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Cristianismo · Mística cristiana · Protestantismo

Emanuel Swedenborg

Emanuel Swedenborg

1688 – 1772Persona históricamente documentada

Científico, ingeniero y visionario sueco (1688–1772). Asesor del Colegio de Minas, ennoblecido en 1719, escribió sobre metalurgia, cosmología (Principia, 1734) y anatomía del cerebro (Oeconomia regni animalis, Regnum animale) antes de una crisis espiritual entre 1743 y 1745. Desde entonces afirmó tratar con ángeles y espíritus, y publicó en latín una vasta teología: Arcana Coelestia, Del cielo y del infierno, la Sabiduría angélica, El amor conyugal y La verdadera religión cristiana. Kant lo satirizó; Blake, Balzac, Emerson y Borges lo leyeron con pasión.

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Retrato de Emanuel Swedenborg a los setenta y cinco años

Retrato de Emanuel Swedenborg a los setenta y cinco años · Public domain

En sus palabras

«Sé que muchos de los que lean las páginas siguientes y las relaciones memorables añadidas a los capítulos creerán que son ficciones de la imaginación; pero declaro solemnemente que no son ficciones, sino que sucedieron y fueron vistas de verdad, y que no las vi en ningún estado de la mente dormida, sino en estado de plena vigilia.»

De amore conjugiali (1768), n. 1, trad. inglesa de 1850 (reimpr. 1892). Se cita por la traducción inglesa de dominio público; original latino no cotejado.

Su idea central

Correspondencias: La doctrina de las correspondencias es la clave de toda la obra teológica de Swedenborg.

Biografía

5 min de lectura

El hijo del obispo

Emanuel Swedberg nació en Estocolmo el 29 de enero de 1688 (según el calendario sueco de la época), tercer hijo de Jesper Swedberg, capellán de la corte y más tarde obispo de Skara, y de Sara Behm, hija de una familia enriquecida con las minas. El padre era un luterano de piedad ardiente, sospechoso de pietismo, convencido de que los ángeles intervienen en la vida diaria; la madre murió cuando el niño tenía ocho años. Entre 1699 y 1709 estudió en Upsala, donde vivió en casa de su cuñado Erik Benzelius, bibliotecario de la universidad, y se graduó con una disertación sobre las sentencias de Séneca y Publilio Siro.

En 1710 partió hacia Inglaterra. Durante cinco años recorrió Londres, Oxford, Holanda, París y el norte de Alemania; leyó a Newton, visitó al astrónomo Flamsteed, aprendió a pulir lentes y a encuadernar, y escribió a Benzelius cartas llenas de proyectos: un submarino, una máquina voladora, un método para hallar la longitud en el mar. Volvió en 1715 decidido a ser un hombre de ciencia útil a su país.

El asesor de minas

En 1716 publicó Daedalus Hyperboreus, la primera revista científica sueca, y Carlos XII lo nombró asesor extraordinario del Colegio de Minas, la institución que administraba la principal riqueza del reino. Trabajó con el ingeniero Christopher Polhem y en 1718 participó en el transporte por tierra de barcos de guerra para el sitio de Fredriksten. En 1719 la reina Ulrica Leonor ennobleció a la familia, que pasó a llamarse Swedenborg, y Emanuel ocupó un escaño en la Cámara de los Nobles, donde intervino sobre moneda, minería y comercio. En 1724 rechazó la cátedra de matemáticas de Upsala; tartamudeaba y nunca habló en público.

Durante veinte años escribió sobre química, metalurgia, geología y cosmología. Los tres volúmenes de la Opera philosophica et mineralia (Leipzig, 1734) le dieron fama europea por sus tratados sobre el hierro y el cobre; el primero, los Principia, proponía una cosmología mecánica que incluía una hipótesis nebular sobre el origen del sistema solar. Ese mismo año publicó De infinito, su primer intento de explicar la relación entre el alma y el cuerpo. Buscando el asiento del alma pasó a la anatomía: la Oeconomia regni animalis (1740–1741) y el Regnum animale (1744–1745) contienen intuiciones sobre la corteza cerebral, la localización de funciones y la circulación del líquido cefalorraquídeo que la neurología solo confirmaría mucho después.

La crisis de 1743–1745

En 1743 viajó a Holanda para imprimir el Regnum animale. Durante los meses siguientes llevó un diario de sueños, descubierto en la Biblioteca Real en el siglo XIX, que registra con una franqueza sin precedentes tentaciones, terrores, deseos y visiones; en la noche de Pascua de 1744, en Delft, anotó que había visto al propio Cristo. En abril de 1745, según contó más tarde a sus amigos, en una posada de Londres una figura le habló al final de la cena y esa misma noche se le presentó como el Señor y le encargó explicar el sentido espiritual de la Escritura. Swedenborg abandonó la anatomía, estudió hebreo y en 1747 renunció a su puesto en el Colegio de Minas con media pensión.

Los arcanos celestes

Entre 1749 y 1756 publicó en Londres, anónimamente y en latín, los ocho volúmenes de Arcana Coelestia, un comentario versículo a versículo del Génesis y el Éxodo según su sentido interno, entremezclado con relatos de lo que decía ver y oír en el mundo espiritual. En 1758 siguieron, también en Londres, Del cielo y del infierno, Del juicio final —donde afirmaba que el juicio había tenido lugar en el mundo de los espíritus en 1757—, Del caballo blanco, De las tierras en el universo y De la nueva Jerusalén. Vinieron después las cuatro doctrinas (1763), La sabiduría angélica sobre el amor divino y la sabiduría divina (1763), La sabiduría angélica sobre la divina providencia (1764), El Apocalipsis revelado (1766), El amor conyugal (1768) y La verdadera religión cristiana (Ámsterdam, 1771). Su teología rechaza la Trinidad de personas y la justificación por la sola fe, sitúa la salvación en la caridad y los usos, y lee todo el mundo natural como «correspondencia» del espiritual.

Lo singular de esos libros no es solo la doctrina, sino el tono. Swedenborg describe el cielo y el infierno con la sobriedad de un informe de minas: el cielo entero tiene forma humana, el «Gran Hombre»; los ángeles viven en sociedades agrupadas por afinidad de amor; entre la muerte y el destino final se extiende un «mundo de los espíritus» donde cada cual acaba siendo lo que ama. Nadie es enviado al infierno: va quien lo prefiere. El Señor es una sola persona divina, Jesucristo, en quien están el Padre, el Hijo y el Espíritu como alma, cuerpo y obrar. La vida que conduce al cielo, insiste, no es la del asceta que huye del mundo, sino la de quien cumple su oficio con justicia y caridad.

El vidente de Estocolmo

A partir de 1759 su nombre se asoció a episodios de clarividencia: el incendio de Estocolmo que habría descrito desde Gotemburgo, un secreto revelado a la reina Luisa Ulrica, un recibo perdido encontrado por indicación de un difunto. Kant se interesó por ellos, encargó los Arcana y en 1766 publicó, anónimo, Sueños de un visionario, una sátira contra Swedenborg que es también una crítica de la metafísica. Mientras tanto, Swedenborg seguía siendo un aristócrata metódico, amable y austero, que cultivaba su jardín de la calle Hornsgatan, pasaba temporadas en Londres y Ámsterdam y publicaba a su costa. Entre 1768 y 1771 dos de sus seguidores fueron procesados por herejía en Gotemburgo, y el consistorio llegó a discutir la ortodoxia de sus libros.

