Islam · Sufismo
Al-Ghazali
أبو حامد محمد بن محمد الغزالي الطوسي · حجة الإسلام · ابوحامد محمد غزالی
c. 1058 – 1111Persona históricamente documentada
Jurista shafií, teólogo asharí y místico persa (Tus, c. 1058 – Tus, 1111), llamado «la prueba del islam» y conocido en la Europa latina como Algazel. Profesor en la Nizamiyya de Bagdad, criticó a los filósofos en la Tahafut al-falasifa y, tras la crisis que narra en su autobiografía, al-Munqidh min al-dalal, abandonó la cátedra en 1095 por la vía sufí. Su Ihya ulum al-din, en cuarenta libros, integró la mística en la vida religiosa sunní y es, después del Corán y los hadices, uno de los libros más leídos del islam.
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Al-Ghazali según Khalil Gibran · Public domain
En sus palabras
«La sed de alcanzar la realidad de las cosas fue mi costumbre y mi hábito desde el comienzo de mi vida y la flor de mi edad: un instinto y una disposición que Dios puso en mi naturaleza, no por elección ni artificio míos.»al-Munqidh min al-dalal, introducción (texto árabe de Wikisource; trad. inglesa de Claud Field, 1909; trad. española propia)

Para empezar, una obra
Revivificación de las ciencias de la religión (Ihya ulum al-din)Su idea central
Certeza (yaqin) y la luz en el pecho: El *Munqidh* define la certeza como un conocimiento en el que lo conocido se revela sin dejar lugar a la duda ni a la posibilidad de error.
Verlo en contexto
Biografía
5 min de lectura
Un huérfano de Tus
Abu Hamid Muhammad ibn Muhammad al-Ghazali nació en Tabarán, uno de los dos núcleos de la ciudad de Tus, en el Jorasán, a unos veinticinco kilómetros de la actual Mashhad. Los biógrafos medievales fijan su nacimiento en el año 450 de la hégira, que corresponde a 1058–1059; Frank Griffel ha observado que las alusiones a su edad en sus cartas y en su autobiografía apuntan más bien a 448/1056 o incluso a 1055. Según la tradición recogida por al-Subki, su padre hilaba y vendía lana —de ahí la forma Ghazzali, «el hilandero», que compite con Ghazali, derivada de una aldea llamada Ghazala— y, al morir, confió a sus dos hijos, Muhammad y Ahmad, a un amigo sufí que los educó hasta agotar la pequeña herencia y los envió después a una madrasa donde se alimentaba a los estudiantes. Los dos hermanos tendrían destinos paralelos: Ahmad sería predicador y maestro sufí, autor de los Sawanih, el primer gran tratado persa sobre el amor místico.
De Jurjan a la corte del visir
Tras unos primeros estudios de derecho en Tus y en Jurjan, se trasladó a Nishapur para formarse con Imam al-Haramayn al-Juwayni, el gran teólogo asharí y jurista shafií de su tiempo; allí trató también al maestro sufí Abu Ali al-Farmadhi. Cuando al-Juwayni murió, en 478/1085, el joven se incorporó al séquito itinerante de Nizam al-Mulk, el visir de los sultanes selyúcidas que había fundado la red de madrasas que llevaban su nombre. En 484/1091 el visir lo nombró profesor de la Nizamiyya de Bagdad, la cátedra más prestigiosa del mundo sunní. Tenía poco más de treinta años y una autoridad que le daba voz ante el califa y ante el sultán.
Bagdad: el profesor y los filósofos
En Bagdad enseñó derecho shafií ante centenares de alumnos y, según cuenta él mismo, dedicó sus horas libres a leer a solas a los filósofos de tradición griega, sobre todo a al-Farabi y a Avicena. De ahí salieron dos libros complementarios: las Maqasid al-falasifa, una exposición fiel de la doctrina de Avicena, y la Tahafut al-falasifa, la «Incoherencia de los filósofos», terminada en la primera quincena de muharram de 488 (enero de 1095), que examina veinte de sus tesis y declara tres de ellas incompatibles con el islam: la eternidad del mundo, la ignorancia divina de lo particular y la negación de la resurrección de los cuerpos. Allí está su célebre análisis de la causalidad: que el algodón arda al contacto con el fuego es una costumbre que Dios crea, no una conexión necesaria. Por encargo del califa al-Mustazhir escribió además una refutación de los ismailíes batiníes, a los que se atribuía el asesinato de Nizam al-Mulk en 1092.
La crisis de 1095
La autobiografía que redactó al final de su vida, al-Munqidh min al-dalal («Lo que libra del extravío»), narra la crisis de esos años con una franqueza sin precedentes en la literatura árabe. Un primer episodio escéptico, de unos dos meses, se resolvió, dice, no por argumentos sino «por una luz que Dios arrojó en el pecho». La segunda crisis fue moral: comprendió que el saber de los sufíes no se aprende en los libros, sino que se «gusta» (dhawq), y que su carrera estaba movida por el deseo de prestigio. Durante seis meses, a partir de rayab de 488 (julio de 1095), vaciló; al final, escribe, Dios le cerró la lengua y ya no pudo dar clase, perdió el apetito y los médicos se declararon impotentes. En dhu l-qada de 488 (noviembre de 1095) abandonó Bagdad con el pretexto de la peregrinación y dejó la cátedra a su hermano Ahmad. Los historiadores discuten cuánto pesó en la decisión el desengaño espiritual y cuánto el temor a la violencia política tras las muertes de Nizam al-Mulk y del sultán Malikshah: el Munqidh es una reconstrucción retrospectiva, con propósito apologético, no un diario.
