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Taoísmo

Zhuangzi

莊子 · 莊周 · 南華真人

c. 369 a. C. – c. 286 a. C.Historicidad debatida

Pensador chino del siglo IV a. C., natural de Meng, en el estado de Song, de quien casi todo lo que sabemos procede del libro que lleva su nombre. Los siete capítulos interiores del Zhuangzi se le atribuyen con buenas razones; los demás son obra de discípulos y escuelas posteriores. Con parábolas, humor y paradojas, desmontó las certezas de confucianos y moístas y propuso un vagar libre en armonía con la transformación incesante de las cosas. Es, con Laozi, el fundador literario del taoísmo.

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Zhuangzi en el álbum de retratos de soberanos sabios y ministros virtuosos

Zhuangzi en el álbum de retratos de soberanos sabios y ministros virtuosos · Public domain

En sus palabras

«El cielo y la tierra nacieron a la vez que yo, y los diez mil seres son uno conmigo.»

Zhuangzi, cap. 2 «Qiwu lun» (trad. inglesa de Giles, 1889; la española es propia, del chino)

Su idea central

Vagar libre y sin trabas (xiaoyao you): Título del primer capítulo y emblema de todo el libro.

Biografía

5 min de lectura

Un hombre detrás de un libro

De Zhuang Zhou, a quien la tradición llama Zhuangzi, «el maestro Zhuang», la historiografía antigua conserva un solo párrafo. Lo escribió Sima Qian hacia el año 94 a. C., dentro del capítulo 63 de sus Memorias históricas, y dice lo esencial en pocas líneas: que era natural de Meng, en el pequeño estado de Song; que fue funcionario del «huerto de lacas» de aquella localidad; que vivió en tiempos del rey Hui de Liang y del rey Xuan de Qi, es decir, en la segunda mitad del siglo IV a. C. Las fechas que suelen darse, hacia 369–286 a. C., son una reconstrucción moderna a partir de esos sincronismos y no figuran en ninguna fuente antigua.

El historiador añade que escribió «más de cien mil palabras», en su mayor parte en forma de alegorías, y que en capítulos como «El viejo pescador», «El bandido Zhi» y «Abrir baúles» se burló de los discípulos de Confucio para ensalzar las doctrinas de Laozi. Cierra la noticia con una anécdota: el rey Wei de Chu le ofreció el cargo de primer ministro y él lo rechazó comparándose con el buey del sacrificio, cebado y engalanado durante años solo para ser inmolado. La ironía es que los tres capítulos que Sima Qian cita como suyos son, para la crítica moderna, de los más tardíos del libro.

Un libro de muchas manos

El Zhuangzi que leemos no es el que conoció Sima Qian. El catálogo de la biblioteca imperial de los Han registra una versión en cincuenta y dos capítulos; hacia el año 300 de nuestra era, el comentarista Guo Xiang la redujo a treinta y tres, suprimiendo lo que consideraba añadidos espurios, y es su recensión la única que ha llegado completa. Guo Xiang fijó también la división en tres bloques: siete capítulos interiores, quince exteriores y once misceláneos. En 742 el emperador Xuanzong de los Tang concedió a Zhuang Zhou el título de «Hombre Verdadero de Nanhua», y el libro pasó a llamarse Clásico verdadero de Nanhua.

La filología del siglo XX ha confirmado lo que ya intuían los comentaristas antiguos. A. C. Graham distinguió en el conjunto varias voces: los capítulos interiores, atribuibles a Zhuang Zhou; los de sus seguidores inmediatos; un grupo «primitivista» que exalta la vida anterior a la civilización; otro «yangista», centrado en la conservación de la propia vida; y una capa «sincretista» de época Han, a la que pertenece el capítulo final, «Bajo el cielo», que traza el primer panorama de las escuelas chinas. Liu Xiaogan defendió con argumentos lingüísticos la mayor antigüedad del núcleo interior, y Esther Klein ha recordado que no hay pruebas de que ese núcleo circulara como bloque antes de los Han. La prudencia obliga, por tanto, a hablar del pensamiento de los capítulos interiores más que de la doctrina de un individuo.

El retrato que dibujan los discípulos

Las anécdotas que han hecho célebre al personaje proceden casi todas de los capítulos exteriores y misceláneos: el Zhuangzi pobre que se presenta ante un rey con la ropa remendada y los zapatos atados con cuerdas, y responde que aquello es pobreza, no miseria; el que pesca en el río Pu y despide a los enviados de Chu diciendo que prefiere arrastrar la cola por el barro como una tortuga viva; el que canta golpeando un cuenco tras la muerte de su esposa; el que, a punto de morir, rehúsa un entierro suntuoso porque el cielo y la tierra le bastan como ataúd. Son relatos de escuela, compuestos para ilustrar una actitud; su valor biográfico es incierto, pero su valor como retrato del ideal es enorme.

Entre esas escenas destaca su amistad con Hui Shi, o Huizi, lógico de la escuela de los nombres y ministro en el reino de Wei. Discuten en el puente sobre el río Hao si es posible conocer la alegría de los peces; discuten sobre un árbol inútil y una calabaza demasiado grande; y, cuando Huizi ha muerto, Zhuangzi se detiene ante su tumba y cuenta la historia del albañil de Ying, que solo podía ejercer su destreza con un compañero que no se moviera: desde que murió su interlocutor, dice, ya no tiene con quién hablar. El capítulo final del libro enumera las paradojas de Huizi, lo que confirma que se trata de una figura histórica.

Lo que enseñan los capítulos interiores

El primer capítulo abre con un pez inmenso, Kun, que se transforma en el ave Peng y vuela hacia el océano del sur, mientras una cigarra y una tórtola se ríen de tanto esfuerzo. Desde la primera página, el libro juega con las escalas y relativiza los puntos de vista. El segundo, «Sobre la igualdad de las cosas», es su pieza filosófica más densa: cada escuela afirma «esto es así» y niega lo que afirma la otra, pero «esto» y «aquello» dependen del lugar desde donde se habla; el sabio no elige bando, sino que se sitúa en el «eje del Camino», desde donde las oposiciones se iluminan sin anularse. El capítulo concluye con el sueño de la mariposa.

Los capítulos siguientes llevan esa intuición a la vida práctica. El cocinero Ding despieza un buey sin desafilar su cuchilla en diecinueve años porque sigue los intersticios naturales del animal; Confucio enseña a su discípulo Yan Hui el «ayuno del corazón», que vacía la mente para que el Camino pueda alojarse en ella; desfilan mutilados, jorobados y criminales castigados cuya plenitud interior desarma a los poderosos; se describe al «hombre verdadero» de la Antigüedad, que no amaba la vida ni detestaba la muerte, y la práctica de «sentarse y olvidar». El último capítulo interior termina con la muerte de Hundun, el Caos, al que sus amigos perforan siete orificios para que se parezca a los demás.

Una posteridad inmensa

La influencia del libro se aprecia ya en el Huainanzi, en el siglo II a. C. Fue el centro de la filosofía del Misterio de los siglos III y IV, ofreció vocabulario a los primeros traductores del budismo y nutrió la sensibilidad del chan, más tarde zen. Poetas como Tao Yuanming, Li Bai o Su Shi lo frecuentaron como un clásico de la libertad interior, y la religión taoísta lo incorporó a su canon.

