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Islam · Sufismo

Attar

فریدالدین ابوحامد محمد عطار نیشابوری · عطار

c. 1145 – 1221Persona históricamente documentada

Poeta y hagiógrafo persa (Nishapur, c. 1145–c. 1221), boticario de oficio y figura mayor de la poesía sufí. Su Mantiq al-tayr narra el viaje de las aves a través de siete valles hasta descubrir que el Simurg son ellas mismas; con el Ilahi-nama, el Musibat-nama y el Asrar-nama forma un ciclo de masnavíes místicos, y su Tadhkirat al-awliya es la gran colección persa de vidas de santos. Muchas obras que circulan con su nombre son de otro Attar. Rumi fue su heredero.

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La asamblea de las aves

La asamblea de las aves · CC0

En sus palabras

«Alabanza al puro Creador del alma, que dio alma al polvo y le dio la fe.»

Mantiq al-tayr, dístico inicial («Fi al-tawhid»), texto persa según Ganjoor; traducciones propias.

Su idea central

El Simurg y los treinta pájaros: El Simurg es un ave fabulosa de la tradición iraní, sabia y benéfica, que en el *Shahnameh* cría al héroe Zal.

Biografía

5 min de lectura

El boticario de Nishapur

Abu Hamid Muhammad, hijo de Abu Bakr Ibrahim, firmó su obra con dos nombres: Farid al-Din, «perla de la religión», y Attar, el oficio de quien vende perfumes, drogas y remedios. Vivió en Nishapur, la gran ciudad del Jorasán, y de su vida se sabe muy poco con certeza. Solo dos contemporáneos lo mencionan: el antólogo Muhammad Awfi, que lo coloca entre los poetas de la época selyúcida, y el filósofo Nasir al-Din Tusi, que siendo estudiante lo visitó cuando Attar era ya un anciano y contó años después a su discípulo Ibn al-Fuwati que le había impresionado su elocuencia. La siguiente noticia, el Tarij-e guzida de Hamdallah Mustawfi, es de 1330.

Su propia obra dice poco, pero dice algo preciso: que ejercía la farmacia y atendía en persona a un gran número de clientes, y que compuso el Musibat-nama y el Ilahi-nama mientras trabajaba en la botica. Al no depender de la poesía para vivir, pudo despreciar el oficio del panegirista de corte, que nunca practicó. Bernd Reinert subraya que su existencia de farmacéutico y sufí no parece haberse interrumpido por viajes, y que en la vejez vivió muy retirado; los grandes periplos por La Meca, Damasco o la India que le atribuyen biografías posteriores pertenecen a la leyenda.

Fechas inciertas

Badiozzaman Foruzanfar calculó que nació hacia 540 de la hégira (1145–1146); la única fecha que el propio Attar menciona, 573 (1177) como año en que terminó el Mantiq al-tayr, figura en un verso que no está en todos los manuscritos. Sobre la muerte, la opinión más extendida, que siguen Foruzanfar y Reinert, es que murió en la matanza con que los mongoles arrasaron Nishapur en safar de 618, abril de 1221; Hermann Landolt recuerda que 1230 sigue siendo posible. La Encyclopaedia Britannica de 1911, fiel a las fuentes tardías, todavía le daba ciento diez años de vida, de 1119 a 1229: un ejemplo de cómo creció la figura cuando su obra se volvió famosa.

Las leyendas

En vida, Attar apenas era conocido fuera de Nishapur. Su grandeza como místico y narrador se descubrió en el siglo XV, y fue entonces cuando Yami y Dawlatshah de Samarcanda adornaron su biografía con relatos fantásticos. Según Dawlatshah, un derviche que miraba su tienda le preguntó cómo pensaba morir dejando atrás tantas mercancías; Attar abandonó la botica y se hizo sufí. Según el mismo autor, un soldado mongol que lo había capturado rechazó mil dírhams por él y, cuando otro le ofreció un saco de paja, Attar le dijo que lo vendiera, porque no valía más; el soldado, furioso, lo mató. Foruzanfar demostró que los maestros que se le atribuyeron —Naym al-Din Kubra, Qutb al-Din Haydar y otros— son invenciones; solo es posible su relación con Mayd al-Din Bagdadi, a quien él mismo dice haber conocido, y quizá una filiación uwaysi, interior, con Abu Said Abul-Jayr.

Una obra que creció con su fama

La leyenda le atribuyó tantas obras como suras tiene el Corán, y desentrañar cuáles son suyas ha ocupado a los especialistas durante un siglo. Hellmut Ritter observó diferencias de estilo y de confesión —unas obras son sunníes y otras chiíes— y pensó primero en una evolución del poeta; en 1941 Said Nafisi probó que las de inspiración chií, como el Mazhar al-ayaib y el Lisan al-gayb, son de otro Attar, natural de Tun, que vivió en Mashhad unos doscientos cincuenta años después. Un segundo grupo, encabezado por el Yawhar al-dhat, centrado en la figura de al-Hallay, tampoco es suyo por razones de estilo, aunque su autor sigue sin identificarse. El propio Attar enumera sus obras en los prólogos: el Diván, el Asrar-nama, el Mantiq al-tayr, el Musibat-nama, el Ilahi-nama, el Yawahir-nama y el Sharh al-qalb, y añade que estos dos últimos los destruyó con sus propias manos.

A esa lista se suman el Mujtar-nama, selección de sus cuartetas, y el Tadhkirat al-awliya, su única obra en prosa. El caso más discutido es el Jusraw-nama, un romance cortesano también llamado Gol o Hormoz: Reinert lo tenía por auténtico; Mohammad Reza Shafii-Kadkani sostuvo que es una falsificación posterior y que el título con el que Attar se refería a otra obra correspondía en realidad al Ilahi-nama, tesis que Landolt da por demostrada; Austin O'Malley, en 2019, ha reabierto la cuestión con un manuscrito de 1297 que ya lo atribuye a Attar.

Los cuatro masnavíes místicos

El Asrar-nama, sin historia marco, medita en veintidós discursos sobre la caída del alma y su liberación de los lazos del mundo. El Mantiq al-tayr, su obra maestra, toma de la Risalat al-tayr atribuida a los hermanos Gazali la asamblea de las aves que buscan un rey: guiadas por la abubilla, atraviesan siete valles y solo treinta llegan ante el Simurg, para descubrir que el Simurg son ellas mismas, si morg, «treinta pájaros». El Musibat-nama sigue a un caminante que consulta a cuarenta seres, del ángel Gabriel a los profetas, hasta que el Alma universal le dice que lo que busca está en él. En el Ilahi-nama, un califa responde a los deseos mundanos de sus seis hijos —la hija del rey de las hadas, la magia, la copa de Yamshid, el agua de la vida, el anillo de Salomón, la alquimia— mostrando su sentido interior. Las cuatro obras dicen lo mismo de cuatro maneras: la meta del hombre está latente en él.

