tres meses no supo a qué sabía la carne».
Probable
500 a. C. · 51 años
La entrevista de Jiagu
Asiste al duque Ding de Lu en su encuentro con el duque Jing de Qi. Según el Zuozhuan (Ding 10), su firmeza en el protocolo frustra una intimidación de Qi y obtiene la devolución de territorios. Es el episodio político mejor atestiguado de su vida.
Probable
498 a. C. · 53 años
Ministro de justicia; intento de desmantelar las tres fortalezas
Como sikou (ministro de justicia) impulsa, con Zilu, la demolición de las murallas de las ciudades de las familias Ji, Shu y Meng, que dominan Lu. Dos caen; la tercera resiste y el proyecto fracasa (Zuozhuan, Ding 12).
Probable
497 a. C. – 484 a. C. · 54 años
Catorce años de viaje por los estados
Deja Lu y recorre los estados vecinos con sus discípulos buscando un príncipe que adopte su Camino: Wei (donde recibe a Nanzi), Song (donde Huan Tui intenta matarlo), Chen y Cai (donde pasa hambre), hasta la frontera de Chu.
Probable
484 a. C. · 67 años
Regreso a Lu
Llamado por Ji Kangzi, vuelve a Lu (Zuozhuan, Ai 11). No recibe cargo; se consagra a la enseñanza y a ordenar los Cantos, los Documentos y los ritos.
Documentado
481 a. C. · 70 años
Muerte de Yan Hui; captura del lin
Muere Yan Hui, el discípulo predilecto («¡El Cielo me destruye!», Analectas 11.9). El mismo año una cacería captura un lin, animal auspicioso; la tradición hace terminar ahí los anales Chunqiu.
Tradición
480 a. C. · 71 años
Muerte de Zilu
Zilu muere en una revuelta en Wei, ajustándose el gorro antes de caer (Zuozhuan, Ai 15). Confucio, al saberlo, ordena retirar de la mesa la carne en salmuera.
Probable
479 a. C. · 72 años
Muerte
Muere en el cuarto mes del decimosexto año del duque Ai, según el Chunqiu y el Zuozhuan (Ai 16). Es enterrado junto al río Si; sus discípulos guardan tres años de duelo y Zigong, seis.
Documentado
136 a. C.
Los Cinco Clásicos, doctrina de Estado
El emperador Wu de los Han instituye los Eruditos de los Cinco Clásicos: el confucianismo se convierte en la ortodoxia del imperio.
Documentado
1 a. C.
Primer título póstumo
El emperador Ping le concede el título de Duque Baocheng Xuanni, inicio de una larga serie de honores que culminará en 1530 con «Sabio supremo y primer maestro».
Documentado
1313
Los Cuatro Libros, temario de los exámenes imperiales
La dinastía Yuan restablece los exámenes con los Cuatro Libros comentados por Zhu Xi como base; las Analectas serán texto obligatorio hasta la abolición del sistema en 1905.
Documentado
1687
Confucius Sinarum Philosophus
Los jesuitas Couplet, Intorcetta, Herdtrich y Rougemont publican en París la primera traducción latina de las Analectas, la Gran Enseñanza y el Justo Medio: Europa conoce a «Confucio».
Documentado
2011 – 2016
Las Analectas del marqués de Haihun
La excavación de la tumba de Liu He, marqués de Haihun (m. 59 a. C.), saca a la luz tablillas de bambú de las Analectas con un capítulo, «Zhi dao», que la tradición daba por perdido con la versión de Qi.
Documentado
Obras
Obras esenciales
Las obras sin las que no se entiende su legado.

Recopilación posterior · c. 400 a. C.
Analectas (Lunyu)
論語
Veinte libros de sentencias breves, diálogos con discípulos y príncipes, y apuntes sobre la conducta del Maestro. Sin orden sistemático, exponen una ética del cultivo de sí: la humanidad (ren) como virtud central, el rito (li) como su forma, el estudio y la rectificación de los nombres como método, y el caballero (junzi) como ideal. Tres versiones circularon bajo los Han (Lu, Qi y «texto antiguo»); la recensión de Zheng Xuan y el comentario de He Yan fijaron el texto, y el de Zhu Xi (1190) lo convirtió en el primero de los Cuatro Libros. Es la fuente principal, y casi la única fiable, sobre el pensamiento de Confucio.
18 ediciones · amazon.es
Confucio
Anales de Primaveras y Otoños (Chunqiu)
Atribución tradicional · c. 481 a. C.
Anales de Primaveras y Otoños (Chunqiu)
春秋
Anales escuetos, año a año, de doce duques de Lu, en poco más de dieciséis mil caracteres. La tradición confuciana leyó en su laconismo un sistema de «alabanza y censura» cifrado en la elección de cada palabra, y sobre esa lectura se construyeron tres comentarios canónicos: el Zuozhuan, el Gongyang y el Guliang. Es el único de los Cinco Clásicos cuya composición la tradición atribuye directamente a Confucio.
2 ediciones · amazon.com

Recopilación posterior · 1190
Los Cuatro Libros (Sishu)
四書
La síntesis neoconfuciana que durante seis siglos fue el temario de los exámenes imperiales y, por tanto, la formación básica de toda la élite china, coreana, japonesa y vietnamita. Su orden de lectura —Daxue, Analectas, Mencio, Zhongyong— codifica una pedagogía del cultivo de sí que va del individuo al orden del mundo.
