Islam · Sufismo
Ibn Arabi
محيي الدين ابن عربي · أبو عبد الله محمد بن علي بن محمد ابن العربي الحاتمي الطائي · الشيخ الأكبر
1165 – 1240Persona históricamente documentada
Místico, poeta y pensador andalusí (Murcia, 1165 – Damasco, 1240), llamado «el Maestro Máximo». Formado en la Sevilla almohade, dejó al-Ándalus en 1201 y recorrió el Oriente islámico hasta establecerse en Damasco. Sus obras mayores, al-Futuhat al-Makkiyya, enciclopedia visionaria de miles de páginas, y los Fusus al-hikam, sobre la sabiduría de cada profeta, fundaron la escuela más influyente del sufismo especulativo; el Tarjuman al-ashwaq reúne su poesía amorosa. Su pensamiento se resumió después, no siempre con exactitud, como «unicidad del ser».
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Ibn Arabi a caballo con dos discípulos (miniatura safaví) · Public domain
En sus palabras
«Mi corazón se ha vuelto capaz de toda forma: es pasto para gacelas y convento para monjes cristianos, templo para ídolos y Kaaba del peregrino, tablas de la Torá y libro del Corán. Sigo la religión del amor: adondequiera que se dirijan sus camellos, el amor es mi religión y mi fe.»Tarjuman al-ashwaq, oda XI, vv. 13–15 (trad. Nicholson, 1911, pp. 66–67). En el comentario, el autor precisa que esa religión del amor es prerrogativa de los musulmanes, por ser Muhammad el amado de Dios.
Biografía
5 min de lectura
Un murciano en la Sevilla almohade
Abu Abd Allah Muhammad ibn Ali ibn Muhammad ibn al-Arabi al-Hatimi al-Tai nació en Murcia el 17 de ramadán del año 560 de la hégira, es decir, el 28 de julio de 1165. Su familia, de linaje árabe que se remontaba a la tribu de Tayy y al legendario generoso Hatim al-Tai, servía al rey Ibn Mardanish, el «Rey Lobo» que resistía a los almohades en el Levante andalusí. Cuando Murcia cayó en 1172, el padre pasó al servicio de los vencedores y la familia se instaló en Sevilla. Allí creció el muchacho, educado como hijo de funcionario: Corán, hadiz, gramática, poesía y, según él mismo recordará, una juventud mundana, de caza y compañía, a la que alude sin detalle.
Hacia 1184, con unos veinte años, entró en la vía espiritual. En la Futuhat atribuye su conversión a una visión en la que se le aparecieron Jesús, Moisés y Muhammad, y llama a Jesús su primer maestro. En esos años conoció a los sufíes de al-Ándalus cuyos retratos dejaría en dos libros escritos en La Meca, el Ruh al-quds y al-Durra al-fajira: ascetas, panaderos, zapateros y una anciana de Sevilla, Fátima bint al-Muthanna, que tocaba el pandero de alegría porque Dios le había dado aquel discípulo como hijo. Es también de esta época el encuentro, narrado por él mismo, con Averroes en Córdoba: el gran filósofo quiso conocer al adolescente del que se decía que había alcanzado por iluminación lo que otros buscan por razonamiento, y la conversación, hecha de un «sí» y un «no», lo dejó pálido y pensativo.
Los años de viaje por el Magreb
Entre 1193 y 1200 alternó estancias en al-Ándalus con viajes al Magreb: Túnez, Fez, Marrakech. En Almería, en 1199, escribió en once días las Mawaqi al-nuyum, un tratado sobre las etapas del camino interior. Asistió en Córdoba al regreso del cadáver de Averroes, muerto en Marrakech en 1198, y anotó una imagen que se ha hecho célebre: el ataúd cargado en un costado de la mula y, en el otro, los libros del filósofo para equilibrar el peso. En 1200, una visión en Marrakech le ordenó partir hacia Oriente. En 1201 partió hacia Túnez y ya no volvería a la península.
La Meca y el comienzo de una obra inmensa
Llegó a La Meca en 1202, tras pasar por Túnez, El Cairo, Hebrón y Jerusalén. Allí comenzó al-Futuhat al-Makkiyya, las «Revelaciones de La Meca», que según su propio relato le fueron inspiradas por un misterioso joven encontrado junto a la Kaaba. Allí también conoció al sabio persa Zahir ibn Rustam y a su hija Nizam, «el ojo del sol y del esplendor», joven de gran belleza, saber y piedad, a la que celebraría en las odas del Tarjuman al-ashwaq, «El intérprete de los deseos». Cuando años después un alfaquí de Alepo insinuó que aquellos poemas amorosos eran simple galantería, Ibn Arabi escribió un comentario verso a verso para mostrar que cada gacela, cada ruina del desierto y cada camello en marcha hablaban de realidades divinas.
Un viajero por el Oriente selyúcida y ayubí
Desde 1204 su vida fue un recorrido continuo: Mosul, donde recibió el manto iniciático de manos de un discípulo de al-Jidr; Konya, Malatya y Sivas, en la corte selyúcida, donde trabó amistad con Mayd al-Din Ishaq, cuyo hijo Sadr al-Din al-Qunawi sería su gran discípulo e intérprete; El Cairo, donde los alfaquíes lo acusaron de herejía; Bagdad, Alepo, La Meca otra vez. La tradición afirma que casó con la viuda de Mayd al-Din y crio a Sadr al-Din como hijo; de sus esposas e hijos se sabe poco más, salvo el nombre de su hijo Sad al-Din, poeta nacido en Malatya. Escribía sin descanso: su propio inventario de 1234 enumera unas doscientas noventa obras, y el catálogo moderno de Osman Yahia recoge 846 títulos atribuidos, muchos de ellos apócrifos o duplicados.
Damasco: los Engarces y el final
Hacia 1223 se estableció en Damasco, bajo la protección de una familia de cadíes, los Banu Zaki, y del entorno ayubí. Allí, en las últimas diez noches de muharram del año 627 (diciembre de 1229), vio en sueños al Profeta, que le tendía un libro y le ordenaba entregarlo a la gente: así presenta él mismo el origen de los Fusus al-hikam, los «Engarces de las sabidurías», veintisiete capítulos sobre la sabiduría propia de cada profeta, de Adán a Muhammad, que se convertirían en el texto más comentado y más discutido del sufismo. En 1231 terminó la primera redacción de la Futuhat, y en 1238 la segunda, cuyo autógrafo en treinta y siete volúmenes se conserva en Estambul. Murió en Damasco en rabi al-thani del año 638 de la hégira (noviembre de 1240), rodeado de discípulos, y fue enterrado en el barrio de Salihiyya, al pie del monte Qasiyun. No se conservan palabras finales.