Diez años de retiro
Pasó unos dos años en Siria; en Damasco vivía recluido en el minarete de la gran mezquita. Visitó Jerusalén y la tumba de Abraham en Hebrón, donde en 489/1096 hizo voto de no volver a servir a ningún soberano, no aceptar dinero del poder ni participar en disputas escolásticas; peregrinó a La Meca y Medina y regresó, por Damasco y Bagdad, a Tus, donde abrió una pequeña escuela y un convento sufí. En esos años compuso su obra mayor, el Ihya ulum al-din, la «Revivificación de las ciencias de la religión»: cuarenta libros en cuatro partes que recorren el culto, las costumbres, los vicios que pierden y las virtudes que salvan, e integran el sufismo en la vida ordinaria del creyente. Lo resumió en persa en la Kimiya-yi saadat, la «Alquimia de la felicidad». En el Occidente almorávide la recepción fue hostil: en 1109 el Ihya fue quemado públicamente en Córdoba a instancias de los alfaquíes.
La vuelta a la enseñanza
En 499/1106, Fajr al-Mulk, hijo de Nizam al-Mulk y visir de Sanyar en el Jorasán, lo convenció de enseñar de nuevo en la Nizamiyya de Nishapur. Al-Ghazali rompió el voto de Hebrón persuadido, según escribe, de que Dios envía un renovador (muyaddid) al comienzo de cada siglo y de que el siglo VI de la hégira le correspondía a él. Hacia 503/1109 fue convocado ante Sanyar por las acusaciones de sus adversarios y salió absuelto; ese mismo año terminó al-Mustasfa, su gran tratado de fundamentos del derecho. Pasó sus últimos meses en Tus, donde, según el relato de su hermano Ahmad recogido por Ibn al-Yawzi, murió al amanecer del lunes 14 de yumada al-ajira del 505, 18 de diciembre de 1111: hizo la ablución, rezó, pidió su mortaja, la besó, la puso sobre sus ojos y se tendió hacia la alquibla.
La prueba del islam
La posteridad lo llamó Huyyat al-islam, «la prueba del islam», y la tradición sunní ha visto en el Ihya el libro que reconcilió la ley, la teología y la vida espiritual. Su obra auténtica ronda los sesenta o setenta títulos, pero los catálogos medievales le atribuyen unos trescientos más, y la crítica moderna, desde Maurice Bouyges y Montgomery Watt, discute todavía la autoría de textos como la Mishkat al-anwar, el Minhaj al-abidin, Ayyuha l-walad o la segunda parte de la Nasihat al-muluk. La Europa latina lo conoció como Algazel, sobre todo como autor de una lógica y una metafísica que no eran sino la exposición aviceniana de las Maqasid. Averroes respondió a la Tahafut con su Tahafut al-tahafut; el tópico de que al-Ghazali «mató la filosofía en el islam» ha sido revisado por la historiografía reciente, que muestra hasta qué punto la teología posterior absorbió la lógica y la metafísica que él había enseñado a manejar.
Fuentes: al-Ghazali. al-Munqidh min al-dalal. Texto árabe en Wikisource; trad. inglesa de Claud Field, The Confessions of Al Ghazzali, Londres: John Murray (Wisdom of the East), 1909. · al-Ghazali. Mishkat al-anwar («The Niche for Lights»). Trad. e introd. de W. H. T. Gairdner. Londres: Royal Asiatic Society (Monographs, vol. XIX), 1924; reimpr. Lahore: Sh. Muhammad Ashraf, 1952. · Bouyges, Maurice. Essai de chronologie des œuvres de al-Ghazali (Algazel). Ed. Michel Allard. Beirut: Imprimerie Catholique, 1959. · Badawi, Abd al-Rahman. Mu'allafat al-Ghazali. El Cairo, 1961; 2.ª ed., Kuwait, 1977. · Watt, W. Montgomery. Muslim Intellectual: A Study of al-Ghazali. Edimburgo: Edinburgh University Press, 1963; y «The Authenticity of the Works Attributed to al-Ghazali», Journal of the Royal Asiatic Society, 1952.
Cronología
La vida, año a año
Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.
c. 10580 añosTabarán, Tus (Jorasán)
Nacimiento en Tus
Nace en Tabarán (Tus, Jorasán) en 450 H (1058–1059), según los biógrafos medievales; Griffel propone 448/1056 o 1055 a partir de sus propias cartas.
ProbableBöwering, Gerhard. «Ḡazālī, Abū Ḥāmed Moḥammad i. Biography». Encyclopædia Iranica, vol. X, fasc. 4 (2001), ed. en línea.
Después de su muerte
- c. 1150Algazel en la Europa latina
- c. 1180Averroes responde: Tahafut al-tahafut
c. 1058 · 0 años
Nacimiento en Tus
Nace en Tabarán (Tus, Jorasán) en 450 H (1058–1059), según los biógrafos medievales; Griffel propone 448/1056 o 1055 a partir de sus propias cartas.
Probable
c. 1075
Estudios en Jurjan y Nishapur
Tras estudiar derecho en Tus y Jurjan, se forma en Nishapur con al-Juwayni (teología asharí, derecho shafií) y trata al sufí Abu Ali al-Farmadhi.
Probable
1085
Al servicio de Nizam al-Mulk
Muerto al-Juwayni (478 H), se une al campamento y la corte del visir selyúcida Nizam al-Mulk.
Documentado
1091
Profesor de la Nizamiyya de Bagdad
Nombrado por Nizam al-Mulk en 484 H (1091), enseña derecho shafií en la madrasa más prestigiosa del mundo sunní.
Documentado
1092
Asesinato de Nizam al-Mulk
El visir es asesinado (485 H), crimen atribuido a los ismailíes nizaríes; poco después muere el sultán Malikshah.
Documentado
enero de 1095
Termina la Tahafut al-falasifa
Concluye la «Incoherencia de los filósofos» en la primera quincena de 488 H (enero de 1095), tras exponer su doctrina en las Maqasid.
