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Cristianismo · Mística cristiana · Catolicismo · Neoplatonismo

Maestro Eckhart

c. 1260 – 1328Persona históricamente documentada

Dominico turingio (c. 1260–1328), dos veces maestro de teología en París, provincial de Sajonia y predicador en Estrasburgo y Colonia. Escribió en latín una obra escolástica inacabada —el Opus tripartitum, comentarios bíblicos, sermones— y predicó en alemán sobre el fondo del alma, el desasimiento y el nacimiento de Dios en el alma, forjando el vocabulario abstracto de la lengua alemana. Procesado por el arzobispo de Colonia, murió antes de que la bula In agro dominico (1329) condenara veintiocho proposiciones extraídas de sus obras.

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Fraile dominico identificado tradicionalmente con Eckhart (Andrea di Bonaiuto, Via Veritatis)

Fraile dominico identificado tradicionalmente con Eckhart (Andrea di Bonaiuto, Via Veritatis) · CC BY-SA 4.0

En sus palabras

«Aquí el fondo de Dios es mi fondo, y mi fondo el fondo de Dios.»

Sermón alemán 5b, «In hoc apparuit caritas dei» (DW I)

Su idea central

El fondo (grunt): «Grunt» es la palabra con la que Eckhart nombra lo más íntimo del alma y, a la vez, lo más íntimo de Dios, y su tesis más audaz es que ambos fondos coinciden: «aquí el fondo de Dios es mi fondo y mi fondo el fondo de Dios» (sermón 5b).

Biografía

5 min de lectura

Un fraile de Turingia

Eckhart nació hacia 1260 en Turingia, en Tambach o en Hochheim, cerca de Gotha; nada seguro se sabe de su familia ni de su infancia. Ingresó joven en el convento dominico de Erfurt y se formó en los centros de estudio de la orden, probablemente en Colonia, donde aún pesaba la herencia de Alberto Magno, y después en París. Su vida conocida es la de un intelectual de la orden de predicadores: estudio, cargos de gobierno y predicación, en ese orden y a menudo a la vez.

En 1293–1294 comentó en París las Sentencias de Pedro Lombardo; de esos meses se conservan una lección inaugural y un sermón de Pascua. De vuelta en Turingia fue prior de Erfurt y vicario de la región. Allí dirigió a los novicios unas pláticas que se copiaron como Instrucciones espirituales (Die rede der underscheidunge): no hay que preocuparse tanto por lo que se hace como por lo que se es; las obras no santifican al hombre, es el hombre quien santifica las obras.

Maestro en París

En 1302 obtuvo en París la cátedra de teología reservada a los dominicos extranjeros y con ella el título de magister que lo acompañaría siempre: «Meister». En las cuestiones disputadas de ese curso sostuvo, contra la lectura habitual de Tomás de Aquino, que en Dios el entender es más fundamental que el ser, y discutió con el franciscano Gonzalo de España si el intelecto o la voluntad tienen la primacía.

Entre 1303 y 1311 fue el primer provincial de la nueva provincia dominica de Sajonia, que se extendía desde los Países Bajos hasta Livonia, y en 1307 vicario general de Bohemia. En 1311 la orden lo envió de nuevo a París, honor que solo había recibido antes Tomás de Aquino. De esos años procede el proyecto de un Opus tripartitum —una obra de proposiciones, otra de cuestiones y otra de exposiciones— que quedó en prólogos, comentarios a Génesis, Éxodo, Sabiduría y el Evangelio de Juan, y sermones latinos. Su prólogo general enuncia la tesis que lo ordena todo: «el ser es Dios».

El predicador de Estrasburgo y Colonia

Hacia 1313 se instaló en Estrasburgo como vicario del maestro general, con el encargo de atender a los numerosos conventos de dominicas y a las comunidades de beguinas del Alto Rin. Para ellas predicó en alemán. Sus sermones, transcritos por oyentes y copiados en centenares de manuscritos, son el núcleo de su fama: la edición crítica reconoce hoy más de un centenar, numerados por Josef Quint y Georg Steer, junto a cincuenta y seis sermones latinos.

Ningún sermón alemán se conserva de su mano. Los conocemos por copias de oyentes, a menudo monjas, que circularon sin nombre o mezcladas con textos de otros predicadores; colecciones como el Paradisus anime intelligentis reúnen piezas suyas junto a las de otros dominicos. Para separar lo auténtico de lo espurio, Josef Quint tomó como punto de partida los pasajes citados en el proceso de Colonia y en la defensa del propio Eckhart, que garantizan su autoría, y a partir de ellos los paralelos de doctrina y de estilo. Por eso la numeración de Quint se ha convertido en la forma de citar a Eckhart, y por eso parte de lo que se le atribuyó en el siglo XIX, como el tratado de la hermana Catalina, ha quedado fuera de su obra.

En ellos vuelven unas pocas ideas con una audacia verbal inaudita: el alma tiene un «fondo» o una «chispa» increada donde el Padre engendra a su Hijo sin cesar; para que ese nacimiento ocurra hay que «desasirse» de toda imagen, de todo querer y hasta de Dios tal como lo representamos; más allá de Dios está la «deidad», desierto silencioso donde no hay distinción. Al decirlo, Eckhart creó buena parte del vocabulario abstracto de la lengua alemana.

Para la reina viuda Inés de Hungría escribió el Libro de la consolación divina, acompañado del sermón Del hombre noble, que enseña a encontrar en Dios el consuelo de toda pérdida. El tratado Del desasimiento, que eleva el desasimiento por encima del amor y de la humildad, se le atribuye desde antiguo, aunque su autenticidad se discute.

El proceso

Hacia 1323 la orden lo trasladó al estudio general de Colonia. En 1326 el arzobispo Enrique de Virneburg, inquieto por los movimientos del Libre Espíritu y enfrentado a los dominicos, abrió contra él un proceso inquisitorial basado en listas de proposiciones extraídas de sus libros y sermones. Eckhart respondió con una defensa minuciosa en la que distingue entre errar y ser hereje: puede equivocarse, escribe, pero no ser hereje, porque lo primero pertenece al entendimiento y lo segundo a la voluntad.

En enero de 1327 apeló al papa; el 13 de febrero hizo leer en la iglesia de los dominicos de Colonia una declaración pública de ortodoxia, recogida por notario, y viajó a Aviñón. Allí una comisión papal redujo las acusaciones a veintiocho artículos. Eckhart murió antes del 30 de abril de 1328, fecha en que Juan XXII escribió al arzobispo que el proceso seguía su curso; no se conocen ni el día ni el lugar exacto de su muerte.

El 27 de marzo de 1329 la bula In agro dominico declaró heréticos diecisiete de los artículos y «malsonantes» y sospechosos los otros once, y añadió que Eckhart, al final de su vida, había revocado cuanto pudiera generar en los fieles un sentido herético. La bula se publicó solo en la provincia eclesiástica de Colonia y no condenaba su persona.

Una posteridad subterránea

Sus discípulos Juan Taulero y Enrique Suso continuaron su enseñanza con prudencia, y muchos sermones circularon anónimos o bajo otros nombres. Nicolás de Cusa hizo copiar sus obras latinas y lo defendió en 1449, aunque pidió que no se pusieran en manos del vulgo. Por esos cauces, y por las traducciones de Taulero, la mística renana alcanzó la espiritualidad europea de los siglos XV y XVI.