En Occidente, la traducción de Herbert Giles de 1889 mereció una reseña entusiasta de Oscar Wilde, que vio en aquel sabio chino un crítico implacable de la filantropía y del gobierno; James Legge lo publicó en 1891 en los Sacred Books of the East, Martin Buber lo vertió al alemán en 1910 y Léon Wieger al francés en 1913. Thomas Merton lo reescribió en 1965 en versiones libres, y Borges convirtió el sueño de la mariposa en una de las imágenes centrales de su literatura. En español lo tradujeron el jesuita Carmelo Elorduy, en 1967, e Iñaki Preciado, que en 1996 publicó la versión íntegra de los treinta y tres capítulos; los capítulos interiores tienen además la versión de Pilar González España y Jean Claude Pastor-Ferrer.

Fuentes: Sima Qian. Shiji (Memorias históricas), juan 63, «Laozi Han Fei liezhuan», noticia sobre Zhuang Zhou. c. 94 a. C. Ed. Zhonghua shuju, Pekín, 1959. · Graham, A. C. (trad.). Chuang-tzŭ: The Seven Inner Chapters and Other Writings from the Book Chuang-tzŭ. Londres: George Allen & Unwin, 1981 (reimpr. Hackett, 2001, como Chuang-tzu: The Inner Chapters). ISBN 9780042990101. · Watson, Burton (trad.). The Complete Works of Zhuangzi. Nueva York: Columbia University Press, 2013 (1.ª ed. The Complete Works of Chuang Tzu, 1968). ISBN 9780231164740. · Ziporyn, Brook (trad.). Zhuangzi: The Essential Writings, with Selections from Traditional Commentaries. Indianápolis: Hackett, 2009. ISBN 9780872209114. · Roth, Harold D. «Chuang tzu 莊子». En Michael Loewe (ed.), Early Chinese Texts: A Bibliographical Guide. Berkeley: Society for the Study of Early China / Institute of East Asian Studies, 1993, pp. 56–66.

Cronología

La vida, año a año

Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.

  1. c. 369 a. C.

    Nacimiento (fecha convencional)

    Fecha moderna deducida de los sincronismos del Shiji, que lo hace contemporáneo del rey Hui de Liang y del rey Xuan de Qi. Ninguna fuente antigua da el año. Los años anteriores a nuestra era se expresan en negativo.

    Tradición

  2. c. 340 a. C.

    Funcionario del huerto de lacas

    Según Sima Qian, Zhuang Zhou desempeñó un cargo menor como encargado o funcionario del «huerto de lacas» (qiyuan) de Meng. No se sabe cuándo ni durante cuánto tiempo; la fecha es solo orientativa.

    Probable

  3. c. 335 a. C.

    Rechaza el cargo de ministro de Chu

    El Shiji cuenta que el rey Wei de Chu (r. c. 339–329 a. C.) le ofreció riquezas y el cargo de primer ministro, y que él lo rechazó con la parábola del buey del sacrificio. El capítulo 17 del Zhuangzi da otra versión, la de la tortuga sagrada que preferiría arrastrar la cola por el barro.

    Tradición

  4. c. 310 a. C.

    Muerte de su amigo Huizi

    Hui Shi, lógico y ministro del rey Hui de Wei, fue su interlocutor predilecto. El capítulo 24 relata la visita de Zhuangzi a su tumba y la parábola del albañil de Ying. La fecha de la muerte de Hui Shi es aproximada.

    Tradición

  5. c. 286 a. C.

    Muerte (fecha convencional)

    Fecha moderna aproximada; Wikidata registra -288. El capítulo 32 del Zhuangzi narra que, a punto de morir, rechazó un entierro suntuoso; es un relato de escuela, no un testimonio.

    Tradición

  6. c. 139 a. C.

    Influencia en el Huainanzi

    Liu An presenta en la corte Han el Huainanzi, que incorpora ideas y pasajes paralelos al Zhuangzi: primera recepción literaria extensa de su obra.

    Documentado

  7. c. 94 a. C.

    Sima Qian escribe su noticia

    En el capítulo 63 del Shiji, Sima Qian dedica a Zhuang Zhou el único apunte biográfico antiguo que se conserva.

    Documentado

  8. c. 111

    El catálogo Han registra 52 capítulos

    El «Yiwen zhi» del Hanshu, basado en el catálogo de Liu Xiang y Liu Xin, registra un Zhuangzi en 52 capítulos (pian).

    Documentado

  9. c. 300

    Recensión de Guo Xiang en 33 capítulos

    Guo Xiang (c. 252–312) reduce el texto a 33 capítulos, lo divide en interiores, exteriores y misceláneos y lo comenta. Toda copia completa conservada deriva de su edición.

    Documentado

  10. 742

    Título de «Hombre Verdadero de Nanhua»

    El emperador Xuanzong de los Tang otorga a Zhuang Zhou el título de Nanhua zhenren y eleva el libro a Nanhua zhenjing, «Clásico verdadero de Nanhua».

    Documentado

  11. 1889

    Primera traducción inglesa completa

    Herbert A. Giles publica Chuang Tzŭ: Mystic, Moralist, and Social Reformer (Quaritch). Oscar Wilde la reseña en The Speaker en febrero de 1890.

    Documentado

  12. 1891

    Legge en los Sacred Books of the East

    James Legge incluye el Zhuangzi completo en The Texts of Taoism (SBE XXXIX–XL).

    Documentado

  13. 1910

    Martin Buber traduce a Zhuangzi

    Buber publica en Insel Reden und Gleichnisse des Tschuang-Tse, selección que difunde el libro en el mundo germánico.

    Documentado

  14. 1965

    The Way of Chuang Tzu, de Thomas Merton

    El monje trapense publica versiones libres de pasajes del Zhuangzi, que acercan el libro a lectores cristianos y contemplativos.

    Documentado

Obras

Obras esenciales

Las obras sin las que no se entiende su legado.

Zhuangzi (Chuang Tzu). Clásico verdadero de Nanhua — Zhuangzi

Recopilación posterior · c. 250 a. C.

Zhuangzi (Chuang Tzu). Clásico verdadero de Nanhua

莊子 (南華真經)

Uno de los dos clásicos fundacionales del taoísmo y una de las cimas de la prosa china. En unos sesenta y cinco mil caracteres alterna fábulas, diálogos, aforismos y razonamientos paradójicos con un humor raro en la literatura antigua. Sus protagonistas son pájaros gigantes, artesanos, tullidos, bandidos, un Confucio a veces burlado y a veces convertido en portavoz taoísta, y el propio Zhuangzi discutiendo con su amigo Huizi. Su enseñanza central es que los puntos de vista son relativos, que la vida y la muerte forman parte de una transformación incesante y que la libertad consiste en vagar sin trabas en armonía con el Camino.

18 ediciones

Atribución tradicional · c. 300 a. C.

Zhuangzi, cap. 1: «Vagar libre y sin trabas» (Xiaoyao you)

《莊子·逍遙遊》

Abre con el pez Kun que se transforma en el ave Peng y vuela hacia el océano del sur, mientras la cigarra y la tórtola se burlan de su esfuerzo. Juega con las escalas de tamaño y de tiempo para relativizar los puntos de vista, presenta al hombre perfecto «sin yo», a Xu You rechazando el imperio y termina con los diálogos con Huizi sobre la calabaza gigante y el árbol inútil.

No disponible Ver el libro

3 ediciones

Atribución tradicional · c. 300 a. C.

Zhuangzi, cap. 2: «Sobre la igualdad de las cosas» (Qiwu lun)

《莊子·齊物論》

El capítulo filosófico más denso del libro. Ziqi de Nanguo «se ha perdido a sí mismo» y escucha la flauta del cielo; las escuelas se enredan en afirmar «esto es» y «esto no es»; el sabio se instala en el eje del Camino y deja que las cosas sigan su curso. Contiene la fábula de los monos y «tres por la mañana», el diálogo de la penumbra con la sombra y el sueño de la mariposa.