Londres, 1772

En diciembre de 1771, en Londres, sufrió un ataque que lo dejó parcialmente paralizado. Según la criada de la casa donde se alojaba, en Clerkenwell, había anunciado el día de su muerte. Al pastor sueco Arvid Ferelius, que le dio la comunión, le aseguró que cuanto había escrito era verdad. Murió el 29 de marzo de 1772 y fue enterrado en la iglesia sueca de Londres; en 1908 sus restos fueron trasladados a la catedral de Upsala. No fundó ninguna iglesia: los círculos de lectores que dieron origen a la Iglesia de la Nueva Jerusalén se formaron en Inglaterra quince años después de su muerte. Su influencia llegó a Blake, Balzac, Emerson, Baudelaire, Strindberg, Yeats, Helen Keller y Borges, y la Unesco incluyó sus manuscritos en el registro Memoria del Mundo en 2005.

Fuentes: Bergquist, Lars. Swedenborg's Secret: The Meaning and Significance of the Word of God, the Life of the Angels, and Service to God. A Biography. Londres: Swedenborg Society, 2005 (orig. sueco: Swedenborgs hemlighet, Estocolmo: Natur och Kultur, 1999). · Lachman, Gary. Swedenborg: An Introduction to His Life and Ideas. Nueva York: Tarcher/Penguin, 2012. · Tafel, Rudolph Leonhard (ed.). Documents Concerning the Life and Character of Emanuel Swedenborg. 2 vols. en 3. Londres: Swedenborg Society, 1875–1877 (incluye las memorias de Carl Robsahm, las declaraciones de Arvid Ferelius y de la familia Shearsmith y la carta de Kant a Charlotte von Knobloch). · Sigstedt, Cyriel Odhner. The Swedenborg Epic: The Life and Works of Emanuel Swedenborg. Nueva York: Bookman Associates, 1952. · Kant, Immanuel. Träume eines Geistersehers, erläutert durch Träume der Metaphysik. Königsberg: Kanter, 1766 (Project Gutenberg n.º 36076).

Cronología

La vida, año a año

Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.

  1. 29 de enero de 1688 · 0 años

    Nacimiento

    Nace en Estocolmo, tercer hijo de Jesper Swedberg y Sara Behm. La fecha corresponde al calendario sueco de la época.

    Documentado

  2. 1699 – 1709 · 11 años

    Estudios en Upsala

    Ingresa en la Universidad de Upsala; vive en casa de su cuñado Erik Benzelius. Se gradúa en 1709 con una disertación sobre sentencias de Séneca y Publilio Siro.

    Documentado

  3. 1710 – 1715 · 22 años

    Viaje de formación

    Cinco años en Inglaterra, Holanda, Francia y Alemania: lee a Newton, visita a Flamsteed, aprende oficios mecánicos y proyecta inventos.

    Documentado

  4. 1716 · 28 años

    Daedalus Hyperboreus y el Colegio de Minas

    Publica la primera revista científica sueca y Carlos XII lo nombra asesor extraordinario del Colegio de Minas.

    Documentado

  5. 1719 · 31 años

    Ennoblecimiento

    La reina Ulrica Leonor ennoblece a los hijos del obispo Swedberg, que pasan a llamarse Swedenborg; ocupa un escaño en la Cámara de los Nobles.

    Documentado

  6. 1734 · 46 años

    Opera philosophica et mineralia

    Publica en Leipzig sus tres volúmenes de filosofía natural y metalurgia, con los Principia, y el tratado De infinito.

    Documentado

  7. 1740 – 1741 · 52 años

    Oeconomia regni animalis

    Aparece en Ámsterdam (1740–1741) su gran obra de anatomía y fisiología, en busca del asiento del alma. Ingresa en la Real Academia Sueca de Ciencias.

    Documentado

  8. abril de 1744 · 56 años

    La visión de Delft

    En su diario de sueños anota que en la noche de Pascua (6–7 de abril) vio a Cristo. El diario cubre de 1743 a 1744.

    Documentado

  9. abril de 1745 · 57 años

    La llamada de Londres

    Según contó más tarde a Carl Robsahm, en abril, tras una cena en una posada de Londres, el Señor se le manifestó y le encargó explicar el sentido espiritual de la Escritura.

    Probable

  10. 1747 · 59 años

    Renuncia al Colegio de Minas

    Deja su cargo con media pensión para dedicarse al estudio de la Escritura; aprende hebreo.

    Documentado

  11. 1749 – 1756 · 61 años

    Arcana Coelestia

    Comienza a publicar en Londres, anónimamente, los ocho volúmenes de Arcana Coelestia (1749–1756).

    Documentado

  12. 1758 · 70 años

    Del cielo y del infierno y cuatro obras más

    Publica en Londres De caelo et inferno, De ultimo judicio, De equo albo, De telluribus y De nova Hierosolyma.

    Documentado

  13. 19 de julio de 1759 · 71 años

    El incendio de Estocolmo

    El 19 de julio un gran incendio arrasa parte de Estocolmo. Según relatos posteriores (Kant, 1763), Swedenborg lo describió en Gotemburgo mientras ocurría. El incendio está documentado; la visión es un testimonio indirecto.

    Discutido

  14. 10 de agosto de 1763 · 75 años

    La carta de Kant

    Kant escribe a Charlotte von Knobloch narrando el incendio y otros episodios y declarando que desea conocer a Swedenborg. Ese año Swedenborg publica las cuatro doctrinas y la Sabiduría angélica sobre el amor divino.

    Documentado

  15. 1766 · 78 años

    Sueños de un visionario

    Kant publica anónimamente su sátira contra Swedenborg. Swedenborg publica el Apocalypsis revelata en Ámsterdam.

    Documentado

  16. 1768 – 1771 · 80 años

    El proceso de Gotemburgo

    Se abre en Gotemburgo un proceso por herejía contra sus seguidores Gabriel Beyer y Johan Rosén, que se prolonga hasta 1771. Publica El amor conyugal.

    Documentado

  17. 1771 · 83 años

    La verdadera religión cristiana

    Publica en Ámsterdam Vera christiana religio, síntesis de su teología. En diciembre, en Londres, sufre un ataque que lo deja parcialmente paralizado.

    Documentado

  18. 29 de marzo de 1772 · 84 años

    Muerte

    Muere en Londres el 29 de marzo, en casa de Richard Shearsmith, en Clerkenwell. Es enterrado en la iglesia sueca de Princes Square.

    Documentado

  19. c. 1787

    Nace la Nueva Iglesia

    En Londres, lectores de sus obras organizan los primeros grupos de la Iglesia de la Nueva Jerusalén (1787–1789).

    Documentado

  20. 1908

    Traslado a Upsala

    Sus restos son trasladados de Londres a Suecia y reposan en la catedral de Upsala.