Una obra que no cesa de ser discutida
Lo llamaron al-Shayj al-Akbar, el «Maestro Máximo», y Muhyi al-Din, «el que vivifica la religión». Sus discípulos, empezando por al-Qunawi, sistematizaron su pensamiento en el lenguaje de la filosofía, y la etiqueta de wahdat al-wuyud, «unicidad del ser», que él nunca usó como tal, acabó resumiéndolo para amigos y enemigos. Ibn Taymiyya lo combatió con dureza; los otomanos lo veneraron, y el sultán Selim I levantó en 1517 la mezquita y el mausoleo que aún cubren su tumba. Su influencia recorre la mística persa, turca e india durante siete siglos. En Europa lo descubrió Miguel Asín Palacios, que en El islam cristianizado (1931) lo leyó junto a la mística cristiana; Henry Corbin hizo de él el filósofo de la imaginación creadora, y Michel Chodkiewicz, Claude Addas y William Chittick lo restituyeron a su contexto islámico y coránico. Murcia lo recuerda hoy como su hijo más universal.
Lo documentado y lo transmitido
A diferencia de muchos místicos, Ibn Arabi habló mucho de sí mismo: casi todo lo que se sabe de su vida procede de sus propios libros, sobre todo de la Futuhat, del Ruh al-quds y de los prefacios de sus obras. Esa riqueza tiene un precio: los episodios están contados desde su experiencia visionaria y no siempre pueden contrastarse. Las biografías árabes posteriores, como la de al-Maqqari en el siglo XVII, añaden prodigios y profecías póstumas que pertenecen ya a la leyenda.
Fuentes: Ibn al-Arabi. The Tarjumán al-Ashwáq: A Collection of Mystical Odes. Ed. y trad. de Reynold A. Nicholson. Oriental Translation Fund, New Series XX. Londres: Royal Asiatic Society, 1911. · Addas, Claude. Ibn ʿArabī ou la quête du Soufre Rouge. París: Gallimard, 1989. Trad. inglesa: Quest for the Red Sulphur: The Life of Ibn ʿArabī. Cambridge: Islamic Texts Society, 1993. · Chittick, William C. The Sufi Path of Knowledge: Ibn al-ʿArabi's Metaphysics of Imagination. Albany: State University of New York Press, 1989. · Corbin, Henry. L'imagination créatrice dans le soufisme d'Ibn ʿArabî. París: Flammarion, 1958 (trad. inglesa: Creative Imagination in the Sufism of Ibn ʿArabī, Princeton University Press, 1969); incluye la traducción del relato del encuentro con Averroes (Futuhat, ed. Bulaq, I, 153–154). · Nicholson, Reynold A. «Introduction» y prefacios traducidos, en The Tarjumán al-Ashwáq (1911), pp. 1–14.
Cronología
La vida, año a año
Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.
28 de julio de 11650 añosMurcia
Nacimiento
Nace el 17 de ramadán de 560 en la Murcia de Ibn Mardanish, en una familia de funcionarios de linaje árabe.
DocumentadoAddas, Claude. Ibn ʿArabī ou la quête du Soufre Rouge. París: Gallimard, 1989. Trad. inglesa: Quest for the Red Sulphur: The Life of Ibn ʿArabī. Cambridge: Islamic Texts Society, 1993.
Después de su muerte
- 1517Mausoleo otomano
- 1931El islam cristianizado
28 de julio de 1165 · 0 años
Nacimiento
Nace el 17 de ramadán de 560 en la Murcia de Ibn Mardanish, en una familia de funcionarios de linaje árabe.
Documentado
1172 · 7 años
Traslado a Sevilla
Tras la conquista almohade de Murcia, la familia se instala en Sevilla, donde el padre sirve a los nuevos gobernantes.
Documentado
c. 1180 · 15 años
Encuentro con Averroes
Siendo aún adolescente, conversa con Ibn Rushd en Córdoba; lo relata él mismo en la *Futuhat*.
Documentado
c. 1184 · 19 años
Entrada en la vía sufí
Hacia el año 580 de la hégira abandona la vida mundana; atribuye su conversión a una visión de Jesús, Moisés y Muhammad.
Documentado
c. 1193 · 28 años
Viajes por el Magreb
Primeras estancias en Túnez y Fez; frecuenta a los discípulos de Abu Madyan.
Documentado
1199 · 34 años
Mawaqi al-nuyum
En Almería compone en once días *Mawaqi al-nuyum*, tratado sobre las etapas del camino espiritual.
Documentado
1201 · 36 años
Abandono definitivo de al-Ándalus
Tras una visión en Marrakech (1200) que le ordena partir hacia Oriente, deja la península para siempre.
Documentado
1202 · 37 años
Llegada a La Meca; comienza la Futuhat
Llega en 598 de la hégira; conoce a Zahir ibn Rustam y a su hija Nizam e inicia *al-Futuhat al-Makkiyya*.
Documentado
1203 · 38 años
Ruh al-quds
Escribe el *Ruh al-quds*, epístola con los retratos de sus maestros andalusíes.
Documentado
c. 1204 · 39 años
Viajes por Iraq y Anatolia
Recibe en Mosul el manto de al-Jidr; en Anatolia traba amistad con Mayd al-Din Ishaq, padre de Sadr al-Din al-Qunawi.
Probable
enero de 1215 · 49 años
Tarjuman al-ashwaq y su comentario
Termina las odas del *Tarjuman* en ramadán de 611 (enero de 1215) y, ante las críticas de un alfaquí de Alepo, escribe su comentario (*Dhajair al-alaq*).
Documentado
c. 1223 · 58 años
Asentamiento en Damasco
Se establece en Damasco bajo la protección de los cadíes Banu Zaki.
Probable
diciembre de 1229 · 64 años
La visión de los Fusus al-hikam
En las últimas diez noches de muharram de 627 sueña que el Profeta le entrega los *Fusus al-hikam*.
Documentado
1234 · 69 años
Licencia al sultán al-Muzaffar
Otorga una *iyaza* al príncipe ayubí al-Malik al-Muzaffar con la lista de unas 290 obras suyas.
Documentado
1238 · 73 años
Segunda redacción de la Futuhat
Concluye la segunda versión de *al-Futuhat al-Makkiyya*, cuyo autógrafo en 37 volúmenes se conserva.
Documentado
16 de noviembre de 1240 · 75 años
Muerte
Muere el 22 de rabi al-thani de 638 y es enterrado en Salihiyya, al pie del Qasiyun.
Documentado
1517
Mausoleo otomano
Tras conquistar Damasco, Selim I construye la mezquita y el mausoleo sobre su tumba.
Documentado
1931
El islam cristianizado
Miguel Asín Palacios publica su estudio sobre Ibn Arabi, punto de partida de los estudios akbaríes en Occidente.
Documentado
Obras
Obras esenciales
Las obras sin las que no se entiende su legado.

