Cristianismo · Mística cristiana · Catolicismo
Ignacio de Loyola
1491 – 1556Persona históricamente documentada
Noble guipuzcoano (1491–1556) herido en Pamplona en 1521 que, convertido durante la convalecencia, se hizo peregrino, estudiante en Alcalá, Salamanca y París, y fundador con sus compañeros de la Compañía de Jesús (1540), de la que fue primer general. Sus Ejercicios espirituales, nacidos de la experiencia de Manresa, son un método de oración y discernimiento que ha formado a religiosos y laicos durante cinco siglos. Dejó además las Constituciones de la orden, un Diario espiritual, su relato autobiográfico dictado y unas siete mil cartas.
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Retrato de Ignacio de Loyola · Public domain
En sus palabras
«El hombre es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor, y mediante esto salvar su ánima.»Ejercicios espirituales, [23] Principio y fundamento (trad. inglesa de Elder Mullan, 1914)
Su idea central
Principio y fundamento e indiferencia: El Principio y fundamento ([23]) abre la primera semana de los Ejercicios: el ser humano es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios, y las demás cosas son criadas para ayudarle en ese fin; de ahí se sigue que debe usarlas «tanto cuanto» le ayuden y apartarse de ellas «tanto cuanto» se lo impidan.
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Biografía
5 min de lectura
Un segundón de Loyola
Íñigo López de Loyola nació en 1491 en la casa-torre de Loyola, junto a Azpeitia, en Guipúzcoa, el menor de los trece hijos de Beltrán Yáñez de Oñaz y Loyola y Marina Sánchez de Licona. El año procede de la tradición jesuita fijada por sus primeros biógrafos; el día no consta, y él mismo, al dictar sus recuerdos, se contradice sobre su edad. Fue tonsurado de niño, pero la familia lo destinó a la corte: hacia 1506 entró como paje en la casa de Juan Velázquez de Cuéllar, contador mayor de Castilla, en Arévalo, donde aprendió la cortesía, el gusto por las armas y la lectura de libros de caballerías. Un proceso abierto en 1515 en Azpeitia por delitos cometidos de noche, en carnaval, junto a su hermano Pero López, recuerda que aquella juventud no fue edificante, y él la resumiría después sin indulgencia: «hombre dado a las vanidades del mundo».
Pamplona y la convalecencia
Caído Velázquez en desgracia y muerto en 1517, Íñigo pasó al servicio del duque de Nájera, virrey de Navarra. El 20 de mayo de 1521, durante el asedio francés de Pamplona, convenció al alcaide de resistir cuando todos querían rendirse; una bala de artillería le pasó entre las piernas y le quebró una de ellas. Los franceses lo devolvieron en litera a Loyola, donde los cirujanos volvieron a romper el hueso mal soldado y, a petición suya, serraron el que sobresalía bajo la rodilla, porque le afeaba la pierna y él «determinaba seguir el mundo». Durante la convalecencia pidió novelas de caballerías; en la casa solo había la Vita Christi de Ludolfo de Sajonia y un Flos sanctorum en romance. Leyendo, empezó a preguntarse qué sería si hiciese lo que hicieron san Francisco y santo Domingo, y advirtió que unos pensamientos le dejaban seco y otros alegre: así describe él mismo su primer discernimiento de espíritus.
Montserrat, Manresa y Jerusalén
En febrero de 1522 abandonó Loyola. En Montserrat hizo una confesión general de tres días, colgó la espada y el puñal ante la Virgen, dio sus ropas a un pobre y veló armas a la manera de Amadís la noche del 24 al 25 de marzo. Se detuvo luego cerca de un año en Manresa, mendigando, sirviendo en el hospital y orando muchas horas en una cueva junto al Cardoner. Allí atravesó escrúpulos que le llevaron a pensar en el suicidio y, después, una serie de iluminaciones; la más importante, junto al río, le dejó «como si fuese otro hombre». En esos meses tomó las notas que se convertirían en los Ejercicios espirituales. En 1523 peregrinó a Jerusalén por Roma y Venecia; los franciscanos custodios le obligaron a regresar, y él volvió a Barcelona en 1524 preguntándose qué hacer.
Estudiante bajo sospecha
Decidió estudiar «para ayudar a las ánimas». Aprendió latín en Barcelona entre niños, pasó a Alcalá en 1526 y a Salamanca en 1527. En ambas ciudades predicaba sin grados y reunía seguidores vestidos de sayal, lo que bastó para que la Inquisición y los dominicos lo investigaran como posible alumbrado: estuvo preso cuarenta y dos días en Alcalá y veintidós en Salamanca, donde respondió a quien le compadecía que no había en la ciudad tantos grillos ni cadenas que él no desease más por amor de Dios. Absuelto pero con la prohibición de enseñar sobre pecado mortal y venial hasta haber estudiado, se marchó «solo y a pie» a París a comienzos de 1528.
Los compañeros de París
En el colegio de Montaigu y después en Santa Bárbara compartió cuarto con el saboyano Pierre Favre y el navarro Francisco de Jaso, Javier. Les dio los Ejercicios uno a uno, y a ellos se sumaron Diego Laínez, Alfonso Salmerón, Nicolás de Bobadilla y Simão Rodrigues. El 15 de agosto de 1534, en una capilla de Montmartre, los siete hicieron voto de pobreza y de ir a Jerusalén, o, si en un año no podían embarcar, de ponerse a disposición del papa. Íñigo, maestro en Artes en 1535, volvió a Azpeitia para reponerse y escandalizó a su hermano pidiendo limosna y enseñando catecismo en el hospital de la Magdalena.
Roma y la Compañía
Reunidos en Venecia en 1537, sirvieron en hospitales y fueron ordenados sacerdotes el 24 de junio. La guerra con el turco cerró el paso a Tierra Santa. Camino de Roma, en la capilla de La Storta, en noviembre de 1537, Ignacio —el nombre que empezaba a usar— sintió que el Padre lo ponía con su Hijo; Laínez transmitió las palabras «Ego vobis Romae propitius ero». En la primavera de 1539 los compañeros deliberaron si debían unirse bajo obediencia, y el 27 de septiembre de 1540 Pablo III aprobó la Compañía de Jesús con la bula Regimini militantis Ecclesiae. En abril de 1541 Ignacio fue elegido general por unanimidad, salvo su propio voto, y profesó el 22 en San Pablo Extramuros.
Quince años en un cuarto