El memorial de los santos

El Tadhkirat al-awliya reúne vidas y dichos de los maestros del sufismo clásico, desde Yafar al-Sadiq, Uways al-Qarani y Hasan de Basora hasta al-Hallay, a quien Attar consideraba el que llevó el sufismo a su perfección. Las biografías posteriores que figuran en algunas copias no son suyas. Attar casi nunca nombra sus fuentes y reelabora los relatos a su manera, de modo que el libro sirve poco como historia de las personas que retrata, pero mucho como documento de la sensibilidad sufí; tradujo además al persa con gran fidelidad los dichos transmitidos en árabe. Desde la segunda mitad del siglo XIII fue muy leído; una antigua versión en turco oriental, en escritura uigur, la tradujo al francés Pavet de Courteille en 1889.

Herencia

Rumi usó para su Masnavi el metro del Mantiq al-tayr y reelaboró historias de Attar. La tradición quiso más: que el anciano poeta, al ver pasar por Nishapur a la familia de Baha al-Din Walad, regalara al niño Rumi un ejemplar del Asrar-nama. Ritter explicó la leyenda como fruto de la influencia de esa obra en el prólogo del Masnavi, y Franklin Lewis la considera un mito de sucesión. Ali Shir Navai adaptó el Mantiq al-tayr al turco chagatai y levantó el mausoleo de Nishapur, renovado en 1940. Europa lo conoció por el Pand-nama que tradujo Silvestre de Sacy en 1819, hoy tenido por apócrifo, y por la edición y traducción del Mantiq al-tayr de Garcin de Tassy (1857 y 1863), que entusiasmó a Edward FitzGerald hasta el punto de verterlo, libremente, en su Bird-Parliament, inédito en vida y publicado póstumamente en 1889.

Fuentes: «Farīd ud-Dīn ʽAttār». Encyclopædia Britannica, 11.ª ed., vol. 10. Cambridge, 1910–1911 (resume los relatos de Dawlatshah sobre su conversión y su muerte). Texto en Wikisource. · FitzGerald, Edward. Letters and Literary Remains of Edward FitzGerald, ed. William Aldis Wright, vol. II. Londres: Macmillan, 1889 (incluye «Bird-Parliament» con la nota de E. B. Cowell sobre su génesis). · Attar, Farid al-Din. The Tadhkiratu 'l-awliya («Memoirs of the saints»), ed. Reynold A. Nicholson, con introducción de Mirza Muhammad Qazvini. 2 vols. Londres y Leiden: Luzac / Brill, 1905–1907 (Persian Historical Texts).

Cronología

La vida, año a año

Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.

  1. c. 1145 · 0 años

    Nacimiento en Nishapur

    Nace Abu Hamid Muhammad, hijo de Abu Bakr Ibrahim. Foruzanfar calcula c. 540/1145–1146; la Britannica de 1911, siguiendo fuentes tardías, daba 1119.

    Probable

  2. c. 1170 – 1221

    Boticario y sufí

    Ejerce la farmacia en Nishapur y atiende a numerosos clientes; según sus prólogos, compone el *Musibat-nama* y el *Ilahi-nama* en la botica. Las leyendas de su conversión por un derviche proceden del siglo XV.

    Documentado

  3. 1177

    Fecha del Mantiq al-tayr

    Un verso final del *Mantiq al-tayr* fecha su conclusión en 573/1177, pero no figura en todos los manuscritos.

    Discutido

  4. c. 1209

    Encuentro con Mayd al-Din Bagdadi

    Attar dice en el *Tadhkirat al-awliya* que conoció a Mayd al-Din Bagdadi, discípulo de Naym al-Din Kubra, muerto hacia 1209; es el único maestro plausible de los que le atribuyó la tradición.

    Probable

  5. c. 1215 – 1221

    Visita de Nasir al-Din Tusi

    El joven Tusi visita en Nishapur al anciano Attar (entre 612/1215 y 618/1221, según Foruzanfar) y elogia su elocuencia, según lo transmite su discípulo Ibn al-Fuwati.

    Documentado

  6. abril de 1221

    Muerte en el saqueo mongol de Nishapur

    Según la opinión más extendida (Foruzanfar, Reinert), muere de forma violenta en la matanza de safar de 618/abril de 1221; Landolt considera posible 1230. El relato del saco de paja es leyenda de Dawlatshah.

    Probable

  7. 1297

    Manuscrito más antiguo del Jusraw-nama

    Una copia de 1297, hoy en la Biblioteca Nacional de Francia, contiene ya el romance y su prólogo bajo el nombre de Attar: Austin O'Malley la esgrime en 2019 contra la tesis de la falsificación.

    Documentado

  8. 1330

    Mención de Mustawfi

    Hamdallah Mustawfi lo menciona en el *Tarij-e guzida*, tercera noticia conservada tras las de Awfi y Tusi.

    Documentado

  9. c. 1486

    Nace la leyenda

    En el siglo XV su obra se redescubre; Yami (*Nafahat al-uns*, 1476–1478) y Dawlatshah (*Tadhkirat al-shu'ara*, 1486) adornan su vida con relatos de conversión, de maestros y de su muerte. Ali Shir Navai le erige un mausoleo en Nishapur.

    Documentado

  10. 1819

    El Pand-nama en Europa

    Silvestre de Sacy publica en París el *Pend-Namèh, ou le Livre des conseils*, primera obra de «Attar» traducida en Europa; la crítica moderna la tiene por apócrifa.

    Documentado

  11. 1857 – 1863

    Edición de Garcin de Tassy

    Joseph Garcin de Tassy edita el texto persa del *Mantiq al-tayr* (1857) y publica su traducción francesa en 1863; Edward FitzGerald, entusiasmado, compone su versión libre *Bird-Parliament* (1862, póstuma en 1889).

    Documentado

  12. 1905 – 1907

    Edición del Tadhkirat por Nicholson

    Reynold A. Nicholson publica en Londres y Leiden, con introducción de Muhammad Qazvini, la edición del *Tadhkirat al-awliya* (1905–1907).

    Documentado

  13. 1940

    Edición del Ilahi-nama y renovación del mausoleo

    Hellmut Ritter publica la edición crítica del *Ilahi-nama* (Leipzig y Estambul); el mausoleo de Nishapur se renueva por completo bajo Reza Shah.

