Ir al contenido
The ConsciousLibrary

Aristotelismo

Aristóteles

Ἀριστοτέλης · أرسطوطاليس

384 a. C. – 322 a. C.Persona históricamente documentada

Filósofo y científico griego (384–322 a. C.), discípulo de Platón durante veinte años, preceptor de Alejandro Magno y fundador del Liceo de Atenas. Creó la lógica formal, ordenó el saber en disciplinas y dejó tratados de física, biología, psicología, metafísica, ética, política, retórica y poética que dominaron la filosofía griega, árabe, judía y cristiana durante dos milenios. Su idea de la vida contemplativa como forma suprema de felicidad sigue siendo una referencia central.

obras
67obras
ediciones
245ediciones
citas
18citas
vídeos
15vídeos
imágenes
9imágenes
Busto de Aristóteles (Museo Nacional Romano, Palazzo Altemps)

Busto de Aristóteles (Museo Nacional Romano, Palazzo Altemps) · Public domain

En sus palabras

««Todos los hombres desean por naturaleza saber.»»

Metafísica I (A) 1, 980a21. Inglés: trad. de W. D. Ross (Oxford, 1908); español: trad. propia del griego.

Su idea central

Sustancia (ousía): Para Aristóteles, «ser» se dice de muchas maneras, pero todas remiten a una primera: la sustancia.

Biografía

6 min de lectura

Un hijo de médico en la frontera de Macedonia

Aristóteles nació en el año 384 a. C. en Estagira, una pequeña ciudad griega de la Calcídica, en la costa septentrional del Egeo. Su padre, Nicómaco, era médico y amigo del rey Amintas III de Macedonia, y la familia se decía descendiente de Asclepio a través de Macaón; su madre, Festis, procedía de Calcis, en Eubea. Ambos murieron cuando él era todavía un muchacho, y su tutela pasó a Próxeno de Atarneo, a quien el filósofo recordaría en su testamento al encargar una estatua en su memoria. Esa infancia entre médicos y cortesanos explica, según muchos estudiosos, dos rasgos de su vida: la pasión por observar a los seres vivos y una relación con la casa real macedonia que acabaría por decidir su destino.

Conviene advertir desde el principio que casi todo lo que sabemos de su vida procede de fuentes tardías. La biografía más extensa es la de Diógenes Laercio, escrita en el siglo III d. C. a partir de autores helenísticos como Hermipo y Apolodoro; a ella se suman las Vidas redactadas por los comentaristas neoplatónicos, más devotas que críticas, y una tradición hostil que lo pintaba vanidoso y adulador de reyes. La investigación moderna, desde Ingemar Düring, separa con cuidado los datos cronológicos, probablemente fiables, de las anécdotas.

Veinte años en la Academia

A los diecisiete años, hacia el 367 a. C., llegó a Atenas e ingresó en la Academia de Platón, donde permaneció veinte años, hasta la muerte del maestro. Fue alumno, investigador y pronto profesor de retórica. En esa etapa escribió diálogos destinados al gran público —el Grilo, el Eudemo, el Protréptico, Sobre la filosofía— cuya prosa admiraría Cicerón como «un río de oro»; de ellos solo quedan fragmentos. Es probable que también daten de estos años las primeras versiones de sus escritos de lógica.

La relación con Platón fue la de un discípulo que discute. Diógenes Laercio recoge una frase atribuida al maestro: Aristóteles lo había coceado «como los potros cocean a la madre que los parió». Su crítica de la teoría de las Ideas recorre la Metafísica y la Ética nicomáquea, donde confiesa que le resulta penoso refutar a unos amigos, pero que la piedad obliga a preferir la verdad. Werner Jaeger propuso en 1923 leer su obra como un alejamiento progresivo del platonismo; hoy esa cronología se considera demasiado nítida, pero la tensión que señaló sigue siendo real.

Asia Menor, Lesbos y la corte de Macedonia

Muerto Platón en el 348/347 a. C., y con la Academia en manos de su sobrino Espeusipo, Aristóteles dejó Atenas. Se instaló en Aso, en la Tróade, bajo la protección de Hermias, señor de Atarneo, a quien le unía una amistad estrecha, y se casó con Pitias, sobrina e hija adoptiva de este; tuvieron una hija del mismo nombre. Hacia el 345/344 pasó a Mitilene, en Lesbos, donde trabajó junto a Teofrasto, natural de Ereso. Las numerosas menciones de la laguna de Pirra en la Investigación sobre los animales han llevado a situar allí buena parte de sus observaciones de peces, moluscos y aves.

En el 343/342 Filipo II lo llamó a Macedonia para educar a su hijo Alejandro, que tenía entonces trece años. Según Plutarco, las lecciones se daban en el santuario de las Ninfas de Mieza, y el príncipe conservó toda su vida una Ilíada corregida por su maestro. Aristóteles obtuvo la reconstrucción de Estagira, arrasada por los macedonios. Hacia el 341 Hermias fue apresado a traición por los persas y ejecutado; Aristóteles le dedicó un himno a la Virtud y un epigrama para su estatua en Delfos que más tarde le costarían caros.

El Liceo

En el 335/334, poco después de que Alejandro subiera al trono, volvió a Atenas. Como meteco no podía poseer tierras, de modo que enseñó en el Liceo, un gimnasio público consagrado a Apolo Liceo, cuyos paseos cubiertos —el perípatos— dieron a la escuela el nombre de peripatética. Allí reunió una biblioteca y organizó un trabajo colectivo sin precedentes: la recopilación de ciento cincuenta y ocho constituciones de ciudades griegas, la lista de los vencedores en los Juegos Píticos, preparada con su pariente Calístenes, y una masa de observaciones zoológicas y botánicas.

Los tratados que conservamos no son libros pulidos para el público, sino materiales de enseñanza revisados una y otra vez: lógica, física, psicología, biología, metafísica, ética, política, retórica y poética. Esa naturaleza explica su densidad, sus repeticiones y su asombrosa amplitud. En Atenas murió Pitias; Aristóteles vivió después con Herpilis, de Estagira, con quien tuvo un hijo, Nicómaco. Su relación con Alejandro se enfrió tras la muerte de Calístenes, acusado de conspirar contra el rey en el 327.

Calcis, el testamento y la suerte de los libros

La muerte de Alejandro en Babilonia, en junio del 323, desató en Atenas una oleada antimacedonia. El hierofante Eurimedonte acusó de impiedad a Aristóteles, con el himno a Hermias como pretexto, y el filósofo se retiró a Calcis, a la casa de su familia materna. Una tradición antigua le atribuye la frase de que no permitiría a los atenienses pecar dos veces contra la filosofía, en alusión a Sócrates. Murió allí en el 322, a los sesenta y dos o sesenta y tres años, de muerte natural según la cronología de Apolodoro; la versión de que bebió acónito, que Diógenes Laercio toma de Eumelo, no merece crédito.

Diógenes Laercio copió su testamento, uno de los documentos personales más conmovedores de la Antigüedad. Nombra albacea a Antípatro, encomienda a Herpilis y a sus hijos, concede la libertad a varios esclavos, prohíbe vender a los que le habían servido y pide que, dondequiera que lo entierren, se depositen junto a él los huesos de Pitias, como ella misma había dispuesto.

Según Estrabón y Plutarco, su biblioteca pasó a Teofrasto y de este a Neleo de Escepsis, cuyos herederos la ocultaron en una bodega; un coleccionista, Apelicón de Teos, la compró, y Sila la llevó a Roma tras tomar Atenas en el 86 a. C. Allí Andrónico de Rodas habría editado los tratados en el orden que, en lo esencial, todavía leemos. Los estudiosos discuten el alcance de esa historia, pero el corpus actual procede, en efecto, de una edición del siglo I a. C.

Dos milenios de magisterio

Ningún filósofo ha tenido una posteridad tan larga. Los comentaristas griegos, de Alejandro de Afrodisias a los neoplatónicos de Atenas y Alejandría, hicieron de su lógica la puerta de toda filosofía, aunque Plotino discutió con dureza sus categorías. En el siglo IX sus obras se tradujeron al árabe en Bagdad; al-Farabi fue llamado «el segundo maestro», Avicena reconstruyó su metafísica y Averroes mereció el título de «el Comentador». Al-Ghazali combatió a los filósofos que lo seguían, y Maimónides lo tuvo por la cumbre del entendimiento humano en lo que atañe al mundo sublunar.

Desde Toledo, en el siglo XII, y con las traducciones de Guillermo de Moerbeke en el XIII, su obra entró en las universidades latinas. Para Tomás de Aquino era sencillamente «el Filósofo», y Dante lo situó en el Limbo como «el maestro de los que saben». La revolución científica derribó su física, pero su biología resistió: Darwin escribió en 1882 que Linneo y Cuvier, sus dos dioses, eran «meros colegiales» al lado del viejo Aristóteles.