No volvió a salir apenas de Roma. Desde las pequeñas habitaciones junto a Santa María de la Estrada gobernó por carta una orden que, a su muerte, rondaba el millar de miembros y unos cuarenta colegios. Pablo III aprobó los Ejercicios en 1548; Ignacio redactó con su secretario Juan Alfonso de Polanco las Constituciones, fundó el Colegio Romano (1551) y el Germánico (1552), abrió la casa de Santa Marta para mujeres que dejaban la prostitución y dejó cerca de siete mil cartas. Su Diario espiritual de 1544–1545 revela, bajo la prosa del gobernante, una mística de lágrimas centrada en la Trinidad. Entre 1553 y 1555 dictó a Luís Gonçalves da Câmara el relato de su vida, en el que se nombra a sí mismo «el peregrino».
La muerte y el legado
Murió al amanecer del 31 de julio de 1556, casi sin que su comunidad advirtiera la gravedad: la víspera había pedido a Polanco que solicitara la bendición del papa Paulo IV, que no le era favorable, y Polanco lo dejó para la mañana siguiente. Fue beatificado en 1609 y canonizado el 12 de marzo de 1622 junto a Francisco Javier, Teresa de Jesús, Felipe Neri e Isidro Labrador. Su legado no es una doctrina, sino un método: aprender a distinguir las mociones interiores, elegir con libertad y «buscar y hallar a Dios en todas las cosas». Los Ejercicios han formado durante cinco siglos a religiosos y laicos de confesiones distintas, y la Compañía se convirtió en la mayor red educativa de la Iglesia. La figura histórica, menos legendaria que la del «soldado convertido», es la de un hombre bajo, cojo y paciente que aprendió a gobernar escuchando.
Fuentes: Ignacio de Loyola. Obras. Transcripción, introducciones y notas de Ignacio Iparraguirre, Cándido de Dalmases y Manuel Ruiz Jurado. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1991 (5.ª ed.). ISBN 9788479140342. · Ignacio de Loyola. Autobiografía (Acta Patris Ignatii), recogida por Luís Gonçalves da Câmara, 1553–1555. Texto castellano en Wikisource. · Ignatius of Loyola. The Spiritual Exercises of St. Ignatius of Loyola. Translated from the Autograph by Elder Mullan, S.J. New York: P. J. Kenedy & Sons, 1914. Texto en Christian Classics Ethereal Library. · García-Villoslada, Ricardo. San Ignacio de Loyola: nueva biografía. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos (BAC Maior), 1986. · Tellechea Idígoras, José Ignacio. Ignacio de Loyola, solo y a pie. Madrid: Cristiandad, 1986.
Cronología
La vida, año a año
Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.
14910 añosLoyola, Azpeitia
Nacimiento
Nace Íñigo, el menor de trece hermanos, en la casa-torre de los Oñaz y Loyola. El año lo fija la tradición jesuita; el día no consta.
ProbablePollen, John Hungerford. «St. Ignatius Loyola». The Catholic Encyclopedia, vol. 7. New York: Robert Appleton, 1910 (texto en Wikisource).
Después de su muerte
- 12 de marzo de 1622Canonización
1491 · 0 años
Nacimiento
Nace Íñigo, el menor de trece hermanos, en la casa-torre de los Oñaz y Loyola. El año lo fija la tradición jesuita; el día no consta.
Probable
c. 1506
Paje en Arévalo
Entra en la casa de Juan Velázquez de Cuéllar, contador mayor de Castilla, donde se educa como cortesano hasta 1517.
Probable
1515
Proceso en Azpeitia
Se le procesa junto con su hermano Pero López por delitos cometidos de noche en carnaval; las actas se conservan.
Documentado
20 de mayo de 1521 · 29 años
Herido en Pamplona
Una bala de artillería le destroza una pierna durante el asedio francés de la fortaleza. Convalecencia en Loyola y lectura de la Vita Christi y del Flos sanctorum.
Documentado
25 de marzo de 1522
Vela de armas en Montserrat
Tras una confesión general de tres días, deja espada y puñal ante la Virgen, da sus ropas a un pobre y vela armas la noche de la Anunciación.
Documentado
1522
Manresa y el Cardoner
Casi un año de oración, penitencia y escrúpulos; la «eximia ilustración» junto al río Cardoner y las primeras notas de los Ejercicios.
Documentado
4 de septiembre de 1523
Peregrino en Jerusalén
Llega a Jerusalén; los franciscanos custodios le ordenan regresar y vuelve a Barcelona en 1524.
Documentado
1527
Procesos y cárcel
Investigado como posible alumbrado, pasa 42 días preso en Alcalá y 22 en Salamanca; se le prohíbe definir qué es pecado mortal o venial.
Documentado
febrero de 1528
Llegada a París
Llega «solo y a pie»; estudia en Montaigu y en Santa Bárbara, donde convive con Pierre Favre y Francisco Javier.
Documentado
15 de agosto de 1534
Votos de Montmartre
Con Favre, Javier, Laínez, Salmerón, Bobadilla y Rodrigues hace voto de pobreza y de peregrinar a Jerusalén o ponerse a disposición del papa.
Documentado
24 de junio de 1537
Ordenación sacerdotal
Es ordenado sacerdote en Venecia con varios compañeros; retrasa su primera misa hasta la Navidad de 1538.
Documentado
noviembre de 1537
Visión de La Storta
Camino de Roma siente que el Padre lo pone con su Hijo; Laínez transmite las palabras «Ego vobis Romae propitius ero».
Documentado
27 de septiembre de 1540
Aprobación de la Compañía de Jesús
Pablo III aprueba la Fórmula del Instituto con la bula Regimini militantis Ecclesiae.
Documentado
22 de abril de 1541
Primer general
Elegido general por sus compañeros, profesa con ellos en San Pablo Extramuros.
Documentado
2 de febrero de 1544
Comienza el Diario espiritual
Anota hasta febrero de 1545 sus mociones, lágrimas y visiones mientras discierne la pobreza de las iglesias de la Compañía.
Documentado
31 de julio de 1548
Aprobación de los Ejercicios
Breve Pastoralis officii de Pablo III; la versión latina se imprime en Roma ese año.
Documentado
febrero de 1551
Colegio Romano
Funda el Colegio Romano, origen de la Pontificia Universidad Gregoriana; al año siguiente, el Colegio Germánico.
Documentado
4 de agosto de 1553
Dicta su relato
Comienza a contar su vida a Luís Gonçalves da Câmara; las sesiones siguen en 1555.
Documentado
31 de julio de 1556 · 64 años
Muerte
Muere al amanecer en la casa profesa; Polanco había ido a pedir la bendición de Paulo IV.
Documentado
12 de marzo de 1622
Canonización
Gregorio XV lo canoniza con Francisco Javier, Teresa de Jesús, Felipe Neri e Isidro Labrador; había sido beatificado en 1609.
Documentado
Obras
Obras esenciales
Las obras sin las que no se entiende su legado.