    Documentado

  14. 1941

    Nafisi descubre al «otro Attar»

    Said Nafisi demuestra en su *Yostoyu dar ahval o asar-e Farid al-Din Attar* que las obras chiíes atribuidas a Attar son de un homónimo de Tun que vivió en Mashhad unos dos siglos y medio después.

    Documentado

  15. 1984

    Traducción de Davis y Darbandi

    Afkham Darbandi y Dick Davis publican en Penguin Classics *The Conference of the Birds*, la versión inglesa en verso de mayor difusión.

    Documentado

Obras

Obras esenciales

Las obras sin las que no se entiende su legado.

Mantiq al-tayr (El lenguaje de los pájaros / La conferencia de los pájaros) — Attar

Obra escrita · c. 1177

Mantiq al-tayr (El lenguaje de los pájaros / La conferencia de los pájaros)

منطق‌الطیر (Mantiq al-tayr), también مقامات الطیور (Maqamat al-tuyur)

Masnaví de varios miles de dísticos y obra maestra de Attar. Las aves del mundo se reúnen para elegir un rey; la abubilla, mensajera de Salomón, les propone buscar al Simurg. Cada ave se excusa con una debilidad humana —el ruiseñor y su amor por la rosa, el loro y su ansia de inmortalidad, el pavo real y el paraíso— y la abubilla responde con historias, entre ellas la del jeque Sanán enamorado de una cristiana. Las que emprenden el viaje cruzan siete valles: la búsqueda, el amor, el conocimiento, la independencia, la unidad, el asombro y la pobreza y aniquilación. Solo treinta llegan, y descubren que el Simurg es su propio reflejo: *si morg*, «treinta pájaros». La historia marco procede de la *Risalat al-tayr* de los Gazali.

14 ediciones · amazon.es

Obra escrita

Ilahi-nama (El libro divino)

الهی‌نامه (Ilahi-nama)

Masnaví de unos 6.500 dísticos con historia marco: un califa pregunta a sus seis hijos qué desean, y cada uno pide algo prodigioso —la hija del rey de las hadas, el dominio de la magia, la copa de Yamshid que refleja el mundo, el agua de la vida, el anillo de Salomón, la alquimia—. El padre les muestra que, tomados al pie de la letra, esos deseos son absurdos, pero que entendidos interiormente son realizables: la princesa es el alma purificada, la copa es el místico unido a Dios, el elixir es la luz divina que todo lo transforma. Cientos de historias, de tres a cuatrocientos versos, ilustran el mismo mensaje del *Mantiq al-tayr*: lo que el hombre busca está en él.

3 ediciones · amazon.com

Tadhkirat al-awliya (Memorial de los santos) — Attar

Obra escrita

Tadhkirat al-awliya (Memorial de los santos)

تذکرة الأولیاء (Tadhkirat al-awliya)

Única obra en prosa de Attar y gran colección persa de vidas de santos: unas setenta biografías de maestros del sufismo clásico, desde Yafar al-Sadiq, Uways al-Qarani y Hasan de Basora hasta al-Hallay, con sus dichos y anécdotas, entre ellos los de Rabia al-Adawiyya. Attar se basa casi solo en fuentes escritas que rara vez nombra y reelabora los relatos con un gusto propio, pero traduce con fidelidad los dichos árabes. El relato de la ejecución de al-Hallay es su página más célebre. Muy leído desde el siglo XIII, interesa también como muestra de la prosa persa temprana.

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Toda su obra (29)

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Frases

Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.

Alabanza al puro Creador del alma, que dio alma al polvo y le dio la fe.

آفرین جان آفرین پاک را / آن که جان بخشید و ایمان خاک را

VerificadaMantiq al-tayr, dístico inicial («Fi al-tawhid»), texto persa según Ganjoor; traducciones propias.

1 / 6
Citas apócrifas o de atribución discutida (2)
  • «Alabanza sin límite a aquel Dios puro que dio la fe a un puñado de polvo.»

    Primer dístico del *Pand-nama*, que imita el comienzo del *Mantiq al-tayr*. Ritter lo considera apócrifo: no hay rastro de la obra antes del siglo XV y su lengua es ajena a la de Attar, aunque fue la primera obra «suya» traducida en Europa (Silvestre de Sacy, 1819).

  • «Alabanza al Creador del alma y alma del alma, que es a la vez manifiesto y oculto.»

    Comienzo del *Mazhar al-ayaib*, poema chií del siglo XV compuesto por el Attar de Tun y atribuido durante siglos a Farid al-Din; Said Nafisi demostró en 1941 que es de ese homónimo tardío.

Últimas palabras

Atribución tradicional

«Véndeme por el saco de paja, que no valgo más.»

Palabras puestas en su boca por la leyenda que transmite Dawlatshah de Samarcanda (1486), más de dos siglos y medio después: capturado por un soldado mongol, habría rechazado que lo vendieran por mil dírhams y aconsejado aceptar luego un saco de paja (o de forraje), lo que enfureció al soldado, que lo mató. Es una parábola sufí sobre el valor del yo, no un testimonio; ni siquiera es seguro que muriera en 1221.

Fuente: «Farīd ud-Dīn ʽAttār». Encyclopædia Britannica, 11.ª ed., vol. 10. Cambridge, 1910–1911 (resume los relatos de Dawlatshah sobre su conversión y su muerte). Texto en Wikisource.

Preguntar

Lo que su obra responde

Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.

  • ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?

    El Creador alabado es también el espejo donde el buscador se pierde

    Personal e impersonal a la vezLo dice expresamente

    Attar abre El lenguaje de los pájaros alabando a un Creador personal que dio alma al polvo y le concedió la fe, y en el Memorial de los santos recoge oraciones dirigidas a un Tú que responde. Pero el desenlace del mismo poema muestra otro rostro de lo divino. El Simurg, el rey que las aves buscan a través de siete valles, resulta ser un espejo: los treinta pájaros que llegan —si murg, en persa— ven que esos treinta pájaros son el Simurg, y la Presencia les explica, sin lengua, que quien llega se ve a sí mismo en ella. Después se pierden en Él como la sombra en el sol. Lo Absoluto es a la vez el Rey al que se busca y se suplica y la unidad sin rostro en la que el buscador se extingue.

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  • ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?

