Ir al contenido
The ConsciousLibrary

Platonismo · Neoplatonismo

Plotino

Πλωτῖνος

c. 205 – 270Persona históricamente documentada

Filósofo griego nacido en Egipto (c. 205–270), considerado el fundador del neoplatonismo. Discípulo de Amonio Saccas en Alejandría, enseñó en Roma desde el 244 y empezó a escribir a los cincuenta años. Sus cincuenta y cuatro tratados, ordenados por su discípulo Porfirio en seis grupos de nueve, las Enéadas, exponen un universo que procede del Uno, a través del Intelecto y el Alma, y al que el alma puede volver por la contemplación. Su influencia en la mística pagana, cristiana e islámica fue inmensa.

obras
59obras
ediciones
184ediciones
citas
9citas
vídeos
11vídeos
imágenes
8imágenes
Cabeza de mármol identificada con Plotino (Ostia, inv. 436)

Cabeza de mármol identificada con Plotino (Ostia, inv. 436) · Public domain

En sus palabras

«Huyamos, pues, a la patria amada.»

Enéadas I 6 [1], 8 (citando la Ilíada). Griego: Wikisource; inglés: Stephen MacKenna; español: traducción propia.

Enéadas — Plotino

Para empezar, una obra

Enéadas

Su idea central

El Uno (el Bien): El primer principio de Plotino es el Uno, al que también llama el Bien.

Biografía

5 min de lectura

Un filósofo avergonzado de tener cuerpo

«Plotino, el filósofo de nuestro tiempo, parecía avergonzado de estar en un cuerpo.» Con esta frase abre Porfirio la Vida de Plotino, escrita treinta años después de la muerte de su maestro como prólogo a la edición de sus obras. Casi todo lo que sabemos del hombre procede de ella: Porfirio lo trató durante seis años en Roma y completó sus recuerdos con los de otros discípulos, sobre todo el médico Eustoquio. Es un retrato admirativo, a ratos hagiográfico, pero rico en datos precisos, tanto más valioso cuanto que Plotino nunca hablaba de su familia, de su patria ni de su fecha de nacimiento. No quiso posar para ningún pintor: «¿No basta con llevar esta imagen con que la naturaleza nos ha revestido, que además he de consentir en dejar una imagen de la imagen?».

Alejandría

Porfirio calcula que nació hacia el 205, porque murió en el 270 a los sesenta y seis años; el historiador Eunapio, un siglo después, dice que en Licópolis, en el Alto Egipto, dato que no puede comprobarse. Su lengua y su formación eran griegas. A los veintiocho años se entregó a la filosofía en Alejandría, pero salía de las clases de los maestros más célebres triste y desanimado, hasta que un amigo lo llevó a escuchar a Amonio Saccas, un pensador platónico que no escribió nada. «Este es el que buscaba», dijo al salir. Permaneció once años con él.

Movido por el deseo de conocer la filosofía de los persas y de los indios, se unió en el 242 a la expedición del emperador Gordiano III contra Persia. Gordiano murió en Mesopotamia en el 244 y Plotino escapó a duras penas a Antioquía. Ese mismo año, bajo el emperador Filipo el Árabe, a los cuarenta años, se instaló en Roma, donde viviría el resto de su vida.

La escuela de Roma

Durante diez años enseñó solo de palabra, fiel a un pacto con otros dos discípulos de Amonio, Herenio y Orígenes, de no divulgar las doctrinas del maestro; cuando los otros lo rompieron, también él se sintió libre. Sus clases eran conversaciones abiertas: se leían comentarios de platónicos y aristotélicos —Severo, Cronio, Numenio, Alejandro de Afrodisias— y Plotino tomaba la palabra para desarrollar su propio pensamiento, admitiendo preguntas hasta el desorden. Acudían a oírle senadores como Rogaciano, que renunció a la pretura y a sus bienes; médicos como Eustoquio; mujeres como Gémina, en cuya casa vivía, y su hija. Muchas familias le confiaban la tutela de sus hijos huérfanos, y él revisaba sus cuentas con escrúpulo. El emperador Galieno y su esposa Salonina lo honraron, y Plotino les pidió que restauraran una ciudad en ruinas de Campania para fundar en ella Platonópolis, gobernada por las leyes de Platón; las intrigas de la corte frustraron el proyecto.

Cincuenta y cuatro tratados

Empezó a escribir hacia el 253, a los cincuenta años, en el primer año de Galieno. Cuando Porfirio llegó a Roma, en el 263, había redactado veintiún tratados; durante los seis años siguientes, estimulado por las preguntas de Porfirio y de Amelio, escribió veinticuatro más, entre ellos el gran ciclo contra los gnósticos; y después, ya enfermo y con Porfirio en Sicilia, nueve últimos. Escribía de un tirón, como quien copia de un libro lo que ya ha pensado, sin releer por la mala vista y sin cuidar la ortografía; por eso encomendó a Porfirio la revisión. Hacia el año 301 Porfirio publicó los cincuenta y cuatro tratados ordenados no por fecha sino por temas, en seis grupos de nueve —las Enéadas—, desde la ética hasta el Uno; conservó además, en la Vida, la lista cronológica, gracias a la cual se puede seguir la evolución del pensamiento de Plotino.

Un universo que procede del Uno

Plotino se tenía por intérprete de Platón, pero su lectura dio origen a algo nuevo. En la cima de la realidad sitúa el Uno o el Bien, absolutamente simple, más allá del ser y del pensamiento, del que nada puede decirse con propiedad. De su plenitud procede, sin que el Uno pierda nada ni lo quiera, el Intelecto, que contiene todas las Formas y se piensa a sí mismo; del Intelecto procede el Alma, que da vida y orden al mundo sensible. La materia, en el extremo inferior, es pura indeterminación, y Plotino la identifica con el mal. Toda realidad procede de su principio y tiende a volver a él contemplándolo: el retorno es posible para el alma humana porque una parte de ella, sostiene Plotino, nunca descendió del todo y permanece en lo inteligible.

La experiencia de la unión

El tratado sobre el descenso del alma comienza con una confesión excepcional en la filosofía griega: «Muchas veces, despertando a mí mismo fuera del cuerpo…», el autor dice haber visto una belleza prodigiosa y haberse identificado con lo divino. Porfirio afirma que, durante los seis años que pasó con él, Plotino alcanzó cuatro veces la unión con el dios que está por encima del Intelecto. Pierre Hadot vio en esta experiencia el centro de su obra: la filosofía como conversión de la mirada, simplificación interior que culmina en la «huida del solo al Solo» con que termina el tratado Sobre el Bien o el Uno.