Obra escrita · 1548
Ejercicios espirituales
No es un libro para leer, sino un manual para quien da los ejercicios a otro. Se organiza en cuatro «semanas» de duración flexible: el pecado y la misericordia; la vida de Cristo y la elección de estado; la pasión; la resurrección y la «contemplación para alcanzar amor», que culmina en la oración «Tomad, Señor, y recibid». Lo enmarcan el Principio y fundamento, las anotaciones, los métodos de examen y oración, las reglas de discernimiento de espíritus, de distribución de limosnas, sobre los escrúpulos y «para el sentido verdadero que en la Iglesia militante debemos tener». Su novedad está en la pedagogía de la libertad interior: aprender a reconocer consolaciones y desolaciones para elegir sin afecciones desordenadas.
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Enseñanza oral recogida · 1555
Autobiografía (Relato del peregrino)
Acta Patris Ignatii (Relato del peregrino)
Cubre los años que van de Pamplona (1521) a la llegada a Roma (1538), con un breve apéndice sobre la redacción de los Ejercicios y las Constituciones. Es una autobiografía espiritual más que una crónica: Ignacio selecciona los episodios en que aprendió a leer «la diversidad de los espíritus» —la convalecencia en Loyola, los escrúpulos y la ilustración del Cardoner en Manresa, el viaje a Jerusalén, los procesos de Alcalá y Salamanca, los estudios en París— y los narra con sobriedad, ironía y sin hagiografía. Es la fuente primaria principal sobre su conversión.
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Obra escrita · c. 1556
Constituciones de la Compañía de Jesús
Diez partes que siguen el itinerario de un jesuita: admisión, despedida, formación de los novicios, estudios y colegios (la parte IV, base de la pedagogía jesuita), incorporación definitiva, vida de los profesos, misiones, unión de los dispersos, gobierno del general y conservación del cuerpo. Combinan normas jurídicas con criterios espirituales: obediencia «como si fuese un cuerpo muerto» que se deja llevar, movilidad apostólica, pobreza, y el principio de adaptar todo «a personas, tiempos y lugares». Ignacio las dejó deliberadamente abiertas a revisión.
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Manuscrito · 1544
Diario espiritual
Registro casi diario de las mociones, lágrimas, visiones y «loquela» que acompañaron a Ignacio mientras discernía si las iglesias de la Compañía debían tener rentas fijas. Escrito con abreviaturas, signos y tachaduras, muestra a la vez el método de la elección de los Ejercicios aplicado por su autor y una mística trinitaria y eucarística muy intensa, ligada a la celebración de la misa. Es el documento más íntimo que se conserva de él.
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Toda su obra (16)