2 ediciones · amazon.es
Toda su obra (11)
Confucio
Libro de los cantos (Shijing)
The Conscious LibraryLibro de los cantos (Shijing)
600
Confucio
Libro de los documentos (Shujing)
The Conscious LibraryLibro de los documentos (Shujing)
500
Confucio
Las Diez Alas del Libro de los cambios
The Conscious LibraryLas Diez Alas del Libro de los cambios
300
Confucio
Memorias sobre los ritos (Liji)
The Conscious LibraryMemorias sobre los ritos (Liji)
100

Libro de la piedad filial (Xiaojing)
300
Confucio
Dichos de la escuela de Confucio (Kongzi jiayu)
The Conscious LibraryDichos de la escuela de Confucio (Kongzi jiayu)
240

La Gran Enseñanza (Daxue)
200
Confucio
Confucio habla de los Cantos (Kongzi shilun)
The Conscious LibraryConfucio habla de los Cantos (Kongzi shilun)
300
Frases
Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.
Aprender y, a su tiempo, poner en práctica lo aprendido, ¿no es acaso un gozo? Que vengan amigos de tierras lejanas, ¿no es acaso una alegría?學而時習之,不亦說乎?有朋自遠方來,不亦樂乎?
VerificadaAnalectas 1.1 (trad. inglesa de Legge, 1861)
Citas apócrifas o de atribución discutida (3)
«Elige un trabajo que ames y no tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida.»
No existe en las Analectas ni en ninguna fuente antigua. Es una máxima de la literatura motivacional estadounidense del siglo XX, atribuida a Confucio desde los años ochenta.
«Nuestra mayor gloria no está en no caer nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos.»
Sin correspondencia literal en las Analectas. La frase deriva de Oliver Goldsmith (The Vicar of Wakefield, 1766: «our greatest glory consists not in never falling, but in rising every time we fall»). Lo más cercano en Confucio es 15.30 sobre corregir los errores.
«Antes de emprender un viaje de venganza, cava dos tumbas.»
No consta en las Analectas ni en el Shiji; se documenta en inglés solo desde el siglo XX, sin fuente china identificable.
Últimas palabras
Atribución tradicional
«¡El monte Tai se derrumba! ¡La viga maestra se quiebra! ¡El sabio se marchita!»太山壞乎!梁柱摧乎!哲人萎乎!
Según Sima Qian (Shiji 47), siete días antes de morir Confucio se levantó temprano, paseó ante su puerta con las manos a la espalda y cantó estos versos; luego dijo a Zigong, que acudió al oírlo: «Hace mucho que el mundo carece de Camino y nadie ha sabido seguirme», le contó un sueño en que se veía sentado entre dos columnas, como en los funerales de la dinastía Yin de la que descendía, y se acostó enfermo hasta morir. El Liji («Tangong») transmite la misma escena. Es un relato tradicional, cuatro siglos posterior a los hechos, no un testimonio; las Analectas no registran palabra alguna de sus últimos días.
Fuente: Sima Qian. Shiji (Memorias históricas), juan 47, «Kongzi shijia» (Casa hereditaria de Confucio), c. 94 a. C. Ed. Zhonghua shuju, Pekín, 1959. Trad. francesa: Chavannes, Les Mémoires historiques de Se-ma Ts'ien, vol. 5, 1905; trad. inglesa en Nienhauser (ed.), The Grand Scribe's Records, vol. 5.1, Indiana University Press, 2006.
Preguntar
Lo que su obra responde
Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.
¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?
Reconoce el Cielo, pero no especula sobre espíritus: lo urgente es la conducta
Reserva ante lo trascendenteLo dice expresamente
Confucio, tal como lo transmiten las Analectas, no niega un orden trascendente: habla del Cielo (tian) como instancia que le confió la virtud y ante la que no cabe engañar, y en momentos de peligro se remite a él. Pero su interés se dirige deliberadamente a otra parte. Los discípulos anotan que el Maestro no hablaba de prodigios, de fuerza, de desórdenes ni de espíritus, y uno de ellos confiesa que nunca le oyó discurrir sobre la naturaleza humana y el camino del Cielo. Aconseja respetar a los espíritus manteniéndolos a distancia, y entiende el rito como forma de ordenar la vida humana más que como teoría sobre lo divino. Lo Absoluto, para él, se reconoce sin definirse; lo que reclama atención es la virtud (de), la humanidad (ren) y la recta relación entre las personas.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?
Uno se hace persona venciéndose a sí mismo y volviendo al rito
Un yo que se cultiva en relaciónSe deduce de su doctrina
Las Analectas no especulan sobre la naturaleza del yo, pero toda su enseñanza trata de cómo se forma. Cuando Yan Hui pregunta por la humanidad (ren), Confucio responde que consiste en vencerse a uno mismo y volver al rito, y que basta un día de hacerlo para que el mundo entero se vuelva hacia la humanidad. Quien desea afirmarse, afirma a los demás; quien desea alcanzar, ayuda a otros a alcanzar. El propio Confucio resume su vida como un aprendizaje por etapas, desde que a los quince años puso su voluntad en el estudio hasta que a los setenta pudo seguir los deseos de su corazón sin transgredir la medida. El yo no es aquí una sustancia que descubrir, sino algo que se cultiva en los vínculos —padres, gobernante, amigos— y en las formas rituales que los ordenan.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Por qué sufrimos?