    Documentado

  21. 2005

    Memoria del Mundo

    La Unesco inscribe la colección de manuscritos de Swedenborg, conservada en la Real Academia Sueca de Ciencias, en el registro Memoria del Mundo.

    Documentado

Obras

Obras esenciales

Las obras sin las que no se entiende su legado.

Principia (Principios de las cosas naturales) — Emanuel Swedenborg

Obra escrita · 1734

Principia (Principios de las cosas naturales)

Opera philosophica et mineralia, I: Principia rerum naturalium

Primer volumen de la Opera philosophica et mineralia: una cosmología mecánica que deriva el universo de un «punto natural» y de sucesivas partículas en movimiento espiral, e incluye una hipótesis nebular sobre la formación del sistema solar a partir del Sol, anterior a las de Kant y Laplace. Es la obra que le dio prestigio como filósofo natural en Europa.

No disponible Ver el libro

2 ediciones

Arcana Coelestia (Los arcanos celestes) — Emanuel Swedenborg

Obra escrita · 1749

Arcana Coelestia (Los arcanos celestes)

Arcana Coelestia, quae in Scriptura Sacra seu Verbo Domini sunt, detecta

Su obra capital: ocho volúmenes publicados anónimamente en Londres entre 1749 y 1756 que comentan versículo a versículo el Génesis y el Éxodo según su «sentido interno», donde la historia sagrada se lee como el proceso de regeneración del hombre y de glorificación del Señor. Entre capítulo y capítulo intercala relatos de lo que dice haber visto y oído en el otro mundo. Es el fundamento de toda su teología posterior.

No disponible Ver el libro

3 ediciones

Del cielo y del infierno — Emanuel Swedenborg

Obra escrita · 1758

Del cielo y del infierno

De Caelo et ejus Mirabilibus, et de Inferno, ex Auditis et Visis

El libro más leído de Swedenborg (Londres, 1758): una descripción sistemática, «de cosas oídas y vistas», del cielo, del mundo de los espíritus y del infierno. El cielo tiene forma humana y está ordenado en sociedades según los amores; tras la muerte el hombre conserva su forma y su memoria y acaba siendo lo que ama; nadie es condenado: cada cual va adonde su amor dominante le lleva. Influyó en Blake, Balzac, Emerson y Borges.

6 ediciones

La verdadera religión cristiana — Emanuel Swedenborg

Obra escrita · 1771

La verdadera religión cristiana

Vera Christiana Religio, continens Universam Theologiam Novae Ecclesiae

Su último libro (Ámsterdam, 1771) y la síntesis de toda su teología, dirigida sobre todo a los luteranos: Dios uno, el Señor redentor, la Escritura, el Decálogo, la fe, la caridad, el libre albedrío, el arrepentimiento, la regeneración, la imputación, el bautismo, la cena, la consumación de los tiempos y la segunda venida, entendida como revelación del sentido interno de la Palabra. Termina con la declaración de que el Señor fundó la nueva Iglesia el 19 de junio de 1770.

No disponible Ver el libro

3 ediciones

Toda su obra (38)

Ver sus 38 obras en la biblioteca

Frases

Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.

Sé que muchos de los que lean las páginas siguientes y las relaciones memorables añadidas a los capítulos creerán que son ficciones de la imaginación; pero declaro solemnemente que no son ficciones, sino que sucedieron y fueron vistas de verdad, y que no las vi en ningún estado de la mente dormida, sino en estado de plena vigilia.

I am aware that many who read the following pages and the Memorable Relations annexed to the chapters, will believe that they are fictions of the imagination; but I solemnly declare they are not fictions, but were truly done and seen; and that I saw them, not in any state of the mind asleep, but in a state of perfect wakefulness.

VerificadaDe amore conjugiali (1768), n. 1, trad. inglesa de 1850 (reimpr. 1892). Se cita por la traducción inglesa de dominio público; original latino no cotejado.

1 / 7
Citas apócrifas o de atribución discutida (1)
  • «Lo que el hombre ama es lo que él es.»

    Fórmula de divulgación que resume con fidelidad la doctrina del amor dominante (De caelo et inferno, n. 479: «el hombre después de la muerte es su propio amor»), pero no es una frase literal de Swedenborg.

Últimas palabras

Relato posterior de testigos

«Tan cierto como me ve ante sus ojos, tan cierto es todo lo que he escrito; y habría podido decir más si me hubiera sido permitido. Cuando entre en la eternidad lo verá todo, y entonces usted y yo tendremos mucho de qué hablar.»

No son, en sentido estricto, sus últimas palabras, sino la última declaración solemne que se le atribuye: la refirió el pastor de la iglesia sueca de Londres, Arvid Ferelius, que lo visitó en sus últimos días y le dio la comunión, en una carta escrita años después y publicada por Tafel. La criada de la casa, Elizabeth Reynolds, declaró que Swedenborg había anunciado la fecha de su muerte y que murió tranquilo en la tarde del 29 de marzo de 1772 tras preguntar la hora. Se da en traducción; el original de Ferelius no se ha cotejado.

Fuente: Tafel, Rudolph Leonhard (ed.). Documents Concerning the Life and Character of Emanuel Swedenborg. 2 vols. en 3. Londres: Swedenborg Society, 1875–1877 (incluye las memorias de Carl Robsahm, las declaraciones de Arvid Ferelius y de la familia Shearsmith y la carta de Kant a Charlotte von Knobloch).

Preguntar

Lo que su obra responde

Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.

  • ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?

    Dios es uno, es Hombre y es el Señor Jesucristo

    Un Dios personalLo dice expresamente

    Swedenborg afirma un Dios personal hasta el extremo: en La sabiduría angélica sobre el amor divino declara que en todos los cielos no hay otra idea de Dios que la de un Hombre, y en Del cielo y del infierno, que el cielo entero, en su conjunto, refleja un solo hombre porque procede de lo Divino humano. Dios es en sí mismo amor divino y sabiduría divina, la vida misma de la que reciben vida todas las cosas. Pero rechaza una Trinidad de tres Personas: en La verdadera religión cristiana enseña que la Trinidad —Padre, Hijo y Espíritu— está en una sola Persona, el Señor Jesucristo, como alma, cuerpo y actividad están en un hombre. Lo Absoluto es, para él, un Dios único, humano en su forma e infinito en su esencia.

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  • ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?

    El hombre es su amor: su voluntad es su vida

    Un alma creada e inmortalLo dice expresamente

    Emanuel Swedenborg, que antes de su giro visionario buscó el alma en la anatomía del cerebro, la define después por el amor. Para él, el ser humano no tiene vida propia: es receptáculo de la vida que procede del Señor, y lo que lo hace ser quien es es su amor dominante, que forma su voluntad y su entendimiento. Del cielo y del infierno lo resume así: el hombre después de la muerte es su propio amor o su propia voluntad. El alma es inmortal y, al morir, despierta en el mundo espiritual con su cuerpo espiritual, su memoria y su carácter. El yo verdadero es lo que uno ama de verdad, que la muerte revela sin cambiarlo.

