Filosofía socrática
Sócrates
Σωκράτης
c. 469 a. C. – 399 a. C.Persona históricamente documentada
Filósofo ateniense (c. 469–399 a. C.) que no escribió nada y cambió el rumbo de la filosofía al convertir la pregunta por cómo se debe vivir en su objeto central. Conversaba en el ágora examinando a quien creía saber, sin cobrar. Acusado de impiedad y de corromper a los jóvenes, fue condenado a muerte y bebió la cicuta. Lo conocemos por Platón, Jenofonte, Aristófanes y Aristóteles, cuyos retratos no coinciden: es el «problema socrático».
- obras
- 31obras
- ediciones
- 104ediciones
- citas
- 9citas
- vídeos
- 13vídeos
- imágenes
- 9imágenes

Busto de Sócrates (Louvre) · Public domain
En sus palabras
«Una vida sin examen no merece ser vivida por el ser humano.»Platón, Apología 38a. Griego: ed. Burnet (OCT); inglés: Benjamin Jowett (1892); español: traducción propia. Son palabras que Platón atribuye a Sócrates.
Biografía
6 min de lectura
El hombre que no escribió nada
Sócrates no dejó una sola línea escrita. Todo lo que sabemos de él procede de otros: de los diálogos de su discípulo Platón, de las obras socráticas de Jenofonte, de la comedia de Aristófanes que lo ridiculizó en vida, de las noticias que Aristóteles —nacido quince años después de su muerte— recogió en la Academia, y de la compilación tardía de Diógenes Laercio, del siglo III de nuestra era. Estos testimonios no coinciden. El Sócrates de Aristófanes es un charlatán que especula sobre las nubes y enseña a ganar pleitos injustos; el de Jenofonte, un moralista sensato que da buenos consejos a sus amigos; el de Platón, un pensador de una hondura incomparable que, en los diálogos tardíos, se convierte en portavoz de doctrinas que probablemente nunca sostuvo.
A esa distancia entre las fuentes se la llama el «problema socrático». Lo formuló Friedrich Schleiermacher en 1818, al preguntarse qué pudo ser Sócrates para que Platón y Jenofonte lo pintaran como lo pintaron. Desde entonces, unos han confiado en Jenofonte por su aparente sobriedad; otros, como Gregory Vlastos, han reconstruido un Sócrates histórico a partir de los primeros diálogos platónicos, y otros, como Olof Gigon o Charles Kahn, han subrayado que los «discursos socráticos» fueron un género literario cultivado por varios discípulos y que ninguno pretendía levantar acta. Lo que sigue distingue, en lo posible, lo que las fuentes comparten de lo que cada una aporta.
Alopece
Nació en Atenas hacia el 469 a. C. —Diógenes Laercio, siguiendo la cronología de Apolodoro, sitúa el nacimiento en el cuarto año de la 77.ª olimpiada—, en el demo de Alopece, de la tribu Antióquide. Su padre, Sofronisco, era cantero o escultor; su madre, Fenáreta, partera, un oficio que el propio Sócrates convertiría en imagen de su método en el Teeteto. Se casó tarde con Jantipa, de la que tuvo tres hijos —Lamprocles, Sofronisco y Menéxeno—; Aristóteles, citado por Diógenes, le atribuye también una segunda esposa, Mirto, noticia que la crítica considera dudosa.
Creció en la Atenas de Pericles, en la generación que vio levantarse el Partenón y florecer la tragedia, la sofística y la investigación de la naturaleza. Platón le hace conversar de joven con Parménides y Zenón, un encuentro probablemente literario, y lo presenta interesado en su juventud por la física de Anaxágoras, a la que habría renunciado por no hallar en ella respuesta a la pregunta por el bien.
El soldado y el ciudadano
Sirvió como hoplita, lo que supone cierta holgura económica en su juventud. Combatió en Potidea (432–430 a. C.), donde, según el relato que Platón pone en boca de Alcibíades en el Banquete, le salvó la vida y soportó el invierno descalzo; en la retirada de Delio (424 a. C.), donde su serenidad impresionó a los generales, y en Anfípolis (422 a. C.). La Apología recuerda esas tres campañas como prueba de que nunca abandonó el puesto que se le asignó.
Solo ocupó un cargo público, y por sorteo. En el 406 a. C., como miembro del consejo durante la pritanía de su tribu, se opuso a juzgar en bloque, contra la ley, a los generales vencedores de las Arginusas, acusados de no haber recogido a los náufragos. Dos años después, bajo la oligarquía de los Treinta, recibió con otros cuatro la orden de detener a León de Salamina para ejecutarlo, y se fue a su casa. Platón y Jenofonte coinciden en ambos episodios.
La pregunta como oficio
Su oficio fue conversar. Lo hacía en el ágora, en los gimnasios y en las casas de sus amigos, sin cobrar —a diferencia de los sofistas, con quienes muchos lo confundían— y con una pobreza que la Apología llama extrema. Era célebre su fealdad: nariz chata, ojos saltones, aire de sileno. Según la Apología, su amigo Querefonte preguntó en Delfos si había alguien más sabio que él y la Pitia respondió que no; Sócrates, desconcertado, examinó a políticos, poetas y artesanos, y concluyó que su única ventaja consistía en no creer saber lo que no sabía. Desde entonces entendió su examen de los demás como un servicio al dios.
Ese examen —el élenchos— consistía en pedir una definición de la valentía, la piedad o la justicia, obtener el asentimiento del interlocutor a otras proposiciones y mostrarle que la definición inicial era incompatible con ellas. Aristóteles le atribuye dos aportaciones: los razonamientos inductivos y la búsqueda de definiciones universales, aplicadas a cuestiones morales, sin separar esos universales de las cosas, como haría Platón con las Ideas. Sócrates hablaba también de una señal divina, su daimónion, una voz que desde niño lo disuadía de ciertos actos y nunca lo empujaba a hacer nada.
Las nubes
En el 423 a. C. Aristófanes llevó a escena Las nubes, donde un Sócrates suspendido en una cesta dirige un «pensadero» en el que se estudian los fenómenos celestes, se sustituye a Zeus por los torbellinos y se enseña el argumento injusto. La comedia quedó tercera, pero la caricatura sobrevivió: en la Apología, Sócrates cuenta entre sus «primeros acusadores» a quienes difundieron esa imagen y nombra expresamente al comediógrafo. La relación de Sócrates con Alcibíades, que traicionó a Atenas, y con Critias, el más radical de los Treinta, pesó también contra él.
El proceso
En la primavera del 399 a. C. Meleto, respaldado por Ánito y Licón, lo acusó de no reconocer a los dioses de la ciudad, de introducir nuevas divinidades y de corromper a los jóvenes; pidió la pena de muerte. Como la amnistía del 403 impedía perseguir los delitos políticos anteriores, la acusación se formuló en términos religiosos. Ante un jurado de unos quinientos ciudadanos, Sócrates se defendió sin súplicas ni lágrimas. Fue condenado por una diferencia de unos sesenta votos, según se deduce de la Apología platónica; invitado a proponer una pena alternativa, sugirió primero ser mantenido a costa del Estado en el Pritaneo y luego una multa de treinta minas avalada por Platón, Critón, Critobulo y Apolodoro. El jurado votó la muerte.