Documentado
julio de 1095
La crisis: la lengua cerrada
Desde rayab de 488 (julio de 1095) vacila seis meses entre la carrera y la vía sufí; queda incapaz de hablar en clase, según el Munqidh.
Documentado
noviembre de 1095
Abandona Bagdad
En dhu l-qada de 488 (noviembre de 1095) deja la cátedra a su hermano Ahmad y parte con el pretexto de la peregrinación.
Documentado
1096
Damasco, Jerusalén, Hebrón y La Meca
Retiro en el minarete de la mezquita de Damasco; en Hebrón hace voto de no servir al poder (489 H); peregrina a La Meca y Medina.
Documentado
c. 1097
Regreso a Tus; el Ihya
Tras pasar por Bagdad (490 H) se instala en Tus, abre una escuela y un convento sufí y compone el Ihya ulum al-din y, en persa, la Kimiya-yi saadat.
Probable
1106
Vuelve a enseñar en Nishapur
En 499 H, invitado por Fajr al-Mulk, visir de Sanyar, enseña en la Nizamiyya de Nishapur; se presenta como renovador del siglo.
Documentado
c. 1109
Ante Sanyar; quema del Ihya en Córdoba
Hacia 503 H es convocado ante Sanyar y absuelto; termina al-Mustasfa. En la Córdoba almorávide se quema públicamente el Ihya.
Probable
18 de diciembre de 1111 · 53 años
Muerte en Tus
Muere al amanecer del lunes 14 de yumada al-ajira de 505 (18 de diciembre de 1111), según el relato de su hermano Ahmad transmitido por Ibn al-Yawzi.
Documentado
c. 1150
Algazel en la Europa latina
Dominicus Gundissalinus y Juan Hispano traducen al latín las Maqasid (Logica et philosophia Algazelis); Europa lo leerá como filósofo aviceniano.
Documentado
c. 1180
Averroes responde: Tahafut al-tahafut
Ibn Rushd escribe la «Incoherencia de la Incoherencia», refutación punto por punto de la Tahafut.
Documentado
Obras
Obras esenciales
Las obras sin las que no se entiende su legado.

Obra escrita · c. 1097
Revivificación de las ciencias de la religión (Ihya ulum al-din)
إحياء علوم الدين (Ihya' 'ulum al-din)
La obra mayor de al-Ghazali y una de las más leídas del islam: una guía completa de la vida religiosa en cuatro «cuartos» de diez libros cada uno. Los dos primeros tratan del culto y de las costumbres —la oración, el ayuno, la comida, el matrimonio, el comercio, la amistad, la música—; los dos últimos, de la ciencia del corazón: los vicios que pierden al alma (la ira, la avaricia, la ostentación, el orgullo) y las virtudes que la salvan (el arrepentimiento, la paciencia, la confianza, el amor de Dios). Su tesis es que los ulemas de su tiempo habían reducido la religión a derecho y polémica, y que hay que devolverle su interior. Toma materiales de Abu Talib al-Makki y de al-Qushayri, pero los reorganiza en un sistema propio.
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Obra escrita · 1095
La incoherencia de los filósofos
تهافت الفلاسفة (Tahafut al-falasifa)
Refutación de veinte tesis de los filósofos aristotélicos, sobre todo de Avicena, con sus propios métodos lógicos. Tres de ellas —la eternidad del mundo, que Dios solo conozca los universales y la negación de la resurrección de los cuerpos— son, a su juicio, incredulidad; las otras diecisiete, innovaciones. La cuestión XVII contiene su análisis de la causalidad: la conexión entre lo que llamamos causa y efecto no es necesaria, sino una costumbre creada por Dios, como muestra el ejemplo del algodón y el fuego. Averroes le respondió con la *Tahafut al-tahafut*.
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Obra escrita · c. 1108
Lo que libra del extravío (El salvador del error)
المنقذ من الضلال (al-Munqidh min al-dalal)
La autobiografía intelectual de al-Ghazali, escrita como respuesta a un «hermano en la fe» que le pregunta cómo llegó a la verdad. Narra su crisis escéptica, curada por una luz que Dios puso en su pecho, y examina las cuatro clases de buscadores —teólogos, filósofos, ismailíes y sufíes— para concluir que solo la vía sufí, que se conoce por experiencia y no por definición, da certeza. Relata también su salida de Bagdad y su vuelta a la enseñanza. Se ha comparado a menudo con las *Confesiones* de san Agustín.
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Obra escrita · c. 1105
La alquimia de la felicidad
کیمیای سعادت (Kimiya-yi sa'adat)
Versión persa, más breve y reorganizada, del *Ihya*. Cuatro «títulos» iniciales —el conocimiento de sí, de Dios, del mundo y del más allá— preceden a cuatro «pilares» que corresponden a los cuartos del *Ihya*. Su punto de partida es que el conocimiento de sí es la llave del conocimiento de Dios, y su imagen central, la del corazón como espejo que la disciplina «alquímica» limpia hasta reflejar lo divino. Es una de las grandes obras de la prosa persa del siglo XI.