La edición de la Academia de Berlín, dirigida por Immanuel Bekker a partir de 1831, fijó la numeración por página, columna y línea con la que todavía se cita —Metafísica 980a21—, y en 1891 un papiro del Museo Británico devolvió la Constitución de los atenienses. En el siglo XX su ética de la virtud volvió al centro del debate moral. Para el lector de una biblioteca de la conciencia, Aristóteles ofrece algo menos evidente que una doctrina espiritual: la convicción de que la vida más alta es la contemplativa, la del entendimiento que se conoce a sí mismo, y de que a ella se llega educando con paciencia los hábitos de cada día.

Fuentes: Cicerón. Académicos II (Lúculo), 119: «veniet flumen orationis aureum fundens Aristoteles». · Diógenes Laercio. Vidas de los filósofos ilustres, libro V, 1–35 («Aristóteles»). Trad. inglesa de R. D. Hicks, Lives of Eminent Philosophers, vol. I, Loeb Classical Library 184. Londres: Heinemann, 1925 (texto en Wikisource). · Natali, Carlo. Aristotle: His Life and School. Ed. D. S. Hutchinson. Princeton: Princeton University Press, 2013. · Düring, Ingemar. Aristotle in the Ancient Biographical Tradition. Göteborg: Acta Universitatis Gothoburgensis, 1957. · Barnes, Jonathan (ed.). The Complete Works of Aristotle: The Revised Oxford Translation. 2 vols. Princeton: Princeton University Press (Bollingen Series LXXI.2), 1984.

Cronología

La vida, año a año

Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.

  1. 384 a. C. · 0 años

    Nacimiento en Estagira

    Nace Aristóteles, hijo del médico Nicómaco y de Festis. Apolodoro, citado por Diógenes Laercio, fecha el nacimiento en el primer año de la 99.ª Olimpiada (384/383 a. C.).

    Documentado

  2. c. 370 a. C.

    Huérfano bajo la tutela de Próxeno

    Muertos sus padres siendo aún niño, queda bajo la tutela de Próxeno de Atarneo. El dato procede de las Vidas tardías; el testamento confirma el vínculo al encargar una estatua de Próxeno.

    Probable

  3. 367 a. C. · 17 años

    Ingreso en la Academia de Platón

    Con diecisiete años llega a Atenas y entra en la Academia, donde permanecerá veinte años como alumno, investigador y profesor.

    Documentado

  4. c. 360 a. C.

    Los diálogos públicos

    Escribe diálogos y obras exhortativas para un público amplio —Grilo, Eudemo, Protréptico, Sobre la filosofía—, hoy perdidos salvo fragmentos.

    Probable

  5. 347 a. C. · 37 años

    Muerte de Platón y salida de Atenas

    Muerto Platón y elegido Espeusipo al frente de la Academia, deja Atenas y se instala en Aso, junto a Hermias de Atarneo.

    Documentado

  6. c. 346 a. C.

    Matrimonio con Pitias

    Se casa con Pitias, sobrina e hija adoptiva de Hermias; tendrán una hija del mismo nombre.

    Probable

  7. 345 a. C.

    Lesbos y la investigación biológica

    En el arcontado de Eubulo (345/344) pasa a Mitilene. Con Teofrasto estudia la fauna de la laguna de Pirra, base de buena parte de sus tratados zoológicos.

    Documentado

  8. 343 a. C. · 41 años

    Preceptor de Alejandro

    Filipo II lo llama a Macedonia para educar a Alejandro, de trece años. Según Plutarco, las lecciones se dan en el santuario de las Ninfas de Mieza.

    Documentado

  9. c. 341 a. C.

    Ejecución de Hermias; el himno a la Virtud

    Hermias es apresado a traición por los persas y ejecutado. Aristóteles compone en su honor un himno a la Virtud y un epigrama para su estatua en Delfos, que Diógenes Laercio conserva.

    Documentado

  10. 335 a. C. · 49 años

    Fundación del Liceo

    Vuelve a Atenas (335/334) y enseña en el gimnasio del Liceo durante trece años. Sus discípulos serán llamados peripatéticos.

    Documentado

  11. c. 330 a. C.

    Las 158 constituciones y la lista de los Píticos

    Dirige la recopilación de las constituciones de 158 ciudades y, con Calístenes, la lista de vencedores de los Juegos Píticos, honrada por Delfos con una inscripción.

    Documentado

  12. 327 a. C.

    Muerte de Calístenes

    Calístenes, pariente de Aristóteles e historiador de la expedición, muere acusado de conspirar contra Alejandro; las fuentes antiguas sitúan aquí el enfriamiento entre el rey y su antiguo maestro.

    Probable

  13. 323 a. C. · 61 años

    Acusación de impiedad y retiro a Calcis

    Muerto Alejandro, el hierofante Eurimedonte lo acusa de impiedad por el himno a Hermias. Se retira a Calcis, en Eubea, a la casa de su familia materna.

    Documentado

  14. 322 a. C. · 62 años

    Muerte en Calcis

    Muere en Calcis a los sesenta y dos o sesenta y tres años, de muerte natural según Apolodoro, el mismo año que Demóstenes. Su testamento se conserva en Diógenes Laercio.

    Documentado

  15. 86 a. C.

    La biblioteca llega a Roma

    Según Estrabón y Plutarco, Sila se lleva a Roma la biblioteca de Apelicón de Teos, que contenía los manuscritos de Aristóteles y Teofrasto.

    Discutido

  16. siglo I a. C.

    La edición de Andrónico de Rodas

    Andrónico de Rodas ordena y edita los tratados escolares en el siglo I a. C.; de su edición deriva el corpus que conservamos.

    Probable

  17. siglo IX

    Traducciones al árabe

    En el siglo IX los traductores de Bagdad, entre ellos Hunayn ibn Ishaq y su hijo Ishaq, vierten al árabe la mayor parte del corpus, base de la falsafa.

    Documentado

  18. 1255

    Aristóteles en el programa de la Universidad de París

    Un estatuto de la Facultad de Artes de París de 1255 incluye en el programa de estudios prácticamente todas las obras conocidas de Aristóteles, tras décadas de prohibiciones.

    Documentado

  19. 1495

    Editio princeps de Aldo Manucio

    Aldo Manucio imprime en Venecia (1495–1498) la primera edición del texto griego de Aristóteles, en cinco volúmenes.

    Documentado

  20. 1831

    La edición de Bekker

    La Academia Prusiana publica la edición de Immanuel Bekker, cuya paginación (por ejemplo, 980a21) sigue siendo el sistema universal de cita.

    Documentado

  21. 1891

    Reaparece la Constitución de los atenienses

    Frederic Kenyon publica, a partir de un papiro adquirido por el Museo Británico, la Constitución de los atenienses, perdida desde la Antigüedad.

    Documentado

Obras

Obras esenciales

Las obras sin las que no se entiende su legado.

Metafísica — Aristóteles

Obra escrita

Metafísica

Τὰ μετὰ τὰ φυσικά

La obra en la que Aristóteles busca la «ciencia primera»: la que estudia el ente en cuanto ente, las causas y principios supremos y la sustancia divina. Empieza con la célebre frase «todos los hombres desean por naturaleza saber» y con una historia de la filosofía anterior leída como descubrimiento progresivo de las cuatro causas. El libro B plantea las aporías; Γ defiende el principio de no contradicción; Δ es un diccionario filosófico; Z, H y Θ, el núcleo, examinan la sustancia, la forma, la materia, el acto y la potencia; Λ culmina en el primer motor inmóvil, «pensamiento de pensamiento»; M y N critican la teoría platónica de las Ideas y de los números. Ninguna obra ha influido tanto en la metafísica occidental, islámica y judía.

6 ediciones · amazon.es

Ética nicomáquea — Aristóteles

Obra escrita

Ética nicomáquea

Ἠθικὰ Νικομάχεια

La obra de ética más influyente de la historia. Parte de la pregunta por el bien supremo del ser humano, que todos llaman felicidad, y la define como una actividad del alma conforme a la virtud a lo largo de una vida completa. Explica la virtud ética como hábito y término medio elegido según la recta razón, analiza la valentía, la templanza, la generosidad, la magnanimidad y la justicia, distingue las virtudes intelectuales —con la prudencia en el centro—, estudia la incontinencia y el placer, y dedica dos libros admirables a la amistad. El libro X concluye que la vida más feliz es la contemplativa, en la que el ser humano vive conforme a lo divino que hay en él, y abre el paso a la Política.

4 ediciones · amazon.es

Política — Aristóteles

Obra escrita

Política

Πολιτικά

Continuación de la Ética: si la felicidad es el fin del individuo, la ciudad es la comunidad que la hace posible. El libro I sostiene que el ser humano es por naturaleza un animal político, dotado de palabra, y estudia la casa, la economía y —en páginas que hoy resultan inaceptables— la esclavitud natural. El II critica la República de Platón y las constituciones de Esparta, Creta y Cartago; el III define al ciudadano y clasifica los regímenes en rectos (monarquía, aristocracia, politeia) y desviados (tiranía, oligarquía, democracia); los IV–VI, basados en las 158 constituciones reunidas en el Liceo, analizan las causas de las revoluciones y elogian el régimen mixto apoyado en las clases medias; los VII–VIII describen la ciudad ideal y su educación.