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  • ¿Por qué sufrimos?

    El mal nace del amor de sí y del mundo; el infierno se elige

    La separación de DiosLo dice expresamente

    Para Emanuel Swedenborg, el sufrimiento moral procede de dos amores que llama infernales: el amor de sí y el amor del mundo, opuestos al amor al Señor y al prójimo. Del cielo y del infierno sostiene que el Señor no arroja a nadie al infierno: es el espíritu quien, por su amor dominante, se siente atraído hacia quienes comparten su mal, y allí encuentra el tormento que ese mal produce. En La sabiduría angélica sobre la divina providencia explica que la providencia permite los males para no violar la libertad humana, sin la cual nadie podría ser regenerado. El dolor nace de apartarse del orden divino, y la regeneración es el camino de vuelta.

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  • ¿Qué ocurre después de la muerte?

    El hombre resucita al morir y sigue siendo quien era

    Vida eterna y resurrecciónLo dice expresamente

    Emanuel Swedenborg describe lo que asegura haber visto en el mundo espiritual. En Del cielo y del infierno, la muerte es solo el paso de un mundo a otro: el ser humano resucita inmediatamente, no en la carne terrena sino en un cuerpo espiritual, conserva su memoria y sus sentidos, y al principio apenas sabe que ha muerto. Pasa por un mundo de los espíritus, intermedio, donde se desprende de lo exterior hasta que aparece su amor dominante; según él, se dirige libremente al cielo o al infierno, donde permanece para siempre. Por eso rechaza la espera de una resurrección corporal al final de los tiempos.

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  • ¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?

    No es tan difícil llevar la vida que conduce al cielo

    Por la virtud y la armoníaLo dice expresamente

    Emanuel Swedenborg rechaza expresamente la salvación por la sola fe, que considera el gran error de la Reforma. Para él, la salvación es regeneración y consiste en vivir según los mandamientos: Doctrina de vida enseña que la religión entera es vida y que esa vida consiste en huir de los males como pecados contra Dios, con lo que el Señor puede introducir el bien. No exige retirarse del mundo: Del cielo y del infierno sostiene que no es tan difícil como se cree vivir la vida que conduce al cielo, y que se lleva en el trabajo, el comercio y la vida civil, obrando con justicia y sinceridad. La fe sin caridad no salva; la caridad es hacer bien a otros.

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  • ¿Hace falta un maestro?

    No trata del maestro: remite a la Palabra leída por el Señor

    No se pronunció

    Emanuel Swedenborg no se ocupa de la figura del maestro espiritual ni de la dirección de almas. Su planteamiento es otro: afirma que el Señor le abrió la vista espiritual para revelar el sentido interno de la Palabra, y presenta sus obras como doctrina de la Nueva Jerusalén, no como enseñanza personal. Insiste en que cada uno debe leer la Palabra y entenderla racionalmente: en La verdadera religión cristiana proclama que ahora es lícito entrar con el entendimiento en los misterios de la fe. No fundó una Iglesia ni reunió discípulos; la Nueva Iglesia se organizó tras su muerte. Su silencio sobre el guía humano es coherente con esa confianza en la Palabra y en la razón iluminada.

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  • ¿Es real el mundo?

    Todo el mundo natural corresponde al espiritual

    Planos de existenciaLo dice expresamente

    Emanuel Swedenborg describe una realidad escalonada. Hay un mundo natural, el que conocen los sentidos y la ciencia —que él mismo cultivó durante décadas—, y un mundo espiritual, con el mundo de los espíritus, los cielos y los infiernos, en el que vive todo ser humano tras la muerte. Entre ambos rige la ley de las correspondencias: en Del cielo y del infierno afirma que todo el mundo natural corresponde al espiritual, no solo en conjunto sino en cada una de sus partes. Los cielos mismos se ordenan en tres grados, celestial, espiritual y natural, por los que desciende la vida del Señor. El mundo visible es real, pero es el último de los planos y efecto de los superiores.

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  • ¿Qué es el amor?

    El amor es la vida misma del hombre, y Dios es el Amor

    Amor de Dios y al prójimoLo dice expresamente

    La sabiduría angélica sobre el amor divino comienza con una constatación: el hombre sabe que existe el amor, pero no sabe qué es. Swedenborg responde que el amor es la vida misma del ser humano, el calor que lo anima, y que su fuente es Dios, que es el Amor mismo y la Sabiduría misma. Distingue cuatro amores: dos celestiales, el amor al Señor y el amor al prójimo o caridad, y dos infernales, el amor de sí y el amor del mundo. La caridad consiste en hacer el bien al prójimo por amor al bien, ante todo cumpliendo con fidelidad el propio oficio. En El amor conyugal ve en la unión de los esposos la imagen de la unión del amor y la sabiduría.

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  • ¿Somos libres o está todo determinado?

    La providencia quiere que el hombre obre libremente según la razón

    Libre albedrío realLo dice expresamente

    La sabiduría angélica sobre la divina providencia establece como ley que el ser humano debe obrar desde la libertad según la razón. Swedenborg llama a esas dos facultades libertad y racionalidad, y las considera dones del Señor que nunca se retiran, ni siquiera en el infierno. La providencia lo gobierna todo, incluso lo más pequeño, pero de modo oculto, para no forzar a nadie: si el ser humano viera la providencia, o fuera obligado por milagros, dejaría de ser libre y no podría ser regenerado. Por eso se permiten los males. Swedenborg rechaza la predestinación al infierno: todos nacen para el cielo, y cada uno elige según su amor.

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  • ¿Para qué meditar u orar?

    El verdadero culto es una vida de usos y de caridad

    Ritual y cultivo de síSe deduce de su doctrina

    Emanuel Swedenborg no desarrolla técnicas de meditación. Para él, el culto externo —oración, sermón, sacramentos— es bueno y necesario, pero solo tiene valor si procede del culto interno, que es amor y caridad. La religión es vida, repite en Doctrina de vida, y el verdadero culto consiste en hacer el bien, cumplir con fidelidad el propio oficio y huir de los males como pecados. Del cielo y del infierno describe a ángeles que celebran cultos en templos y escuchan predicaciones, pero su culto esencial es la vida de usos. La oración, en sentido propio, es conversación con el Señor, que concede lo que se pide cuando coincide con el bien.

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  • ¿Puede la razón conocer lo último?

    Ahora es lícito entrar con el entendimiento en los misterios de la fe

    Escritura y razonamientoLo dice expresamente

    Emanuel Swedenborg fue un científico de primer orden antes de su giro visionario, y nunca renunció a la razón. Su fuente principal es la Palabra, la Escritura, que según él tiene un sentido interno espiritual, descifrable mediante la ciencia de las correspondencias; los Arcanos celestes comentan así el Génesis y el Éxodo versículo a versículo. Contra la fe ciega de las Iglesias, que mandaban creer sin entender, La verdadera religión cristiana proclama que ahora es lícito entrar con el entendimiento en los misterios de la fe. La razón ilustrada por el Señor interpreta la Escritura; lo que no se entiende no puede ser creído de verdad.

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  • ¿Retirarse del mundo o transformarlo?