Epistolario (cartas e instrucciones)
1556

Carta a Teresa Rejadell
1536

Carta de la perfección (a los estudiantes de Coimbra)
1547

Carta de la obediencia
1553
Ignacio de Loyola
Fórmula del Instituto
The Conscious LibraryFórmula del Instituto
1539
Ignacio de Loyola
Deliberación de los primeros padres
The Conscious LibraryDeliberación de los primeros padres
1539

Deliberación sobre la pobreza
1544
Ignacio de Loyola
Directorio autógrafo y directorios dictados
The Conscious LibraryDirectorio autógrafo y directorios dictados
1555

Instrucción para los que van a Trento
1546
Ignacio de Loyola
Reglas de la Compañía (reglas comunes y de la modestia)
The Conscious LibraryReglas de la Compañía (reglas comunes y de la modestia)
1555
Ignacio de Loyola
«Alma de Cristo» (atribución errónea)
The Conscious Library«Alma de Cristo» (atribución errónea)
1350

Centellas ignacianas (Scintillae Ignatianae)
1705
Frases
Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.
El hombre es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor, y mediante esto salvar su ánima.VerificadaEjercicios espirituales, [23] Principio y fundamento (trad. inglesa de Elder Mullan, 1914)
Citas apócrifas o de atribución discutida (3)
««Confía en Dios como si todo el éxito dependiera de ti y nada de Dios; pero pon en ello todo tu esfuerzo como si tú no hicieras nada y Dios lo hiciera todo.»»
Máxima de las Scintillae Ignatianae de Gabriel Hevenesi (Viena, 1705), sin correspondencia literal en los escritos de Ignacio. Circula en una versión invertida y simplificada («Reza como si todo dependiera de Dios y trabaja como si todo dependiera de ti»), que ya no conserva la paradoja del original latino. Puede resumir su espíritu, pero no es una cita suya.
««Dadme un niño hasta los siete años y os mostraré al hombre.»»
Se atribuye a los jesuitas en general, a veces a Ignacio o a Francisco Javier, sin fuente en sus escritos ni en las fuentes narrativas del siglo XVI. Es una atribución moderna, a menudo usada en clave polémica contra la educación jesuita.
««Id e incendiad el mundo» (Ite, inflammate omnia).»
Frase muy difundida en la tradición jesuita como despedida de Ignacio a sus enviados, sobre todo a Francisco Javier. No aparece en sus cartas ni en la Autobiografía; es una fórmula de la piedad posterior.
Últimas palabras
Relato posterior de testigos
«¡Ay, Dios!»¡Ay, Dios!
No hubo una despedida solemne: Ignacio murió al amanecer del 31 de julio de 1556 con muy pocos testigos, mientras Polanco iba al Vaticano a pedir la bendición de Paulo IV. Lo único que se conserva es la exclamación que el hermano enfermero Cannizaro creyó oírle durante la noche, transmitida en la carta de Polanco del 6 de agosto de 1556 (Fontes narrativi I). José Ignacio Tellechea la cita como «Ay, Dios, Jesús»; otras versiones se limitan a «¡Ay, Dios!». Se registra la forma breve, común a todas.
Fuente: Tellechea Idígoras, José Ignacio. «Semblanza de Ignacio de Loyola». Conferencia en Forum Deusto, 24 de enero de 2006. Bilbao: Universidad de Deusto. ISBN 978-84-9830-696-5.
Preguntar
Lo que su obra responde
Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.
¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?
Dios es Creador y Señor, que trata inmediatamente con la criatura
Un Dios personalLo dice expresamente
Ignacio de Loyola parte, en el Principio y fundamento de los Ejercicios espirituales, de un Dios creador al que el ser humano está ordenado: ha sido creado para alabarle, hacerle reverencia y servirle. Ese Dios no es lejano: la anotación 15 pide a quien da los ejercicios que deje obrar «inmediate» al Creador con la criatura. En la Contemplación para alcanzar amor, Dios habita en las criaturas, trabaja por el ser humano en ellas y desciende como los rayos del sol. El Diario espiritual de 1544 muestra además una devoción intensa a las tres Personas de la Trinidad, con lágrimas y visiones. Lo Absoluto es para Ignacio un Señor personal que comunica su voluntad y espera respuesta.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?
Soy criatura hecha para alabar y servir, y así salvar el alma
Un alma creada e inmortalLo dice expresamente
Ignacio de Loyola define al ser humano por su fin: el Principio y fundamento de los Ejercicios espirituales afirma que ha sido creado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios, y mediante esto salvar su alma. El yo no es un dato fijo, sino una libertad atravesada por mociones: los Ejercicios enseñan a distinguir en uno mismo pensamientos propios y pensamientos que vienen de fuera, del buen y del mal espíritu, y a ordenar las afecciones desordenadas. Conocerse es aprender a leer consolaciones y desolaciones. El yo verdadero es el que, indiferente ante las cosas creadas, elige lo que más conduce al fin para el que fue creado.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Por qué sufrimos?
La desolación tiene causas, y en ella no se hace mudanza
La separación de DiosLo dice expresamente
Ignacio de Loyola no construye una teodicea; ofrece un discernimiento. En los Ejercicios espirituales llama desolación a la oscuridad, la turbación, la inquietud y la falta de fe, esperanza y amor, en que el alma se siente como separada de su Creador. Le asigna tres causas: la propia tibieza y negligencia, la prueba de cuánto se vale sin consuelo, y la enseñanza de que la consolación es don de Dios y no mérito propio. En tiempo de desolación nunca hay que cambiar las decisiones tomadas. La primera semana medita además el pecado y sus consecuencias. El sufrimiento espiritual nace del alejamiento y puede volverse escuela.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué ocurre después de la muerte?
Decidir como si se estuviera en el artículo de la muerte
Vida eterna y resurrecciónLo dice expresamente
Ignacio de Loyola da por supuesta la fe cristiana en la vida eterna, el juicio y la posibilidad de la condenación, y la pone al servicio de la decisión. El Principio y fundamento orienta toda la vida a salvar el alma; la primera semana de los Ejercicios incluye la meditación del infierno con los cinco sentidos. Más original es su uso de la muerte como criterio de discernimiento: en el segundo modo de hacer elección, propone considerar qué forma y medida querría haber tenido uno en la elección presente si estuviera en el artículo de la muerte, y cómo se hallará el día del juicio. La muerte no se especula: se usa para vivir con verdad.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?
Ejercitarse para quitar las afecciones desordenadas y buscar la voluntad divina
Por la práctica disciplinadaLo dice expresamente
