Ir al contenido
The ConsciousLibrary

Hinduismo · Yoga · Tradición védica · Sāṃkhya

Kapila

कपिल

Figura legendaria

Sabio de la tradición india al que se atribuye la fundación del Sāṃkhya, el dualismo de conciencia (puruṣa) y naturaleza (prakṛti) que sirve de base metafísica al Yoga. No se conserva ninguna obra suya: el texto más antiguo de la escuela es la Sāṃkhya Kārikā de Īśvarakṛṣṇa (s. IV–V), y los Sāṃkhya Sūtra que llevan su nombre son de los siglos XIV–XV. Los Purāṇa lo convirtieron en encarnación de Viṣṇu y maestro de su madre Devahūti; la épica, en el asceta que abrasó a los hijos de Sagara.

obras
13obras
ediciones
22ediciones
citas
6citas
vídeos
14vídeos
imágenes
5imágenes
Kapila, sabio védico (pintura de la Company School)

Kapila, sabio védico (pintura de la Company School) · Public domain

En sus palabras

«Pues bien: el cese completo del dolor, que es de tres clases, es el fin completo del hombre.»

Sāṃkhya Sūtra I.1 (obra atribuida, s. XIV–XV); trad. inglesa de Ballantyne (1885, dominio público); versión española del investigador.

Su idea central

Puruṣa (la conciencia testigo): En el Sāṃkhya, el puruṣa es la conciencia pura: no actúa, no cambia, no produce nada y no tiene cualidades; se limita a presenciar.

Biografía

5 min de lectura

Un nombre en el umbral de la filosofía

Pocos nombres de la India antigua cargan tanto peso con tan poca biografía. Kapila es, para la tradición, el «primer sabio» (ādividvān), el que reveló el Sāṃkhya, la más antigua de las escuelas filosóficas brahmánicas que llegaron a sistematizarse; para la historia crítica es, ante todo, una autoridad invocada por textos muy posteriores a él. No se conserva ninguna obra que pueda atribuírsele con seguridad, no hay fecha para su vida ni lugar para su muerte, y el propio nombre —que en sánscrito significa «leonado», «rojizo»— designa en la literatura india a varias figuras distintas. Lo que puede contarse de él es, por tanto, la historia de una memoria: cómo una escuela, un culto y una geografía sagrada fueron dando cuerpo a un nombre.

Las primeras huellas

El pasaje más antiguo que suele aducirse es un verso de la Śvetāśvatara Upaniṣad (5.2), que habla de un «vidente rojizo» (ṛṣiṃ prasūtaṃ kapilam) engendrado al principio y nutrido de saberes. La filología moderna duda de que se refiera a una persona: Larson y Bhattacharya leen ahí un epíteto del principio cósmico Hiraṇyagarbha, y ya en el siglo VIII Śaṅkara advertía que el texto menciona «el mero nombre» sin decir de qué Kapila se trata. El Mahābhārata, en cambio, es explícito: en el Mokṣadharma, la sección del Śāntiparvan dedicada a la liberación, Kapila es el sabio supremo que proclamó el Sāṃkhya, como Hiraṇyagarbha lo es del Yoga, y aparece debatiendo con el asceta Syūmaraśmi sobre el valor del sacrificio védico frente a la renuncia y la no violencia.

El maestro de Āsuri

La línea de transmisión que la escuela reconoció como suya quedó fijada en la Sāṃkhya Kārikā de Īśvarakṛṣṇa, compuesta hacia los siglos IV–V y que es, en rigor, el texto más antiguo conservado del Sāṃkhya clásico. Sus estrofas finales declaran que el sabio impartió por compasión esta doctrina purificadora a Āsuri, que Āsuri la enseñó a Pañcaśikha y que este la difundió ampliamente, hasta que Īśvarakṛṣṇa la compendió en estrofas de metro āryā. El comentario al Yoga (Yoga-bhāṣya) cita un fragmento atribuido a Pañcaśikha en el que Kapila es «el Primer Conocedor» que, asumiendo por compasión una mente creada, declaró la doctrina a Āsuri, deseoso de saber. En esa fórmula está ya la ambigüedad que acompañará siempre a Kapila: maestro humano y, a la vez, figura cósmica que enseña al comienzo de un ciclo del mundo.

Lo que enseñaba el Sāṃkhya

El sistema que se le atribuye es un dualismo riguroso. De un lado, el puruṣa, la conciencia pura, múltiple, inactiva y mero testigo; del otro, la prakṛti, la naturaleza primordial, una y dinámica, tejida de tres cualidades (guṇa) —sattva, rajas y tamas— cuyo equilibrio, al romperse, despliega por evolución los principios (tattva) del mundo: el intelecto, el sentido del yo, la mente, los sentidos, los elementos sutiles y los burdos. El sufrimiento nace de confundir al testigo con aquello que contempla; la liberación (kaivalya, «aislamiento») llega con el conocimiento discriminador que los separa. El primer aforismo de los Sāṃkhya Sūtra lo resume con una sobriedad casi médica: el cese completo de los tres tipos de dolor es el fin supremo del hombre. Sobre esa base se construyó el Yoga de Patañjali, cuyo marco metafísico es, en lo esencial, el del Sāṃkhya.

Un libro tardío con su nombre

Los textos que hoy llevan el nombre de Kapila son muy posteriores a cualquier fecha razonable para él. Los Sāṃkhya Sūtra, también llamados Sāṃkhya-pravacana Sūtra, algo más de quinientos aforismos en seis libros, no aparecen en la exposición del Sāṃkhya que Mādhava hizo en el siglo XIV a partir de la Kārikā, y sus primeros comentaristas conocidos son Aniruddha y Vijñānabhikṣu, este de la segunda mitad del siglo XVI. Garbe ya los tenía por muy tardíos, y Larson y Bhattacharya los sitúan hacia los siglos XIV–XV. Más incierta es la fecha del Tattva Samāsa, un brevísimo catálogo de principios que Max Müller consideró muy antiguo y que la crítica posterior tiene también por tardío en la forma en que se ha transmitido. Ninguna de las dos obras puede leerse como palabra de Kapila: son la memoria escolar de una enseñanza que se le atribuía.

El avatar y la madre

En la literatura devocional, Kapila se convirtió en una forma de Viṣṇu. El Bhāgavata Purāṇa lo cuenta entre las encarnaciones del dios —la quinta, señor de los perfectos, que enseñó a Āsuri el Sāṃkhya perdido con el tiempo— y le dedica en su libro III un largo relato: hijo del sabio Kardama y de Devahūti, hija de Manu, Kapila instruye a su madre, después de que el esposo de esta se retirara a la vida ascética, en un Sāṃkhya teísta en el que el conocimiento de los principios culmina en la devoción a Dios. Es una capa distinta de la tradición, compuesta probablemente hacia los siglos IX–X, que hace del filósofo del dualismo un maestro de bhakti. La Bhagavad Gītā había anticipado esa santificación: entre los perfectos, dice Kṛṣṇa, él es el sabio Kapila.

El sabio que abrasó a los hijos de Sagara

Otra corriente narrativa, la épica, hizo de Kapila un asceta temible. Según el Rāmāyaṇa y el Mahābhārata, los sesenta mil hijos del rey Sagara, buscando el caballo de un sacrificio, excavaron la tierra hasta hallarlo junto a Kapila, al que tomaron por ladrón; el sabio los redujo a cenizas, y solo el descenso del Ganges, obtenido generaciones después por la ascesis de Bhagīratha, purificaría sus restos. De ese relato nace la peregrinación a Gaṅgāsāgar, en la desembocadura del Ganges, donde un templo de Kapila recibe cada enero a multitudes. Śaṅkara se valió de esta duplicidad para negar autoridad védica al Sāṃkhya: la tradición, escribió, conoce «otro Kapila», el que abrasó a los hijos de Sagara.