Que el gobernante sea gobernante y el padre, padre: sin orden no hay paz
El desorden social y moralSe deduce de su doctrina
Confucio no elabora una explicación del sufrimiento, pero las Analectas muestran dónde ve su origen: en la ruptura del orden que hace posible la vida en común. Al duque Jing de Qi le responde que el buen gobierno consiste en que el gobernante sea gobernante, el ministro ministro, el padre padre y el hijo hijo. Si se dirige al pueblo con leyes y castigos, evitará el castigo pero no sentirá vergüenza; si se le guía con la virtud y el rito, tendrá vergüenza y se corregirá. Quien carece de humanidad (ren), dice, no puede soportar mucho tiempo la estrechez ni disfrutar mucho tiempo de la prosperidad. Vivió en una época de guerras entre estados y vio en ese caos la consecuencia de haber abandonado los ritos de los antiguos reyes. El dolor colectivo nace del desorden moral y social; el remedio es la rectificación.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué ocurre después de la muerte?
Si aún no se conoce la vida, ¿cómo conocer la muerte?
Silencio o reservaLo dice expresamente
Confucio se niega expresamente a especular sobre el más allá. Cuando su discípulo Zilu le pregunta por la muerte, responde con otra pregunta: si aún no conoces la vida, ¿cómo vas a conocer la muerte? En el mismo pasaje rehúsa hablar del servicio a los espíritus mientras no se sepa servir a los hombres. Las Analectas añaden que el Maestro no hablaba de prodigios ni de espíritus, y definen la sabiduría como entregarse a lo que es justo para el pueblo respetando a los espíritus a distancia. Esta reserva no es indiferencia: Confucio exige celebrar los ritos funerarios y los sacrificios a los antepasados con plena sinceridad, como si estuvieran presentes. Lo que sobrevive a la muerte, en su horizonte, es la continuidad del linaje, del rito y de la virtud transmitida; sobre el destino del difunto guarda silencio deliberado.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?
No busca liberarse del mundo, sino perfeccionarse en él con humanidad y rito
Por la virtud y la armoníaSe deduce de su doctrina
Confucio no plantea la pregunta en términos de salvación: en las Analectas no hay un más allá que alcanzar ni una condición de la que escapar. Su horizonte es el cultivo de sí hasta llegar a ser un junzi, una persona ejemplar. Cuando Yan Hui le pregunta por la humanidad (ren), responde que consiste en vencerse a sí mismo y volver al rito (12.1). El Camino se recorre estudiando, practicando lo aprendido y corrigiendo los errores, y es una tarea de toda la vida: en 2.4 Confucio resume su propio itinerario hasta los setenta años, cuando pudo seguir los deseos de su corazón sin transgredir la norma. Lo más cercano a una plenitud es esa coincidencia entre deseo y orden, vivida en las relaciones humanas.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Hace falta un maestro?
Se aprende de los antiguos, de los ritos y de cualquiera que camine contigo
La comunidad y la tradiciónLo dice expresamente
Confucio fue ante todo maestro, y las Analectas son en buena parte el registro de su enseñanza a un círculo de discípulos. Pero se presentaba a sí mismo como transmisor, no como creador: confiaba en los antiguos y los amaba (7.1). Para él, la autoridad está en la tradición viva, los textos clásicos y los ritos, y el maestro es quien la custodia y la actualiza, como indica 2.11: puede ser maestro quien repasa lo antiguo y descubre lo nuevo. Además, el aprendizaje no depende de una sola figura: cuando caminan tres personas, entre ellas hay sin duda un maestro, de cuyo bien aprender y de cuyo mal corregirse (7.22). La transmisión es comunitaria y continua.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Es real el mundo?
El Cielo no habla: las estaciones siguen su curso y todo nace
Orden natural en transformaciónSe deduce de su doctrina
Confucio no especula sobre la naturaleza del mundo ni sobre su realidad última, y sus discípulos notaban que apenas hablaba de la naturaleza humana y del Camino del Cielo. Pero las Analectas dejan ver un supuesto: el mundo es un orden real que funciona por sí mismo. Cuando quiere dejar de hablar, explica que el Cielo tampoco habla y, sin embargo, las cuatro estaciones siguen su curso y todas las cosas nacen (17.19). Junto a un río comenta que todo pasa así, sin cesar de día ni de noche (9.17). La tarea humana no es interrogar ese orden, sino reflejarlo en la conducta, en los ritos y en el gobierno.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué es el amor?
Ren es amar a los demás, empezando por los padres y con medida
Benevolencia ordenadaLo dice expresamente
Para Confucio la virtud central es ren, que suele traducirse por humanidad o benevolencia. Cuando Fan Chi le pregunta qué es ren, responde: amar a los demás. Ese amor tiene un orden: las Analectas presentan la piedad filial y el respeto fraterno como raíz de ren, y de la familia se extiende a los amigos, a la comunidad y al Estado. Su regla práctica es la reciprocidad (shu): lo que no desees para ti, no lo hagas a los demás. Confucio rechaza, sin embargo, un amor indiferenciado o ingenuo: preguntado si conviene devolver bien por mal, contesta que entonces con qué se pagaría el bien, y propone responder a la ofensa con rectitud y al bien con bien. El amor confuciano se expresa en el rito, que da forma y medida a los afectos, y en el gobierno por la virtud.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Somos libres o está todo determinado?