La ejecución se aplazó unos treinta días porque la nave sagrada enviada a Delos no había regresado y la ciudad no podía ejecutar a nadie en su ausencia. Critón le ofreció la fuga, y Sócrates la rechazó: en el diálogo que lleva su nombre, las Leyes de Atenas le recuerdan que ha vivido setenta años bajo su protección y que no puede responder a una injusticia con otra.
La muerte
El Fedón narra el último día. Platón no estuvo presente —«Platón, creo, estaba enfermo», dice el narrador—, y el diálogo, centrado en las pruebas de la inmortalidad del alma, es una obra de arte y de doctrina más que un acta. Al caer la tarde Sócrates se lavó, despidió a su mujer y a sus hijos, bebió el veneno —la cicuta, según la identificación tradicional— y caminó hasta sentir las piernas pesadas. Cuando el frío le subía hacia el corazón se descubrió el rostro y dijo a Critón que debían un gallo a Asclepio y que no se olvidaran de pagarlo. Fueron, según Fedón, sus últimas palabras.
Lo que quedó
De su círculo nacieron escuelas enfrentadas entre sí: la Academia de Platón, los cínicos que se reclamaban de Antístenes, los cirenaicos de Aristipo, los megáricos de Euclides. Los estoicos lo tuvieron por modelo de sabio, y Epicteto lo cita sin cesar. En la época moderna, Kierkegaard dedicó su tesis a la ironía socrática (1841), Nietzsche hizo de él el síntoma de una decadencia (1889) y Jacques-Louis David fijó en 1787 la imagen de su muerte serena. Sigue siendo, para la tradición occidental, la figura del filósofo que prefirió morir a dejar de examinar la vida.
Fuentes: Platón. Platonis Opera, ed. John Burnet, 5 vols. Oxford University Press (Oxford Classical Texts), 1900–1907; tomo I (Eutifrón, Apología, Critón, Fedón) consultado en la edición digital del Perseus Digital Library (Tufts University). · Plato. The Dialogues of Plato, trad. Benjamin Jowett, 3.ª ed., 5 vols. Clarendon Press, Oxford, 1892 (Project Gutenberg, n.º 1656 Apology, 1657 Crito, 1658 Phaedo y otros). · Platón. Obras completas, trad. Patricio de Azcárate, 11 vols. Medina y Navarro, Madrid, 1871–1872 (edición digital en Filosofía en español). · Jenofonte. Memorables (Recuerdos de Sócrates), Apología de Sócrates, Banquete y Económico. Texto griego: Xenophontis opera omnia, ed. E. C. Marchant, vol. 2, 2.ª ed., Clarendon Press, Oxford, 1921 (Perseus); trad. inglesa de H. G. Dakyns, The Works of Xenophon, Macmillan, Londres, 1890–1897 (Project Gutenberg). · Aristófanes. Las nubes (Νεφέλαι), representada en 423 a. C.; trad. inglesa de W. J. Hickie, The Comedies of Aristophanes, Bohn's Classical Library, Londres, 1853 (Project Gutenberg n.º 2562).
Cronología
La vida, año a año
Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.
c. 469 a. C.0 añosAlopece (Atenas)
Nacimiento
Nace en el demo de Alopece, hijo del cantero Sofronisco y de la partera Fenáreta. Diógenes Laercio (II 44), siguiendo a Apolodoro, da el cuarto año de la 77.ª olimpiada (469/468 a. C.); Wikidata registra 470. Los años anteriores a nuestra era se expresan en negativo.
ProbableDiógenes Laercio. Vidas y opiniones de los filósofos ilustres, libro II, 18–47 (Sócrates), s. III d. C. Trad. inglesa de C. D. Yonge, Bohn, Londres, 1853 (Project Gutenberg n.º 57342); trad. española de José Ortiz y Sanz, Madrid, 1792 (Wikisource).
Después de su muerte
- c. 395 a. C.Los «discursos socráticos»
- c. 387 a. C.Fundación de la Academia
- 1787«La muerte de Sócrates» de David
- 1818Schleiermacher plantea el «problema socrático»
- 1841Kierkegaard y la ironía
c. 469 a. C. · 0 años
Nacimiento
Nace en el demo de Alopece, hijo del cantero Sofronisco y de la partera Fenáreta. Diógenes Laercio (II 44), siguiendo a Apolodoro, da el cuarto año de la 77.ª olimpiada (469/468 a. C.); Wikidata registra 470. Los años anteriores a nuestra era se expresan en negativo.
Probable
c. 432 a. C. · 37 años
Campaña de Potidea
Sirve como hoplita en el asedio de Potidea (432–430 a. C.). En el Banquete (219e–220e), Alcibíades cuenta que Sócrates le salvó la vida y soportó el invierno descalzo.
Probable
424 a. C. · 45 años
La retirada de Delio
Participa en la derrota ateniense de Delio; el Laques (181b) y el Banquete (221a–b) elogian su serenidad durante la retirada.
Probable
423 a. C. · 46 años
«Las nubes» de Aristófanes
Aristófanes representa en las Dionisias urbanas Las nubes, que caricaturiza a Sócrates como maestro de física especulativa y de retórica sin escrúpulos. Queda tercera; el texto conservado es una revisión posterior que no llegó a representarse.
Documentado
422 a. C. · 47 años
Anfípolis
Última campaña militar que la Apología (28e) le atribuye.
Probable
406 a. C. · 63 años
El proceso de las Arginusas
Como miembro del Consejo, durante la pritanía de la tribu Antióquide, se opone a juzgar en bloque a los generales de las Arginusas, contra la ley (Apología 32b; Jenofonte, Helénicas I 7.15).
Documentado
404 a. C. · 65 años
León de Salamina
Bajo los Treinta Tiranos se niega a cumplir la orden de detener a León de Salamina para su ejecución (Apología 32c–d; Jenofonte, Memorables IV 4.3).
Documentado
403 a. C. · 66 años
Restauración democrática y amnistía
Caída de los Treinta. La amnistía prohíbe perseguir los delitos políticos anteriores, lo que explica en parte la formulación religiosa de la acusación de 399.
Documentado
399 a. C. · 70 años
Juicio
Meleto, Ánito y Licón lo acusan de impiedad y de corromper a la juventud. Es condenado por unos sesenta votos de diferencia ante un jurado de unos quinientos ciudadanos y sentenciado a muerte.
Documentado
399 a. C. · 70 años
Muerte
Tras unos treinta días de espera por el regreso de la nave de Delos, bebe el veneno en la prisión, rodeado de sus amigos (Fedón 116a–118a; Jenofonte, Memorables IV 8.2).
Documentado
c. 395 a. C.
Los «discursos socráticos»
Platón, Jenofonte, Esquines de Esfeto, Antístenes, Fedón y otros escriben diálogos con Sócrates como protagonista; Aristóteles (Poética 1447b) los considera un género propio. De casi todos solo quedan fragmentos, salvo los de Platón y Jenofonte.
Documentado
c. 387 a. C.
Fundación de la Academia
Platón funda su escuela en los jardines de Academo; los diálogos que allí se leen fijarán para la posteridad la imagen de Sócrates.
Probable
1787
«La muerte de Sócrates» de David
Jacques-Louis David expone en el Salón la pintura que fija la imagen moderna de la muerte de Sócrates, hoy en el Metropolitan Museum de Nueva York.
Documentado
1818
Schleiermacher plantea el «problema socrático»
En «Über den Werth des Sokrates als Philosoph», Schleiermacher se pregunta cómo conciliar los retratos de Platón y Jenofonte: nace la cuestión crítica del Sócrates histórico.
Documentado
1841
Kierkegaard y la ironía
Søren Kierkegaard defiende su tesis «Sobre el concepto de ironía en constante referencia a Sócrates».
Documentado
Obras
Obras esenciales
Las obras sin las que no se entiende su legado.

