Cristianismo · Mística cristiana · Catolicismo · Neoplatonismo
Agustín de Hipona
354 – 430Persona históricamente documentada
Retórico, filósofo y obispo norteafricano (354–430). Tras años de maniqueísmo y escepticismo, la lectura de los platónicos y la predicación de Ambrosio lo condujeron en Milán a la conversión de 386. Obispo de Hipona durante treinta y cuatro años, escribió más de noventa obras —las Confesiones, La ciudad de Dios, De Trinitate— además de cientos de cartas y sermones, y polemizó con maniqueos, donatistas y pelagianos. Su doctrina de la gracia, el tiempo, la interioridad y las dos ciudades modeló la teología y la filosofía occidentales.
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El retrato más antiguo de Agustín (fresco de Letrán, s. VI) · Public domain
En sus palabras
«Nos hiciste para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti.»Confesiones I,1,1
Biografía
6 min de lectura
Un africano de Tagaste
Aurelio Agustín nació el 13 de noviembre de 354 en Tagaste, un municipio de la provincia romana de Numidia que hoy es Souk Ahras, en Argelia. Su padre, Patricio, pertenecía a la curia local sin ser rico y fue pagano hasta poco antes de morir; su madre, Mónica, era una cristiana de fe intensa cuya figura domina las Confesiones. La familia se sacrificó para que el hijo dotado estudiara gramática en Madaura y retórica en Cartago, con la ayuda de Romaniano, un rico conciudadano. Casi todo lo que sabemos de esos años procede del propio Agustín, que los narró dos décadas después con una intención confesional y teológica que obliga a leerlos con cautela.
En Cartago, hacia 371, inició una unión estable con una mujer cuyo nombre nunca escribió; de ella nació hacia 372 su hijo Adeodato. A los diecinueve años la lectura del Hortensio de Cicerón, hoy perdido, le encendió el amor a la sabiduría; la Biblia latina, en cambio, le pareció tosca. Durante nueve años fue oyente de los maniqueos, una religión dualista que prometía una explicación racional del mal sin exigir fe.
Cartago, Roma, Milán
Enseñó retórica en Tagaste y en Cartago, donde escribió su primer libro, De pulchro et apto, perdido ya en su tiempo. La decepción ante Fausto de Milevi, el obispo maniqueo incapaz de responder a sus preguntas, enfrió su adhesión. En 383 se marchó a Roma y en 384, con el apoyo del prefecto Símaco, obtuvo la cátedra oficial de retórica de Milán, entonces residencia de la corte imperial.
En Milán escuchó al obispo Ambrosio, cuya exégesis alegórica le mostró que el Antiguo Testamento podía leerse sin las objeciones maniqueas, y leyó, en la traducción de Mario Victorino, los «libros de los platónicos»: tratados de Plotino y, probablemente, de Porfirio. Aquella lectura le dio lo que buscaba desde hacía años, la idea de una realidad espiritual e inmutable y la del mal como privación del bien y no como sustancia. Su madre, que lo había seguido, concertó un matrimonio conveniente y la compañera de quince años fue devuelta a África; Agustín lo narra como una herida que no cerró.
La conversión y Casiciaco
En agosto de 386, en un jardín de Milán, oyó según su relato una voz infantil que repetía «toma y lee», abrió las cartas de Pablo y leyó Romanos 13,13-14. Pierre Courcelle mostró que la escena tiene una elaboración literaria deliberada; que hubo una crisis decisiva y una renuncia a la carrera y al matrimonio no lo discute nadie. Agustín se retiró con su madre, su hijo, su hermano Navigio y algunos discípulos a la finca de Casiciaco, en la Brianza, al norte de Milán, donde escribió diálogos filosóficos —Contra los académicos, Sobre la vida feliz, Sobre el orden, los Soliloquios— que muestran a un neoplatónico cristiano todavía muy confiado en el poder de la razón.
Ambrosio lo bautizó junto a Adeodato y a su amigo Alipio en la vigilia pascual de 387. En el viaje de regreso a África, Mónica murió en Ostia pocos días después de una conversación con su hijo junto a una ventana que las Confesiones convierten en una de las páginas más altas de la mística occidental.
Hipona
De vuelta en Tagaste en 388, fundó con sus amigos una comunidad de vida ascética. Adeodato murió poco después. En 391, de paso por Hipona Regia, un puerto activo de la costa númida, los fieles lo retuvieron y el anciano obispo Valerio lo ordenó presbítero casi a la fuerza. En 395 o 396 fue consagrado obispo coadjutor y poco después sucedió a Valerio. Durante treinta y cuatro años fue pastor de una ciudad mediana: predicaba varias veces por semana, juzgaba pleitos en la audiencia episcopal, administraba los bienes de la Iglesia, rescataba esclavos y viajaba a los concilios de Cartago. Hacia 397 empezó las Confesiones, en las que un obispo recién consagrado expone ante Dios y ante sus lectores lo que había sido y lo que era.
Tres controversias
Su obra es, en buena parte, polémica. Contra los maniqueos, que había conocido desde dentro, defendió la bondad de la creación y el libre albedrío. Contra los donatistas —la Iglesia mayoritaria en amplias zonas de África, que se tenía por la de los mártires puros— sostuvo que la validez de los sacramentos no depende de la santidad del ministro, y tras la conferencia de Cartago de 411 aceptó, con argumentos que la posteridad ha discutido, que el poder imperial coaccionara a los disidentes. Contra Pelagio y después contra Julián de Eclano defendió que el ser humano, herido por el pecado original, no puede querer el bien sin la gracia, y llevó esa tesis hasta una doctrina de la predestinación que ya en vida inquietó a los monjes de Hadrumeto y de Provenza.
La ciudad de Dios y la Trinidad
El saqueo de Roma por los godos de Alarico en 410 conmocionó al Imperio y reavivó la acusación pagana de que el abandono de los dioses había traído la ruina. Agustín respondió entre 413 y 426 con los veintidós libros de La ciudad de Dios: una crítica de la religión y de la historia romanas y una teología de la historia como convivencia de dos ciudades fundadas en dos amores. En paralelo escribió los quince libros Sobre la Trinidad, en los que busca en la mente humana —memoria, inteligencia y voluntad— una imagen del Dios trino, y los doce libros del comentario literal al Génesis.
Revisar la propia obra
Hacia 426-427, con setenta y dos años, designó sucesor al presbítero Eraclio y emprendió una tarea sin precedentes: releer y corregir sus libros en orden cronológico. Las Retractationes revisan noventa y tres obras en doscientos treinta y dos libros; las cartas y los sermones quedaron fuera. Posidio de Calama, su discípulo y primer biógrafo, añadió a la Vida un Indiculum que enumera también tratados, cartas y sermones conservados en la biblioteca de Hipona. Ningún autor antiguo nos ha legado un catálogo tan completo de sí mismo.
El asedio
En 429 los vándalos de Genserico pasaron de Hispania a África y en la primavera de 430 cercaron Hipona. Agustín cayó enfermo de fiebre al tercer mes del asedio. Según Posidio, mandó copiar los salmos penitenciales, los hizo colgar en la pared frente a su lecho y los leía llorando; diez días antes de morir pidió que nadie entrara salvo los médicos y quien le llevaba la comida. Murió el 28 de agosto de 430. No hizo testamento porque, pobre de Dios, nada tenía; pidió, eso sí, que se custodiaran la biblioteca de la Iglesia y todos sus códices.