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Toda su obra (44)
Al-Ghazali
El extenso (derecho shafií)
The Conscious LibraryEl extenso (derecho shafií)
1088
Al-Ghazali
El intermedio (derecho shafií)
The Conscious LibraryEl intermedio (derecho shafií)
1090
Al-Ghazali
El conciso (derecho shafií)
The Conscious LibraryEl conciso (derecho shafií)
1101
Al-Ghazali
Quintaesencia del compendio
The Conscious LibraryQuintaesencia del compendio
Al-Ghazali
Lo tamizado de las notas sobre los fundamentos
The Conscious LibraryLo tamizado de las notas sobre los fundamentos
1085
Al-Ghazali
La cura de la sed (sobre el razonamiento jurídico)
The Conscious LibraryLa cura de la sed (sobre el razonamiento jurídico)
1093
Al-Ghazali
Lo depurado de la ciencia de los fundamentos
The Conscious LibraryLo depurado de la ciencia de los fundamentos
1109
Al-Ghazali
El fundamento de la analogía
The Conscious LibraryEl fundamento de la analogía
Al-Ghazali
Las intenciones de los filósofos
The Conscious LibraryLas intenciones de los filósofos
1094
Al-Ghazali
La norma del conocimiento (lógica)
The Conscious LibraryLa norma del conocimiento (lógica)
1095
Al-Ghazali
La piedra de toque del razonamiento (lógica)
The Conscious LibraryLa piedra de toque del razonamiento (lógica)
1095
Al-Ghazali
La balanza de la acción
The Conscious LibraryLa balanza de la acción
1095
Al-Ghazali
La balanza recta
The Conscious LibraryLa balanza recta
1100

El justo medio en la creencia
1095
Al-Ghazali
La epístola de Jerusalén
The Conscious LibraryLa epístola de Jerusalén
1096

El criterio de distinción entre el islam y la herejía encubierta
1101
Al-Ghazali
La regla de la interpretación
The Conscious LibraryLa regla de la interpretación
1105
Al-Ghazali
Apartar al vulgo de la teología especulativa
The Conscious LibraryApartar al vulgo de la teología especulativa
1111
Al-Ghazali
Las infamias de los batiníes (al-Mustazhiri)
The Conscious LibraryLas infamias de los batiníes (al-Mustazhiri)
1095
Al-Ghazali
La bella refutación de la divinidad de Jesús según el Evangelio
The Conscious LibraryLa bella refutación de la divinidad de Jesús según el Evangelio
Al-Ghazali
El libro de los cuarenta (principios de la religión)
The Conscious LibraryEl libro de los cuarenta (principios de la religión)
1100

Las joyas del Corán
1100

El fin supremo: comentario de los nombres más bellos de Dios
1100
Al-Ghazali
Dictado sobre los pasajes difíciles del Ihya
The Conscious LibraryDictado sobre los pasajes difíciles del Ihya
1105
Frases
Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.
La sed de alcanzar la realidad de las cosas fue mi costumbre y mi hábito desde el comienzo de mi vida y la flor de mi edad: un instinto y una disposición que Dios puso en mi naturaleza, no por elección ni artificio míos.وقد كان التعطش إلى درك حقائق الأمور دأبي وديدني من أول أمري وريعان عمري، غريزة وفطرة من الله وضعتا في جبلتي، لا باختياري وحيلتي
Verificadaal-Munqidh min al-dalal, introducción (texto árabe de Wikisource; trad. inglesa de Claud Field, 1909; trad. española propia)
Últimas palabras
Relato posterior de testigos
«Escucho y obedezco para entrar ante el Rey.»سمعاً وطاعة للدخول على الملك
Relato de su hermano Ahmad al-Ghazali, transmitido por Ibn al-Yawzi en *al-Thabat 'inda l-mamat*: el lunes al amanecer hizo la ablución, rezó, pidió su mortaja, la besó, la puso sobre sus ojos, pronunció estas palabras, extendió las piernas hacia la alquibla y murió antes de que clareara. Es un testimonio familiar transmitido por un autor del siglo siguiente, con rasgos de muerte ejemplar.
Fuente: Ibn al-Yawzi, Abu l-Faraj. al-Thabat 'inda l-mamat (relato de Ahmad al-Ghazali sobre la muerte de su hermano), citado en la introducción del editor a Jawahir al-Qur'an (texto en Wikisource árabe).
Preguntar
Lo que su obra responde
Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.
¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?
Un Dios vivo que crea por voluntad y es la única luz verdadera
Un Dios personalLo dice expresamente
Al-Ghazali defiende, como teólogo asharí, un Dios único, vivo, sabio, poderoso y dotado de voluntad, que crea el mundo de la nada y lo sostiene a cada instante. En El justo medio en la creencia razona que el mundo ha tenido comienzo y que todo lo que comienza necesita quien lo haga existir; en La incoherencia de los filósofos rechaza el Dios de Avicena, del que el mundo emana por necesidad, porque le niega la voluntad libre y el conocimiento de los particulares. Su obra mística no despersonaliza a ese Dios, sino que lo intensifica: en El nicho de las luces sostiene que la única luz verdadera es Dios y que todas las demás son luces prestadas, y su comentario a los noventa y nueve nombres hace de cada atributo divino un modelo que el creyente puede imitar en la medida humana.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?
El yo verdadero es el corazón, espejo creado para conocer a Dios
Un alma creada e inmortalLo dice expresamente
Al-Ghazali abre La alquimia de la felicidad con el conocimiento de sí, porque el conocimiento de sí es la llave del conocimiento de Dios. Lo que el hombre es de verdad no es el cuerpo, que es su montura y su herramienta, sino el corazón (qalb): una realidad sutil, espiritual, de orden divino, capaz de conocer a Dios y destinada a sobrevivir a la muerte. El libro de las maravillas del corazón, en la Revivificación, lo describe como un espejo que se empaña con los pecados y las pasiones y se pule con la disciplina y el recuerdo de Dios, hasta reflejar las realidades del mundo invisible. El yo pasional (nafs), con sus apetitos, no es el enemigo absoluto, sino el animal que el corazón debe gobernar. El alma es creada, no eterna; pero su destino es inmortal.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Por qué sufrimos?
Un corazón enfermo de mundo queda velado ante Dios
La separación de DiosLo dice expresamente
Al-Ghazali dedica un cuarto entero de la Revivificación, el de los «vicios que llevan a la perdición», a las enfermedades del corazón: la gula, la lujuria, la ira, la envidia, el amor al dinero y a la fama, la soberbia, la ostentación. Todas tienen una raíz común, el amor al mundo, que empaña el espejo del corazón y lo vela ante Dios; esa lejanía es la desdicha verdadera, aquí y en la otra vida. Lo vivió en carne propia: en El salvador del error cuenta cómo, en 1095, Dios le cerró la lengua hasta impedirle enseñar, y los médicos dijeron que el mal estaba en el corazón y no tenía remedio en su arte. Las aflicciones exteriores, en cambio, son pruebas que se sobrellevan con paciencia y gratitud, y pueden acercar a Dios.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué ocurre después de la muerte?
