Filosofía presocrática
Heráclito
Ἡράκλειτος ὁ Ἐφέσιος
c. 535 a. C. – c. 475 a. C.Persona históricamente documentada
Filósofo de Éfeso (c. 535–475 a. C.) que escribió un solo libro, perdido, del que quedan unas ciento treinta frases citadas por otros autores. Enseñó que un lógos común gobierna todas las cosas, que los contrarios forman una unidad en tensión y que el mundo es un fuego siempre vivo que se enciende y se apaga según medida. Llamado «el Oscuro» por su estilo oracular, su biografía antigua es casi toda leyenda deducida de sus propios fragmentos.
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Heráclito, de Johannes Moreelse · Public domain
En sus palabras
«Este lógos, que es siempre, los hombres no lo comprenden, ni antes de oírlo ni después de haberlo oído por primera vez; pues, aunque todo sucede según este lógos, parecen inexpertos cuando se ponen a prueba con palabras y obras como las que yo expongo, distinguiendo cada cosa según su naturaleza y mostrando cómo es. A los demás hombres se les escapa lo que hacen despiertos, igual que olvidan lo que hacen dormidos.»DK 22 B1, transmitido por Sexto Empírico, Contra los matemáticos VII 132; Aristóteles (Retórica III 5) lo cita como comienzo del libro. Griego: Diels-Kranz; inglés: John Burnet, Early Greek Philosophy (1908), fr. 2 de la numeración de Bywater; español: traducción propia.
Biografía
6 min de lectura
El Oscuro de Éfeso
De Heráclito no se conserva ninguna obra completa. Escribió un solo libro en prosa jonia, que todavía circulaba en época helenística y que después se perdió; lo que hoy leemos son unas ciento treinta frases breves que otros autores citaron, unas veces al pie de la letra y otras de memoria, a lo largo de más de mil años: Platón y Aristóteles, Plutarco, Sexto Empírico, Marco Aurelio, Clemente de Alejandría, Hipólito de Roma, Diógenes Laercio, Estobeo. Desde la edición de Hermann Diels (1903) se citan por un número precedido de la sigla DK 22 B. Tienen la forma del oráculo y de la sentencia, y la Antigüedad ya las encontró difíciles: Timón de Fliunte lo llamó «el que habla en enigmas», y la tradición posterior lo apodó «el Oscuro».
Éfeso hacia el año 500
Diógenes Laercio, que escribe en el siglo III d. C. siguiendo la cronología de Apolodoro, lo hace hijo de Blisón —o de Heracón, según otros— y sitúa su madurez en la 69.ª olimpiada (504–501 a. C.). Esa fecha es una convención de los cronógrafos antiguos, que colocaban el apogeo de un autor hacia los cuarenta años, y permite situar su nacimiento hacia el 540–535 a. C. Su ciudad era una de las grandes polis jonias de la costa de Asia Menor, sometida a Persia desde mediados del siglo VI y célebre por el santuario de Ártemis, uno de los mayores templos del mundo griego. Que Heráclito nombre en pasado a Pitágoras y a Jenófanes, y que Parménides parezca responderle, confirma una cronología a caballo entre los siglos VI y V.
Casi todo lo demás es dudoso. Antístenes de Rodas, citado por Diógenes, cuenta que pertenecía a la familia real de Éfeso y que cedió a su hermano el título de basileus, que en su tiempo conservaba funciones religiosas y honoríficas. John Burnet consideró que es quizá el único dato de su vida que puede aceptarse; el resto, como se verá, son historias deducidas de sus propias frases.
Un libro en el templo
Según Diógenes, su libro trataba «de la naturaleza» y estaba dividido en tres discursos —sobre el universo, sobre la política y sobre la teología—; lo depositó en el templo de Ártemis y lo escribió a propósito de forma oscura, para que solo los capaces se acercaran a él. Ni el título ni la división son seguros: los antiguos lo citaban también como «Las Musas» o como «timón certero para el rumbo de la vida», y el reparto en tres partes refleja probablemente la organización que le dieron sus comentaristas. Lo que sí muestran los fragmentos es un estilo deliberado, de frases simétricas, juegos de palabras y paradojas, a imagen del dios de Delfos, que «ni dice ni oculta, sino que da señales» (B93).
Contra los sabios y contra su ciudad
Heráclito habla con desdén de casi todos. La mucha erudición no enseña a tener entendimiento, escribe: si lo hiciera, se lo habría enseñado a Hesíodo, a Pitágoras, a Jenófanes y a Hecateo (B40). Homero merece ser expulsado de los certámenes y azotado, y Arquíloco también (B42); Hesíodo, maestro de la mayoría, no sabía que el día y la noche son uno (B57). Tampoco perdona a sus conciudadanos: los efesios harían bien en ahorcarse todos los adultos y dejar la ciudad a los muchachos, porque desterraron a Hermodoro, el mejor de ellos (B121). A esa voz aristocrática, para la que uno vale por diez mil si es el mejor (B49), corresponde una ética exigente: el pueblo debe luchar por la ley como por su muralla (B44).
Lo que enseñan los fragmentos
El centro de su pensamiento es el lógos, palabra que en griego significa a la vez discurso, cuenta y proporción. El fragmento que probablemente abría el libro (B1) afirma que este lógos es siempre, pero que los hombres no lo comprenden ni antes ni después de oírlo y viven como dormidos. Escuchando no al autor sino al lógos, dice B50, es sabio reconocer que todas las cosas son una. Esa unidad no es quietud, sino tensión de contrarios: lo que discrepa concuerda consigo mismo, como el arco y la lira (B51); el camino hacia arriba y hacia abajo es uno y el mismo (B60); la guerra es padre de todas las cosas (B53) y la justicia es discordia (B80). El mundo, el mismo para todos, no lo hizo ningún dios ni ningún hombre: fue, es y será fuego siempre vivo, que se enciende y se apaga según medida (B30).