La herencia
Pocos autores han modelado tanto a una civilización. La teología latina medieval, la Reforma protestante y el jansenismo se reconocieron agustinianos; los lectores de Descartes vieron en el «si me engaño, existo» un precedente del cogito; Petrarca subió al Mont Ventoux con las Confesiones en el bolsillo; Wittgenstein abrió las Investigaciones filosóficas con un pasaje suyo y Hannah Arendt le dedicó su tesis doctoral. Su Regla sigue rigiendo órdenes religiosas. Que fuera también el teórico de la coacción religiosa y de una antropología sombría de la sexualidad forma parte de la misma herencia, y explica por qué sigue siendo un interlocutor y no una estatua.
Fuentes: Brown, Peter. Augustine of Hippo: A Biography. Londres: Faber & Faber, 1967; nueva edición con epílogo, Berkeley: University of California Press, 2000. Trad. esp.: Agustín de Hipona. Madrid: Acento, 2001. · Agustín de Hipona. Confessionum libri XIII. Ed. Lucas Verheijen. Corpus Christianorum Series Latina 27. Turnhout: Brepols, 1981. Trad. inglesa de Henry Chadwick, Oxford: Oxford University Press, 1991. · Posidio de Calama. Vita Augustini y Operum S. Augustini elenchus (Indiculum). Ed. A. Wilmart, «Operum S. Augustini Elenchus a Possidio eiusdem discipulo Calamensi episcopo digestus», en Miscellanea Agostiniana II. Roma: Tipografia Poliglotta Vaticana, 1931, pp. 149–233; Vita ed. A. A. R. Bastiaensen, Vita di Cipriano, Vita di Ambrogio, Vita di Agostino. Milán: Fondazione Lorenzo Valla / Mondadori, 1975. · Agustín de Hipona. Retractationum libri II. Ed. Almut Mutzenbecher. Corpus Christianorum Series Latina 57. Turnhout: Brepols, 1984. · Fitzgerald, Allan D. (dir.). Augustine through the Ages: An Encyclopedia. Grand Rapids: William B. Eerdmans, 1999 (trad. esp.: Diccionario de San Agustín. Burgos: Monte Carmelo, 2001).
Cronología
La vida, año a año
Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.
13 de noviembre de 3540 añosTagaste (Numidia)
Nacimiento
Nace Aurelio Agustín, hijo de Patricio, miembro de la curia local, y de Mónica, cristiana. Él mismo da la fecha en De beata vita 1,6.
DocumentadoPosidio de Calama. Vita Augustini y Operum S. Augustini elenchus (Indiculum). Ed. A. Wilmart, «Operum S. Augustini Elenchus a Possidio eiusdem discipulo Calamensi episcopo digestus», en Miscellanea Agostiniana II. Roma: Tipografia Poliglotta Vaticana, 1931, pp. 149–233; Vita ed. A. A. R. Bastiaensen, Vita di Cipriano, Vita di Ambrogio, Vita di Agostino. Milán: Fondazione Lorenzo Valla / Mondadori, 1975.
Después de su muerte
- 1298Doctor de la Iglesia
- 1981Las cartas Divjak
- c. 1990 – 1996Los sermones Dolbeau
13 de noviembre de 354 · 0 años
Nacimiento
Nace Aurelio Agustín, hijo de Patricio, miembro de la curia local, y de Mónica, cristiana. Él mismo da la fecha en De beata vita 1,6.
Documentado
c. 370 – 371 · 16 años
Estudios de retórica en Cartago
Tras un año ocioso en Tagaste, marcha a Cartago con el apoyo de Romaniano. Inicia allí la unión con la madre de su hijo.
Documentado
c. 372 · 18 años
Nace Adeodato
Nace su único hijo, Adeodato, de una compañera cuyo nombre Agustín nunca escribió.
Probable
c. 373 · 19 años
El Hortensio y los maniqueos
La lectura del Hortensio de Cicerón despierta su vocación filosófica; poco después se hace oyente maniqueo, condición que mantendrá nueve años (Conf. III,4,7; IV,1,1).
Documentado
383 · 29 años
Fausto de Milevi y el viaje a Roma
La conversación con el obispo maniqueo Fausto lo decepciona. Embarca para Roma a escondidas de su madre.
Documentado
384 · 30 años
Cátedra de retórica en Milán
Por recomendación del prefecto Símaco obtiene la cátedra oficial de retórica en Milán. Escucha la predicación de Ambrosio.
Documentado
386 · 31 años
Los libros de los platónicos
Lee en la traducción de Mario Victorino tratados neoplatónicos (Plotino, probablemente Porfirio), que transforman su idea de Dios y del mal (Conf. VII,9,13).
Documentado
agosto de 386 · 31 años
La escena del jardín: «toma y lee»
Crisis de conversión narrada en Confesiones VIII,12,29. Renuncia a la cátedra y al matrimonio proyectado.
Documentado
c. 386 – 387 · 32 años
Retiro de Casiciaco
Retiro filosófico con su madre, su hijo y sus discípulos; escribe Contra Academicos, De beata vita, De ordine y los Soliloquia.
Documentado
abril de 387 · 32 años
Bautismo por Ambrosio
Recibe el bautismo en la vigilia pascual, junto a Adeodato y Alipio.
Documentado
387 · 33 años
La visión de Ostia y la muerte de Mónica
Conversación contemplativa con su madre junto a una ventana (Conf. IX,10) y muerte de Mónica pocos días después.
Documentado
388 · 34 años
Comunidad en Tagaste
Tras una estancia en Roma, vuelve a África y organiza con sus amigos una vida común ascética en su casa familiar.
Documentado
391 · 37 años
Ordenado presbítero
Los fieles de Hipona lo presentan al obispo Valerio, que lo ordena presbítero contra su voluntad (Posidio, Vida 4).
Documentado
c. 395 – 396 · 41 años
Obispo de Hipona
Consagrado obispo coadjutor de Valerio, al que sucede poco después.
Documentado
c. 397 – 401 · 43 años
Las Confesiones
Redacción de los trece libros de las Confesiones (fecha discutida entre 397 y 401).
Probable
junio de 411 · 56 años
Conferencia de Cartago contra los donatistas
Gran debate entre obispos católicos y donatistas presidido por el tribuno Marcelino; Agustín es el principal portavoz católico y resume sus actas en el Breviculus collationis.
Documentado
c. 413 – 426 · 59 años
La ciudad de Dios
Tras el saqueo de Roma de 410, comienza los veintidós libros de La ciudad de Dios, que concluye hacia 426.
Documentado
mayo de 418 · 63 años
Condena de Pelagio
El concilio general de Cartago condena las tesis pelagianas, en cuya refutación Agustín llevaba trabajando desde 411-412.
Documentado
26 de septiembre de 426 · 71 años
Designa sucesor y emprende las Retractationes
Ante el pueblo designa sucesor al presbítero Eraclio (Carta 213) y se dedica a revisar sus obras: las Retractationes registran noventa y tres obras en doscientos treinta y dos libros.
Documentado
28 de agosto de 430 · 75 años
Muerte durante el asedio vándalo
Muere en el tercer mes del asedio de Hipona por los vándalos, según el testimonio de Posidio (Vida 28–31).
Documentado
1298
Doctor de la Iglesia
Bonifacio VIII reconoce como doctores de la Iglesia a Ambrosio, Jerónimo, Agustín y Gregorio Magno.
Documentado
1981
Las cartas Divjak
Johannes Divjak publica en el CSEL 88 veintinueve cartas inéditas halladas en manuscritos de Marsella y París.
Documentado
c. 1990 – 1996
Los sermones Dolbeau
François Dolbeau identifica en un códice de la Biblioteca municipal de Maguncia veintiséis sermones desconocidos o completos por primera vez, editados entre 1991 y 1996.
Documentado
Obras
Obras esenciales
Las obras sin las que no se entiende su legado.