    Los treinta pájaros descubren que ellos son el Simurg

    El Ser es lo AbsolutoLo dice expresamente

    La respuesta de Attar está en el desenlace de El lenguaje de los pájaros. Miles de aves parten en busca de su rey, el Simurg; solo treinta sobreviven a los siete valles. Al llegar, ven que esos treinta pájaros, si murg en persa, son el Simurg, y la Presencia les dice que es un espejo en el que quien llega se ve a sí mismo, alma y cuerpo. Lo que el buscador encuentra al final del camino no es un objeto distinto, sino su propia realidad en Dios. Para llegar ahí hay que atravesar el valle de la pobreza y la aniquilación (fana), donde el yo se consume como la mariposa en la llama. El yo que se busca no es el que emprende el viaje: es el que aparece cuando este se ha extinguido.

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  • ¿Por qué sufrimos?

    La inquietud del alma es nostalgia del Rey, y su dolor ya es camino

    La separación de DiosLo dice expresamente

    Attar escribió un libro entero sobre la aflicción, el Musibat-nama: un caminante inquieto, guiado por su maestro, interroga a ángeles, profetas, elementos y criaturas sin que nada calme su desasosiego, hasta descubrir que lo que busca está en el océano del alma. La raíz del sufrimiento es la separación del Rey: las aves de El lenguaje de los pájaros viven sin soberano, dispersas y ocupadas en sus apegos, y cada una pone una excusa para no partir. Pero Attar no quiere suprimir ese dolor. El dolor (dard) de la búsqueda es precioso, porque es lo que pone en marcha: quien entra en el valle de la búsqueda encuentra a cada instante cien penalidades, y solo por ellas avanza. Lo verdaderamente trágico es no sentir la falta.

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  • ¿Qué ocurre después de la muerte?

    Morir a uno mismo en el valle de la aniquilación para subsistir en Dios

    Vida eterna y resurrecciónLo dice expresamente

    Attar comparte la escatología del islam, pero su atención está en otra muerte: la que el buscador debe atravesar en vida. El séptimo valle de El lenguaje de los pájaros es el de la pobreza y la aniquilación (fana), donde el yo se pierde como una gota en el océano o una mariposa en la llama; el poema añade que, tras esa extinción, los pájaros son devueltos a sí mismos y subsisten en Dios. En el Memorial de los santos narra la muerte de muchos maestros como culminación de su camino, y el relato de la ejecución de al-Hallaj es uno de los más célebres. La leyenda atribuye al propio Attar una muerte a manos de un soldado mongol, con un último gesto de desapego, pero es un relato tardío.

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  • ¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?

    Atravesar siete valles con un guía: de miles de aves llegan treinta

    Por la práctica disciplinadaLo dice expresamente

    El lenguaje de los pájaros es un itinerario. La abubilla anuncia a las aves que hay siete valles en el camino: la búsqueda, el amor, el conocimiento, el desapego, la unidad, el asombro y, por último, la pobreza y la aniquilación; después está la corte del Rey. Antes de partir, cada ave presenta su excusa —el ruiseñor su rosa, el halcón su rey, el pato su agua— y la abubilla responde a cada una con una historia que desmonta su apego. La liberación exige, pues, un esfuerzo sostenido, un guía y la renuncia progresiva a todo lo que retiene. Muchas mueren por el camino o se rinden; solo treinta llegan. Lo que encuentran al final, sin embargo, no es una recompensa ganada: es su propia aniquilación en el Simurg.

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  • ¿Hace falta un maestro?

    Sin la abubilla, ningún pájaro habría salido en busca del Rey

    ImprescindibleLo dice expresamente

    En El lenguaje de los pájaros, las aves no se ponen en camino por sí solas: necesitan a la abubilla, que conoce el camino, ha estado con Salomón y sabe dónde vive el Simurg. Antes de partir echan suertes para elegir guía, y la suerte cae sobre ella; desde entonces la siguen, la interrogan y le confían sus miedos, y ella responde a cada una con una historia. En El libro de la aflicción el caminante también avanza acompañado por un maestro que interpreta lo que cada criatura le dice. Para Attar, sin guía el alma se pierde en sus excusas y en los peligros del viaje. El Memorial de los santos es, en el fondo, una galería de maestros cuyas vidas y palabras sirven de guía al lector.

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  • ¿Es real el mundo?

    Todos los pájaros son la sombra del Simurg

    Manifestación de lo divinoLo dice expresamente

    En El lenguaje de los pájaros, la abubilla cuenta que el Simurg se manifestó por primera vez en China, a medianoche, y dejó caer una pluma; todas las imágenes y todas las artes del mundo nacen del intento de reproducirla. Más adelante explica a las aves que, cuando el Simurg mostró su rostro, su sombra cayó sobre la tierra, y de esa sombra salieron los pájaros: cada uno de ellos es sombra del Rey que busca. El mundo, pues, no es ilusión ni realidad autónoma, sino manifestación: reflejo, sombra o huella de una belleza que lo excede. Por eso puede conducir al buscador hasta ella, y por eso también puede retenerlo, cuando se confunde la sombra con quien la proyecta.

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  • ¿Qué es el amor?

    El amor es fuego que quema la razón: el valle del amor

    Anhelo y uniónLo dice expresamente

    En El lenguaje de los pájaros, el segundo valle es el del amor: quien entra en él debe ser todo fuego, y quien no lo es no puede atravesarlo. El amor no calcula, no conoce la prudencia ni la reputación, y por eso Attar lo opone constantemente a la razón, que se detiene en el umbral. Su relato más célebre lo muestra hasta el escándalo: el jeque San'an, venerado maestro, se enamora de una joven cristiana, abandona su fe, apacienta cerdos por ella y solo vuelve al islam por la intercesión de sus discípulos. La historia no aprueba la apostasía; enseña que el amor arrastra hasta perderlo todo y que solo ese desprendimiento total prepara para el Amor verdadero, en el que el amante acaba consumido.

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  • ¿Somos libres o está todo determinado?

    No teorizó la libertad: en el valle de la independencia, todo es de Dios

    No se pronunció

    Attar no aborda la cuestión del libre albedrío como problema teológico. Sus poemas suponen a la vez la decisión del buscador y la soberanía de Dios. Las aves de El lenguaje de los pájaros eligen ponerse en camino o quedarse, y cada una es responsable de sus excusas; pero en el cuarto valle, el de la independencia (istighna), la abubilla describe a un Dios que no necesita nada ni a nadie, ante quien cien mundos pueden arder sin que importe. Y en el valle de la unidad todo se descubre uno, de modo que la distinción entre el que actúa y lo que ocurre se desvanece. Attar deja convivir el esfuerzo y la absoluta suficiencia divina sin intentar conciliarlos en una doctrina.