4 ediciones · amazon.es

Poética — Aristóteles

Obra escrita

Poética

Περὶ ποιητικῆς

El texto fundador de la teoría literaria occidental. Concibe la poesía como imitación (mímesis) de acciones humanas, natural al ser humano y fuente de conocimiento y de placer, y afirma que es más filosófica que la historia porque dice lo universal. Define la tragedia como imitación de una acción seria y completa que, mediante la compasión y el temor, lleva a cabo la purificación (kátharsis) de tales pasiones, y analiza sus seis partes, con la trama como «alma» de la obra, la peripecia, el reconocimiento y el error trágico (hamartía). Redescubierta en el Renacimiento, dictó durante siglos las reglas del teatro clásico.

5 ediciones · amazon.es

Frases

Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.

«Todos los hombres desean por naturaleza saber.»

Πάντες ἄνθρωποι τοῦ εἰδέναι ὀρέγονται φύσει.

VerificadaMetafísica I (A) 1, 980a21. Inglés: trad. de W. D. Ross (Oxford, 1908); español: trad. propia del griego.

1 / 18
Citas apócrifas o de atribución discutida (3)
  • ««Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto, sino un hábito.»»

    No es de Aristóteles: es una paráfrasis de Will Durant en The Story of Philosophy (1926), capítulo sobre Aristóteles, que resume con palabras propias la doctrina de la Ética nicomáquea II 1 sobre la virtud como hábito. La frase circula atribuida directamente a Aristóteles.

  • ««Amicus Plato, sed magis amica veritas» («Platón es amigo, pero más amiga es la verdad»).»

    La idea está en la Ética nicomáquea I 6, 1096a16, pero la fórmula latina no es suya. Una Vida antigua de Aristóteles atribuida a Amonio la transmite como «Sócrates es amigo, pero más amiga es la verdad»; Roger Bacon la usa con Sócrates, Newton escribe «amicus Plato, amicus Aristoteles, magis amica veritas», y la versión con Platón aparece en el Quijote.

  • ««Es propio de una mente educada poder considerar una idea sin aceptarla.»»

    No se encuentra en ninguna obra de Aristóteles. Aparece atribuida en libros estadounidenses desde 1959 (Lowell L. Bennion, Religion and the Pursuit of Truth) y parece una deformación de Ética nicomáquea I 3, 1094b23–25, donde se dice que es propio del hombre instruido buscar en cada materia la exactitud que su naturaleza admite.

Últimas palabras

No existen registros verificables de sus últimas palabras.

No se conserva ninguna frase final fiable. Lo más cercano a unas últimas palabras es su testamento, que Diógenes Laercio copió (V 11–16): empieza con «Todo irá bien; pero, por si algo ocurriera, Aristóteles dispone lo siguiente», y termina con el encargo de enterrar junto a él los huesos de Pitias y de erigir en Estagira estatuas a Zeus y Atenea Salvadores. Sobre su muerte circulaban versiones contradictorias: muerte natural a los sesenta y tres años (Apolodoro, aceptado por Diógenes Laercio), envenenamiento con acónito (Eumelo, rechazado por el propio Diógenes) y, en autores tardíos, la leyenda de que se arrojó al estrecho del Euripo por no poder explicar sus corrientes, sin fundamento en las fuentes antiguas cercanas. La frase sobre no dejar que Atenas «peque dos veces contra la filosofía» se sitúa en su partida de Atenas, no en su lecho de muerte.

Fuente: Diógenes Laercio. Vidas de los filósofos ilustres, libro V, 1–35 («Aristóteles»). Trad. inglesa de R. D. Hicks, Lives of Eminent Philosophers, vol. I, Loeb Classical Library 184. Londres: Heinemann, 1925 (texto en Wikisource).

Preguntar

Lo que su obra responde

Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.

  • ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?

    Un primer motor inmóvil que es pensamiento que se piensa a sí mismo

    Un Absoluto impersonalLo dice expresamente

    Aristóteles llega a Dios por la física y la metafísica, no por la revelación. Si hay movimiento eterno, tiene que haber un primer motor que mueva sin ser movido; en el libro Λ de la Metafísica ese motor es acto puro, sin materia, y mueve como mueve lo amado, atrayendo. Su vida es la mejor: es pensamiento, y como lo más excelente solo puede pensarse a sí mismo, es pensamiento de pensamiento. Aristóteles lo llama dios y ser vivo eterno, pero no crea el mundo, que es eterno, ni conoce a los individuos ni responde a la oración. Es un absoluto que es inteligencia sin rostro, causa final de todo, más cerca de un principio que de alguien.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?

    El alma es forma del cuerpo; el carácter se forja con hábito y amistad

    Un yo que se cultiva en relaciónLo dice expresamente

    Aristóteles rechaza tanto el alma separada de Platón como el materialismo de los atomistas. En Acerca del alma la define como la forma, el primer acto de un cuerpo natural que tiene vida en potencia: no tiene sentido preguntar si alma y cuerpo son una sola cosa, como no lo tiene preguntarlo de la cera y la figura. Lo que llamamos carácter no viene dado: las virtudes se adquieren por hábito, haciéndonos justos practicando la justicia. Y el ser humano, animal político por naturaleza, solo se realiza en la ciudad y en la amistad: el amigo es otro yo. Solo el intelecto, que en un pasaje oscuro llama separable, inmortal y eterno, escapa a esta forma encarnada.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Por qué sufrimos?

    La felicidad depende de la virtud, pero también de la fortuna y la ciudad

    El desorden social y moralSe deduce de su doctrina

    Aristóteles no se pregunta por el sufrimiento en general, sino por qué fracasa una vida. Su respuesta tiene varias capas. La principal es el vicio: un carácter mal formado, que no siente placer y dolor ante lo debido, vive en conflicto consigo mismo, y en el libro IX describe al malvado como alguien que huye de sí. Pero la virtud no basta: la felicidad necesita también bienes exteriores, y grandes desgracias como las de Príamo pueden arruinarla, aunque el hombre bueno las soporta con nobleza. Y como somos animales políticos, una ciudad mal ordenada y una mala educación deforman a sus ciudadanos. El dolor procede del desorden del carácter, de la fortuna y de la comunidad.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Qué ocurre después de la muerte?

    El alma muere con el cuerpo; quizá solo el intelecto es inmortal

    Silencio o reservaSe deduce de su doctrina

    Si el alma es la forma del cuerpo vivo, como sostiene Acerca del alma, no puede existir sin él, igual que la figura no existe sin la cera; Aristóteles no describe ningún destino del alma individual tras la muerte. La excepción es un pasaje breve y oscuro: el intelecto que lo produce todo es separable, impasible y sin mezcla, y solo él es inmortal y eterno, aunque «no recordamos». Desde la Antigüedad se discute si ese intelecto es personal, común a todos los hombres o incluso divino. La Ética trata la muerte como el más temible de los males porque es un término, y el valiente es quien la afronta con nobleza. Sobre el más allá, Aristóteles guarda reserva.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?

    La felicidad es actividad del alma según la virtud, y culmina en la contemplación

    Por la virtud y la armoníaLo dice expresamente

    Aristóteles no busca una salida del mundo, sino la vida lograda en él. La Ética nicomáquea define la felicidad como actividad del alma conforme a la virtud a lo largo de una vida entera: una golondrina no hace primavera. Las virtudes morales se adquieren por hábito y consisten en un término medio determinado por la razón prudente; la amistad y la ciudad son su ámbito natural. En el libro X añade que la actividad más alta es la contemplación, porque es la del intelecto, lo más divino que hay en nosotros, y exhorta a inmortalizarse en lo posible. No hay gracia ni iluminación súbita: hay excelencia cultivada que hace al hombre feliz en la medida en que puede serlo.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Hace falta un maestro?

    Las virtudes se aprenden con buenos hábitos, leyes y educadores

    Útil, pero no imprescindibleLo dice expresamente

    Aristóteles, que pasó veinte años en la Academia y fundó luego el Liceo, da gran peso a la educación, pero no la convierte en transmisión iniciática. Las virtudes morales se adquieren por hábito, y por eso importa mucho, o más bien todo, acostumbrarse desde jóvenes de un modo u otro. Para ello hacen falta buenos educadores y buenas leyes, y la Ética termina pasando a la Política precisamente porque el legislador es el gran educador. Pero nadie puede ser virtuoso por otro: nos hacemos justos practicando la justicia. Y en el saber teórico, la lealtad al maestro cede ante la verdad: siendo ambos queridos, es piadoso preferir la verdad, dice al criticar a Platón.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Es real el mundo?