En el siglo XIX lo redescubrieron Franz von Baader y Hegel; Franz Pfeiffer editó en 1857 los textos alemanes y Heinrich Denifle descubrió en 1886 las obras latinas, que obligaron a leerlo como teólogo escolástico. El nacionalsocialismo quiso apropiarse de él como místico germánico; la edición crítica, iniciada en 1936, y la investigación posterior han restituido su lugar dentro de la tradición dominica y neoplatónica.

Desde que Rudolf Otto lo comparó con Shankara en 1926, Eckhart se ha convertido en interlocutor privilegiado del diálogo con el vedanta y el budismo zen, de Suzuki a la escuela de Kioto. Esa recepción ha sido fecunda, pero historiadores como Kurt Flasch advierten contra un Eckhart desligado de su contexto: un maestro escolástico que hablaba de Cristo y de la Escritura con los instrumentos de la filosofía de su tiempo.

Fuentes: Meister Eckhart. Die deutschen und lateinischen Werke. Herausgegeben im Auftrage der Deutschen Forschungsgemeinschaft. Stuttgart: W. Kohlhammer, 1936– (Die deutschen Werke, ed. Josef Quint y Georg Steer; Die lateinischen Werke, ed. Konrad Weiß, Josef Koch, Loris Sturlese et al.). · McGinn, Bernard. The Mystical Thought of Meister Eckhart: The Man from Whom God Hid Nothing. Nueva York: Crossroad, 2001. · Ruh, Kurt. Meister Eckhart: Theologe, Prediger, Mystiker. Múnich: C. H. Beck, 1985 (2.ª ed. 1989). · Flasch, Kurt. Meister Eckhart: Philosoph des Christentums. Múnich: C. H. Beck, 2010. Trad. ingl.: Meister Eckhart: Philosopher of Christianity. New Haven: Yale University Press, 2015. · Meister Eckhart. The Essential Sermons, Commentaries, Treatises, and Defense. Trad. e introd. de Edmund Colledge y Bernard McGinn. Nueva York: Paulist Press, 1981 (Classics of Western Spirituality; ISBN 0809123703).

Cronología

La vida, año a año

Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.

  1. c. 1260 · 0 años

    Nacimiento

    Nace en Turingia, cerca de Gotha. No se conocen ni la fecha exacta ni la familia.

    Probable

  2. c. 1275 · 15 años

    Ingreso en los dominicos

    Entra en el convento dominico de Erfurt; la fecha es una estimación.

    Probable

  3. c. 1293 · 33 años

    Lector de las Sentencias

    Comenta las Sentencias en París (1293–1294); se conservan la Collatio inaugural y el Sermo Paschalis de 1294.

    Documentado

  4. c. 1294 · 34 años

    Prior de Erfurt

    Prior de Erfurt y vicario de Turingia (hasta c. 1298); pronuncia las Instrucciones espirituales.

    Documentado

  5. 1302 · 42 años

    Maestro de teología

    Ocupa la cátedra dominica para extranjeros (1302–1303); Cuestiones parisienses.

    Documentado

  6. 1303 · 43 años

    Provincial de Sajonia

    Primer provincial de la nueva provincia dominica de Sajonia (1303–1311).

    Documentado

  7. 1307 · 47 años

    Vicario general de Bohemia

    El capítulo general le encomienda la reforma de los conventos de Bohemia.

    Documentado

  8. 1311 · 51 años

    Segunda regencia en París

    Vuelve a enseñar en París (1311–1313), privilegio que antes solo había tenido Tomás de Aquino.

    Documentado

  9. c. 1313 · 53 años

    Vicario en Estrasburgo

    Vicario del maestro general con cura de las dominicas y beguinas del Alto Rin; época de los grandes sermones alemanes.

    Probable

  10. c. 1323 · 63 años

    Estudio general de Colonia

    Enseña y predica en Colonia.

    Probable

  11. 1326 · 66 años

    Comienza el proceso

    El arzobispo Enrique de Virneburg abre un proceso inquisitorial; Eckhart redacta su defensa.

    Documentado

  12. 24 de enero de 1327 · 67 años

    Apelación al papa

    Eckhart apela a la Santa Sede contra los comisarios del arzobispo.

    Documentado

  13. 13 de febrero de 1327 · 67 años

    Declaración pública

    Hace leer una protesta de ortodoxia, recogida en instrumento notarial (hoy en el Archivo Vaticano), y parte hacia Aviñón.

    Documentado

  14. 1328 · 68 años

    Muerte

    Muere antes del 30 de abril de 1328, cuando Juan XXII escribe al arzobispo dándolo por difunto.

    Documentado

  15. 27 de marzo de 1329

    Bula In agro dominico

    Juan XXII condena veintiocho artículos: diecisiete heréticos y once malsonantes o sospechosos.

    Documentado

  16. 1449

    Defensa de Nicolás de Cusa

    En la Apologia doctae ignorantiae Cusa defiende a Eckhart; su biblioteca conserva el principal códice de las obras latinas.

    Documentado

  17. 1857

    Edición de Pfeiffer

    Franz Pfeiffer publica los textos alemanes atribuidos a Eckhart, base de su redescubrimiento.

    Documentado

  18. 1886

    Descubrimiento de las obras latinas

    Heinrich Denifle publica las obras latinas halladas en Erfurt y en la biblioteca de Cusa.

    Documentado

  19. 1936

    Comienza la edición crítica

    La Deutsche Forschungsgemeinschaft emprende Die deutschen und lateinischen Werke (Kohlhammer).

    Documentado

Obras

Obras esenciales

Las obras sin las que no se entiende su legado.

Instrucciones espirituales (Pláticas de instrucción) — Maestro Eckhart

Obra escrita · c. 1296

Instrucciones espirituales (Pláticas de instrucción)

Die rede der underscheidunge

Veintitrés capítulos de dirección espiritual práctica sobre la obediencia verdadera, la oración, el desasimiento de la propia voluntad, la eucaristía, los pecados y el modo de trabajar sin perder a Dios. Contienen la máxima de que importa menos lo que se hace que lo que se es. Es la obra alemana más temprana de Eckhart.

No disponible Ver el libro

5 ediciones

Libro de la consolación divina — Maestro Eckhart

Obra escrita · c. 1318

Libro de la consolación divina

Daz buoch der götlîchen træstunge (Liber Benedictus I)

Tratado de consolación en tres partes: verdades sobre la relación entre el justo y la justicia, una treintena de motivos de consuelo en la pérdida y ejemplos de sabios y santos. Enseña que quien sufre con Dios y por Dios encuentra que Dios sufre con él, y que el sufrimiento aceptado se vuelve dulce.

No disponible Ver el libro

6 ediciones

Del desasimiento — Maestro Eckhart

Obra escrita · c. 1320

Del desasimiento

Von abegescheidenheit

Tratado breve que coloca el desasimiento por encima del amor, la humildad y la misericordia, porque obliga a Dios a venir al alma: un corazón desasido es una tabla rasa sobre la que Dios escribe. Su imagen de la puerta que gira sobre su gozne inmóvil es de las más citadas de la mística alemana.