Enseñanza oral recogida · c. 395 a. C.
Apología de Sócrates
Ἀπολογία Σωκράτους
El discurso de defensa de Sócrates ante el tribunal ateniense en el 399 a. C., en tres partes: la defensa frente a los «primeros acusadores» y frente a Meleto; la contrapropuesta de pena tras el veredicto, y unas palabras finales a los jueces. Contiene el relato del oráculo de Delfos, la imagen del tábano que despierta a la ciudad, la afirmación de que obedecerá al dios antes que a los atenienses y la sentencia de que una vida sin examen no merece vivirse. Es la fuente principal para reconstruir el proceso y la autocomprensión de Sócrates.
6 ediciones

Enseñanza oral recogida · c. 395 a. C.
Critón
Κρίτων
En la prisión, al amanecer, el viejo amigo Critón comunica a Sócrates que la nave de Delos está a punto de llegar y le ofrece la fuga, ya preparada y pagada. Sócrates examina si es justo escapar: no se debe responder a una injusticia con otra, y las Leyes de Atenas, personificadas, le recuerdan que ha aceptado durante setenta años vivir bajo ellas. Es el texto clásico sobre la obligación de obedecer la ley y uno de los primeros razonamientos sobre el pacto entre el ciudadano y la ciudad.
6 ediciones

Enseñanza oral recogida · c. 385 a. C.
Fedón
Φαίδων
Relato del último día de Sócrates, contado por Fedón de Elis a Equécrates en Fliunte. Sócrates conversa con los tebanos Simmias y Cebes, que habían frecuentado a pitagóricos, sobre por qué el filósofo no teme la muerte y expone cuatro argumentos sobre la inmortalidad del alma y un mito sobre el destino de las almas. El diálogo se cierra con la escena de la muerte: el baño, la despedida de la familia, la copa de veneno y las últimas palabras a Critón sobre el gallo debido a Asclepio (118a).
6 ediciones

Recopilación posterior · c. 371 a. C.
Memorables (Recuerdos de Sócrates)
Ἀπομνημονεύματα
Cuatro libros que empiezan refutando una a una las acusaciones de impiedad y corrupción de la juventud y siguen con decenas de conversaciones breves: Sócrates aconseja a su hijo Lamprocles sobre la paciencia con Jantipa, conversa con el sofista Antifonte sobre la pobreza, con Aristipo sobre el dominio de sí, con artesanos y generales sobre su oficio. Es el retrato de un maestro práctico y piadoso, y la segunda gran fuente sobre Sócrates junto a Platón.
4 ediciones
Toda su obra (31)

Eutifrón
395

Banquete
380
Sócrates
Laques
The Conscious LibraryLaques
390
Sócrates
Cármides
The Conscious LibraryCármides
390
Sócrates
Lisis
The Conscious LibraryLisis
390

Protágoras
385

Gorgias
385

Menón
385
Sócrates
Ion
The Conscious LibraryIon
395
Sócrates
Hipias menor
The Conscious LibraryHipias menor
395
Sócrates
Eutidemo
The Conscious LibraryEutidemo
385