Hay un mandato del Cielo que conocer, pero la virtud depende solo de uno
Destino y responsabilidadLo dice expresamente
Las *Analectas* sostienen a la vez dos cosas que Confucio no vivía como contradictorias. Hay un *ming*, un mandato o destino del Cielo: el éxito de su enseñanza, la duración de la vida o la ruina de un discípulo no están en manos humanas (14.36), y quien no conoce el mandato no puede ser hombre noble (20.3). Él mismo dice haber conocido el mandato del Cielo a los cincuenta años (2.4). Pero la virtud no depende del destino: «¿Está lejos la humanidad? Si la deseo, ya está aquí» (7.30). El *junzi* acepta lo que no controla —la fortuna, el reconocimiento— y responde enteramente de lo que sí controla: su conducta, su estudio, su rectitud en el rito.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Para qué meditar u orar?
Pensar sin estudiar no sirve: la práctica es rito, estudio y conducta
Ritual y cultivo de síLo dice expresamente
Las *Analectas* no conocen la meditación en sentido indio ni la oración como petición, y lo que ocupa su lugar es el cultivo de sí mediante el rito (*li*), el estudio y la conducta. Confucio cuenta que una vez pasó un día entero sin comer y una noche sin dormir para pensar, y que no le sirvió de nada: más valía estudiar (15.31). Cuando enfermó y su discípulo Zilu propuso rezar por él, respondió que él llevaba mucho tiempo rezando (7.35), lo que suele leerse como que su vida entera era su oración. Del sacrificio dice que hay que ofrecerlo como si los espíritus estuvieran presentes (3.12): lo que importa es la actitud de reverencia. Dominarse a uno mismo y volver al rito es la humanidad (12.1).
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Puede la razón conocer lo último?
Aprender sin pensar extravía; pensar sin aprender es peligroso
El estudio y el aprendizajeLo dice expresamente
Las *Analectas* hacen del estudio la vía de la sabiduría y, a la vez, guardan reserva sobre lo último. Confucio dice de sí que no nació sabiendo, sino que amaba la antigüedad y buscaba el saber con diligencia (7.20), y formula el equilibrio entre estudio y reflexión: aprender sin pensar lleva a la confusión, y pensar sin aprender es peligroso (2.15). La honradez intelectual es parte de ese saber: saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe (2.17). Sobre la naturaleza humana y el Camino del Cielo, según su discípulo Zigong, no se le oía hablar (5.13). La razón, cultivada en los textos y los ritos, se dirige a la vida humana; lo que la excede no se especula.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Retirarse del mundo o transformarlo?
No se vive entre aves y fieras: el lugar del sabio es la sociedad
Ordenar la sociedadLo dice expresamente
Confucio dedicó su vida a buscar un gobernante que pusiera en práctica su doctrina y rechazó expresamente la retirada. En las Analectas, dos ermitaños que labran el campo critican a sus discípulos por seguir a un hombre que va de corte en corte en un mundo desordenado; Confucio responde que no se puede vivir en compañía de aves y fieras, que si no es con los hombres no sabe con quién estar, y que si el mundo siguiera el Camino no tendría que intentar cambiarlo. Su ideal político es el gobierno por la virtud, que atrae al pueblo como la estrella polar ordena a las demás, y la rectificación de los nombres: que el príncipe sea príncipe, el ministro ministro, el padre padre y el hijo hijo. La sabiduría se realiza en el rito, la familia y el servicio público.
Comparar esta pregunta con otros maestros
Afinidades y tensiones
Afinidades y tensiones
Calculadas pregunta a pregunta a partir de sus posturas. El porqué de cada coincidencia o choque, al pulsar.
Piensa parecido a

Zenón de Citio
Coinciden en: ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Vālmīki
Coinciden en: ¿Por qué sufrimos? · ¿Qué ocurre después de la muerte? · ¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?

Aristóteles
Coinciden en: ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Laozi
Coinciden en: ¿Por qué sufrimos? · ¿Qué ocurre después de la muerte? · ¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?
Piensa distinto de

Dattātreya
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?

Gauḍapāda
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?

Uddālaka Āruṇi
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Vyāsa
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?
Chocan enDesacuerdo de fondo
Confucio · Laozi
Dos órdenes para un mundo en guerra: el rito que da forma y el Camino que la quita
Por qué: El conflicto es real y polémico, aunque entre textos y escuelas más que entre personas. El Daodejing nombra y desautoriza los conceptos centrales del confucianismo, humanidad, justicia y rito, lo que sugiere que se compuso, al menos en parte, frente a esa escuela. El encuentro de Confucio con Laozi que relata Sima Qian en los Registros históricos (cap. 63) pertenece a la leyenda y no se considera histórico. La diferencia de fondo es antropológica: Confucio confía en que la forma cultivada educa la naturaleza humana; el Daodejing sospecha que toda forma impuesta la falsea. La cultura china acabó leyéndolos como complementarios, uno para el cargo público y otro para el retiro.