Ignacio de Loyola es, entre los maestros cristianos, el gran autor de un método. La primera anotación de los Ejercicios espirituales los define como todo modo de examinar la conciencia, meditar, contemplar y orar, y los compara con el ejercicio corporal: así como pasear y correr son ejercicios del cuerpo, estos lo son del alma, para quitar de sí todas las afecciones desordenadas y, una vez quitadas, buscar y hallar la voluntad divina. Cuatro semanas, con horarios, adiciones, exámenes y reglas de discernimiento, conducen a la elección. Pero el método no produce la salvación: pide en cada ejercicio la gracia que se desea y deja que el Creador obre inmediatamente con la criatura.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Hace falta un maestro?
Quien da los ejercicios deja obrar al Creador con la criatura
Útil, pero no imprescindibleLo dice expresamente
Ignacio de Loyola define con precisión el papel del acompañante. Los Ejercicios espirituales están pensados para que alguien los dé a otro, y sus anotaciones dan consejos detallados: adaptar los ejercicios a la persona, no darle más de lo que puede llevar, ayudarla a discernir las mociones. Pero la anotación 15 marca el límite: quien da los ejercicios no debe inclinar a quien los recibe hacia una u otra elección, sino estar en medio como un fiel de balanza y dejar que el Creador obre inmediatamente con la criatura. El maestro es útil y casi necesario para no engañarse, pero no ocupa el lugar de Dios.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Es real el mundo?
Las cosas son criadas para ayudar al hombre a su fin
Creación buena y realLo dice expresamente
Ignacio de Loyola mira el mundo desde su finalidad. El Principio y fundamento de los Ejercicios espirituales afirma que las otras cosas sobre la faz de la tierra son creadas para el hombre, para que le ayuden a conseguir el fin para el que fue creado; por eso hay que usarlas tanto cuanto ayuden y apartarse de ellas tanto cuanto estorben, haciéndose indiferente. Pero la Contemplación para alcanzar amor añade una mirada más honda: Dios habita en los elementos, en las plantas, en los animales y en el ser humano, trabaja por él en todas las cosas, y todos los bienes descienden de arriba como los rayos del sol. El mundo es creación buena y lugar donde se halla a Dios.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué es el amor?
El amor se pone más en las obras que en las palabras
Amor de Dios y al prójimoLo dice expresamente
La Contemplación para alcanzar amor, que cierra los Ejercicios espirituales, empieza con dos advertencias que definen el amor según Ignacio de Loyola. La primera: el amor se debe poner más en las obras que en las palabras. La segunda: el amor consiste en comunicación de las dos partes, en que el amante da y comunica al amado lo que tiene y puede, y el amado al amante. Contemplar cuánto ha dado Dios lleva a la ofrenda de sí: tomad, Señor, y recibid toda mi libertad. Ese amor se traduce en servicio, y las Constituciones lo extienden a la ayuda de las almas y al trato con el prójimo, que el presupuesto de los Ejercicios pide interpretar siempre en el mejor sentido.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Somos libres o está todo determinado?
No hablar de la gracia de modo que se quite la libertad
Libre albedrío realLo dice expresamente
Ignacio de Loyola construye los Ejercicios espirituales en torno a una elección libre: todo el método busca que la persona, libre de afecciones desordenadas, elija lo que más conduce al fin para el que fue creada. La ofrenda que los culmina comienza precisamente por la libertad: tomad, Señor, y recibid toda mi libertad. Y en las reglas para sentir con la Iglesia, escritas en plena polémica con la Reforma, advierte que no se debe hablar tanto de la predestinación ni insistir tanto en la gracia que se engendre la idea de que las obras y el libre albedrío no sirven. La libertad es un don real que se ejerce y, al final, se entrega.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Para qué meditar u orar?
Hablar con Dios como un amigo habla a otro
Trato de amistad con DiosLo dice expresamente
Los Ejercicios espirituales son un repertorio de modos de orar: examen de conciencia, meditación con las tres potencias, contemplación de escenas evangélicas componiendo el lugar, aplicación de sentidos, tres modos de orar con palabras. Pero todos desembocan en el coloquio, que Ignacio de Loyola define en la primera semana como hablar propiamente así como un amigo habla a otro, o un siervo a su señor. La segunda anotación da el criterio: no el mucho saber harta y satisface al alma, sino el sentir y gustar de las cosas internamente. Orar es tratar con alguien, y el fruto es conocer internamente al Señor para más amarle y seguirle.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Puede la razón conocer lo último?
No el mucho saber, sino gustar; y aun así, estudiar
Fe y razón se ayudanLo dice expresamente
Ignacio de Loyola sostiene dos cosas que se completan. Por una parte, la segunda anotación de los Ejercicios espirituales advierte que no el mucho saber harta y satisface al alma, sino el sentir y gustar de las cosas internamente; y la Autobiografía cuenta que junto al río Cardoner se le abrieron los ojos del entendimiento con una ilustración tan grande que le parecían nuevas todas las cosas. Por otra, a los treinta y tantos años se sentó entre niños para aprender latín y estudió en Alcalá, Salamanca y París, y las reglas para sentir con la Iglesia mandan alabar la teología positiva y la escolástica. Para él la razón formada sirve a la fe y a la ayuda de las almas.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Retirarse del mundo o transformarlo?
Buscar y hallar a Dios en todas las cosas
Contemplación en la acciónLo dice expresamente
Ignacio de Loyola empezó como ermitaño en Manresa, pero fundó una orden de vida activa: la Compañía de Jesús no tiene coro ni clausura, y sus miembros deben estar disponibles para ir a cualquier parte del mundo donde se espere mayor servicio de Dios. Las Constituciones piden a los jesuitas buscar a Dios en todas las cosas, apartando en lo posible el amor de las criaturas para ponerlo en el Creador. La Contemplación para alcanzar amor enseña a ver a Dios presente y trabajando en todo. Su secretario Jerónimo Nadal acuñó la fórmula que lo resume: contemplativo en la acción. La oración no se opone al trabajo apostólico: lo orienta y lo sostiene.
Comparar esta pregunta con otros maestros
Afinidades y tensiones
Afinidades y tensiones
Calculadas pregunta a pregunta a partir de sus posturas. El porqué de cada coincidencia o choque, al pulsar.
Piensa parecido a