La muerte en Campania

En sus últimos años padeció una enfermedad grave que le enronqueció la voz, le nubló la vista y le llenó de úlceras las manos y los pies; Porfirio la describe con detalle, y Stephen MacKenna tradujo su nombre como «difteria maligna». Sus amigos dejaron de visitarle y se retiró a la finca de su difunto amigo Zeto, en Campania. Eustoquio, que llegó tarde desde Puteoli, contó a Porfirio que Plotino le dijo que aún le esperaba y que intentaba llevar lo divino que hay en nosotros hacia lo divino que hay en el todo; en ese momento, una serpiente se deslizó bajo la cama y desapareció por un agujero de la pared, y Plotino expiró. Corría el año 270.

La posteridad

Sus discípulos y los de sus discípulos —Porfirio, Jámblico, Proclo, Damascio— hicieron del neoplatonismo la última gran escuela filosófica pagana. Agustín de Hipona leyó en Milán «libros de los platónicos», traducidos al latín por Mario Victorino, que reconoció decisivos en su conversión y que eran con toda probabilidad tratados de Plotino y de Porfirio. Una paráfrasis árabe de las Enéadas IV–VI, atribuida a Aristóteles con el título de Teología, llevó su pensamiento a la filosofía islámica. En 1492 Marsilio Ficino publicó en Florencia la traducción latina completa, que abrió su lectura a la Europa moderna.

Fuentes: Porfirio. Vida de Plotino y orden de sus libros (Περὶ τοῦ Πλωτίνου βίου καὶ τῆς τάξεως τῶν βιβλίων αὐτοῦ). Texto griego en la ed. de R. Volkmann (Teubner, 1883), en Wikisource en griego; trad. inglesa de Stephen MacKenna (1917), en Wikisource en inglés. · Plotino. Enéadas. Texto griego en Wikisource en griego; trad. inglesa de Stephen MacKenna (vols. 1–4, 1917–1926) y de MacKenna y B. S. Page (vol. 5, 1930), en Wikisource en inglés. · Hadot, Pierre. Plotin ou la simplicité du regard. París: Plon, 1963. Trad. inglesa: Plotinus or the Simplicity of Vision, University of Chicago Press, 1993. · Igal, Jesús. «Introducción general», en Porfirio, Vida de Plotino; Plotino, Enéadas I–II. Biblioteca Clásica Gredos, 57. Madrid: Gredos, 1982. · Gerson, Lloyd P. (ed.). The Cambridge Companion to Plotinus. Cambridge: Cambridge University Press, 1996.

Cronología

La vida, año a año

Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.

  1. c. 205 · 0 años

    Nacimiento

    Porfirio deduce el año (decimotercero de Septimio Severo) de su edad al morir; Plotino nunca reveló día ni mes. Eunapio da Licópolis como patria.

    Probable

  2. c. 232 · 28 años

    Encuentro con Amonio Saccas

    A los veintiocho años, insatisfecho con los maestros de Alejandría, escucha a Amonio y exclama: «Este es el que buscaba». Estudia con él once años.

    Documentado

  3. c. 242 – 244 · 38 años

    Expedición de Gordiano III

    Se une al ejército de Gordiano III contra Persia para conocer la filosofía de persas e indios. Tras la muerte del emperador (244) huye a Antioquía.

    Documentado

  4. c. 244 · 40 años

    Llegada a Roma

    Bajo Filipo el Árabe se instala en Roma, donde enseña de palabra durante diez años sin escribir, por un pacto con Herenio y Orígenes.

    Documentado

  5. c. 246 · 42 años

    Llega Amelio

    Amelio Gentiliano entra en la escuela, donde permanecerá veinticuatro años; reúne cerca de cien libros de apuntes de las lecciones.

    Documentado

  6. c. 253 · 49 años

    Empieza a escribir

    En el primer año del reinado de Galieno comienza a escribir tratados; el primero, según Porfirio, es «Sobre lo bello» (I 6).

    Documentado

  7. 263 – 268 · 59 años

    Llega Porfirio

    Porfirio de Tiro llega a la escuela en el décimo año de Galieno, cuando Plotino ha escrito veintiún tratados. En los seis años siguientes escribirá veinticuatro más (22–45), entre ellos el ciclo contra los gnósticos (30–33).

    Documentado

  8. c. 265 · 61 años

    El proyecto de Platonópolis

    Pide a Galieno y a Salonina que restauren una ciudad en ruinas de Campania para fundar Platonópolis, regida por las Leyes de Platón. La oposición en la corte lo impide.

    Documentado

  9. c. 268 · 64 años

    Porfirio a Sicilia

    Plotino advierte en Porfirio la tentación del suicidio y le aconseja viajar; Porfirio se marcha a Sicilia. Plotino le envía allí los nueve últimos tratados (46–54).

    Documentado

  10. 270 · 66 años

    Muerte

    Muere en la finca de Zeto, en Campania, al final del segundo año de Claudio II, asistido por Eustoquio.

    Documentado

  11. c. 301

    Porfirio publica las Enéadas

    Porfirio edita los cincuenta y cuatro tratados en seis enéadas, precedidas de la Vida de Plotino y de la lista cronológica.

    Probable

  12. 386

    Agustín lee a los platónicos

    Agustín lee en Milán los «libros de los platónicos» traducidos por Mario Victorino, decisivos en su conversión (Confesiones VII 9).

    Probable

  13. c. 840

    La «Teología de Aristóteles»

    En el círculo de al-Kindi se redacta una paráfrasis árabe de Enéadas IV–VI atribuida a Aristóteles, que transmite el neoplatonismo a la filosofía islámica.

    Probable

  14. 1492

    Traducción latina de Ficino

    Marsilio Ficino publica la traducción latina completa de las Enéadas, dedicada a Lorenzo de Médici.

    Documentado

  15. 1580

    Editio princeps griega

    Pietro Perna imprime en Basilea el primer texto griego de las Enéadas, junto a la versión de Ficino.

    Documentado

  16. 1917 – 1930

    Primera traducción inglesa completa

    Stephen MacKenna publica el primer volumen de su traducción, terminada en 1930 con la colaboración de B. S. Page.

    Documentado

Obras

Obras esenciales

Las obras sin las que no se entiende su legado.

Enéadas — Plotino

Recopilación posterior · c. 301

Enéadas

Ἐννεάδες

Obra completa de Plotino. Porfirio la ordenó del tema más sencillo al más elevado: la Enéada I trata de ética y del hombre; la II, del mundo físico; la III, de la providencia, el destino, el tiempo y el amor; la IV, del alma; la V, del Intelecto; la VI, de los géneros del ser y del Uno. Cada tratado lleva entre corchetes su número en el orden cronológico que el propio Porfirio conservó en la Vida (4–6), que permite distinguir tres periodos: tratados 1–21 (hasta 263), 22–45 (263–268) y 46–54 (268–270). Es la fuente del neoplatonismo antiguo y uno de los textos fundamentales de la mística occidental.