Kapilavastu y otras herencias

La tradición budista vincula el nombre de Kapilavastu, la ciudad de los śākya donde creció Siddhārtha Gautama, con la ermita de un sabio Kapila: así lo narra Aśvaghoṣa en el primer canto del Saundarananda. Es una etimología popular, de valor histórico incierto, que dice más del prestigio del nombre que de la geografía antigua. También el jainismo conoce a un Kapila, autor de los «Versos de Kapila» del Uttarādhyayana, pero se trata de otra figura. Esa proliferación de homónimos, de genealogías incompatibles —hijo de Brahmā, de Kardama, de Kaśyapa— y de lugares sagrados es el rasgo más característico de su posteridad.

Una autoridad sin texto

Lo que queda es una autoridad sin obra. Vivekananda lo llamó, en 1897, quizá el nombre más grande de la historia de la India en el terreno psicológico y filosófico, y los estudiosos modernos, más sobrios, reconocen en el Sāṃkhya la primera gran tentativa india de pensar la naturaleza como un proceso causal sin necesidad de un dios creador: los propios Sūtra se niegan a admitir a un Señor «porque no está probado». Kapila es el nombre que la India puso al origen de esa tentativa; el resto —sus palabras, su siglo, su rostro— pertenece a la leyenda o al silencio.

Fuentes: Larson, Gerald James y Ram Shankar Bhattacharya (eds.). Sāṃkhya: A Dualist Tradition in Indian Philosophy. Encyclopedia of Indian Philosophies, vol. IV. Princeton: Princeton University Press / Delhi: Motilal Banarsidass, 1987. · Larson, Gerald James. Classical Sāṃkhya: An Interpretation of its History and Meaning. Delhi: Motilal Banarsidass, 1969; 2.ª ed. revisada, 1979 (ISBN 9788120805033). · Jacobsen, Knut A. Kapila, Founder of Sāṃkhya and Avatāra of Viṣṇu: With a Translation of Kapilāsurisaṃvāda. Nueva Delhi: Munshiram Manoharlal, 2008 (ISBN 9788121511940). · Ballantyne, James Robert (trad.). The Sánkhya Aphorisms of Kapila, with Illustrative Extracts from the Commentaries. 3.ª ed., ed. Fitzedward Hall. Londres: Trübner & Co., 1885 (Trübner's Oriental Series). Texto consultado en el OCR de Internet Archive. · Colebrooke, Henry Thomas (trad.) y Horace Hayman Wilson (trad. y coment.). The Sánkhya Káriká, or Memorial Verses on the Sánkhya Philosophy, by Íswara Krishna; also the Bháshya or Commentary of Gaurapáda. Oxford: Oriental Translation Fund, 1837. Estrofas LXIX–LXXI y comentario de Wilson, pp. 188–191.

Cronología

La vida, año a año

Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.

  1. siglo IV a. C.

    Un «vidente rojizo» en la Śvetāśvatara Upaniṣad

    El verso 5.2 menciona un ṛṣi kapila engendrado al principio. La fecha de la Upaniṣad es incierta (siglos finales antes de nuestra era) y la crítica duda de que el término designe a una persona y no un epíteto de Hiraṇyagarbha.

    Discutido

  2. c. 200 a. C. – 400

    Kapila, proclamador del Sāṃkhya en el Mahābhārata

    El Mokṣadharma del Śāntiparvan lo presenta como el sabio supremo que enseñó el Sāṃkhya y recoge sus diálogos con Āsuri y con Syūmaraśmi. La épica se formó entre c. 300 a. C. y 400 d. C.; la datación de estas secciones es aproximada.

    Probable

  3. siglo I

    Kapilavastu, ciudad del sabio Kapila

    Aśvaghoṣa narra en el Saundarananda (canto I) que los príncipes śākya fundaron su ciudad junto a la ermita de Kapila Gautama y la llamaron Kapilavastu. Es una etimología popular.

    Tradición

  4. c. 350 – 450

    La Sāṃkhya Kārikā fija la línea Kapila–Āsuri–Pañcaśikha

    Īśvarakṛṣṇa compone el texto más antiguo conservado del Sāṃkhya clásico; las estrofas 69–71 atribuyen la doctrina al «sabio» que la enseñó a Āsuri. Antes de 569 Paramārtha la tradujo al chino con un comentario.

    Probable

  5. c. 400

    El «Primer Conocedor» en el Yoga-bhāṣya

    El comentario a los Yogasūtra (I.25) cita un fragmento de Pañcaśikha: el Primer Conocedor, asumiendo por compasión una mente creada, declaró la doctrina a Āsuri.

    Probable

  6. siglo VIII

    Śaṅkara distingue «otro Kapila»

    En el Brahmasūtra-bhāṣya (II.1.1) Śaṅkara niega autoridad védica a la smṛti de Kapila y recuerda que la tradición conoce otro Kapila, el que abrasó a los hijos de Sagara.

    Documentado

  7. c. 900

    Kapila, avatar de Viṣṇu y maestro de Devahūti

    El Bhāgavata Purāṇa (I.3.10 y III.24–33) lo cuenta como quinta encarnación de Viṣṇu y narra su enseñanza de un Sāṃkhya devocional a su madre. Fecha del Purāṇa discutida (c. siglos IX–X).

    Discutido

  8. c. 1400 – 1500

    Los Sāṃkhya Sūtra

    Se fijan los aforismos que la tradición llama «sūtra de Kapila». Larson y Bhattacharya los sitúan hacia los siglos XIV–XV; su primer comentarista conocido es Aniruddha.

    Probable

  9. 1837

    Primera traducción europea de la Kārikā

    Colebrooke y Wilson publican en Oxford la Sāṃkhya Kārikā con el comentario de Gauḍapāda; Wilson resume las tradiciones sobre Kapila.

    Documentado

  10. 1852

    Ballantyne traduce los Sāṃkhya Sūtra

    James R. Ballantyne publica en la India su versión inglesa de los aforismos con extractos de los comentarios; la tercera edición, revisada por Fitzedward Hall, aparece en Londres en 1885.

    Documentado

  11. 1897

    Vivekananda elogia a Kapila

    En una conferencia en Calcuta lo llama quizá el nombre más grande de la historia de la India en el terreno psicológico y filosófico.

    Documentado

Obras

Obras esenciales

Las obras sin las que no se entiende su legado.

Sāṃkhya Sūtra (Sāṃkhya-pravacana Sūtra) — Kapila

Atribución tradicional · c. 1400

Sāṃkhya Sūtra (Sāṃkhya-pravacana Sūtra)

सांख्यसूत्र (साङ्ख्यप्रवचनसूत्र)

Algo más de quinientos aforismos (527 en la numeración de Wikisource; las ediciones varían en una o dos unidades) repartidos en seis libros: el primero expone la doctrina y la teoría del conocimiento, el segundo y el tercero la evolución de la naturaleza y los medios de liberación, el cuarto una serie de parábolas ilustrativas, el quinto refuta las escuelas rivales y el sexto recapitula. Defiende el dualismo de puruṣa y prakṛti, la preexistencia del efecto en la causa y la imposibilidad de probar la existencia de un Señor (I.92). Lo comentaron Aniruddha (c. 1500), Vijñānabhikṣu (segunda mitad del siglo XVI), que lo leyó en clave teísta y vedántica, y Mahādeva Vedāntin.