No disponible Ver el libro

3 ediciones

Toda su obra (34)

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Frases

Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.

El cielo y la tierra nacieron a la vez que yo, y los diez mil seres son uno conmigo.

天地與我並生,而萬物與我為一。

VerificadaZhuangzi, cap. 2 «Qiwu lun» (trad. inglesa de Giles, 1889; la española es propia, del chino)

1 / 9
Citas apócrifas o de atribución discutida (2)
  • ««Fluye con lo que venga y deja libre tu mente; mantente centrado aceptando lo que haces: eso es lo supremo.»»

    Circula como cita literal de Zhuangzi en internet. Es una paráfrasis libre y moderna de una frase del capítulo 4 (乘物以遊心,託不得已以養中,至矣: «deja vagar tu mente cabalgando sobre las cosas, confíate a lo inevitable para nutrir tu centro: eso es lo más alto»), que pertenece a los consejos de Confucio al duque de She. No corresponde a ninguna traducción publicada reconocible.

  • ««La felicidad es la ausencia de la búsqueda de la felicidad.»»

    Frase de autoayuda atribuida a Zhuangzi. Remite de lejos al capítulo 18 (exterior, no obra suya), que dice 至樂無樂, «la felicidad suprema es no tener felicidad» o «no buscarla»; la formulación popular no es una traducción.

Últimas palabras

Atribución tradicional

««Tendré el cielo y la tierra por ataúd y sarcófago, el sol y la luna por pareja de discos de jade, las estrellas por perlas y gemas, y los diez mil seres por cortejo. ¿No está completo mi ajuar funerario? ¿Qué podríais añadir?» […] «Arriba me comerán los cuervos y los milanos; abajo, los grillos topo y las hormigas. ¡Quitárselo a unos para dárselo a otros sería una parcialidad!»»

吾以天地為棺槨,以日月為連璧,星辰為珠璣,萬物為齎送。吾葬具豈不備邪?何以加此!……在上為烏鳶食,在下為螻蟻食,奪彼與此,何其偏也!

Escena del capítulo 32, «Lie Yukou», uno de los misceláneos, redactado por la escuela posterior: los discípulos quieren darle un entierro suntuoso y él lo rechaza; cuando temen que los cuervos devoren su cuerpo, responde con la segunda frase. No es un testimonio de testigos, sino un relato ejemplar; ninguna otra fuente antigua describe su muerte. La versión inglesa es la de Giles (1889); la española, propia, del chino.

Fuente: Giles, Herbert A. (trad.). Chuang Tzŭ: Mystic, Moralist, and Social Reformer. Londres: Bernard Quaritch, 1889. Texto íntegro en Wikisource (por capítulos) y en Project Gutenberg n.º 59709.

Preguntar

Lo que su obra responde

Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.

  • ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?

    El Dao tiene realidad pero no forma: se señala, no se define

    Lo innombrableLo dice expresamente

    En los capítulos interiores, los únicos que la crítica atribuye con fundamento a Zhuang Zhou, el Dao no es un dios personal. El capítulo 6, «El gran maestro venerable», lo describe como algo que tiene realidad y señales, pero carece de acción y de forma; puede transmitirse pero no poseerse, y es anterior al cielo y a la tierra. El capítulo 2 se pregunta si hay un «verdadero señor» que gobierne el cuerpo y la mente, y concluye que, aunque parezca actuar, no se encuentra su rastro. Cuando el libro habla del «Creador de las cosas», lo hace como imagen del proceso de transformación, no de un ser que quiera o juzgue. Lo último se deja señalar, pero toda definición lo fija en un punto de vista; por eso el texto prefiere la parábola, la paradoja y la ironía al concepto.

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  • ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?

    «He perdido mi yo»: el hombre perfecto no tiene yo y se transforma con las cosas

    No hay un yo permanenteLo dice expresamente

    Los capítulos interiores del Zhuangzi vuelven una y otra vez sobre la disolución del yo. El capítulo 1 afirma que el hombre perfecto no tiene yo. El capítulo 2 se abre con Nanguo Ziqi, que, sentado como un árbol seco, declara que ha perdido su yo, y se cierra con el sueño de la mariposa, donde Zhou ya no sabe si es un hombre que soñó ser mariposa o una mariposa que sueña ser hombre; el paso de uno a otro se llama transformación de las cosas. En el capítulo 6, Yan Hui alcanza el sentarse y olvidar: deja el cuerpo, el saber y se une a la gran comunicación. El yo no es aquí una sustancia, sino una forma provisional en el curso del cambio; aferrarse a ella, y a sus juicios de sí y no, es lo que encadena.

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  • ¿Por qué sufrimos?

    Sufrimos por resistirnos a la transformación: aceptarla es soltar la atadura

    El deseo y el apegoLo dice expresamente

    En los capítulos interiores, el sufrimiento nace sobre todo de resistirse al curso de las cosas. En el capítulo 3, ante la muerte de Lao Dan, Qin Shi reprocha a quienes lloran sin medida que huyen del cielo: el maestro vino cuando era su momento y se fue siguiendo el orden; quien acepta el momento y se acomoda al orden no deja entrar ni la pena ni la alegría. Los antiguos llamaban a eso ser desatado por el Señor. El capítulo 6 repite la idea con los cuatro amigos que reciben la enfermedad y la muerte como transformaciones. A esa resistencia se suman las disputas del capítulo 2: el apego a un punto de vista, a lo que cada cual llama «sí» y «no», encierra en una perspectiva y enfrenta a unos con otros.

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  • ¿Qué ocurre después de la muerte?

    No se sabe qué viene, pero la muerte es otra transformación que acoger

    Silencio o reservaLo dice expresamente

    Los capítulos interiores tratan la muerte con una serenidad que no depende de saber qué hay después. En el capítulo 2, la historia de la dama Li, que lloró al ser llevada a palacio y luego se arrepintió de sus lágrimas, sirve para preguntar cómo saber si los muertos no lamentan haberse aferrado a la vida. En el capítulo 6, la Gran Masa nos carga con una forma, nos fatiga con la vida, nos alivia con la vejez y nos da descanso con la muerte; por eso lo que hace buena la vida hará buena la muerte. Cuando Zilai agoniza, su amigo se pregunta si el Creador lo convertirá en hígado de rata o en pata de insecto. Zhuangzi no afirma una supervivencia personal ni la niega: acepta la transformación y se ríe de quien llora.

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  • ¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?

    Ayunar el corazón, sentarse y olvidar: vagar libre al compás del Dao

    Por la virtud y la armoníaLo dice expresamente

    Los capítulos interiores no hablan de salvación, sino de vagar libre y sin trabas, el título del capítulo 1. Ese estado se alcanza vaciándose, no acumulando. En el capítulo 4, Confucio enseña a Yan Hui el ayuno del corazón: no escuchar con los oídos sino con el corazón, y no con el corazón sino con el aliento, que está vacío y acoge las cosas. En el capítulo 6, Yan Hui olvida la benevolencia, la rectitud, los ritos y la música, y por fin se sienta y olvida hasta unirse a la gran comunicación. En el capítulo 3, el cocinero Ding corta el buey sin mellar el cuchillo porque sigue las junturas naturales. Liberarse es acompasarse al curso de las cosas con la espontaneidad de quien ha dejado de forzarlas.

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  • ¿Hace falta un maestro?