    El cielo se gana con una vida útil en el mundo, no huyendo

    Comprometerse con el mundoLo dice expresamente

    Emanuel Swedenborg fue asesor del Colegio de Minas de Suecia, miembro de la Dieta y autor de memorias sobre economía y moneda, y su doctrina refleja esa vida pública. En Del cielo y del infierno afirma que la vida que conduce al cielo no es una vida retirada del mundo, sino una vida en el mundo: quien ejerce su oficio, su comercio o su cargo con justicia y sinceridad, por amor al bien, se prepara para el cielo. Cuenta que quienes renunciaron al mundo para vivir solo en piedad, apartados y tristes, no llegan al cielo con la facilidad que creían, porque la vida angélica consiste en usos, es decir, en servicios útiles a los demás. La caridad es la vida activa del bien.

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Anécdotas y relatos

Anécdotas y relatos

Disputado1759

El incendio de Estocolmo

Lo documentado: el jueves 19 de julio de 1759 un gran incendio destruyó varios centenares de casas en el sur de Estocolmo. Lo relatado: según la versión más difundida, ese día, hacia las seis de la tarde, Swedenborg, recién llegado de Inglaterra, cenaba en Gotemburgo, a unos cuatrocientos kilómetros, en casa del comerciante William Castel; salió, volvió pálido y anunció que en Estocolmo había un incendio que se extendía rápidamente y que había alcanzado la casa de un amigo; hacia las ocho dijo con alivio que se había detenido a tres puertas de la suya. El gobernador de la provincia habría querido oírlo. Dos días después llegaron los correos de Estocolmo y, siempre según el relato, confirmaron cada detalle. La versión que lo hizo célebre es la de Kant, en una carta de 1763 a Charlotte von Knobloch, basada en informaciones de segunda mano. No se conserva ningún testimonio escrito de los comensales de aquella noche, y el biógrafo Lars Bergquist ha señalado discrepancias en las fechas del regreso de Swedenborg. El incendio es un hecho; la visión, un testimonio indirecto.

Origen del relato: Carta de Kant a Charlotte von Knobloch (10 de agosto de 1763) y relatos recogidos por Tafel (Documents, 1875–1877); discusión crítica de fechas en Bergquist (1999/2005).

Fuente: Kant, Immanuel. Carta a Charlotte von Knobloch, 10 de agosto de 1763. En Kant's gesammelte Schriften (Akademie-Ausgabe), vol. X: Briefwechsel I, Berlín, 1900 (a menudo fechada erróneamente en 1758); trad. inglesa en Tafel, Documents, vol. I.

Disputado1761

El secreto de la reina

En 1761 la reina Luisa Ulrica de Suecia, hermana de Federico el Grande, recibió a Swedenborg en la corte y, medio en broma, le pidió que preguntara a su difunto hermano Augusto Guillermo de Prusia por algo que solo ella conocía. Días después Swedenborg volvió, le habló al oído, y la reina, según los presentes, palideció y dijo que aquello no podía saberlo ningún mortal. Kant recogió la historia en su carta de 1763 y existen varias versiones, entre ellas las del conde Höpken y del banquero Carl Robsahm, que no coinciden en los detalles; ninguna revela qué se dijo. La propia reina, según algunas fuentes posteriores, quitó importancia al episodio.

Origen del relato: Versiones reunidas por Tafel (Documents) y la carta de Kant de 1763; Bergquist (pp. 314–315) subraya que la diversidad de relatos impide fijar los hechos.

Fuente: Tafel, Rudolph Leonhard (ed.). Documents Concerning the Life and Character of Emanuel Swedenborg. 2 vols. en 3. Londres: Swedenborg Society, 1875–1877 (incluye las memorias de Carl Robsahm, las declaraciones de Arvid Ferelius y de la familia Shearsmith y la carta de Kant a Charlotte von Knobloch).

Disputadoc. 1761

El recibo de la señora de Marteville

La viuda del embajador holandés en Estocolmo, Louis de Marteville, recibió de un orfebre la reclamación del pago de un servicio de plata que su marido ya había abonado; no encontraba el recibo. Acudió a Swedenborg y le pidió que preguntara al difunto. Según el relato, pocos días después el embajador le indicó en sueños, o a Swedenborg en el mundo espiritual, un compartimento secreto de un escritorio donde apareció el recibo junto con otros papeles. Kant cuenta la historia en su carta de 1763, y existen unas diez versiones distintas; dos se consideran más fiables: la de Robsahm, que la oyó del propio Swedenborg, y la de un pastor que preguntó por carta a la viuda quince años después.

Origen del relato: Carta de Kant (1763); memorias de Carl Robsahm y carta de un pastor a la viuda, en Tafel (Documents); balance crítico en Bergquist (p. 316).

Fuente: Tafel, Rudolph Leonhard (ed.). Documents Concerning the Life and Character of Emanuel Swedenborg. 2 vols. en 3. Londres: Swedenborg Society, 1875–1877 (incluye las memorias de Carl Robsahm, las declaraciones de Arvid Ferelius y de la familia Shearsmith y la carta de Kant a Charlotte von Knobloch).

Testimonio1745

«No comas tanto»

En abril de 1745 Swedenborg cenaba solo en un reservado de una posada de Londres. Al final de la comida, contó años después a su amigo Carl Robsahm, se le nubló la vista, vio el suelo cubierto de reptiles y en un rincón a un hombre que le dijo con voz que le aterró: «No comas tanto». Volvió a casa asustado. Esa noche el mismo hombre se le presentó en sueños, le dijo que era el Señor, creador y redentor del mundo, y que lo había elegido para explicar a los hombres el sentido espiritual de la Escritura, y que él mismo le dictaría lo que debía escribir. Aquella noche, dice, se le abrieron los ojos al mundo de los espíritus, el cielo y el infierno. El relato, que la tradición swedenborgiana considera el comienzo de su misión, procede de las memorias de Robsahm, escritas después de la muerte de Swedenborg.

Origen del relato: Memorias de Carl Robsahm (Anteckningar om Swedenborg), escritas tras 1772 y publicadas en traducción inglesa por Tafel (Documents, vol. I).

Fuente: Tafel, Rudolph Leonhard (ed.). Documents Concerning the Life and Character of Emanuel Swedenborg. 2 vols. en 3. Londres: Swedenborg Society, 1875–1877 (incluye las memorias de Carl Robsahm, las declaraciones de Arvid Ferelius y de la familia Shearsmith y la carta de Kant a Charlotte von Knobloch).

Documentado1763–1766

Kant compra los Arcana

Hacia 1763 el joven profesor Immanuel Kant oyó hablar de los prodigios del vidente sueco, pidió a un amigo inglés, el comerciante Joseph Green, que averiguara su verdad y escribió a Charlotte von Knobloch una carta en la que parecía inclinarse a creerlos y lamentaba no haber conocido a Swedenborg. Encargó los ocho volúmenes de los Arcana Coelestia, una obra cara: él mismo dirá que ahorra a sus lectores las siete libras esterlinas que costaba. Tres años después, en 1766, publicó sin firma Sueños de un visionario explicados por sueños de la metafísica, donde llama a Swedenborg «el archivisionario entre todos los visionarios» y «el archifantasioso entre todos los fantasiosos», y describe los Arcana como «ocho volúmenes en cuarto llenos de disparates»; pero en la misma obra traza ya los límites del conocimiento que desarrollará en la Crítica de la razón pura. Moses Mendelssohn advirtió en el libro una ironía ambigua que dejaba en duda si pretendía ridiculizar la metafísica o hacer creíble a los visionarios.