6 ediciones

La enseñanza de Kapila a Devahūti (Kapila-gītā, Bhāgavata Purāṇa III.25–33) — Kapila

Atribución tradicional · c. 900

La enseñanza de Kapila a Devahūti (Kapila-gītā, Bhāgavata Purāṇa III.25–33)

कपिलगीता (भागवतपुराण ३.२५–३३)

Nueve capítulos en los que Kapila, presentado como encarnación de Viṣṇu, responde a su madre Devahūti, que le pide liberarla del apego al cuerpo y a lo «mío». Expone los principios del Sāṃkhya, la naturaleza y el puruṣa, la práctica del yoga y la meditación sobre la forma divina, las clases de devoción según las tres cualidades, el ciclo de la transmigración y el destino de quienes viven para el placer. Su tesis es que la mente atada a las cualidades encadena y la mente fija en Dios libera. Concluye con la liberación de Devahūti.

4 ediciones

Atribución tradicional

Tattva Samāsa

तत्त्वसमास (तत्त्वसमाससूत्र)

Brevísima lista de unos veintidós a veinticinco enunciados que enumera, sin argumentar, las categorías del sistema: los ocho «productores» (la naturaleza, el intelecto, el sentido del yo y los cinco elementos sutiles), las dieciséis transformaciones, el puruṣa, las tres cualidades, los procesos de manifestación y disolución, las disposiciones del intelecto, las formas de error y de perfección, y la liberación. Funciona como índice mnemotécnico de la doctrina, y su sentido depende por completo del comentario que lo acompaña.

No disponible Ver el libro

3 ediciones

Frases

Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.

Pues bien: el cese completo del dolor, que es de tres clases, es el fin completo del hombre.

atha trividhaduḥkhātyantanivṛttir atyantapuruṣārthaḥ

VerificadaSāṃkhya Sūtra I.1 (obra atribuida, s. XIV–XV); trad. inglesa de Ballantyne (1885, dominio público); versión española del investigador.

1 / 6

Últimas palabras

No existen registros verificables de sus últimas palabras.

No existe ningún registro de las últimas palabras de Kapila: es una figura legendaria sin biografía documentada, y las fuentes tradicionales no narran su muerte.

Preguntar

Lo que su obra responde

Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.

  • ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?

    No está probado que exista un Señor: hay conciencias y naturaleza

    Sin Dios creadorLo dice expresamente

    La tradición sāṃkhya que se remonta a Kapila explica la realidad con dos principios increados: la conciencia (puruṣa), múltiple, inactiva y testigo, y la naturaleza primordial (prakṛti), una, inconsciente y activa, de la que procede todo lo demás. No necesita un Dios creador: la naturaleza se despliega por sí misma en beneficio de las conciencias, como la leche fluye para el ternero. Los Sāṃkhya Sūtra, que llevan su nombre, rechazan la objeción teísta con una fórmula seca, «porque no está probado que exista un Señor» (1.92), y en el libro V examinan y descartan los argumentos a favor de un gobernador del mundo. Lo último no es un ser al que adorar, sino la conciencia pura, que nunca ha estado mezclada con lo que contempla.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?

    El «yo» es un producto de la naturaleza; la conciencia testigo no lo es

    El ego es una construcción del pensamientoLo dice expresamente

    En el Sāṃkhya, todo lo que solemos llamar «yo» —pensar, decidir, sentir, decir «esto es mío»— pertenece a la naturaleza (prakṛti). El sentido del yo (ahaṃkāra) es uno de sus productos: nace del intelecto y da lugar a la mente y a los sentidos. El yo verdadero es otra cosa: el puruṣa, conciencia pura que no actúa, no cambia y solo presencia, iluminando esos procesos sin mezclarse con ellos. La ilusión fundamental es atribuirse los estados de la mente, y el conocimiento liberador se formula como una triple negación: «no soy, nada es mío, no hay yo» (Sāṃkhya Kārikā, estrofa 64). A diferencia del Vedānta no dual, los puruṣa son muchos, uno por cada ser consciente, y ninguno se funde en un Absoluto común.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Por qué sufrimos?

    El triple dolor nace de no distinguir la conciencia de la naturaleza

    La ignorancia de lo que somosLo dice expresamente

    El Sāṃkhya empieza por el dolor. Los Sāṃkhya Sūtra abren con la declaración de que el cese completo del dolor, que es de tres clases, es el fin completo del hombre (1.1): el que nace de uno mismo, el que viene de otros seres y el que procede de fuerzas sobrenaturales. Ni los remedios ordinarios ni los ritos védicos lo eliminan, porque su efecto es pasajero. Su causa es la falta de discriminación (aviveka): la conciencia, que solo presencia, se atribuye los estados de la naturaleza, en la que la cualidad rajas es actividad y dolor. Mientras el puruṣa se crea el que sufre, el sufrimiento le pertenece; cuando reconoce que nunca fue la mente ni el cuerpo, la naturaleza deja de actuar respecto de él.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Qué ocurre después de la muerte?

    Transmigra el cuerpo sutil, no la conciencia, hasta la discriminación

    Renacimiento según el karmaLo dice expresamente

    La tradición sāṃkhya acepta el renacimiento, pero lo explica con precisión técnica. Lo que pasa de un cuerpo a otro es el cuerpo sutil (liṅga), formado por el intelecto, el sentido del yo, la mente, los sentidos y los elementos sutiles, que lleva las disposiciones adquiridas como un actor cambia de papel (Kārikā, estr. 40–42). La conciencia, el puruṣa, nunca transmigra: en rigor, dice la estrofa 62, ningún puruṣa está atado, se libera ni vaga de vida en vida; es la naturaleza la que transmigra, se ata y se libera. Cuando madura el conocimiento discriminador, el cuerpo sigue un tiempo por inercia, como el torno del alfarero que gira cuando ya se ha retirado la mano (estr. 67), y a su caída sobreviene el aislamiento definitivo (kaivalya).

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?

    Por la discriminación entre conciencia y naturaleza, que deja al testigo solo

    Por el conocimiento directoLo dice expresamente

    El Sāṃkhya es ante todo una vía de conocimiento. Puesto que ni los remedios ordinarios ni los ritos védicos acaban con el triple dolor, solo lo consigue el conocimiento discriminador (viveka): comprender que el puruṣa no es la naturaleza ni ninguno de sus productos. La Kārikā lo resume en la fórmula «no soy, nada es mío, no hay yo» (estr. 64). Los Sāṃkhya Sūtra lo ilustran con la parábola del hijo del rey criado entre cazadores, que solo se sabe príncipe cuando alguien se lo dice: la discriminación nace de la enseñanza sobre la verdad (4.1). Cumplido su fin, la naturaleza se retira como la bailarina que ha terminado su danza (3.69), y la conciencia queda en kaivalya, aislada y libre de toda experiencia.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Hace falta un maestro?

    La discriminación nace de la enseñanza, como el príncipe que ignora que lo es

    Útil, pero no imprescindibleSe deduce de su doctrina

    El Sāṃkhya concede a la enseñanza un papel decisivo, pero no la convierte en sumisión a una persona. Los Sāṃkhya Sūtra abren su cuarto libro con la parábola del hijo del rey, criado entre gente humilde, que solo se sabe príncipe cuando alguien le revela su origen: del mismo modo, la discriminación entre conciencia y naturaleza nace de la enseñanza sobre la verdad (4.1). La escuela conserva además un linaje de transmisión: la Sāṃkhya Kārikā cuenta que el sabio Kapila comunicó compasivamente esta doctrina a Āsuri, este a Pañcaśikha, y que de él se difundió (estr. 70). Pero el conocimiento enseñado debe convertirse en discernimiento propio, y el propio Kapila es para la tradición el «primer conocedor», nacido ya con la sabiduría.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Es real el mundo?