Obra escrita · c. 397
Confesiones
Confessionum libri XIII
Trece libros dirigidos a Dios en segunda persona. Los nueve primeros narran la vida de Agustín desde la infancia hasta la conversión de 386, el bautismo y la muerte de Mónica en Ostia: el robo de las peras, la muerte del amigo, el maniqueísmo, Ambrosio, los libros de los platónicos, el jardín de Milán. El libro X examina la memoria y las tentaciones del obispo que escribe; el XI es una meditación sobre el tiempo como distensión del alma; los XII y XIII interpretan el primer capítulo del Génesis. Confessio significa a la vez reconocimiento de culpa y alabanza; la unidad del libro, que tanto ha discutido la crítica, está en esa doble confesión. Es la primera gran autobiografía introspectiva de Occidente y uno de los libros más leídos de la Antigüedad tardía.
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Obra escrita · c. 413
La ciudad de Dios
De civitate Dei contra paganos libri XXII
Respuesta monumental, en veintidós libros escritos entre 413 y 426, a los paganos que culpaban al cristianismo del saqueo de Roma de 410. Los diez primeros desmontan la religión cívica romana, la teología de Varrón y el culto a los demonios de los platónicos; los doce siguientes narran el origen, el desarrollo y los fines de dos ciudades —la terrena, fundada en el amor de sí hasta el desprecio de Dios, y la celestial, fundada en el amor de Dios hasta el desprecio de sí— que se mezclan en la historia hasta el juicio. El libro XIX, sobre la paz y el orden, fundó la teoría política cristiana medieval. Es la primera gran filosofía de la historia de Occidente.
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Obra escrita · c. 400
Sobre la Trinidad
De Trinitate libri XV
Quince libros compuestos a lo largo de unos veinte años (c. 399–c. 420), publicados después de que una copia sin terminar circulara sin permiso. Los siete primeros exponen la doctrina trinitaria a partir de la Escritura y discuten las misiones del Hijo y del Espíritu y el lenguaje de las relaciones; los ocho últimos buscan en el ser humano, imagen de Dios, analogías de la Trinidad: amante, amado y amor; mente, conocimiento y amor; y, sobre todo, memoria, inteligencia y voluntad. La obra es a la vez tratado dogmático y ejercicio de ascenso interior, y su llamada analogía psicológica dominó la teología trinitaria latina hasta Tomás de Aquino y más allá.
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Obra escrita · c. 396
Sobre la doctrina cristiana
De doctrina christiana libri IV
Manual de interpretación y de predicación de la Escritura. Empezado hacia 396–397 y dejado en el libro III, 25,35, lo concluyó Agustín en 426–427 al redactar las Retractationes. El libro I distingue entre las cosas que se gozan (frui) y las que se usan (uti) y establece la caridad como clave de toda lectura; los libros II y III exponen una teoría de los signos y reglas para resolver ambigüedades, con la apropiación del saber pagano como «oro de Egipto»; el libro IV adapta la retórica ciceroniana a la predicación cristiana. Fue el programa de la cultura escolar cristiana durante la Edad Media.
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Obra escrita · c. 421
Enquiridion (Manual sobre la fe, la esperanza y la caridad)
Enchiridion ad Laurentium de fide et spe et caritate
Breve compendio de la fe cristiana escrito hacia 421–422 a petición de un tal Lorenzo, que quería un manual de bolsillo. Organizado según las tres virtudes teologales, comenta el Credo (fe), el Padrenuestro (esperanza) y la caridad como fin del precepto. Resume con concisión las posiciones maduras de Agustín sobre la creación, el mal como privación, el pecado original, la gracia, la predestinación, el purgatorio y la resurrección, y fue durante siglos la síntesis más leída de su teología.
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Recopilación posterior · c. 392
Comentarios a los Salmos (Enarrationes in Psalmos)
Enarrationes in Psalmos
El mayor de sus comentarios bíblicos: exposiciones de los ciento cincuenta salmos compuestas entre c. 392 y c. 422, unas dictadas y otras predicadas ante el pueblo y recogidas por taquígrafos, entre ellas los treinta y dos sermones sobre el salmo 118. Agustín lee los salmos como la voz del Cristo total, cabeza y cuerpo, que canta y gime en la Iglesia peregrina. Es la obra donde mejor se oye al predicador y donde su espiritualidad del deseo y de la alabanza se expresa con más libertad. El título Enarrationes se debe a Erasmo.
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Recopilación posterior · c. 406
Tratados sobre el Evangelio de san Juan
In Iohannis evangelium tractatus CXXIV
Ciento veinticuatro homilías sobre el cuarto evangelio, las primeras predicadas en Hipona hacia 406–407 y las últimas dictadas para la lectura en fechas posteriores, quizá hasta 419–420. Combinan la exégesis versículo a versículo con la polémica antidonatista y antiarriana y con una teología del Verbo y de la interioridad que ha marcado la lectura latina de Juan. Contienen fórmulas célebres sobre el sacramento como «palabra visible» y sobre la Iglesia como cuerpo de Cristo.
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Correspondencia · c. 386
Cartas
Epistulae
Corpus de unas trescientas cartas conservadas (la serie de los Maurinos numera 270, con cartas de sus corresponsales), al que se sumaron en 1981 las veintinueve cartas descubiertas por Johannes Divjak. Escritas entre 386 y 430, abarcan la correspondencia con Jerónimo sobre la traducción bíblica y la mentira oficiosa, con Paulino de Nola, con funcionarios imperiales como Marcelino, Macedonio o Bonifacio, cartas-tratado como la 147 sobre la visión de Dios o la 187 sobre la presencia de Dios, y asuntos pastorales: esclavos vendidos por traficantes, obispos díscolos, viudas y vírgenes. Son la fuente más directa para la vida cotidiana del obispo.
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Recopilación posterior · c. 391
Sermones
Sermones ad populum
Unos quinientos sermones auténticos predicados entre 391 y 430 en Hipona, Cartago y otras ciudades africanas y recogidos por taquígrafos (Posidio calcula que predicó varios miles). La serie de los Maurinos (1683) numera 396, a la que se han sumado los hallazgos de Morin, Lambot, Étaix, los veintiséis sermones Dolbeau de Maguncia (1990) y los seis de Erfurt (2008). Organizados por la tradición en sermones sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento, de tiempo litúrgico, de santos y de temas diversos, muestran al Agustín oral: dialogal, juguetón con las palabras y atento a las reacciones de su público.
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Toda su obra (139)