16 ediciones

Vida de Plotino (de Porfirio) — Plotino

Estudio académico · c. 301

Vida de Plotino (de Porfirio)

Περὶ τοῦ Πλωτίνου βίου καὶ τῆς τάξεως τῶν βιβλίων αὐτοῦ

«Sobre la vida de Plotino y el orden de sus libros», escrita hacia el 301, cuando Porfirio tenía sesenta y ocho años. Narra la juventud alejandrina, la expedición persa, la escuela de Roma, el círculo de discípulos, el proyecto de Platonópolis, las uniones místicas y la muerte en Campania; transcribe el oráculo de Apolo sobre el alma de Plotino y da la lista cronológica de los tratados con su distribución en enéadas. Es una de las biografías de filósofos más ricas de la Antigüedad.

5 ediciones

Enéada I 6 [1]: Sobre la belleza — Plotino

Obra escrita · c. 253

Enéada I 6 [1]: Sobre la belleza

Περὶ τοῦ καλοῦ

El primer tratado que escribió y uno de los más leídos. Refuta que la belleza consista en la simetría: lo bello es la presencia de la forma en la materia. Asciende de los cuerpos bellos a las bellas ocupaciones, a la belleza del alma y a la Belleza inteligible, e invita al lector a «esculpir su propia estatua», porque nunca vio el ojo el sol sin hacerse semejante al sol. Contiene la exhortación «huyamos a la patria amada».

3 ediciones

Enéada IV 8 [6]: Sobre el descenso del alma a los cuerpos — Plotino

Obra escrita · c. 253

Enéada IV 8 [6]: Sobre el descenso del alma a los cuerpos

Περὶ τῆς εἰς τὰ σώματα καθόδου τῆς ψυχῆς

Comienza con la célebre confesión autobiográfica: «Muchas veces, despertando a mí mismo fuera del cuerpo…». Concilia los textos aparentemente contradictorios de Platón sobre el descenso del alma —culpa en el Fedón y el Fedro, misión cósmica en el Timeo— y sostiene que una parte de nuestra alma no desciende y permanece en lo inteligible.

3 ediciones

Enéada V 1 [10]: Sobre las tres hipóstasis principales — Plotino

Obra escrita · c. 253

Enéada V 1 [10]: Sobre las tres hipóstasis principales

Περὶ τῶν τριῶν ἀρχικῶν ὑποστάσεων

Exposición programática de su sistema. Se abre con la pregunta de por qué las almas han olvidado a su padre, Dios, y responde con su audacia (tólma) y su deseo de pertenecerse. Invita a recordar la dignidad del alma y presenta el Uno, el Intelecto y el Alma, apoyándose en el Parménides y en la Carta II de Platón, y en los filósofos anteriores.

3 ediciones

Enéada VI 9 [9]: Sobre el Bien o el Uno — Plotino

Obra escrita · c. 253

Enéada VI 9 [9]: Sobre el Bien o el Uno

Περὶ τἀγαθοῦ ἢ τοῦ ἑνός

Todo ser es tal por ser uno. Tras ascender por el alma y el Intelecto, Plotino muestra que el Uno no es ninguna de las cosas y solo se alcanza por una presencia superior a la ciencia, cuando el alma se despoja de toda forma. Describe la unión como el encuentro del centro con el centro y termina con la fórmula que resume la mística plotiniana: la huida del solo al Solo. Porfirio lo colocó al final de las Enéadas.

No disponible Ver el libro

3 ediciones

Frases

Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.

Huyamos, pues, a la patria amada.

Φεύγωμεν δὴ φίλην ἐς πατρίδα.

VerificadaEnéadas I 6 [1], 8 (citando la Ilíada). Griego: Wikisource; inglés: Stephen MacKenna; español: traducción propia.

1 / 9
Citas apócrifas o de atribución discutida (1)
  • «La belleza es la luz que juega sobre la simetría de las cosas, más que la propia simetría.»

    Paráfrasis libre y muy difundida de Enéadas VI 7 [38], 22, donde Plotino dice que la belleza es más bien lo que resplandece sobre la simetría que la simetría misma. Circula como cita literal, pero no lo es; conviene citar el pasaje original.

Últimas palabras

Relato posterior de testigos

««Todavía te esperaba». Y dijo que intentaba llevar lo divino que hay en nosotros hacia lo divino que hay en el todo.»

σὲ ἔτι περιμένω […] πειρᾶσθαι τὸ ἐν ἡμῖν θεῖον ἀνάγειν πρὸς τὸ ἐν τῷ παντὶ θεῖον.

Porfirio, Vida de Plotino 2. Porfirio no estaba presente —se encontraba en Lilibeo, en Sicilia—; lo cuenta según el relato del médico Eustoquio, que llegó tarde desde Puteoli y fue el único discípulo que asistió a la muerte. La segunda frase está en estilo indirecto, por lo que no es seguro que reproduzca palabras literales. Algunos editores leen «lo divino que hay en vosotros» (ὑμῖν) en lugar de «en nosotros» (ἡμῖν), y entonces la frase sería una exhortación a los discípulos; la traducción de MacKenna dice «the Divine in myself». Porfirio añade que en ese momento una serpiente pasó bajo la cama y se escondió en un agujero de la pared, y Plotino expiró.

Fuente: Porfirio. Vida de Plotino y orden de sus libros (Περὶ τοῦ Πλωτίνου βίου καὶ τῆς τάξεως τῶν βιβλίων αὐτοῦ). Texto griego en la ed. de R. Volkmann (Teubner, 1883), en Wikisource en griego; trad. inglesa de Stephen MacKenna (1917), en Wikisource en inglés.

Preguntar

Lo que su obra responde

Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.

  • ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?

    El Uno, más allá del ser y del pensamiento, solo se dice negando

    Lo innombrableLo dice expresamente

    Para Plotino el principio de todo es el Uno, o el Bien, del que proceden el Intelecto y el Alma sin que él se disminuya. Precisamente por ser principio de todas las cosas no es ninguna de ellas: está más allá del ser, de la forma y del pensamiento, y ni siquiera se piensa a sí mismo. Por eso el nombre «Uno» no describe nada: es una negación de la multiplicidad, y Plotino advierte que no decimos lo que es, sino lo que no es. Hablamos de él desde lo que viene después, y solo la unión, cuando el alma se queda a solas con él, lo alcanza. La última frase del tratado V 3 resume el método: quítalo todo.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?

    Una parte del alma nunca descendió: seguimos arriba, en el Intelecto

    El Ser es lo AbsolutoLo dice expresamente

    Para Plotino lo que llamamos «nosotros» está en tensión entre dos niveles. El compuesto de cuerpo y alma inferior siente, sufre y desea; pero el verdadero hombre es el alma que razona y, más arriba, el Intelecto en el que participa. En el tratado sobre el descenso del alma sostiene, contra la opinión común entre los platónicos, que no toda nuestra alma ha bajado: una parte permanece siempre en lo inteligible. Él mismo cuenta que muchas veces despertó a sí mismo fuera del cuerpo y vio una belleza prodigiosa. Conocerse a sí mismo es remontar desde el yo disperso hasta esa parte no descendida y, desde ella, hasta la unión con el Uno.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Por qué sufrimos?