La imagen del río procede de ahí. A quienes entran en los mismos ríos les llegan aguas siempre distintas (B12): el río permanece porque el agua cambia. Platón resumió la doctrina con la fórmula «todo se mueve y nada permanece» (Crátilo 402a), y la tradición la convirtió en el lema panta rhei, que no figura en ningún fragmento. Desde G. S. Kirk (1954), muchos especialistas sostienen que el flujo universal es una lectura platónica y que Heráclito subrayaba más bien la estabilidad que nace del cambio medido; otros, como Daniel W. Graham, defienden que el flujo sí formaba parte de su doctrina. El alma ocupa un lugar propio: sus límites no se encuentran aunque se recorra todo camino, tan hondo es su lógos (B45); el alma seca es la más sabia (B118); y el propio Heráclito escribe: «me he buscado a mí mismo» (B101).
La leyenda
Diógenes Laercio recoge una biografía novelesca. Heráclito se habría negado a dar leyes a los efesios y se habría retirado al templo de Ártemis a jugar a las tabas con los niños; misántropo, vivió en los montes alimentándose de hierbas, enfermó de hidropesía, preguntó en enigma a los médicos si sabrían convertir la lluvia en sequía y, como no le entendieron, se cubrió de estiércol para secarse al calor. Murió a los sesenta años; según Hermipo fue enterrado en el ágora, y según Neantes de Cícico, irreconocible bajo el estiércol, lo devoraron los perros. Burnet y, con más detalle, Ava Chitwood han mostrado que estas historias se fabricaron a partir de los fragmentos: la muerte del alma que se vuelve agua (B36) produjo la hidropesía; los cadáveres que deben arrojarse antes que el estiércol (B96), el estiércol; el tiempo como un niño que juega (B52), las tabas.
Otra tradición, de origen helenístico y difundida por Séneca, Juvenal y Luciano, lo convirtió en el filósofo que llora ante la necedad humana, frente a Demócrito, que ríe; el Renacimiento y el Barroco hicieron de la pareja un motivo pictórico. Son también tardías las nueve cartas que circularon con su nombre, entre ellas la respuesta al rey Darío en la que declina acudir a su corte: proceden de ambientes cínicos de los siglos I a. C. y I d. C. Más fiable es la escena que cuenta Aristóteles: a unos visitantes que dudaban en entrar al verlo calentándose junto al horno, les dijo que pasaran, porque también allí había dioses.
Herencia
Su influencia fue inmediata y duradera. Aristóteles cuenta que Platón trató en su juventud a Crátilo, heracliteano radical, y que de él tomó la convicción de que lo sensible fluye siempre; los estoicos hicieron del fuego y del lógos el centro de su física, y Cleantes escribió una explicación de su libro. Los autores cristianos lo citaron unas veces para elogiarlo y otras para combatirlo: gracias a Hipólito de Roma, que lo presentó como la fuente de la herejía de Noeto, conocemos muchos de los fragmentos principales. En la época moderna, Hegel afirmó que no había frase de Heráclito que no hubiera acogido en su Lógica; Nietzsche lo admiró; Heidegger le dedicó sus cursos de 1943 y 1944 y un seminario con Eugen Fink en 1966–1967. Sigue siendo el presocrático más leído, quizá porque sus frases, sueltas y pulidas, invitan a cada época a reconocerse en ellas.
Fuentes: Jung, Carl Gustav. Psychologische Typen. Rascher, Zúrich, 1921, cap. XI, «Definiciones», s. v. «Enantiodromie». · Diógenes Laercio. Vidas y opiniones de los filósofos ilustres, libro IX, 1–17 (Heráclito), y II 22, VII 174, s. III d. C. Trad. inglesa de C. D. Yonge, Bohn, Londres, 1853 (Project Gutenberg n.º 57342); trad. inglesa de R. D. Hicks, Loeb Classical Library, 1925 (Wikisource). · Diels, Hermann y Kranz, Walther. Die Fragmente der Vorsokratiker, 6.ª ed., 3 vols. Weidmann, Berlín, 1951–1952; cap. 22 (Heraklit), A (testimonios) y B (fragmentos 1–126, más los dudosos y espurios). Texto griego de los fragmentos B consultado en la transcripción de Wikisource en griego. · Kirk, G. S., Raven, J. E. y Schofield, M. The Presocratic Philosophers: A Critical History with a Selection of Texts, 2.ª ed. Cambridge University Press, Cambridge, 1983, cap. VI (Heraclitus of Ephesus). Trad. esp. de Jesús García Fernández, Los filósofos presocráticos, Gredos, Madrid, 1987. · Kahn, Charles H. The Art and Thought of Heraclitus: An Edition of the Fragments with Translation and Commentary. Cambridge University Press, Cambridge, 1979.
Cronología
La vida, año a año
Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.
c. 535 a. C.0 añosÉfeso (Jonia)
Nacimiento
Nace en Éfeso, hijo de Blisón (o de Heracón, según otros). La fecha se deduce de la madurez que Apolodoro fija en la 69.ª olimpiada; Wikidata registra 535 a. C. Los años anteriores a nuestra era se expresan en negativo.
ProbableDiógenes Laercio. Vidas y opiniones de los filósofos ilustres, libro IX, 1–17 (Heráclito), y II 22, VII 174, s. III d. C. Trad. inglesa de C. D. Yonge, Bohn, Londres, 1853 (Project Gutenberg n.º 57342); trad. inglesa de R. D. Hicks, Loeb Classical Library, 1925 (Wikisource).
Después de su muerte
- c. 385 a. C.Platón, «Crátilo»
- c. 260 a. C.Cleantes comenta su libro
- c. 225 a. C.Hipólito cita sus fragmentos
- 1877Edición de Bywater
- 1903Diels fija la numeración
- 1943Heidegger dicta sus cursos sobre Heráclito
- 1979«The Art and Thought of Heraclitus»
c. 535 a. C. · 0 años
Nacimiento
Nace en Éfeso, hijo de Blisón (o de Heracón, según otros). La fecha se deduce de la madurez que Apolodoro fija en la 69.ª olimpiada; Wikidata registra 535 a. C. Los años anteriores a nuestra era se expresan en negativo.
Probable
c. 504 a. C. · 31 años
Madurez («acmé») según Apolodoro
Diógenes Laercio (IX 1), siguiendo la cronología de Apolodoro, sitúa su madurez en la 69.ª olimpiada (504–501 a. C.), en tiempos de Darío I.