Origen del relato: Carta de Kant a Charlotte von Knobloch (1763), Träume eines Geistersehers (1766) y carta de Kant a Mendelssohn (8 de abril de 1766).

Fuente: Kant, Immanuel. Träume eines Geistersehers, erläutert durch Träume der Metaphysik. Königsberg: Kanter, 1766 (Project Gutenberg n.º 36076).

Documentado1744

La noche de Delft

El diario de sueños que Swedenborg llevó en 1743–1744 no estaba destinado a nadie: apareció en la Biblioteca Real de Estocolmo más de ochenta años después de su muerte. En él anota sin pudor sueños eróticos, angustias, temblores, «estados» de luz y sensaciones de vértigo, y los interpreta con la minuciosidad de un científico que se observa a sí mismo. En la noche del 6 al 7 de abril de 1744, en Delft, describe un temblor violento, una caída de bruces y la sensación de que una mano le tomaba las suyas; después, dice, vio al propio Cristo cara a cara, que le preguntó si tenía certificado de salud. Es el documento más directo de la crisis que convirtió al anatomista en teólogo, y el único de sus escritos en que aparece vulnerable.

Origen del relato: Swedenborg, Drömboken, entradas de abril de 1744 (ed. Klemming, 1859); el texto es autógrafo, la interpretación de la experiencia es suya.

Fuente: Swedenborg, Emanuel. Swedenborgs drömmar 1744 (Drömboken). Ed. G. E. Klemming. Estocolmo, 1859. Trad. inglesa: Swedenborg's Journal of Dreams, ed. William Ross Woofenden, Nueva York: Swedenborg Foundation, 1977.

Enseñanzas

Enseñanzas

Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.

Correspondenciascorrespondencias
La doctrina de las correspondencias es la clave de toda la obra teológica de Swedenborg. Todo lo natural existe a partir de lo espiritual como un efecto de su causa, y por eso cada cosa del mundo visible «corresponde» a una realidad del mundo espiritual: el sol al amor divino, la luz a la sabiduría, el agua a la verdad, la piedra a la verdad en su forma más externa, el corazón a la voluntad y los pulmones al entendimiento. No es una alegoría inventada por el lector, sino una relación real de causa a efecto. De ahí se sigue su método exegético: la Escritura está escrita íntegramente por correspondencias, de modo que bajo la letra de cada versículo hay un sentido espiritual y otro celeste, que los Arcana Coelestia y el Apocalipsis revelado despliegan uno por uno. La idea, que formuló por primera vez en el Regnum animale (1744) y en la Clavis hieroglyphica, tiene raíces neoplatónicas y herméticas y pasó a Baudelaire, que tituló así un soneto de Las flores del mal.

Regnum animale, Clavis hieroglyphica, Arcana Coelestia, De caelo et inferno (nn. 87–115).

Fuente: Swedenborg, Emanuel. Heaven and its Wonders and Hell. Trad. John C. Ager. Nueva York: Swedenborg Foundation (Project Gutenberg n.º 17368).

El Gran Hombre (Maximus Homo)maximus-homo
Para Swedenborg el cielo entero, tomado en su conjunto, tiene forma humana: es el «Gran Hombre». Cada sociedad angélica ocupa en él el lugar de un órgano o de una función —unas pertenecen a la región del corazón, otras a los ojos, al cerebro o a la piel— y todas juntas forman ante el Señor una sola figura. La razón es que el Señor mismo es el Hombre divino, y todo lo que procede de Él tiende a la forma humana. De ahí deriva la idea, expuesta en la Sabiduría angélica, de que en todos los cielos no se piensa a Dios sino como Hombre. El concepto une la anatomía de su etapa científica —en los Arcana dedica cientos de números a la correspondencia de cada órgano con una sociedad celeste— y la teología de su madurez, y ha sido leído como una de las formulaciones más audaces del antropomorfismo místico occidental.

De caelo et inferno, nn. 59–86; Arcana Coelestia, nn. 3624–3649 y siguientes; Sapientia angelica de divino amore, n. 11.

Fuente: Swedenborg, Emanuel. Heaven and its Wonders and Hell. Trad. John C. Ager. Nueva York: Swedenborg Foundation (Project Gutenberg n.º 17368).

Mundo de los espíritus y amor dominantemundo-de-los-espiritus
Entre el cielo y el infierno Swedenborg sitúa un «mundo de los espíritus» al que todos llegan inmediatamente después de la muerte, con su cuerpo espiritual, sus sentidos y su memoria. Allí pasan por estados sucesivos en los que se va despojando lo exterior y aparece lo que cada cual es por dentro, su «amor dominante». Nadie es juzgado desde fuera: cada espíritu se dirige por sí mismo hacia la sociedad cuyo amor es semejante al suyo, de modo que el infierno lo eligen quienes prefieren el amor de sí y del mundo. El hombre, dice, después de la muerte es su propio amor o su propia voluntad. La doctrina, expuesta en Del cielo y del infierno, sustituye la imagen de un tribunal por la de una revelación de la propia naturaleza y explica su enorme influencia en la literatura del más allá y en la espiritualidad moderna.

De caelo et inferno, nn. 421–535; Arcana Coelestia, relaciones memorables.

Fuente: Swedenborg, Emanuel. Heaven and its Wonders and Hell. Trad. John C. Ager. Nueva York: Swedenborg Foundation (Project Gutenberg n.º 17368).

Un solo Dios, el Señor (la Trinidad en una persona)dios-hombre
Swedenborg rechaza la doctrina de tres personas divinas, que atribuye al concilio de Nicea y al Credo atanasiano, y sostiene que Dios es uno en esencia y en persona: el Señor Jesucristo. En Él la Trinidad existe como en el hombre existen el alma, el cuerpo y la acción: el Padre es lo divino en sí, el Hijo es lo humano divino que el Señor glorificó al vencer las tentaciones, y el Espíritu Santo es lo divino que procede. La encarnación no fue el envío de una segunda persona, sino la venida de Dios mismo en forma humana para restablecer el equilibrio entre el cielo y el infierno. Esta cristología, expuesta en la Doctrina sobre el Señor y en La verdadera religión cristiana, es la que lo separa más nítidamente de las Iglesias de su tiempo y la que provocó el proceso de Gotemburgo.

Doctrina Novae Hierosolymae de Domino (1763); Vera christiana religio (1771), caps. 1–3.

Fuente: Swedenborg, Emanuel. The True Christian Religion; containing the Universal Theology of the New Church. Nueva York: American Swedenborg Printing and Publishing Society, 1886.