    Una naturaleza eterna, en movimiento, que no hace nada en vano

    Orden natural en transformaciónLo dice expresamente

    Aristóteles es el defensor por excelencia de la realidad del mundo sensible. Contra Parménides, explica el cambio mediante la potencia y el acto; contra Platón, sitúa las formas en las cosas mismas. La naturaleza es principio de movimiento y reposo en lo que la posee, y actúa con vistas a un fin: no hace nada en vano. El cosmos es eterno, sin principio ni fin, con un cielo de movimiento circular perfecto y una región sublunar de generación y corrupción incesantes. Hasta los animales más humildes merecen estudio, porque en todas las cosas naturales hay algo admirable. El mundo es real, ordenado y cambiante, y conocerlo es la tarea de la ciencia.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Qué es el amor?

    La amistad perfecta es querer el bien del otro por él mismo

    Benevolencia ordenadaLo dice expresamente

    Aristóteles dedica dos libros de la Ética nicomáquea a la amistad (philía), que considera necesaria para la vida: nadie querría vivir sin amigos aunque tuviera todos los demás bienes. Distingue tres tipos según su motivo —la utilidad, el placer y el bien— y solo la última es perfecta y duradera: la de los buenos que quieren el bien del amigo por el amigo mismo. El amigo es otro yo, y el buen amor de sí, el del que ama lo mejor de sí, es su fundamento. La amistad tiene sus grados y proporciones: la de padres e hijos, la de esposos, la de conciudadanos. Es una benevolencia ordenada, que empieza en la casa y sostiene la ciudad.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Somos libres o está todo determinado?

    Está en nuestro poder ser virtuosos y también ser viciosos

    Libre albedrío realLo dice expresamente

    Aristóteles analiza en el libro III de la Ética nicomáquea lo voluntario y lo involuntario para delimitar la responsabilidad. Son involuntarios los actos forzados desde fuera o hechos por ignorancia de las circunstancias; los demás tienen su principio en el agente. La elección deliberada (proaíresis) recae sobre lo que depende de nosotros, y de ahí se sigue que la virtud y el vicio están en nuestro poder: donde está en nuestra mano obrar, también lo está no obrar. Incluso el carácter, una vez formado, es responsabilidad nuestra, porque lo hemos formado con nuestros actos. En Sobre la interpretación defiende además que los futuros contingentes no están ya decididos.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Para qué meditar u orar?

    La contemplación es la actividad más alta y la más feliz

    Ver la realidad tal como esLo dice expresamente

    Aristóteles no habla de oración en sentido personal; su dios no escucha súplicas. Pero coloca en la cumbre de la vida humana una actividad que tiene algo de lo que otras tradiciones llaman meditación: la contemplación (theōría). En el libro X de la Ética nicomáquea la describe como la actividad del intelecto, lo más divino que hay en nosotros; es la más continua, la más placentera, la más autosuficiente, la única que se ama por sí misma, y en ella el hombre vive según lo que hay de divino en él. Su objeto es la verdad: las causas, los principios, lo eterno. Contemplar es ver lo que es tal como es, sin otro fin que verlo.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Puede la razón conocer lo último?

    Todos los hombres desean por naturaleza saber, hasta las primeras causas

    El estudio y el aprendizajeLo dice expresamente

    La Metafísica empieza afirmando que todos los hombres desean por naturaleza saber, y que la filosofía nació de la admiración. Para Aristóteles la razón puede conocer lo último: la sabiduría es la ciencia de las primeras causas y principios, y culmina en la teología, el estudio del primer motor. El camino es largo y gradual: de la sensación a la memoria, de la memoria a la experiencia, de la experiencia al arte y a la ciencia; los primeros principios los capta el intelecto por inducción. Nada de esto se recibe por revelación: se aprende investigando, recogiendo las opiniones de los predecesores y examinando sus aporías. El conocimiento de lo divino es el fruto más alto del estudio.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Retirarse del mundo o transformarlo?

    El hombre es animal político: la vida buena se realiza en la ciudad

    Ordenar la sociedadLo dice expresamente

    Para Aristóteles el ser humano es por naturaleza un animal político, y quien no puede vivir en comunidad o no la necesita es una bestia o un dios. La ciudad existe para que se viva bien, y su bien es más grande y más perfecto que el del individuo; por eso la ética desemboca en la política y la legislación. Aristóteles estudió ciento cincuenta y ocho constituciones y discutió en la Política cuál es el mejor régimen. Al mismo tiempo, en el libro X de la Ética sitúa por encima de la vida política la vida contemplativa, la más divina y feliz. Pero incluso el contemplativo, en cuanto hombre, vive entre otros y elige obrar conforme a la virtud.

    Comparar esta pregunta con otros maestros

Anécdotas y relatos

Anécdotas y relatos

Tradición oralc. 367–347 a. C.

El potro que coceó a su madre

Aristóteles pasó veinte años en la Academia, y de esa convivencia la tradición conservó dos imágenes opuestas. Según las Vidas neoplatónicas, Platón lo llamaba «el lector», porque devoraba libros cuando aún no era costumbre leer en silencio, y «la inteligencia de la escuela». Pero Diógenes Laercio recoge otra frase, más amarga, puesta en boca del maestro: «Aristóteles me ha coceado, como los potros cocean a la madre que los parió». Se decía que el discípulo se había apartado de la Academia en vida de Platón, cosa que la cronología desmiente: permaneció en ella hasta el 348/347. Lo que la frase condensa es real: la crítica de la teoría de las Ideas que Aristóteles desplegaría en la Metafísica y en las Éticas, siempre con la cortesía de quien habla de «amigos», y siempre sin ceder. La anécdota dice menos sobre Platón que sobre la imagen que la Antigüedad se hizo de Aristóteles: el alumno más fiel y el más rebelde al mismo tiempo.

Origen del relato: La frase del potro está en Diógenes Laercio V 2 («dicen que Platón dijo»); los apodos de «lector» e «inteligencia» proceden de las Vidas neoplatónicas (Vita Marciana y afines), recogidas por Düring (1957). Ninguna es contemporánea.

Fuente: Diógenes Laercio. Vidas de los filósofos ilustres, libro V, 1–35 («Aristóteles»). Trad. inglesa de R. D. Hicks, Lives of Eminent Philosophers, vol. I, Loeb Classical Library 184. Londres: Heinemann, 1925 (texto en Wikisource).

Testimonio343/342–340 a. C.

El preceptor de Alejandro en Mieza

Cuando Filipo II buscó maestro para su hijo de trece años, eligió al hijo del antiguo médico de su padre. Plutarco cuenta que, para apartar al príncipe de la corte, las lecciones se dieron en el santuario de las Ninfas de Mieza, donde en su tiempo todavía se enseñaban los asientos de piedra y los paseos sombreados de Aristóteles. Allí Alejandro aprendió ética y política, y también aquellas doctrinas más reservadas que los filósofos llamaban acroamáticas. Años después, ya en Asia, el rey escribió a su maestro para reprocharle que hubiera publicado esas lecciones: ¿en qué se distinguiría él de los demás, si lo que había aprendido quedaba al alcance de todos? Aristóteles le habría contestado que estaban publicadas y no publicadas a la vez, porque solo las entendería quien hubiera asistido a ellas. Plutarco añade que Alejandro dormía con una Ilíada corregida por el filósofo, «la del cofre», junto a su puñal.

Origen del relato: Plutarco, Vida de Alejandro 7–8 (finales del siglo I d. C.). El intercambio de cartas que cita es casi con seguridad una composición posterior; la estancia en Mieza y la relación de maestro y discípulo están bien atestiguadas.

Fuente: Plutarco. Vida de Alejandro, 7–8. Trad. inglesa de Bernadotte Perrin, Plutarch's Lives, vol. VII, Loeb Classical Library 99. Cambridge (Mass.): Harvard University Press, 1919.

Documentadoc. 341 y 323 a. C.

Un himno para un amigo ejecutado

Hermias de Atarneo, antiguo esclavo convertido en señor de un pequeño estado en la costa de Asia Menor, había acogido a Aristóteles tras la muerte de Platón y le había dado en matrimonio a su sobrina Pitias. Hacia el 341 un general al servicio de Persia lo atrajo a una entrevista, lo apresó y lo envió al Gran Rey, que lo hizo ejecutar. Aristóteles respondió con poesía: un himno a la Virtud en el que Hermias, «el criado de Atarneo», aparece junto a Heracles, Aquiles y Áyax entre quienes murieron por ella, y un epigrama para su estatua en Delfos que denunciaba la traición del rey persa. Diógenes Laercio conserva ambos textos. Casi veinte años después, cuando Atenas buscaba un pretexto contra el filósofo macedonio, el hierofante Eurimedonte lo acusó de impiedad por haber cantado a un mortal con los honores de un dios. Aquel himno de amistad lo obligó a huir.

Origen del relato: Diógenes Laercio V 5–8 transmite el himno, el epigrama y la acusación; Ateneo (Banquete de los eruditos XV 696a–697b) conserva también el himno y parte de la polémica antigua sobre su carácter religioso.

Fuente: Diógenes Laercio. Vidas de los filósofos ilustres, libro V, 1–35 («Aristóteles»). Trad. inglesa de R. D. Hicks, Lives of Eminent Philosophers, vol. I, Loeb Classical Library 184. Londres: Heinemann, 1925 (texto en Wikisource).