Tradición
c. 500 a. C.
Cesión del título real
Según Antístenes de Rodas (en Diógenes Laercio IX 6), cede a su hermano el título de basileus, con funciones religiosas. Fecha desconocida; Burnet lo considera el dato biográfico más verosímil.
Tradición
499 a. C.
Revuelta jonia
Las ciudades jonias se sublevan contra Persia (499–494 a. C.); Éfeso queda en la órbita persa. Es el marco político de las tensiones civiles que reflejan sus fragmentos.
Documentado
c. 490 a. C.
Destierro de Hermodoro
Los efesios destierran a su amigo Hermodoro, «el mejor de ellos», y Heráclito los increpa (B121). La fecha es desconocida: Zeller la situaba después del 478 a. C. y Burnet la creía posible bajo dominio persa.
Discutido
c. 480 a. C.
El libro depositado en el Artemisio
Según Diógenes Laercio (IX 6), deposita su libro en el templo de Ártemis. La noticia es tardía, aunque la dedicación de escritos en santuarios era una práctica conocida.
Tradición
c. 475 a. C. · 60 años
Muerte
Muere hacia los sesenta años, según Diógenes Laercio (IX 3). Las circunstancias (hidropesía, estiércol, perros) son legendarias y se derivan de sus fragmentos.
Tradición
c. 385 a. C.
Platón, «Crátilo»
Platón atribuye a Heráclito que «todo se mueve y nada permanece» y que no se puede entrar dos veces en el mismo río (402a); Aristóteles cuenta que Platón trató de joven al heracliteano Crátilo.
Probable
c. 260 a. C.
Cleantes comenta su libro
El estoico Cleantes escribe unas «Explicaciones de Heráclito» en cuatro libros (Diógenes Laercio VII 174); los estoicos adoptan el fuego y el lógos.
Documentado
c. 225 a. C.
Hipólito cita sus fragmentos
En la «Refutación de todas las herejías» (IX 9–10), Hipólito de Roma transcribe una serie de fragmentos (B1, B50–B67) para mostrar que la herejía de Noeto procede de Heráclito.
Documentado
1877
Edición de Bywater
Ingram Bywater publica «Heracliti Ephesii reliquiae», primera edición crítica moderna de referencia.
Documentado
1903
Diels fija la numeración
Hermann Diels publica «Die Fragmente der Vorsokratiker»; su numeración, revisada por Walther Kranz (5.ª ed., 1934–1937; 6.ª, 1951–1952), es la que se usa hoy (DK 22 B).
Documentado
1943
Heidegger dicta sus cursos sobre Heráclito
Martin Heidegger dedica a Heráclito los cursos de los semestres de verano de 1943 y 1944; en el invierno de 1966–1967 dirige con Eugen Fink un seminario sobre sus fragmentos.
Documentado
1979
«The Art and Thought of Heraclitus»
Charles H. Kahn publica una edición comentada que reordena los fragmentos y defiende la unidad literaria y la ambigüedad deliberada del libro.
Documentado
Obras
Obras esenciales
Las obras sin las que no se entiende su legado.

Obra escrita · c. 500 a. C.
Sobre la naturaleza (libro perdido)
Περὶ φύσεως (título convencional)
Libro en prosa jonia, escrito hacia el 500 a. C. y depositado, según la tradición, en el templo de Ártemis de Éfeso. Se leyó y comentó durante siglos —Teofrasto, Cleantes, Esfero y varios gramáticos lo explicaron— y se perdió en la Antigüedad tardía. Su contenido se reconstruye a partir de unas ciento treinta citas: la doctrina del lógos común, la unidad y tensión de los contrarios, el fuego siempre vivo que se enciende y se apaga según medida, el alma y su profundidad, la crítica de Homero, Hesíodo y Pitágoras, la religión de los misterios y la vida política de Éfeso. El orden original de las frases es desconocido; cada editor propone el suyo.
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Edición crítica · 1903
Fragmentos (Diels-Kranz 22 B 1–126)
Ἡρακλείτου ἀποσπάσματα (DK 22 B)
El corpus de citas literales que la filología moderna atribuye a Heráclito, unas 125 frases agrupadas como DK 22 B, junto a los testimonios indirectos (DK 22 A). Proceden de autores que las citaron con sus propios fines: Hipólito de Roma (que transmite B1 y la serie B50–B67), Clemente de Alejandría, Plutarco, Sexto Empírico, Diógenes Laercio, Estobeo, Marco Aurelio, Porfirio, Orígenes y otros. Cada cita plantea problemas de delimitación —dónde termina la frase de Heráclito y empieza la paráfrasis— y de dialecto. Las ediciones posteriores (Marcovich 1967, Kahn 1979, Mouraviev 1999–2011, Laks y Most 2016) reordenan el material, pero la referencia DK sigue siendo universal.
7 ediciones · amazon.com
Frases
Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.
Este lógos, que es siempre, los hombres no lo comprenden, ni antes de oírlo ni después de haberlo oído por primera vez; pues, aunque todo sucede según este lógos, parecen inexpertos cuando se ponen a prueba con palabras y obras como las que yo expongo, distinguiendo cada cosa según su naturaleza y mostrando cómo es. A los demás hombres se les escapa lo que hacen despiertos, igual que olvidan lo que hacen dormidos.τοῦ δὲ λόγου τοῦδ᾽ ἐόντος ἀεὶ ἀξύνετοι γίνονται ἄνθρωποι καὶ πρόσθεν ἢ ἀκοῦσαι καὶ ἀκούσαντες τὸ πρῶτον· γινομένων γὰρ πάντων κατὰ τὸν λόγον τόνδε ἀπείροισιν ἐοίκασι, πειρώμενοι καὶ ἐπέων καὶ ἔργων τοιούτων, ὁκοίων ἐγὼ διηγεῦμαι κατὰ φύσιν διαιρέων ἕκαστον καὶ φράζων ὅκως ἔχει· τοὺς δὲ ἄλλους ἀνθρώπους λανθάνει ὁκόσα ἐγερθέντες ποιοῦσιν, ὅκωσπερ ὁκόσα εὕδοντες ἐπιλανθάνονται.