    El mundo es real: la naturaleza que se despliega a partir de tres cualidades

    Orden natural en transformaciónLo dice expresamente

    Para el Sāṃkhya el mundo no es una ilusión ni una creación divina, sino la transformación real de la naturaleza primordial (prakṛti). Su teoría causal sostiene que el efecto preexiste en la causa —el aceite en el sésamo, la vasija en la arcilla—, de modo que nada surge de la nada: el universo es la manifestación de lo que estaba latente y la disolución, su retorno a ese estado (Kārikā, estr. 9). La naturaleza se despliega en veinticuatro principios, del intelecto a los elementos burdos, y su diversidad se explica por la proporción variable de tres cualidades: sattva, rajas y tamas. Inconsciente pero ordenada, actúa con una finalidad: ofrecer a la conciencia experiencia y, después, la discriminación que la libera.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Qué es el amor?

    El Sāṃkhya calla; el Kapila del Bhāgavata hace del apego a los santos una puerta

    No se pronunció

    La tradición sāṃkhya no tiene una doctrina del amor. Su tema es la separación entre la conciencia y la naturaleza, y el afecto aparece en ella como una modificación más de la mente, que pertenece a la prakṛti y ata mientras la conciencia se lo atribuya. Otra cosa ocurre con el Kapila del Bhāgavata Purāṇa, avatar de Viṣṇu, que en su enseñanza a su madre Devahūti dice que la mente es causa de la atadura y de la liberación: apegada a las cualidades ata, prendada de la Persona suprema libera (3.25.15); y que el apego, cadena que nunca envejece del alma, puesto en los santos es la puerta abierta de la liberación (3.25.20). Pero esa es la voz de una figura devocional posterior, no la del Sāṃkhya.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Somos libres o está todo determinado?

    Actúa la naturaleza; la conciencia solo parece agente por su cercanía

    No hay un hacedorLo dice expresamente

    En el Sāṃkhya la acción es real, pero no pertenece a quien creemos. Todo hacer —decidir, desear, mover el cuerpo— es actividad de la naturaleza, de sus tres cualidades y de los instrumentos que produce: intelecto, sentido del yo, mente y sentidos. La conciencia (puruṣa) es por esencia inactiva, testigo e indiferente; por su unión con la naturaleza, dice la Kārikā, lo inconsciente parece consciente y, aunque el agente sea la naturaleza, la conciencia parece el que actúa (estr. 20). Los méritos, deméritos y disposiciones que condicionan cada nueva vida residen en el intelecto, no en el puruṣa. Liberarse no es conquistar el libre albedrío, sino reconocer que el testigo nunca fue el autor de nada.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Para qué meditar u orar?

    Meditar para discernir: ver que la conciencia no es la mente

    Ver la realidad tal como esLo dice expresamente

    La tradición sāṃkhya no conoce la oración, porque no hay un Señor al que dirigirse, pero sí la meditación. Los Sāṃkhya Sūtra, en su tercer libro, la definen como el medio que elimina el apego y enumeran la postura estable y cómoda y el cumplimiento de los deberes propios como sus condiciones; el Yoga de Patañjali, que adopta la metafísica sāṃkhya, desarrolla esas técnicas en detalle. Pero en el Sāṃkhya la meditación está al servicio de un conocimiento: el discernimiento (viveka) de que el puruṣa no es la naturaleza ni ninguno de sus productos. La Kārikā dice que, por la práctica repetida de los principios verdaderos, surge un conocimiento completo, puro y sin error: «no soy, nada es mío, no hay yo» (estr. 64).

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Puede la razón conocer lo último?

    Percepción, inferencia y testimonio: la razón alcanza lo no manifestado

    Escritura y razonamientoLo dice expresamente

    El Sāṃkhya es probablemente la más racionalista de las escuelas clásicas indias. Admite tres medios de conocimiento: la percepción, la inferencia y el testimonio fidedigno, que incluye la revelación (Kārikā, estr. 4–6). Pero da a la inferencia un papel decisivo: lo que no se percibe —la naturaleza no manifestada, la conciencia— se conoce por razonamiento, y la existencia del puruṣa se demuestra porque todo agregado existe para otro y alguien debe experimentar. Con la misma herramienta los Sāṃkhya Sūtra niegan que esté probado un Señor (1.92). La revelación se acepta, pero se critica su parte ritual, que la Kārikā juzga impura e ineficaz (estr. 2). Lo último, la discriminación liberadora, es un conocimiento que madura con la práctica, no un salto más allá de la razón.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Retirarse del mundo o transformarlo?

    Desapego y aislamiento: la meta es que la naturaleza deje de actuar

    Retirarse para encontrarSe deduce de su doctrina

    El Sāṃkhya no ofrece un programa para el mundo, porque su meta es el aislamiento (kaivalya) de la conciencia respecto de la naturaleza. El camino pasa por el desapego (vairāgya) y la renuncia: los Sāṃkhya Sūtra ilustran en su cuarto libro, con una serie de parábolas, la conveniencia de vivir sin esperanzas, sin compañía que distraiga y sin acumular, como la cortesana Piṅgalā, que fue feliz al dejar de esperar. La Kārikā advierte que ni siquiera los ritos védicos, que prometen mundos mejores, liberan del dolor (estr. 2). La vida en el mundo no se condena, pero se considera un campo de experiencias que la conciencia, una vez saciada, deja atrás, como el espectador que ha visto ya la danza (estr. 59).

    Comparar esta pregunta con otros maestros

Anécdotas y relatos

Anécdotas y relatos

Relato hagiográficotiempo mítico

Los sesenta mil hijos de Sagara

El rey Sagara, de la dinastía solar de Ayodhyā, celebraba el gran sacrificio del caballo cuando el animal desapareció. Sus sesenta mil hijos recorrieron la tierra sin hallarlo y acabaron excavándola hasta las regiones inferiores, donde lo encontraron paciendo junto a un asceta absorto en la meditación. Convencidos de que era el ladrón, se lanzaron contra él con armas y gritos. El sabio era Kapila —en el Rāmāyaṇa, Vāsudeva que había tomado su forma—, y al alzar la mirada redujo a cenizas a todos los agresores. Anśumat, nieto de Sagara, recuperó el caballo con humildad y supo que solo las aguas del Ganges celeste podrían purificar las cenizas de sus tíos. Generaciones después, la ascesis de Bhagīratha obtuvo que el río descendiera del cielo, frenado en su caída por los cabellos de Śiva, y lo condujo hasta el océano, donde las aguas tocaron los restos. La peregrinación de Gaṅgāsāgar, en la isla de Sagar, conmemora el lugar del encuentro y venera allí a Kapila.

Origen del relato: Relato épico del Rāmāyaṇa (Bālakāṇḍa) y del Mahābhārata (Āraṇyakaparvan), retomado por el Bhāgavata Purāṇa (IX.8). Wilson (1837) ya señaló que el Rāmāyaṇa identifica a ese Kapila con Vāsudeva; Śaṅkara (s. VIII) lo distinguía del fundador del Sāṃkhya. La vinculación con Gaṅgāsāgar es tradición de peregrinación estudiada por Jacobsen (2013).

Fuente: Colebrooke, Henry Thomas (trad.) y Horace Hayman Wilson (trad. y coment.). The Sánkhya Káriká, or Memorial Verses on the Sánkhya Philosophy, by Íswara Krishna; also the Bháshya or Commentary of Gaurapáda. Oxford: Oriental Translation Fund, 1837. Estrofas LXIX–LXXI y comentario de Wilson, pp. 188–191.