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  • ¿Para qué meditar u orar?

    La oración de los santos: trato íntimo con Dios, sin cálculo

    Trato de amistad con DiosSe deduce de su doctrina

    Attar no escribió un tratado sobre la oración, pero su obra está llena de ella. Sus masnavíes se abren con alabanzas y súplicas a Dios, y el Memorial de los santos recoge decenas de oraciones de los maestros del sufismo, entre ellas la célebre de Rabia, que pide ser quemada en el infierno si adora por miedo y no ser privada de la belleza eterna si adora por Dios mismo. En las historias de sus poemas, el que reza de verdad es a menudo el loco de Dios o el mendigo, que habla al Señor con una franqueza que escandalizaría a los piadosos. Lo que Attar celebra es esa relación sin intermediarios ni cálculo, en la que el alma se dirige a Dios como a un Amigo, con quejas, ruegos y amor.

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  • ¿Puede la razón conocer lo último?

    La razón se detiene en el umbral; el amor y el asombro siguen adelante

    Lo último está más allá de la menteLo dice expresamente

    Attar opone con insistencia el amor a la razón. En el valle del amor de El lenguaje de los pájaros, la razón no tiene lugar: el amor es fuego y la razón, humo. En el valle del conocimiento, cada caminante ve según su capacidad, y ningún saber es el mismo para todos. Más adelante, en el valle del asombro (hayrat), el buscador ya no sabe nada, ni siquiera si existe o no existe, si está dentro o fuera; es un desconcierto que vale más que todas las certezas. Las historias de los locos de Dios que pueblan sus masnavíes dicen lo mismo con humor: el que ha perdido la cabeza ve a veces más que el sabio. Para Attar, lo último no se piensa: se padece y se ama.

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  • ¿Retirarse del mundo o transformarlo?

    Escribía sus poemas en la farmacia, entre cientos de enfermos

    Contemplación en la acciónSe deduce de su doctrina

    Attar no fue un asceta retirado ni un jeque de cofradía, sino un farmacéutico de Nishapur. En la introducción del Jusraw-nama cuenta que compuso El libro de la aflicción y El libro divino en su farmacia, donde cada día le consultaban cientos de enfermos. Su doctrina, sin embargo, exige un desapego radical: las aves de El lenguaje de los pájaros deben abandonar riquezas, afectos y seguridades, y el cuarto valle es el de la independencia respecto de todo. Attar resuelve la tensión de un modo característico del sufismo persa: el desprendimiento es interior y no exige abandonar el oficio. Se puede curar cuerpos, vender remedios y escribir versos mientras el corazón recorre los valles del camino.

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Anécdotas y relatos

Anécdotas y relatos

Relato hagiográficos. XII (según la leyenda)

El derviche ante la botica

Attar estaba en su botica de Nishapur, rodeado de frascos y mercancías, cuando un derviche errante se detuvo a la puerta y se quedó mirando el interior con tristeza. El boticario le ordenó que siguiera su camino. «A mí no me cuesta nada irme», respondió el derviche, «pero me das lástima: ¿cómo podrás pensar en la muerte y dejar atrás todos estos bienes?». La frase cayó en el momento justo: Attar cerró la tienda, se hizo discípulo de un maestro sufí y empezó la vida que lo convertiría en el gran poeta del camino espiritual. En algunas versiones el derviche, para mostrar lo fácil que es morir, se tiende en el suelo y expira allí mismo.

Origen del relato: Relato transmitido por Dawlatshah de Samarcanda (*Tadhkirat al-shu'ara*, 1486) y resumido por la *Britannica* de 1911; Reinert lo cuenta entre los mitos de iniciación creados en el siglo XV. La propia obra de Attar muestra que siguió ejerciendo de farmacéutico mientras escribía sus poemas.

Fuente: «Farīd ud-Dīn ʽAttār». Encyclopædia Britannica, 11.ª ed., vol. 10. Cambridge, 1910–1911 (resume los relatos de Dawlatshah sobre su conversión y su muerte). Texto en Wikisource.

Relato hagiográfico1221 (según la leyenda)

Mil dírhams o un saco de paja

Cuando los mongoles tomaron Nishapur, cuenta la leyenda, un soldado capturó al anciano Attar. Alguien ofreció mil dírhams por él, y el poeta aconsejó al soldado que no lo vendiera, porque seguramente le darían más. Poco después pasó otro hombre y ofreció por aquel viejo un saco de paja, o de forraje para los caballos. «Véndeme», dijo Attar, «que no valgo más». El soldado, furioso por haber perdido la primera oferta, lo mató allí mismo. El relato convierte la muerte del poeta en una última enseñanza sobre la nada del yo, coherente con el valle de la pobreza y la aniquilación con que culmina el *Mantiq al-tayr*.

Origen del relato: Dawlatshah (1486), resumido por la *Britannica* de 1911. Que Attar muriera en la matanza de Nishapur de 1221 es la opinión más extendida (Foruzanfar, Reinert), pero Landolt admite 1230; los detalles del diálogo son leyenda.

Fuente: «Farīd ud-Dīn ʽAttār». Encyclopædia Britannica, 11.ª ed., vol. 10. Cambridge, 1910–1911 (resume los relatos de Dawlatshah sobre su conversión y su muerte). Texto en Wikisource.

Relato hagiográficoc. 1216 (según la leyenda)

El anciano poeta y el niño Rumi

Hacia 1216 la familia del predicador Baha al-Din Walad abandonó el Jorasán camino del oeste. Según la tradición, al pasar por Nishapur visitaron a Attar, ya anciano, que vio al hijo del predicador, el pequeño Yalal al-Din, y predijo que aquel niño encendería un fuego en los corazones de los amantes de Dios. Como prenda le regaló un ejemplar de su *Asrar-nama*, el libro de los secretos. La escena ofrecía a los devotos de Rumi una cadena perfecta de transmisión entre los dos grandes poetas místicos de lengua persa, y aún se repite en casi todas las biografías populares.

Origen del relato: Tradición de los repertorios tardíos. Hellmut Ritter la explicó como reflejo de la influencia del *Asrar-nama* en el prólogo del *Masnavi* (Reinert), y Franklin Lewis (2000) la considera un mito de sucesión, según resume Landolt. No hay ninguna fuente contemporánea del encuentro.

Fuente: Landolt, Hermann. «Farid al-Din 'Attar». En Medieval Islamic Civilization: An Encyclopaedia. Nueva York: Routledge, 2006; versión publicada por The Institute of Ismaili Studies.