Tratados sobre la primera carta de san Juan
407
Agustín de Hipona
Retractaciones
The Conscious LibraryRetractaciones
426
Agustín de Hipona
Sobre lo bello y lo conveniente
The Conscious LibrarySobre lo bello y lo conveniente
380

Contra los académicos
386

Sobre la vida feliz
386

Sobre el orden
386
Agustín de Hipona
Soliloquios
The Conscious LibrarySoliloquios
387

Sobre la inmortalidad del alma
387
Agustín de Hipona
Sobre la gramática
The Conscious LibrarySobre la gramática
387

Sobre la dialéctica
387
Agustín de Hipona
Sobre la música
The Conscious LibrarySobre la música
388
Agustín de Hipona
Sobre las costumbres de la Iglesia católica y las de los maniqueos
The Conscious LibrarySobre las costumbres de la Iglesia católica y las de los maniqueos
388
Agustín de Hipona
Sobre la dimensión del alma
The Conscious LibrarySobre la dimensión del alma
388

Sobre el libre albedrío
388
Agustín de Hipona
Sobre el Génesis contra los maniqueos
The Conscious LibrarySobre el Génesis contra los maniqueos
388
Agustín de Hipona
Sobre el maestro
The Conscious LibrarySobre el maestro
389

Sobre la verdadera religión
390

Sobre la utilidad de creer
391
Agustín de Hipona
Sobre las dos almas
The Conscious LibrarySobre las dos almas
391
Agustín de Hipona
Debate con el maniqueo Fortunato
The Conscious LibraryDebate con el maniqueo Fortunato
392

Sobre la fe y el símbolo
393
Agustín de Hipona
Comentario literal al Génesis, libro inacabado
The Conscious LibraryComentario literal al Génesis, libro inacabado
393