VerificadaDK 22 B1, transmitido por Sexto Empírico, Contra los matemáticos VII 132; Aristóteles (Retórica III 5) lo cita como comienzo del libro. Griego: Diels-Kranz; inglés: John Burnet, Early Greek Philosophy (1908), fr. 2 de la numeración de Bywater; español: traducción propia.
Citas apócrifas o de atribución discutida (5)
«Todo fluye (panta rhei).»
La fórmula no aparece en ningún fragmento. Resume la lectura platónica de Heráclito («todo se mueve y nada permanece», Crátilo 402a) y la expresión literal πάντα ῥεῖ procede de comentaristas tardíos como Simplicio. Muchos especialistas creen que Heráclito subrayaba la estabilidad que resulta del cambio medido, no el flujo universal.
«Ningún hombre se baña dos veces en el mismo río, porque ni el río ni el hombre son los mismos.»
Ampliación moderna que combina B12, B91 y el discutido B49a («entramos y no entramos en los mismos ríos, somos y no somos»). La segunda mitad, sobre el hombre que ya no es el mismo, no figura en ninguna fuente antigua.
«Lo único constante es el cambio.»
Muy difundida en libros de empresa y redes sociales. No tiene fuente antigua; es una paráfrasis moderna del tópico del flujo.
«El alma se tiñe del color de sus pensamientos.»
Se atribuye a Heráclito con frecuencia, pero es de Marco Aurelio, Meditaciones V 16, seis siglos posterior.
«De cada cien hombres, diez no deberían estar allí, ochenta son solo blancos, nueve son los verdaderos combatientes… y uno es un guerrero.»
Circula en ambientes militares y en internet con el nombre de Heráclito. No aparece en ninguna colección de fragmentos ni en ningún autor antiguo.
Últimas palabras
No existen registros verificables de sus últimas palabras.
No se conserva ningún registro de sus últimas palabras. Diógenes Laercio (IX 3) solo transmite el enigma que habría planteado a los médicos —si sabrían convertir un aguacero en sequía— dentro de un relato de su muerte que la crítica considera derivado de sus propios fragmentos (B36).
Fuente: Diógenes Laercio. Vidas y opiniones de los filósofos ilustres, libro IX, 1–17 (Heráclito), y II 22, VII 174, s. III d. C. Trad. inglesa de C. D. Yonge, Bohn, Londres, 1853 (Project Gutenberg n.º 57342); trad. inglesa de R. D. Hicks, Loeb Classical Library, 1925 (Wikisource).
Preguntar
Lo que su obra responde
Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.
¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?
Un lógos común y un fuego siempre vivo que ningún dios hizo
Un Absoluto impersonalLo dice expresamente
Para Heráclito lo último es el lógos, la medida según la cual todo sucede, y el fuego siempre vivo que se enciende y se apaga según medida. El fragmento B30 niega expresamente que el cosmos lo hiciera ninguno de los dioses ni de los hombres: fue siempre, es y será. Lo divino no tiene aquí rostro de artesano ni de padre. Sin embargo, Heráclito no prescinde del lenguaje religioso: B32 dice que lo uno, lo único sabio, no quiere y quiere ser llamado con el nombre de Zeus, y B67 llama dios a la unidad de los contrarios, día y noche, invierno y verano, guerra y paz. Es un principio impersonal e inteligente que el nombre tradicional del dios solo designa a medias.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?
El alma no tiene límites: su medida es el lógos común
El Ser es lo AbsolutoSe deduce de su doctrina
Heráclito dice de sí mismo que se ha buscado (B101) y que a todos los hombres les es dado conocerse y ser sensatos (B116). Pero lo que encuentra al buscarse no es una interioridad privada: los límites del alma no los hallarías aunque recorrieras todos los caminos, tan profundo es su lógos (B45). Ese lógos es común a todos, como común es el pensar (B113), y el error de la mayoría consiste en vivir como si tuviera un entendimiento propio (B2). El alma es además de naturaleza ígnea y cambiante: nace del agua y muere en agua (B36). Su obra sugiere que lo más hondo del yo coincide con la medida que rige el cosmos, aunque nunca formula una identidad.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Por qué sufrimos?
La enfermedad hace dulce la salud: sufre quien no comprende el lógos
La ignorancia de lo que somosSe deduce de su doctrina
Heráclito no dedica un fragmento a la causa del sufrimiento, pero su obra permite reconstruir una actitud. Los contrarios son inseparables: la enfermedad hace agradable la salud, el hambre la saciedad, el cansancio el descanso (B111), y no sería mejor para los hombres que les ocurriera todo lo que desean (B110). Para el dios todo es bello, bueno y justo; son los hombres los que han tenido unas cosas por injustas y otras por justas (B102). La guerra misma es común y la justicia es discordia (B80). El dolor nace, pues, de una visión parcial: de quienes no comprenden el lógos aunque todo sucede según él (B1) y viven como dormidos.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué ocurre después de la muerte?
Al morir aguardan cosas que los hombres no esperan ni imaginan
Silencio o reservaSe deduce de su doctrina
Heráclito habla de la muerte en varios fragmentos, siempre en su estilo enigmático, y ninguno ofrece una descripción del más allá. B27 dice que a los hombres, al morir, les aguardan cosas que no esperan ni imaginan; B62, que inmortales y mortales viven la muerte unos de otros; B36 inserta el alma en el ciclo de los elementos, pues para las almas es muerte volverse agua. B25 promete mayores suertes a las muertes más grandes, quizá las de los caídos en combate. El conjunto sugiere que la muerte es una transformación más dentro del flujo regido por el lógos, y que lo que viene después no corresponde a las expectativas habituales; no permite afirmar una supervivencia personal ni negarla.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?
Lo sabio es uno: conocer el pensamiento que gobierna todo a través de todo
Por el conocimiento directoSe deduce de su doctrina
Heráclito no habla de salvación, sino de despertar. Los hombres viven como dormidos, sin comprender el lógos aunque todo suceda según él (B1), y cada uno se vuelve hacia un mundo propio. Lo sabio, dice B41, es una sola cosa: conocer el pensamiento que gobierna todas las cosas a través de todas. Esa comprensión no la da la mucha erudición, que no enseñó a Hesíodo ni a Pitágoras (B40), sino escuchar al lógos y convenir en que todo es uno (B50). B112 une conocimiento y conducta: pensar bien es la mayor virtud, y la sabiduría consiste en decir la verdad y obrar según la naturaleza, escuchándola. Lo que libera es comprender la medida común.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Hace falta un maestro?