    Los maestros orientan, pero el gran maestro es el Dao y el discípulo puede superarlos

    Útil, pero no imprescindibleSe deduce de su doctrina

    Los capítulos interiores están llenos de maestros, pero ninguno es intocable. En el capítulo 4, Confucio, convertido en portavoz taoísta, guía a Yan Hui hacia el ayuno del corazón; en el capítulo 6, el mismo Yan Hui alcanza el sentarse y olvidar y Confucio le pide que le permita seguirle. La tradición aparece así invertida: el discípulo puede ir más lejos que el maestro. El título del capítulo 6, «El gran maestro venerable», designa en último término al Dao mismo. Y el capítulo 2 advierte contra el maestro más insidioso: el corazón ya formado, el de los propios prejuicios, que cada cual toma por guía. Los maestros ayudan a vaciarse, pero el trabajo de olvidar es de cada uno y nadie puede hacerlo por otro.

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  • ¿Es real el mundo?

    Todo se transforma sin cesar; los diez mil seres son uno conmigo

    Orden natural en transformaciónLo dice expresamente

    Para los capítulos interiores, lo real es el curso incesante de la transformación. El capítulo 2 sostiene que las distinciones entre esto y aquello dependen del punto de vista; vistas desde el eje del Dao, las cosas se igualan, y el cielo y la tierra nacieron a la vez que yo, y los diez mil seres son uno conmigo. El mismo capítulo termina con el sueño de la mariposa: entre Zhou y la mariposa tiene que haber alguna diferencia, y a eso se llama transformación de las cosas. El mundo no es una ilusión: las diferencias existen, pero no son fijas. El capítulo 6 muestra a sus personajes recibiendo la enfermedad y la muerte como etapas de ese mismo proceso. La sabiduría consiste en acompasarse a él, no en detenerlo.

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  • ¿Qué es el amor?

    La gran benevolencia no es benevolente: mejor olvidarse en ríos y lagos

    Lo que aparece cuando el yo cesaLo dice expresamente

    Zhuangzi desconfía del amor convertido en virtud que se cultiva y se exhibe, la benevolencia (ren) de los confucianos. En el capítulo 2 afirma que la gran benevolencia no es benevolente: el afecto que se proclama ya ha perdido algo. En el capítulo 6 ofrece una imagen memorable: cuando el manantial se seca, los peces quedan en tierra y se humedecen unos a otros con su aliento y su saliva, pero mejor sería olvidarse unos de otros en los ríos y los lagos. El mismo capítulo cuenta cómo cuatro hombres se hacen amigos al descubrir que comparten la aceptación de la vida y la muerte: se miran, sonríen, no hay desacuerdo en sus corazones. El vínculo verdadero no se esfuerza ni se reclama; aparece cuando nadie lo convierte en mérito propio.

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  • ¿Somos libres o está todo determinado?

    Aceptar lo que no puede cambiarse como destino es la cima de la virtud

    Destino y responsabilidadLo dice expresamente

    Los capítulos interiores hablan con frecuencia del destino (ming). En el capítulo 4, Confucio aconseja a un enviado angustiado que saber lo que no tiene remedio y aceptarlo con calma como destino es la cima de la virtud. En el capítulo 6, Zisang, enfermo y pobre, busca quién le ha llevado a esa situación y no encuentra a nadie, ni sus padres, ni el cielo, ni la tierra: «es el destino», concluye. Pero esa aceptación no es pasividad. En los mismos capítulos, la libertad aparece como un vagar sin trabas dentro de lo dado: el cocinero Ding se mueve con soltura entre las junturas del buey y el sabio usa su mente como un espejo que responde sin retener. La responsabilidad consiste en no añadir resistencia a lo inevitable.

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  • ¿Para qué meditar u orar?

    Ayunar el corazón y olvidar: vaciarse, no acumular técnicas

    La meditación no es una técnicaLo dice expresamente

    Los capítulos interiores describen dos estados que la tradición posterior convertiría en métodos, pero que en el texto son más bien formas de vaciarse. En el capítulo 4, Yan Hui propone a Confucio una serie de estrategias para reformar a un gobernante cruel; Confucio las rechaza todas y le enseña el ayuno del corazón: no escuchar con los oídos sino con el corazón, y no con el corazón sino con el aliento, que es vacío y acoge las cosas. En el capítulo 6, Yan Hui olvida la benevolencia, la rectitud, los ritos y la música, y al fin se sienta y olvida: abandona el cuerpo y el saber y se une a la gran comunicación. Lo que se practica es desaprender. El sabio usa la mente como un espejo, que responde y no retiene.

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  • ¿Puede la razón conocer lo último?

    Perseguir lo ilimitado con lo limitado es peligroso; todo saber es perspectiva

    El pensamiento es limitadoLo dice expresamente

    Los capítulos interiores son una crítica sostenida de la pretensión de saber. El capítulo 3 se abre advirtiendo que la vida tiene un límite y el saber no, y que perseguir lo ilimitado con lo limitado es peligroso. El capítulo 2 muestra que las disputas entre confucianos y moístas dependen del punto de vista: cada uno afirma lo que el otro niega, y no hay árbitro neutral. Cuando Nie Que pregunta a Wang Ni si sabe aquello en que todos están de acuerdo, este responde con preguntas: ¿cómo saber si lo que llamo saber no es ignorancia? Pero Zhuangzi no desprecia todo conocimiento: el cocinero Ding y otros artesanos poseen un saber hacer que no cabe en palabras. Lo que el razonamiento no alcanza se alcanza en la destreza y la soltura.

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  • ¿Retirarse del mundo o transformarlo?

    Vagar por el mundo de los hombres sin dejarse herir: la utilidad de lo inútil

    Contemplación en la acciónLo dice expresamente

    Los capítulos interiores no proponen ni huir del mundo ni reformarlo. El capítulo 4, «En el mundo de los hombres», trata precisamente de cómo vivir entre gobernantes peligrosos: Confucio desaconseja a Yan Hui ir a corregir al señor de Wei con principios, y le enseña el ayuno del corazón para entrar en su jaula sin dejarse mover por el renombre. El mismo capítulo termina con la canción del loco de Chu: todos conocen la utilidad de lo útil y nadie la de lo inútil; el árbol que no sirve para madera llega a viejo. El capítulo 1 cuenta que Xu You rechazó el imperio que le ofrecía Yao. El sabio no se retira a un monasterio ni busca cargos: vive entre los demás con la soltura del cocinero Ding.

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Anécdotas y relatos

Anécdotas y relatos

Tradición orals. IV a. C. (redacción)

El sueño de la mariposa

Al final del segundo capítulo, el más filosófico de los interiores, Zhuang Zhou cuenta en primera persona que una vez soñó que era una mariposa que revoloteaba feliz, sin saber que era Zhou. Al despertar, se encontró de nuevo siendo Zhou, sobresaltado, y ya no supo si era Zhou que había soñado ser mariposa o una mariposa que soñaba ser Zhou. El relato termina con una frase decisiva: entre Zhou y la mariposa «tiene que haber una diferencia», y a esto se llama «la transformación de las cosas». La escena no es una anécdota biográfica, sino una parábola compuesta para cerrar un capítulo dedicado a mostrar que todas las distinciones dependen de un punto de vista. Por eso se ha leído de maneras opuestas: como escepticismo sobre la realidad, como afirmación de que cada estado es pleno mientras dura o como celebración del paso de una forma a otra. Herbert Giles la tradujo en 1889 hablando de «metempsicosis»; Borges la incluyó en su Antología de la literatura fantástica y la convirtió en emblema de la duda sobre la identidad.

Origen del relato: Zhuangzi, cap. 2 (interior), pasaje final. Es una parábola literaria en primera persona, atribuible al núcleo más antiguo del libro; no hay forma de saber si refleja un sueño real.