Sobre el sermón del Señor en la montaña
394
Agustín de Hipona
Salmo contra el partido de Donato
The Conscious LibrarySalmo contra el partido de Donato
393
Frases
Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.
Nos hiciste para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti.Fecisti nos ad te et inquietum est cor nostrum, donec requiescat in te.
VerificadaConfesiones I,1,1
Citas apócrifas o de atribución discutida (3)
«En lo necesario, unidad; en lo dudoso, libertad; en todo, caridad.»
No aparece en ninguna obra de Agustín. La fórmula «in necessariis unitas, in non necessariis libertas, in utrisque caritas» procede del tratado irenista Paraenesis votiva pro pace ecclesiae (1626) del teólogo luterano Peter Meiderlin (Rupertus Meldenius), y se atribuyó a Agustín desde el siglo XIX.
«Quien canta, reza dos veces.»
La forma proverbial («qui cantat, bis orat») no se encuentra en sus obras. Se suele relacionar con Enarrationes in Psalmos 72,1, donde Agustín dice que quien canta la alabanza no solo alaba, sino que alaba con alegría, y con su reflexión sobre el canto en Confesiones X,33,49–50; la fórmula abreviada es posterior.
«El mundo es un libro, y quienes no viajan leen solo una página.»
Atribución moderna sin respaldo en el corpus agustiniano ni en la tradición manuscrita; circula en antologías de citas y en publicidad turística sin referencia a ninguna obra.
Últimas palabras
No existen registros verificables de sus últimas palabras.
No se conservan últimas palabras. Posidio de Calama, testigo de su última enfermedad durante el asedio vándalo de Hipona, cuenta que Agustín mandó copiar los cuatro salmos penitenciales «de David», los hizo fijar en la pared frente a su lecho y los leía llorando; que durante los diez días anteriores a su muerte pidió no ser visitado salvo por los médicos y por quien le llevaba la comida, para dedicarse a la oración; y que murió el 28 de agosto de 430 con los miembros sanos, la vista y el oído intactos, en presencia de los suyos, que oraban (Vida 31). No transmite ninguna frase final.
Fuente: Posidio de Calama. Vita Augustini y Operum S. Augustini elenchus (Indiculum). Ed. A. Wilmart, «Operum S. Augustini Elenchus a Possidio eiusdem discipulo Calamensi episcopo digestus», en Miscellanea Agostiniana II. Roma: Tipografia Poliglotta Vaticana, 1931, pp. 149–233; Vita ed. A. A. R. Bastiaensen, Vita di Cipriano, Vita di Ambrogio, Vita di Agostino. Milán: Fondazione Lorenzo Valla / Mondadori, 1975.
Preguntar
Lo que su obra responde
Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.
¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?
Dios es el Ser inmutable y trino, más íntimo que lo íntimo de uno
Un Dios personalLo dice expresamente
Agustín llega a Dios por un doble camino: el de la filosofía platónica, que le enseña a pensarlo como ser inmutable, incorpóreo y verdad eterna (Confesiones VII), y el de la Escritura, que lo revela como creador, Padre y Trinidad. Ese Ser es a la vez alguien: las Confesiones están escritas enteras en segunda persona y empiezan afirmando que el corazón está inquieto hasta descansar en él. Dios es más interior que lo más íntimo del alma y más alto que lo más alto de ella. En Sobre la Trinidad busca en la mente humana —memoria, inteligencia y voluntad— una imagen de las tres Personas. Y advierte que un Dios comprendido ya no es Dios: el Absoluto es personal, pero excede todo concepto.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?
Soy un enigma para mí mismo; me conozco al volver hacia dentro
Un alma creada e inmortalLo dice expresamente
Agustín hizo del yo un problema filosófico: en las Confesiones dice que se había convertido para sí mismo en una gran cuestión. Su respuesta es el alma: sustancia espiritual, creada, distinta del cuerpo y destinada a la inmortalidad, a la que dedica obras tempranas como Sobre la inmortalidad del alma. Contra los escépticos formula una certeza anterior a Descartes: si me engaño, existo. En Sobre la Trinidad analiza la mente que se recuerda, se entiende y se ama, imagen de las tres Personas. Pero el yo no se basta: el Dios que busca está más dentro de él que lo más íntimo suyo. Conocerse es descubrir una criatura hecha para Dios e inquieta sin él.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Por qué sufrimos?
El mal es privación de bien; sufrimos por un amor desordenado
La separación de DiosLo dice expresamente
Agustín pasó nueve años entre los maniqueos, que explicaban el mal como una sustancia opuesta al bien. Su respuesta madura, en las Confesiones y en Sobre la naturaleza del bien, es que todo lo que existe es bueno y que el mal no es una cosa, sino privación de bien. El mal moral nace de la voluntad que se aparta del Bien inmutable y se vuelve hacia bienes inferiores: es amor desordenado. El sufrimiento humano —mortalidad, ignorancia, concupiscencia— es para él consecuencia del pecado original, que la humanidad hereda de Adán. Pero el corazón inquieto es también señal de su origen: sufre porque está hecho para Dios.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué ocurre después de la muerte?
El fin sin fin: veremos, amaremos y alabaremos
Vida eterna y resurrecciónLo dice expresamente
Agustín espera la resurrección de la carne y la vida eterna. La ciudad de Dios termina, en su libro XXII, describiendo ese descanso: allí descansaremos y veremos, veremos y amaremos, amaremos y alabaremos, en el fin que no tendrá fin. Sostiene la resurrección de los cuerpos frente a los platónicos que despreciaban la carne, y también la condenación eterna de los que no se salvan, que defiende con dureza en el libro XXI. El libro IX de las Confesiones narra la visión compartida con su madre en Ostia, días antes de su muerte, como anticipo de esa vida. Sobre el cuidado de los difuntos justifica la oración por los muertos.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?
Da lo que mandas y manda lo que quieras
Por gracia y amorLo dice expresamente
Agustín es el doctor de la gracia. Su propia conversión, narrada en el libro VIII de las Confesiones, muestra una voluntad dividida que no puede querer del todo lo que quiere hasta que una lectura de Pablo en el jardín de Milán la libera. De ahí la oración del libro X: da lo que mandas y manda lo que quieras, que escandalizó a Pelagio. En la controversia pelagiana sostiene que, después del pecado original, la voluntad humana no puede hacer el bien que salva sin la gracia de Cristo, que la precede, la sana y la sostiene hasta el final; en sus últimas obras habla de predestinación y del don de la perseverancia. El ser humano coopera, pero porque antes ha sido movido.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Hace falta un maestro?
El único Maestro es Cristo, que enseña en el hombre interior
El maestro está dentroLo dice expresamente
En Sobre el maestro, diálogo con su hijo Adeodato, Agustín llega a una conclusión radical: las palabras humanas no enseñan nada por sí mismas; a lo sumo advierten y remiten. Quien de verdad enseña es la Verdad que habita en el hombre interior, Cristo, a quien cada uno consulta dentro de sí. Por eso, en Sobre la verdadera religión, la consigna es no salir fuera, sino volver a uno mismo, porque en el hombre interior habita la verdad. Sin embargo, Agustín no es individualista: él mismo fue maestro y obispo, y sostuvo la autoridad de la Iglesia, hasta el punto de escribir que no creería en el Evangelio si no le moviera a ello la autoridad de la Iglesia católica.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Es real el mundo?
Todo lo que existe es bueno, porque Dios lo hizo de la nada
Creación buena y realLo dice expresamente
Contra los maniqueos, que veían en la materia la obra de un principio malo, Agustín defiende la bondad de toda la creación: en las Confesiones concluye que todas las cosas que existen son buenas, y Sobre la naturaleza del bien desarrolla que toda naturaleza, en cuanto naturaleza, es buena. Dios creó el mundo de la nada, no de su propia sustancia: por eso el mundo es real, distinto de Dios y mudable. Agustín medita también sobre el tiempo, creado con el mundo, en el libro XI de las Confesiones. Las criaturas, interrogadas, responden que no son Dios, sino que él las hizo; su belleza es una voz que remite a su autor.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué es el amor?
Mi peso es mi amor: él me lleva a donde voy
Anhelo y uniónLo dice expresamente
Agustín piensa el amor como una fuerza que mueve al alma hacia su lugar, igual que el peso mueve a los cuerpos: mi peso es mi amor, escribe en las Confesiones. Todo ser humano ama; la cuestión es qué ama y en qué orden. La caridad es el amor ordenado, que ama a Dios por sí mismo y a todo lo demás en Dios; la codicia es el amor que se detiene en las criaturas. De ahí que dos amores funden dos ciudades: el amor de sí hasta el desprecio de Dios y el amor de Dios hasta el desprecio de sí. Y de ahí también su fórmula más audaz: ama y haz lo que quieras, porque de la raíz del amor no puede salir sino el bien.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Somos libres o está todo determinado?
La voluntad es libre, pero solo la gracia la libera para el bien
Libre albedrío realLo dice expresamente
Agustín escribió Sobre el libre albedrío contra los maniqueos, para mostrar que el mal procede de la voluntad libre y no de una sustancia mala: Dios dio al ser humano la voluntad libre como un bien, y el pecado es su mal uso. Años después, en la controversia con Pelagio, subrayó que tras la caída esa voluntad, aunque sigue eligiendo, no puede querer eficazmente el bien que salva sin la gracia, que la libera. En Sobre la gracia y el libre albedrío sostiene que ambos existen y no se anulan. En sus últimas obras radicaliza la doctrina de la predestinación. La libertad es real, pero la libertad plena es la del que ya no puede pecar.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Para qué meditar u orar?
Vuelve a ti mismo, y luego trasciéndete
Volver a la fuente del yoLo dice expresamente
Agustín describe el camino hacia Dios como un movimiento de interiorización. En Sobre la verdadera religión lo formula así: no salgas fuera, vuelve a ti mismo, en el hombre interior habita la verdad; y si encuentras mudable tu naturaleza, trasciéndete también a ti mismo. El libro X de las Confesiones recorre los «anchos palacios de la memoria» buscando dónde está Dios, y descubre que estaba dentro mientras él lo buscaba fuera. La oración, por otra parte, es deseo: en el Comentario a los Salmos escribe que el deseo mismo es la oración, y que si el deseo es continuo, la oración es continua. En la carta a Proba enseña a pedir sobre todo la vida feliz.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Puede la razón conocer lo último?
Cree para entender, entiende para creer
Fe y razón se ayudanLo dice expresamente
Agustín llegó a la fe después de haber pasado por el escepticismo académico y por el neoplatonismo, y nunca dejó de pensar. Su fórmula, en el sermón 43, une los dos movimientos: entiende para creer, palabra mía; cree para entender, palabra de Dios. La razón prepara la fe, mostrando que es razonable creer; la fe, a su vez, purifica la mente y le permite comprender lo que antes solo aceptaba. Contra los académicos refuta que no se pueda conocer nada con certeza. Pero Agustín sabe también que hay un límite: si lo comprendes, no es Dios. Sobre la Trinidad termina reconociendo que ha hablado mucho sin alcanzar lo que busca.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Retirarse del mundo o transformarlo?
Ni tan ocioso que olvide al prójimo, ni tan activo que olvide a Dios
Contemplación en la acciónLo dice expresamente
Agustín soñó con una vida retirada de estudio y oración —la vivió en Casiciaco y en Tagaste—, pero fue ordenado sacerdote contra su voluntad y pasó más de treinta años como obispo de Hipona, predicando, juzgando pleitos y polemizando. En el libro XIX de La ciudad de Dios formula el equilibrio: nadie debe estar tan ocioso que en su ocio no piense en la utilidad del prójimo, ni tan ocupado que no busque la contemplación de Dios; el amor de la verdad busca el ocio santo, y la necesidad de la caridad acepta el trabajo justo. La ciudad de Dios convive con la terrena y usa su paz, aunque peregrina hacia otra patria.
Comparar esta pregunta con otros maestros
Afinidades y tensiones
Afinidades y tensiones
Calculadas pregunta a pregunta a partir de sus posturas. El porqué de cada coincidencia o choque, al pulsar.
Piensa parecido a

Teresa de Ávila
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?

Francisco de Asís
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?