    Las almas olvidaron a su padre por la audacia de pertenecerse

    La separación de DiosLo dice expresamente

    El tratado V 1 empieza preguntando qué ha hecho que las almas olviden a su padre, Dios, y sean ignorantes de sí mismas y de él. La respuesta es la audacia: el deseo de pertenecerse, el gusto por moverse por cuenta propia, que las alejó tanto de su origen que acabaron admirando lo de aquí y despreciándose. En otro lugar Plotino sitúa el origen del mal en la materia, privación absoluta de bien, a la que el alma se inclina al descender. El sufrimiento es, pues, distancia: la de un alma que se ha vuelto hacia lo exterior y se ha olvidado. El remedio es el regreso, y la imagen que lo resume es la de Ulises volviendo a la patria amada.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Qué ocurre después de la muerte?

    El alma es inmortal, y lo que de verdad somos nunca abandonó lo inteligible

    Lo que soy no nace ni muereLo dice expresamente

    Uno de los primeros tratados de Plotino argumenta contra estoicos y epicúreos que el alma no es un cuerpo ni la armonía de un cuerpo, y que por eso no puede perecer: es de la naturaleza de lo divino y eterno. Lo que muere es el compuesto, el ser vivo que siente y sufre. Como una parte del alma no ha descendido nunca, la muerte no afecta a lo que somos en verdad. Plotino admite también, en la estela de Platón, que las almas que se han identificado con lo inferior renacen en cuerpos humanos o animales según su vida. Porfirio cuenta que sus últimas palabras fueron un intento de elevar lo divino que hay en nosotros hacia lo divino del todo.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?

    Volver a uno mismo, purificarse y ascender hasta la unión con el Uno

    Por el conocimiento directoLo dice expresamente

    Plotino describe un ascenso en varios tramos. Las virtudes cívicas ordenan la vida; las purificadoras separan al alma de las pasiones del cuerpo; la dialéctica la eleva al Intelecto, donde se conoce como parte de lo inteligible. En el tratado sobre la belleza, la consigna es volverse hacia dentro y labrar la propia estatua hasta que brille el resplandor de la virtud, porque el ojo no ve el sol sin hacerse semejante a él. Pero el último paso excede el conocimiento: la unión con el Uno no es ver un objeto, sino coincidir con él, y Plotino la compara con dos centros que se tocan. Porfirio afirma que la alcanzó cuatro veces mientras él estuvo a su lado.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Hace falta un maestro?

    La enseñanza solo indica el camino; la visión es obra de quien quiere ver

    El maestro está dentroLo dice expresamente

    Porfirio cuenta que Plotino, a los veintiocho años, buscó en vano en las escuelas de Alejandría hasta que, al oír a Amonio Saccas, exclamó que era el hombre que buscaba, y permaneció con él once años. El maestro fue, pues, decisivo en su vida. Pero en las Enéadas la enseñanza tiene un límite preciso: hablamos y escribimos para orientar hacia el Uno y despertar de los razonamientos a la visión, como quien indica el camino a quien quiere viajar; la contemplación misma es tarea de quien quiere ver. Lo que se busca no está fuera: el Uno está presente a todos, y quien se vuelve hacia dentro lo encuentra. El maestro señala; el guía verdadero es lo divino en el alma.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Es real el mundo?

    El mundo visible es el último nivel de una procesión desde el Uno

    Planos de existenciaLo dice expresamente

    Plotino concibe la realidad como una jerarquía. Del Uno procede el Intelecto, donde están las formas inteligibles; del Intelecto, el Alma, que anima el cosmos; y en el extremo, la materia, que por sí misma no es nada y recibe las formas como un espejo. El mundo sensible es real como imagen y obra del Alma: en el tratado contra los gnósticos defiende su belleza y su orden contra quienes lo desprecian, y lo llama la mejor imagen posible de lo inteligible. Pero el ser auténtico está arriba, y cada nivel inferior es una contemplación más débil del superior. Lo visible es un plano de una realidad escalonada, sostenida en su totalidad por el Uno.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Qué es el amor?

    El alma ama al Bien como amante; en la unión ya no hay dos

    Anhelo y uniónLo dice expresamente

    Para Plotino todo lo que procede del Uno conserva el deseo de volver a él, y en el alma ese deseo es amor. El tratado sobre el amor interpreta el Eros de Platón como la actividad del alma que tiende al bien. En el tratado sobre el Bien o el Uno compara al alma con una doncella que, separada de su padre por unas bodas terrenas, vuelve a él y conoce el amor verdadero; cuando lo alcanza, no hay entre ambos nada interpuesto, y ya no son dos sino uno. El tratado VI 7 describe al alma que recibe un influjo del Bien y queda presa de un amor ardiente. El amor es el movimiento de regreso hacia el origen.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Somos libres o está todo determinado?

    Somos libres cuando obramos desde el intelecto, no desde las pasiones

    Libre albedrío realLo dice expresamente

    Plotino rechaza el determinismo astrológico y el estoico en su tratado sobre el destino: si todo estuviera fijado por causas exteriores, no seríamos nosotros quienes obramos. Pero su noción de libertad es exigente. En el tratado VI 8 se pregunta qué depende de nosotros y responde que no basta con hacer lo que queremos: quien obra arrastrado por las pasiones o por la ignorancia no es libre. Solo lo es el alma que obra desde el intelecto y hacia el bien, porque entonces obra según su propia naturaleza. Y la libertad en sentido pleno pertenece al Uno, que es lo que quiere ser. En los tratados sobre la providencia admite además una justicia que se cumple a lo largo de varias vidas.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Para qué meditar u orar?

    Vuelve a ti mismo y mira: orar es tenderse a solas hacia el Solo

    Volver a la fuente del yoLo dice expresamente

    Para Plotino el camino hacia lo divino es un retorno hacia dentro. En el tratado sobre la belleza la consigna es volver a uno mismo y mirar, y seguir labrando la propia estatua hasta que brille. En V 1 explica que el alma debe recogerse, apartar la mirada de lo exterior y escuchar las voces de arriba, como quien aguarda una voz querida. Antes de hablar del principio supremo invoca a Dios, no con palabras pronunciadas, sino tendiendo el alma en oración hacia él, a solas hacia el Solo. La meta es encontrar la fuente: el centro del alma coincide con el centro de todo, y quien se ve a sí mismo en su pureza se encuentra con el Uno.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Puede la razón conocer lo último?