Testimonio1215–1221

Tusi visita al viejo boticario

Entre 1215 y 1221, un estudiante de Tus que llegaría a ser uno de los grandes filósofos y astrónomos del islam, Nasir al-Din Tusi, visitó en Nishapur a Attar, que era ya un hombre muy anciano. Años más tarde contó a su discípulo Ibn al-Fuwati lo que le había impresionado: la elocuencia del poeta y su manera de interpretar el discurso de los maestros sufíes, los conocedores de Dios. Tusi habló sobre todo de su «gran diván» y mencionó un solo poema narrativo, el *Mantiq al-tayr*; también observó lo prolífico que era. Es uno de los dos únicos testimonios directos que se conservan sobre Attar.

Origen del relato: Noticia de Tusi transmitida por su discípulo Ibn al-Fuwati (m. 1323); fechas según el cálculo de Foruzanfar. La recogen Reinert y Landolt.

Fuente: Reinert, Bernd. «ʿAṭṭār, Farīd-al-Dīn». Encyclopaedia Iranica, vol. III, fasc. 1, pp. 20–25. Publicado el 15-12-1987.

Documentados. XII–XIII

Poemas escritos en la botica

A diferencia de los poetas de corte, Attar no vivía de sus versos. En el *Asrar-nama* recuerda que atendía personalmente a muchísimos clientes en su farmacia, y en el segundo prólogo del *Jusraw-nama* cuenta que empezó el *Musibat-nama* y el *Ilahi-nama* mientras trabajaba allí. La imagen del boticario que prepara remedios para el cuerpo mientras compone poemas sobre la curación del alma no es una alegoría posterior: es lo que él mismo dice. También cuenta que, al escribir, se le ocurrían más ideas de las que podía usar, y que el esfuerzo de la composición lo sumía en un estado que le impedía dormir.

Origen del relato: Declaraciones del propio Attar en el *Asrar-nama* (p. 170 y vv. 3146–3151 de la edición de Gowharin) y en el segundo prólogo del *Jusraw-nama* (Ritter, «Philologika X», 1939), recogidas por Reinert. Si el *Jusraw-nama* no fuera suyo, como sostiene Shafii-Kadkani, este último dato perdería apoyo.

Fuente: Reinert, Bernd. «ʿAṭṭār, Farīd-al-Dīn». Encyclopaedia Iranica, vol. III, fasc. 1, pp. 20–25. Publicado el 15-12-1987.

Documentados. XII–XIII

Dos libros arrojados al fuego

En el prólogo del *Mujtar-nama*, Attar enumera las obras que había escrito y añade un dato insólito: dos de ellas, el *Yawahir-nama* y el *Sharh al-qalb*, las destruyó con sus propias manos. No explica del todo sus razones, y de esos libros no queda más que el título. El gesto contrasta con la conciencia altiva que el poeta tenía de su arte —se llamaba a sí mismo «sello de los poetas»— y con la profusión que le reprochaban sus contemporáneos. Para la crítica moderna tiene además un valor práctico: la lista de Attar es el punto de partida para separar sus obras auténticas de las decenas que se le atribuyeron.

Origen del relato: Prólogo del *Mujtar-nama* (texto en Ritter, «Philologika X», pp. 147–153), citado por Reinert y Landolt.

Fuente: Reinert, Bernd. «ʿAṭṭār, Farīd-al-Dīn». Encyclopaedia Iranica, vol. III, fasc. 1, pp. 20–25. Publicado el 15-12-1987.

Enseñanzas

Enseñanzas

Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.

El Simurg y los treinta pájarossimurgh
El Simurg es un ave fabulosa de la tradición iraní, sabia y benéfica, que en el *Shahnameh* cría al héroe Zal. Attar la convierte en símbolo de la Realidad divina, inaccesible y soberana, a la que aspiran todas las criaturas. El desenlace del *Mantiq al-tayr* descansa en un juego de palabras: *si morg* significa en persa «treinta pájaros». Las treinta aves que sobreviven al viaje, ya purificadas, contemplan al Simurg y descubren que es su propio reflejo, y que ellas son él. La Presencia, les dicen, es un espejo como el sol: quien llega se ve a sí mismo. Attar expresa así su convicción más honda, la de que el hombre encuentra al Ser supremo dentro de sí, pero solo después de haber medido la distancia entre su dependencia y la majestad que busca.

Reelabora el motivo del viaje de las aves al rey de la *Risalat al-tayr* de Avicena y de los Gazali.

Fuente: Reinert, Bernd. «ʿAṭṭār, Farīd-al-Dīn». Encyclopaedia Iranica, vol. III, fasc. 1, pp. 20–25. Publicado el 15-12-1987.

Los siete valleshaft-vadi
La abubilla anuncia a las aves que entre ellas y la corte del Simurg hay siete valles, de los que nadie ha vuelto para contar su extensión: la búsqueda (*talab*), donde hay que renunciar a todo; el amor (*ishq*), donde la razón se abandona; el conocimiento (*ma'rifat*), en el que cada caminante ve según su capacidad; la independencia o desapego (*istighna*), donde los deseos y el mundo pierden valor; la unidad (*tawhid*), en la que todo se ve uno; el asombro (*hayrat*), en el que el caminante ya no sabe nada, ni siquiera si existe; y la pobreza y aniquilación (*faqr* y *fana*), donde el yo desaparece. Cada valle se ilustra con historias. El esquema traduce en itinerario narrativo las estaciones (*maqamat*) del camino sufí y se ha convertido en una de las imágenes más difundidas de la mística islámica.

Traduce en itinerario las estaciones (*maqamat*) y estados (*ahwal*) de los manuales sufíes.

Fuente: Attar. Obras en persa: Diván, Mantiq al-tayr, Ilahi-nama, Asrar-nama, Musibat-nama, Mujtar-nama, Tadhkirat al-awliya y obras atribuidas (Pand-nama, Bulbul-nama, Ushtur-nama, Yawhar al-dhat, Mazhar al-ayaib, Haylay-nama, Bisar-nama, Waslat-nama, Si fasl, Bayan al-irshad, Nuzhat al-ahbab, Jusraw-nama). Ganjoor.

Amor y razónishq-o-aql
La oposición entre la razón (*aql*) y el amor (*ishq*) recorre toda la obra de Attar, que la introduce como tema central en el quinto discurso del *Asrar-nama*. La razón es útil para la vida práctica y para las ciencias religiosas que él estimaba —derecho, exégesis, tradición profética—, pero no puede cruzar el umbral de lo divino; el amor sí, porque exige arriesgarlo todo. Attar desconfiaba de la herencia aristotélica y nunca quiso revelar en sus poemas los secretos de la naturaleza, ni siquiera los de la medicina que conocía por oficio. Sus héroes del amor son a menudo locos, mendigos o pecadores, como el jeque Sanán, que lo abandona todo por una muchacha cristiana. En el *Mantiq al-tayr*, el valle del amor sigue inmediatamente al de la búsqueda y precede al del conocimiento.