Relato hagiográficotiempo mítico

La madre que pidió ser liberada

El Bhāgavata Purāṇa cuenta que Devahūti, hija del primer Manu, había servido durante años a su esposo, el asceta Kardama, y que este, tras el nacimiento de su hijo Kapila, se retiró al bosque. Sola, Devahūti se volvió hacia el hijo, a quien reconocía como encarnación divina, y le confesó su hastío: había vivido para los sentidos y no sabía desprenderse de la idea de «yo» y de «lo mío». Kapila le respondió con una larga enseñanza que ocupa nueve capítulos: el análisis de los principios de la naturaleza, la distinción entre la naturaleza y el espíritu, la práctica del yoga, la meditación en la forma de Viṣṇu y la devoción sin interés como camino más alto. Cumplida la instrucción, el hijo partió hacia el nordeste, y Devahūti, siguiendo sus palabras, alcanzó la liberación en el mismo lugar de la ermita. La tradición identifica ese lugar con el estanque de Bindu Sarovar, en Siddhpur (Gujarat), donde se celebran todavía ritos por las madres difuntas.

Origen del relato: Bhāgavata Purāṇa III.21–33, texto devocional de fecha discutida (c. siglos IX–X). Burnouf (1840) ya observó que este relato no aparece en otras fuentes y convierte a Kapila en una forma de Bhagavat. La identificación con Siddhpur es tradición de peregrinación estudiada por Jacobsen (2013).

Fuente: Burnouf, Eugène (trad.). Le Bhâgavata Purâna, ou Histoire poétique de Krĭchṇa, tome premier. París: Imprimerie royale, 1840. Libros I–III; prefacio sobre el relato de Kapila y Devahūti; I.3.10 (Kapila, quinta encarnación).

Tradición oraltiempo épico

El sabio y la vaca del sacrificio

En el Mokṣadharma del Mahābhārata, Bhīṣma refiere a Yudhiṣṭhira una antigua conversación. Kapila vio una vaca conducida al sacrificio y se compadeció del animal, censurando una religión que buscaba el cielo a costa del sufrimiento ajeno. El sabio Syūmaraśmi, que había entrado en el cuerpo de la vaca, le salió al paso y defendió los ritos védicos: si los Vedas los prescriben, ¿con qué autoridad los condena un asceta? El diálogo que sigue opone dos ideales de vida, el del sacrificador y cabeza de familia y el del renunciante que busca el conocimiento, y Kapila argumenta en favor de la no violencia y de la renuncia como vía hacia la liberación. El episodio es uno de los textos en que la tradición fijó la imagen de Kapila como crítico del sacrificio sangriento y maestro del desapego.

Origen del relato: Mahābhārata, Śāntiparvan (Mokṣadharma), episodio llamado Gokapilīya en la edición crítica de Poona. Es un relato didáctico épico, no un testimonio histórico. La exclamación exacta de Kapila varía en las traducciones; aquí se resume el contenido sin citarla.

Fuente: The Mahābhārata. Edición crítica, vols. 13–16: Śāntiparvan, ed. S. K. Belvalkar. Poona: Bhandarkar Oriental Research Institute, 1949–1966 (Mokṣadharma; diálogos de Kapila con Syūmaraśmi y con Āsuri; XII.337.60 sobre Kapila como proclamador del Sāṃkhya).

Tradición orals. XIV–XVI (texto y comentario)

El príncipe criado por un hombre del bosque

El cuarto libro de los Sāṃkhya Sūtra se abre con una serie de parábolas, y la primera es la del hijo del rey. Según el comentario de Vijñānabhikṣu, un príncipe nacido bajo una estrella aciaga fue expulsado de la ciudad y criado por un hombre de los bosques, de modo que creció convencido de ser uno de ellos. Un ministro, al saber que vivía, fue a buscarlo y le dijo: «No eres un hombre del bosque; eres hijo del rey». El joven abandonó al instante la idea de su condición humilde y asumió su naturaleza regia. Así, explica el aforismo, el alma que se cree naturaleza recupera su verdadera condición en cuanto recibe la enseñanza sobre la verdad. Es una de las imágenes más difundidas de la pedagogía india del despertar, que reaparece con variantes en el Vedānta.

Origen del relato: Sāṃkhya Sūtra IV.1 (texto atribuido a Kapila, s. XIV–XV) y comentario de Vijñānabhikṣu (s. XVI), en la traducción de Ballantyne (1885), pp. 284–285. Es una parábola didáctica, no un episodio de la vida de Kapila.

Fuente: Ballantyne, James Robert (trad.). The Sánkhya Aphorisms of Kapila, with Illustrative Extracts from the Commentaries. 3.ª ed., ed. Fitzedward Hall. Londres: Trübner & Co., 1885 (Trübner's Oriental Series). Texto consultado en el OCR de Internet Archive.

Documentados. VIII

Śaṅkara y «el otro Kapila»

Al comentar los Brahmasūtra, Śaṅkara tuvo que responder a una objeción seria: si la tradición venera a Kapila como sabio perfecto y la Śvetāśvatara Upaniṣad parece elogiar su conocimiento, ¿no debería aceptarse su doctrina, que hace de la naturaleza inconsciente la causa del mundo? Su respuesta fue doble. Primero, las tradiciones humanas se contradicen y solo la revelación védica puede decidir; segundo, el pasaje upaniṣádico menciona el mero nombre de Kapila sin decir de cuál se trata, «y en la tradición encontramos otro Kapila, el que abrasó a los hijos de Sagara». Con ese gesto filológico, el gran maestro del Advaita separaba al fundador del Sāṃkhya del sabio venerado por la épica y le negaba la autoridad de la escritura. Es el primer testimonio documentado de que el nombre de Kapila designaba ya figuras distintas.

Origen del relato: Brahmasūtra-bhāṣya II.1.1, en la traducción de Thibaut (SBE 34, 1890), comprobada en el OCR del volumen. La fecha de Śaṅkara (c. s. VIII) es la habitual en la crítica.

Fuente: Thibaut, George (trad.). The Vedânta-Sûtras with the Commentary by Sankarâkârya, parte I. Oxford: Clarendon Press, 1890 (Sacred Books of the East 34). Brahmasūtra-bhāṣya II.1.1, sobre la «smṛti de Kapila».

Relato hagiográficotiempo legendario (texto del s. I–II)

Kapilavastu, la ciudad junto a la ermita

El poeta budista Aśvaghoṣa abre su Saundarananda con la fundación de la patria del Buda. Unos príncipes de la casa de Ikṣvāku, desterrados, se refugiaron en las laderas del Himalaya junto a la ermita de un sabio llamado Kapila Gautama, que los acogió y les enseñó. Cuando prosperaron y fundaron una ciudad en aquel lugar, le dieron el nombre del sabio: Kapilavastu, «la morada de Kapila». Allí nacería, generaciones después, Siddhārtha Gautama. La historia explica a la vez el nombre de la ciudad y el apellido gotámida de los śākya, y conecta el origen del budismo con una figura de la ascesis brahmánica. Los historiadores la leen como una etimología popular: no prueba que el fundador del Sāṃkhya viviera allí, ni siquiera que el Kapila de Aśvaghoṣa sea el mismo.

Origen del relato: Aśvaghoṣa, Saundarananda, canto I (s. I–II d. C.), ed. y trad. de E. H. Johnston. Relato etiológico; la tradición pali conserva otras versiones del origen de los śākya.

Fuente: Johnston, E. H. (ed. y trad.). The Saundarananda of Aśvaghoṣa. Oxford University Press / Panjab University, 1928 (texto) y 1932 (traducción). Canto I, sobre la fundación de Kapilavastu junto a la ermita del sabio Kapila Gautama.