Teeteto
369

Fedro
370

República
375
Sócrates
Hipias mayor
The Conscious LibraryHipias mayor
390
Sócrates
Alcibíades I
The Conscious LibraryAlcibíades I
360
Sócrates
Parménides
The Conscious LibraryParménides
365
Sócrates
Otros diálogos del corpus platónico con Sócrates
The Conscious LibraryOtros diálogos del corpus platónico con Sócrates
360

Apología de Sócrates (Jenofonte)
380

Banquete (Jenofonte)
380

Económico
362

Las nubes (Aristófanes)
423
Sócrates
Testimonios de Aristóteles sobre Sócrates
The Conscious LibraryTestimonios de Aristóteles sobre Sócrates
340

Vida de Sócrates (Diógenes Laercio, Vidas II 18–47)
230
Frases
Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.
Una vida sin examen no merece ser vivida por el ser humano.ὁ δὲ ἀνεξέταστος βίος οὐ βιωτὸς ἀνθρώπῳ
VerificadaPlatón, Apología 38a. Griego: ed. Burnet (OCT); inglés: Benjamin Jowett (1892); español: traducción propia. Son palabras que Platón atribuye a Sócrates.
Citas apócrifas o de atribución discutida (5)
«Solo sé que no sé nada.»
La fórmula no aparece en ningún texto antiguo sobre Sócrates. Es una simplificación posterior de Apología 21d, donde Sócrates dice algo más preciso: que no cree saber lo que no sabe. En Platón Sócrates afirma saber algunas cosas (por ejemplo, que obrar injustamente es malo, Apología 29b).
«Conócete a ti mismo.»
Es una de las máximas inscritas en el templo de Apolo en Delfos, anterior a Sócrates y atribuida en la Antigüedad a varios de los Siete Sabios. Sócrates la cita y la comenta (Fedro 229e, Cármides 164d), pero no es suya.
«Hay un solo bien, el conocimiento, y un solo mal, la ignorancia.»
Solo la transmite Diógenes Laercio (II 31), más de seis siglos después y sin indicar fuente. Resume en forma de lema el intelectualismo socrático, pero no figura en Platón ni en Jenofonte.
«La educación es el encendido de una llama, no el llenado de un recipiente.»
Se atribuye a Sócrates en internet, pero procede de Plutarco, «Sobre cómo se debe escuchar» (Moralia 48c), que dice que la mente no es un vaso que haya que llenar sino una leña que hay que encender. Plutarco vivió cinco siglos después.
«La «prueba del triple filtro»: antes de contarme algo, ¿es verdad, es bueno, es útil?»
Anécdota moralizante que circula en libros de autoayuda y cadenas de correo desde finales del siglo XX. No tiene ninguna fuente antigua.
Últimas palabras
Relato posterior de testigos
««Critón, le debemos un gallo a Asclepio. Pagadlo y no lo descuidéis».»ὦ Κρίτων, ἔφη, τῷ Ἀσκληπιῷ ὀφείλομεν ἀλεκτρυόνα· ἀλλὰ ἀπόδοτε καὶ μὴ ἀμελήσητε.
Platón, Fedón 118a. Las pronuncia, según el narrador Fedón de Elis, cuando el frío del veneno le llegaba al vientre: se descubrió el rostro y dijo estas palabras, «que fueron las últimas». Critón respondió que así se haría y le preguntó si tenía algo más que decir; Sócrates ya no contestó. El testimonio es literario y de segunda mano —Platón declara en el mismo diálogo (59b) que estaba enfermo y no asistió—, por eso se clasifica como relato de testigo transmitido por otro. El verbo griego está en plural, «debemos»: Jowett traduce «I owe», Azcárate «debemos un gallo a Esculapio». Asclepio era el dios de la curación, al que se ofrecía un gallo tras sanar. La frase se ha interpretado de muchas maneras: Nietzsche vio en ella la confesión de que la vida es una enfermedad; Georges Dumézil (1984), el agradecimiento por la curación de una opinión falsa; otros, un voto pendiente por la enfermedad de Platón o un simple acto de piedad. Jenofonte no transmite últimas palabras.
Fuente: Platón. Platonis Opera, ed. John Burnet, 5 vols. Oxford University Press (Oxford Classical Texts), 1900–1907; tomo I (Eutifrón, Apología, Critón, Fedón) consultado en la edición digital del Perseus Digital Library (Tufts University).
Preguntar
Lo que su obra responde
Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.
¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?
Un dios que le encomienda una misión y le advierte con su señal
Un Dios personalLo dice expresamente
Sócrates no escribió nada; su relación con lo divino se conoce por Platón y Jenofonte, que coinciden en lo esencial. En la Apología platónica habla de «el dios» de Delfos como de alguien que le ha asignado un puesto en la ciudad y al que obedecerá antes que a los atenienses, y describe una señal divina, una voz que desde niño le aparta de lo que no debe hacer. Jenofonte, en los Memorables, le atribuye un argumento por el diseño: los ojos, los párpados o el afecto por la prole muestran la obra de un artífice sabio y amante de los seres vivos, y los dioses cuidan de los hombres y todo lo ven. Es un trato personal con lo divino, aunque Sócrates rehúye especular sobre su naturaleza.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?
Lo que somos es el alma, y su cuidado vale más que todo
Un alma creada e inmortalSe deduce de su doctrina
En la Apología platónica Sócrates resume su vida en una exhortación: no preocuparse del cuerpo ni de las riquezas antes que del alma, para que llegue a ser lo mejor posible. El Alcibíades I, de autenticidad discutida, extrae la consecuencia de que el hombre es su alma, y el mandato délfico de conocerse a sí mismo se convierte en tarea de toda la vida. Sobre la inmortalidad, el Sócrates de la Apología es prudente y deja abiertas dos posibilidades; los argumentos del Fedón son ya elaboración de Platón. Jenofonte, por su parte, le atribuye la idea de que el alma es lo que en el hombre participa de lo divino. El núcleo atribuible a Sócrates es que el yo verdadero es el alma.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Por qué sufrimos?
Nadie obra mal a sabiendas: el mal es ignorancia y daña el alma
La ignorancia de lo que somosSe deduce de su doctrina
Los diálogos platónicos atribuyen a Sócrates dos tesis que, juntas, responden a la pregunta. La primera: nadie yerra voluntariamente; quien obra mal lo hace porque toma por bueno lo que no lo es, de modo que el mal es una forma de ignorancia. La segunda: el mayor daño no es padecer injusticia, sino cometerla, porque estropea lo único que importa, el alma; por eso preferiría sufrirla a cometerla. De ahí su reproche a los atenienses en la Apología: se ocupan de riquezas, fama y honores y no del alma ni de la verdad. El sufrimiento que de verdad cuenta nace de no conocerse y de confundir los bienes del cuerpo con el bien propio.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué ocurre después de la muerte?
O un sueño sin sueños o un viaje: en ningún caso un mal
Silencio o reservaLo dice expresamente
En la Apología de Platón, ya condenado, Sócrates razona que temer a la muerte es creer saber lo que no se sabe. Propone dos posibilidades: o morir es no ser nada y no sentir nada, como un sueño sin sueños, que sería una ganancia; o es una mudanza del alma a otro lugar, donde podría conversar con los poetas y héroes del pasado, que sería un bien inmenso. Al hombre bueno, concluye, no le sucede ningún mal ni en vida ni después de muerto. Sus últimas palabras ante el tribunal dejan la cuestión abierta: quién va a una suerte mejor, nadie lo sabe salvo el dios. Las pruebas de la inmortalidad del Fedón son ya de Platón.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?