No a mí, sino al lógos: la erudición ajena no da entendimiento
Ninguna autoridad espiritualLo dice expresamente
Heráclito es quizá el pensador griego más hostil a la autoridad de los sabios reconocidos. La mucha erudición no enseña a tener entendimiento, dice B40; si no, se lo habría enseñado a Hesíodo, a Pitágoras, a Jenófanes y a Hecateo. Homero merecería ser expulsado de los certámenes y azotado, y Hesíodo, maestro de los más, no sabía que el día y la noche son uno. Ni siquiera reclama autoridad para sí: es sabio, escuchando no a él sino al lógos, convenir en que todo es uno (B50). Y frente a cualquier escuela opone su propio método: me he buscado a mí mismo (B101). Nadie puede comprender por otro el lógos que es común a todos.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Es real el mundo?
Fuego siempre vivo que se enciende y se apaga según medida
Orden natural en transformaciónLo dice expresamente
Para Heráclito el mundo es real y está en perpetua transformación. B30 lo describe como un fuego siempre vivo que se enciende y se apaga según medida, que nadie hizo y que siempre fue, es y será. A los que entran en los mismos ríos les fluyen encima aguas distintas (B12): la identidad de las cosas se mantiene a través del cambio, como la del río. Los contrarios están unidos en tensión, como en el arco y la lira (B51), y la guerra es padre de todas las cosas (B53). Pero el flujo no es caos: el sol no rebasará sus medidas (B94). Lo real es el curso cambiante de las cosas, ordenado por un lógos al que el sabio se acompasa.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué es el amor?
Ningún fragmento habla del amor; la fuerza que une es la tensión
No se pronunció
Entre los fragmentos conservados de Heráclito no hay ninguno dedicado al amor, ni erótico ni como benevolencia. Lo que une las cosas en su obra no es la atracción, sino la tensión de contrarios: lo que difiere concuerda consigo mismo, armonía de tensiones opuestas, como la del arco y la lira (B51). La guerra es padre de todos (B53) y la justicia es discordia (B80). Heráclito incluso reprocha a Homero haber deseado que la discordia desapareciera de entre dioses y hombres, pues sin ella no habría armonía (A22). Sería forzado extraer de aquí una doctrina del amor; lo más cercano es la armonía oculta, que vale más que la manifiesta (B54).
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Somos libres o está todo determinado?
El carácter es para el hombre su destino
Destino y responsabilidadLo dice expresamente
El fragmento más citado de Heráclito sobre esta cuestión es B119: el carácter es para el hombre su destino, su dáimon. La frase puede leerse en dos sentidos que no se excluyen: el destino de cada uno no es una potencia ajena, sino que se identifica con su modo de ser; y, a la vez, ese carácter funciona como una fuerza que lo conduce. Por otra parte, Heráclito afirma que todo sucede según el lógos (B1) y por discordia y necesidad (B80), y que el sol no rebasará sus medidas, pues las Erinias, ayudantes de la Justicia, lo descubrirían (B94). Hay un orden que todo lo rige, pero el centro de gravedad del destino humano está en la conducta.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Para qué meditar u orar?
Rezar a las estatuas es hablar con las paredes: hay que comprender el lógos
Ver la realidad tal como esSe deduce de su doctrina
Heráclito critica con dureza las formas religiosas de su tiempo. Los que se purifican manchándose con sangre son como quien, tras pisar el barro, quisiera lavarse con barro; y rezan a las estatuas como si alguien conversara con las casas, sin conocer a los dioses ni a los héroes (B5). Los ritos mistéricos, tal como se practican, son impíos (B14). Lo que propone en su lugar es una forma de atención: escuchar al lógos y no a él (B50), despertar del sueño en que viven los más (B1) y buscarse a uno mismo (B101). La finalidad no es obtener favores, sino ver lo que hay, el lógos común que la naturaleza, amiga de ocultarse, esconde.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Puede la razón conocer lo último?
La naturaleza ama ocultarse; el lógos es común, pero pocos lo comprenden
Conocimiento esotéricoSe deduce de su doctrina
Heráclito cree que el lógos puede comprenderse —es común a todos, como lo es el pensar (B113)—, pero que casi nadie lo hace. La naturaleza ama ocultarse (B123), la armonía invisible vale más que la visible (B54), y el señor del oráculo de Delfos ni dice ni oculta, sino que da señales (B93), igual que su propio estilo enigmático, que le valió el sobrenombre de «el Oscuro». Los ojos y los oídos son malos testigos para quien tiene alma bárbara (B107), y la mucha erudición no da entendimiento (B40). Si no se espera lo inesperado, no se hallará (B18). Lo último es accesible, pero exige descifrar los signos; la verdad está a la vista, escondida para quien no sabe mirar.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Retirarse del mundo o transformarlo?
El pueblo debe luchar por la ley como por su muralla
Ordenar la sociedadLo dice expresamente
La biografía antigua cuenta que Heráclito renunció a la realeza hereditaria en favor de su hermano, se negó a dar leyes a Éfeso y acabó viviendo en los montes, alimentándose de hierbas. Pero estas anécdotas, transmitidas por Diógenes Laercio, se consideran en buena parte deducciones de sus fragmentos. Los propios fragmentos hablan de otro modo: el pueblo debe luchar por la ley como por la muralla (B44); quienes hablan con inteligencia deben apoyarse en lo común a todos, como la ciudad en su ley, y con mucha más fuerza, pues todas las leyes humanas se nutren de una sola, la divina (B114). La sabiduría tiene, pues, una dimensión cívica: la ley justa refleja el lógos.
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Afinidades y tensiones
Afinidades y tensiones
Calculadas pregunta a pregunta a partir de sus posturas. El porqué de cada coincidencia o choque, al pulsar.
Piensa parecido a

Baruch Spinoza
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?

Gauḍapāda
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?