Tradición oral323 a. C.

«No dejaré que Atenas peque dos veces contra la filosofía»

En el verano del 323 llegó a Atenas la noticia de la muerte de Alejandro en Babilonia. La ciudad, sometida a Macedonia desde Queronea, se levantó, y el filósofo que había educado al rey y que contaba con la amistad del regente Antípatro se convirtió en blanco natural. Cuando lo acusaron de impiedad, Aristóteles no esperó al juicio. Se marchó a Calcis, en Eubea, donde su familia materna tenía casa y donde la guarnición macedonia lo protegía. La tradición le atribuye una explicación que ha dado la vuelta al mundo: no quería que los atenienses pecaran dos veces contra la filosofía. Setenta y seis años antes, la ciudad había condenado a muerte a Sócrates por un cargo semejante. La frase, más que una prueba de miedo, es la de un hombre que conocía la historia de la ciudad y no estaba dispuesto a repetir su papel más trágico.

Origen del relato: La frase la recogen Eliano (Historias curiosas III 36) y las Vidas neoplatónicas, varios siglos después. Diógenes Laercio documenta la acusación y el retiro a Calcis, pero no la frase; Wikipedia y los manuales la citan como tradicional.

Fuente: Eliano. Historias curiosas (Varia historia) III, 36; Aulo Gelio. Noches áticas XIII, 5 y XX, 5.

Documentado322 a. C.

El testamento de Calcis

Pocas veces la Antigüedad nos deja oír la voz privada de un filósofo. El testamento de Aristóteles, que Diógenes Laercio dice haber leído, es una de ellas. Empieza con una fórmula serena —«todo irá bien; pero, por si algo ocurriera…»— y nombra albacea a Antípatro, el hombre más poderoso de Grecia. Después baja a lo menudo: su hija Pitias se casará con Nicanor cuando tenga edad; Herpilis, «en recuerdo de la constancia de su afecto hacia mí», recibirá un talento de plata, tres criadas y la casa que prefiera, la de Calcis o la de su padre en Estagira; varios esclavos quedarán libres, y ninguno de los que le sirvieron será vendido. Encarga estatuas de su madre, de Próxeno, de su hermano Arimnesto, que murió sin hijos. Y pide algo que no tiene que ver con bienes: que, dondequiera que lo entierren, depositen a su lado los huesos de Pitias, su primera esposa, tal como ella lo había querido.

Origen del relato: Diógenes Laercio V 11–16, que afirma haber encontrado el documento. La mayoría de los especialistas (Düring, Natali) lo consideran auténtico en lo sustancial; existen también versiones árabes del testamento.

Fuente: Diógenes Laercio. Vidas de los filósofos ilustres, libro V, 1–35 («Aristóteles»). Trad. inglesa de R. D. Hicks, Lives of Eminent Philosophers, vol. I, Loeb Classical Library 184. Londres: Heinemann, 1925 (texto en Wikisource).

Tradición oralc. 323–322 a. C.

El vino de Lesbos

Aulo Gelio cuenta que, ya anciano y enfermo, Aristóteles fue rogado por sus discípulos que designara sucesor. Había dos candidatos evidentes: Teofrasto de Lesbos y Eudemo de Rodas. El filósofo pidió que le trajeran vino de Rodas y de Lesbos, probó el primero y lo elogió —«es un vino sólido y agradable»—; probó después el segundo y dijo que ambos eran excelentes, pero que el de Lesbos era más dulce. Los discípulos entendieron. Teofrasto, el compañero de las investigaciones en la laguna de Pirra, dirigiría el Liceo durante más de tres decenios y heredaría la biblioteca de su maestro. La historia, elegante y discreta, funciona como una parábola de cómo un maestro puede nombrar a un sucesor sin humillar al otro aspirante.

Origen del relato: Aulo Gelio, Noches áticas XIII 5 (siglo II d. C.), sin fuente anterior conocida. Que Teofrasto sucedió a Aristóteles está documentado; la escena del vino es una anécdota tardía.

Fuente: Eliano. Historias curiosas (Varia historia) III, 36; Aulo Gelio. Noches áticas XIII, 5 y XX, 5.

Disputadoc. 287–40 a. C.

Los libros de la bodega

Estrabón, que estudió con el gramático que manejó aquellos rollos, cuenta una historia extraordinaria. Teofrasto legó la biblioteca de Aristóteles y la suya propia a Neleo de Escepsis, en la Tróade. Los herederos de Neleo, gente sin interés por la filosofía, la escondieron en una bodega para que los reyes de Pérgamo, que buscaban libros para su biblioteca, no se la quitaran. Allí, entre la humedad y las polillas, pasaron los rollos casi dos siglos, hasta que el bibliófilo Apelicón de Teos los compró a buen precio, los copió llenando lagunas con poco acierto y los llevó a Atenas. Cuando Sila tomó la ciudad en el 86 a. C., se apoderó de la biblioteca y la trasladó a Roma, donde el gramático Tiranión y, después, Andrónico de Rodas los ordenaron. Según Estrabón, los peripatéticos posteriores a Teofrasto, sin esos libros, apenas habían podido filosofar en serio.

Origen del relato: Estrabón, Geografía XIII 1, 54, y Plutarco, Vida de Sila 26. Los estudiosos modernos admiten el viaje de la biblioteca a Roma y la edición de Andrónico, pero dudan de que los tratados fueran desconocidos durante dos siglos: hay indicios de que circularon copias.

Fuente: Estrabón. Geografía XIII, 1, 54; y Plutarco, Vida de Sila, 26 (sobre la biblioteca de Aristóteles y Teofrasto, Neleo de Escepsis, Apelicón y Andrónico de Rodas).

Documentadoc. 330 a. C. (redacción de la Ética nicomáquea)

Platón es amigo, pero más amiga es la verdad

En el libro primero de la Ética nicomáquea, al llegar a la teoría platónica del Bien en sí, Aristóteles se detiene. Sabe que va a criticar una doctrina introducida por «hombres amigos», y lo dice: la investigación resulta penosa por esa razón. Pero, añade, parecerá mejor, e incluso obligado, sacrificar lo propio en defensa de la verdad, sobre todo siendo filósofos, porque, siendo ambos queridos, la piedad manda preferir la verdad. De esas pocas líneas nació uno de los lemas más citados de la cultura europea. Una Vida antigua de Aristóteles lo resumió como «Sócrates es amigo, pero más amiga es la verdad»; los escolásticos lo repitieron; Newton lo anotó en latín a la cabeza de sus cuadernos de juventud, y Cervantes lo puso en el Quijote con el nombre de Platón. En su origen no es una sentencia lapidaria, sino la confesión de un discípulo que discute con su maestro sin dejar de quererlo.

Origen del relato: El pasaje es Ética nicomáquea I 6, 1096a11–17 (documentado). La fórmula latina «Amicus Plato, sed magis amica veritas» es posterior: la Vida atribuida a Amonio, Roger Bacon (Opus maius I 7), Newton (Quaestiones quaedam philosophicae, c. 1664) y Cervantes jalonan su difusión.

Fuente: Bekker, Immanuel (ed.). Aristotelis Opera, edidit Academia Regia Borussica. 5 vols. Berlín: G. Reimer, 1831–1870 (vols. I–II, texto griego, 1831).

Enseñanzas

Enseñanzas

Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.

Sustancia (ousía)ousia
Para Aristóteles, «ser» se dice de muchas maneras, pero todas remiten a una primera: la sustancia. En las Categorías, la sustancia primera es el individuo concreto —este hombre, este caballo—, aquello que no se dice de un sujeto ni está en un sujeto; las especies y los géneros son sustancias segundas, y las demás categorías (cantidad, cualidad, relación, lugar, tiempo, posición, estado, acción y pasión) solo existen en ella. En la Metafísica la pregunta se vuelve más honda: ¿qué hace que algo sea una sustancia? Los libros centrales (Z, H, Θ) examinan cuatro candidatos —la esencia, lo universal, el género y el sujeto— y apuntan a la forma como sustancia en sentido primordial, porque es lo que hace que una materia sea esta cosa determinada. La investigación culmina en el libro Λ, donde la sustancia suprema es un acto puro, sin materia. Que «lo que siempre se ha buscado» sea la sustancia convierte la metafísica en una teoría de los individuos y de lo que los hace inteligibles, frente a la separación platónica de las Ideas.

Respuesta aristotélica a la pregunta de Parménides y Platón por el ser; base de la ontología escolástica, árabe y moderna.

Fuente: Shields, Christopher. «Aristotle». Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta (revisión de 2020).