No disponible Ver el libro

6 ediciones

Sermones alemanes (corpus completo) — Maestro Eckhart

Recopilación posterior · c. 1320

Sermones alemanes (corpus completo)

Predigten (deutsche Predigten)

Más de un centenar de sermones predicados sobre todo a monjas y beguinas, comentando el evangelio o la epístola del día. En ellos se formulan las tesis por las que Eckhart es conocido: el nacimiento del Hijo en el fondo del alma, la chispa increada, la pobreza de espíritu, la deidad más allá de Dios. Su lengua, a la vez popular y abstracta, es un hito de la prosa alemana.

No disponible Ver el libro

10 ediciones

Sermón alemán 5b: «In hoc apparuit caritas dei in nobis» — Maestro Eckhart

Obra escrita

Sermón alemán 5b: «In hoc apparuit caritas dei in nobis»

Predigt 5b: «In hoc apparuit caritas dei in nobis»

Sermón sobre la encarnación y el fondo: Dios se hizo hombre para que el hombre naciera como hijo, y «aquí el fondo de Dios es mi fondo y mi fondo el fondo de Dios». Pide vivir «sin porqué», desde el propio fondo. Un fragmento manuscrito descubierto en 2010 es uno de sus testimonios más antiguos.

No disponible Ver el libro

4 ediciones

Sermón alemán 52: «Beati pauperes spiritu» — Maestro Eckhart

Obra escrita

Sermón alemán 52: «Beati pauperes spiritu»

Predigt 52: «Beati pauperes spiritu»

El sermón de la pobreza: es pobre quien nada quiere, nada sabe y nada tiene, ni siquiera un lugar donde Dios pueda obrar. Contiene el ruego de que Dios nos libre de «Dios» y la evocación del estado en que el hombre estaba antes de ser creado. Es su sermón más comentado.

No disponible Ver el libro

5 ediciones

Sermón alemán 86: «Intravit Iesus in quoddam castellum» — Maestro Eckhart

Obra escrita

Sermón alemán 86: «Intravit Iesus in quoddam castellum»

Predigt 86: «Intravit Iesus in quoddam castellum»

Invierte la lectura tradicional de Marta y María: Marta, madura y activa, sabe obrar desde el fondo sin perder a Dios, mientras María todavía está aprendiendo. Es el texto clave de Eckhart sobre la unión de contemplación y acción.

No disponible Ver el libro

4 ediciones

Frases

Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.

Aquí el fondo de Dios es mi fondo, y mi fondo el fondo de Dios.

Hie ist gotes grunt mîn grunt und mîn grunt gotes grunt.

VerificadaSermón alemán 5b, «In hoc apparuit caritas dei» (DW I)

1 / 9
Citas apócrifas o de atribución discutida (2)
  • «Si la única oración que dijeras en toda tu vida fuera «gracias», sería suficiente.»

    Cita muy difundida en inglés que no se encuentra en las obras alemanas ni latinas de la edición crítica. Parece una paráfrasis moderna; no se ha localizado su primera aparición.

  • «Lo que plantamos en el suelo de la contemplación lo cosecharemos en la acción.»

    Atribuida a Eckhart en recopilaciones modernas sin referencia a ningún sermón o tratado. La idea recuerda al sermón 86 sobre Marta y María, pero la frase no está en él.

Últimas palabras

No existen registros verificables de sus últimas palabras.

No se conserva ningún relato de su muerte. Solo se sabe que murió antes del 30 de abril de 1328, probablemente en Aviñón o en el camino, mientras el proceso seguía abierto. La bula In agro dominico (1329) afirma que al final de su vida revocó y deploró los artículos que había reconocido haber enseñado «en cuanto pudieran generar en las mentes de los fieles un sentido herético», pero eso es una fórmula jurídica, no unas últimas palabras.

Fuente: Juan XXII. Bula «In agro dominico», Aviñón, 27 de marzo de 1329. Texto en Denzinger–Hünermann, Enchiridion symbolorum, n.os 950–980; trad. ingl. en Colledge y McGinn (1981), 77–81.

Preguntar

Lo que su obra responde

Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.

  • ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?

    Más allá del Dios de las tres Personas está la deidad sin modo

    Personal e impersonal a la vezLo dice expresamente

    Eckhart afirma sin reservas la fe trinitaria y, en sus obras latinas, identifica a Dios con el ser mismo («el ser es Dios», prólogo de la Obra tripartita) y, en las Cuestiones parisienses, con el entender. Pero en los sermones alemanes distingue entre Dios, que se dice en Personas, obra y es nombrado por las criaturas, y la deidad (gotheit), fondo desierto y sin modo en el que no hay distinción. Por eso en el sermón 52 pide que Dios nos libre de «Dios», es decir, de la imagen de Dios como objeto, y en el sermón 83 propone amarlo como un no-Dios, un no-espíritu, una no-persona. Ambos niveles son verdaderos: el Dios personal es la deidad en cuanto se manifiesta; la deidad es ese mismo Dios en su fondo, al que no alcanza ningún nombre.

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  • ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?

    En el fondo del alma, el fondo de Dios y el mío son uno

    El Ser es lo AbsolutoLo dice expresamente

    Eckhart distingue en el alma sus potencias, que se ocupan de imágenes y criaturas, y un fondo (grunt), una chispa o un «castillito» tan simple que ni Dios en cuanto Personas puede asomarse a él (sermón 2). En ese fondo, dice en el sermón 5b, el fondo de Dios es mi fondo y mi fondo el de Dios; allí el Padre engendra a su Hijo, y el ojo con que veo a Dios es el mismo con que Dios me ve (sermón 12). El sermón 52 evoca incluso el estado en que el hombre estaba en Dios antes de ser creado. El yo verdadero no es el que posee, sabe y quiere, sino el que, desasido, coincide con el fondo divino.

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  • ¿Por qué sufrimos?

    Todo dolor nace del amor a lo que se pierde

    El deseo y el apegoLo dice expresamente

    En el Libro de la consolación divina, escrito para una reina en duelo, Eckhart diagnostica el sufrimiento con precisión: todo dolor nace del amor a aquello que la pérdida nos quita. Quien se aflige por bienes exteriores demuestra que su corazón estaba puesto en ellos y no en Dios. El remedio es el desasimiento: el alma que no quiere nada propio, que ha dejado su voluntad en la de Dios, no puede ser herida en lo esencial, porque nada de lo que pierde era suyo. Eckhart añade un consuelo teológico: quien sufre por Dios y en Dios no sufre solo, porque Dios sufre con él, y así el dolor pierde su amargura.

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  • ¿Qué ocurre después de la muerte?

    El justo vive en la eternidad, que es un ahora sin tiempo

    Vida eterna y resurrecciónLo dice expresamente

    Eckhart comparte la fe en la vida eterna, pero desplaza el acento del después al ahora. En el sermón 6, sobre el versículo «los justos vivirán eternamente», explica que el justo, en cuanto justo, es engendrado por la justicia y vive en ella como el Hijo en el Padre; esa vida no empieza tras la muerte, porque la eternidad es un ahora que no conoce antes ni después. Los sermones sobre el nacimiento eterno sitúan en ese mismo ahora el nacimiento del Hijo en el fondo del alma. La muerte que importa es la del apego y la de la voluntad propia; quien ha muerto a sí mismo ya participa, en el fondo, de la vida que no acaba.