Coinciden en
Confucio · Jesús de Nazaret
La regla de oro en dos lenguas, y el punto exacto en que se separan
Por qué: No hubo contacto entre ellos; la coincidencia procede de una intuición moral muy extendida, la reciprocidad, que aparece en tradiciones muy diversas. La divergencia ante el enemigo se explica por el marco de cada uno. Confucio piensa una sociedad ordenada por relaciones graduadas, empezando por la familia, donde el amor tiene medida y la justicia exige que cada acto reciba lo que le corresponde. Jesús habla desde la inminencia del Reino de Dios y desde la imitación de un Padre que ama a todos sin distinción, lo que rompe toda medida. Uno busca la armonía de la ciudad; el otro anuncia una justicia que la desborda.
Coinciden en
Confucio · Hildegarda de Bingen
El rito y la música como forma del alma: el maestro de Lu y la abadesa del Rin
Por qué: La afinidad es puramente comparativa y descansa en una intuición antigua compartida: la música y el rito no adornan la vida moral, la constituyen, porque el cuerpo y la voz se educan antes que las ideas. La tradición confuciana unió desde muy pronto ritos y música como instrumentos de gobierno y de cultivo de sí; la liturgia benedictina hizo del canto de los salmos el eje del día monástico. La diferencia es teológica: el rito confuciano mira a la conducta humana y mantiene a los espíritus a distancia, mientras que el canto de Hildegarda se dirige a un Dios personal y es participación en la alabanza de los ángeles. Coinciden en la pedagogía, no en el destinatario.
Chocan enDesacuerdo de fondo
Confucio · Siddhartha Gautama, el Buda
La piedad filial como raíz o la salida del hogar como aire libre
Por qué: La contradicción es real y tuvo consecuencias históricas: cuando el budismo llegó a China, los letrados confucianos le reprocharon durante siglos que los monjes abandonaran a sus padres y no dieran descendencia, y los budistas chinos respondieron subrayando los deberes filiales del canon. Los dos maestros nunca se conocieron; el choque nace de sus fines. Confucio busca la armonía de una sociedad en guerra y ve en la familia el modelo del Estado. El Buda busca el fin del sufrimiento, que nace del apego, y ve en los lazos domésticos un apego más. Ninguno desprecia lo que el otro valora: uno deja la renuncia como excepción; el otro, el hogar como etapa.
Coinciden en
Confucio · Dalai Lama XIV (Tenzin Gyatso)
Una ética que no necesita metafísica: la humanidad y la responsabilidad universal
Por qué: La coincidencia es comparativa y responde a situaciones semejantes: Confucio enseña en una China dividida por la guerra entre estados, y el Dalái Lama, en un mundo plural y secularizado, como líder de un pueblo en el exilio. Ambos buscan una base moral que pueda compartirse sin exigir una fe común. Difieren, sin embargo, en el alcance del amor. Confucio lo quiere graduado, empezando por los padres, y rechaza devolver bien por mal (14.34); el Dalái Lama, desde la compasión budista, lo extiende a todos los seres por igual, enemigo incluido. Uno ordena el afecto; el otro lo universaliza. Y el rito, central en Confucio, apenas tiene peso en la ética secular del Dalái Lama.
Anécdotas y relatos
Anécdotas y relatos
Tradición oralc. 496–484 a. C.
El perro de una casa en duelo
Origen del relato: Shiji 47, «Casa hereditaria de Confucio». No aparece en las Analectas. Reelaborado en el Kongzi jiayu.
Documentadoc. 489 a. C.
Hambre entre Chen y Cai
Origen del relato: Analectas 15.2 (núcleo); Shiji 47 (ampliación); Zhuangzi, caps. 14, 17, 20 y 28 (versiones taoístas).
Documentadofinales del s. VI – principios del V a. C.
El incendio de la cuadra
Origen del relato: Analectas 10.17 (10.12 en la numeración de Legge). Comentario sobre la puntuación alternativa en Slingerland (2003), ad loc.
Documentadoc. 496 a. C.
La visita a Nanzi
Origen del relato: Analectas 6.28 (6.26 en Legge); ampliación en Shiji 47. La frase sobre la virtud y la belleza aparece también en Analectas 9.18 y 15.13 sin contexto.
Documentado500 a. C.
La entrevista de Jiagu
Origen del relato: Zuozhuan, duque Ding, año 10; Guliang zhuan, Ding 10; Shiji 47 (con la ejecución de los bufones, ausente en el Zuozhuan).
Documentadoc. 481 a. C.
La muerte de Yan Hui
Origen del relato: Analectas 11.8–11.11 (11.7–11.10 en Legge) y 6.11. La fecha procede del Shiji 47 y de la cronología tradicional; algunos la sitúan antes.
Relato hagiográfico481 a. C.
La captura del lin
Origen del relato: Chunqiu, Ai 14 (una línea); Gongyang zhuan, Ai 14 (el llanto y el fin de los anales); Shiji 47 (la premonición).
Enseñanzas
Enseñanzas
Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.
Ren (humanidad, benevolencia)ren
Núcleo ético del confucianismo; discutido por el Daodejing (cap. 18) como síntoma de decadencia; central en Mencio, Zhu Xi y Wang Yangming.