Materia y forma, potencia y actohilemorfismo
Toda cosa natural es, para Aristóteles, un compuesto de materia (hýle) y forma (morphé o eîdos). La materia es aquello de lo que algo está hecho y que podría ser otra cosa; la forma es lo que lo hace ser lo que es: la estructura de la estatua en el bronce, la organización de una casa en sus ladrillos, la vida en un cuerpo. La distinción nació para explicar el cambio sin caer en la paradoja eleática: en todo devenir algo permanece (el sujeto, la materia), algo se pierde (la privación) y algo se adquiere (la forma). Así lo expone el libro I de la Física. El mismo esquema se aplica a niveles distintos: los elementos son materia de los tejidos, los tejidos de los órganos, los órganos del ser vivo. La materia no existe nunca sin alguna forma, y la forma de las cosas naturales no existe separada de su materia. A esta pareja se une otra, expuesta en el libro Θ de la Metafísica: la potencia (dýnamis), capacidad de llegar a ser, y el acto (enérgeia, entelécheia), su realización; la semilla es árbol en potencia. El movimiento es «el acto de lo que está en potencia en cuanto tal» (Física III 1), y el acto es anterior a la potencia, porque solo lo que ya es en acto lleva otra cosa al acto: de ahí la exigencia de un primer principio que sea acto puro. Con este doble esquema Aristóteles pudo pensar a la vez la unidad y la transformación de los seres; Tomás de Aquino hizo de él el eje de su metafísica.

Solución a las aporías del cambio heredadas de Parménides; base de la psicología aristotélica y de la teoría escolástica del alma como forma del cuerpo.

Fuente: Shields, Christopher. «Aristotle». Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta (revisión de 2020).

Las cuatro causascuatro-causas
Conocer algo, dice Aristóteles, es conocer su porqué, y el porqué se dice de cuatro maneras. La causa material es aquello de lo que algo está hecho (el bronce de la estatua); la formal, su forma o definición (la figura que la hace estatua de alguien); la eficiente, el principio del cambio (el escultor, o mejor, el arte del escultor); y la final, aquello para lo cual existe (honrar a un dios o a un vencedor). Las expone en Física II 3 y en Metafísica A, donde repasa la historia de la filosofía anterior como un descubrimiento gradual de estas causas. Lo decisivo es que la naturaleza actúa con vistas a un fin: los dientes delanteros son afilados para cortar y las muelas anchas para triturar, y eso no se explica por azar. Esta teleología no supone un diseñador consciente; el fin es interno a los seres vivos, que tienden a su forma madura. La crítica moderna, de Bacon a Spinoza, expulsó las causas finales de la física, pero la biología sigue hablando de funciones.

Física II y Metafísica A; marco de la ciencia natural hasta el siglo XVII.

Fuente: Shields, Christopher. «Aristotle». Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta (revisión de 2020).

El primer motor inmóvilmotor-inmovil
Si todo lo que se mueve es movido por otro, y si la serie no puede ser infinita, tiene que haber un primer motor que mueva sin ser movido. Aristóteles lo argumenta en el libro VIII de la Física y en el libro Λ de la Metafísica. Ese principio ha de ser eterno, porque el movimiento circular de los cielos es eterno; ha de ser acto puro, sin potencia ni materia, porque cualquier potencia podría no realizarse; y mueve no empujando, sino como mueve lo amado y lo deseado: como causa final. ¿Qué actividad le corresponde? La más excelente, el pensamiento, y el mejor objeto del pensamiento, que es él mismo; por eso es «pensamiento de pensamiento». De este principio, dice, penden el cielo y la naturaleza, y su vida es como la nuestra en sus mejores momentos, pero de modo continuo. No es un creador ni conoce el mundo; sin embargo, su descripción alimentó durante siglos la teología de las tres religiones del libro, de Avicena y Maimónides a Tomás de Aquino.

Teología filosófica de Física VIII y Metafísica Λ; punto de contacto entre la filosofía griega y la teología monoteísta.

Fuente: Shields, Christopher. «Aristotle». Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta (revisión de 2020).

El alma como forma del cuerpopsyche
En Acerca del alma, Aristóteles define el alma como «la entelequia primera de un cuerpo natural organizado» que tiene la vida en potencia. El alma no es una cosa encerrada en el cuerpo, sino lo que hace que un cuerpo sea un ser vivo: si el ojo fuera un animal, su alma sería la vista. Por eso no tiene sentido preguntar si alma y cuerpo son uno, como no lo tiene preguntarlo de la cera y su figura. Distingue facultades escalonadas: la nutritiva, común a plantas y animales; la sensitiva, con el deseo y el movimiento, propia de los animales; y la intelectiva, exclusiva del hombre. En el libro III introduce un intelecto que «lo hace todo», separable, impasible e inmortal, frente a otro que «se hace todas las cosas». Esas pocas líneas oscuras provocaron una de las discusiones más largas de la historia de la filosofía: Alejandro de Afrodisias, Avicena, Averroes y Tomás de Aquino debatieron si ese intelecto agente es divino, único para todos los hombres o propio de cada alma.

Psicología de Acerca del alma y de los Parva naturalia; origen de la disputa medieval sobre el intelecto agente.

Fuente: Shields, Christopher. «Aristotle». Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta (revisión de 2020).

Felicidad (eudaimonía) y vida contemplativaeudaimonia
Todos llaman felicidad al bien supremo, constata la Ética nicomáquea, pero no están de acuerdo en qué consiste. Aristóteles la busca en la función propia del ser humano: si lo que nos distingue es la razón, la felicidad será una actividad del alma conforme a la virtud, y a la más perfecta de ellas, a lo largo de una vida entera. No es un sentimiento ni un estado, sino una actividad; no basta un día, como una golondrina no hace primavera; y requiere cierta suerte y bienes exteriores, porque es difícil obrar bien en la miseria o la soledad. El libro X da un paso más: la actividad más alta es la contemplación (theoría), el ejercicio del intelecto sobre lo más digno de ser conocido. Es la más continua, la más autosuficiente, la que se ama por sí misma; quien la practica vive por algo divino que hay en él. Por eso no hay que pensar cosas mortales por ser mortales, sino «inmortalizarse» en la medida de lo posible. La vida práctica de la virtud ética es feliz en un grado segundo.

Núcleo de las dos Éticas; inspiración del ideal contemplativo en la filosofía y la mística posteriores.

Fuente: Shields, Christopher. «Aristotle». Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta (revisión de 2020).

La virtud como término mediotermino-medio
La virtud ética, explica Aristóteles en el libro II de la Ética nicomáquea, no nace con nosotros ni contra nuestra naturaleza: la adquirimos por hábito, haciendo actos justos nos hacemos justos. Es una disposición a elegir que consiste en un término medio relativo a nosotros, determinado por la razón tal como lo determinaría el hombre prudente. La valentía está entre la temeridad y la cobardía; la generosidad, entre el derroche y la avaricia; la moderación, entre el desenfreno y la insensibilidad. El medio no es una media aritmética ni una tibieza: es sentir y actuar «cuando se debe, por lo que se debe, con quienes se debe, para lo que se debe y como se debe», y en ese sentido es un extremo de excelencia. Hay acciones que no admiten medio, como el robo o el homicidio. La virtud que guía la elección es la prudencia (phrónesis), sabiduría práctica que no se aprende en los libros sino con experiencia. Esta ética del carácter, más que de las reglas, renació en el siglo XX con Anscombe y MacIntyre.

Libros II–VI de la Ética nicomáquea; base de la ética de la virtud.

Fuente: Shields, Christopher. «Aristotle». Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta (revisión de 2020).

Silogismo y lógicasilogismo
Aristóteles es el creador de la lógica formal. En los Analíticos primeros define el silogismo como un razonamiento en el que, puestas ciertas cosas, se sigue necesariamente algo distinto de ellas por el hecho de haberlas puesto: si todo hombre es animal y todo animal es mortal, todo hombre es mortal. Estudia sistemáticamente las combinaciones de proposiciones universales y particulares, afirmativas y negativas, en tres figuras, demuestra cuáles son válidas reduciéndolas a las de la primera y emplea por primera vez letras como variables. En los Analíticos segundos aplica el silogismo a la ciencia demostrativa, que parte de principios primeros, verdaderos e indemostrables, captados por inducción y por el intelecto. Los Tópicos tratan del razonamiento dialéctico a partir de opiniones admitidas, y las Refutaciones sofísticas de los argumentos falaces. Kant pudo escribir que la lógica no había dado un paso adelante ni atrás desde Aristóteles; solo con Frege, a finales del siglo XIX, se superó su sistema, que sigue siendo un capítulo de la lógica moderna.

El Órganon («instrumento»), nombre que los comentaristas dieron a los tratados lógicos.

Fuente: Shields, Christopher. «Aristotle». Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta (revisión de 2020).

Vídeos

Vídeos

Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.