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  • ¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?

    Quien busca a Dios con un modo se queda con el modo

    Sin método: atención totalLo dice expresamente

    Eckhart desconfía de los caminos que se convierten en fines. En el sermón 5b advierte que quien busca a Dios según un modo toma el modo y deja a Dios escondido en él; quien lo busca sin modo lo toma como es en sí mismo. Lo decisivo no es lo que se hace, sino lo que se es: las Instrucciones espirituales piden pensar menos en las obras y más en el ser. El camino, si puede llamarse así, es el desasimiento: un corazón vacío de imágenes, de voluntad propia y de deseo de recompensa, en el que Dios engendra a su Hijo. El hombre noble y pobre de espíritu vive y obra «sin porqué», como la vida que vive porque vive.

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  • ¿Hace falta un maestro?

    Dios pronuncia su Palabra en el fondo del alma que calla

    El maestro está dentroSe deduce de su doctrina

    Eckhart fue él mismo maestro —el título le venía de su cátedra en París— y predicador de comunidades de frailes y monjas. Pero su doctrina coloca al verdadero maestro dentro: en los sermones sobre el nacimiento eterno, el Padre pronuncia su Palabra en el fondo del alma, y para oírla hay que hacer callar las potencias y las imágenes. Ninguna enseñanza exterior puede dar lo que solo se recibe en ese silencio. En el sermón 12, el ojo con que el alma ve a Dios es el mismo con que Dios la ve: el conocimiento último no viene de fuera. El predicador solo puede señalar y despertar.

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  • ¿Es real el mundo?

    Las criaturas son una pura nada; todo su ser es Dios en ellas

    Manifestación de lo divinoLo dice expresamente

    Eckhart sostiene dos tesis que solo parecen contradictorias. Por una parte, si el ser es Dios, las criaturas no tienen ser propio: en un sermón alemán llega a decir que todas las criaturas son una pura nada, no pequeñas ni algo, sino nada. Por otra, todo lo que tienen lo reciben de Dios en cada instante, de modo que cada criatura está llena de Dios y es un libro sobre él: quien conociera a fondo una sola criatura no necesitaría sermones. En el Comentario al Génesis interpreta el «en el principio» como el Verbo: Dios crea en el ahora eterno en que engendra al Hijo. El mundo es real como manifestación, nunca como algo que se sostenga por sí mismo.

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  • ¿Qué es el amor?

    Amar sin porqué, desde un fondo que no busca nada

    Lo que aparece cuando el yo cesaLo dice expresamente

    Eckhart desconfía del amor que busca algo, aunque sea a Dios o su consuelo: quien ama a Dios por la recompensa lo trata como a una vaca, de la que se quiere la leche y el queso. El amor verdadero es «sin porqué», como la vida que vive porque vive. En el tratado Del desasimiento llega a colocar el desasimiento por encima del amor, porque el amor me empuja a amar a Dios, mientras que el desasimiento obliga a Dios a amarme. Y en el sermón 12 explica que quien se ama a sí mismo en verdad ama a todos los hombres como a sí mismo, sin preferencias. El amor aparece cuando el yo propietario cede: es Dios amándose en el fondo desnudo del alma.

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  • ¿Somos libres o está todo determinado?

    La voluntad es libre, y su cumbre es dejarse en la de Dios

    Libre albedrío realSe deduce de su doctrina

    Eckhart presupone la doctrina escolástica del libre albedrío: en su Defensa distingue el error, que pertenece al entendimiento, de la herejía, que pertenece a la voluntad, y por eso afirma que puede errar pero no ser hereje. Pero su interés no está en la libertad de elegir, sino en lo que la voluntad hace con ella. Las Instrucciones espirituales enseñan la gelâzenheit, el dejarse: renunciar a la voluntad propia para que la voluntad de Dios sea la de uno. Quien lo logra quiere todo lo que Dios quiere y obra sin porqué. La libertad suprema, para Eckhart, no es elegir entre opciones, sino no querer nada propio.

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  • ¿Para qué meditar u orar?

    La oración más poderosa sale de un ánimo vacío

    La meditación no es una técnicaLo dice expresamente

    Eckhart no propone técnicas de meditación. En las Instrucciones espirituales, ante la pregunta por la oración más poderosa, responde que es la que procede de un ánimo vacío, desasido de todo y de sí mismo. Pedir a Dios esto o aquello es, en cierto modo, tratarlo como medio; la oración pura no pide nada. En el sermón 52, el pobre de espíritu no quiere ni siquiera cumplir la voluntad de Dios, ni guarda en sí un lugar donde Dios pueda obrar. Y en los sermones sobre el nacimiento eterno, la Palabra se pronuncia cuando callan todas las potencias. La meditación no es un método que se ejecuta, sino un silencio sin centro propio.

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  • ¿Puede la razón conocer lo último?

    Exponer la fe y la Escritura con razones naturales de los filósofos

    Fe y razón se ayudanLo dice expresamente

    Eckhart, maestro de teología en París, declara al comienzo de su Comentario al Evangelio de Juan su propósito: exponer lo que sostienen la fe cristiana y la Escritura de ambos Testamentos mediante las razones naturales de los filósofos. Para él, la Escritura, la teología y la filosofía dicen lo mismo de distinto modo, y Moisés, Cristo y Aristóteles enseñan una misma verdad. En las Cuestiones parisienses llega a afirmar que en Dios el entender es más fundamental que el ser. Pero ese intelectualismo desemboca en el silencio: el entendimiento, llevado a su fondo, rompe todas las imágenes y conceptos, y Dios queda más allá de todo nombre. La razón es camino, no término.

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  • ¿Retirarse del mundo o transformarlo?

    Marta, madura, obra desde el fondo sin perder a Dios

    Contemplación en la acciónLo dice expresamente

    Eckhart invierte una lectura tradicional del Evangelio. En el sermón 86, sobre Marta y María, sostiene que Marta, la que sirve, es más madura que María, la que escucha sentada a los pies de Jesús: María todavía está aprendiendo, mientras que Marta ha llegado a obrar desde el fondo sin que la actividad la separe de Dios. Las Instrucciones espirituales insisten en lo mismo: quien tiene a Dios de verdad lo tiene en todas partes, en la calle y entre la gente igual que en la iglesia o en la celda, y no necesita huir de las cosas sino aprender a atravesarlas. La santidad no depende del lugar ni de la obra, sino del ser desde el que se obra.