    El Uno está más allá del pensamiento: se alcanza por presencia, no por ciencia

    Lo último está más allá de la menteLo dice expresamente

    Plotino concede a la razón un alcance enorme: el Intelecto conoce todo lo inteligible, y el alma que razona puede ascender hasta él. Pero el principio supremo está más allá: el Uno no es objeto de pensamiento, porque todo pensar implica dualidad entre el que piensa y lo pensado. Por eso, dice en VI 9, la aprehensión del Uno no se da por ciencia ni por intelección, como la de los demás inteligibles, sino por una presencia superior a la ciencia. Hablamos de él para orientar, pero no lo decimos; la dialéctica y la virtud preparan, y el último paso es dejar atrás incluso el pensamiento. La consigna que cierra V 3 lo resume: quítalo todo.

    Comparar esta pregunta con otros maestros
  • ¿Retirarse del mundo o transformarlo?

    Presente a sí mismo y a los demás, sin aflojar la contemplación

    Contemplación en la acciónLo dice expresamente

    La doctrina de Plotino pone la contemplación por encima de todo: la acción es una contemplación debilitada, un rodeo de quienes no son capaces de contemplar directamente. Pero su vida, tal como la cuenta Porfirio, fue la de un hombre en el mundo. Enseñaba en Roma, actuaba como árbitro en disputas, era tutor de huérfanos cuyos bienes administraba con escrúpulo, y llegó a pedir al emperador Galieno una ciudad en Campania para gobernarla según las leyes de Platón. Porfirio subraya que, mientras atendía a los demás, nunca interrumpía su atención interior: estaba presente a la vez a sí mismo y a los otros. El corazón vuelto a lo esencial no excluye el servicio.

    Comparar esta pregunta con otros maestros

Anécdotas y relatos

Anécdotas y relatos

Testimonioc. 232

«Este es el que buscaba»

A los veintiocho años, Plotino sintió el impulso de dedicarse a la filosofía y recorrió las aulas de los maestros más afamados de Alejandría, pero salía de todas abatido y lleno de tristeza. Se lo contó a un amigo, que comprendió lo que buscaba y le llevó a escuchar a Amonio, un maestro al que todavía no había probado. Plotino entró, escuchó y al salir le dijo a su compañero: «Este es el que buscaba». Desde ese día no se separó de Amonio durante once años. De este Amonio, llamado Saccas, no se conserva ningún escrito, y su doctrina sigue siendo uno de los grandes enigmas de la filosofía antigua.

Origen del relato: Porfirio, Vida de Plotino 3, que dice haberlo oído del propio Plotino en sus conversaciones.

Fuente: Porfirio. Vida de Plotino y orden de sus libros (Περὶ τοῦ Πλωτίνου βίου καὶ τῆς τάξεως τῶν βιβλίων αὐτοῦ). Texto griego en la ed. de R. Volkmann (Teubner, 1883), en Wikisource en griego; trad. inglesa de Stephen MacKenna (1917), en Wikisource en inglés.

Testimonioc. 250–265

La imagen de la imagen

Plotino se negaba a posar ante pintores y escultores. Cuando su discípulo Amelio le pidió que dejara hacer un retrato, respondió: «¿No basta con llevar esta imagen con que la naturaleza nos ha revestido, que además he de consentir en dejar a la posteridad una imagen de la imagen, como si fuera algo digno de verse?». Amelio no se rindió: llevó a las clases, que eran abiertas, al mejor pintor de la época, Carterio, para que mirara al maestro con atención; el pintor lo dibujó después de memoria, y Amelio corrigió el boceto hasta lograr el parecido, sin que Plotino lo supiera. El retrato no se ha conservado.

Origen del relato: Porfirio, Vida de Plotino 1. Las cabezas de Ostia identificadas a veces con Plotino no tienen relación probada con este retrato.

Fuente: Porfirio. Vida de Plotino y orden de sus libros (Περὶ τοῦ Πλωτίνου βίου καὶ τῆς τάξεως τῶν βιβλίων αὐτοῦ). Texto griego en la ed. de R. Volkmann (Teubner, 1883), en Wikisource en griego; trad. inglesa de Stephen MacKenna (1917), en Wikisource en inglés.

Testimonioc. 260–268

Platonópolis

El emperador Galieno y su esposa Salonina tenían en gran estima a Plotino. Él quiso aprovechar ese favor: en Campania había una ciudad de filósofos, según se decía, ya en ruinas, y pidió al emperador que la reconstruyera y le concediera el territorio de alrededor. Sus habitantes vivirían según las Leyes de Platón, la ciudad se llamaría Platonópolis y Plotino se retiraría allí con sus discípulos. El proyecto, dice Porfirio, se habría realizado fácilmente si algunos miembros de la corte no lo hubieran impedido por envidia, por rencor o por algún otro motivo mezquino. La idea muestra a un Plotino menos ajeno a la política de lo que suele creerse.

Origen del relato: Porfirio, Vida de Plotino 12. No hay otra fuente; la «ciudad de filósofos» en ruinas no ha sido identificada.

Fuente: Porfirio. Vida de Plotino y orden de sus libros (Περὶ τοῦ Πλωτίνου βίου καὶ τῆς τάξεως τῶν βιβλίων αὐτοῦ). Texto griego en la ed. de R. Volkmann (Teubner, 1883), en Wikisource en griego; trad. inglesa de Stephen MacKenna (1917), en Wikisource en inglés.

Relato hagiográficoc. 255–268

El dios del Iseo

Un sacerdote egipcio que pasaba por Roma, conocido de un amigo de Plotino, quiso demostrar su ciencia y le propuso evocar al demon que lo acompañaba. Plotino aceptó, y la evocación se hizo en el templo de Isis, el único lugar puro de Roma, según el egipcio. Al llamar al demon, apareció un dios, y no un ser de rango demónico. «Dichoso tú», exclamó el sacerdote, «que tienes por demon a un dios y no a un ser inferior». No pudieron preguntarle nada ni verlo más tiempo, porque un amigo que vigilaba las aves sacrificadas las estranguló, por celos o por miedo. Porfirio vincula el episodio con el tratado de Plotino sobre el demon que nos ha tocado en suerte.

Origen del relato: Porfirio, Vida de Plotino 10, en la misma sección en que cuenta cómo los conjuros de Olimpio de Alejandría se volvieron contra quien los lanzaba. Es un relato maravilloso que Porfirio transmite como prueba de la superioridad de su maestro.

Fuente: Porfirio. Vida de Plotino y orden de sus libros (Περὶ τοῦ Πλωτίνου βίου καὶ τῆς τάξεως τῶν βιβλίων αὐτοῦ). Texto griego en la ed. de R. Volkmann (Teubner, 1883), en Wikisource en griego; trad. inglesa de Stephen MacKenna (1917), en Wikisource en inglés.

Testimonioc. 268

El consejo a Porfirio

Hacia el 268, Porfirio, que llevaba seis años junto a Plotino, empezó a pensar en quitarse la vida. Plotino lo adivinó: se presentó de improviso en su casa, mientras él daba vueltas a la idea, y le dijo que aquel deseo no nacía de una decisión racional, sino de un desequilibrio melancólico, y le aconsejó que se marchara de viaje. Porfirio le obedeció, se fue a Sicilia para oír a un tal Probo en Lilibeo, y así se libró del deseo de morir; pero eso le impidió estar con su maestro hasta el final. Desde Sicilia recibió los nueve últimos tratados.