Obra escrita · 1238
Las iluminaciones de La Meca (al-Futuhat al-Makkiyya)
الفتوحات المكية (al-Futuhat al-Makkiyya)
Obra monumental en 560 capítulos repartidos en seis secciones, que reúne todo el saber de Ibn Arabi: la metafísica de los nombres divinos, la cosmología, la interpretación esotérica del culto (purificación, oración, ayuno, peregrinación), las estaciones y moradas del camino espiritual, la jerarquía de los santos y la escatología, junto con numerosos episodios autobiográficos y visiones. El autor afirma que no la compuso por reflexión sino por «aperturas» o iluminaciones recibidas. Es la fuente principal de su biografía y la obra de referencia de toda la escuela akbarí; solo una parte se ha traducido a lenguas europeas.
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Obra escrita · c. 1229
Los engarces de las sabidurías (Fusus al-hikam)
فصوص الحكم (Fusus al-hikam)
Veintisiete capítulos, cada uno dedicado a la «sabiduría» de un profeta —de Adán a Muhammad, pasando por Noé, Abraham, Moisés, Jesús o Salomón—, entendido como un engaste en el que se fija una piedra preciosa: un aspecto del conocimiento divino. Es su obra más densa y la que concentra sus tesis más audaces sobre la relación entre Dios y el mundo, la imaginación, las creencias y el ser humano perfecto. Fue comentada más de cien veces (al-Qunawi, al-Jandi, al-Qashani, al-Qaysari, Yami) y atacada con igual intensidad, entre otros por Ibn Taymiyya.
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Obra escrita · 1215
El intérprete de los deseos (Tarjuman al-ashwaq)
ترجمان الأشواق (Tarjuman al-ashwaq)
Colección de poesía amorosa en la tradición de la casida árabe: campamentos abandonados, camellos que parten, gacelas y jardines, y una amada inspirada en Nizam, la hija del sabio persa con el que estudió en La Meca. Su célebre oda XI proclama un corazón «capaz de toda forma» y una «religión del amor». El comentario del propio autor lee cada imagen como símbolo de realidades divinas y es una de las claves de la hermenéutica sufí del lenguaje erótico.
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Toda su obra (30)
Ibn Arabi
Los tesoros de los amantes (comentario del Tarjuman)
The Conscious LibraryLos tesoros de los amantes (comentario del Tarjuman)
1215