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Anécdotas y relatos

Anécdotas y relatos

Documentado1302–1303

El maestro y el franciscano

En el curso 1302–1303 coincidieron en la Universidad de París dos maestros mendicantes: Eckhart, en la cátedra dominica para extranjeros, y el franciscano Gonzalo de España, que poco después sería ministro general de su orden. Entre ellos se disputó una cuestión que dividía a las dos escuelas: si la alabanza de Dios en el cielo, que es acto del intelecto, es más noble que el amor de Dios en esta vida, que es acto de la voluntad. Gonzalo defendió la primacía de la voluntad y del amor; Eckhart, la del intelecto, que recibe a Dios desnudo, tal como es, mientras que la voluntad lo toma bajo el velo del bien. La disputa se conserva en las Cuestiones parisienses y en la réplica de Gonzalo. Detrás de la escolástica había algo más que una rivalidad de órdenes: la convicción eckhartiana de que el fondo del alma es intelecto puro, la idea que después llevaría a sus sermones alemanes.

Origen del relato: Quaestiones Parisienses (LW V) y Quaestio magistri Consalvi; análisis en McGinn (2001) y Flasch (2010).

Fuente: McGinn, Bernard. The Mystical Thought of Meister Eckhart: The Man from Whom God Hid Nothing. Nueva York: Crossroad, 2001.

Documentado1326

«Puedo errar, pero no ser hereje»

En 1326 los comisarios del arzobispo de Colonia, Enrique de Virneburg, presentaron a Eckhart dos listas de proposiciones extraídas de su Libro de la consolación divina, de sus comentarios latinos y de sus sermones alemanes. El anciano maestro, que había sido provincial y dos veces regente en París, respondió con una larga defensa escrita. Protestó, ante todo, de que se juzgara a un dominico exento ante un tribunal episcopal; señaló que varios artículos estaban mal copiados o arrancados de su contexto; explicó el sentido verdadero de los demás con Agustín, Tomás y la Escritura; y estableció una distinción que define su actitud: puede equivocarse, porque el error pertenece al entendimiento, pero no ser hereje, porque la herejía pertenece a la voluntad obstinada. Añadió que cuanto había dicho estaba dispuesto a corregirlo si se le mostraba mejor. La defensa es hoy la principal piedra de toque para saber qué escribió de verdad.

Origen del relato: Rechtfertigungsschrift, en las Acta Echardiana (LW V); trad. ingl. parcial en Colledge y McGinn (1981).

Fuente: Acta Echardiana: documentos del proceso de Colonia y Aviñón (listas de artículos, defensa, apelación, protesta pública de 13 de febrero de 1327, votum de Aviñón, carta de Juan XXII de 30 de abril de 1328). Ed. Loris Sturlese, en Die lateinischen Werke, vol. V. Stuttgart: Kohlhammer, 2000–2006.

Documentado13 de febrero de 1327

La protesta en la iglesia de los dominicos

El 13 de febrero de 1327, tras apelar al papa contra los jueces del arzobispo, Eckhart subió al púlpito de la iglesia de los dominicos de Colonia y mandó leer en latín, y traducir al alemán ante el pueblo, una declaración solemne: siempre había detestado, en la medida de sus fuerzas, todo error en la fe y en las costumbres; si algo de lo que había escrito o predicado podía entenderse en sentido erróneo, lo revocaba públicamente. Precisó, sin embargo, dos puntos que se le atribuían mal, como que el dedo meñique de su mano lo hubiera creado todo. Un notario, Wolter de Kettwig, levantó acta del acto, y el documento se conserva hoy en el Archivo Apostólico Vaticano. Pocos días después los comisarios rechazaron la apelación, y Eckhart emprendió el viaje a Aviñón, del que no regresaría.

Origen del relato: Instrumento notarial de 13 de febrero de 1327 (Archivo Apostólico Vaticano, Archivum Arcis, Arm. C, 1123), editado en las Acta Echardiana.

Fuente: Acta Echardiana: documentos del proceso de Colonia y Aviñón (listas de artículos, defensa, apelación, protesta pública de 13 de febrero de 1327, votum de Aviñón, carta de Juan XXII de 30 de abril de 1328). Ed. Loris Sturlese, en Die lateinischen Werke, vol. V. Stuttgart: Kohlhammer, 2000–2006.

Documentado1328–1329

Una condena sin condenado

Cuando la comisión de teólogos de Aviñón terminó su dictamen, Eckhart ya había muerto. El 30 de abril de 1328 Juan XXII escribió al arzobispo de Colonia asegurándole que el proceso contra el difunto seguía adelante. Casi un año después, el 27 de marzo de 1329, la bula In agro dominico, que abre con la imagen del enemigo que siembra cizaña en el campo del Señor, describe a «un tal Eckhart de Alemania» que «quiso saber más de lo conveniente», enumera veintiocho proposiciones y las condena. Pero la misma bula añade que el maestro, al final de su vida, había revocado todo lo que pudiera entenderse en sentido herético, y no se dirigió a toda la Iglesia, sino al arzobispo y a su provincia. El resultado fue paradójico: un texto que lo marcó durante siglos y, a la vez, la constatación de que nunca fue declarado hereje en persona.

Origen del relato: Carta de Juan XXII de 30 de abril de 1328 (Acta Echardiana); bula In agro dominico (DH 950–980).

Fuente: Juan XXII. Bula «In agro dominico», Aviñón, 27 de marzo de 1329. Texto en Denzinger–Hünermann, Enchiridion symbolorum, n.os 950–980; trad. ingl. en Colledge y McGinn (1981), 77–81.

Documentado1449

Los libros que Cusa no quería en manos del vulgo

Un siglo después del proceso, el teólogo Juan Wenck acusó a Nicolás de Cusa de seguir las doctrinas condenadas de Eckhart. Cusa respondió en 1449 con la Apologia doctae ignorantiae, escrita en boca de un discípulo: había visto muchas obras latinas del maestro en bibliotecas, admiraba su ingenio y su erudición, pero aconsejaba retirarlas de los lugares públicos porque el pueblo no estaba preparado para entender lo que en ellas se dice de modo distinto a otros doctores. Era una defensa y una advertencia a la vez. Cusa hizo copiar para sí esas obras latinas, y el códice que se conserva en la biblioteca de su hospital de Bernkastel-Kues, con sus notas marginales, es uno de los testigos principales del Opus tripartitum. Sin esa prudente curiosidad del cardenal, buena parte del Eckhart latino se habría perdido.

Origen del relato: Nicolás de Cusa, Apologia doctae ignorantiae (1449); Codex Cusanus 21 (Bernkastel-Kues, biblioteca del Hospital de San Nicolás).

Fuente: Nicolás de Cusa. Apologia doctae ignorantiae (1449). Ed. Raymond Klibansky, Nicolai de Cusa Opera omnia, vol. II. Leipzig: Meiner, 1932.

Tradición oralrelato del siglo XIV

La hija del Maestro Eckhart

Una muchacha llama a la puerta de un convento de dominicos y pide ver al Maestro Eckhart. El portero le pregunta a quién debe anunciar. Ella responde que no lo sabe. ¿Cómo no lo va a saber? Porque no es doncella, ni esposa, ni viuda, ni señora, ni sierva, ni ninguna de las cosas por las que podría nombrarse. El portero, desconcertado, va a buscar al maestro, que sale y la interroga, y concluye ante sus hermanos que ha oído a la persona más pura que ha conocido. El relato, de pocas líneas, se copió en manuscritos alemanes desde el siglo XIV con el título de «La hija del Maestro Eckhart» y, en un códice de Augsburgo del siglo XVI, como «El convite del Maestro Eckhart». No hay ningún indicio de que ocurriera: es un ejemplo edificante que pone en escena su doctrina del desasimiento de toda identidad, y muestra hasta qué punto su nombre siguió vivo como el de un maestro de sabiduría.