Teresa de Ávila
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?

Francisco de Asís
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?

Catalina de Siena
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?

Fiódor Dostoievski
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Por qué sufrimos?
Piensa distinto de

Nāgārjuna
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Yājñavalkya
Chocan en: ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Qué ocurre después de la muerte? · ¿Es real el mundo?

Gauḍapāda
Chocan en: ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Es real el mundo?

Patañjali
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Qué ocurre después de la muerte?
Anécdotas y relatos
Anécdotas y relatos
Testimonio1521
La pierna serrada
Origen del relato: Autobiografía, n.º 2–5, dictada por Ignacio a Gonçalves da Câmara en 1553: es su propio testimonio, treinta años después.
Testimonio1522
El moro y la mula
Origen del relato: Autobiografía, n.º 15–16. Es el único testimonio del episodio.
Testimonio1522
La vela de armas en Montserrat
Origen del relato: Autobiografía, n.º 17–18. El nombre del confesor, Jean Chanon, procede de la tradición de Montserrat y de los biógrafos, no de la Autobiografía.
Testimonio1522
Junto al Cardoner
Origen del relato: Autobiografía, n.º 30; la expresión «eximia ilustración» procede de la tradición jesuita posterior (Nadal, Laínez).
Testimonio1527
Los grillos de Salamanca
Origen del relato: Autobiografía, n.º 64–70; la sentencia de Salamanca y los procesos de Alcalá se conservan en los Monumenta (Scripta de S. Ignatio).
Testimonio1540–1552
«Sus, heme aquí»: Javier parte hacia la India
Origen del relato: El diálogo procede de la Vida de Ribadeneira (libro II) y lo recoge Tellechea en su «Semblanza»; el voto escrito de Javier (15 de marzo de 1540) y sus cartas desde Asia se conservan en los Monumenta Xaveriana.
Testimonio1555
Un cuarto de hora de oración
Origen del relato: La confidencia figura en las fuentes narrativas de los primeros compañeros (Memorial de Gonçalves da Câmara y Ribadeneira, en Fontes narrativi); no se ha cotejado aquí el pasaje exacto. La reacción ante la elección de Carafa la narra Tellechea (s7).
Fuente: Monumenta Historica Societatis Iesu. Fontes narrativi de S. Ignatio de Loyola et de Societatis Iesu initiis, ed. Dionisio Fernández Zapico, Cándido de Dalmases et al., 4 vols. Roma: MHSI, 1943–1965 (incluye el Memorial de Gonçalves da Câmara y la carta de Polanco sobre la muerte de Ignacio, 6 de agosto de 1556).
Enseñanzas
Enseñanzas
Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.
Principio y fundamento e indiferenciaprincipio-y-fundamento
Texto programático de la primera semana; su lenguaje escolástico procede de los estudios de París.
Discernimiento de espíritusdiscernimiento-de-espiritus
Reelabora una tradición patrística y monástica (Casiano, Gerson) con un lenguaje práctico propio.
Consolación y desolaciónconsolacion-y-desolacion
Núcleo de las reglas de la primera semana; ilustrado en su propia vida por el Diario espiritual.
La elección y sus tres tiemposeleccion
Es la finalidad práctica de los Ejercicios según su primera anotación: «buscar y hallar la voluntad divina».
El examen de concienciaexamen
Práctica cotidiana que prolonga los Ejercicios en la vida ordinaria.
Contemplación imaginativa y composición de lugarcontemplacion-imaginativa
Método propio de la segunda, tercera y cuarta semanas.
Magis y «en todo amar y servir»magis
La expresión «contemplativus in actione» es de Nadal, no de Ignacio.
Fuente: O'Malley, John W. The First Jesuits. Cambridge (Mass.): Harvard University Press, 1993.
Vídeos
Vídeos
Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.
JESUITS ON...Ignatius of Loyola
Documental· EN· 21 min
Loyola Productions, Inc.Canal oficial
John O'Malley Sacred Lecture Fall 2018: The New Spirituality of St. Ignatius
Conferencia· EN· 39 min
Georgetown University Campus MinistryCanal oficial
On Magnanimity and the Magis: What St. Ignatius Loyola Really Said about Finding God's Will