La muerte es el paso al encuentro con el Rey, y el cuerpo resucitará
Vida eterna y resurrecciónLo dice expresamente
Al-Ghazali cierra la Revivificación con un libro entero sobre el recuerdo de la muerte y lo que viene después: la agonía, la tumba, la resurrección, el juicio, la balanza, el puente, el paraíso y el fuego, y también la visión de Dios, que es la dicha suprema. La perla preciosa recorre el mismo itinerario con abundancia de tradiciones. Frente a los filósofos, que solo admitían la inmortalidad del alma, sostiene en La incoherencia que negar la resurrección de los cuerpos es incredulidad, porque nada impide a Dios devolver al alma un cuerpo. Recordar la muerte cada día no es morbosidad: desapega del mundo y prepara el encuentro. Según el relato de su hermano Ahmad, murió en Tus al amanecer, tras pedir su mortaja y declararse dispuesto a entrar ante el Rey.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?
Saber no basta: hay que purificar el corazón y gustar el camino
Por la práctica disciplinadaLo dice expresamente
Al-Ghazali llegó a la vía sufí después de agotar la teología, la filosofía y la enseñanza de los ismailíes, y lo que descubrió fue que la salvación no se alcanza leyendo. En El salvador del error lo dice con una imagen: qué diferencia hay entre conocer la definición de la salud y de la saciedad y estar sano y saciado. Los sufíes, escribe, eran hombres de estados vividos, no de palabras. Por eso la Revivificación es un programa de práctica: los actos de culto cumplidos con atención interior, la disciplina del alma (riyada), la lucha contra los vicios, la adquisición de las virtudes y el recuerdo constante de Dios. En la Carta al discípulo insiste en que el saber sin obras es locura. La meta es el conocimiento de Dios, pero el camino es la purificación.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Hace falta un maestro?
El discípulo necesita un maestro que lo eduque, pero no un imán infalible
ImprescindibleLo dice expresamente
Al-Ghazali distingue dos cuestiones. En el camino espiritual, el maestro es imprescindible: en la Carta al discípulo y en el libro de la disciplina del alma de la Revivificación explica que quien busca a Dios necesita un shaykh que lo eduque, que arranque de él los malos rasgos de carácter y los sustituya por los buenos, como el labrador arranca la mala hierba; el discípulo debe confiarse a él como el enfermo al médico. Pero en materia de verdad religiosa rechaza la autoridad que reclamaban los ismailíes para su imán oculto e infalible: en El salvador del error y en sus refutaciones sostiene que el único maestro infalible es el Profeta, y que su enseñanza está ya en el Corán y la sunna, al alcance de la razón y de los sabios.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Es real el mundo?
Un mundo creado de nuevo a cada instante, y no cabe otro mejor
Creación buena y realLo dice expresamente
Para al-Ghazali el mundo es real y bueno, pero no se sostiene por sí mismo. En La incoherencia de los filósofos niega que haya una conexión necesaria entre lo que llamamos causa y efecto: el algodón no arde porque el fuego lo toque, sino porque Dios crea la combustión cuando se da el contacto, según una costumbre (ada) que puede suspender. El mundo es, así, obra continua de la voluntad divina. En el libro de la unidad y la confianza en Dios de la Revivificación afirma que no hay en lo posible nada más admirable que lo que existe: el orden presente es el mejor que podía darse. Y en El nicho de las luces añade que la existencia de las criaturas es prestada, como la luz de la luna procede del sol.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué es el amor?
Solo Dios merece de verdad ser amado: el amor corona el camino
Anhelo y uniónLo dice expresamente
Al-Ghazali dedica uno de los libros finales de la Revivificación al amor, el anhelo, la intimidad y la conformidad, y lo presenta como la meta de todas las estaciones anteriores: el arrepentimiento, la paciencia o la confianza son preparaciones para amar. Analiza las causas por las que se ama —el amor a la propia existencia, al bienhechor, a la belleza, a la afinidad— y muestra que todas, llevadas a su término, solo encuentran objeto pleno en Dios, que es el origen del ser, de todo bien y de toda belleza. Del amor nace el anhelo de verlo y la intimidad con Él. Para ilustrar el amor puro cita los versos de los dos amores atribuidos a Rabia, y con ello los convierte en el ejemplo canónico de la tradición.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Somos libres o está todo determinado?
No hay más agente que Dios: la pluma no escribe por sí misma
No hay un hacedorLo dice expresamente
En el libro de la unidad divina y la confianza en Dios de la Revivificación, al-Ghazali describe el grado más alto de la fe en la unidad: ver que no hay más agente que Dios. Lo ilustra con una parábola: un caminante ve una hoja ennegrecida y pregunta a la tinta, que remite a la pluma, que remite a la mano, que remite a la voluntad, al conocimiento y al poder, hasta que todos reconocen que obedecen a otro. Las causas segundas son intermediarios; el único actor es Dios, que crea también los actos humanos. Sin embargo, como teólogo asharí sostiene que el hombre adquiere (kasb) sus actos y responde de ellos ante la ley y en el juicio. La confianza en Dios no suprime el esfuerzo: el que confía sigue trabajando.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Para qué meditar u orar?