Examinarse y examinar: una vida sin examen no merece vivirse
Por el conocimiento directoLo dice expresamente
Sócrates no promete salvación, pero su vida entera es un método para hacer mejor el alma. En la Apología platónica dice que el mayor bien para un hombre es conversar cada día sobre la virtud y examinarse a sí mismo y a los demás, y que una vida sin examen no merece ser vivida. El instrumento es la refutación: preguntar hasta que el interlocutor descubre que no sabe lo que creía saber, primer paso para buscarlo de verdad. Si la virtud es conocimiento, como le atribuye Aristóteles, conocerse —en el sentido délfico— es la vía para hacerse bueno. Su propia muerte, aceptada sin cometer injusticia, aparece en los diálogos como prueba de esa libertad.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Hace falta un maestro?
No enseña: como partera, ayuda a dar a luz lo que el otro lleva
El maestro está dentroLo dice expresamente
El Sócrates de Platón rechaza el título de maestro: en la Apología afirma que nunca lo ha sido de nadie ni ha cobrado por conversar. En el Teeteto se describe como partera: él mismo es estéril de sabiduría, pero ayuda a otros a dar a luz lo que llevaban dentro y a distinguir si es fruto verdadero o falso; lo que encuentran no lo aprenden de él, sino de sí mismos. Su propia guía era interior: una señal divina que le apartaba de ciertas acciones. El Menón añade la teoría platónica de la reminiscencia, según la cual buscar y aprender es recordar. El maestro externo solo pregunta; la verdad está en el alma de quien busca.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Es real el mundo?
Un mundo dispuesto por dioses providentes, aunque la física no le ocupa
Creación buena y realSe deduce de su doctrina
Las fuentes coinciden en que Sócrates se apartó de la investigación de la naturaleza. Aristóteles afirma que se ocupó de las cuestiones morales y no de la naturaleza en su conjunto; Jenofonte dice que no discutía cómo se formó el cosmos y que consideraba insensatos a quienes se dedicaban a ello. En la Apología platónica niega saber nada de lo que hay bajo la tierra o en el cielo. Pero cuando habla del mundo lo hace en clave de providencia: en los Memorables argumenta que la disposición de los órganos y la belleza del universo revelan a un artífice sabio que cuida de los seres vivos, y que los dioses han ordenado el cosmos en beneficio del hombre.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué es el amor?
Solo dice saber de amor: el deseo que hace mejor al amado
Anhelo y uniónSe deduce de su doctrina
El hombre que afirmaba no saber nada se declaraba entendido en una sola cosa: el amor. Así lo hace decir Platón en el Banquete y en el Lisis. En el Banquete Sócrates expone lo que, según cuenta, le enseñó Diotima: Eros es deseo de poseer siempre el bien y de engendrar en la belleza, y conduce por grados desde los cuerpos bellos hasta la Belleza en sí. El Alcibíades de Esquines de Esfeto, otro socrático, presenta su amor por el joven como una fuerza que, por don divino, podía hacerlo mejor sin enseñarle nada. Jenofonte añade conversaciones sobre la amistad. El amor socrático es anhelo del bien que eleva a amante y amado.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Somos libres o está todo determinado?
El dios le asignó un puesto, y él responde de cómo lo ocupa
Destino y responsabilidadSe deduce de su doctrina
Sócrates no discute el problema teórico de la libertad, pero su vida, tal como la cuentan Platón y Jenofonte, se ordena según un encargo. En la Apología interpreta el oráculo de Delfos como una misión: el dios le ha puesto junto a la ciudad como un tábano, y abandonar ese puesto por miedo a la muerte sería como desertar en la batalla. La señal divina le aparta de ciertas acciones y, significativamente, no le detuvo el día del juicio. Al mismo tiempo, la responsabilidad es plenamente suya: en el Critón elige no huir porque cometer injusticia nunca está permitido. La tesis de que nadie yerra voluntariamente complica, sin embargo, cualquier lectura en términos de libre albedrío.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Para qué meditar u orar?
Pedir a los dioses el bien, sin precisar, y ser bello por dentro
Ritual y cultivo de síLo dice expresamente
Las fuentes muestran a un Sócrates piadoso según los usos de su ciudad. Jenofonte cuenta que sacrificaba en casa y en los altares públicos, que consultaba la adivinación y que pedía a los dioses simplemente lo bueno, porque ellos saben mejor qué conviene; los sacrificios modestos de quien poco tiene no les agradan menos que los grandes. En el Fedro de Platón, al final de la conversación, ruega a Pan y a los dioses del lugar que le concedan ser bello por dentro y que lo de fuera esté en amistad con lo de dentro. Platón cuenta también que en Potidea permaneció de pie, absorto en un pensamiento, desde el alba hasta el amanecer siguiente.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Puede la razón conocer lo último?
Sabe que no sabe: examina con la razón lo que el dios le dijo
Fe y razón se ayudanLo dice expresamente
La Apología platónica cuenta cómo Sócrates recibió la respuesta del oráculo de Delfos —nadie era más sabio que él— y, en lugar de aceptarla sin más, se puso a examinarla interrogando a políticos, poetas y artesanos. Concluyó que su sabiduría consistía en no creer saber lo que no sabía, y que la sabiduría humana vale poco o nada: el sabio de verdad es el dios. La razón, ejercida en el diálogo, no alcanza una ciencia definitiva de lo último, pero depura las opiniones falsas y orienta la vida; los signos divinos y los sueños completan ese saber limitado. Aristóteles le atribuye la búsqueda de definiciones universales y los argumentos inductivos.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Retirarse del mundo o transformarlo?
La verdadera política es hacer mejores las almas de los ciudadanos
La revolución es interiorLo dice expresamente
Sócrates no se retiró de Atenas: pasó la vida en el ágora, sirvió como hoplita y cumplió sus cargos públicos, oponiéndose a la mayoría y a los Treinta cuando lo exigía la justicia. Pero, según la Apología platónica, se abstuvo de la política activa porque su señal divina se lo impedía y porque quien combate de verdad por lo justo no sobrevive mucho tiempo en ella. Su tarea era otra: exhortar a cada ciudadano, en privado, a cuidar del alma antes que de las riquezas. En el Gorgias afirma ser de los pocos atenienses que practican el verdadero arte político, porque busca el bien de sus conciudadanos y no su agrado. Cambiar la ciudad empieza por cambiar las almas.
Comparar esta pregunta con otros maestros
Afinidades y tensiones
Afinidades y tensiones
Calculadas pregunta a pregunta a partir de sus posturas. El porqué de cada coincidencia o choque, al pulsar.
Piensa parecido a