Fuente: Slingerland, Edward (trad.). Confucius: Analects, with Selections from Traditional Commentaries. Hackett Publishing Company, Indianápolis, 2003. ISBN 9780872206359.
Li (rito, forma debida)li
Hereda la cultura ritual Zhou; sistematizado por Xunzi y el Liji; criticado por moístas, legistas y taoístas.
Fuente: Slingerland, Edward (trad.). Confucius: Analects, with Selections from Traditional Commentaries. Hackett Publishing Company, Indianápolis, 2003. ISBN 9780872206359.
Junzi (el caballero, la persona ejemplar)junzi
Ideal compartido por toda la tradición confuciana; equivalentes aproximados: el spoudaios aristotélico, el «hombre honesto» del XVII europeo.
Fuente: Slingerland, Edward (trad.). Confucius: Analects, with Selections from Traditional Commentaries. Hackett Publishing Company, Indianápolis, 2003. ISBN 9780872206359.
Xiao (piedad filial)xiao
Virtud de la cultura Zhou sistematizada por Confucio; central en el Xiaojing, el Liji y el derecho imperial.
Fuente: Slingerland, Edward (trad.). Confucius: Analects, with Selections from Traditional Commentaries. Hackett Publishing Company, Indianápolis, 2003. ISBN 9780872206359.
Zhengming (rectificación de los nombres)zhengming
Desarrollado por Xunzi («Zhengming») y los legistas; debatido en la filosofía del lenguaje china (moístas, Escuela de los Nombres).
Fuente: Slingerland, Edward (trad.). Confucius: Analects, with Selections from Traditional Commentaries. Hackett Publishing Company, Indianápolis, 2003. ISBN 9780872206359.
Shu (reciprocidad) y zhong (lealtad a sí mismo)shu
Regla de oro confuciana; paralelos en el judaísmo (Hillel), el cristianismo (Mt 7,12) y el budismo.
Fuente: Slingerland, Edward (trad.). Confucius: Analects, with Selections from Traditional Commentaries. Hackett Publishing Company, Indianápolis, 2003. ISBN 9780872206359.
Xue (el estudio, el aprendizaje)xue
Fundamento del sistema de exámenes imperiales y de la pedagogía neoconfuciana (Zhu Xi, «Reglas de la Academia del Ciervo Blanco»).
Fuente: Slingerland, Edward (trad.). Confucius: Analects, with Selections from Traditional Commentaries. Hackett Publishing Company, Indianápolis, 2003. ISBN 9780872206359.
Retiros
Retiros y centros
Lugares y encuentros vinculados a su enseñanza. Te ponemos en contacto con quien los organiza.
Qufu, provincia de Shandong · China
Qufu: templo, cementerio y mansión de Confucio
Patrimonio Mundial de la UNESCO (ficha oficial)
Qufu, la ciudad natal de Confucio, conserva los tres lugares que la UNESCO inscribió como Patrimonio Mundial en 1994: el templo levantado en su memoria poco después de su muerte, y ampliado durante siglos hasta convertirse en uno de los grandes conjuntos arquitectónicos de China; el cementerio donde reposan él y miles de sus descendientes; y la mansión de la familia Kong, residencia de sus herederos directos. Es el lugar de peregrinación por excelencia del confucianismo y el escenario de ceremonias anuales en su honor. La web de la UNESCO rechaza a veces las consultas automáticas, pero es la ficha oficial.
Vídeos
Vídeos
Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.
Who was Confucius? — Bryan W. Van Norden
Análisis· EN· 2015· 5 min
TED-EdCanal oficial
¿Quién fue Confucio? — Bryan W. Van Norden
Análisis· ES· 5 min
Sé Curioso — TED-EdCanal oficial
Who Was Confucius? And What Did He Really Say?
Conferencia· EN· 62 min
Bryan Van Norden
Confucius on Language: How NOT to Rectify Names
Conferencia· EN· 66 min
Bryan Van Norden
The Analects of Confucius, read by Jing Li (LibriVox)
Grabación de terceros· EN· 212 min
LibriVox AudiobooksCanal oficial
《孔子》Confucius — 半部论语治天下 (CCTV纪录)
Documental· ZH· 90 min
CCTV纪录 (CCTV Documentary)Canal oficial
如果国宝会说话 — 孔子见老子画像石 (El relieve «Confucio visita a Laozi»)
Documental· ZH· 5 min
CCTV纪录Canal oficial
Confucio. «El Maestro de Diez Mil Siglos»
Documental· ES· 21 min
UNED DocumentosCanal oficial
Confucio — Analectas «Lún Yǔ» (audiolibro completo en español)
Grabación de terceros· ES· 261 min
AMA Audiolibros
Professor Michael Puett on Zhuangzi in Relation to Confucius
Conferencia· EN· 44 min
China X (HarvardX)Canal oficial
Views of Nature in the Analects with Annping Chin
Entrevista· EN· 4 min
Yale Forum on Religion and EcologyCanal oficial
Confucian Analects in the Modern World: Five Generations
Conferencia· EN· 68 min
UC Berkeley EventsCanal oficial
Confucius, 551 BC: Ancient China's Philosopher Who Changed The World
Documental· EN· 89 min
Timeline — World History Documentaries
Confucianism, Buddhism, and Daoism: Chinese Popular Religion
Análisis· EN· 13 min
CrashCourseCanal oficial
Galería
Galería
Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.