Conferencia· EN· 47 min
Georgetown University Campus MinistryCanal oficial
Saint Ignatius of Loyola
Documental· EN· 9 min
SaintLouisUniversityCanal oficial
Ignatius of Loyola – Finding God In All Things
Documental· EN· 10 min
Jesuits in BritainCanal oficial
What are the Spiritual Exercises of St Ignatius?
Análisis· EN· 4 min
Jesuits in BritainCanal oficial
Ignacio - el buscador de Dios - premiado Documental de animación
Documental· ES· 62 min
Loyola Productions Munich – Visualizing MindsCanal oficial
La Cueva de San Ignacio de Loyola
Documental· ES· 11 min
Jesuïtes CatalunyaCanal oficial
El Camino Ignaciano
Documental· ES· 12 min
JesuitasESPCanal oficial
Manresa: cortometraje sobre Ignacio de Loyola
Documental· ES· 14 min
Jesuitas del PerúCanal oficial
Saint Ignace de Loyola
Documental· FR· 53 min
KTO TV
Saint Ignace dans l'Histoire de l'Eglise
Conferencia· FR· 53 min
KTO TV
Ignatius of Loyola – Gott in allen Dingen finden
Documental· DE· 10 min
JesuitenCanal oficial
Ignatius von Loyola kurz erklärt. Heiligenportraits.
Análisis· DE· 3 min
katholisch.de
Divini Devoti - 5 ep I GESUITI Chiesa Ss Nome di Gesù e Chiesa Sant'Ignazio
Documental· IT· 40 min
Dialogues, raccontare l'Arte
Galería
Galería
Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.
Manuscritos
Manuscritos
Testimonios manuscritos y textos antiguos, con su custodio y sus condiciones de consulta.
ES · Latin · c. 1541–1548
Ejercicios espirituales («Autógrafo»)
- Testimonio conservado
- Manuscrito único conocido como Autógrafo
- Custodio
- Archivum Romanum Societatis Iesu (Roma)
ES · Latin · 2 de febrero de 1544 – 27 de febrero de 1545
Diario espiritual
- Testimonio conservado
- Dos cuadernillos autógrafos
- Custodio
- Archivum Romanum Societatis Iesu (Roma)
ES · Latin · 1553–1555
Acta Patris Ignatii (Autobiografía)
- Testimonio conservado
- Copias manuscritas del siglo XVI
- Custodio
- Archivum Romanum Societatis Iesu (Roma)
Relaciones
Relaciones
Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.
Recibió influencia de
Durante la convalecencia de 1521 leyó su vida en el Flos sanctorum y se propuso imitarle («¿qué sería si yo hiciese esto que hizo san Francisco…?», Autobiografía n.º 7).
Relación documentada
Recibió influencia de
Conoció la Imitación de Cristo (que entonces circulaba como obra de Gerson, el «Gersoncito») en Manresa y, según el Memorial de Gonçalves da Câmara, la leía a diario y la recomendaba.
Relación documentada
Influyó en
Teilhard ingresó en la Compañía de Jesús en 1899 y fue formado en los Ejercicios; su búsqueda de Dios «en todas las cosas» de la materia y la evolución se ha leído como prolongación de la espiritualidad ignaciana.
Relación documentada
Influyó en
Jung dedicó su seminario de la ETH de Zúrich de 1939–1940 a un comentario psicológico de los Ejercicios espirituales.
Relación documentada
Contemporáneo de
Contemporánea española; tuvo como confesores a varios jesuitas y canonizada el mismo día de 1622. No consta que se conocieran.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
Ambos describen la purificación de los apegos como condición de la unión con Dios; la «indiferencia» ignaciana y la «nada» sanjuanista se han comparado a menudo, con acentos distintos (elección apostólica frente a vía contemplativa).
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
Merton practicó y comentó la tradición ignaciana de la meditación en sus primeros años, aunque su camino fue el monástico cisterciense.
Similitud identificada por análisis
Fuentes
Fuentes
Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.
- Wikidata, «Ignatius of Loyola» (Q44281).
- Ignacio de Loyola. Obras. Transcripción, introducciones y notas de Ignacio Iparraguirre, Cándido de Dalmases y Manuel Ruiz Jurado. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1991 (5.ª ed.). ISBN 9788479140342.
- Ignacio de Loyola. Autobiografía (Acta Patris Ignatii), recogida por Luís Gonçalves da Câmara, 1553–1555. Texto castellano en Wikisource.