Agustín de Hipona
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Hace falta un maestro?

Tomás de Kempis
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Hace falta un maestro?

Carl Gustav Jung
Coinciden en: ¿Por qué sufrimos? · ¿Qué ocurre después de la muerte? · ¿Hace falta un maestro?

Hildegarda de Bingen
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Es real el mundo?
Piensa distinto de

Dōgen
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?

Tsongkhapa
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?

Śāntideva
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?

Siddhartha Gautama, el Buda
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?
Anécdotas y relatos
Anécdotas y relatos
Testimonioantes del 431 a. C. (incierto)
El oráculo de Delfos
Origen del relato: Platón, Apología 20e–23b, donde Sócrates invoca como testigo al hermano de Querefonte, ya muerto este. Jenofonte (Apología 14) da una versión distinta: el oráculo habría dicho que nadie era más libre, justo ni sensato que Sócrates. Algunos especialistas dudan de la historicidad de la consulta; otros la aceptan por estar en un discurso pronunciado ante cientos de atenienses.
Testimonio432–424 a. C.
Potidea y Delio
Origen del relato: Platón, Banquete 219e–221c; el Laques (181b) confirma la conducta en Delio por boca del general Laques. Es un testimonio literario en boca de un personaje, pero coincide con la Apología (28e) en las tres campañas. La cita de Aristófanes procede de Las nubes (362).
Documentado406–404 a. C.
Los generales de las Arginusas y León de Salamina
Origen del relato: Platón, Apología 32b–e; Jenofonte, Helénicas I 7.14–15 y Memorables I 1.18 y IV 4.2–3. Es uno de los pocos episodios de la vida de Sócrates atestiguados por dos autores independientes y por un historiador que narra los hechos al margen de Sócrates.
Disputado423 a. C.
Sócrates se pone en pie en el teatro
Origen del relato: Eliano, Historias curiosas II 13 (s. II–III d. C.). No hay testimonio contemporáneo. Plutarco (Sobre la educación de los hijos 14) atribuye a Sócrates una reacción parecida ante las burlas de la comedia. La versión de un soborno a Aristófanes es incompatible con la cronología.
Fuente: Eliano, Claudio. Historias curiosas (Varia historia) II 13, s. II–III d. C. Trad. esp. de Juan Manuel Cortés Copete, Gredos, Madrid, 2006.
No verificables. V a. C. (tradicional)
Jantipa y el agua
Origen del relato: Diógenes Laercio II 36–37 (s. III d. C.); la imagen de la mujer difícil ya está en Jenofonte, Banquete 2.10, donde Antístenes la llama «la más insoportable de las mujeres», y Memorables II 2. La escena del cubo de agua solo aparece en fuentes tardías y forma parte de un repertorio de chistes sobre filósofos; inspiró numerosos cuadros del Barroco.
Testimonio401 a. C.
Jenofonte pide consejo
Origen del relato: Jenofonte, Anábasis III 1.4–7, en el que el propio autor narra el episodio. Es el único testimonio autobiográfico de una conversación privada con Sócrates que se conserva.
Enseñanzas
Enseñanzas
Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.
Élenchos (la refutación socrática)elenchos
Método de los diálogos «aporéticos» de Platón (Eutifrón, Laques, Cármides, Lisis); Aristóteles lo relaciona con la búsqueda de definiciones universales.
Fuente: Vlastos, Gregory. Socrates, Ironist and Moral Philosopher. Cambridge University Press / Cornell University Press, Cambridge e Ithaca, 1991.
Ironía socráticaironia-socratica
Rasgo de carácter atribuido a Sócrates por Platón, Jenofonte y Aristóteles; categoría central de la retórica y la filosofía posteriores.
Fuente: Vlastos, Gregory. Socrates, Ironist and Moral Philosopher. Cambridge University Press / Cornell University Press, Cambridge e Ithaca, 1991.
El daimónion (la señal divina)daimonion
Elemento religioso de la figura de Sócrates, central en la acusación de impiedad del 399 a. C.
Nadie obra mal voluntariamente (intelectualismo moral)nadie-obra-mal-voluntariamente
Núcleo de la ética socrática en el Protágoras, el Gorgias y el Menón.
El cuidado del almacuidado-del-alma
Programa ético de la Apología y del Alcibíades I; base de la idea antigua de filosofía como ejercicio espiritual.
Mayéuticamayeutica
Imagen del Teeteto, asociada al Menón y a la anámnesis platónica.
Vídeos
Vídeos
Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.
2. Socratic Citizenship: Plato's Apology
Conferencia· EN· 2008· 46 min
YaleCoursesCanal oficial
3. Socratic Citizenship: Plato's Crito
Conferencia· EN· 2008· 47 min
YaleCoursesCanal oficial
Ancient Philosophies as a Way of Life: Socrates
Conferencia· EN· 2012· 61 min
StanfordCanal oficial
Bettany Hughes | Socrates and his Athens
Conferencia· EN· 2021· 61 min
The Ramsay Centre for Western CivilisationCanal oficial