Tema común de la mística persa desde Ahmad Gazali y Sanai; Rumi lo heredó de Attar.

Fuente: Reinert, Bernd. «ʿAṭṭār, Farīd-al-Dīn». Encyclopaedia Iranica, vol. III, fasc. 1, pp. 20–25. Publicado el 15-12-1987.

Hayrat: el asombrohayrat
El asombro o perplejidad (*hayrat*) es para Attar no un fracaso del conocimiento, sino una etapa necesaria del camino. En el *Mantiq al-tayr* es el sexto valle, donde el caminante, deslumbrado por la belleza del Amado, ya no sabe si existe o no, si está dentro o fuera, si es amante o amado. En el *Musibat-nama*, todo el poema es una dramatización del desconcierto y la inquietud interior: el caminante pregunta a cuarenta seres del cielo y de la tierra y todos le responden que están tan perdidos como él. El *Mujtar-nama* dedica capítulos al asombro y a la aniquilación. Hellmut Ritter situó esta experiencia en el centro de su estudio sobre el «océano del alma» de Attar.

Concepto presente en la mística islámica desde Dhu-l-Nun y al-Junayd.

Fuente: Reinert, Bernd. «ʿAṭṭār, Farīd-al-Dīn». Encyclopaedia Iranica, vol. III, fasc. 1, pp. 20–25. Publicado el 15-12-1987.

Faqr y fana: pobreza y aniquilaciónfana
El último de los siete valles es el de la pobreza (*faqr*) y la aniquilación (*fana*): el caminante, despojado de todo, desaparece en el océano divino como una gota en el mar, y solo después puede hablarse de permanencia (*baqa*). Attar insiste en que no se trata de una destrucción, sino de una transformación: en el *Ilahi-nama* define la verdadera alquimia como el paso del cuerpo al corazón y del corazón al dolor, y en el *Musibat-nama* el Alma universal pide al caminante que se arroje al océano del alma y se borre por completo. La leyenda de su muerte, en la que el poeta declara valer menos que un saco de paja, es la escenificación popular de esta doctrina.

Doctrina sufí clásica formulada por al-Junayd y Bayazid; en al-Hallay, héroe del *Tadhkirat*, alcanza su expresión extrema.

Fuente: Reinert, Bernd. «ʿAṭṭār, Farīd-al-Dīn». Encyclopaedia Iranica, vol. III, fasc. 1, pp. 20–25. Publicado el 15-12-1987.

Vídeos

Vídeos

Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.

  • The Long Journey Home | Attar's «The Conference of the Birds» | Spotlight

    Análisis· EN· 2022· 7 min

    The MetCanal oficial

  • Attar's «Conference of the Birds» — The Greatest Sufi Masterpiece?

    Análisis· EN· 25 min

    Let's Talk Religion

  • Life-changing power of Attar's Conference of the Birds

    Entrevista· EN· 3 min

    Sholeh WolpéCanal oficial

  • La quête de l'Autre : «Le cantique des oiseaux» d'Attâr par Leili Anvar

    Conferencia· FR· 2014· 59 min

    Résonance[s]

  • Et Dieu dans tout ça : «Le cantique des oiseaux» d'Attâr avec Leili Anvar

    Entrevista· FR· 2012· 18 min

    Résonance[s]

  • Leili Anvar présente le livre d'art Le Cantique des oiseaux sur Public Sénat

    Entrevista· FR· 9 min

    Éditions Diane de SelliersCanal oficial

  • Lecture du Cantique des Oiseaux d'Attâr au Festival des Musiques Sacrées de Fès 2014

    Grabación de terceros· FR· 2014· 68 min

    Transcordancias | Global Music Live

  • Philosophie et Littérature — Attar : La Conférence des Oiseaux (Jeudis Philo)

    Conferencia· FR· 106 min

    Ancrages Éditions

  • هفت شهر عشق عطار ۱ (Las siete ciudades del amor de Attar, 1)

    Conferencia· FA· 26 min

    Dr Elahi Ghomshei — canal oficialCanal oficial

  • دکتر الهی قمشه‌ای — آشنایی با عطار نیشابوری

    Conferencia· FA· 2025· 39 min

    Majalle-ye farhangi-honari-ye Attar

  • حکایت نوشیروان و پیرمرد | الهی نامه عطار نیشابوری

    Grabación de terceros· FA· 28 min

    Rashid KakavandCanal oficial

  • مختارنامه | رباعیات عطار نیشابوری

    Grabación de terceros· FA· 2026· 24 min

    Rashid KakavandCanal oficial

  • La conferencia de los pájaros — Farid ud-Din Attar

    Análisis· ES· 2022· 3 min

    Universidad Externado de ColombiaCanal oficial

Galería

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Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.

Manuscritos

Manuscritos

Testimonios manuscritos y textos antiguos, con su custodio y sus condiciones de consulta.

  • FA · Nastaliq · c. 1177 (texto)

    منطق‌الطیر (Mantiq al-tayr), manuscrito de Herat

    Testimonio conservado
    Códice copiado en 892/1487 por Sultán Ali Mashhadi; pinturas timúridas y otras añadidas hacia 1600 por Habiballah de Saveh
    Custodio
    Metropolitan Museum of Art, Nueva York · 63.210
  • FA · Perso-árabe · s. XII–XIII

    خسرونامه (Khusraw-nama), copia de 1297

    Testimonio conservado
    Manuscrito fechado en 1297 que contiene el romance y su prólogo atribuido a Attar
    Custodio
    Bibliothèque nationale de France, París
  • CHG · Uigur · s. XIII (original persa)

    تذکرة الأولیاء (Tadhkirat al-awliya), versión turca oriental en escritura uigur

    Testimonio conservado
    Manuscrito de la Biblioteca Nacional de Francia traducido por Pavet de Courteille (*Tezkereh-i-Evliâ*, 1889-1890)
    Custodio
    Bibliothèque nationale de France, París
Manuscritos →

Relaciones

Relaciones

Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.