- Ignatius of Loyola. The Spiritual Exercises of St. Ignatius of Loyola. Translated from the Autograph by Elder Mullan, S.J. New York: P. J. Kenedy & Sons, 1914. Texto en Christian Classics Ethereal Library.
- García-Villoslada, Ricardo. San Ignacio de Loyola: nueva biografía. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos (BAC Maior), 1986.
- Tellechea Idígoras, José Ignacio. Ignacio de Loyola, solo y a pie. Madrid: Cristiandad, 1986.
- Tellechea Idígoras, José Ignacio. «Semblanza de Ignacio de Loyola». Conferencia en Forum Deusto, 24 de enero de 2006. Bilbao: Universidad de Deusto. ISBN 978-84-9830-696-5.
- O'Malley, John W. The First Jesuits. Cambridge (Mass.): Harvard University Press, 1993.
- Monumenta Historica Societatis Iesu. Fontes narrativi de S. Ignatio de Loyola et de Societatis Iesu initiis, ed. Dionisio Fernández Zapico, Cándido de Dalmases et al., 4 vols. Roma: MHSI, 1943–1965 (incluye el Memorial de Gonçalves da Câmara y la carta de Polanco sobre la muerte de Ignacio, 6 de agosto de 1556).
- Ribadeneira, Pedro de. Vida del P. Ignacio de Loyola, fundador de la religión de la Compañía de Jesús. Madrid, 1583 (versión latina, Nápoles, 1572). Reimpresión de 1880 en Internet Archive.
- Pollen, John Hungerford. «St. Ignatius Loyola». The Catholic Encyclopedia, vol. 7. New York: Robert Appleton, 1910 (texto en Wikisource).
- Ignatius of Loyola. The Autobiography of St. Ignatius. Ed. J. F. X. O'Conor, S.J. New York: Benziger Brothers, 1900 (Project Gutenberg n.º 24534).
- Ignatius of Loyola. Personal Writings: Reminiscences, Spiritual Diary, Select Letters, including the text of The Spiritual Exercises. Trad. Joseph A. Munitiz y Philip Endean. London: Penguin Books, 1996. ISBN 9780140433852.
- Hevenesi, Gabriel. Scintillae Ignatianae, sive S. P. Ignatii de Loyola sententiae et effata sacra. Viena, 1705.
- Rahner, Hugo. Saint Ignatius Loyola: Letters to Women. Freiburg / New York: Herder, 1960.
- Open Library, registros de edición consultados por ISBN (obras de Ignacio de Loyola).
- The Online Books Page, «Online Books by Saint Ignatius of Loyola», ed. John Mark Ockerbloom (University of Pennsylvania).
- Dalmases, Cándido de. El Padre Maestro Ignacio: breve biografía ignaciana. Madrid: BAC, 1979.
- Wikidata, «Pierre Teilhard de Chardin» (Q189564): miembro de la Compañía de Jesús (P611 = Q36380).
- Jung, Carl Gustav. Jung on Ignatius of Loyola's Spiritual Exercises: Lectures Delivered at ETH Zurich, vol. 7, 1939–1940. Ed. Martin Liebscher. Princeton: Princeton University Press, 2023. ISBN 9780691244167.
- Frisbee, S. H. «Anima Christi». The Catholic Encyclopedia, vol. 1. New York: Robert Appleton, 1907 (texto en Wikisource).
- Titular de derechos
- Los textos de Ignacio son de dominio público; las traducciones y ediciones críticas modernas pertenecen a sus editoriales (BAC, Sal Terrae–Mensajero, Loyola Press, Institute of Jesuit Sources, Penguin, etc.).
- Web oficial
- www.jesuits.global/
Pendiente de confirmar
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- Localizar una transcripción de dominio público y con OCR limpio del texto castellano de los Ejercicios espirituales (Wikisource en español no lo tiene; el facsímil de 1908 es solo imagen).
- Cotejar en Fontes narrativi (MHSI) la carta de Polanco del 6 de agosto de 1556 para fijar la forma exacta de la exclamación final («¡Ay, Dios!» / «Ay, Dios, Jesús»).
- Verificar el número exacto del Memorial de Gonçalves da Câmara donde figura la confidencia del «cuarto de hora de oración».
- Signaturas (shelfmark) del Autógrafo de los Ejercicios, del Diario espiritual y de los códices de la Autobiografía en el Archivum Romanum Societatis Iesu; buscar digitalización oficial.
- Completar ISBN de ediciones en italiano, ruso y árabe de los Ejercicios y de la Autobiografía (no localizados en Open Library), y de una edición castellana actual de las Constituciones con sus Normas complementarias.
- Fechas de muerte de Juan José de la Torre y Antonio Cabré, editores de las Cartas (1874), para cerrar la nota de derechos.
- Programas de afiliación: ninguno verificado para las editoriales listadas.
Investigado el 2026-10-25