PBS Broadcast - The Trial of Socrates
Documental· EN· 2025· 58 min
National Hellenic MuseumCanal oficial
Paul Woodruff, "In Socrates' Footsteps: A Better Model for Virtue Ethics."
Conferencia· EN· 2020· 85 min
International Society for Socratic StudiesCanal oficial
Socrates & Plato's Philosophy - Myles Burnyeat & Bryan Magee (1987)
Entrevista· EN· 1987· 44 min
Philosophy Overdose
Conferencia de Francesc Casadesús: 'Sócrates y sus enemigos'
Conferencia· ES· 2022· 63 min
Fundación BBVACanal oficial
Carlos Fernández Liria "Sócrates y el problema de la democracia"
Conferencia· ES· 2021· 55 min
G.I. UCM: Metafísica, Crítica y PolíticaCanal oficial
«Apología de Sócrates» | Notas a Platón (3/27)
Análisis· ES· 2020· 107 min
Ernesto CastroCanal oficial
El juicio a Sócrates: ¿Por qué Atenas mató a su hombre más sabio? - H. Grecia #48
Conferencia· ES· 2024· 40 min
Darío Sánchez VendraminiCanal oficial
Portrait de Socrate | Cours méthodiques et populaires de philosophie
Conferencia· FR· 2014· 98 min
Bibliothèque nationale de France BnFCanal oficial
Geschichte der Philosophie (2): Von Sokrates zu Platon, Prof. Dr. Torsten Wilholt
Conferencia· DE· 2013· 88 min
InstPhilCanal oficial
Galería
Galería
Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.
Manuscritos
Manuscritos
Testimonios manuscritos y textos antiguos, con su custodio y sus condiciones de consulta.
GRC · Minúscula griega · Diálogos compuestos c. 399–347 a. C.; copia de 895
Codex Oxoniensis Clarkianus 39 («Clarke Plato», B)
- Testimonio conservado
- Códice de pergamino de 418 folios, copiado por Juan el Calígrafo para Aretas de Patras
- Custodio
- Bodleian Library, Oxford · MS. E. D. Clarke 39
- Digitalización
- medieval.bodleian.ox.ac.uk/catalog/manuscript_40…
Relaciones
Relaciones
Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.
Maestro de
Platón frecuentó a Sócrates en su juventud, asistió al juicio (Apología 34a, 38b) e hizo de él el protagonista de casi todos sus diálogos.
Relación documentada
Maestro de
Jenofonte
Discípulo en su juventud; escribió las Memorables, la Apología, el Banquete y el Económico, y narra en la Anábasis cómo le pidió consejo.
Relación documentada
Maestro de
Antístenes
Seguidor de Sócrates presente en su muerte (Fedón 59b); fundador de la tradición que desembocaría en el cinismo.
Relación documentada
Contemporáneo de
Aristófanes
Lo caricaturizó en Las nubes (423 a. C.); Platón los sienta juntos en el Banquete.
Relación documentada
Influyó en
No lo conoció, pero en la Metafísica le atribuye la inducción y la definición universal y discute su intelectualismo moral en la Ética a Nicómaco.
Relación documentada
Influyó en
Discípulo de Antístenes según Diógenes Laercio (VI 21); Platón lo habría llamado «un Sócrates enloquecido» (VI 54).
Relación documentada
Influyó en
Según Diógenes Laercio (VII 2–3), se hizo filósofo tras leer en Atenas el segundo libro de las Memorables de Jenofonte.
Relación documentada
Influyó en
Las Disertaciones recogidas por Arriano proponen a Sócrates como modelo constante de vida filosófica.
Relación documentada
Se encontró con
Platón narra un encuentro entre un Sócrates muy joven y el anciano Parménides en el diálogo Parménides; casi con seguridad es una ficción literaria.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
Los interlocutores del Fedón, Simmias y Cebes, habían frecuentado al pitagórico Filolao; la inmortalidad del alma y la vida filosófica como purificación acercan el Sócrates platónico a la tradición pitagórica.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
Maestros orales cuya enseñanza conocemos por discípulos, centrados en la virtud y el examen de uno mismo; Karl Jaspers los agrupó entre los «hombres decisivos».
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
Ninguno de los dos escribió nada, ambos fueron ejecutados por la autoridad de su ciudad y su figura nos llega por discípulos que no coinciden; la comparación es un tópico desde los apologistas cristianos.
Similitud identificada por análisis
Vinculado desde otras fichas
- Aristóteles · Recibió influencia de
- Plotino · Recibió influencia de
- Heráclito · Influyó en
- Marco Aurelio · Recibió influencia de
- Epicuro · Discrepó de
- Zenón de Citio · Recibió influencia de
- Diógenes de Sinope · Recibió influencia de
- Epicteto · Recibió influencia de
- Parménides · Se encontró con
- Pitágoras · Ideas afines a
- Agustín de Hipona · Ideas afines a
- Platón · Discípulo de
Fuentes
Fuentes
Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.
- Wikidata, entidad Q913 «Socrates» (276 enlaces entre wikis; P31=Q5). Registra nacimiento en 470 a. C. (precisión: año) y muerte en 399 a. C. (15 de febrero o mayo, fechas sin base antigua); lugar de nacimiento Alopece y Atenas.