El Espíritu de santidad (retratos de maestros andalusíes)
1203
Ibn Arabi
Las posiciones de las estrellas
The Conscious LibraryLas posiciones de las estrellas
1199

Las contemplaciones de los misterios
1194

El libro de las teofanías
1205

Tratado de la unidad (atribuido)
Ibn Arabi
La producción de los círculos
The Conscious LibraryLa producción de los círculos

El gobierno divino del reino humano

El libro de la majestad y la belleza

Lo que el aspirante necesita

El adorno de los abdal
1203

Viaje al Señor del Poder
1205
Ibn Arabi
El libro del viaje nocturno
The Conscious LibraryEl libro del viaje nocturno
1198

La perla preciosa

El grifo fabuloso
1199

El nicho de las luces
1203

El árbol universal y los cuatro pájaros

Los siete días del corazón

El desvelamiento de los efectos del viaje

El secreto de los nombres de Dios
Ibn Arabi
La maravillosa vida de Du-l-Nun el egipcio
The Conscious LibraryLa maravillosa vida de Du-l-Nun el egipcio

El árbol del mundo
Ibn Arabi
El libro de la mim, la waw y la nun
The Conscious LibraryEl libro de la mim, la waw y la nun
Ibn Arabi
El gran diván (poesía mística)
The Conscious LibraryEl gran diván (poesía mística)
Frases
Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.
Mi corazón se ha vuelto capaz de toda forma: es pasto para gacelas y convento para monjes cristianos, templo para ídolos y Kaaba del peregrino, tablas de la Torá y libro del Corán. Sigo la religión del amor: adondequiera que se dirijan sus camellos, el amor es mi religión y mi fe.لقد صار قلبي قابلاً كل صورةٍ / فمرعى لغزلانٍ وديرٌ لرهبانِ // وبيتٌ لأوثانٍ وكعبةُ طائفٍ / وألواحُ توراةٍ ومصحفُ قرآنِ // أدينُ بدينِ الحبِّ أنّى توجّهتْ / ركائبُه فالحبُّ ديني وإيماني
VerificadaTarjuman al-ashwaq, oda XI, vv. 13–15 (trad. Nicholson, 1911, pp. 66–67). En el comentario, el autor precisa que esa religión del amor es prerrogativa de los musulmanes, por ser Muhammad el amado de Dios.
Citas apócrifas o de atribución discutida (2)
««Cuando la sin entre en la shin, aparecerá la tumba de Muhyi al-Din.»»
Profecía cifrada que la tradición otomana atribuye a Ibn Arabi, leída como anuncio de que Selim (con *sin*) entraría en Damasco (*Sham*, con *shin*) y restauraría su tumba, como hizo en 1517. Procede de *al-Shayara al-numaniyya*, obra apocalíptica que se le atribuye sin fundamento; no figura en ninguno de sus escritos auténticos.
««Quien se conoce a sí mismo conoce a su Señor», presentado como enseñanza central del *Tratado de la unidad* de Ibn Arabi.»
El dicho es un hadiz de circulación sufí anterior, que Ibn Arabi comenta en otras obras; pero el *Tratado de la unidad* (*Risalat al-ahadiyya*), donde se desarrolla en términos radicales, es obra de Awhad al-Din Balyani según demostró Michel Chodkiewicz.
Últimas palabras
No existen registros verificables de sus últimas palabras.
No se conserva ninguna frase final atribuida con fiabilidad. Las fuentes biográficas fijan la fecha (22 de rabi al-thani de 638) y el lugar de su muerte, en casa del cadí Muhyi al-Din ibn al-Zaki en Damasco, y su entierro en Salihiyya, pero no transmiten palabras finales.
Fuente: Addas, Claude. Ibn ʿArabī ou la quête du Soufre Rouge. París: Gallimard, 1989. Trad. inglesa: Quest for the Red Sulphur: The Life of Ibn ʿArabī. Cambridge: Islamic Texts Society, 1993.
Preguntar
Lo que su obra responde
Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.
¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?
La Esencia es incognoscible; Dios se da a conocer por sus Nombres
Personal e impersonal a la vezLo dice expresamente
Ibn Arabi distingue con rigor entre la Esencia divina (al-dhat) y la Divinidad que se relaciona con el mundo. De la Esencia nada puede decirse ni conocerse: está libre de toda relación y de todo atributo. Pero esa misma Realidad se manifiesta como Señor a través de sus Nombres —el Misericordioso, el Sabio, el Vivo—, que necesitan de los seres para hacerse visibles; en el capítulo sobre Adán de los Fusus al-hikam, el ser humano es el espejo en que Dios contempla sus Nombres. Este Dios ama, quiere ser conocido y se dirige a cada uno según su capacidad, hasta el punto de que cada creyente adora al Dios que su creencia ha configurado. Lo Absoluto es a la vez fondo inaccesible y rostro que se vuelve hacia la criatura; confundir ambos planos o separar del todo uno del otro es, para él, un error.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?
Quien se conoce a sí mismo conoce a su Señor: Él y no Él
El Ser es lo AbsolutoLo dice expresamente
Ibn Arabi hace del dicho tradicional «quien se conoce a sí mismo conoce a su Señor» un eje de su obra. Para él, el ser humano no tiene existencia propia: lo que existe en él es la existencia de Dios, que se manifiesta según la predisposición de cada criatura, su entidad inmutable (ayn thabita) presente eternamente en el conocimiento divino. En los Fusus al-hikam, el capítulo sobre Adán presenta al ser humano completo (al-insan al-kamil) como el espejo en que la Realidad contempla todos sus Nombres. Conocerse es descubrir que el yo, en sí mismo, no es nada, y que su realidad es la del Real. Sin embargo, Ibn Arabi rechaza la fusión (ittihad) y la encarnación (hulul): el siervo sigue siendo siervo. Su fórmula es paradójica: la criatura es Él y no es Él.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Por qué sufrimos?
Sufrimos tras el velo; la misericordia divina precede a la ira
La separación de DiosSe deduce de su doctrina
Ibn Arabi no trata el sufrimiento como tema aislado, pero su obra permite reconstruir una respuesta. El ser humano padece porque está velado: percibe la multiplicidad de las cosas y no la Realidad única que se manifiesta en ellas, y se cree separado de Dios cuando su existencia misma es la del Real. Al mismo tiempo, Ibn Arabi concede un lugar central al dicho divino según el cual la misericordia de Dios precede a su ira, y a la aleya coránica que afirma que su misericordia abarca todas las cosas. De ahí su tesis, polémica entre los teólogos, de que incluso el castigo del infierno acabará volviéndose dulce para quienes lo habitan, jugando con la cercanía en árabe entre castigo (adhab) y dulzura (adhb). El dolor es real, pero provisional; lo último es misericordia.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué ocurre después de la muerte?
Del barzaj a la resurrección: y la misericordia acaba por alcanzar a todos
Vida eterna y resurrecciónLo dice expresamente
Ibn Arabi acepta íntegramente la escatología coránica —muerte, estado intermedio, resurrección corporal, juicio, paraíso e infierno— y la interpreta con su metafísica de la imaginación. Tras la muerte, el alma entra en el barzaj, un mundo intermedio de imágenes donde los actos y creencias toman forma; en la resurrección recibe un cuerpo nuevo adaptado a la otra vida. Su rasgo más audaz es la primacía de la misericordia: apoyándose en el versículo según el cual la misericordia de Dios lo abarca todo, sostiene en las Futuhat y en los Fusus que el castigo del fuego no es eterno en su dolor. Los condenados permanecerán en su morada, pero el tormento (ʿadhāb) acabará volviéndose dulce (ʿadhb) para ellos. La muerte no destruye la relación del ser con Dios; la revela, porque toda criatura es desde siempre una manifestación de sus nombres.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?
Conocerse es conocer al Señor: conocimiento por desvelamiento, no por razonamiento