Origen del relato: Porfirio, Vida de Plotino 11, en primera persona.

Fuente: Porfirio. Vida de Plotino y orden de sus libros (Περὶ τοῦ Πλωτίνου βίου καὶ τῆς τάξεως τῶν βιβλίων αὐτοῦ). Texto griego en la ed. de R. Volkmann (Teubner, 1883), en Wikisource en griego; trad. inglesa de Stephen MacKenna (1917), en Wikisource en inglés.

Testimonio263–268

Cuatro veces la unión

El último capítulo de la Vida trata del fin al que Plotino dirigía toda su existencia: unirse al dios que está por encima del Intelecto y de todo lo inteligible, aquel que, dice Porfirio, no tiene forma ni figura. «Durante el tiempo que estuve con él, alcanzó cuatro veces ese fin, no en potencia sino en un acto inefable.» Porfirio añade que él mismo, a los sesenta y ocho años, lo logró una sola vez. Lo acompaña con el oráculo que Amelio obtuvo de Apolo tras la muerte de Plotino, que describe su alma acogida entre los bienaventurados junto a Minos, Radamantis, Pitágoras y Platón.

Origen del relato: Porfirio, Vida de Plotino 22–23. Es el testimonio directo de un discípulo, pero sobre una experiencia que, por definición, solo conocía el propio Plotino.

Fuente: Porfirio. Vida de Plotino y orden de sus libros (Περὶ τοῦ Πλωτίνου βίου καὶ τῆς τάξεως τῶν βιβλίων αὐτοῦ). Texto griego en la ed. de R. Volkmann (Teubner, 1883), en Wikisource en griego; trad. inglesa de Stephen MacKenna (1917), en Wikisource en inglés.

Enseñanzas

Enseñanzas

Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.

El Uno (el Bien)el-uno
El primer principio de Plotino es el Uno, al que también llama el Bien. Es absolutamente simple: si tuviera partes, cualidades o incluso pensamiento, habría en él dualidad y necesitaría a su vez un principio que lo unificara. Por eso está «más allá del ser» (República 509b) y más allá del Intelecto, y no puede ser objeto de conocimiento ni de definición: decir que es uno es solo negar en él la multiplicidad. Plotino lo describe con negaciones y con imágenes —la fuente que no se agota en los ríos, el sol que ilumina sin perder luz—, siempre advirtiendo que hablamos «como si». Todo ser es lo que es por participar de la unidad, y todo aspira al Bien. No es, sin embargo, un principio frío: en VI 8 Plotino lo presenta como causa de sí mismo, cuyo ser coincide con su querer.

Une el Bien de la República, más allá de la esencia, con el Uno de la primera hipótesis del Parménides. Es la raíz de la teología negativa del Pseudo-Dionisio y de la mística medieval.

Fuente: Kalligas, Paul. «Plotinus». Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta (2024).

Las tres hipóstasistres-hipostasis
Plotino organiza la realidad inteligible en tres niveles o hipóstasis —«realidades subsistentes»—, expuestos de forma programática en V 1: el Uno, el Intelecto (noûs) y el Alma (psykhḗ). El Intelecto es la primera multiplicidad: un pensamiento que se piensa a sí mismo y es idéntico a su contenido, el conjunto de las Formas platónicas, que son a la vez seres y actos de pensar; en él no hay tiempo ni discurso, sino visión simultánea. El Alma procede del Intelecto y es su imagen: piensa discursivamente, pasa de un objeto a otro, y por eso con ella nace el tiempo; el Alma del mundo da vida y orden al cosmos sensible, y las almas individuales a los cuerpos. Plotino insiste en que no hay más hipóstasis que estas tres y critica a los gnósticos por multiplicarlas.

El término «hipóstasis» para designar los tres principios procede del título que Porfirio dio a V 1; la doctrina influyó en la teología trinitaria griega, aunque con diferencias esenciales (en Plotino hay jerarquía).

Fuente: Kalligas, Paul. «Plotinus». Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta (2024).

Procesión y conversiónprocesion-y-conversion
Plotino explica cómo lo múltiple sale del Uno sin que este cambie ni pierda nada. Todo ser perfecto produce algo distinto de sí, como el fuego desprende calor o la nieve frío: es la teoría de la doble actividad (V 4), una interna, que es el ser mismo, y otra externa, que deriva de él. Lo producido es siempre inferior a su principio. Pero la generación no se completa con la salida (próodos): lo engendrado se vuelve hacia su origen para contemplarlo (epistrophḗ), y en esa vuelta recibe su forma. Así el Intelecto se constituye al mirar al Uno, y el Alma al mirar al Intelecto. La imagen de la «emanación», que se ha hecho habitual, es solo una metáfora: Plotino rechaza que el Uno produzca por necesidad mecánica o por deliberación.

El esquema de permanencia, procesión y conversión fue sistematizado por Proclo y transmitido a la Edad Media por el Pseudo-Dionisio y el Libro de las causas.

Fuente: Kalligas, Paul. «Plotinus». Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta (2024).

Todo es contemplacióncontemplacion
En III 8 Plotino formula, «jugando», una tesis seria: todo aspira a la contemplación (theōría). No solo los seres racionales, sino los animales, las plantas y la tierra que las produce: la naturaleza, al dar forma a los cuerpos, contempla las razones formativas que lleva en sí y produce en silencio, como el geómetra traza figuras al pensar. La acción es una contemplación debilitada, un rodeo de quienes no pueden contemplar directamente y necesitan ver fuera lo que no ven dentro. La jerarquía de los seres es, así, una jerarquía de grados de contemplación, que culmina en el Intelecto, donde contemplar y ser coinciden, y se abre al Uno, que está más allá incluso de la contemplación.

Inaugura el gran tratado contra los gnósticos (III 8, V 8, V 5, II 9): frente a la idea de un demiurgo malo, Plotino presenta un cosmos producido por contemplación.

Fuente: Plotino. Enéadas. Texto griego en Wikisource en griego; trad. inglesa de Stephen MacKenna (vols. 1–4, 1917–1926) y de MacKenna y B. S. Page (vol. 5, 1930), en Wikisource en inglés.

El alma no descendidaalma-no-descendida
Una de las tesis más personales de Plotino es que el alma humana no desciende entera al cuerpo: una parte de ella permanece siempre en el mundo inteligible, contemplando, aunque no lo sepamos. «Si hay que atreverse a decir algo contra la opinión de los demás», escribe en IV 8, 8. El yo empírico, absorbido por las sensaciones y las preocupaciones, ignora esa actividad superior; la tarea de la filosofía es volver la atención hacia dentro para tomar conciencia de lo que ya somos. Esta tesis explica que la vuelta al principio sea posible sin un salvador externo y funda la ética plotiniana de la purificación. Sus sucesores, a partir de Jámblico, la rechazaron y sostuvieron que el alma desciende por completo, lo que dio a los ritos un papel necesario.