Relato hagiográficoépoca de Prasenajit (s. VI–V a. C., según el relato)

El otro Kapila: dos monedas de oro

El canon jaina conserva unos «Versos de Kapila» (Uttarādhyayana, lección VIII), y su comentario cuenta la historia de su autor, que nada tiene que ver con el fundador del Sāṃkhya. Kapila, hijo de un brahmán de Kauśāmbī, estudiaba en Śrāvastī y se enamoró de una criada. Para comprarle adornos para una fiesta fue de madrugada a pedir las dos monedas de oro que un mercader regalaba a quien lo saludara primero, pero la guardia lo detuvo y lo llevó ante el rey Prasenajit. Conmovido por su franqueza, el rey le ofreció lo que pidiera. Kapila se retiró al jardín a pensarlo, y cuanto más pensaba más subía la suma, hasta llegar a diez mil millones. Entonces comprendió: «Cuanto más se obtiene, más se desea». Se arrancó el cabello, se hizo monje y, según el relato, convirtió después con sus cantos a una banda de quinientos ladrones.

Origen del relato: Comentario jaina al Uttarādhyayana VIII, resumido por Hermann Jacobi en su traducción (SBE 45, 1895, p. 31, nota 1); el verso 17 es el que el relato pone en boca de Kapila ante el rey. Se incluye para deshacer la homonimia: es otro Kapila.

Fuente: Jacobi, Hermann (trad.). Gaina Sûtras, parte II: The Uttarâdhyayana Sûtra, The Sûtrakritâṅga Sûtra. Oxford: Clarendon Press, 1895 (Sacred Books of the East 45). Lección VIII, «Kapila's Verses», con la nota sobre el relato del comentario.

Enseñanzas

Enseñanzas

Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.

Puruṣa (la conciencia testigo)purusha
En el Sāṃkhya, el puruṣa es la conciencia pura: no actúa, no cambia, no produce nada y no tiene cualidades; se limita a presenciar. A diferencia del ātman del Vedānta no advaita, no es uno solo: hay tantos puruṣa como seres conscientes, y la Kārikā lo argumenta por la diversidad de nacimientos, muertes y experiencias. Todo lo que solemos llamar «mente» —pensar, decidir, sentir, decir «yo»— pertenece en realidad a la naturaleza; el puruṣa solo ilumina esos procesos como una luz que no se mezcla con lo que alumbra. La ilusión fundamental consiste en atribuirse los estados de la mente, y la liberación, en reconocer que el testigo nunca estuvo atado. Los Sūtra afirman su existencia porque nada prueba lo contrario y porque el conjunto de la naturaleza existe «para otro».

Es uno de los dos principios irreductibles del Sāṃkhya y el punto en que más diverge del Vedānta, que afirma una sola conciencia. El Yoga de Patañjali hereda la noción (como draṣṭṛ, «el que ve»).

Fuente: Larson, Gerald James. Classical Sāṃkhya: An Interpretation of its History and Meaning. Delhi: Motilal Banarsidass, 1969; 2.ª ed. revisada, 1979 (ISBN 9788120805033).

Prakṛti (la naturaleza primordial)prakriti
La prakṛti es la causa material única de todo lo que existe fuera de la conciencia: el mundo físico, pero también el intelecto, el sentido del yo y la mente. En su estado no manifestado (avyakta) es un equilibrio perfecto de tres cualidades; cuando ese equilibrio se rompe por la proximidad del puruṣa, la naturaleza se despliega en una serie ordenada de principios, desde el intelecto (buddhi o mahat) hasta los elementos burdos. Es inconsciente pero activa, y el Sāṃkhya le atribuye una finalidad: actúa en beneficio del puruṣa, primero ofreciéndole experiencia y después la discriminación que lo libera. La imagen clásica es la de la bailarina que danza ante un espectador y se retira cuando este la ha visto: cumplido su fin, cesa su actividad respecto de él.

La teoría de la prakṛti fue adoptada por el Yoga, por buena parte de la cosmología purāṇica y por la medicina āyurvédica, aunque el Vedānta la reinterpretó como poder (māyā) de un único Brahman.

Fuente: Larson, Gerald James. Classical Sāṃkhya: An Interpretation of its History and Meaning. Delhi: Motilal Banarsidass, 1969; 2.ª ed. revisada, 1979 (ISBN 9788120805033).

Las tres cualidades (guṇa)gunas
La naturaleza está hecha de tres cualidades o hebras: sattva, que es luminosidad, ligereza y placer; rajas, que es actividad, impulso y dolor; y tamas, que es pesadez, inercia y ofuscación. No son propiedades de las cosas sino sus constituyentes últimos, y su proporción variable explica la diversidad del mundo y de los estados mentales. Se dominan y se apoyan entre sí como el aceite, la mecha y la llama de una lámpara, que siendo distintos producen juntos la luz, según la comparación de la Kārikā. La doctrina pasó a la Bhagavad Gītā, que clasifica según las cualidades la fe, el alimento, el sacrificio o el conocimiento, y el Bhāgavata la aplica a las formas de devoción. Su influencia en el pensamiento indio, desde la ética hasta la medicina, difícilmente puede exagerarse.

Las guṇa aparecen ya en la épica y se sistematizan en la Kārikā (estrofas 12–13). Son una de las nociones más compartidas por las escuelas indias.

Fuente: Colebrooke, Henry Thomas (trad.) y Horace Hayman Wilson (trad. y coment.). The Sánkhya Káriká, or Memorial Verses on the Sánkhya Philosophy, by Íswara Krishna; also the Bháshya or Commentary of Gaurapáda. Oxford: Oriental Translation Fund, 1837. Estrofas LXIX–LXXI y comentario de Wilson, pp. 188–191.

Los veinticinco principios (tattva)tattvas
El Sāṃkhya —cuyo nombre se relaciona con saṃkhyā, «enumeración»— describe la realidad mediante veinticinco principios. El primero es la naturaleza no manifestada; de ella surge el intelecto (buddhi), facultad de decisión; del intelecto, el sentido del yo (ahaṃkāra); de este, por un lado la mente (manas), los cinco sentidos de conocimiento y los cinco de acción, y por otro los cinco elementos sutiles (tanmātra: sonido, tacto, forma, sabor y olor), de los que nacen los cinco elementos burdos (éter, aire, fuego, agua y tierra). Son veinticuatro principios de la naturaleza, a los que se suma, fuera de la serie, el puruṣa. El esquema no es una cosmogonía cronológica sino un análisis de la experiencia: muestra cómo la conciencia queda envuelta en una cadena de instrumentos que se cree propia.

La lista de veinticinco principios es la forma clásica fijada en la Kārikā; en la épica hay recuentos distintos (veintiséis o diecisiete), signo de una doctrina todavía en formación. El Tattva Samāsa es, en esencia, un índice de estas categorías.

Fuente: Larson, Gerald James y Ram Shankar Bhattacharya (eds.). Sāṃkhya: A Dualist Tradition in Indian Philosophy. Encyclopedia of Indian Philosophies, vol. IV. Princeton: Princeton University Press / Delhi: Motilal Banarsidass, 1987.

Satkāryavāda (el efecto preexiste en la causa)satkaryavada
La teoría causal del Sāṃkhya sostiene que el efecto existe ya en su causa antes de manifestarse: el aceite está en la semilla de sésamo, la vasija en la arcilla. La Kārikā (estrofa 9) lo razona así: lo que no existe no puede producirse, cada efecto requiere una causa material determinada, no todo nace de todo, una causa solo produce aquello de lo que es capaz, y el efecto participa de la naturaleza de la causa. De ahí se sigue que el mundo no es una creación desde la nada sino la manifestación de lo que estaba latente en la naturaleza primordial, y que la disolución es su retorno a ese estado. La doctrina enfrentó al Sāṃkhya con los budistas y con el Nyāya-Vaiśeṣika, que defendían que el efecto es algo nuevo, y fue adoptada y transformada por el Vedānta.