Por el conocimiento directoLo dice expresamente
Ibn Arabi organiza el camino en torno al dicho, transmitido en los círculos sufíes, de que quien se conoce a sí mismo conoce a su Señor. La meta es la realización (tahqiq): comprender por experiencia que todo ser es manifestación de los Nombres divinos y que el ser humano completo refleja la totalidad de esos Nombres. Ese conocimiento no procede del razonamiento filosófico, al que concede un alcance limitado, sino del desvelamiento (kashf), que Dios otorga a quien se dispone mediante la observancia de la ley, la invocación, el retiro y la purificación. Junto a esto, Ibn Arabi sostiene que la misericordia divina lo abarca todo, lo que le lleva a matizar la eternidad de los castigos en el más allá.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Hace falta un maestro?
El camino ordinario pasa por los maestros, pero Dios puede enseñar directamente
Útil, pero no imprescindibleSe deduce de su doctrina
Ibn Arabi tuvo numerosos maestros en al-Ándalus y el Magreb, a los que dedicó semblanzas en El espíritu de santidad, y en Las revelaciones de La Meca trata con detalle las normas de cortesía (adab) que rigen la relación entre discípulo y maestro. Para la mayoría, el camino pasa por un shaij que conoce los estados y peligros de la vía. Sin embargo, Ibn Arabi admite y reivindica otro modo de transmisión: el de quien es instruido directamente por Dios o por figuras espirituales como Jidr, de quien afirmaba haber recibido la investidura. El maestro humano es, pues, el cauce habitual y valioso, pero no exclusivo, porque el verdadero maestro de todo conocimiento es Dios.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Es real el mundo?
El cosmos es el espejo en que Dios contempla sus Nombres
Manifestación de lo divinoLo dice expresamente
Ibn Arabi concibe el mundo como autorrevelación de Dios (tajalli). El primer capítulo de Las gemas de la sabiduría, dedicado a Adán, explica que Dios quiso ver sus Nombres en un ser que los reflejara a todos: creó el cosmos como un espejo aún sin pulir, y el ser humano fue el pulimento de ese espejo. Todo lo que existe es así lugar de manifestación de algún Nombre divino. El mundo no es Dios en su esencia, que permanece incognoscible, ni una realidad independiente: es «Él y no Él», y se renueva a cada instante. Por eso Ibn Arabi atribuye al mundo un estatuto intermedio, comparable a la imaginación, real en cuanto reflejo, sin consistencia propia.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué es el amor?
Dios amó ser conocido: el amor es el origen del mundo y su retorno
Anhelo y uniónLo dice expresamente
Ibn Arabi hace del amor el principio mismo de la creación. Apoyándose en un dicho atribuido a Dios por la tradición sufí —era un tesoro oculto y amé ser conocido—, explica que el mundo nace del amor divino por manifestarse, y que todo amor creado es, en el fondo, amor de Dios por sí mismo a través de las criaturas. Nadie ama a otro que a Dios, aunque crea amar a una persona concreta, porque toda belleza es manifestación suya. En el capítulo sobre el amor de las Futuhat distingue el amor divino, el espiritual y el natural, y describe sus estados. En el Tarjumán al-ashwaq, colección de poemas de amor inspirados por la joven Nizam, declara que su corazón se ha vuelto capaz de toda forma y que profesa la religión del amor, adondequiera que se dirijan sus caravanas.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Somos libres o está todo determinado?
Dios solo da lo que cada esencia pide: el secreto del destino
No hay un hacedorLo dice expresamente
Ibn Arabi aborda la cuestión en el capítulo de los *Fusus al-hikam* dedicado al profeta Uzayr, bajo el nombre de «secreto del destino» (*sirr al-qadar*). Su tesis es que el decreto divino sigue al conocimiento de Dios, y que ese conocimiento sigue a lo conocido: a las esencias inmutables (*aʿyān thābita*) de cada cosa, que piden por su propia disposición lo que acabarán recibiendo. Nadie es forzado sino por lo que él mismo es en el conocimiento de Dios. Al mismo tiempo, el único agente real es Dios, que actúa a través de las formas de las criaturas. La consecuencia no es el fatalismo moral, puesto que la ley revelada sigue obligando, sino que el yo que cree decidir por sí solo es una perspectiva parcial sobre una única actividad divina.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Para qué meditar u orar?
La oración es conversación íntima entre Dios y su siervo
Trato de amistad con DiosLo dice expresamente
En el último capítulo de los *Fusus al-hikam*, dedicado al profeta Muhammad, Ibn Arabi interpreta la oración ritual (*ṣalāt*) como *munājāt*, conversación íntima: apoyándose en el hadiz según el cual Dios ha dividido la oración entre Él y su siervo, sostiene que en ella Dios habla y escucha a la vez, y que el orante ve a Aquel con quien conversa. Por eso la llama, siguiendo otro hadiz, la frescura de los ojos del Profeta. Junto a la oración prescrita, valoraba el recuerdo de Dios (*dhikr*) y el retiro (*khalwa*), que describe en la *Epístola de las luces*. El fin no es salir de la relación, sino adorar a Dios como si se le viera, lo que la tradición llama *iḥsān*, hasta reconocerle en todas las formas.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Puede la razón conocer lo último?
La razón ata; el desvelamiento divino da el conocimiento de los secretos
Lo último está más allá de la menteLo dice expresamente
En la introducción de *Las iluminaciones de La Meca* (*al-Futuhat al-makkiyya*), Ibn Arabi distingue tres clases de conocimiento: el del intelecto, que se obtiene por demostración; el de los estados, que solo se alcanza por gusto o experiencia; y el de los secretos, que está por encima del intelecto y lo otorga Dios a profetas y santos. Juega con la etimología de *ʿaql* (intelecto), emparentada con la traba que se pone al camello: la razón ata y delimita, y por eso no puede abarcar a un Dios que es a la vez trascendente y presente en todas las formas. En su carta al teólogo Fakhr al-Din al-Razi le aconseja dejar la especulación y buscar el conocimiento que viene de Dios mediante el retiro y el recuerdo.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Retirarse del mundo o transformarlo?
El más alto no se distingue por fuera: vuelve a vivir entre las criaturas
Contemplación en la acciónSe deduce de su doctrina
Ibn Arabi practicó retiros (jalwa) y describe en las Futuhat las iluminaciones recibidas en ellos, pero no hace del retiro la meta. En su jerarquía espiritual ocupan el rango más alto los malamiyya, la «gente del reproche», que tras alcanzar la realización vuelven a la vida corriente, sin hábito distintivo ni prodigios visibles, y se confunden con la gente común mientras su interior permanece con Dios. El viaje espiritual, para él, tiene un retorno: el que ha ascendido a Dios desciende de nuevo hacia las criaturas para servirlas y guiarlas. Su propia vida fue de viajero entre al-Ándalus, el Magreb, La Meca, Anatolia y Damasco, en contacto con maestros, discípulos y gobernantes, a los que en ocasiones escribió dándoles consejos sobre cómo gobernar. La contemplación y la presencia en el mundo no se oponen: el mundo es manifestación de Dios.
Comparar esta pregunta con otros maestros
Afinidades y tensiones
Afinidades y tensiones
Calculadas pregunta a pregunta a partir de sus posturas. El porqué de cada coincidencia o choque, al pulsar.
Piensa parecido a