  • Aristotle

    Conferencia· EN· 2021· 44 min

    Gresham CollegeCanal oficial

  • Aristotle's Lyceum - Edith Hall

    Conferencia· EN· 2019· 49 min

    Gresham CollegeCanal oficial

  • Armand Marie Leroi, "The Lagoon: how Aristotle invented science"

    Conferencia· EN· 2018· 57 min

    British School at AthensCanal oficial

  • 7. The Mixed Regime and the Rule of Law: Aristotle's Politics, I, III

    Conferencia· EN· 2008· 44 min

    YaleCoursesCanal oficial

  • 8. The Mixed Regime and the Rule of Law: Aristotle's Politics, IV

    Conferencia· EN· 2008· 48 min

    YaleCoursesCanal oficial

  • 9. The Mixed Regime and the Rule of Law: Aristotle's Politics, VII

    Conferencia· EN· 2008· 46 min

    YaleCoursesCanal oficial

  • Justice: What's The Right Thing To Do? Episode 10: "THE GOOD CITIZEN"

    Conferencia· EN· 2009· 55 min

    Harvard UniversityCanal oficial

  • Edith Hall • Aristotle and the Future of the Human Race

    Conferencia· EN· 2023· 81 min

    Wolf Humanities CenterCanal oficial

  • Aristotle & Virtue Theory: Crash Course Philosophy #38

    Análisis· EN· 2016· 9 min

    CrashCourseCanal oficial

  • Aristóteles | Por Darío Sztajnszrajber

    Conferencia· ES· 2016· 153 min

    Facultad LibreCanal oficial

  • Mentira la verdad IV: Aristóteles, Metafísica - Canal Encuentro

    Documental· ES· 2016· 28 min

    Canal EncuentroCanal oficial

  • 7ª - 8ª Introducción a la Filosofía de Aristóteles

    Conferencia· ES· 2022· 157 min

    Fundación Universitaria EspañolaCanal oficial

  • Aristóteles: el discípulo díscolo de Platón | Introduc. Seminario | Filosofía Clásica | Ginés Marco

    Conferencia· ES· 2023· 72 min

    Ateneo Mercantil de ValenciaCanal oficial

  • Aristóteles, Galeno y Avicena en la Escuela de Traductores de Toledo | Mariano Gómez Aranda

    Conferencia· ES· 2023· 61 min

    Fundación Juan MarchCanal oficial

  • Aristóteles, ¿el primer ecologista?

    Ver en YouTube

    Este vídeo no permite la inserción; se abre en YouTube.

    Aristóteles, ¿el primer ecologista?

    Documental· ES· 2025· 25 min

    UNEDCanal oficial

Galería

Galería

Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.

Manuscritos

Manuscritos

Testimonios manuscritos y textos antiguos, con su custodio y sus condiciones de consulta.

  • GRC · Griego (minúscula) · s. IV a. C.

    Κατηγορίαι κ.ἄ. (Ὄργανον)

    Testimonio conservado
    Códice fechado en el año 954
    Custodio
    Biblioteca Nazionale Marciana, Venecia · Gr. 201
    Digitalización
    commons.wikimedia.org/wiki/File:Aristotle,_Categ…
  • GRC · Griego (minúscula) · s. IV a. C.

    Τὰ μετὰ τὰ φυσικά

    Testimonio conservado
    Códice copiado entre 1311 y 1321
    Custodio
    Biblioteca Apostolica Vaticana · Vat. gr. 256
    Digitalización
    commons.wikimedia.org/wiki/File:Aristotle,_Metap…
  • GRC · Griego (minúscula) · s. IV a. C.

    Ἀριστοτέλους ἔργα (miscelánea)

    Testimonio conservado
    Manuscrito de 1457 con miniatura de Aristóteles (fol. 8v)
    Custodio
    Österreichische Nationalbibliothek, Viena · Cod. phil. gr. 64
    Digitalización
    commons.wikimedia.org/wiki/File:Aristotle,_Vienn…
  • GRC · Griego (cursiva sobre papiro) · c. 330–322 a. C.

    Ἀθηναίων πολιτεία

    Testimonio conservado
    Papiro egipcio de finales del siglo I d. C., escrito en el reverso de unas cuentas agrícolas
    Custodio
    British Library, Londres · Papyrus 131
    Digitalización
    www.bl.uk/manuscripts/FullDisplay.aspx?ref=Papyr…
Manuscritos →

Relaciones

Relaciones

Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.

  • Discípulo de

    Platón

    Fue su discípulo en la Academia durante veinte años (c. 367–347 a. C.) y su crítico más influyente: rechazó la separación de las Ideas, pero conservó la primacía de la forma y del conocimiento de lo universal.

    Relación documentada

  • Recibió influencia de

    Sócrates

    No lo conoció (Sócrates murió en el 399), pero lo conoció a través de Platón y lo discute en la Metafísica (A 6, M 4), donde le atribuye la búsqueda de definiciones universales y los argumentos inductivos, y en las Éticas, donde critica su tesis de que nadie obra mal a sabiendas.

    Relación documentada

  • Discrepó de

    Parménides

    El libro I de la Física responde a la negación eleática del cambio con las nociones de sujeto, privación y forma, y de potencia y acto.

    Relación documentada

  • Discrepó de

    Heráclito

    En Metafísica Γ discute a quienes, siguiendo a Heráclito, parecen negar el principio de no contradicción; en Partes de los animales I 5 recuerda con aprecio su dicho «también aquí hay dioses».

    Relación documentada

  • Discrepó de

    Empédocles

    Lo discute a menudo en la Física, Acerca del alma y Generación y corrupción; critica su explicación de los seres vivos por combinaciones fortuitas.

    Relación documentada

  • Discrepó de

    Pitágoras

    En Metafísica A 5 expone y critica la doctrina pitagórica de que los principios de los números son los principios de todos los seres; escribió además un tratado perdido sobre los pitagóricos.

    Relación documentada

  • Contemporáneo de

    Diógenes de Sinope

    Diógenes Laercio (V 18) recoge un encuentro anecdótico entre ambos a propósito de unos higos secos; la historicidad del episodio es dudosa.

    Relación documentada

  • Influyó en

    Plotino

    Plotino integró en su sistema conceptos aristotélicos —acto y potencia, el intelecto que se piensa a sí mismo— y dedicó los tratados VI 1–3 de las Enéadas a criticar la doctrina de las categorías.

    Relación documentada

  • Influyó en

    Agustín de Hipona

    En las Confesiones (IV 16) cuenta que leyó y entendió solo, hacia los veinte años, las Categorías de Aristóteles en traducción latina, y que de poco le sirvieron para pensar a Dios.

    Relación documentada

  • Discrepó de

    Al-Ghazali

    La incoherencia de los filósofos ataca a los falásifa que seguían a Aristóteles a través de al-Farabi y Avicena, a quien nombra expresamente como fuente de sus errores, aunque al-Ghazali aceptó y difundió la lógica aristotélica.

    Relación documentada

  • Influyó en

    Maimónides

    La Guía de perplejos se apoya en la física y la metafísica aristotélicas y sostiene que lo que Aristóteles dice del mundo sublunar es verdadero, aunque rechaza su tesis de la eternidad del mundo.

    Relación documentada

  • Ideas afines a

    Ibn Arabi

    Relación indirecta: Ibn Arabi conoció el vocabulario aristotélico (forma, materia, intelecto) a través de la falsafa y lo transformó en clave mística; no consta que discutiera textos de Aristóteles.

    Similitud identificada por análisis

  • Influyó en

    Maestro Eckhart

    Como maestro dominico de París, Eckhart trabajó dentro del aristotelismo escolástico y cita con frecuencia Acerca del alma y la Metafísica, en particular la doctrina del intelecto.

    Similitud identificada por análisis

  • Discrepó de

    Baruch Spinoza

    El apéndice de la primera parte de la Ética de Spinoza rechaza las causas finales, pilar de la física aristotélica, como un prejuicio antropomórfico.

    Relación documentada

  • Ideas afines a

    Confucio

    Paralelo señalado a menudo por la filosofía comparada: la virtud como hábito cultivado y el término medio aristotélico se comparan con la doctrina del justo medio de la tradición confuciana. No hubo contacto histórico.

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Siddhartha Gautama, el Buda

    Paralelo temático: la ética del término medio y la «vía media» budista entre la ascesis y el placer; las concepciones de fondo son muy distintas y no hubo contacto.

    Similitud identificada por análisis

  • Contemporáneo de

    Epicuro

    Epicuro (n. 341 a. C.) pertenece a la generación siguiente; su física atomista y su ética del placer se desarrollaron en polémica con la tradición platónica y peripatética.

    Similitud identificada por análisis

Fuentes

Fuentes

Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.