Fuente: Giles, Herbert A. (trad.). Chuang Tzŭ: Mystic, Moralist, and Social Reformer. Londres: Bernard Quaritch, 1889. Texto íntegro en Wikisource (por capítulos) y en Project Gutenberg n.º 59709.

Tradición orals. IV a. C. (redacción)

El cocinero Ding y el buey

El cocinero Ding despieza un buey ante el señor Wenhui. Cada movimiento de su mano, de su hombro, de su pie y de su rodilla, cada silbido de la carne al separarse, sigue un ritmo de danza. El señor se admira de semejante destreza, y el cocinero le corrige: lo que él ama es el Camino, que va más allá de la técnica. Al principio solo veía bueyes enteros; al cabo de tres años dejó de verlos así; ahora trabaja con el espíritu y no con los ojos, siguiendo las junturas naturales, los huecos y los intersticios, sin tocar nunca un tendón ni un hueso. Un buen cocinero cambia de cuchilla cada año porque corta; uno corriente, cada mes, porque golpea. La suya tiene diecinueve años y parece recién afilada, porque introduce lo que no tiene grosor en lo que tiene holgura. Aun así, ante un nudo difícil se detiene, mira con atención y avanza despacio. El señor concluye que ha aprendido a nutrir la vida. La parábola se convirtió en el modelo chino de la maestría que se vuelve espontánea.

Origen del relato: Zhuangzi, cap. 3 (interior). Fábula literaria; la identificación del señor Wenhui con el rey Hui de Liang procede de los comentaristas.

Fuente: Giles, Herbert A. (trad.). Chuang Tzŭ: Mystic, Moralist, and Social Reformer. Londres: Bernard Quaritch, 1889. Texto íntegro en Wikisource (por capítulos) y en Project Gutenberg n.º 59709.

Tradición oralc. 339–329 a. C. (según el Shiji)

La tortuga en el barro y el buey del sacrificio

Zhuangzi pesca en el río Pu cuando llegan dos altos funcionarios del rey de Chu para confiarle el gobierno del reino. Sin volver la cabeza, les pregunta: en Chu hay una tortuga sagrada muerta hace tres mil años, que el rey guarda envuelta en seda dentro de un cofre en el templo de sus antepasados; ¿preferiría esa tortuga estar muerta y ser venerada, o viva y arrastrando la cola por el barro? Los enviados responden que viva. «Marchaos», dice Zhuangzi: «yo también arrastraré la cola por el barro». Sima Qian recoge otra versión: el rey Wei de Chu le ofrece mil piezas de oro y el cargo de primer ministro, y Zhuangzi le recuerda el buey del sacrificio, cebado durante años y cubierto de bordados para entrar en el templo, que en ese momento querría ser un lechón abandonado y ya no puede. Prefiere divertirse en una acequia sucia antes que ser atado por un soberano. Las dos versiones sostienen la imagen de Zhuangzi como el sabio que rechaza el poder.

Origen del relato: La versión de la tortuga está en el cap. 17 (exterior) y la del buey en el cap. 32 (misceláneo) y en el Shiji 63, que la adopta como dato biográfico. La coincidencia de fuentes no la convierte en documentada: Sima Qian bebe del propio libro.

Fuente: Sima Qian. Shiji (Memorias históricas), juan 63, «Laozi Han Fei liezhuan», noticia sobre Zhuang Zhou. c. 94 a. C. Ed. Zhonghua shuju, Pekín, 1959.

Tradición orals. IV a. C. (escena); s. III a. C. (redacción probable)

La alegría de los peces

Zhuangzi y Huizi pasean por el puente sobre el río Hao. «Mira cómo nadan los peces, tranquilos y a sus anchas», dice Zhuangzi: «esa es la alegría de los peces». Huizi, lógico de oficio, objeta: «Tú no eres un pez; ¿cómo sabes que los peces son felices?». Zhuangzi replica: «Tú no eres yo; ¿cómo sabes que yo no sé que los peces son felices?». Huizi aprieta el argumento: «Yo no soy tú, y por eso no sé lo que tú sabes; tú no eres un pez, y por eso no sabes lo que siente un pez: el razonamiento está completo». Zhuangzi vuelve al principio: «Me preguntaste “cómo” lo sé, lo que ya suponía que lo sabía. Lo sé desde aquí, desde encima del Hao». El diálogo ha alimentado durante siglos discusiones sobre el conocimiento de otras mentes, sobre si Zhuangzi gana con un juego de palabras —el chino an significa a la vez «cómo» y «desde dónde»— y sobre la diferencia entre el conocimiento por argumentos y el conocimiento situado, desde la experiencia compartida.

Origen del relato: Zhuangzi, cap. 17 (exterior), último pasaje. Composición de la escuela; Hui Shi es un personaje histórico, pero el diálogo es literario.

Fuente: Giles, Herbert A. (trad.). Chuang Tzŭ: Mystic, Moralist, and Social Reformer. Londres: Bernard Quaritch, 1889. Texto íntegro en Wikisource (por capítulos) y en Project Gutenberg n.º 59709.

Tradición orals. IV a. C. (escena)

El cuenco y la muerte de su esposa

Cuando muere la esposa de Zhuangzi, Huizi acude a darle el pésame y lo encuentra sentado en el suelo con las piernas abiertas, golpeando un cuenco y cantando. Escandalizado, le reprocha: has vivido con ella, te ha criado a los hijos, ha envejecido a tu lado; que no llores ya sería bastante, pero ¿cantar golpeando un cuenco? Zhuangzi responde que al principio también él sintió la pérdida. Pero después reflexionó sobre su origen: en un principio ella no tenía vida, ni siquiera forma, ni aliento; en la confusión indistinta algo cambió y hubo aliento, el aliento cambió y hubo forma, la forma cambió y hubo vida; ahora ha vuelto a cambiar y ha llegado a la muerte, como se suceden primavera, otoño, invierno y verano. Ella descansa en paz en la gran morada, y si él la siguiera llorando a gritos mostraría que no entiende el destino. Por eso dejó de llorar. La escena es el texto clásico del taoísmo sobre el duelo y la aceptación de la muerte como transformación.

Origen del relato: Zhuangzi, cap. 18 (exterior). No hay otra fuente sobre la esposa de Zhuangzi; la escena es ejemplar y procede de la escuela.

Fuente: Giles, Herbert A. (trad.). Chuang Tzŭ: Mystic, Moralist, and Social Reformer. Londres: Bernard Quaritch, 1889. Texto íntegro en Wikisource (por capítulos) y en Project Gutenberg n.º 59709.

Tradición oralc. 310 a. C. (escena)

Ante la tumba de Huizi: el albañil de Ying

Yendo a un entierro, Zhuangzi pasa junto a la tumba de Huizi y se vuelve hacia sus acompañantes. Cuenta que un hombre de Ying tenía en la punta de la nariz una mancha de yeso fina como el ala de una mosca y pidió a un albañil, el maestro Shi, que se la quitara. El albañil hizo girar su azuela con un silbido y la mancha desapareció sin rozar la nariz, mientras el hombre de Ying permanecía de pie sin inmutarse. El príncipe Yuan de Song, al saberlo, mandó llamar al albañil para que repitiera la hazaña con él. «Antes podía hacerlo», respondió el albañil, «pero mi compañero murió hace tiempo». Zhuangzi concluye: «Desde que murió el maestro Hui, yo tampoco tengo compañero; no tengo con quién hablar». Es la página más afectuosa del libro hacia su gran adversario dialéctico, y una reflexión sobre la amistad como condición del pensamiento: la destreza del uno necesita la confianza inmóvil del otro.