Attar
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?

Al-Hallaj
Coinciden en: ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Ramakrishna
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?

Anandamayi Ma
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Es real el mundo?
Piensa distinto de

Epicuro
Chocan en: ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Tsongkhapa
Chocan en: ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Pema Chödrön
Chocan en: ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Pitágoras
Chocan en: ¿Qué ocurre después de la muerte?
Coinciden en
Ibn Arabi · Adi Shankara
Dos metafísicas de la unidad, en Murcia y en Kerala
Por qué: La afinidad nace de una misma pregunta llevada al límite: cómo puede haber multiplicidad si lo Absoluto es uno. Ambos responden con una doctrina de niveles, verdad empírica y última en uno, Esencia y Nombres en el otro, que les permite conservar el culto y la ley sin renunciar a la unidad. No hay relación histórica entre ellos, y las diferencias son serias: para Ibn Arabi el mundo es autorrevelación querida por un Dios que ama ser conocido, y el siervo sigue siendo siervo; para Shankara el mundo es superposición debida a la ignorancia, y el liberado no conserva distinción alguna. Uno piensa una teofanía; el otro, un error que se disipa. Coinciden en la estructura, no en el sentimiento.
Chocan enContradicción aparente
Ibn Arabi · Teresa de Ávila
Criatura siempre o Él y no Él: dos lenguajes para una unión sin confusión
Por qué: La tensión es aparente porque emplean categorías distintas para una experiencia semejante. Teresa escribe bajo la vigilancia de la Inquisición y de sus confesores letrados, dentro de una teología que distingue creador y criatura en el plano del ser, y por eso subraya la distinción cada vez que describe la unión. Ibn Arabi trabaja con una metafísica de la existencia única y del espejo, en la que decir que la criatura no tiene ser propio no significa que sea Dios en su Esencia, que permanece incognoscible. Ella habla de lo que el alma vive; él, de lo que el ser es. Coinciden en lo práctico: conocerse y conocer a Dios van juntos, y la meta es una intimidad sin confusión.
Coinciden en
Ibn Arabi · Rumi
El amor como origen y retorno del mundo: dos cumbres del sufismo en el mismo siglo
Por qué: Comparten época, lengua religiosa y fuentes: el Corán, los dichos atribuidos al Profeta y la tradición sufí que hacía del amor la vía principal. Hubo además un vínculo indirecto: Sadr al-Din al-Qunawi, hijastro y principal discípulo de Ibn Arabi, enseñó en Konya en los mismos años que Rumi, y las hagiografías mevlevíes los presentan en trato cordial; no consta que Rumi leyera a Ibn Arabi ni que se conocieran. La diferencia es de registro. Ibn Arabi elabora una metafísica técnica de los Nombres divinos y de la manifestación; Rumi escribe poesía narrativa y lírica, sin sistema, donde el amor es experiencia de separación y nostalgia antes que doctrina.
Coinciden en
Ibn Arabi · Hildegarda de Bingen
El ser humano como espejo del cosmos y de lo divino
Por qué: No hubo contacto entre la abadesa alemana y el místico andalusí, contemporáneos solo por unos años. La afinidad procede de una herencia común: la idea antigua del ser humano como microcosmos, de raíz griega y neoplatónica, que circulaba tanto en la Europa latina como en el mundo islámico, y una lectura de la creación como lenguaje de Dios. Las diferencias son de fondo. Hildegarda mantiene con nitidez la distinción entre Creador y criatura y piensa la armonía perdida por el pecado y restaurada en Cristo; Ibn Arabi dice que el mundo es Él y no Él, con una metafísica de la existencia única. Ella contempla visiones; él construye una teoría de los Nombres.
Anécdotas y relatos
Anécdotas y relatos
Testimonioc. 1180
«Sí» y «no»: el encuentro con Averroes
Origen del relato: Relato autobiográfico en *al-Futuhat al-Makkiyya* (ed. Bulaq, I, 153–154), traducido por Corbin (1958). Es el único testimonio del encuentro; Averroes no lo menciona.
Fuente: Corbin, Henry. L'imagination créatrice dans le soufisme d'Ibn ʿArabî. París: Flammarion, 1958 (trad. inglesa: Creative Imagination in the Sufism of Ibn ʿArabī, Princeton University Press, 1969); incluye la traducción del relato del encuentro con Averroes (Futuhat, ed. Bulaq, I, 153–154).
Testimonio1198–1199
El ataúd y los libros
Origen del relato: *Al-Futuhat al-Makkiyya*, I, 154 (ed. Bulaq), a continuación del relato del primer encuentro; traducción en Corbin 1958.
Fuente: Corbin, Henry. L'imagination créatrice dans le soufisme d'Ibn ʿArabî. París: Flammarion, 1958 (trad. inglesa: Creative Imagination in the Sufism of Ibn ʿArabī, Princeton University Press, 1969); incluye la traducción del relato del encuentro con Averroes (Futuhat, ed. Bulaq, I, 153–154).
Testimonioc. 1185–1190
Fátima de Sevilla, la anciana del pandero
Origen del relato: *Ruh al-quds* y *al-Durra al-fajira*, trad. Austin, Sufis of Andalusia (1971); Asín Palacios, Vidas de santones andaluces (1933).
Fuente: Ibn al-Arabi. Sufis of Andalusia: The Ruh al-quds and al-Durrat al-fakhirah. Trad. de R. W. J. Austin. Londres: Allen & Unwin, 1971; y Asín Palacios, Miguel. Vidas de santones andaluces. Madrid, 1933 (reed. Hiperión, 1981).
Documentado1202–1215
Nizam y el alfaquí de Alepo
Origen del relato: Prefacios de la primera y tercera recensión del *Tarjuman*, traducidos por Nicholson (1911, pp. 3–5).
Testimonio1202
El joven junto a la Kaaba
Origen del relato: *Al-Futuhat al-Makkiyya*, cap. 1 (relato visionario del autor); análisis en Addas 1989 y Corbin 1958.
Fuente: Addas, Claude. Ibn ʿArabī ou la quête du Soufre Rouge. París: Gallimard, 1989. Trad. inglesa: Quest for the Red Sulphur: The Life of Ibn ʿArabī. Cambridge: Islamic Texts Society, 1993.
Testimonio1229
La visión de los Engarces
Origen del relato: Prefacio de los *Fusus al-hikam* (ed. Afifi, 1946; trad. Austin, 1980).
Fuente: Ibn al-Arabi. Fusus al-hikam. Ed. Abu al-Ala Afifi. El Cairo, 1946. Trad. inglesa: R. W. J. Austin, The Bezels of Wisdom (Classics of Western Spirituality). Nueva York: Paulist Press, 1980.
No verificable1516–1517
Selim I y la tumba escondida
Origen del relato: Tradición otomana basada en *al-Shayara al-numaniyya*, apócrifa; Addas y Chodkiewicz la registran como leyenda.
Fuente: Addas, Claude. Ibn ʿArabī ou la quête du Soufre Rouge. París: Gallimard, 1989. Trad. inglesa: Quest for the Red Sulphur: The Life of Ibn ʿArabī. Cambridge: Islamic Texts Society, 1993.
Enseñanzas
Enseñanzas
Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.