Manuscritos
Manuscritos
Testimonios manuscritos y textos antiguos, con su custodio y sus condiciones de consulta.
ZH · Escritura de los escribas (lishu) de los Han occidentales · Anterior a 55 a. C. (año de la muerte de Liu Xiu, príncipe Huai de Zhongshan, en cuya tumba se halló)
定州漢墓竹簡《論語》
- Testimonio conservado
- 620 tablillas de bambú, unos 7.576 caracteres, aproximadamente la mitad del texto recibido; dañadas por un incendio antiguo y por el terremoto de Tangshan (1976)
- Custodio
- Instituto Provincial de Reliquias Culturales de Hebei (Hebei sheng wenwu yanjiusuo), Shijiazhuang
ZH · Escritura de los escribas (lishu) de los Han occidentales · Anterior a 59 a. C. (muerte de Liu He, marqués de Haihun, antiguo emperador depuesto)
海昏侯墓竹簡《論語》
- Testimonio conservado
- Más de 500 tablillas de bambú identificadas como Analectas, en curso de restauración y publicación
- Custodio
- Instituto Provincial de Reliquias Culturales y Arqueología de Jiangxi; Museo del Sitio de Haihunhou, Nanchang
ZH · Escritura de los escribas (lishu) de los Han occidentales · c. 45 a. C. (fecha de un registro censal hallado en la misma tumba)
平壤貞柏洞364號墓《論語》竹簡
- Testimonio conservado
- 39 tablillas de bambú con los capítulos «Xianjin» y «Yan Yuan»
- Custodio
- Instituciones de la República Popular Democrática de Corea (Pyongyang); custodio concreto no confirmado
ZH · Escritura regular (kaishu) de la dinastía Tang · Grabado entre 833 y 837 (era Kaicheng)
開成石經《論語》
- Testimonio conservado
- Texto íntegro de las Analectas en estelas de piedra, parte de los Doce Clásicos de Kaicheng (114 estelas, más de 650.000 caracteres)
- Custodio
- Museo del Bosque de Estelas (Beilin), Xi'an
Relaciones
Relaciones
Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.
Se encontró con
La tradición (Shiji 47 y 63, Liji, Zhuangzi) narra que Confucio consultó a Laozi sobre los ritos. Relato de escuela, no verificable; se registra como no documentado.
Similitud identificada por análisis
Influyó en
El Zhuangzi (s. IV–III a. C.) convierte a Confucio en personaje recurrente, unas veces burlado y otras portavoz de la propia doctrina taoísta: una influencia por contraste, documentada en el texto.
Relación documentada
Contemporáneo de
Contemporáneos aproximados según las cronologías tradicionales (s. VI–V a. C.), sin contacto alguno. La comparación es un lugar común de la historia de las religiones (la «era axial» de Jaspers).
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
La regla de oro negativa de Analectas 15.24 y 12.2 se compara habitualmente con la positiva de Mt 7,12; sin relación histórica.
Similitud identificada por análisis
Fuentes
Fuentes
Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.
- Wikidata, entidad Q4604 «Confucius» (P31=Q5; 313 enlaces entre wikis). Nombre nativo 孔夫子; nacimiento registrado en 552/551 a. C.; lugar de nacimiento Q210287 (Zou/Qufu).
- Sima Qian. Shiji (Memorias históricas), juan 47, «Kongzi shijia» (Casa hereditaria de Confucio), c. 94 a. C. Ed. Zhonghua shuju, Pekín, 1959. Trad. francesa: Chavannes, Les Mémoires historiques de Se-ma Ts'ien, vol. 5, 1905; trad. inglesa en Nienhauser (ed.), The Grand Scribe's Records, vol. 5.1, Indiana University Press, 2006.
- Legge, James (trad.). The Chinese Classics, vol. 1: Confucian Analects, The Great Learning, The Doctrine of the Mean. Trübner, Londres, 1861; 2.ª ed. Clarendon Press, 1893. Project Gutenberg nº 4094.
- Slingerland, Edward (trad.). Confucius: Analects, with Selections from Traditional Commentaries. Hackett Publishing Company, Indianápolis, 2003. ISBN 9780872206359.
- Lau, D. C. (trad.). Confucius: The Analects (Lun yü). Penguin Classics, Harmondsworth, 1979. ISBN 9780140443486.
- Cheng, Anne (trad.). Entretiens de Confucius. Éditions du Seuil (Points Sagesses), París, 1981. ISBN 9782020057752. Y Cheng, Anne. Histoire de la pensée chinoise. Seuil, París, 1997.
- Nylan, Michael y Wilson, Thomas. Lives of Confucius: Civilization's Greatest Sage Through the Ages. Doubleday, Nueva York, 2010.
- Hunter, Michael. Confucius Beyond the Analects. Brill, Leiden, 2017.
- Zuozhuan (Zuo Tradition), años Ding 10, Ding 12, Ai 11, Ai 15 y Ai 16. Trad. Durrant, Stephen; Li, Wai-yee; Schaberg, David. Zuo Tradition / Zuozhuan: Commentary on the Spring and Autumn Annals. University of Washington Press, Seattle, 2016.