Es uno de los pilares lógicos del sistema y la razón de que el Sāṃkhya pueda prescindir de un dios creador. Los Sāṃkhya Sūtra lo defienden en el libro I.

Fuente: Colebrooke, Henry Thomas (trad.) y Horace Hayman Wilson (trad. y coment.). The Sánkhya Káriká, or Memorial Verses on the Sánkhya Philosophy, by Íswara Krishna; also the Bháshya or Commentary of Gaurapáda. Oxford: Oriental Translation Fund, 1837. Estrofas LXIX–LXXI y comentario de Wilson, pp. 188–191.

Viveka y kaivalya (discriminación y aislamiento)kaivalya
El fin del Sāṃkhya es el cese definitivo del triple dolor: el que nace de uno mismo, el que viene de otros seres y el que procede de fuerzas sobrenaturales. Ni los remedios ordinarios ni los ritos védicos lo logran, porque su efecto es pasajero. Solo lo consigue el conocimiento discriminador (viveka-khyāti), la comprensión de que el puruṣa no es la naturaleza ni ninguno de sus productos: «no soy, nada es mío, no hay yo», dice la Kārikā (estrofa 64). Cuando esa discriminación madura, la naturaleza deja de actuar respecto de ese puruṣa, que queda en kaivalya, «aislamiento» o soledad perfecta, libre de toda experiencia. El cuerpo puede seguir viviendo un tiempo por inercia, como el torno del alfarero que gira cuando ya se ha retirado la mano, y al caer sobreviene la liberación definitiva.

El término kaivalya pasó al Yoga de Patañjali, que da nombre a su cuarto capítulo (Kaivalya-pāda). La versión devocional del Bhāgavata sustituye el aislamiento por la unión amorosa con Dios.

Fuente: Colebrooke, Henry Thomas (trad.) y Horace Hayman Wilson (trad. y coment.). The Sánkhya Káriká, or Memorial Verses on the Sánkhya Philosophy, by Íswara Krishna; also the Bháshya or Commentary of Gaurapáda. Oxford: Oriental Translation Fund, 1837. Estrofas LXIX–LXXI y comentario de Wilson, pp. 188–191.

Vídeos

Vídeos

Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.

  • Kapila of Sāṃkhya: Manifestations and interpretations by Prof. Knut Axel Jacobsen

    Conferencia· EN· 93 min

    Bhaktivedanta Research Center

  • Sāṃkhya philosophy and Yoga practice: how are they related? - Dr Mikel Burley

    Conferencia· EN· 76 min

    SOAS Centre Of Yoga StudiesCanal oficial

  • Samkhya Karikas (Part 1) - Edwin Bryant

    Conferencia· EN· 139 min

    Edwin Bryant OfficialCanal oficial

  • Hindu Philosophy Introduction 7: Yoga and Sāṃkhya - Edwin Bryant

    Conferencia· EN· 60 min

    Edwin Bryant OfficialCanal oficial

  • “Concept of Mind in Yoga and Sankhya Philosophy" Lecture with Dr. N. Ganesh Rao

    Conferencia· EN· 75 min

    Loyola Marymount University, BCLA Yoga StudiesCanal oficial

  • Revisiting Sāṃkhya Kārikās 25-31: The Determinative Nature of the Guṇas

    Conferencia· EN· 49 min

    Loyola Marymount University, BCLA Yoga StudiesCanal oficial

  • Saga of the Soul 065 - Samkhya Darshan (Kapila School Of Philosophy)

    Conferencia· EN· 64 min

    Chicago VedantaCanal oficial

  • Swami Purnananda explains the 24 elements of the Sankhya philosophy and verses from Katha Upanishad

    Conferencia· EN· 60 min

    Éire Vedanta SocietyCanal oficial

  • Know our Shastras: Essentials of Sankhya Philosophy

    Conferencia· EN· 84 min

    MIT IIKS

  • Samkhya-Sutra, El hilo de oro del Indo, por Ibn Asad y Fernando Sánchez Dragó (1ª Parte - Ponencia)

    Conferencia· ES· 56 min

    LaDanzaFinaldeKali

  • Introducción a la filosofía Samkhya. Yogacharya Emiliano Crivellari

    Conferencia· ES· 37 min

    Emiliano CrivellariCanal oficial

  • कपिल अवतार और सांख्य शास्त्र के प्रवर्तक कपिल मुनि अलग थे

    Análisis· HI· 2 min

    Govardhan Math, PuriCanal oficial

  • सांख्य दर्शन SANKHYA DARSHAN की सरल और व्यावहारिक व्याख्या - DR HIMMAT SINGH SINHA

    Conferencia· HI· 14 min

    The Quest

  • সাগরের জল স্পর্শ করে, কপিল মুনির আশীর্বাদের আশা, এর পেছনে পৌরাণিক ঘটনা, শুনব| ABP Ananda

    Documental· BN· 2 min

    ABP ANANDACanal oficial

Galería

Galería

Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.

Relaciones

Relaciones

Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.

  • Discrepó de

    Adi Shankara

    Śaṅkara refutó el Sāṃkhya en su Brahmasūtra-bhāṣya (II.1.1 y II.2) y negó autoridad védica a la «smṛti de Kapila», distinguiendo además «otro Kapila», el que abrasó a los hijos de Sagara.

    Relación documentada

  • Influyó en

    Patañjali

    El Yoga de Patañjali adopta el marco metafísico del Sāṃkhya (puruṣa, prakṛti, guṇa, kaivalya), y su comentario (Yoga-bhāṣya I.25) cita el fragmento de Pañcaśikha que presenta a Kapila como «Primer Conocedor».

    Relación documentada

  • Influyó en

    Vyāsa

    El Yoga-bhāṣya, que la tradición atribuye a Vyāsa, cita la enseñanza de Kapila a Āsuri; la Bhagavad Gītā, en el Mahābhārata atribuido a Vyāsa, nombra a Kapila entre los perfectos. Relación textual, no histórica.

    Relación documentada

  • Influyó en

    Gauḍapāda

    Un comentario a la Sāṃkhya Kārikā lleva el nombre de Gauḍapāda y cita un verso que cuenta a Kapila entre los hijos de Brahmā. Es dudoso que su autor sea el Gauḍapāda de las Māṇḍūkya-kārikā.

    Relación documentada

  • Influyó en

    Swami Vivekananda

    En 1897 lo llamó «quizá el nombre más grande de la historia de la India en el terreno psicológico y filosófico» y dedicó varias conferencias al Sāṃkhya.

    Relación documentada

  • Ideas afines a

    Siddhartha Gautama, el Buda

    La tradición budista asocia Kapilavastu, la ciudad del Buda, con la ermita de un sabio Kapila (etimología popular). Desde Max Müller se han comparado el diagnóstico del dolor del Sāṃkhya y el del budismo, aunque sus caminos difieren.

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Nārada

    La Bhagavad Gītā (10.26) hace decir a Kṛṣṇa en el mismo verso que, entre los sabios divinos, él es Nārada y, entre los perfectos, Kapila; el Mahābhārata presenta a Nārada como conocedor del Sāṃkhya.

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Uddālaka Āruṇi

    La enseñanza de Uddālaka en la Chāndogya Upaniṣad (VI), con su análisis de los efectos como modificaciones de una sustancia (la arcilla y sus vasijas), anticipa temas del satkāryavāda del Sāṃkhya.