Unicidad del ser (wahdat al-wuyud)wahdat-al-wujud
Doctrina sistematizada por al-Qunawi y discutida durante siglos (frente a la *wahdat al-shuhud* de Ahmad Sirhindi).
Fuente: Chittick, William C. The Sufi Path of Knowledge: Ibn al-ʿArabi's Metaphysics of Imagination. Albany: State University of New York Press, 1989.
El ser humano perfecto (al-insan al-kamil)insan-kamil
Antropología coránica y del hadiz de la imagen; prolongada por Abd al-Karim al-Yili (m. c. 1408).
Fuente: Ibn al-Arabi. Fusus al-hikam. Ed. Abu al-Ala Afifi. El Cairo, 1946. Trad. inglesa: R. W. J. Austin, The Bezels of Wisdom (Classics of Western Spirituality). Nueva York: Paulist Press, 1980.
Imaginación e istmo (jayal, barzaj)khayal
Reelaboración de la psicología filosófica (Avicena) y de la escatología coránica del *barzaj* (Corán 23:100).
Fuente: Corbin, Henry. L'imagination créatrice dans le soufisme d'Ibn ʿArabî. París: Flammarion, 1958 (trad. inglesa: Creative Imagination in the Sufism of Ibn ʿArabī, Princeton University Press, 1969); incluye la traducción del relato del encuentro con Averroes (Futuhat, ed. Bulaq, I, 153–154).
Teofanía o autorrevelación divina (tayalli)tajalli
Desarrolla la noción coránica de los signos de Dios en el mundo y en las almas (Corán 41:53).
Fuente: Chittick, William C. The Sufi Path of Knowledge: Ibn al-ʿArabi's Metaphysics of Imagination. Albany: State University of New York Press, 1989.
Entidades inmutables (ayan thabita)ayan-thabita
Retoma y transforma debates de la teología *mutazilí* sobre la «cosidad» de lo inexistente.
Fuente: Chittick, William C. The Sufi Path of Knowledge: Ibn al-ʿArabi's Metaphysics of Imagination. Albany: State University of New York Press, 1989.
El sello de los santos (jatm al-awliya)khatm-al-awliya
Desarrolla ideas de al-Hakim al-Tirmidhi (s. IX) sobre el sello de la santidad.
Fuente: Chodkiewicz, Michel. Le Sceau des saints: prophétie et sainteté dans la doctrine d'Ibn ʿArabî. París: Gallimard, 1986. Trad. inglesa: The Seal of the Saints. Cambridge: Islamic Texts Society, 1993.
Retiros
Retiros y centros
Lugares y encuentros vinculados a su enseñanza. Te ponemos en contacto con quien los organiza.
Oxford (Reino Unido) y Berkeley (EE. UU.), y en línea · Reino Unido / Estados Unidos
Muhyiddin Ibn Arabi Society: simposios y cursos
Muhyiddin Ibn Arabi Society
La Muhyiddin Ibn Arabi Society se fundó en 1977 para promover el conocimiento de la obra de Ibn Arabi y de sus seguidores, y la representan entidades sin ánimo de lucro en Oxford y en Berkeley. Publica desde 1982 una revista académica revisada por pares, organiza congresos en Reino Unido y Estados Unidos desde 1984, con más de un centenar de conferencias grabadas en pódcast y vídeo, y mantiene un programa educativo con cursos. Desde 2002 desarrolla además un proyecto de recopilación de copias de los manuscritos históricos de sus obras. Es la institución de referencia para estudiar al Shaij al-Akbar con rigor.
Chisholme House (Escocia), Sutton Courtenay (Oxfordshire), Londres y en línea · Reino Unido
Beshara: curso de fundamentos y estudio del Masnavi
The Beshara Trust
Beshara es la propuesta educativa del Beshara Trust, una entidad benéfica británica fundada en 1971. Su curso de fundamentos toma como punto de partida la metafísica de Ibn Arabi para explorar qué significa conocerse a uno mismo y al mundo a la luz de la Unidad de la Existencia, y combina un fin de semana introductorio, sesiones quincenales en línea y una residencia opcional en Chisholme House, en las Tierras Bajas de Escocia. Ofrece también grupos de estudio del Masnavi de Rumi y otros textos de la tradición sufí. Se financia con donativos y trabajo voluntario.
Vídeos
Vídeos
Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.
Translation, Ibn al-ʿArabi, and the Islamic Past: William C. Chittick Keynote (2023 Conference)
Conferencia· EN· 2023· 91 min
Columbia University Department of HistoryCanal oficial
Eric Geoffroy: Some Aspects of "Supra-reason" in Ibn 'Arabi's Epistomology
Conferencia· EN· 61 min
Ibn 'Arabi SocietyCanal oficial
Pablo Beneito: Keys to Decipher Ibn ʻArabī's Manzil al-manāzil
Conferencia· EN· 55 min
Ibn 'Arabi SocietyCanal oficial
Ibn 'Arabi & The Unity of Being
Análisis· EN· 72 min
Let's Talk Religion
The Bezels of Wisdom - Ibn 'Arabi's Controversial Masterpiece
Análisis· EN· 94 min
Let's Talk Religion
La morada de la no-morada: el legado vivo de Ibn Arabi en su 850 aniversario
Conferencia· ES· 2015· 62 min
Casa ÁrabeCanal oficial
La Visión De Ibn Arabi | Pablo Beneito
Entrevista· ES· 66 min
Psicología y Espiritualidad
Ibn 'Arabî: un saint, un penseur et un poète par Claude Addas
Conferencia· FR· 27 min
Conscience Soufie
Ibn ‘Arabî et sainteté en islam par Michel Chodkiewicz
Conferencia· FR· 26 min
Conscience Soufie
İbnü'l Arabi ve "Vahdet-i Vücud" | Düşüncenin Seyir Defteri | 16. Bölüm
Documental· TR· 51 min
TRT 2Canal oficial
بالهجري: ابن عربي
Documental· AR· 3 min
AlJazeera Arabic قناة الجزيرةCanal oficial
Galería
Galería
Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.
Manuscritos
Manuscritos
Testimonios manuscritos y textos antiguos, con su custodio y sus condiciones de consulta.
AR · Nasj · 1231–1238 (segunda redacción)
الفتوحات المكية (al-Futuhat al-Makkiyya), autógrafo de la segunda redacción
- Testimonio conservado
- 37 volúmenes autógrafos, con certificados de lectura
- Custodio
- Museo de Arte Turco e Islámico (Türk ve İslam Eserleri Müzesi), Estambul · Evkaf Müzesi 1845–1881
AR · Nasj · 1229 (texto); c. 1232 (copia)
فصوص الحكم (Fusus al-hikam), copia de Sadr al-Din al-Qunawi
- Testimonio conservado
- Códice con certificado de audición en presencia del autor
- Custodio
- Museo de Arte Turco e Islámico, Estambul · Evkaf Müzesi 1933
Relaciones
Relaciones
Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.
Contemporáneo de
Contemporáneos sin encuentro documentado. El vínculo es Sadr al-Din al-Qunawi, hijastro y principal discípulo de Ibn Arabi, que vivió en Konya, trató a Rumi y, según Aflaki, debía presidir su oración fúnebre. La anécdota de que Ibn Arabi vio al niño Rumi en Damasco es tardía.
Relación documentada
Recibió influencia de
Ibn Arabi leyó y cita a al-Ghazali, con quien comparte la crítica de los límites de la razón especulativa, aunque discrepa de él en puntos de metafísica.
Relación documentada
Ideas afines a
Asín Palacios planteó paralelos entre la mística andalusí y la carmelitana (noche oscura, amor y símbolos eróticos). La hipótesis de una influencia directa no está probada.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