  • Influyó en

    Rumi

    Influencia literaria documentada: Rumi adoptó para el *Masnavi* el metro del *Mantiq al-tayr* y reelaboró historias de Attar. En cambio, el encuentro en Nishapur en que el anciano Attar habría regalado el *Asrar-nama* al niño Rumi es una leyenda tardía: Ritter la explicó por la influencia de esa obra en el prólogo del *Masnavi* y Franklin Lewis la considera un mito de sucesión (clasificación: hagiográfica, sin fuente contemporánea).

    Relación documentada

  • Recibió influencia de

    Al-Ghazali

    La historia marco del *Mantiq al-tayr* procede de la *Risalat al-tayr* atribuida a Ahmad Gazali o a su hermano Abu Hamid Muhammad al-Gazali; Attar amplió y profundizó la alegoría.

    Relación documentada

  • Recibió influencia de

    Al-Hallaj

    Attar cierra el *Tadhkirat al-awliya* con la vida y el martirio de al-Hallay, a quien consideraba el que llevó el sufismo a su perfección; el apócrifo *Yawhar al-dhat* y otras obras del «segundo grupo» hacen de él su figura central.

    Relación documentada

  • Recibió influencia de

    Rabia al-Adawiyya

    Attar dedica a Rabia un capítulo del *Tadhkirat al-awliya*, fuente principal de muchos de sus dichos y anécdotas en la tradición persa, entre ellos la oración del amor desinteresado.

    Relación documentada

  • Contemporáneo de

    Ibn Arabi

    Contemporáneos (Ibn Arabi nació en 1165 y Attar murió hacia 1221), en los dos extremos del mundo islámico; no consta ningún contacto ni conocimiento mutuo de sus obras.

    Relación documentada

  • Ideas afines a

    Hafez

    Los gazales *qalandari* de Attar, con su lenguaje del vino y del libertino, anticipan la figura del *rend* que Hafez llevó a su forma más refinada.

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Kabir

    Ambos enseñan que lo buscado está dentro del buscador y desconfían de la religión exterior; no hay relación histórica conocida.

    Similitud identificada por análisis

Fuentes

Fuentes

Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.

  1. Wikidata, Q194091 «Attar of Nishapur» (P31=Q5; 69 enlaces entre wikis; P569 1145-03; P570 1221-04-26; P1559 فَریدالدّین ابوحامِد محمّد عطّار نِیشابوری).
  2. Reinert, Bernd. «ʿAṭṭār, Farīd-al-Dīn». Encyclopaedia Iranica, vol. III, fasc. 1, pp. 20–25. Publicado el 15-12-1987.
  3. Landolt, Hermann. «Farid al-Din 'Attar». En Medieval Islamic Civilization: An Encyclopaedia. Nueva York: Routledge, 2006; versión publicada por The Institute of Ismaili Studies.
  4. O'Malley, Austin. «An Unexpected Romance: Reevaluating the Authorship of the Khosrow-nāma». Al-'Usur al-Wusta 27 (2019), pp. 201–232. DOI 10.7916/alusur.v27i1.6785.
  5. «Farīd ud-Dīn ʽAttār». Encyclopædia Britannica, 11.ª ed., vol. 10. Cambridge, 1910–1911 (resume los relatos de Dawlatshah sobre su conversión y su muerte). Texto en Wikisource.
  6. Attar. Obras en persa: Diván, Mantiq al-tayr, Ilahi-nama, Asrar-nama, Musibat-nama, Mujtar-nama, Tadhkirat al-awliya y obras atribuidas (Pand-nama, Bulbul-nama, Ushtur-nama, Yawhar al-dhat, Mazhar al-ayaib, Haylay-nama, Bisar-nama, Waslat-nama, Si fasl, Bayan al-irshad, Nuzhat al-ahbab, Jusraw-nama). Ganjoor.
  7. «Attar of Nishapur». Wikipedia en inglés (mausoleo de Navai y su renovación de 1940; recepción moderna).
  8. FitzGerald, Edward. Letters and Literary Remains of Edward FitzGerald, ed. William Aldis Wright, vol. II. Londres: Macmillan, 1889 (incluye «Bird-Parliament» con la nota de E. B. Cowell sobre su génesis).
  9. Attar, Farid al-Din. The Tadhkiratu 'l-awliya («Memoirs of the saints»), ed. Reynold A. Nicholson, con introducción de Mirza Muhammad Qazvini. 2 vols. Londres y Leiden: Luzac / Brill, 1905–1907 (Persian Historical Texts).
Titular de derechos
Dominio público (obra de los siglos XII–XIII). Las ediciones críticas (Shafii-Kadkani, Sukhan) y las traducciones modernas (Penguin, Norton, Islamic Texts Society, Paulist Press, Manchester University Press, Cerf, Diane de Selliers, Seuil, Fayard…) están sujetas a los derechos de sus editores y traductores.

Pendiente de confirmar

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  • Sala de lectura en inglés: el *Bird-Parliament* de FitzGerald (dominio público) solo se ha encontrado dentro del vol. II de *Letters and Literary Remains* (archive.org/details/lettersliteraryr02fitziala, OCR limpio), que contiene otras obras; no se registra hasta hallar una página propia.
  • Sala de lectura en francés: la traducción de Garcin de Tassy (1863) está en Internet Archive con un OCR inservible (texto francés leído como persa); buscar una transcripción limpia (Wikisource o Gallica en modo texto).
  • No se ha encontrado traducción española del *Ilahi-nama*, del *Musibat-nama* ni del *Asrar-nama* en Open Library; confirmar traductor de las ediciones de Humanitas (2007), Troquel (1994) y de «72 santos sufíes» (Hastinapura, 2000), y si esta última procede del *Tadhkirat*.
  • Localizar ISBN de las ediciones críticas de Shafii-Kadkani del *Ilahi-nama*, *Asrar-nama*, *Musibat-nama*, *Mujtar-nama* y *Tadhkirat* (Sukhan).
  • Imagen: la miniatura de Hossein Behzad (1960) que usa Wikidata como retrato figura en Commons como dominio público por la ley iraní, pero el pintor murió en 1968; no se ha incluido por dudas sobre su situación en la UE.
  • Verificar con la edición impresa (Shafii-Kadkani, introducción al *Ilahi-nama*) la tesis de que el *Jusraw-nama* citado por Attar es el *Ilahi-nama*; aquí se apoya en Landolt (2006). Leer el artículo de O'Malley (2019), del que solo se ha consultado el resumen.
  • Comprobar el enlace de la ficha del Met (63.210) y la signatura del manuscrito de 1297 del *Jusraw-nama* en la BnF.
  • Vídeos en español de canales institucionales: solo uno (Universidad Externado de Colombia); faltan documentales de televisiones públicas.

Investigado el 2026-10-25