Hildegarda de Bingen
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Juan de la Cruz
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?
Piensa distinto de

Patañjali
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Pema Chödrön
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Nāgārjuna
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Dōgen
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Qué ocurre después de la muerte?
Anécdotas y relatos
Anécdotas y relatos
Documentadoc. 370
Las peras robadas
Origen del relato: Relatado por el propio Agustín en Confesiones II,4,9–10,18. Es el único testimonio del suceso.
Fuente: Agustín de Hipona. Confessionum libri XIII. Ed. Lucas Verheijen. Corpus Christianorum Series Latina 27. Turnhout: Brepols, 1981. Trad. inglesa de Henry Chadwick, Oxford: Oxford University Press, 1991.
Documentado384–386
Ambrosio lee en silencio
Origen del relato: Confesiones VI,3,3. La interpretación del pasaje como testimonio de la rareza de la lectura silenciosa ha sido discutida, entre otros, por B. M. W. Knox (1968).
Fuente: Agustín de Hipona. Confessionum libri XIII. Ed. Lucas Verheijen. Corpus Christianorum Series Latina 27. Turnhout: Brepols, 1981. Trad. inglesa de Henry Chadwick, Oxford: Oxford University Press, 1991.
Testimonioagosto de 386
«Toma y lee»
Origen del relato: Relato autobiográfico en Confesiones VIII,8,19–12,30, escrito unos once años después. Pierre Courcelle (1950) subrayó su construcción literaria (la higuera de Natanael, el modelo de la Vida de Antonio); la crítica posterior admite la crisis real y discute el grado de estilización.
Fuente: Agustín de Hipona. Confessionum libri XIII. Ed. Lucas Verheijen. Corpus Christianorum Series Latina 27. Turnhout: Brepols, 1981. Trad. inglesa de Henry Chadwick, Oxford: Oxford University Press, 1991.
Testimonio387
La ventana de Ostia
Origen del relato: Confesiones IX,10,23–11,28. Los estudios (Courcelle, O'Donnell) han señalado su vocabulario plotiniano; el relato es el único testimonio de la conversación.
Fuente: Agustín de Hipona. Confessionum libri XIII. Ed. Lucas Verheijen. Corpus Christianorum Series Latina 27. Turnhout: Brepols, 1981. Trad. inglesa de Henry Chadwick, Oxford: Oxford University Press, 1991.
Documentado391
Ordenado a la fuerza
Origen del relato: Posidio, Vida 4, y el propio Agustín en el Sermón 355,2 (predicado en 425), donde recuerda que evitaba las sedes vacantes.
Fuente: Posidio de Calama. Vita Augustini y Operum S. Augustini elenchus (Indiculum). Ed. A. Wilmart, «Operum S. Augustini Elenchus a Possidio eiusdem discipulo Calamensi episcopo digestus», en Miscellanea Agostiniana II. Roma: Tipografia Poliglotta Vaticana, 1931, pp. 149–233; Vita ed. A. A. R. Bastiaensen, Vita di Cipriano, Vita di Ambrogio, Vita di Agostino. Milán: Fondazione Lorenzo Valla / Mondadori, 1975.
No verificablesin fecha
El niño y la concha
Origen del relato: Leyenda medieval sin base en las fuentes antiguas. Los estudios la sitúan en la predicación y los exempla de la Baja Edad Media, donde el protagonista no siempre era Agustín; no se ha podido fijar aquí su primera aparición escrita.
Fuente: Fitzgerald, Allan D. (dir.). Augustine through the Ages: An Encyclopedia. Grand Rapids: William B. Eerdmans, 1999 (trad. esp.: Diccionario de San Agustín. Burgos: Monte Carmelo, 2001).
Testimonioagosto de 430
Los salmos en la pared
Origen del relato: Posidio, Vida 28–31, testimonio presencial de un discípulo que vivió el asedio dentro de Hipona.
Fuente: Posidio de Calama. Vita Augustini y Operum S. Augustini elenchus (Indiculum). Ed. A. Wilmart, «Operum S. Augustini Elenchus a Possidio eiusdem discipulo Calamensi episcopo digestus», en Miscellanea Agostiniana II. Roma: Tipografia Poliglotta Vaticana, 1931, pp. 149–233; Vita ed. A. A. R. Bastiaensen, Vita di Cipriano, Vita di Ambrogio, Vita di Agostino. Milán: Fondazione Lorenzo Valla / Mondadori, 1975.
Enseñanzas
Enseñanzas
Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.
La interioridad (redi in te ipsum)interioridad
Recepción cristiana del ascenso plotiniano (Enéadas I,6; V,1), filtrado por la lectura de los «libros de los platónicos» en Milán.
Fuente: Agustín de Hipona. Confessionum libri XIII. Ed. Lucas Verheijen. Corpus Christianorum Series Latina 27. Turnhout: Brepols, 1981. Trad. inglesa de Henry Chadwick, Oxford: Oxford University Press, 1991.
Gracia y pecado originalgracia-y-pecado-original
Controversia pelagiana (411–430) y lectura de Pablo (Romanos, Gálatas) desde 394.
Fuente: Bonner, Gerald. St Augustine of Hippo: Life and Controversies. Londres: SCM Press, 1963; 3.ª ed., Norwich: Canterbury Press, 2002.
Las dos ciudadesdos-ciudades
Respuesta a la crisis de 410 y a la teología imperial cristiana de Eusebio de Cesarea y Orosio.
Fuente: Agustín de Hipona. De civitate Dei libri XXII. Ed. Bernhard Dombart y Alfons Kalb. Corpus Christianorum Series Latina 47–48. Turnhout: Brepols, 1955.
La iluminación divinailuminacion
Herencia platónica (la idea del Bien como sol en la República) y respuesta al escepticismo académico.
La analogía psicológica de la Trinidadanalogia-psicologica
Teología trinitaria latina posterior a Nicea y Constantinopla, en diálogo con Mario Victorino y Plotino.
El tiempo como distensión del almatiempo-distensio-animi
Respuesta a la física aristotélica del tiempo como número del movimiento y a Plotino (Enéadas III,7).
El mal como privación del bienmal-como-privacion
Polémica antimaniquea y recepción de Plotino (Enéadas I,8).
Fuente: Lancel, Serge. Saint Augustin. París: Fayard, 1999. Trad. inglesa de Antonia Nevill, Saint Augustine. Londres: SCM Press, 2002.
Vídeos
Vídeos
Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.
05. St. Augustine's Confessions
Conferencia· EN· 2012· 46 min
YaleCoursesCanal oficial
Why Study St Augustine of Hippo with John Milbank
Conferencia· EN· 2016· 11 min
University of NottinghamCanal oficial
Augustine's Confessions and Language
Conferencia· EN· 2017· 40 min
Villanova UniversityCanal oficial
St Augustine Lecture 2012 | 'A Tangle of Two Cities' Dr. James Wetzel
Conferencia· EN· 2012· 94 min
Villanova UniversityCanal oficial
St. Augustine Lecture 2016 | Fr. Allan Fitzgerald, OSA 'Engaging the Gospel of John'
Conferencia· EN· 2016· 70 min
Villanova UniversityCanal oficial
The City of God: The Philosophical Vision of St. Augustine of Hippo with Dr. Chad Pecknold
Conferencia· EN· 2026· 79 min
Institute of Catholic CultureCanal oficial
Christians in Times of Catastrophe: Augustine's 'City of God'
Conferencia· EN· 2020· 99 min