Los ritos de la ley, vividos con presencia del corazón, transforman al creyente
Ritual y cultivo de síLo dice expresamente
La gran aportación de al-Ghazali fue devolver el alma a los ritos. El primer cuarto de la Revivificación recorre la purificación, la oración, la limosna, el ayuno, la peregrinación, la recitación del Corán y el recuerdo de Dios, y para cada acto expone sus normas exteriores y sus secretos interiores. La oración ritual solo vale plenamente si va acompañada de presencia del corazón, comprensión de lo que se dice, reverencia, temor, esperanza y vergüenza. El comienzo de la guía ordena la jornada del creyente desde el despertar hasta el sueño. Más allá de los ritos están el recuerdo constante (dhikr) y el retiro (khalwa), que él mismo practicó durante años; pero nunca los opuso a la ley: la práctica sufí florece dentro de ella.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Puede la razón conocer lo último?
La razón tiene un límite; más allá, una luz que Dios arroja
Lo último está más allá de la menteLo dice expresamente
Al-Ghazali fue un maestro de la lógica, que escribió dos manuales para enseñarla y defendió su uso en el derecho y la teología; en La incoherencia de los filósofos combatió a Avicena con sus propias armas. Pero El salvador del error cuenta cómo una crisis de duda le hizo desconfiar tanto de los sentidos como de los primeros principios de la razón, y cómo salió de ella no por un encadenamiento de pruebas, sino por una luz que Dios arrojó en su pecho, la llave de la mayor parte de los conocimientos. Lo último no se demuestra: se gusta (dhawq). Por encima de la razón está el grado de la profecía, del que los sufíes alcanzan una muestra. La razón es un instrumento indispensable, pero no es el juez supremo.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Retirarse del mundo o transformarlo?
Dejó la cátedra de Bagdad para retirarse, y volvió a enseñar años después
Retirarse para encontrarLo dice expresamente
La decisión más famosa de al-Ghazali fue un retiro. En 1095, en la cumbre de su carrera como profesor de la Nizamiyya de Bagdad, comprendió que enseñaba por ambición y no por Dios, perdió el habla y abandonó la ciudad. Durante unos once años vivió en Damasco, Jerusalén, Hebrón y La Meca, entregado al retiro, a la ascesis y al recuerdo de Dios. En la Revivificación dedica un libro a sopesar las ventajas del aislamiento y de la vida en compañía, y concluye que depende de cada persona y de cada momento. Pero en 1106 aceptó volver a enseñar en Nishapur, convencido de que la corrupción de su época exigía hablar; también escribió consejos para sultanes. El retiro fue para él purificación necesaria, no huida definitiva.
Comparar esta pregunta con otros maestros
Afinidades y tensiones
Afinidades y tensiones
Calculadas pregunta a pregunta a partir de sus posturas. El porqué de cada coincidencia o choque, al pulsar.
Piensa parecido a

Mirabai
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Por qué sufrimos? · ¿Hace falta un maestro?

Rabia al-Adawiyya
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Por qué sufrimos? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Juan de la Cruz
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?

Tomás de Kempis
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?
Piensa distinto de

Parménides
Chocan en: ¿Es real el mundo?

Pema Chödrön
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Heráclito
Chocan en: ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Hace falta un maestro?

Baruch Spinoza
Chocan en: ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Hace falta un maestro?
Anécdotas y relatos
Anécdotas y relatos
Testimonioc. 1070s
Los ladrones de Jurjan
Origen del relato: Taj al-Din al-Subki, *Tabaqat al-shafi'iyya al-kubra* (s. XIV), que cita a As'ad al-Mayhani como oyente del relato; Griffel (2009) discute sus problemas cronológicos.
Fuente: Griffel, Frank. Al-Ghazali's Philosophical Theology. Nueva York: Oxford University Press, 2009 (cap. 1: biografía y cronología).
Testimonio1095
La lengua cerrada
Origen del relato: Relato autobiográfico de *al-Munqidh min al-dalal* (c. 1106–1110); los historiadores (Griffel, Garden) discuten el peso de los factores políticos que el texto calla.
Relato hagiográficoc. 1096
El minarete de Damasco y la lección de la Aminiyya
Origen del relato: El minarete: *al-Munqidh*. La lección de la Aminiyya: biografía tradicional (Ibn Asakir, al-Subki), resumida en la introducción del editor a *Jawahir al-Qur'an* (Wikisource árabe).
Disputado1109–1143
La hoguera de Córdoba y la leyenda de Ibn Tumart
Origen del relato: La quema: crónicas magrebíes y andalusíes estudiadas por Bennison (2016) y Garden (2014). El encuentro con Ibn Tumart: tradición almohade, calificada de dudosa por la Encyclopædia Iranica.
Fuente: Bennison, Amira K. The Almoravid and Almohad Empires. Edimburgo: Edinburgh University Press, 2016, pp. 243–244 (quema del Ihya en Córdoba); y Garden, Kenneth. The First Islamic Reviver: Abu Hamid al-Ghazali and His Revival of the Religious Sciences. Oxford University Press, 2014.
Testimonio1111
La mortaja
Origen del relato: Ibn al-Yawzi (m. 1201), *al-Thabat 'inda l-mamat*, citando a Ahmad al-Ghazali; recogido también por al-Subki.
Enseñanzas
Enseñanzas
Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.
Certeza (yaqin) y la luz en el pechoyaqin
Epistemología del *Munqidh*; discusión moderna sobre su relación con el escepticismo antiguo y con Descartes.
El gusto (dhawq): saber de estados, no de palabrasdhawq
Distinción sufí clásica entre *qal* y *hal*; al-Qushayri y Abu Talib al-Makki como fuentes.
La costumbre divina (ada) y la crítica de la causalidadada-causalidad
Ocasionalismo asharí; respuesta de Averroes en la *Tahafut al-tahafut*.
El corazón como espejo (qalb)qalb
Psicología sufí y aviceniana; el hadiz «quien se conoce a sí mismo conoce a su Señor».
Los grados de la unidad y la confianza en Diostawhid-tawakkul
Doctrina de la *fana'* desde al-Junayd; reformulada luego por la escuela de Ibn Arabi.