Caridad, usos y libertadcaridad-y-usos
Contra la justificación por la sola fe, Swedenborg afirma que la fe separada de la caridad no salva: toda religión es de la vida, y la vida de la religión es hacer el bien. La caridad no es tanto la limosna como el «uso»: cumplir con fidelidad, justicia y competencia el propio oficio, porque así se sirve al prójimo, a la patria y a la Iglesia. El camino es huir de los males como pecados contra Dios, siguiendo el Decálogo, y en esa lucha el hombre debe actuar en libertad y según la razón: la providencia nunca fuerza, ni siquiera con milagros, porque lo que se impone no se hace propio. De ahí su insistencia en que la vida que conduce al cielo no es la del asceta, sino la del ciudadano honrado. Este moralismo activo, alejado de la mística de la renuncia, explica en parte su atractivo para lectores protestantes ilustrados.

Doctrina vitae (1763); Sapientia angelica de divina providentia (1764); De caelo et inferno, nn. 528–535; Vera christiana religio.

Fuente: Swedenborg, Emanuel. Heaven and its Wonders and Hell. Trad. John C. Ager. Nueva York: Swedenborg Foundation (Project Gutenberg n.º 17368).

El juicio final de 1757 y la nueva Iglesiajuicio-final-y-nueva-iglesia
Swedenborg afirmó que el juicio final anunciado en el Apocalipsis no consistiría en la destrucción del mundo visible, sino que había tenido lugar en el mundo de los espíritus en 1757, y que él había sido testigo. La Iglesia cristiana, al separar la fe de la caridad y dividir a Dios en tres personas, había llegado a su «consumación», y los espíritus que se habían acumulado con apariencia de piedad fueron juzgados y ordenados. Tras ese juicio el Señor realizó su segunda venida, no en persona sino mediante la revelación del sentido interno de la Palabra, y fundó una «nueva Iglesia», la nueva Jerusalén del Apocalipsis. Swedenborg no organizó comunidad alguna; fueron sus lectores quienes, a partir de 1787, crearon en Inglaterra la Iglesia de la Nueva Jerusalén, que se extendió después a Estados Unidos y a otros países.

De ultimo judicio (1758); Continuatio de ultimo judicio (1763); Vera christiana religio, cap. 14.

Fuente: Lachman, Gary. Swedenborg: An Introduction to His Life and Ideas. Nueva York: Tarcher/Penguin, 2012.

Vídeos

Vídeos

Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.

  • Splendors of the Spirit: Swedenborg's Quest for Insight (Biographical Documentary)

    Documental· EN· 2006· 59 min

    Swedenborg FoundationCanal oficial

  • Who Was Swedenborg?

    Documental· EN· 8 min

    Swedenborg FoundationCanal oficial

  • Heaven, Hell and Other Places | a documentary about Emanuel Swedenborg

    Documental· EN· 33 min

    Swedenborg HouseCanal oficial

  • The Other Side of Life - Swedenborg Foundation

    Documental· EN· 28 min

    Swedenborg FoundationCanal oficial

  • What is Swedenborgianism?

    Conferencia· EN· 3 min

    Harvard UniversityCanal oficial

  • Swedenborg 101: The Basic Nature of Everything - Swedenborg and Life

    Conferencia· EN· 90 min

    Off The Left EyeCanal oficial

  • The Life and Ideas of Emanuel Swedenborg with Gary Lachman

    Entrevista· EN· 57 min

    New Thinking Allowed with Jeffrey Mishlove

  • Why Metaphysics had to be Destroyed to Save It - Kant & Mysticism

    Análisis· EN· 43 min

    ESOTERICA

  • Dreams of a Spirit-Seer by Immanuel Kant read by Peter Tucker | Full Audio Book

    Grabación de terceros· EN· 126 min

    LibriVox AudiobooksCanal oficial

  • Swedenborg An Example of Difficulties in Entering Spiritual Worlds - Rudolf Steiner

    Conferencia· EN· 35 min

    Rudolf Steiner Press AudioCanal oficial

  • Emanuel Swedenborg's Spiritual Experiences and the NDE Connection

    Conferencia· EN· 92 min

    IANDS

  • Emanuel Swedenborg: A most unusual mystic

    Análisis· EN· 51 min

    The Christian Mysticism Podcast

Galería

Galería

Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.

Manuscritos

Manuscritos

Testimonios manuscritos y textos antiguos, con su custodio y sus condiciones de consulta.

  • LA · Latina (cursiva del siglo XVIII) · c. 1710–1771

    Colección de manuscritos de Emanuel Swedenborg

    Testimonio conservado
    Borradores y copias en limpio de obras científicas y teológicas, diarios e índices; incluye el manuscrito de los Arcana Coelestia
    Custodio
    Real Academia Sueca de Ciencias (Kungliga Vetenskapsakademien), Estocolmo
Manuscritos →

Relaciones

Relaciones

Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.

  • Ideas afines a

    Jakob Böhme

    Dos visionarios protestantes que describieron los mundos espirituales y una correspondencia entre lo visible y lo invisible; el pietista Oetinger los comparó en el siglo XVIII. Swedenborg no reconoció deuda con Böhme y su lenguaje, latino y sistemático, es muy distinto del alemán torrencial del zapatero.

    Similitud identificada por análisis

  • Influyó en

    Helena Blavatsky

    Blavatsky lo cita con frecuencia en Isis sin velo (1877), donde lo considera un vidente auténtico aunque limitado por su teología cristiana, y adopta su lenguaje de las correspondencias. Afinidad reconocida, no discipulado.

    Relación documentada

  • Influyó en

    Carl Gustav Jung

    Jung leyó a Swedenborg en sus años de estudiante, lo citó en sus conferencias de la asociación Zofingia (1896–1899) y en sus memorias recuerda haber leído varios volúmenes; el episodio del incendio de Estocolmo le sirvió de ejemplo de sincronicidad.

    Relación documentada

  • Influyó en

    Vladímir Soloviov

    En Londres, en 1875, Soloviov leyó a Swedenborg junto a Böhme, los gnósticos y la cábala, lecturas que alimentaron su sofiología temprana.

    Relación documentada

  • Ideas afines a

    Plotino

    El historiador Martin Lamm (1915) sostuvo que la teología de Swedenborg desarrolla ideas neoplatónicas —emanación, grados, correspondencia entre niveles de realidad— presentes ya en su etapa científica; Swedenborg no se reconocía discípulo de Plotino.

    Similitud identificada por análisis

  • Discrepó de

    Rudolf Steiner

    Steiner le dedicó varias conferencias en las que reconoce su videncia pero la juzga deformada por los conceptos de su formación científica, como ejemplo de las dificultades para entrar en los mundos espirituales.

    Relación documentada

Fuentes

Fuentes

Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.