Aristóteles
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Qué ocurre después de la muerte? · ¿Es real el mundo?

Laozi
Coinciden en: ¿Qué ocurre después de la muerte? · ¿Es real el mundo? · ¿Retirarse del mundo o transformarlo?
Piensa distinto de

Chaitanya Mahaprabhu
Chocan en: ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Hace falta un maestro?

Al-Ghazali
Chocan en: ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Hace falta un maestro?

Dōgen
Chocan en: ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Hace falta un maestro?

Rumi
Chocan en: ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Hace falta un maestro?
Anécdotas y relatos
Anécdotas y relatos
Testimonioc. 500 a. C. (incierto)
«También aquí hay dioses»
Origen del relato: Aristóteles, Partes de los animales I 5, 645a17–23, que lo introduce con un «se dice». Es el testimonio más antiguo de una anécdota sobre Heráclito y no procede de la tradición biográfica tardía, aunque Aristóteles escribe siglo y medio después.
Disputadoc. 500 a. C.
El rey que cedió el trono
Origen del relato: Diógenes Laercio IX 6, citando las «Sucesiones» de Antístenes de Rodas (s. II a. C.). Estrabón (XIV 1.3) confirma que los descendientes de Androclo, fundador de Éfeso, conservaban el título real y sus honores.
No verificablec. 490–480 a. C. (tradicional)
Las tabas en el templo de Ártemis
Origen del relato: Diógenes Laercio IX 2–3 (s. III d. C.), sin fuente nombrada. Burnet (Early Greek Philosophy, § 63, n. 324) y Chitwood (Death by Philosophy, 2004) muestran cómo la tradición biográfica derivó estas escenas de los fragmentos.
No verificables. V a. C. (tradicional)
El buceador de Delos
Origen del relato: Diógenes Laercio II 22 (vida de Sócrates, citando a Aristón) y IX 11–12 (citando a Seleuco el gramático y a Crotón). No figura en Platón ni en Jenofonte.
Disputadoc. 475 a. C. (tradicional)
La muerte bajo el estiércol
Origen del relato: Diógenes Laercio IX 3–5, con las versiones de Hermipo, Neantes, Aristón e Hipóboto. Ava Chitwood (Death by Philosophy, 2004) y antes Burnet mostraron que la historia se construye con sus fragmentos: el agua que es muerte del alma (B36), los cadáveres más desechables que el estiércol (B96), el desprecio de los médicos (B58). Las versiones se contradicen entre sí.
Fuente: Chitwood, Ava. Death by Philosophy: The Biographical Tradition in the Life and Death of the Archaic Philosophers Empedocles, Heraclitus, and Democritus. University of Michigan Press, Ann Arbor, 2004.
No verificabletópico helenístico y romano
El filósofo que llora
Origen del relato: Séneca, De ira II 10.5 y De la tranquilidad del ánimo 15.2; Juvenal, Sátiras X 28–32; Luciano, Subasta de vidas 13–14. La palabra «melancolía» procede de Teofrasto según Diógenes Laercio IX 6. Es un tópico literario, no un dato biográfico.
Fuente: Séneca. De ira II 10.5 y De tranquillitate animi 15.2; Juvenal, Sátiras X 28–32; Luciano, Subasta de vidas 13–14 (el tópico de Heráclito que llora y Demócrito que ríe).
Disputadoc. 500 a. C. (tradicional)
El libro depositado en el templo
Origen del relato: Diógenes Laercio IX 6; Teofrasto citado en el mismo lugar. Kahn (1979) y Burnet discuten la noticia sin descartarla del todo.
Enseñanzas
Enseñanzas
Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.
Lógoslogos
Concepto central del libro, presente en B1, B2, B45, B50, B72 y B115.
Fuente: Kahn, Charles H. The Art and Thought of Heraclitus: An Edition of the Fragments with Translation and Commentary. Cambridge University Press, Cambridge, 1979.
Unidad de los contrariosunidad-de-los-contrarios
Doctrina transmitida sobre todo por Hipólito (B51–B67), que la relaciona con la teología de Noeto.
Fuente: Kirk, G. S., Raven, J. E. y Schofield, M. The Presocratic Philosophers: A Critical History with a Selection of Texts, 2.ª ed. Cambridge University Press, Cambridge, 1983, cap. VI (Heraclitus of Ephesus). Trad. esp. de Jesús García Fernández, Los filósofos presocráticos, Gredos, Madrid, 1987.
Fuego siempre vivofuego-siempre-vivo
Cosmología de los fragmentos B30, B31, B64, B66, B90.
Fuente: Kirk, G. S. Heraclitus: The Cosmic Fragments. Cambridge University Press, Cambridge, 1954.
El río y el flujoel-rio
Fragmentos B12, B49a y B91; testimonios de Platón (Crátilo 402a) y Aristóteles (Metafísica Γ 5, 1010a10–15).
Pólemos: la guerra y la justiciapolemos
Fragmentos B53, B80 y A22 (Aristóteles, Ética eudemia VII 1, 1235a25).
Fuente: Kirk, G. S., Raven, J. E. y Schofield, M. The Presocratic Philosophers: A Critical History with a Selection of Texts, 2.ª ed. Cambridge University Press, Cambridge, 1983, cap. VI (Heraclitus of Ephesus). Trad. esp. de Jesús García Fernández, Los filósofos presocráticos, Gredos, Madrid, 1987.
El alma (psyché)psyche
Fragmentos B36, B45, B77, B85, B101, B115–B119.
Fuente: Kahn, Charles H. The Art and Thought of Heraclitus: An Edition of the Fragments with Translation and Commentary. Cambridge University Press, Cambridge, 1979.
Vídeos
Vídeos
Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.