Coincidencias en la metafísica del ser y en la relación entre Dios y el alma, estudiadas comparativamente; sin contacto.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
Toshihiko Izutsu comparó sistemáticamente los conceptos clave de Ibn Arabi con los de Laozi y Zhuangzi en *Sufism and Taoism* (1983). Comparación académica, no influencia.
Similitud identificada por análisis
Fuentes
Fuentes
Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.
- Wikidata, Q46420 «Ibn Arabi» (P31=Q5; 89 enlaces entre wikis; P569 1165-07-28; P570 1240-11-16).
- Ibn al-Arabi. The Tarjumán al-Ashwáq: A Collection of Mystical Odes. Ed. y trad. de Reynold A. Nicholson. Oriental Translation Fund, New Series XX. Londres: Royal Asiatic Society, 1911.
- Addas, Claude. Ibn ʿArabī ou la quête du Soufre Rouge. París: Gallimard, 1989. Trad. inglesa: Quest for the Red Sulphur: The Life of Ibn ʿArabī. Cambridge: Islamic Texts Society, 1993.
- Chittick, William C. The Sufi Path of Knowledge: Ibn al-ʿArabi's Metaphysics of Imagination. Albany: State University of New York Press, 1989.
- Corbin, Henry. L'imagination créatrice dans le soufisme d'Ibn ʿArabî. París: Flammarion, 1958 (trad. inglesa: Creative Imagination in the Sufism of Ibn ʿArabī, Princeton University Press, 1969); incluye la traducción del relato del encuentro con Averroes (Futuhat, ed. Bulaq, I, 153–154).
- Nicholson, Reynold A. «Introduction» y prefacios traducidos, en The Tarjumán al-Ashwáq (1911), pp. 1–14.
- Ibn al-Arabi. Fusus al-hikam. Ed. Abu al-Ala Afifi. El Cairo, 1946. Trad. inglesa: R. W. J. Austin, The Bezels of Wisdom (Classics of Western Spirituality). Nueva York: Paulist Press, 1980.
- Asín Palacios, Miguel. El islam cristianizado: estudio del sufismo a través de las obras de Abenarabi de Murcia. Madrid: Plutarco, 1931 (reed. Hiperión, 1981).
- Chodkiewicz, Michel. Le Sceau des saints: prophétie et sainteté dans la doctrine d'Ibn ʿArabî. París: Gallimard, 1986. Trad. inglesa: The Seal of the Saints. Cambridge: Islamic Texts Society, 1993.
- Nicholson, Reynold A. The Mystics of Islam. Londres: G. Bell and Sons, 1914.
- Yahia, Osman. Histoire et classification de l'œuvre d'Ibn ʿArabî: étude critique. 2 vols. Damasco: Institut Français de Damas, 1964.
- Ibn al-Arabi. Sufis of Andalusia: The Ruh al-quds and al-Durrat al-fakhirah. Trad. de R. W. J. Austin. Londres: Allen & Unwin, 1971; y Asín Palacios, Miguel. Vidas de santones andaluces. Madrid, 1933 (reed. Hiperión, 1981).
- Muhyiddin Ibn ʿArabi Society (Oxford), recursos y catálogo de manuscritos (Ibn ʿArabi Digital Archive).
- Open Library, registros de ediciones de las obras de Ibn Arabi (Futuhat, Fusus, Tarjuman, Ruh al-quds, Mashahid al-asrar).
- Open Library, registros de ediciones y traducciones de los tratados menores de Ibn Arabi (Nyberg 1919; Anqa Publishing; Fons Vitae; Threshold; Éditions de l'Éclat; Éditions de l'Œuvre; Editora Regional de Murcia; Sirio), consultados el 2026-10-25.
- Chittick, William C. «Ibn ʿArabī». En Edward N. Zalta (ed.), The Stanford Encyclopedia of Philosophy. Primera publicación: 5 de agosto de 2008; revisión sustancial: 5 de diciembre de 2025.
- Titular de derechos
- Dominio público (obra del siglo XIII). Las ediciones críticas (Osman Yahia, Afifi) y las traducciones modernas (Siruela, Hiperión, Editora Regional de Murcia, Paulist Press, Pir Press, Albin Michel, Al-Bouraq, C. H. Beck…) están sujetas a los derechos de sus editores.
- Web oficial
- www.ibnarabisociety.org/
Pendiente de confirmar
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- Localizar ISBN de «El intérprete de los deseos» (trad. Carlos Varona, Editora Regional de Murcia, 2002) en el catálogo de la BNE o de la editorial.
- Comprobar el ISBN de «Contemplation of the Holy Mysteries» (Anqa, 2001) y de las ediciones árabes críticas (Osman Yahia; al-Mansub, Saná 2010).
- Verificar en el catálogo del Museo de Arte Turco e Islámico las signaturas Evkaf 1845–1881 (Futuhat) y Evkaf 1933 (Fusus).
- Identificar la obra de procedencia de la cita «Gnostics cannot impart their feelings…» (Nicholson, 1914) y el capítulo exacto de los Fusus de la cita sobre los credos.
- Cotejar el texto árabe del prefacio de los Fusus con la edición de Afifi (se ha transcrito sin verificación directa).
- Añadir ediciones en ruso (A. V. Smirnov), hindi y persa de los Fusus con ISBN verificado.
- Precisar la fecha y el lugar de redacción de *Mashahid al-asrar* y *Kitab al-tajalliyat*.
- Obra completa (2026-10-25): Osman Yahia (fuente i10) catalogó 846 títulos atribuidos, de los que unos 550 se conservan y buena parte son opúsculos o atribuciones dudosas. Se registran los tratados principales con edición o traducción real; quedan fuera, entre otros, Kitab al-fana' fi l-mushahada (trad. francesa de Michel Vâlsan, sin edición verificada en catálogo), Muhadarat al-abrar (atribución discutida), al-Diwan al-akbar, Naqsh al-fusus, Kitab al-'abadila, Kitab al-qurba, Kitab al-ahadiyya y las selecciones de capítulos de las Futuhat publicadas como libro (Traité de l'amour, L'alchimie du bonheur parfait, La profession de foi, Textos sobre la caballería espiritual). Catálogo completo: Yahia 1964 y el Ibn Arabi Digital Archive (MIAS, i12).
- Confirmar el traductor de The Four Pillars of Spiritual Transformation (Anqa, 2009) y de Divine Sayings (Anqa, 2005): Open Library no lo indica.
- Precisar la fecha de redacción de Insha' al-dawa'ir, al-Tadbirat al-ilahiyya, Kitab al-jalal wa-l-jamal y al-Ittihad al-kawni (Yahia 1964).
- Sala de lectura (2026-10-25): no se registran otras traducciones. «Wisdom of the Prophets» (Fusus, trad. sinóptica de Khaja Khan, Madrás 1928; archive.org in.ernet.dli.2015.217778) es libre en EE. UU., pero se desconoce la fecha de muerte del traductor, lleva prólogo de Louis Massignon (m. 1962) y el OCR es defectuoso. «Vidas de santones andaluces» (Asín Palacios, 1933) y las traducciones de «El islam cristianizado» (1931) son libres en España y la UE (Asín murió en 1944), pero no en EE. UU. hasta 2029 y 2027. Los textos árabes de la Futuhat y los Fusus no están en Wikisource árabe (solo refutaciones de Ibn Taymiyya).
- Obras (2026-10-25): añadidos al-Diwan al-akbar, Muhadarat al-abrar (atribuida), Tadhkirat al-khawass y la colección Rasaʾil Ibn al-ʿArabi; siguen fuera como obras propias Kitab al-ʿabadila, Kitab al-qurba (incluido en la colección Rasaʾil), Naqsh al-fusus y las antologías temáticas de la Futuhat (p. ej. «Textos sobre la caballería espiritual», Edaf 2006, ISBN 8441417431, sin traductor en catálogo).
- Vídeos: año de emisión de la cápsula de Al Jazeera («Bil-hijri: Ibn Arabi») no indicado; queda en null.
Investigado el 2026-10-23