- Liji, «Tangong» (cap. 3). Trad. Legge, James. The Lî Kî. Sacred Books of the East, vols. XXVII–XXVIII. Clarendon Press, Oxford, 1885.
- Csikszentmihalyi, Mark. «Confucius». The Stanford Encyclopedia of Philosophy (ed. Edward N. Zalta).
- Meynard, Thierry (ed.). Confucius Sinarum Philosophus (1687): The First Translation of the Confucian Classics. Institutum Historicum Societatis Iesu, Roma, 2011. ISBN 9788870412062.
- Zhuangzi (莊子), caps. 4, 5, 6, 14, 20, 28 y 31. Chinese Text Project.
- Jiangxi sheng wenwu kaogu yanjiusuo y otros. «Nanchang shi Xi Han Haihunhou mu» (La tumba del marqués de Haihun, de los Han occidentales, en Nanchang). Kaogu, 2016, nº 7, pp. 45–62.
- Hebei sheng wenwu yanjiusuo Dingzhou Han mu zhujian zhengli xiaozu (ed.). Dingzhou Han mu zhujian Lunyu. Wenwu chubanshe, Pekín, 1997.
- Kim, Kyung-ho. «A Study of Excavated Bamboo and Wooden-strip Analects: The Spread of Confucianism and Chinese Script». Sungkyun Journal of East Asian Studies, vol. 11, nº 1 (2011), pp. 59–88.
- Chinese Text Project. «The Analects» (論語), texto chino con traducción de James Legge en paralelo.
- Suárez Girard, Anne-Hélène (trad.). Confucio. Lun Yu. Reflexiones y enseñanzas. Editorial Kairós, Barcelona, 1997. ISBN 9788472453661.
- Pérez Arroyo, Joaquín (trad.). Confucio y Mencio. Los cuatro libros. Ediciones Paidós (Paidós Orientalia), Barcelona, 2002. ISBN 9788449312076.
- Brooks, E. Bruce y Brooks, A. Taeko. The Original Analects: Sayings of Confucius and His Successors. Columbia University Press, Nueva York, 1998. ISBN 9780231104302 (tela); 9780231104319 (rústica).
- Ma Chengyuan (ed.). Shanghai bowuguan cang Zhanguo Chu zhushu (上海博物館藏戰國楚竹書), vol. 1. Shanghai guji chubanshe, Shanghái, diciembre de 2001. Incluye la primera edición del manuscrito «Kongzi shilun» (孔子詩論).
- Titular de derechos
- Obra en dominio público; cada traducción pertenece a su traductor o editorial
Pendiente de confirmar
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- No se ha localizado ninguna edición de las Analectas de Joaquín Pérez Arroyo en Alianza ni en Kairós (el encargo las mencionaba): su traducción es Los cuatro libros (Alfaguara 1981; Paidós 2002); la de Kairós es de Anne-Hélène Suárez Girard; la de Alianza (2021) es una selección de García-Noblejas y Torres Marín. Confirmar en la BNE si existió una edición suelta.
- ISBN pendientes de ver en catálogo: Waley (reediciones Vintage/Routledge), Durrant–Li–Schaberg (Zuozhuan, 2016), Gardner (Four Books, Hackett 2007), Kramers (Kongzi jiayu, 1950). Se han dejado en null.
- La traducción de la edición de Herder (2020, ISBN 9788425443886) no figura en el catálogo consultado; identificar traductor.
- No se han encontrado en Open Library ediciones en ruso, hindi ni árabe con ISBN fiable.
- Custodio concreto de las tablillas de Pyongyang (tumba 364 de Jeongbaek-dong): no confirmado; se conocen solo por fotografías publicadas en Corea del Sur.
- La fecha de las pinturas 孔子燕居像 y 孔子爲魯司寇像 (Museo de Confucio de Qufu) no consta en las fichas de Commons; datarlas con el catálogo del museo.
- Programas de afiliación: no se ha verificado ninguno; lista vacía.
- Fecha de nacimiento: 551 a. C. (Zuozhuan/Shiji) frente a 552 (Gongyang); se adopta 551 con precisión «year». El día tradicional (28 de septiembre) no se registra por ser convención tardía.
- Sala de lectura: no se ha localizado en Gutenberg, Wikisource ni Internet Archive una traducción española de las Analectas en dominio público con texto completo.
- Sala de lectura: las traducciones de Legge del Shujing, del Liji y de los apéndices del Yijing (Sacred Books of the East, vols. III, XVI, XXVII–XXVIII) están en Wikisource en subpáginas anidadas (Parte/Libro/Sección) que el ingestor ordena mal; no se registran hasta poder ordenarlas. Tampoco hay en línea una edición separada de dominio público del Daxue en inglés (la de Legge va dentro del vol. 1 de The Chinese Classics) ni del Chunqiu sin el Zuozhuan.
- Sala de lectura: el Xiaojing de Legge en Wikisource intercala las tres secciones de su introducción entre los capítulos al ordenarlos por número; revisar el orden tras la ingesta. La versión de Ivan Chên (Gutenberg #75878, 1908) no se registra por no haberse podido acreditar la fecha de muerte del traductor.
- Obras: ISBN de la edición de Shanghai guji (2001) del Kongzi shilun no verificado. El Zhongyong no se registra como obra de Confucio: la tradición lo atribuye a su nieto Zisi.
Investigado el 2026-10-22