Heraclitus: Pre-Socratic Philosophy
Conferencia· EN· 2022· 28 min
Philosophy Overdose
HoP 005 - Old Man River - Heraclitus
Conferencia· EN· 2020· 18 min
history of philosophy without any gapsCanal oficial
2) The Pre-Socratics: Xenophanes and Heraclitus
Conferencia· EN· 2016· 74 min
Adam RosenfeldCanal oficial
Prof. Richard Capobianco: Heidegger's Readings of Heraclitus: The Metaphysical and Spiritual Import
Conferencia· EN· 2023· 33 min
Stonehill CollegeCanal oficial
Heraclitus of Ephesus | The Logos | Philosophy Core Concepts
Análisis· EN· 2020· 19 min
Gregory B. Sadler - That Philosophy GuyCanal oficial
Heraclitus of Ephesus | Strife, Opposition, and Harmony | Philosophy Core Concepts
Análisis· EN· 2020· 20 min
Gregory B. Sadler - That Philosophy GuyCanal oficial
Heráclito de Éfeso
Documental· ES· 2016· 22 min
UNEDCanal oficial
Conferencia Teresa Oñate "Heráclito"
Conferencia· ES· 2018· 134 min
Hercritia-Cátedra de Hermenéutica CríticaCanal oficial
Heráclito, Empédocles y Anaxágoras | Historia de la filosofía (7/61)
Conferencia· ES· 2017· 68 min
Ernesto CastroCanal oficial
Filosofía más allá de la academia. Ciclo de filosofía antigua. Parménides y Heráclito
Conferencia· ES· 2022· 88 min
Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNADCanal oficial
Héraclite avec André Laks
Entrevista· FR· 2010· 56 min
Résonance[s]
Hans-Georg Gadamer über Heraklit/on Heraclitus (full, 1989)
Entrevista· DE· 1989· 50 min
PhilosophieKanal
Galería
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Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.
Manuscritos
Manuscritos
Testimonios manuscritos y textos antiguos, con su custodio y sus condiciones de consulta.
GRC · Minúscula griega · c. 222–235 d. C.; copia del s. XIV
Ἱππολύτου κατὰ πασῶν αἱρέσεων ἔλεγχος (Refutatio omnium haeresium), libros IV–X
- Testimonio conservado
- Códice en papel, único testigo de los libros IV–X; atribuido a Orígenes hasta mediados del s. XIX
- Custodio
- Bibliothèque nationale de France, París · Supplément grec 464
Relaciones
Relaciones
Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.
Discrepó de
Lo critica en B40 entre los eruditos sin entendimiento; B129, de autenticidad discutida, lo acusa de apropiarse escritos ajenos y llama a su sabiduría «artimaña».
Relación documentada
Discrepó de
Jenófanes
Lo nombra en B40 junto a Hesíodo, Pitágoras y Hecateo. Soción lo hizo discípulo de Jenófanes, noticia que Burnet considera improbable.
Relación documentada
Discrepó de
Homero
B42 pide que lo expulsen de los certámenes y lo azoten; B56 lo pone como ejemplo de que los hombres se engañan sobre lo visible.
Relación documentada
Discrepó de
Hesíodo
«Maestro de la mayoría», no sabía que el día y la noche son uno (B57); figura también en B40 y B106.
Relación documentada
Contemporáneo de
Fueron contemporáneos. Muchos especialistas leen en Parménides B6 («mortales de dos cabezas… para quienes el camino de todo es de ida y vuelta») una alusión polémica a Heráclito; otros lo niegan.
Similitud identificada por análisis
Influyó en
Diógenes Laercio (II 22) cuenta que Eurípides le prestó el libro de Heráclito y que pidió «un buceador de Delos» para entenderlo; la anécdota no tiene confirmación contemporánea.
Similitud identificada por análisis
Influyó en
Según Aristóteles (Metafísica A 6), trató de joven al heracliteano Crátilo y conservó la convicción de que lo sensible fluye; discute la doctrina en el Crátilo y el Teeteto.
Relación documentada
Influyó en
Lo cita y lo critica: le reprocha negar el principio de no contradicción (Metafísica Γ 3), comenta la ambigüedad de su prosa (Retórica III 5) y transmite la anécdota del horno.
Relación documentada
Influyó en
Los estoicos, desde Zenón y Cleantes —autor de unas «Explicaciones de Heráclito»—, adoptaron el fuego como principio y el lógos como razón del cosmos.
Relación documentada
Influyó en
Las Meditaciones citan y parafrasean a Heráclito (IV 46, VI 42); de ellas proceden los fragmentos DK B71–B76.
Relación documentada
Influyó en
Tomó de Heráclito el término «enantiodromía» —el paso de algo a su contrario— y lo definió en «Tipos psicológicos» (1921).
Relación documentada
Ideas afines a
El Amor y la Discordia de Empédocles prolongan, en otra clave, la tensión heraclitea entre armonía y guerra.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
La complementariedad de los opuestos, el elogio de lo oculto y el agua como imagen del cambio acercan el Daodejing a los fragmentos de Heráclito; la comparación es frecuente desde el siglo XIX, sin contacto histórico.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
Contemporáneos aproximados, ambos hicieron del cambio continuo una clave de la realidad, aunque el Buda lo entendió como impermanencia que libera y Heráclito como medida que ordena.
Similitud identificada por análisis
Vinculado desde otras fichas
Fuentes
Fuentes
Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.
- Jung, Carl Gustav. Psychologische Typen. Rascher, Zúrich, 1921, cap. XI, «Definiciones», s. v. «Enantiodromie».
- Wikidata, entidad Q41155 «Heraclitus» (146 enlaces entre wikis; P31=Q5). Registra nacimiento en 535 a. C. y muerte en 470 a. C., ambos en Éfeso.
- Diógenes Laercio. Vidas y opiniones de los filósofos ilustres, libro IX, 1–17 (Heráclito), y II 22, VII 174, s. III d. C. Trad. inglesa de C. D. Yonge, Bohn, Londres, 1853 (Project Gutenberg n.º 57342); trad. inglesa de R. D. Hicks, Loeb Classical Library, 1925 (Wikisource).
- Diels, Hermann y Kranz, Walther. Die Fragmente der Vorsokratiker, 6.ª ed., 3 vols. Weidmann, Berlín, 1951–1952; cap. 22 (Heraklit), A (testimonios) y B (fragmentos 1–126, más los dudosos y espurios). Texto griego de los fragmentos B consultado en la transcripción de Wikisource en griego.