Origen del relato: Zhuangzi, cap. 24 (misceláneo). Relato de escuela que presupone la muerte de Huizi antes que la de Zhuangzi.

Fuente: Giles, Herbert A. (trad.). Chuang Tzŭ: Mystic, Moralist, and Social Reformer. Londres: Bernard Quaritch, 1889. Texto íntegro en Wikisource (por capítulos) y en Project Gutenberg n.º 59709.

Tradición orals. IV a. C. (redacción)

La muerte de Hundun

El soberano del mar del Sur se llamaba Shu, «Repentino»; el del mar del Norte, Hu, «Súbito»; el del centro, Hundun, «Caos» o «Informe». Shu y Hu se encontraban a menudo en las tierras de Hundun, que los trataba con gran generosidad. Quisieron devolverle el favor y dijeron: «Todos los hombres tienen siete orificios para ver, oír, comer y respirar; solo él no tiene ninguno. Vamos a abrírselos». Cada día le perforaron uno, y al séptimo día Hundun murió. Con esta fábula, de apenas unas líneas, termina el último de los capítulos interiores. Es una de las imágenes más comentadas de la tradición: el elogio de lo indiferenciado frente a la manía de dar forma, la crítica de la bondad que impone sus propias medidas y, para muchos lectores, una advertencia sobre la civilización que destruye lo que pretende mejorar.

Origen del relato: Zhuangzi, cap. 7 (interior), pasaje final. Fábula mitológica literaria.

Fuente: Giles, Herbert A. (trad.). Chuang Tzŭ: Mystic, Moralist, and Social Reformer. Londres: Bernard Quaritch, 1889. Texto íntegro en Wikisource (por capítulos) y en Project Gutenberg n.º 59709.

Enseñanzas

Enseñanzas

Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.

Vagar libre y sin trabas (xiaoyao you)xiaoyao-you
Título del primer capítulo y emblema de todo el libro. Xiaoyao designa un movimiento despreocupado, sin meta, y you el vagar o deambular. El capítulo lo ilustra con el ave Peng, que necesita noventa mil li de viento para elevarse, y con la cigarra que se ríe de ella desde su rama: ambas dependen de algo, una del viento inmenso y otra del árbol cercano. Tampoco Liezi, que cabalga el viento, es del todo libre, porque aún depende de él. La libertad plena es la de quien «cabalga la verdad del cielo y la tierra» y no depende de nada; por eso «el hombre perfecto no tiene yo, el hombre espiritual no tiene mérito y el sabio no tiene nombre». No es una huida del mundo, sino una manera de estar en él sin quedar atrapado por fines, utilidades o reputaciones.

Capítulos interiores, sobre todo el 1; recogido por la filosofía del Misterio (Guo Xiang) como «cada cosa satisfecha en su propia naturaleza».

Fuente: Ziporyn, Brook (trad.). Zhuangzi: The Essential Writings, with Selections from Traditional Commentaries. Indianápolis: Hackett, 2009. ISBN 9780872209114.

Igualar las cosas (qiwu)qiwu
El segundo capítulo, Qiwu lun, puede leerse como «discurso sobre la igualdad de las cosas» o como «igualar los discursos sobre las cosas». Parte de las disputas entre confucianos y moístas: cada escuela llama «esto» (shi) a lo que la otra llama «no-esto» (fei). Zhuangzi muestra que esas valoraciones dependen de la posición del que habla, como «esto» y «aquello» dependen de dónde se está. No niega las distinciones, sino su carácter absoluto. El sabio «ilumina desde el cielo», se sitúa en el «eje del Camino» (daoshu), en el centro de un círculo desde el que puede responder a cada perspectiva sin quedar prisionero de ninguna, y practica el «esto que va con las cosas» (yinshi). Los intérpretes discuten si se trata de escepticismo, relativismo o una forma de perspectivismo que admite la validez local de cada punto de vista.

Capítulo 2 (interior), en diálogo crítico con la lógica moísta y con Hui Shi.

Fuente: Hansen, Chad. «Zhuangzi». En Edward N. Zalta (ed.), The Stanford Encyclopedia of Philosophy. Publicado el 17-12-2014; revisión sustancial del 24-03-2024.

La transformación de las cosas (wuhua)wuhua
Expresión con la que concluye el sueño de la mariposa: entre Zhou y la mariposa hay una diferencia, y el paso de una a otra es la «transformación de las cosas». El Zhuangzi concibe el mundo como un flujo incesante en el que cada ser es una fase pasajera de un proceso mayor. En el capítulo 6, el enfermo Zilai, a punto de morir, se pregunta en qué lo convertirá el gran Creador-Transformador: quizá en hígado de rata o en pata de insecto, y no se resiste. La consecuencia ética es la serenidad ante la muerte: si la vida y la muerte forman parte de la misma transformación, aferrarse a una forma concreta es tan absurdo como que el metal se empeñara en ser una espada famosa. La idea reaparece en el capítulo 18, con la muerte de la esposa y una cadena de metamorfosis de los seres.

Capítulos 2 y 6 (interiores) y 18 (exterior).

Fuente: Graham, A. C. (trad.). Chuang-tzŭ: The Seven Inner Chapters and Other Writings from the Book Chuang-tzŭ. Londres: George Allen & Unwin, 1981 (reimpr. Hackett, 2001, como Chuang-tzu: The Inner Chapters). ISBN 9780042990101.

Ayuno del corazón (xinzhai)xinzhai
En el capítulo 4, Yan Hui anuncia a Confucio que irá a reformar al joven y cruel señor de Wei. Confucio, convertido aquí en portavoz taoísta, le advierte que fracasará mientras actúe desde sus propios planes, y le prescribe el «ayuno del corazón» (o de la mente, xin). No se trata de abstenerse de vino y carne, como en el ayuno ritual, sino de unificar la voluntad: no escuchar con los oídos sino con el corazón, y no con el corazón sino con el qi, el aliento. El oído se detiene en lo que oye y la mente en lo que encaja con ella, pero el qi está vacío y espera a las cosas; el Camino se reúne en el vacío. Ese vacío es el ayuno del corazón. Yan Hui comprende entonces que antes de recibir la instrucción «estaba lleno de Hui», y que ahora ya no hay Hui. Es una de las primeras descripciones chinas de una disciplina interior de vaciamiento.

Capítulo 4 (interior); antecedente de las prácticas meditativas taoístas y de su lectura chan.

Fuente: Ziporyn, Brook (trad.). Zhuangzi: The Essential Writings, with Selections from Traditional Commentaries. Indianápolis: Hackett, 2009. ISBN 9780872209114.

Sentarse y olvidar (zuowang)zuowang
En el capítulo 6, Yan Hui cuenta a Confucio sus progresos: primero ha olvidado la benevolencia y la rectitud; después, los ritos y la música. Confucio le dice que no basta. Al fin Yan Hui anuncia que «se sienta y olvida». Confucio, desconcertado, le pregunta qué significa, y él responde: dejo caer miembros y cuerpo, expulso la agudeza de los sentidos y la inteligencia, me separo de la forma, me desprendo del saber y me hago uno con la Gran Comunicación; a esto llamo sentarse y olvidar. Confucio, invertido el papel de maestro, le pide ser su discípulo. El pasaje, con su secuencia de olvidos cada vez más radicales, inspiró a la tradición taoísta posterior un tratado entero (el Zuowang lun de Sima Chengzhen, siglo VIII) y es una referencia constante en el diálogo entre taoísmo y budismo chan.

Capítulo 6 (interior).