El amor de Dios (mahabba)mahabba
Mística del amor de la escuela de Bagdad; su hermano Ahmad desarrolló la teoría del amor en los *Sawanih*.
Vídeos
Vídeos
Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.
Al-Ghazali's Philosophical Theology
Conferencia· EN
Yale UniversityCanal oficial
Special Lecture: The Philosophical Foundations of al-Ghazali's Sufism - Frank Griffel
Conferencia· EN
Centre for Advanced Irfan Studies - TRADISI
HoP 145 - Frank Griffel on al-Ghazali
Entrevista· EN
History of Philosophy without any gaps
Islamic Philosophy before the "Incoherence", w/ Prof. Frank Griffel
Entrevista· EN
Averroes
Ep 49: Al-Ghazali [feat. Frank Griffel]
Entrevista· EN
Dogs with Torches
Al-Ghazali - The Reviver of Religious Sciences
Análisis· EN
Let's Talk Religion
Al-Ghazali: The Muslim Theologian Who Lost Faith in Theology
Análisis· EN
ReligionForBreakfast
Al Ghazali - The Alchemist of Happiness - Documentary Trailer
Documental· EN
IslamLite
Interview mit Prof. Dr. Frank Griffel, Islamkolleg Deutschland
Entrevista· DE
Islamkolleg Deutschland e.V.Canal oficial
Al Ghazâlî (1058-1111) Philosophie et religion
Conferencia· FR
Hervé Pasqua
Al-Ghazali - El que salva del error
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Filosofía Apuntes
La Historia del FILÓSOFO AL-GHAZALI - FILOSOFÍA ISLAMICA
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Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.
Manuscritos
Manuscritos
Testimonios manuscritos y textos antiguos, con su custodio y sus condiciones de consulta.
AR · Nasj · c. 1095–1110 (textos); 509 H / 1115–1116 (copia)
مجموع رسائل الغزالي (المنقذ من الضلال، مشكاة الأنوار وغيرهما)
- Testimonio conservado
- Manuscrito colectivo de obras de al-Ghazali copiado cuatro años después de su muerte; incluye el Munqidh y la Mishkat completa
- Custodio
- Biblioteca Süleymaniye, Estambul · Şehid Ali Paşa 1712
- Digitalización
- commons.wikimedia.org/wiki/File:Munqidh_min_al-d…
AR · Nasj · c. 1100 (texto); 800 H / 1397 (copia)
بداية الهداية (Bidayat al-hidaya)
- Testimonio conservado
- Copia fechada
- Custodio
- British Library, Londres · Add 9517/1
- Digitalización
- blogs.bl.uk/asian-and-african/2017/02/arabic-man…
FA · Nasj / nastaliq · c. 1105 (texto); 2 safar 781 / 19 de mayo de 1379 (copia)
کیمیای سعادت (Kimiya-yi sa'adat)
- Testimonio conservado
- Códice encuadernado para el sah de Shirván Hushang
- Custodio
- Museo de Arte Turco e Islámico, Estambul · T. 1999
- Digitalización
- commons.wikimedia.org/wiki/File:Outer_front_cove…
AR · Nasj · c. 1100 (texto)
المقصد الأسنى (al-Maqsad al-asna)
- Testimonio conservado
- Copia árabe
- Custodio
- British Library (antes British Museum), Londres · Or 7357
- Digitalización
- commons.wikimedia.org/wiki/File:Almaqsad_alasna_…
Relaciones
Relaciones
Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.
Influyó en
El *Masnavi* toma relatos y argumentos de la tradición ghazaliana; el comentario de Nicholson señala numerosos paralelos con el *Ihya*. La influencia de su hermano Ahmad, teórico del amor, llegó a Rumi a través de Sanai y Attar.
Relación documentada
Influyó en
Ibn Arabi leyó y cita a al-Ghazali, con quien comparte la crítica de los límites de la razón especulativa, aunque discrepa de él en metafísica. La Iranica observa que, tras la difusión de la obra de Ibn Arabi, se atribuyeron a al-Ghazali textos esotéricos dudosos.
Relación documentada
Discrepó de
En la *Mishkat al-anwar* al-Ghazali cita el «Yo soy la Verdad» de al-Hallaj como palabra de un amante ebrio que debe ocultarse: reconoce la experiencia, pero reprueba que se divulgue, y explica que no es identidad real sino algo semejante a ella.
Relación documentada
Recibió influencia de
En el libro XXXVI del *Ihya*, sobre el amor de Dios, al-Ghazali cita y comenta los versos atribuidos a Rabia sobre los «dos amores» como expresión del amor puro.
Relación documentada
Influyó en
Attar, poeta de Nishapur una generación posterior, comparte con al-Ghazali la crítica del saber libresco y la pedagogía por relatos; varias historias de su obra tienen paralelos en el *Ihya*. No hay un estudio de dependencia directa citado aquí.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
La crítica de la hipocresía de los ulemas y de la religiosidad ostentosa que recorre el *Ihya* reaparece, en clave poética e irónica, en los gazales de Hafez. Afinidad temática, no influencia documentada.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
Las *Maqasid* circularon en hebreo y fueron leídas por filósofos judíos; Maimónides comparte con al-Ghazali la crítica del kalam y el debate sobre la creación del mundo frente a la eternidad aristotélica. Se ha discutido una lectura directa, pero Maimónides no lo cita.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
El *Munqidh* se ha comparado a menudo con las *Confesiones*: ambos narran una conversión intelectual y moral, una crisis escéptica superada por la iluminación y la renuncia a una carrera brillante. No hay contacto ni influencia.
Similitud identificada por análisis
Discrepó de
La *Tahafut* combate las tesis aristotélicas transmitidas por al-Farabi y Avicena, sobre todo la eternidad del mundo, mientras el *Mi'yar* adopta la lógica aristotélica como instrumento.