  1. Wikidata, Q185832 «Emanuel Swedenborg» (P31=Q5; 88 enlaces entre wikis; P569 1688-01-29; P570 1772-03-29; P20 Londres).
  2. Bergquist, Lars. Swedenborg's Secret: The Meaning and Significance of the Word of God, the Life of the Angels, and Service to God. A Biography. Londres: Swedenborg Society, 2005 (orig. sueco: Swedenborgs hemlighet, Estocolmo: Natur och Kultur, 1999).
  3. Lachman, Gary. Swedenborg: An Introduction to His Life and Ideas. Nueva York: Tarcher/Penguin, 2012.
  4. Tafel, Rudolph Leonhard (ed.). Documents Concerning the Life and Character of Emanuel Swedenborg. 2 vols. en 3. Londres: Swedenborg Society, 1875–1877 (incluye las memorias de Carl Robsahm, las declaraciones de Arvid Ferelius y de la familia Shearsmith y la carta de Kant a Charlotte von Knobloch).
  5. Sigstedt, Cyriel Odhner. The Swedenborg Epic: The Life and Works of Emanuel Swedenborg. Nueva York: Bookman Associates, 1952.
  6. Kant, Immanuel. Träume eines Geistersehers, erläutert durch Träume der Metaphysik. Königsberg: Kanter, 1766 (Project Gutenberg n.º 36076).
  7. Kant, Immanuel. Carta a Charlotte von Knobloch, 10 de agosto de 1763. En Kant's gesammelte Schriften (Akademie-Ausgabe), vol. X: Briefwechsel I, Berlín, 1900 (a menudo fechada erróneamente en 1758); trad. inglesa en Tafel, Documents, vol. I.
  8. Swedenborg, Emanuel. Heaven and its Wonders and Hell. Trad. John C. Ager. Nueva York: Swedenborg Foundation (Project Gutenberg n.º 17368).
  9. Swedenborg, Emanuel. Swedenborgs drömmar 1744 (Drömboken). Ed. G. E. Klemming. Estocolmo, 1859. Trad. inglesa: Swedenborg's Journal of Dreams, ed. William Ross Woofenden, Nueva York: Swedenborg Foundation, 1977.
  10. Swedenborg, Emanuel. The Delights of Wisdom Pertaining to Conjugial Love. Trad. inglesa de 1850, reimpr. 1892 (Project Gutenberg n.º 11248).
  11. Swedenborg, Emanuel. The True Christian Religion; containing the Universal Theology of the New Church. Nueva York: American Swedenborg Printing and Publishing Society, 1886.
  12. Swedenborg, Emanuel. Angelic Wisdom concerning the Divine Love and the Divine Wisdom. Trad. John C. Ager. Nueva York: Swedenborg Foundation (Project Gutenberg n.º 16627).
  13. Hyde, James. A Bibliography of the Works of Emanuel Swedenborg, Original and Translated. Londres: Swedenborg Society, 1906.
  14. Jonsson, Inge. Emanuel Swedenborg. Trad. Catherine Djurklou. Nueva York: Twayne (Twayne's World Authors Series), 1971.
  15. Jung, C. G. Memories, Dreams, Reflections. Ed. Aniela Jaffé. Nueva York: Pantheon, 1963 (cap. «Student Years»: lectura de Swedenborg); y The Zofingia Lectures (1896–1899), Collected Works, suppl. vol. A. Princeton: Princeton University Press, 1983; y «Synchronicity: An Acausal Connecting Principle» (1952), Collected Works 8, donde cita la visión del incendio de Estocolmo.
  16. Blavatsky, H. P. Isis Unveiled. 2 vols. Nueva York: J. W. Bouton, 1877 (pasajes sobre Swedenborg y las correspondencias).
  17. Borges, Jorge Luis. «Emanuel Swedenborg», conferencia en la Universidad de Belgrano (1978). En Borges oral. Buenos Aires: Emecé/Editorial de Belgrano, 1979.
  18. Emerson, Ralph Waldo. «Swedenborg; or, the Mystic». En Representative Men: Seven Lectures. Boston: Phillips, Sampson, 1850 (Project Gutenberg n.º 6312).
  19. UNESCO, Memory of the World Register: «The Emanuel Swedenborg Collection» (Suecia, inscrita en 2005), conservada en la Real Academia Sueca de Ciencias.
  20. Open Library (Internet Archive): registros consultados por autor, título e ISBN para las ediciones listadas.
  21. Wikimedia Commons: metadatos de licencia (extmetadata) de cada fichero, leídos por la API imageinfo el 2026-10-25.
  22. Swedenborg Foundation (West Chester, Pensilvania): New Century Edition y Portable New Century Edition de las obras teológicas.
  23. Swedenborg Society (Londres), editorial y biblioteca de Swedenborg House.
  24. Kornblatt, Judith Deutsch (ed. y trad.). Divine Sophia: The Wisdom Writings of Vladimir Solovyov. Ithaca: Cornell University Press, 2009.
  25. Benz, Ernst. Emanuel Swedenborg: Visionary Savant in the Age of Reason. Trad. Nicholas Goodrick-Clarke. West Chester: Swedenborg Foundation, 2002 (orig. alemán, Múnich, 1948).
  26. Gross, Charles G. «Emanuel Swedenborg: A Neuroscientist before His Time». En Brain, Vision, Memory: Tales in the History of Neuroscience. Cambridge (Mass.): MIT Press, 1998, pp. 119–135.
  27. Steiner, Rudolf. «Swedenborg: An Example of Difficulties in Entering Spiritual Worlds», conferencia (lectura en audio publicada por Rudolf Steiner Press).
Titular de derechos
Dominio público (Swedenborg murió en 1772). Las traducciones del siglo XIX son de dominio público; las modernas (New Century Edition de la Swedenborg Foundation, Swedenborg Society, Siruela) pertenecen a sus editores y traductores.
Web oficial
swedenborg.com/

Pendiente de confirmar

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  • Cotejar las citas con el original latino (De caelo et inferno, Sapientia angelica, De amore conjugiali): hoy se dan en las traducciones inglesas de dominio público.
  • Arcana Coelestia: localizar un texto completo y limpio (latín de 1749–1756 o traducción inglesa del siglo XIX) con todos los volúmenes; en Internet Archive aparecen series incompletas.
  • Las cuatro doctrinas de 1763 comparten volumen en las ediciones antiguas (Four Leading Doctrines, 1892): buscar una URL propia para cada una antes de registrarlas en la sala de lectura.
  • Verificar las fechas de muerte de William F. Wunsch y de James R. Rendell e Isaiah Tansley para levantar la cautela sobre Divine Providence y los Principia.
  • Ediciones en español: solo se ha localizado con ISBN Del cielo y del infierno (Siruela, 2003; traductor por confirmar). Confirmar el contenido de El habitante de dos mundos (Trotta, 2000) y Arquitectura del cielo (Adriana Hidalgo, 2004), probablemente antologías, y la traducción española de 1912 de la Sociedad Americana Swedenborg.
  • Vídeos: no se han encontrado vídeos en español ni en sueco de canales solventes; los doce registrados están en inglés.
  • Precisar el año exacto del traslado de sus restos a Upsala (1908, según The Gist of Swedenborg, 1920; otras fuentes dan 1910–1913 para la inauguración del sarcófago).
  • Fijar la fecha y el destinatario de la carta de Arvid Ferelius sobre los últimos días de Swedenborg.
  • Programas de afiliación: ninguno verificado; lista vacía.

Investigado el 2026-10-25