  1. Cicerón. Académicos II (Lúculo), 119: «veniet flumen orationis aureum fundens Aristoteles».
  2. Wikimedia Commons: metadatos y licencias de las imágenes, verificados por la API imageinfo el 25 de octubre de 2026.
  3. Diógenes Laercio. Vidas de los filósofos ilustres, libro V, 1–35 («Aristóteles»). Trad. inglesa de R. D. Hicks, Lives of Eminent Philosophers, vol. I, Loeb Classical Library 184. Londres: Heinemann, 1925 (texto en Wikisource).
  4. Shields, Christopher. «Aristotle». Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta (revisión de 2020).
  5. «Aristotle», Wikipedia en inglés, y «Aristóteles», Wikipedia en español (consultadas para hechos verificables y bibliografía; texto propio).
  6. Natali, Carlo. Aristotle: His Life and School. Ed. D. S. Hutchinson. Princeton: Princeton University Press, 2013.
  7. Düring, Ingemar. Aristotle in the Ancient Biographical Tradition. Göteborg: Acta Universitatis Gothoburgensis, 1957.
  8. Barnes, Jonathan (ed.). The Complete Works of Aristotle: The Revised Oxford Translation. 2 vols. Princeton: Princeton University Press (Bollingen Series LXXI.2), 1984.
  9. Plutarco. Vida de Alejandro, 7–8. Trad. inglesa de Bernadotte Perrin, Plutarch's Lives, vol. VII, Loeb Classical Library 99. Cambridge (Mass.): Harvard University Press, 1919.
  10. Estrabón. Geografía XIII, 1, 54; y Plutarco, Vida de Sila, 26 (sobre la biblioteca de Aristóteles y Teofrasto, Neleo de Escepsis, Apelicón y Andrónico de Rodas).
  11. Wikidata, «Aristotle» (Q868).
  12. Bekker, Immanuel (ed.). Aristotelis Opera, edidit Academia Regia Borussica. 5 vols. Berlín: G. Reimer, 1831–1870 (vols. I–II, texto griego, 1831).
  13. Open Library (Internet Archive): registros de edición e ISBN de la Biblioteca Clásica Gredos, la Loeb Classical Library (Harvard University Press) y Princeton University Press consultados el 25 de octubre de 2026.
  14. Eliano. Historias curiosas (Varia historia) III, 36; Aulo Gelio. Noches áticas XIII, 5 y XX, 5.
  15. Jaeger, Werner. Aristoteles: Grundlegung einer Geschichte seiner Entwicklung. Berlín: Weidmann, 1923 (trad. esp.: Aristóteles. Bases para la historia de su desarrollo intelectual. México: Fondo de Cultura Económica, 1946).
  16. Leroi, Armand Marie. The Lagoon: How Aristotle Invented Science. Londres: Bloomsbury, 2014.
  17. Kenyon, Frederic G. (ed.). Aristotle on the Constitution of Athens. Londres: British Museum, 1891 (editio princeps del Papiro 131 de la British Library).
  18. Project Gutenberg (catálogo vía Gutendex) e Internet Classics Archive del MIT (traducciones de Oxford y otras), consultados el 25 de octubre de 2026.
  19. Azcárate, Patricio de (trad.). Obras de Aristóteles. 10 vols. Madrid: Medina y Navarro, 1873–1875 (digitalización parcial en el Proyecto Filosofía en español y facsímiles completos en Wikimedia Commons).
  20. Darwin, Charles. Carta a William Ogle, 22 de febrero de 1882. Darwin Correspondence Project, DCP-LETT-13697.
  21. Moraux, Paul. Les listes anciennes des ouvrages d'Aristote. Lovaina: Éditions Universitaires, 1951.
  22. Kraye, Jill; Ryan, W. F.; Schmitt, C. B. (eds.). Pseudo-Aristotle in the Middle Ages: The Theology and Other Texts. Londres: The Warburg Institute, 1986.
  23. Rose, Valentin (ed.). Aristotelis qui ferebantur librorum fragmenta. Leipzig: Teubner, 1886; y Gigon, Olof (ed.). Aristotelis Opera III: Librorum deperditorum fragmenta. Berlín: De Gruyter, 1987.
  24. Hutchinson, D. S.; Johnson, Monte Ransome. «Authenticating Aristotle's Protrepticus». Oxford Studies in Ancient Philosophy 29 (2005): 193–294.
  25. Maimónides. Guía de perplejos II, 22 (trad. inglesa de Shlomo Pines, The Guide of the Perplexed, Chicago: University of Chicago Press, 1963); y carta a Samuel ibn Tibón (1199) sobre los libros de Aristóteles.
  26. al-Ghazali. Tahafut al-falasifa (La incoherencia de los filósofos), introducción. Trad. inglesa de Michael E. Marmura, The Incoherence of the Philosophers. Provo: Brigham Young University Press, 2000.
  27. Agustín de Hipona. Confesiones IV, 16, 28–29 (lectura de las Categorías de Aristóteles hacia los veinte años).
  28. Plotino. Enéadas VI, 1–3 («Sobre los géneros del ser»), con la crítica de las categorías aristotélicas. Trad. inglesa de A. H. Armstrong, Loeb Classical Library 445. Cambridge (Mass.): Harvard University Press, 1988.
  29. YouTube: verificación de cada vídeo mediante el servicio oEmbed, 25 de octubre de 2026.
  30. Spinoza, Baruch. Ethica ordine geometrico demonstrata (1677), parte I, apéndice (crítica de las causas finales).
  31. Wikiquote en inglés, «Aristotle», secciones «Disputed» y «Misattributed» (atribuciones dudosas y falsas, con sus fuentes).
Titular de derechos
Los textos griegos de Aristóteles son de dominio público. Las traducciones y ediciones modernas pertenecen a sus traductores y editoriales: Editorial Gredos (Biblioteca Clásica Gredos, hoy en RBA Libros), Harvard University Press (Loeb Classical Library), Princeton University Press (The Complete Works of Aristotle, ed. Barnes), Oxford University Press (Oxford Classical Texts y Clarendon Aristotle Series), Alianza Editorial, Abada y otras.

Pendiente de confirmar

Lo que esta ficha aún no ha podido cerrar. Preferimos decirlo a rellenarlo.

  • Ediciones en español con ISBN no localizadas en catálogo para los opúsculos espurios Sobre el mundo, Sobre el aliento, Sobre los colores, Sobre las cosas audibles, Sobre las plantas, Relatos maravillosos, Situación y nombres de los vientos y Sobre Meliso, Jenófanes y Gorgias, ni para la Teología de Aristóteles; tampoco ediciones inglesas con ISBN del Libro de las causas y del Secreto de los secretos.
  • ISBN de la Política en la Biblioteca Clásica Gredos n.º 116 (1988) no visto en Open Library: se ha registrado la reedición de Gredos de 2022 con la misma traducción. Falta también el ISBN de History of Animals VII–X (Loeb 439, Balme).
  • Los años de primera edición de los volúmenes Loeb y de la Biblioteca Clásica Gredos proceden de la bibliografía general; los ISBN corresponden a las reimpresiones registradas en Open Library. Confirmar con los catálogos de las editoriales.
  • Gredos 2020, «Poética. Magna Moralia» (ISBN 9788424939151): confirmar qué traductor firma cada obra (el registro cita a Teresa Martínez Manzano y Leonardo Martínez Dupla).
  • Tomo V de las Obras de Aristóteles de Azcárate («Psicología: Opúsculos»): confirmar qué tratados de los Parva naturalia contiene antes de enlazarlo a cada uno por separado; hoy solo se enlaza a Acerca del sentido y lo sensible.
  • Derechos de las traducciones de Oxford en la UE: verificar las fechas de muerte de A. J. Jenkinson, W. A. Pickard-Cambridge, R. P. Hardie, E. W. Webster, G. R. T. Ross y J. Solomon. En EE. UU. todas son de dominio público por ser anteriores a 1931, salvo la de Acerca del alma de J. A. Smith (1931), que lo será el 1 de enero de 2027.
  • Traductor de la Ética nicomáquea de Project Gutenberg n.º 8438 (edición Everyman de 1911): el ebook no lo nombra; identificarlo en la edición impresa.
  • Catálogo antiguo de obras (Diógenes Laercio V 22–27, unos ciento cincuenta títulos, y las listas de Hesiquio y de Ptolomeo el Árabe estudiadas por Moraux): se han registrado las obras perdidas principales y mejor documentadas, no todos los títulos de la lista.
  • Manuscritos: añadir el Parisinus graecus 1741 (Poética y Retórica, s. X), el Vindobonensis phil. gr. 100 (s. IX, Física, Del cielo, Metafísica) y el Parisinus gr. 1853 (s. X) con sus digitalizaciones oficiales (Gallica, ÖNB), no verificadas en esta pasada; tampoco se ha verificado la digitalización íntegra del Vat. gr. 256 en DigiVatLib.
  • Wikidata registra como fecha de muerte el 7 de marzo del 322 a. C. sin fuente primaria localizada; se mantiene solo el año.
  • Vídeos: el programa de la UNED «Aristóteles, ¿el primer ecologista?» no permite inserción (oEmbed 401). No se ha encontrado un documental de televisión pública española dedicado íntegramente a Aristóteles en un canal oficial.
  • Imagen descartada: «Stagira, an ancient Greek city, birth place of Aristotle.jpg» (CC BY-SA 4.0) por metadatos de fecha anómalos (2026-06-16); revisar antes de usarla. No hay retrato de Aristóteles anterior a la copia romana del tipo de Lisipo.
  • Sin programa de afiliación verificado ni web oficial: Aristóteles no tiene titular de derechos; las editoriales citadas no se han comprobado como programas de afiliados.

Investigado el 2026-10-25