Contrasta con el Fedón y el Fedro, que hablan de una caída, y concilia esos textos con el Timeo; es central en IV 8 y IV 3–4.

Fuente: Kalligas, Paul. «Plotinus». Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta (2024).

La bellezabelleza
En su primer tratado (I 6), Plotino rechaza la definición estoica de la belleza como simetría de las partes con buen color: también son bellos lo simple —un color, la luz, el oro, un relámpago— y lo que tiene simetría puede no serlo, como un rostro muerto. La belleza es la presencia de la forma, que procede del mundo inteligible, en una materia; por eso el alma, emparentada con lo inteligible, la reconoce y se alegra ante ella. Hay una escala que va de los cuerpos bellos a las ocupaciones y las ciencias, a la virtud y a la Belleza inteligible, cuyo principio es el Bien. Para verla, el alma debe hacerse bella ella misma, como el escultor que trabaja su estatua. En V 8 añade que el arte no copia la naturaleza, sino que remonta a sus razones.

Desarrolla la escala del Banquete de Platón; a través de Ficino, I 6 y V 8 influyeron decisivamente en la teoría del arte del Renacimiento.

Fuente: Plotino. Enéadas. Texto griego en Wikisource en griego; trad. inglesa de Stephen MacKenna (vols. 1–4, 1917–1926) y de MacKenna y B. S. Page (vol. 5, 1930), en Wikisource en inglés.

La unión con el Unounion-mistica
La meta de la filosofía plotiniana no es un saber, sino una experiencia: la unión (hénōsis) con el Uno. No se alcanza por razonamiento, porque todo conocimiento implica dualidad, sino por una «presencia superior a la ciencia» (VI 9, 4), cuando el alma se despoja de toda forma, incluso de la del pensamiento. Plotino la describe con imágenes: el centro que coincide con el centro, el amante que se une al amado, el que entra en el santuario y deja atrás las estatuas. No hay entonces visión de un objeto: el que ve y lo visto son uno. La experiencia es breve, y el alma vuelve a caer en el razonamiento, pero puede repetirse. Plotino la vivió, según Porfirio, cuatro veces en seis años, y la evoca en primera persona al comienzo de IV 8.

Pierre Hadot la consideró el centro de su pensamiento; marcó la mística cristiana (Pseudo-Dionisio, Eckhart) y sufí, aunque en Plotino no media ninguna gracia ni revelación.

Fuente: Hadot, Pierre. Plotin ou la simplicité du regard. París: Plon, 1963. Trad. inglesa: Plotinus or the Simplicity of Vision, University of Chicago Press, 1993.

Vídeos

Vídeos

Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.

  • La filosofía helenística (IV): El neoplatonismo · La March

    Conferencia· ES· 2022· 59 min

    Fundación Juan MarchCanal oficial

  • 9. Plotino y el Neoplatonismo

    Conferencia· ES· 2022· 203 min

    Fundación Universitaria EspañolaCanal oficial

  • John Cooper: Platonist Philosophy as a Way of Life: Plotinus

    Conferencia· EN· 2013· 61 min

    McCoy Family Center for Ethics in SocietyCanal oficial

  • Ep. 18 - Awakening from the Meaning Crisis - Plotinus and Neoplatonism

    Conferencia· EN· 2019· 54 min

    John Vervaeke’s Lectern

  • What is Neoplatonism?

    Análisis· EN· 2022· 56 min

    Let's Talk Religion

  • Antonio Gargano - Plotino

    Conferencia· IT· 2020· 83 min

    IISF • Istituto Italiano per gli Studi FilosoficiCanal oficial

  • Giovanni Reale | Enneadi di Plotino | festivalfilosofia 2011

    Conferencia· IT· 2011· 50 min

    FestivalfilosofiaCanal oficial

  • Fuga dal mondo ed estasi nel pensiero di Plotino - Franco Ferrari

    Conferencia· IT· 2023· 58 min

    Fondazione Collegio San CarloCanal oficial

  • Relire Plotin avec Michel Cazenave, Luc Brisson et Jean-François Pradeau

    Entrevista· FR· 2013· 60 min

    Résonance[s]

  • Plotin - Begründer des Neoplatinismus

    Conferencia· DE· 2023· 48 min

    Akademisches Forum Albertus MagnusCanal oficial

  • Fabian Völker - Einführung in den Neuplatonismus - Plotin - I/II

    Conferencia· DE· 2022· 90 min

    Fabian Völker

Galería

Galería

Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.

Manuscritos

Manuscritos

Testimonios manuscritos y textos antiguos, con su custodio y sus condiciones de consulta.

  • GRC · Minúscula griega · Tratados de 253–270; copia de c. 1460

    Πλωτίνου Ἐννεάδες

    Testimonio conservado
    Ejemplar de trabajo de Marsilio Ficino para su traducción latina, con sus anotaciones marginales
    Custodio
    Bibliothèque nationale de France · Grec 1816
  • LA · Humanística · Traducción terminada en 1486; copia de finales del s. XV

    Plotini Enneades, interprete Marsilio Ficino

    Testimonio conservado
    Manuscrito iluminado por Attavante degli Attavanti para Lorenzo de Médici
    Custodio
    Biblioteca Medicea Laurenziana, Florencia · Plut. 82.10
Manuscritos →

Relaciones

Relaciones

Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.

  • Recibió influencia de

    Platón

    Se consideraba intérprete de Platón, al que llama «el divino Platón» (IV 8, 1); casi todos sus tratados parten de un pasaje platónico (República, Parménides, Timeo, Banquete, Fedro). Celebraba con un sacrificio el cumpleaños tradicional de Platón (Vida 2).

    Relación documentada

  • Recibió influencia de

    Aristóteles

    Porfirio dice que en sus escritos está condensada la Metafísica de Aristóteles y que en clase se leían los comentaristas peripatéticos (Vida 14). Plotino adopta la noética aristotélica del intelecto que se piensa a sí mismo y critica sus categorías (VI 1–3).

    Relación documentada

  • Recibió influencia de

    Sócrates

    Celebraba con un sacrificio y un banquete el cumpleaños tradicional de Sócrates, como el de Platón (Vida 2).

    Relación documentada

  • Recibió influencia de

    Parménides

    En V 1, 8 presenta a Parménides como precursor por identificar ser y pensar, y lee la primera hipótesis del Parménides platónico como doctrina del Uno.

    Relación documentada

  • Discrepó de

    Zenón de Citio

    Critica las tesis de la escuela fundada por Zenón: el alma corpórea (IV 7), la mezcla total (II 7) y las categorías estoicas (VI 1). Porfirio advierte, sin embargo, que sus escritos están llenos de doctrinas estoicas latentes (Vida 14).