- Platón. Platonis Opera, ed. John Burnet, 5 vols. Oxford University Press (Oxford Classical Texts), 1900–1907; tomo I (Eutifrón, Apología, Critón, Fedón) consultado en la edición digital del Perseus Digital Library (Tufts University).
- Plato. The Dialogues of Plato, trad. Benjamin Jowett, 3.ª ed., 5 vols. Clarendon Press, Oxford, 1892 (Project Gutenberg, n.º 1656 Apology, 1657 Crito, 1658 Phaedo y otros).
- Platón. Obras completas, trad. Patricio de Azcárate, 11 vols. Medina y Navarro, Madrid, 1871–1872 (edición digital en Filosofía en español).
- Jenofonte. Memorables (Recuerdos de Sócrates), Apología de Sócrates, Banquete y Económico. Texto griego: Xenophontis opera omnia, ed. E. C. Marchant, vol. 2, 2.ª ed., Clarendon Press, Oxford, 1921 (Perseus); trad. inglesa de H. G. Dakyns, The Works of Xenophon, Macmillan, Londres, 1890–1897 (Project Gutenberg).
- Aristófanes. Las nubes (Νεφέλαι), representada en 423 a. C.; trad. inglesa de W. J. Hickie, The Comedies of Aristophanes, Bohn's Classical Library, Londres, 1853 (Project Gutenberg n.º 2562).
- Aristóteles. Metafísica A 6, 987b1–4, y M 4, 1078b17–32; Poética 1, 1447b11. Trad. inglesa de W. D. Ross (Oxford, 1908; Internet Classics Archive, MIT); trad. española de Patricio de Azcárate, Obras de Aristóteles, vol. 10, Madrid, 1875.
- Diógenes Laercio. Vidas y opiniones de los filósofos ilustres, libro II, 18–47 (Sócrates), s. III d. C. Trad. inglesa de C. D. Yonge, Bohn, Londres, 1853 (Project Gutenberg n.º 57342); trad. española de José Ortiz y Sanz, Madrid, 1792 (Wikisource).
- Guthrie, W. K. C. A History of Greek Philosophy, vol. III: The Fifth-Century Enlightenment, parte 2: Socrates. Cambridge University Press, Cambridge, 1969 (publicado aparte como Socrates, 1971; trad. esp. Historia de la filosofía griega, vol. III, Gredos).
- Vlastos, Gregory. Socrates, Ironist and Moral Philosopher. Cambridge University Press / Cornell University Press, Cambridge e Ithaca, 1991.
- Nails, Debra y Monoson, S. Sara. «Socrates». The Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta; primera publicación 2005, revisión sustancial del 26 de mayo de 2022.
- Kahn, Charles H. Plato and the Socratic Dialogue: The Philosophical Use of a Literary Form. Cambridge University Press, Cambridge, 1996.
- Brickhouse, Thomas C. y Smith, Nicholas D. (eds.). The Trial and Execution of Socrates: Sources and Controversies. Oxford University Press, Nueva York, 2002.
- Waterfield, Robin. Why Socrates Died: Dispelling the Myths. Faber and Faber / W. W. Norton, Londres y Nueva York, 2009.
- «Socrates», Wikipedia en inglés, y «Sócrates», Wikipedia en español (consultadas para contrastar datos y bibliografía; texto propio).
- Giannantoni, Gabriele (ed.). Socratis et Socraticorum Reliquiae, 4 vols. Bibliopolis, Nápoles, 1990 (fragmentos de Esquines de Esfeto, Antístenes y demás socráticos).
- Eliano, Claudio. Historias curiosas (Varia historia) II 13, s. II–III d. C. Trad. esp. de Juan Manuel Cortés Copete, Gredos, Madrid, 2006.
- The Metropolitan Museum of Art. Jacques-Louis David, «The Death of Socrates» (1787), n.º de inventario 31.45.
- Bodleian Libraries, Universidad de Oxford. MS. E. D. Clarke 39 («Clarke Plato»), códice de las tetralogías I–VI de Platón copiado en 895 por Juan el Calígrafo para Aretas. A Catalogue of Western Manuscripts at the Bodleian Libraries.
- Open Library (Internet Archive): ediciones de Platón, Jenofonte, Aristófanes y Diógenes Laercio verificadas por ISBN.
- Titular de derechos
- Textos antiguos en dominio público; cada traducción y edición crítica pertenece a su traductor o editorial
Pendiente de confirmar
Lo que esta ficha aún no ha podido cerrar. Preferimos decirlo a rellenarlo.
- Fecha de nacimiento: se adopta 469 a. C. (Apolodoro en Diógenes Laercio II 44; Nails y Monoson); Wikidata da 470. Las fechas de muerte de Wikidata (15 de febrero o 1 de mayo de 399) no tienen base antigua: solo se sabe que fue en primavera, unos treinta días después del juicio.
- Ediciones españolas con ISBN verificado de Gorgias, Menón, Eutidemo, Teeteto, Parménides y Alcibíades I (Gredos, Diálogos II y V; Alianza): no localizadas en Open Library en esta sesión.
- «Las nubes» en español: solo se ha verificado la edición de Ediciones Clásicas (1999) sin traductor identificado; falta la de Gredos (Comedias I) con ISBN y contenido comprobados.
- Traducción española de dominio público de las Memorables y el Banquete de Jenofonte (p. ej., Diego Gracián, s. XVI): no localizada en línea con URL estable.
- Programas de afiliación: ninguno verificado (Gredos, Alianza, Penguin, Hackett). Lista vacía.
- Año de los vídeos: es el de la grabación cuando la descripción lo indica y, si no, el de publicación en YouTube.
Investigado el 2026-10-25