Fuente: Graham, A. C. (trad.). Chuang-tzŭ: The Seven Inner Chapters and Other Writings from the Book Chuang-tzŭ. Londres: George Allen & Unwin, 1981 (reimpr. Hackett, 2001, como Chuang-tzu: The Inner Chapters). ISBN 9780042990101.

La utilidad de lo inútil (wuyong zhi yong)wuyong-zhi-yong
Motivo que recorre el libro desde el primer capítulo, donde Huizi se queja de un árbol tan retorcido que ningún carpintero lo quiere, y Zhuangzi le responde que lo plante en el campo de la nada y se tumbe a su sombra: nadie lo talará. En el capítulo 4, un roble sagrado se aparece en sueños al carpintero Shi para explicarle que ha llegado a viejo precisamente por no servir para nada; el jorobado Shu se libra del reclutamiento y recibe limosnas. El capítulo 20 matiza la lección: un árbol se salva por inútil, pero el ganso que no sabe graznar es el que matan para la cena; Zhuangzi dice situarse «entre lo útil y lo inútil». La idea critica la medida de todo valor por su servicio al poder y defiende un espacio de vida que escape a la instrumentalización.

Capítulos 1 y 4 (interiores) y 20 (exterior).

Fuente: Watson, Burton (trad.). The Complete Works of Zhuangzi. Nueva York: Columbia University Press, 2013 (1.ª ed. The Complete Works of Chuang Tzu, 1968). ISBN 9780231164740.

Palabras de copa y palabras ajenas (zhiyan, yuyan)zhiyan
El capítulo 27, un prólogo tardío, describe el modo de escribir del libro. Nueve de cada diez palabras son yuyan, «palabras depositadas en otro»: se ponen en boca de personajes —Confucio, Laozi, el Emperador Amarillo, animales, tullidos— porque nadie cree a quien se elogia a sí mismo. Siete de cada diez son chongyan, «palabras de peso», atribuidas a ancianos respetados. Y las zhiyan, «palabras de copa», brotan cada día y se acomodan a todo, como una vasija ritual que se vuelca cuando está llena y se endereza vacía: un lenguaje que no fija posiciones, sino que se adapta a la situación. Esta teoría explica el carácter paradójico, humorístico y polifónico del Zhuangzi y su desconfianza ante el lenguaje, que culmina en la imagen de la nasa que se olvida cuando se ha cogido el pez.

Capítulos 27 y 26 (misceláneos), aplicados a todo el libro.

Fuente: Ziporyn, Brook (trad.). Zhuangzi: The Essential Writings, with Selections from Traditional Commentaries. Indianápolis: Hackett, 2009. ISBN 9780872209114.

Vídeos

Vídeos

Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.

  • Professor Michael Puett on Zhuangzi in Relation to Confucius

    Conferencia· EN· 2013· 44 min

    China X (HarvardX)Canal oficial

  • The Greatest Daoist Philosopher: Zhuangzi

    Conferencia· EN· 2021· 58 min

    Bryan Van Norden

  • Brook Ziporyn - Losing the Self in the Philosophy of Zhuangzi

    Conferencia· EN· 2017· 93 min

    School of History Tel Aviv UniversityCanal oficial

  • Finding a Way Together: Interpersonal Ethics in the Zhuāngzǐ

    Conferencia· EN· 2022· 106 min

    4TH SPACE Concordia UniversityCanal oficial

  • Zhuangzi and the Tragedy of Personal Freedom in Chinese History

    Conferencia· EN· 2021· 102 min

    Department of Classics & Religion UCalgaryCanal oficial

  • Zhuangzi In-Depth: Professor Edward Slingerland

    Entrevista· EN· 2020· 55 min

    George Thompson

  • Zhuangzi - The Sage of Uncertainty

    Análisis· EN· 2020· 24 min

    Let's Talk Religion

  • France culture - Du jour au lendemain - Notes sur Tchouang-Tseu de J.F. Billeter

    Entrevista· FR· 2011· 34 min

    EditionsAlliaCanal oficial

  • 《逍遥游》流传两千多年 里面到底藏着哪些人生道理?《百家讲坛》 崆峒论道 2 吾心安处

    Conferencia· ZH· 2026· 38 min

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  • 读懂庄子的《人间世》《百家讲坛》 崆峒论道 4 人间处世

    Conferencia· ZH· 2026· 38 min

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  • 老子与庄子 | 易中天讲先秦诸子百家争鸣 第六部《继往开来》| CCTV《百家讲坛》

    Conferencia· ZH· 2013· 38 min

    CCTV百家讲坛官方频道Canal oficial

  • Ding el cocinero Zhuang Zi

    Grabación de terceros· ES· 2016· 3 min

    Pilar Gonzalez EspañaCanal oficial

Galería

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Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.

Manuscritos

Manuscritos

Testimonios manuscritos y textos antiguos, con su custodio y sus condiciones de consulta.

  • ZH · Caracteres chinos (escritura regular) · Copias de época Tang (ss. VII–VIII)

    莊子 (fragmentos de Dunhuang)

    Testimonio conservado
    Fragmentos manuscritos que cubren aproximadamente doce capítulos de la edición de Guo Xiang
    Custodio
    British Library (Londres) y Bibliothèque nationale de France (París), entre otras colecciones
  • ZH · Caracteres chinos · Periodo Muromachi según la fuente consultada (datación pendiente de confirmar)

    莊子 (高山寺本)

    Testimonio conservado
    Manuscrito con siete secciones completas de los capítulos exteriores y misceláneos, emparentado con la edición comentada de Cheng Xuanying (s. VII)
    Custodio
    Kōzan-ji (Kioto)
  • ZH · Caracteres chinos (impresión xilográfica) · Dinastía Song (s. XIII según la ficha de Commons)

    莊子 (edición Song, 宋刊本)

    Testimonio conservado
    Edición impresa; la imagen conocida reproduce el comienzo del capítulo 19, «Dasheng»
    Custodio
    Seikadō Bunko (Tokio)
    Digitalización
    commons.wikimedia.org/wiki/File:Zhuangzi_Song_Ed…
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Relaciones

Relaciones

Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.

  • Recibió influencia de

    Laozi

    Sima Qian afirma que la doctrina de Zhuang Zhou «se remonta en lo esencial a las palabras de Laozi». En el propio libro, Lao Dan aparece como maestro de Confucio en varios capítulos exteriores; el capítulo 33 los presenta como corrientes distintas.

    Relación documentada

  • Discrepó de

    Confucio

    Según el Shiji, Zhuang Zhou atacó a los discípulos de Confucio. En el libro, Confucio es a veces objeto de burla y otras veces portavoz de ideas taoístas (caps. 4 y 6).

    Relación documentada

  • Se encontró con

    Hui Shi (Huizi)

    Amigo y adversario dialéctico; protagonista de varios diálogos del libro (caps. 1, 5, 17, 18, 24) y sus paradojas se enumeran en el capítulo 33. La relación solo está documentada por el propio Zhuangzi.

    Relación documentada

  • Influyó en

    Martin Buber

    Buber publicó en 1910 Reden und Gleichnisse des Tschuang-Tse, selección traducida con un epílogo sobre la enseñanza del Tao.

    Relación documentada

  • Influyó en

    Thomas Merton

    Merton publicó en 1965 The Way of Chuang Tzu, versiones libres elaboradas a partir de traducciones existentes.

    Relación documentada

  • Ideas afines a

    Huineng

    La crítica del lenguaje, el elogio de la espontaneidad y el humor paradójico del Zhuangzi forman parte del trasfondo chino del chan; la relación es de afinidad, no de influencia directa documentada.