Lumen Christi InstituteCanal oficial
The Confessions (Pusey translation) by Saint AUGUSTINE OF HIPPO Part 1/2 | Full Audio Book
Grabación de terceros· EN· 2018· 624 min
LibriVox Audiobooks
Agustín de Hipona | Un Documental por Agustín Remesal | Completo
Documental· ES· 2022· 61 min
Centro de Espiritualidad AgustinosCanal oficial
Conferencia - Conociendo más a San Agustín por Fray Enrique Eguiarte
Conferencia· ES· 2018· 54 min
Recoletos TVCanal oficial
Conferencia 'La Espiritualidad de San Agustín', Fray Enrique Eguiarte
Conferencia· ES· 2017· 65 min
Recoletos TVCanal oficial
7ª.-8ª.- San Agustín de Hipona
Conferencia· ES· 2023· 161 min
Fundación Universitaria EspañolaCanal oficial
La Ciudad de Dios y la Ciudad de los Hombres en San Agustín
Conferencia· ES· 2020· 52 min
Instituto de Ciencias Teológicas
Augustinus | Josef Schmidt
Conferencia· DE· 2016· 10 min
uni auditorium – wissen online
Saint Augustin
Documental· FR· 2012· 52 min
KTO TVCanal oficial
Galería
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Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.
Manuscritos
Manuscritos
Testimonios manuscritos y textos antiguos, con su custodio y sus condiciones de consulta.
LA · Semiuncial · 397–401
Confessiones (códice Sessoriano)
- Testimonio conservado
- Testimonio más antiguo conocido de las Confesiones (s. VI), base de las ediciones críticas modernas
- Custodio
- Biblioteca Nazionale Centrale Vittorio Emanuele II, Roma · Sessor. 55
LA · Minúscula · 386–430
Epistulae (cartas Divjak)
- Testimonio conservado
- Dos manuscritos medievales que transmiten, junto a cartas conocidas, veintinueve cartas inéditas identificadas por Johannes Divjak en 1975
- Custodio
- Bibliothèque municipale de Marseille; Bibliothèque nationale de France, París · Marseille, BM 209; Paris, BnF lat. 16861
LA · Minúscula gótica · 391–430
Sermones (códice de Maguncia, sermones Dolbeau)
- Testimonio conservado
- Códice del s. XV procedente de la cartuja de Maguncia que conserva una colección africana de sermones, entre ellos veintiséis desconocidos o incompletos, identificados por François Dolbeau en 1990
- Custodio
- Stadtbibliothek Mainz · I 9
LA · Minúscula · s. V (sermones)
Sermones (códice de Erfurt)
- Testimonio conservado
- Manuscrito medieval en el que Isabella Schiller, Dorothea Weber y Clemens Weidmann identificaron en 2007–2008 seis sermones desconocidos
- Custodio
- Universitätsbibliothek Erfurt
Relaciones
Relaciones
Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.
Recibió influencia de
Los «libros de los platónicos» que Agustín leyó en Milán en 386 eran, al menos en parte, tratados de Plotino en la traducción latina de Mario Victorino (Confesiones VII,9,13). Lo cita por su nombre en La ciudad de Dios (IX,10; X,14) y su ascenso interior, su teoría del mal como privación y su concepción del tiempo responden a las Enéadas.
Relación documentada
Recibió influencia de
Agustín no leía griego con soltura y conoció a Platón sobre todo a través de Cicerón y de los neoplatónicos; aun así, en La ciudad de Dios VIII considera a los platónicos los filósofos más cercanos al cristianismo y discute el Timeo. Su teoría de las ideas como pensamientos divinos (De diversis quaestionibus 83, q. 46) cristianiza la doctrina platónica.
Relación documentada
Recibió influencia de
Toda la obra de Agustín es interpretación de la figura de Cristo, al que llama «maestro interior» y «camino»; sus comentarios a los evangelios (sobre el Sermón de la montaña, los Tratados sobre Juan, la concordancia de los evangelistas) son la parte más extensa de su exégesis.
Relación documentada
Influyó en
Teresa leyó las Confesiones en la traducción castellana que acababa de aparecer, en la época de su conversión de 1554, y cuenta en el Libro de la vida (9,7–8) que al llegar a la escena del jardín se sintió leída: «me parece que me lo dijo a mí el Señor».
Relación documentada
Influyó en
Agustín es, con Dionisio, la autoridad más citada por Eckhart, que retoma su tema del hombre interior, la imagen de Dios en el alma y la Trinidad de la mente; los procesos de Colonia y Aviñón discutieron precisamente si sus lecturas de Agustín eran ortodoxas.
Relación documentada
Ideas afines a
El Diálogo de Catalina organiza la vida del alma según la tríada agustiniana de memoria, entendimiento y voluntad, mediada por la predicación dominicana; no consta que ella leyera directamente a Agustín, que no conocía el latín escolar.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
Juliana reflexiona sobre el pecado, la caída y la gracia en un horizonte agustiniano, pero su visión del pecado como algo «necesario» y de Dios que no culpa se aparta del rigor del Agustín tardío. No hay lectura documentada.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
Ambos encarnan una conversión radical que transforma una vida mundana, pero Francisco es un predicador de la pobreza sin pretensión teológica, y su espiritualidad de la creación contrasta con la interioridad agustiniana. Sin relación documentada.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
Hildegarda se formó en la teología monástica de tradición agustiniana y, como Agustín, escribe una teología de la historia de la salvación; pero su modo visionario y cosmológico es ajeno a la introspección agustiniana. Sin lectura documentada concreta.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
El «conócete a ti mismo» socrático, que Agustín conoce por Cicerón, reaparece transformado en su búsqueda de Dios a través del autoconocimiento.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
Las memorias espirituales de al-Ghazali (El que libra del error) narran, como las Confesiones, una crisis escéptica superada por una iluminación y una conversión a la vida contemplativa. No hay relación histórica.
Similitud identificada por análisis
Vinculado desde otras fichas
Fuentes
Fuentes
Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.
- Wikidata, Q8018 «Agustín de Hipona / Augustine of Hippo» (P31=Q5; 228 enlaces entre wikis; P569 354-11-13, P570 430-08-28).
- Brown, Peter. Augustine of Hippo: A Biography. Londres: Faber & Faber, 1967; nueva edición con epílogo, Berkeley: University of California Press, 2000. Trad. esp.: Agustín de Hipona. Madrid: Acento, 2001.
- Agustín de Hipona. Confessionum libri XIII. Ed. Lucas Verheijen. Corpus Christianorum Series Latina 27. Turnhout: Brepols, 1981. Trad. inglesa de Henry Chadwick, Oxford: Oxford University Press, 1991.