Origen del relato: Leyenda anónima editada por Pfeiffer (1857) entre los textos atribuidos; la versión de Augsburgo, Universitätsbibliothek, Cod. III.2.8.9, f. 104v, la titula «Meister Eckharts Wirtschaft».

Fuente: Pfeiffer, Franz (ed.). Deutsche Mystiker des vierzehnten Jahrhunderts, vol. II: Meister Eckhart. Leipzig: G. J. Göschen, 1857; reimpr. anastática Gotinga: Vandenhoeck & Ruprecht, 1906.

Enseñanzas

Enseñanzas

Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.

El fondo (grunt)grunt
«Grunt» es la palabra con la que Eckhart nombra lo más íntimo del alma y, a la vez, lo más íntimo de Dios, y su tesis más audaz es que ambos fondos coinciden: «aquí el fondo de Dios es mi fondo y mi fondo el fondo de Dios» (sermón 5b). El fondo no es una facultad —ni la memoria, ni el entendimiento, ni la voluntad—, sino aquello de donde brotan y que no tiene nombre ni modo. Eckhart lo describe también como una «chispa», una «luz», un «castillito» o una «fortaleza» en la que ni siquiera Dios en cuanto Trinidad puede asomarse, y en algunos textos lo llama «increado e increable», fórmula que figura entre las condenadas en 1329. Lo que está en juego no es una divinización del yo, sino lo contrario: en el fondo no queda ningún yo que se apropie de nada. McGinn ha propuesto que el fondo es la palabra clave de toda la mística eckhartiana, porque une su metafísica latina del ser y del intelecto con su predicación sobre la vida «sin porqué».

Neoplatonismo cristiano (Agustín, Dionisio, Proclo a través del Liber de causis) y debate escolástico sobre las potencias del alma.

Fuente: McGinn, Bernard. The Mystical Thought of Meister Eckhart: The Man from Whom God Hid Nothing. Nueva York: Crossroad, 2001.

El nacimiento de Dios en el almanacimiento-de-dios-en-el-alma
La doctrina más constante de los sermones alemanes es que el Padre engendra a su Hijo en el fondo del alma con el mismo acto con que lo engendra en la eternidad. Eckhart llega a decir que de poco serviría que María hubiera dado a luz al Hijo de Dios si ese nacimiento no ocurriera también en cada alma. El nacimiento no es un acontecimiento psicológico ni una recompensa, sino la verdad de lo que el hombre es cuando deja de interponer imágenes, deseos y propósitos: entonces el alma no hace nada y Dios lo hace todo. Eckhart insiste en que ese nacimiento ocurre «en la esencia del alma», no en sus potencias, y en que exige silencio. La doctrina tiene raíces en Orígenes y Agustín, pero en Eckhart se vuelve el centro: la encarnación ocurrió para que el hombre llegue a ser por gracia lo que Cristo es por naturaleza. De ahí procede la proposición condenada de que el hombre bueno es el Hijo unigénito de Dios.

Patrística griega y latina (Orígenes, Agustín) y liturgia de Navidad; cristología de la gracia de adopción.

Fuente: McGinn, Bernard. The Mystical Thought of Meister Eckhart: The Man from Whom God Hid Nothing. Nueva York: Crossroad, 2001.

Desasimiento (abegescheidenheit) y dejamiento (gelâzenheit)desasimiento
«Abegescheidenheit», el estar separado o desasido, y «gelâzenheit», el haber dejado, son los nombres eckhartianos de la condición del alma que permite el nacimiento de Dios. No se trata de ascetismo ni de huida del mundo: las Instrucciones espirituales piden dejarse a sí mismo, porque quien se deja a sí mismo lo ha dejado todo, y el sermón 86 alaba a Marta, que trabaja sin perder a Dios. El desasimiento es renunciar a toda apropiación —de cosas, de experiencias, de virtudes, incluso de Dios como objeto— y quedar disponible. El tratado Del desasimiento lo coloca por encima del amor, porque el amor me obliga a sufrir por Dios, mientras que el desasimiento obliga a Dios a venir a mí; y lo compara con el gozne inmóvil de una puerta que se abre y se cierra. La palabra «Gelassenheit» pasó a Taulero, Suso, Lutero, Böhme y, en el siglo XX, a Heidegger, que tituló así una conferencia de 1955.

Espiritualidad dominica y beguinal del Alto Rin; tradición monástica de la renuncia a la propia voluntad.

Fuente: McGinn, Bernard. The Mystical Thought of Meister Eckhart: The Man from Whom God Hid Nothing. Nueva York: Crossroad, 2001.

Dios y la deidaddeidad
Eckhart distingue entre «Dios» (got), el Dios que se manifiesta como Trinidad y como creador en relación con las criaturas, y la «deidad» (gotheit), el fondo sin modo, sin nombre y sin obra del que procede todo. «Dios y la deidad son tan distintos como el cielo y la tierra», dice un sermón. Mientras hay criaturas, hay un «Dios» que es su Dios; en la deidad no hay distinción alguna, es el «desierto silencioso» al que la chispa del alma quiere volver. De ahí la petición del sermón 52 —que Dios nos libre de «Dios»— y la del sermón 83 de amar a Dios como un «no-Dios». No es ateísmo ni rechazo de la Trinidad, que Eckhart sostiene, sino teología negativa llevada al extremo, heredera de Dionisio Areopagita: todo lo que decimos de Dios es más falso que verdadero, y solo el silencio está a la altura del fondo divino.

Teología apofática dionisiana y neoplatonismo de lo Uno.

Fuente: McGinn, Bernard. The Mystical Thought of Meister Eckhart: The Man from Whom God Hid Nothing. Nueva York: Crossroad, 2001.

Pobreza de espíritupobreza-de-espiritu
En el sermón 52, sobre «Bienaventurados los pobres de espíritu», Eckhart rechaza la pobreza entendida como penitencia o como renuncia a la propia voluntad para cumplir la de Dios, porque quien todavía quiere cumplir la voluntad de Dios aún quiere algo. Propone una pobreza triple: no querer nada, no saber nada y no tener nada, ni siquiera un lugar en el que Dios pueda obrar, de modo que si Dios quiere actuar en el alma tenga que ser él mismo el lugar de su obra. Esa pobreza devuelve al hombre a lo que era «antes de ser», cuando en Dios no había Dios ni criatura. El sermón se predicó en los años en que la controversia franciscana sobre la pobreza material de Cristo agitaba la Iglesia; Eckhart desplaza la cuestión del tener al ser. Es el texto en el que más se apoyan las lecturas que lo comparan con la vacuidad budista.

Controversia sobre la pobreza evangélica de comienzos del siglo XIV y espiritualidad de las beguinas.

Fuente: Meister Eckhart. Die deutschen und lateinischen Werke. Herausgegeben im Auftrage der Deutschen Forschungsgemeinschaft. Stuttgart: W. Kohlhammer, 1936– (Die deutschen Werke, ed. Josef Quint y Georg Steer; Die lateinischen Werke, ed. Konrad Weiß, Josef Koch, Loris Sturlese et al.).