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Dōgen

    Ambos piensan la realidad como transformación incesante y desconfían de los conceptos fijos; afinidad señalada por intérpretes modernos, no influencia documentada.

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Heráclito

    Comparación frecuente: el flujo de todas las cosas y la unidad de los contrarios. Sin contacto histórico.

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Diógenes de Sinope

    El rechazo del poder, la pobreza elegida y la burla de las convenciones acercan la figura literaria de Zhuangzi a la del cínico griego. Sin contacto histórico.

    Similitud identificada por análisis

Fuentes

Fuentes

Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.

  1. Wikidata, entidad Q47739 «Zhuang Zhou» (P31=Q5; 98 enlaces entre wikis; nombre nativo 莊子; nacimiento -369, muerte -288 con precisión de año). Entidad del libro: Q1074987 «Zhuangzi».
  2. Sima Qian. Shiji (Memorias históricas), juan 63, «Laozi Han Fei liezhuan», noticia sobre Zhuang Zhou. c. 94 a. C. Ed. Zhonghua shuju, Pekín, 1959.
  3. Graham, A. C. (trad.). Chuang-tzŭ: The Seven Inner Chapters and Other Writings from the Book Chuang-tzŭ. Londres: George Allen & Unwin, 1981 (reimpr. Hackett, 2001, como Chuang-tzu: The Inner Chapters). ISBN 9780042990101.
  4. Watson, Burton (trad.). The Complete Works of Zhuangzi. Nueva York: Columbia University Press, 2013 (1.ª ed. The Complete Works of Chuang Tzu, 1968). ISBN 9780231164740.
  5. Ziporyn, Brook (trad.). Zhuangzi: The Essential Writings, with Selections from Traditional Commentaries. Indianápolis: Hackett, 2009. ISBN 9780872209114.
  6. Hansen, Chad. «Zhuangzi». En Edward N. Zalta (ed.), The Stanford Encyclopedia of Philosophy. Publicado el 17-12-2014; revisión sustancial del 24-03-2024.
  7. Roth, Harold D. «Chuang tzu 莊子». En Michael Loewe (ed.), Early Chinese Texts: A Bibliographical Guide. Berkeley: Society for the Study of Early China / Institute of East Asian Studies, 1993, pp. 56–66.
  8. Liu Xiaogan. Classifying the Zhuangzi Chapters. Trad. de William E. Savage. Ann Arbor: Center for Chinese Studies, University of Michigan, 1994 (Michigan Monographs in Chinese Studies, 65).
  9. Klein, Esther. «Were there "Inner Chapters" in the Warring States? A New Examination of Evidence about the Zhuangzi». T'oung Pao 96, n.º 4/5 (2010): 299–369. doi:10.1163/156853210X546825.
  10. Giles, Herbert A. (trad.). Chuang Tzŭ: Mystic, Moralist, and Social Reformer. Londres: Bernard Quaritch, 1889. Texto íntegro en Wikisource (por capítulos) y en Project Gutenberg n.º 59709.
  11. Legge, James (trad.). The Texts of Taoism, partes I–II (The Writings of Kwang-ze). Sacred Books of the East, vols. XXXIX–XL. Oxford: Clarendon Press, 1891.
  12. Wieger, Léon (trad.). Les Pères du système taoïste: Lao-tzeu, Lie-tzeu, Tchoang-tzeu. Hien-hien: Imprimerie de Hien-hien, 1913. «Œuvre de Tchoang-tzeu» en Wikisource francés, por capítulos y en texto completo.
  13. 莊子 (recensión de Guo Xiang en 33 capítulos), texto chino en Wikisource, con índice de capítulos interiores, exteriores y misceláneos.
  14. Wikipedia en inglés. «Zhuangzi (book)», secciones «Textual history» y «Manuscripts» (Fuyang, Zhangjiashan, Dunhuang, manuscrito del Kōzan-ji). Consultado el 25-10-2026; usado solo como orientación y contrastado con Roth (1993).
  15. Ban Gu. Hanshu (Libro de los Han), juan 30, «Yiwen zhi» (catálogo bibliográfico), entrada «莊子五十二篇». c. 111 d. C.
  16. Mair, Victor H. (trad.). Wandering on the Way: Early Taoist Tales and Parables of Chuang Tzu. Nueva York: Bantam Books, 1994. ISBN 9780553374063.
  17. Billeter, Jean François. Leçons sur Tchouang-tseu. París: Allia, 2002. ISBN 9782844850805.
  18. Buber, Martin. Reden und Gleichnisse des Tschuang-Tse. Leipzig: Insel, 1910.
  19. Wilde, Oscar. «A Chinese Sage» (reseña de la traducción de Giles). The Speaker, 8 de febrero de 1890.
  20. Merton, Thomas. The Way of Chuang Tzu. Nueva York: New Directions, 1965 (reed. 2010, ISBN 9780811218511).
  21. Borges, Jorge Luis; Ocampo, Silvina; Bioy Casares, Adolfo (eds.). Antología de la literatura fantástica. Buenos Aires: Sudamericana, 1940 (incluye «Sueño de Chuang Tzu», en versión de los antólogos a partir de Giles).
  22. Editorial Kairós. Ficha de «Zhuang Zi. Maestro Chuang Tsé», trad. de Iñaki Preciado Idoeta (col. Clásicos), ISBN 9788472453357.
  23. Open Library: Elorduy, Carmelo (trad.), Chuang-Tzu: literato, filósofo y místico taoísta, Manila, East Asian Pastoral Institute, 1967; y Lao Tse, Chuang Tzu, Dos grandes maestros del taoísmo, ed. de Carmelo Elorduy, Madrid, Editora Nacional, 1977 (ISBN 9788427603912).
  24. Editorial Trotta. Ficha de «Los capítulos interiores de Zhuang Zi», trad. de Pilar González España y Jean Claude Pastor-Ferrer (col. Pliegos de Oriente), ISBN 9788481642391.
Titular de derechos
Obra en dominio público; cada traducción moderna pertenece a su traductor o editorial

Pendiente de confirmar

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  • Fechas de nacimiento y muerte (c. 369–286 a. C.) convencionales: no constan en ninguna fuente antigua; Wikidata da -369 y -288.
  • Sala de lectura: la traducción de James Legge (SBE XXXIX–XL, 1891) no está transcrita en Wikisource ni en Gutenberg como texto limpio separado; solo hay escaneos del volumen completo.
  • Sala de lectura: no hay traducción española del Zhuangzi en dominio público localizada en línea.
  • Manuscritos: confirmar con bibliografía especializada los fragmentos Han de Fuyang (Shuanggudui) y Zhangjiashan que menciona la bibliografía divulgativa, y la datación y la condición de Tesoro Nacional del manuscrito del Kōzan-ji (la fuente consultada lo sitúa en el periodo Muromachi). No se han incorporado como datos firmes.
  • Clasificación de los capítulos según Graham: verificada en líneas generales (interiores, escuela de Zhuangzi 17–22, primitivista 8–11, yangista 28–31, sincretista 12–15 y 33); la adscripción del capítulo 16 queda abierta.
  • Ediciones: ISBN de la traducción rusa de V. V. Maliavin y de ediciones en árabe e hindi no verificados; la edición de Elorduy de 1967 (Manila) consta en Open Library sin ISBN.
  • Vídeos: no se ha localizado una conferencia universitaria en español específica sobre Zhuangzi en canal institucional; se incluye la lectura de su traductora.
  • Comprobar en la colección del Museo Nacional del Palacio la datación del álbum 聖君賢臣全身像冊 (imagen principal).

Investigado el 2026-10-25