Relación documentada
Fuentes
Fuentes
Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.
- Wikidata, Q9546 «Al-Ghazali» (P31=Q5; 145 enlaces entre wikis; P569 1058 y 1056; P570 1111-12-19).
- Griffel, Frank. «al-Ghazali». Stanford Encyclopedia of Philosophy, publicado el 14 de agosto de 2007; revisión sustancial del 15 de enero de 2026.
- Böwering, Gerhard. «Ḡazālī, Abū Ḥāmed Moḥammad i. Biography». Encyclopædia Iranica, vol. X, fasc. 4 (2001), ed. en línea.
- al-Ghazali. al-Munqidh min al-dalal. Texto árabe en Wikisource; trad. inglesa de Claud Field, The Confessions of Al Ghazzali, Londres: John Murray (Wisdom of the East), 1909.
- al-Ghazali. Mishkat al-anwar («The Niche for Lights»). Trad. e introd. de W. H. T. Gairdner. Londres: Royal Asiatic Society (Monographs, vol. XIX), 1924; reimpr. Lahore: Sh. Muhammad Ashraf, 1952.
- Bouyges, Maurice. Essai de chronologie des œuvres de al-Ghazali (Algazel). Ed. Michel Allard. Beirut: Imprimerie Catholique, 1959.
- Badawi, Abd al-Rahman. Mu'allafat al-Ghazali. El Cairo, 1961; 2.ª ed., Kuwait, 1977.
- Watt, W. Montgomery. Muslim Intellectual: A Study of al-Ghazali. Edimburgo: Edinburgh University Press, 1963; y «The Authenticity of the Works Attributed to al-Ghazali», Journal of the Royal Asiatic Society, 1952.
- Griffel, Frank. Al-Ghazali's Philosophical Theology. Nueva York: Oxford University Press, 2009 (cap. 1: biografía y cronología).
- al-Ghazali. The Alchemy of Happiness. Trad. de Claud Field. Londres: John Murray (Wisdom of the East), 1910. Texto en Wikisource.
- Bennison, Amira K. The Almoravid and Almohad Empires. Edimburgo: Edinburgh University Press, 2016, pp. 243–244 (quema del Ihya en Córdoba); y Garden, Kenneth. The First Islamic Reviver: Abu Hamid al-Ghazali and His Revival of the Religious Sciences. Oxford University Press, 2014.
- Open Library, registros de ediciones de las obras de al-Ghazali (autor OL: al-Ghazzālī).
- Wikipedia (en), «Al-Ghazali», secciones Works y Works in Persian (resumen de la tesis de A. Khismatulin sobre la falsificación de Ay farzand y de la segunda parte de Nasihat al-muluk).
- Ibn al-Yawzi, Abu l-Faraj. al-Thabat 'inda l-mamat (relato de Ahmad al-Ghazali sobre la muerte de su hermano), citado en la introducción del editor a Jawahir al-Qur'an (texto en Wikisource árabe).
- Ghazali.org, «Oeuvre: Philosophy and Logic» (ediciones y traducciones de Maqasid, Tahafut, Mi'yar, Mihakk, al-Madnun, al-Qistas y Ma'arij al-quds).
- Titular de derechos
- Dominio público (obra del siglo XI–XII). Las ediciones críticas y las traducciones modernas (Islamic Texts Society, Fons Vitae, Brigham Young University Press, University of Chicago Press, Oxford University Press, Alianza, Trotta, Seuil…) están sujetas a los derechos de sus editores.
Pendiente de confirmar
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- Fecha de nacimiento: se registra 1058 (450 H, biógrafos medievales); Griffel propone 448/1056 o 1055. Wikidata da 19-12-1111 como fecha de muerte; aquí se usa el lunes 14 de yumada al-ajira de 505 = 18-12-1111 (juliano), que coincide con el día de la semana del relato de Ahmad.
- Obra completa (2026-10-25): se registran 44 títulos (auténticos, dudosos y apócrifos) a partir de la Encyclopædia Iranica, Bouyges (1959) y Ghazali.org. Quedan fuera, por falta de verificación: al-Muntakhal fi 'ilm al-jadal, Hujjat al-haqq y Qawasim al-batiniyya (refutaciones antiismailíes perdidas o parciales), Yaqut al-ta'wil (supuesto tafsir de cuarenta volúmenes, perdido), Zad-i akhirat, Adab al-suhba, Tahdhib al-usul y las Teshuvot she'elot hebreas de atribución dudosa. Catálogo completo: Badawi, Mu'allafat al-Ghazali (1961; 457 títulos).
- Ediciones en español: localizar en la BNE las traducciones parciales del Ihya y de Ayyuha l-walad, y confirmar en el catálogo de Almuzara el ISBN 9791370202217 (Tahafut, 2026), tomado de la ficha de una reseña.
- Sala de lectura: localizar un escaneo con OCR limpio de El justo medio en la creencia (Asín Palacios, 1929; libre en España, la UE y EE. UU.) y de la traducción francesa de Schmölders (1842), que en Internet Archive va dentro de un volumen con otros textos. Verificar la fecha de muerte de Syed Nawab Ali (Gutenberg 73140, marcado con caution).
- Vídeos: duraciones y años no comprobados (null); no se ha localizado un documental institucional completo en castellano ni la versión íntegra autorizada de «Al-Ghazali: The Alchemist of Happiness» (2004).
- Citas apócrifas: no se registran; circulan en redes frases como la de los «trece enemigos invisibles» atribuidas a al-Ghazali sin fuente, pero no se ha localizado un estudio que documente su origen.
- Citas: cotejar con el texto árabe de la Mishkat (ed. Afifi) las dos citas de Gairdner y con la Kimiya persa (ed. Khadiv-Jam) la cita de Field, que son traducciones indirectas.
Investigado el 2026-10-25