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Yājñavalkya

    La figura del testigo que no puede ser visto, en las enseñanzas de Yājñavalkya en la Bṛhadāraṇyaka Upaniṣad, es uno de los antecedentes upaniṣádicos de la noción de puruṣa.

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Chaitanya Mahaprabhu

    La tradición gauḍīya fundada por Caitanya lee la enseñanza de Kapila a Devahūti como un Sāṃkhya devocional; de ella procede el comentario de Bhaktivedanta Swami (Teachings of Lord Kapila).

    Similitud identificada por análisis

Fuentes

Fuentes

Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.

  1. Wikidata, «Kapila» (sabio védico de la tradición hindú), QID Q574355; LCCN n50059441; GND 119244233; BnF 11909405v; VIAF 9848428.
  2. Larson, Gerald James y Ram Shankar Bhattacharya (eds.). Sāṃkhya: A Dualist Tradition in Indian Philosophy. Encyclopedia of Indian Philosophies, vol. IV. Princeton: Princeton University Press / Delhi: Motilal Banarsidass, 1987.
  3. Larson, Gerald James. Classical Sāṃkhya: An Interpretation of its History and Meaning. Delhi: Motilal Banarsidass, 1969; 2.ª ed. revisada, 1979 (ISBN 9788120805033).
  4. Jacobsen, Knut A. Kapila, Founder of Sāṃkhya and Avatāra of Viṣṇu: With a Translation of Kapilāsurisaṃvāda. Nueva Delhi: Munshiram Manoharlal, 2008 (ISBN 9788121511940).
  5. Ballantyne, James Robert (trad.). The Sánkhya Aphorisms of Kapila, with Illustrative Extracts from the Commentaries. 3.ª ed., ed. Fitzedward Hall. Londres: Trübner & Co., 1885 (Trübner's Oriental Series). Texto consultado en el OCR de Internet Archive.
  6. Colebrooke, Henry Thomas (trad.) y Horace Hayman Wilson (trad. y coment.). The Sánkhya Káriká, or Memorial Verses on the Sánkhya Philosophy, by Íswara Krishna; also the Bháshya or Commentary of Gaurapáda. Oxford: Oriental Translation Fund, 1837. Estrofas LXIX–LXXI y comentario de Wilson, pp. 188–191.
  7. Woods, James Haughton (trad.). The Yoga-System of Patañjali. Cambridge (Mass.): Harvard University Press, 1914 (Harvard Oriental Series 17). Yoga-bhāṣya I.25, con la cita de Pañcaśikha sobre el «Primer Conocedor».
  8. Thibaut, George (trad.). The Vedânta-Sûtras with the Commentary by Sankarâkârya, parte I. Oxford: Clarendon Press, 1890 (Sacred Books of the East 34). Brahmasūtra-bhāṣya II.1.1, sobre la «smṛti de Kapila».
  9. Jacobi, Hermann (trad.). Gaina Sûtras, parte II: The Uttarâdhyayana Sûtra, The Sûtrakritâṅga Sûtra. Oxford: Clarendon Press, 1895 (Sacred Books of the East 45). Lección VIII, «Kapila's Verses», con la nota sobre el relato del comentario.
  10. Burnouf, Eugène (trad.). Le Bhâgavata Purâna, ou Histoire poétique de Krĭchṇa, tome premier. París: Imprimerie royale, 1840. Libros I–III; prefacio sobre el relato de Kapila y Devahūti; I.3.10 (Kapila, quinta encarnación).
  11. Wikisource en sánscrito: «साङ्ख्यसूत्राणि» (Sāṃkhya Sūtra, 527 aforismos numerados) y «श्रीमद्भागवतपुराणम्/स्कन्धः ३/अध्यायः २५» (Bhāgavata Purāṇa III.25).
  12. Arnold, Edwin (trad.). The Song Celestial, or Bhagavad-Gîtâ. Londres: Trübner, 1885. Capítulo X (verso 26: «Kapila of Munis»). Project Gutenberg n.º 2388.
  13. Vivekananda, Swami. «The Vedanta in all its phases» (Calcuta, 1897), en Lectures from Colombo to Almora; The Complete Works of Swami Vivekananda, vol. 3. Texto en Wikisource.
  14. Ballantyne, James Robert. A Lecture on the Sánkhya Philosophy, embracing the Text of the Tattwa Samása. Mirzapur: Orphan School Press, 1850.
  15. Sinha, Nandalal (trad.). The Sāmkhya Philosophy: containing Sāmkhya-pravachana Sūtram, with the Vritti of Aniruddha and the Bhāsya of Vijñāna Bhiksu…; Tattva Samāsa; Sāmkhya Kārikā; Panchaśikha Sūtram. Allahabad: Pāṇini Office, 1915 (Sacred Books of the Hindus 11).
  16. Johnston, E. H. (ed. y trad.). The Saundarananda of Aśvaghoṣa. Oxford University Press / Panjab University, 1928 (texto) y 1932 (traducción). Canto I, sobre la fundación de Kapilavastu junto a la ermita del sabio Kapila Gautama.
  17. Garbe, Richard. Die Sâṃkhya-Philosophie: eine Darstellung des indischen Rationalismus. Leipzig: H. Haessel, 1894 (2.ª ed. 1917).
  18. The Mahābhārata. Edición crítica, vols. 13–16: Śāntiparvan, ed. S. K. Belvalkar. Poona: Bhandarkar Oriental Research Institute, 1949–1966 (Mokṣadharma; diálogos de Kapila con Syūmaraśmi y con Āsuri; XII.337.60 sobre Kapila como proclamador del Sāṃkhya).
  19. Müller, F. Max. The Six Systems of Indian Philosophy. Londres: Longmans, Green & Co., 1899. Capítulo sobre el Sāṃkhya y el Tattva-samāsa.
  20. Jacobsen, Knut A. Pilgrimage in the Hindu Tradition: Salvific Space. Londres y Nueva York: Routledge, 2013 (lugares de Kapila, entre ellos Gaṅgāsāgar).
  21. Wikipedia en inglés, «Kapila» (consultada para la lista de obras menores atribuidas y las genealogías purāṇicas; contrastada con Larson y Bhattacharya, 1987).
Titular de derechos
Textos sánscritos en dominio público. Las traducciones de Ballantyne (1852, 1885), Colebrooke y Wilson (1837), Burnouf (1840) y Woods (1914) son de dominio público; las ediciones modernas (Routledge, Munshiram Manoharlal, Motilal Banarsidass, Bhaktivedanta Book Trust, Agamat) tienen derechos propios.

Pendiente de confirmar

Lo que esta ficha aún no ha podido cerrar. Preferimos decirlo a rellenarlo.

  • Ediciones en español con ISBN de los Sāṃkhya Sūtra, de la Sāṃkhya Kārikā y del canto III del Bhāgavata (Bhaktivedanta Book Trust): no localizadas en Open Library; Google Books devolvió error 429 durante la investigación.
  • Verificar la numeración exacta (edición crítica de Poona) del Gokapilīya y del Kapilāsurisaṃvāda en el Śāntiparvan, y la cita del Mokṣadharma (XII.337.60) sobre Kapila como proclamador del Sāṃkhya.
  • Comprobar la fecha de muerte de Nandalal Sinha para decidir el dominio público de su traducción de 1915 en la UE y España.
  • Confirmar en Jacobsen (2008, 2013) los datos sobre Siddhpur (Bindu Sarovar) y Gaṅgāsāgar.
  • Localizar manuscritos digitalizados de los Sāṃkhya Sūtra con signatura (campo manuscripts vacío).
  • Los vídeos no traen año de publicación en oEmbed; se dejó year en null.

Investigado el 2026-10-26