- Kirk, G. S., Raven, J. E. y Schofield, M. The Presocratic Philosophers: A Critical History with a Selection of Texts, 2.ª ed. Cambridge University Press, Cambridge, 1983, cap. VI (Heraclitus of Ephesus). Trad. esp. de Jesús García Fernández, Los filósofos presocráticos, Gredos, Madrid, 1987.
- Kahn, Charles H. The Art and Thought of Heraclitus: An Edition of the Fragments with Translation and Commentary. Cambridge University Press, Cambridge, 1979.
- Burnet, John. Early Greek Philosophy, 2.ª ed. Adam and Charles Black, Londres, 1908, cap. III (Herakleitos of Ephesos), §§ 63–80 (Project Gutenberg n.º 67097).
- Graham, Daniel W. «Heraclitus». The Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta y Uri Nodelman; primera publicación el 8 de febrero de 2007, revisión sustancial del 8 de diciembre de 2023.
- Laks, André y Most, Glenn W. (eds. y trads.). Early Greek Philosophy, vol. III: Early Ionian Thinkers, Part 2. Loeb Classical Library 526, Harvard University Press, Cambridge (Mass.), 2016.
- Graham, Daniel W. (ed. y trad.). The Texts of Early Greek Philosophy: The Complete Fragments and Selected Testimonies of the Major Presocratics, 2 vols. Cambridge University Press, Cambridge, 2010.
- Eggers Lan, Conrado y Juliá, Victoria E. (introd., trad. y notas). Los filósofos presocráticos I. Biblioteca Clásica Gredos 12, Gredos, Madrid, 1978 (incluye Heráclito).
- Chitwood, Ava. Death by Philosophy: The Biographical Tradition in the Life and Death of the Archaic Philosophers Empedocles, Heraclitus, and Democritus. University of Michigan Press, Ann Arbor, 2004.
- Aristóteles. Partes de los animales I 5, 645a17–23 (la anécdota del horno); Metafísica A 6, 987a29–b1 (Platón y Crátilo) y Γ 3, 1005b23–25; Retórica III 5, 1407b11–18 (la puntuación de B1). Trad. inglesa de W. Ogle (1882) y W. D. Ross (1908), Internet Classics Archive (MIT).
- Platón. Crátilo 402a; Teeteto 152d–e y 160d; Sofista 242d–e; Banquete 187a. Trad. inglesa de Benjamin Jowett, The Dialogues of Plato, 3.ª ed., Clarendon Press, Oxford, 1892 (Project Gutenberg n.º 1616, Cratylus).
- Attridge, Harold W. First-Century Cynicism in the Epistles of Heraclitus. Harvard Theological Studies 29, Scholars Press, Missoula, 1976; y Malherbe, Abraham J. (ed.), The Cynic Epistles: A Study Edition, Scholars Press, Missoula, 1977.
- Séneca. De ira II 10.5 y De tranquillitate animi 15.2; Juvenal, Sátiras X 28–32; Luciano, Subasta de vidas 13–14 (el tópico de Heráclito que llora y Demócrito que ríe).
- Fairbanks, Arthur (ed. y trad.). The First Philosophers of Greece: An Edition and Translation of the Remaining Fragments of the Pre-Sokratic Philosophers. Kegan Paul, Trench, Trübner, Londres, 1898 (Project Gutenberg n.º 78670).
- Bywater, Ingram (ed.). Heracliti Ephesii reliquiae. Clarendon Press, Oxford, 1877; y Patrick, G. T. W., The Fragments of the Work of Heraclitus of Ephesus on Nature, translated from the Greek text of Bywater, N. Murray, Baltimore, 1889 (Internet Archive).
- «Heraclitus», Wikipedia en inglés, y «Heráclito», Wikipedia en español (consultadas para contrastar datos y bibliografía; texto propio).
- Open Library (Internet Archive): ediciones de los fragmentos de Heráclito y de las colecciones de presocráticos verificadas por ISBN.
- Bibliothèque nationale de France. Hippolyte, Réfutation de toutes les hérésies (notice de titre conventionnel), y manuscrito Supplément grec 464 (s. XIV), único testigo de los libros IV–X; ed. M. Marcovich, Hippolytus. Refutatio omnium haeresium, De Gruyter, Berlín, 1986.
- Mondolfo, Rodolfo. Heráclito. Textos y problemas de su interpretación. Siglo XXI, México, 1966 (reed. 2007).
- García Calvo, Agustín. Razón común. Edición crítica, ordenación, traducción y comentario de los restos del libro de Heraclito. Lucina, Madrid, 1985 (Lecturas presocráticas II).
- Marcovich, Miroslav. Heraclitus. Greek Text with a Short Commentary. Editio maior. Universidad de los Andes, Mérida (Venezuela), 1967.
- Kirk, G. S. Heraclitus: The Cosmic Fragments. Cambridge University Press, Cambridge, 1954.
- Marco Aurelio. Meditaciones IV 46 y V 16. Trad. inglesa de George Long, 1862 (Project Gutenberg n.º 2680).
- Titular de derechos
- Textos antiguos en dominio público; cada traducción y edición crítica pertenece a su traductor o editorial
Pendiente de confirmar
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- Fechas: se adopta c. 535–475 a. C. (Wikidata y uso común); Diógenes Laercio solo da la madurez en la 69.ª olimpiada (504–501) y la edad de sesenta años al morir (así traduce Hicks; la versión de Yonge dice «setenta», probablemente por error).
- Ediciones con ISBN no verificado en catálogo: Diels-Kranz (Weidmann; los ISBN de la reimpresión de 2005 no indican volumen), Marcovich (Mérida, 1967, sin ISBN) y Mouraviev (solo se ha verificado una parte).
- Traducción española de dominio público de los fragmentos: no localizada en línea con URL estable.
- Manuscrito BnF Supplément grec 464: no se ha localizado digitalización en Gallica; añadir el enlace si existe.
- Imagen de la moneda de Éfeso: licencia «Public domain» según Commons sin plantilla específica; revisar la ficha si se usa como principal.
- Programas de afiliación: ninguno verificado (Gredos, Alianza, Cambridge, Harvard). Lista vacía.
- Año de los vídeos: el de la grabación cuando la descripción lo indica y, si no, el de publicación en YouTube.
Investigado el 2026-10-25