Vivir sin porquésin-porque
«Sunder warumbe», sin porqué, es la fórmula con la que Eckhart describe la vida que brota del fondo. Si se pregunta a la vida durante mil años por qué vive, responderá: vivo porque vivo; del mismo modo, el justo obra sin buscar recompensa, ni siquiera el cielo ni Dios, porque quien busca algo con sus obras hace de Dios un medio, como quien ordeña una vaca por la leche y el queso. La expresión desautoriza toda espiritualidad mercantil —la de los «mercaderes» del sermón 1— y hace de la gratuidad el signo de la unión. Ángelus Silesius la volvió verso en el siglo XVII («La rosa es sin porqué; florece porque florece») y Heidegger le dedicó páginas en La proposición del fundamento. Para Eckhart no es indiferencia moral: el que vive sin porqué hace las obras con más libertad y más amor, porque ya no las necesita.

Ética de la intención en la escolástica y crítica de la piedad interesada.

Fuente: McGinn, Bernard. The Mystical Thought of Meister Eckhart: The Man from Whom God Hid Nothing. Nueva York: Crossroad, 2001.

«El ser es Dios» y «Dios es entender»esse-est-deus
Las obras latinas sostienen dos tesis que parecen contradecirse. En las Cuestiones parisienses de 1302, Eckhart afirma que Dios es entender (intelligere) y que el ser, en sentido propio, pertenece a las criaturas: Dios está por encima del ser, como su causa. En el prólogo general al Opus tripartitum, en cambio, escribe que «el ser es Dios», porque todo lo que es tiene el ser de Dios y nada tiene ser por sí mismo: las criaturas, consideradas en sí mismas, son «pura nada». La crítica ha discutido si hay evolución o coherencia; la lectura más aceptada ve en ambas una misma estructura: Dios es la plenitud indistinta —llámese ser o intelecto— de la que todo depende en cada instante, y la criatura no tiene nada propio. Esta metafísica sostiene la predicación alemana: si el hombre no tiene nada propio, la pobreza y el desasimiento son simplemente la verdad.

Metafísica escolástica parisina (Tomás de Aquino, Alberto Magno, Dietrich de Freiberg) y Liber de causis.

Fuente: Flasch, Kurt. Meister Eckhart: Philosoph des Christentums. Múnich: C. H. Beck, 2010. Trad. ingl.: Meister Eckhart: Philosopher of Christianity. New Haven: Yale University Press, 2015.

Vídeos

Vídeos

Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.

  • Meister Eckhart with Prof. Bernard McGinn

    Conferencia· EN· 2020· 70 min

    Lumen Christi InstituteCanal oficial

  • Bernard McGinn on The Nothingness of God in Jewish and Christian Mysticism

    Conferencia· EN· 2017· 64 min

    University of GlasgowCanal oficial

  • The Bible and Western Culture - Meister Eckhart: From Whom God Hid Nothing

    Conferencia· EN· 2020· 44 min

    Michael Sugrue

  • Meister Eckhart & Christian Mysticism

    Análisis· EN· 2021· 44 min

    Let's Talk Religion

  • Christian Mysticism, Vedanta und Meister Eckhart – by Swami Sarvapriyānanda

    Conferencia· EN· 2025· 84 min

    Vedanta GermanyCanal oficial

  • La experiencia de Dios en el Maestro Eckhart: el nacimiento de Dios en el fondo del alma

    Conferencia· ES· 2023· 74 min

    Universidad Pontificia ComillasCanal oficial

  • El todo y la nada de Dios: Maestro Eckhart (Inés Fuente)

    Conferencia· ES· 2016· 15 min

    Dominicos EspañaCanal oficial

  • Conferencia sobre el Maestro Eckhart y Santo Tomás de Aquino

    Conferencia· ES· 2020· 83 min

    Facultad de Teología San Vicente Ferrer de ValenciaCanal oficial

  • Silvia Bara Bancel: «San Juan de la Cruz, lector del Maestro Eckhart»

    Conferencia· ES· 2026· 109 min

    Centro de Estudios de HermenéuticaCanal oficial

  • Dietmar Mieth: Mystik, Widerstand und Politik – Zugänge bei Meister Eckhart

    Conferencia· DE· 2021· 65 min

    Evangelische Akademie ThüringenCanal oficial

  • «L'Ombra della Luce: Tommaso d'Aquino e Meister Eckhart» con Marco Vannini e Giuseppe Barzaghi

    Conferencia· IT· 2026· 120 min

    IstitutoTomisticoCanal oficial

  • Marco Vannini | Distacco | festivalfilosofia 2024

    Conferencia· IT· 2024· 48 min

    FestivalfilosofiaCanal oficial

Galería

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Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.

Manuscritos

Manuscritos

Testimonios manuscritos y textos antiguos, con su custodio y sus condiciones de consulta.

  • LA · Latina (gótica) · Obras de c. 1305–1326; copia del siglo XV

    Codex Cusanus 21 (obras latinas de Eckhart)

    Testimonio conservado
    Testigo principal del Opus tripartitum y de los comentarios bíblicos
    Custodio
    Biblioteca del Hospital de San Nicolás (Cusanusstift), Bernkastel-Kues · Cod. Cus. 21
  • LA · Latina (notarial) · 13 de febrero de 1327

    Instrumento notarial de la protesta de Colonia

    Testimonio conservado
    Original
    Custodio
    Archivo Apostólico Vaticano · Archivum Arcis, Arm. C, 1123
  • GMH · Latina (gótica) · c. 1340

    Paradisus anime intelligentis

    Testimonio conservado
    Manuscrito principal de la colección
    Custodio
    Bodleian Library, Oxford · MS. Laud Misc. 479
  • LA · Latina · 1326

    Rechtfertigungsschrift (Defensa)

    Testimonio conservado
    Copia única conocida
    Custodio
    Stadtbibliothek Soest
Manuscritos →

Relaciones

Relaciones

Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.

  • Recibió influencia de

    Jesús de Nazaret

    Toda su obra es exégesis: comentarios latinos al Evangelio de Juan y sermones alemanes sobre los evangelios del día. Su doctrina central —el nacimiento del Hijo en el alma— es una lectura de la encarnación.

    Relación documentada

  • Recibió influencia de

    Plotino

    La metafísica de lo Uno, la procesión y el retorno y la teología negativa de Eckhart son de matriz neoplatónica, recibida sobre todo a través de Agustín, Dionisio Areopagita, Proclo (Liber de causis) y Macrobio, más que por lectura directa de las Enéadas.

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Adi Shankara

    Rudolf Otto comparó en 1926 la mística de Eckhart con el advaita de Shankara: ambos distinguen un absoluto sin atributos (deidad / nirguna brahman) de su manifestación personal, y sitúan la liberación en el reconocimiento de la identidad del fondo. Otto subrayó también las diferencias, en especial el dinamismo vital del Dios eckhartiano.

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Dōgen

    Desde D. T. Suzuki y la escuela de Kioto (Nishitani, Ueda Shizuteru), Eckhart ha sido interlocutor del zen: su «nada», la vida «sin porqué» y el desasimiento se han leído junto a la vacuidad y al abandono de cuerpo y mente de Dōgen. No hay contacto histórico.