- Posidio de Calama. Vita Augustini y Operum S. Augustini elenchus (Indiculum). Ed. A. Wilmart, «Operum S. Augustini Elenchus a Possidio eiusdem discipulo Calamensi episcopo digestus», en Miscellanea Agostiniana II. Roma: Tipografia Poliglotta Vaticana, 1931, pp. 149–233; Vita ed. A. A. R. Bastiaensen, Vita di Cipriano, Vita di Ambrogio, Vita di Agostino. Milán: Fondazione Lorenzo Valla / Mondadori, 1975.
- Agustín de Hipona. Retractationum libri II. Ed. Almut Mutzenbecher. Corpus Christianorum Series Latina 57. Turnhout: Brepols, 1984.
- Fitzgerald, Allan D. (dir.). Augustine through the Ages: An Encyclopedia. Grand Rapids: William B. Eerdmans, 1999 (trad. esp.: Diccionario de San Agustín. Burgos: Monte Carmelo, 2001).
- Mendelson, Michael. «Saint Augustine». Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta (primera publicación 2000; revisiones posteriores).
- Lancel, Serge. Saint Augustin. París: Fayard, 1999. Trad. inglesa de Antonia Nevill, Saint Augustine. Londres: SCM Press, 2002.
- Agustín de Hipona. De civitate Dei libri XXII. Ed. Bernhard Dombart y Alfons Kalb. Corpus Christianorum Series Latina 47–48. Turnhout: Brepols, 1955.
- Dekkers, Eligius, y Aemilius Gaar. Clavis Patrum Latinorum. 3.ª ed. Turnhout: Brepols / Steenbrugge: Abbatia Sancti Petri, 1995, núms. 250–386 (Agustín).
- Divjak, Johannes (ed.). Sancti Aureli Augustini Opera: Epistolae ex duobus codicibus nuper in lucem prolatae. Corpus Scriptorum Ecclesiasticorum Latinorum 88. Viena: Hoelder-Pichler-Tempsky, 1981.
- Dolbeau, François. Augustin d'Hippone, Vingt-six sermons au peuple d'Afrique. París: Institut d'Études Augustiniennes, 1996 (2.ª ed., 2009).
- Sant'Agostino – Augustinus Hipponensis. Opera omnia (texto latino de la Nuova Biblioteca Agostiniana y traducción italiana, Città Nuova Editrice).
- New Advent, Fathers of the Church: textos de Agustín según Nicene and Post-Nicene Fathers, First Series, vols. 1–8, ed. Philip Schaff. Buffalo: Christian Literature Publishing Co., 1886–1888; transcripción de Kevin Knight.
- Wikipedia en inglés, «Bibliography of Augustine of Hippo» (consultada para el cotejo de la lista de obras).
- O'Donnell, James J. Augustine: Confessions. Introduction, Text and Commentary. 3 vols. Oxford: Clarendon Press, 1992 (versión electrónica en stoa.org).
- Courcelle, Pierre. Recherches sur les Confessions de saint Augustin. París: De Boccard, 1950 (2.ª ed. ampliada, 1968).
- Bonner, Gerald. St Augustine of Hippo: Life and Controversies. Londres: SCM Press, 1963; 3.ª ed., Norwich: Canterbury Press, 2002.
- Machielsen, John. Clavis Patristica Pseudepigraphorum Medii Aevi. Vol. I A–B: Opera homiletica; vol. II A–B: Theologica, exegetica… Turnhout: Brepols, 1990–1994 (pseudoagustinianos).
- Schiller, Isabella, Dorothea Weber y Clemens Weidmann. «Sechs neue Augustinuspredigten. Teil 1 mit Edition dreier Sermones». Wiener Studien 121 (2008), pp. 227–284; Teil 2, Wiener Studien 122 (2009), pp. 171–213.
- Verheijen, Luc. La Règle de saint Augustin. 2 vols. París: Études Augustiniennes, 1967.
- Project Gutenberg: The Confessions of St. Augustine (trad. E. B. Pusey, n.º 3296); The City of God, vols. I–II (trad. Marcus Dods, n.º 45304–45305); Confessiones (latín, n.º 33849); Writings in Connection with the Donatist Controversy (trad. J. R. King, n.º 45843).
- The Latin Library: Augustinus (Confessiones, De civitate Dei, De Trinitate y otros textos latinos).
- Open Library (Internet Archive), registros de edición consultados por ISBN para las ediciones listadas.
- Wikisource en español: Agustín de Hipona, La ciudad de Dios, trad. José Cayetano Díaz de Beyral (Madrid: Viuda de Hernando, Biblioteca Clásica, 1893).
- Titular de derechos
- Dominio público (obra del siglo V). Las ediciones críticas (Brepols/Corpus Christianorum, CSEL de la Academia de Viena), traducciones y aparatos modernos (BAC, New City Press, Oxford, Penguin, Cambridge, Città Nuova) están sujetos a los derechos de sus editores.
Pendiente de confirmar
Lo que esta ficha aún no ha podido cerrar. Preferimos decirlo a rellenarlo.
- Verificar en catálogo los ISBN de las ediciones del Corpus Christianorum y del CSEL (se citan sin ISBN) y localizar ISBN de ediciones españolas de De doctrina christiana, Enchiridion, De libero arbitrio y los diálogos de Casiciaco (BAC, Obras completas I–III): Open Library no los devuelve con título fiable.
- Confirmar el contenido exacto de los volúmenes de las Obras completas de la BAC registrados por ISBN (V: Trinidad; XIX: Enarraciones; XIb: Cartas; VII: Sermones): los títulos de Open Library mezclan el título de la serie («Escritos apologéticos») con el del volumen.
- Los ISBN 9788479144593 (La ciudad de Dios, BAC, 2000) y 9788430946495 (Tecnos, 2007) aparecen en Open Library sin traductor: completar traductor y colección.
- Localizar una traducción española de dominio público de las Confesiones con texto completo (Wikisource no la tiene transcrita; Gutenberg tampoco): candidata, la de Eugenio de Zeballos (1781) en escaneos de bibliotecas digitales; no se ha registrado porque los escaneos sin OCR no sirven a la sala de lectura.
- Verificar el tipo de escritura y la datación exacta del códice Sessoriano 55 de las Confesiones y la signatura del códice de Erfurt de los sermones nuevos (Universitätsbibliothek Erfurt, Dep. Erf. CA 2° 12, según la bibliografía consultada de memoria; se ha dejado sin signatura).
- Añadir el códice de Verona (Biblioteca Capitolare, XXVIII [26]), testimonio uncial del s. V de La ciudad de Dios, tras confirmar en CLA (Lowe) qué libros contiene.
- Los traductores de NPNF registrados en reading_texts son del siglo XIX; conviene comprobar uno a uno las fechas de muerte (en especial R. E. Wallis, C. C. Starbuck y R. G. MacMullen) para la regla española de ochenta años.
- New Advent agrupa en la página 1401 las dos partes del De moribus; la segunda (De moribus Manichaeorum) está en https://www.newadvent.org/fathers/1402.htm: el importador debe tratarlas como una sola obra.
- Primera aparición escrita de la leyenda del niño y la concha: no se ha podido fijar con una fuente concreta (se marca como «unverifiable»).
- Las descripciones de obras perdidas (Contra Hilarum, Ad Emeritum, Probationum et testimoniorum, etc.) son breves porque solo las conocemos por una frase de las Retractationes; no se han alargado artificialmente.
- Programas de afiliación: ninguno verificado para las editoriales listadas; lista vacía.
- Vídeos: no se encontró una clase universitaria en italiano de canal institucional verificable; se dejan quince vídeos en inglés, español, alemán y francés.
Investigado el 2026-10-25