    Relación documentada

  • Discrepó de

    Epicuro

    Rechaza el atomismo y la negación de la providencia: en II 9, 15 reprocha a Epicuro haber suprimido la providencia y a los gnósticos ser aún peores.

    Relación documentada

  • Influyó en

    Agustín de Hipona

    Agustín leyó en Milán «libros de los platónicos» en la traducción de Mario Victorino (Confesiones VII 9; VIII 2) y cita expresamente a Plotino en La ciudad de Dios (IX 17; X 14).

    Relación documentada

  • Ideas afines a

    Marco Aurelio

    No lo menciona. Ambos conciben la filosofía como ejercicio de conversión interior: el «retírate a ti mismo» de Marco y el «vuelve a ti mismo y mira» de Plotino (I 6, 9).

    Similitud identificada por análisis

  • Ideas afines a

    Epicteto

    No lo menciona. Coinciden en situar la libertad en lo que depende de nosotros, tema que Plotino lleva hasta el Uno en VI 8; Simplicio, neoplatónico, comentó después el Manual de Epicteto.

    Similitud identificada por análisis

Fuentes

Fuentes

Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.

  1. Wikidata, entidad Q134189 «Plotinus» (103 enlaces entre wikis; P31=Q5). Registra nacimiento hacia el 205 (Licópolis o Asiut) y muerte en el 270 en Campania.
  2. Porfirio. Vida de Plotino y orden de sus libros (Περὶ τοῦ Πλωτίνου βίου καὶ τῆς τάξεως τῶν βιβλίων αὐτοῦ). Texto griego en la ed. de R. Volkmann (Teubner, 1883), en Wikisource en griego; trad. inglesa de Stephen MacKenna (1917), en Wikisource en inglés.
  3. Plotino. Enéadas. Texto griego en Wikisource en griego; trad. inglesa de Stephen MacKenna (vols. 1–4, 1917–1926) y de MacKenna y B. S. Page (vol. 5, 1930), en Wikisource en inglés.
  4. Kalligas, Paul. «Plotinus». Stanford Encyclopedia of Philosophy, ed. Edward N. Zalta (2024).
  5. Hadot, Pierre. Plotin ou la simplicité du regard. París: Plon, 1963. Trad. inglesa: Plotinus or the Simplicity of Vision, University of Chicago Press, 1993.
  6. Igal, Jesús. «Introducción general», en Porfirio, Vida de Plotino; Plotino, Enéadas I–II. Biblioteca Clásica Gredos, 57. Madrid: Gredos, 1982.
  7. Gerson, Lloyd P. (ed.). The Cambridge Companion to Plotinus. Cambridge: Cambridge University Press, 1996.
  8. Armstrong, A. H. (trad.). Plotinus, 7 vols. Loeb Classical Library 440–445 y 468. Cambridge (Mass.): Harvard University Press, 1966–1988.
  9. Eunapio. Vidas de los filósofos y sofistas, «Plotino». Trad. inglesa de W. C. Wright, Loeb Classical Library 134. Londres: Heinemann, 1921.
  10. «Plotinus» y «Enneads», Wikipedia en inglés; «Plotino», Wikipedia en español (consultadas para hechos verificables, la tabla cronológica y bibliografía; texto propio).
  11. Edwards, Mark (trad.). Neoplatonic Saints: The Lives of Plotinus and Proclus by their Students. Liverpool: Liverpool University Press, 2000.
  12. Agustín de Hipona. Confesiones, VII 9 y VIII 2; La ciudad de Dios, IX–X. Trad. inglesa de J. G. Pilkington y Marcus Dods, Nicene and Post-Nicene Fathers, serie I, vols. I–II, 1886–1887.
  13. Adamson, Peter. The Arabic Plotinus: A Philosophical Study of the «Theology of Aristotle». Londres: Duckworth, 2002.
  14. Ficino, Marsilio (trad.). Plotini Platonicorum facile coryphaei Opera. Florencia: Antonio Miscomini, 1492.
  15. Moore, Edward. «Plotinus (204/5–270 C.E.)». Internet Encyclopedia of Philosophy.
  16. Henry, Paul, y Hans-Rudolf Schwyzer (eds.). Plotini Opera, 3 vols. Oxford Classical Texts. Oxford: Clarendon Press, 1964–1982.
  17. Guthrie, Kenneth Sylvan (trad.). Plotinos: Complete Works, in Chronological Order, Grouped in Four Periods, 4 vols. Alpine (Nueva Jersey): Platonist Press, 1918 (texto en Project Gutenberg).
  18. Bibliothèque nationale de France, ms. Grec 1816 (Enéadas, copiado en Florencia hacia 1460 por Juan Escutariotes, con notas de Marsilio Ficino); reproducción en Wikimedia Commons.
  19. Biblioteca Medicea Laurenziana, Plut. 82.10 (traducción latina de Ficino, ejemplar de dedicatoria a Lorenzo de Médici, iluminado por Attavante); reproducción en Wikimedia Commons.
Titular de derechos
Textos antiguos en dominio público; cada traducción y edición moderna pertenece a su traductor o editorial

Pendiente de confirmar

Lo que esta ficha aún no ha podido cerrar. Preferimos decirlo a rellenarlo.

  • MacKenna, vol. 5 (Enéada VI, 1930, con B. S. Page, m. 1993): dominio público solo en EE. UU.; para la UE se ofrece Guthrie (1918). Antes de publicar el texto de la Enéada VI en la sala de lectura, decidir según la jurisdicción de la plataforma.
  • Títulos griegos de los tratados: se siguen las cabeceras de Wikisource (edición transcrita); los títulos varían entre la lista de Porfirio y los manuscritos. Cotejar con Henry–Schwyzer.
  • Loeb vol. IV (ISBN 9780674994881): Open Library no indica el número de volumen; confirmar LCL 443. Años de primera edición de los vols. Loeb tomados de la bibliografía general.
  • Losada, «Enéadas» (2006, ISBN 9789500393911): falta el nombre del traductor.
  • Edwards, «Neoplatonic Saints» (2000) y Adamson, «The Arabic Plotinus» (2002): ISBN no verificados.
  • Manuscritos: falta registrar los principales testimonios griegos (familias de los códices Laurentianus 87, 3, Parisinus gr. 1976, Marcianus gr. 209, etc.) y verificar las digitalizaciones de BnF Grec 1816 (Gallica) y Laurenziana Plut. 82.10.
  • Ediciones en alemán (Harder, Meiner) e italiano (Faggin, Bompiani; Reale) con ISBN no registradas.
  • Últimas palabras: confirmar en Henry–Schwyzer la lectura ἡμῖν/ὑμῖν de Vida 2, 26.
  • Sin programa de afiliación verificado ni titular de derechos: autor antiguo; las editoriales citadas no se han comprobado como programas de afiliados.

Investigado el 2026-10-25