    Similitud identificada por análisis

  • Influyó en

    Juan de la Cruz

    La mística renana llegó a la España del siglo XVI a través de traducciones latinas y castellanas atribuidas a Taulero, discípulo de Eckhart. La investigación (Silvia Bara Bancel) ha estudiado a Juan de la Cruz como lector indirecto de Eckhart en la doctrina de la nada y del fondo del alma; la vía exacta de transmisión sigue discutiéndose.

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Teresa de Ávila

    Ambos hablan de un centro o fondo del alma donde Dios habita, pero Teresa se niega a abandonar la Humanidad de Cristo y desconfía de la oración sin imágenes, en lo que se aleja del Eckhart más especulativo.

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Hildegarda de Bingen

    Dos cumbres de la espiritualidad en tierras alemanas con caminos opuestos: la visión simbólica e imaginativa de Hildegarda y el desasimiento de toda imagen de Eckhart.

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Francisco de Asís

    El sermón 52 traslada al plano interior la pobreza que Francisco vivió materialmente, en un momento en que la controversia franciscana sobre la pobreza de Cristo dividía a la Iglesia.

    Similitud identificada por análisis

  • Influyó en

    Eckhart Tolle

    Ulrich Tölle adoptó el nombre de Eckhart en homenaje al maestro dominico, como ha explicado él mismo en su canal oficial.

    Relación documentada

Fuentes

Fuentes

Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.

  1. Wikidata, Q76548 «Meister Eckhart» (P31=Q5; 74 enlaces entre wikis).
  2. Meister Eckhart. Die deutschen und lateinischen Werke. Herausgegeben im Auftrage der Deutschen Forschungsgemeinschaft. Stuttgart: W. Kohlhammer, 1936– (Die deutschen Werke, ed. Josef Quint y Georg Steer; Die lateinischen Werke, ed. Konrad Weiß, Josef Koch, Loris Sturlese et al.).
  3. McGinn, Bernard. The Mystical Thought of Meister Eckhart: The Man from Whom God Hid Nothing. Nueva York: Crossroad, 2001.
  4. Ruh, Kurt. Meister Eckhart: Theologe, Prediger, Mystiker. Múnich: C. H. Beck, 1985 (2.ª ed. 1989).
  5. Flasch, Kurt. Meister Eckhart: Philosoph des Christentums. Múnich: C. H. Beck, 2010. Trad. ingl.: Meister Eckhart: Philosopher of Christianity. New Haven: Yale University Press, 2015.
  6. Meister Eckhart. The Essential Sermons, Commentaries, Treatises, and Defense. Trad. e introd. de Edmund Colledge y Bernard McGinn. Nueva York: Paulist Press, 1981 (Classics of Western Spirituality; ISBN 0809123703).
  7. Acta Echardiana: documentos del proceso de Colonia y Aviñón (listas de artículos, defensa, apelación, protesta pública de 13 de febrero de 1327, votum de Aviñón, carta de Juan XXII de 30 de abril de 1328). Ed. Loris Sturlese, en Die lateinischen Werke, vol. V. Stuttgart: Kohlhammer, 2000–2006.
  8. Juan XXII. Bula «In agro dominico», Aviñón, 27 de marzo de 1329. Texto en Denzinger–Hünermann, Enchiridion symbolorum, n.os 950–980; trad. ingl. en Colledge y McGinn (1981), 77–81.
  9. Vega Esquerra, Amador (ed. y trad.). Maestro Eckhart, El fruto de la nada y otros escritos. Madrid: Siruela, 1998; Alianza Editorial, 2011 (ISBN 9788420654966).
  10. Otto, Rudolf. West-östliche Mystik. Vergleich und Unterscheidung zur Wesensdeutung. Gotha: Leopold Klotz, 1926. Trad. ingl.: Mysticism East and West: A Comparative Analysis of the Nature of Mysticism. Nueva York: Macmillan, 1932.
  11. Ueda, Shizuteru. Die Gottesgeburt in der Seele und der Durchbruch zur Gottheit. Die mystische Anthropologie Meister Eckharts und ihre Konfrontation mit der Mystik des Zen-Buddhismus. Gütersloh: Gerd Mohn, 1965.
  12. Pfeiffer, Franz (ed.). Deutsche Mystiker des vierzehnten Jahrhunderts, vol. II: Meister Eckhart. Leipzig: G. J. Göschen, 1857; reimpr. anastática Gotinga: Vandenhoeck & Ruprecht, 1906.
  13. Open Library, registros de edición de las obras de Meister Eckhart (consultados por ISBN y por obra).
  14. Nicolás de Cusa. Apologia doctae ignorantiae (1449). Ed. Raymond Klibansky, Nicolai de Cusa Opera omnia, vol. II. Leipzig: Meiner, 1932.
  15. Eckhart Tolle. «Why Did You Choose the Name ‘Eckhart’?», canal oficial Eckhart Tolle en YouTube (vídeo no insertable).
  16. Bara Bancel, Silvia. «San Juan de la Cruz, lector del Maestro Eckhart». Conferencia, Centro de Estudios de Hermenéutica, 2026.
  17. Meister Eckhart. Werke. Texte und Übersetzungen von Josef Quint. Ed. y comentario de Niklaus Largier. 2 vols. Fráncfort: Deutscher Klassiker Verlag, 1993.
  18. Field, Claud (trad.). Meister Eckhart's Sermons. Londres: H. R. Allenson, 1909. Texto en Christian Classics Ethereal Library.
Titular de derechos
Dominio público (obras del siglo XIV). La edición crítica Die deutschen und lateinischen Werke (Kohlhammer) y las traducciones modernas (Quint, Largier, Walshe, Colledge y McGinn, Vega, Vannini) están sujetas a los derechos de sus editores.

Pendiente de confirmar

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  • Registrar individualmente los sermones alemanes que faltan (Pr. 3–4, 7–8, 10–11, 13–21, 23–47, 49–51, 53–70, 72–82, 84–85 de DW I–III y los de DW IV desde el 87, salvo 101–104), cada uno con su incipit según la edición crítica: no se ha podido consultar un índice fiable en línea y no se ha querido reconstruir de memoria.
  • Verificar con la edición crítica la grafía exacta de las citas en alemán medio marcadas como «probable» (Instrucciones 4, sermones 5b —«sin porqué»— y 83).
  • Localizar ISBN de Tratados y sermones (trad. Ilse M. de Brugger, Edhasa, 1983), de los Sermoni tedeschi (Adelphi, 1985) y de los volúmenes de la edición Kohlhammer.
  • Confirmar la signatura del manuscrito de Soest que conserva la defensa y la del códice de Erfurt (Amploniana) con obras latinas.
  • C. de B. Evans (traductor, 1924): fecha de muerte desconocida; la traducción queda marcada con precaución en la sala de lectura.
  • El fragmento de Gotinga (sermón 5b): confirmar institución custodia y signatura.
  • Las fechas de subida de los vídeos se han deducido de la fecha relativa que muestra YouTube.
  • Programas de afiliación: ninguno verificado.

Investigado el 2026-10-25