Cristianismo · Mística cristiana · Catolicismo
Pierre Teilhard de Chardin
1881 – 1955Persona históricamente documentada
Jesuita, geólogo y paleontólogo francés (1881–1955) que participó en el estudio del hombre de Pekín y pasó veinte años investigando en China. Quiso unir la teoría de la evolución con la fe cristiana: en El fenómeno humano describe un universo que asciende hacia más complejidad y conciencia, forma una «noosfera» y converge en un Punto Omega que identifica con Cristo. Roma le prohibió publicar sus obras filosóficas, que aparecieron tras su muerte y tuvieron una enorme influencia, junto con El medio divino y La misa sobre el mundo.
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Pierre Teilhard de Chardin en 1955 · CC BY-SA 3.0
En sus palabras
«Ver. Podría decirse que toda la Vida está ahí, si no finalmente, al menos esencialmente.»Le Phénomène humain, prólogo «Voir»

Para empezar, una obra
El fenómeno humanoSu idea central
La evolución no es solo un hecho biológico, sino el movimiento entero del universo: la materia se ordena en estructuras cada vez más complejas y, a la par, cada vez más conscientes. Teilhard lo formula como ley de complejidad-conciencia y la toma como hilo conductor de toda la historia cósmica.
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Biografía
4 min de lectura
Un niño y su «Dios de hierro»
Marie-Joseph Pierre Teilhard de Chardin nació el 1 de mayo de 1881 en el castillo de Sarcenat, en Orcines, cerca de Clermont-Ferrand, cuarto de los once hijos de Emmanuel Teilhard de Chardin, archivero y naturalista aficionado, y de Berthe-Adèle de Dompierre d'Hornoy, sobrina bisnieta de Voltaire. Del padre heredó la pasión por las piedras y los insectos; de la madre, una piedad ardiente centrada en el Sagrado Corazón. En El corazón de la materia, escrito al final de su vida, recordó que hacia los seis o siete años adoraba en secreto a su «Dios de hierro» —una clavija de arado, la cabeza de un perno, unas esquirlas de obús— porque nada le parecía más duro ni más duradero: la «consistencia», escribe, fue para él el atributo fundamental del Ser, y buscaba ya lo inalterable en el corazón de la materia.
Jesuita en el exilio
Estudió en el colegio jesuita de Mongré, en Villefranche-sur-Saône, y en marzo de 1899 ingresó en el noviciado de la Compañía de Jesús en Aix-en-Provence. Las leyes anticongregacionistas de 1901 obligaron a los jesuitas franceses a exiliarse, y Teilhard completó su formación filosófica en la isla de Jersey, donde la geología se convirtió en vocación. Entre 1905 y 1908 enseñó física y química en el colegio de la Sagrada Familia de El Cairo, y entre 1908 y 1912 estudió teología en Ore Place, Hastings, donde leyó La evolución creadora de Henri Bergson. Fue ordenado sacerdote el 24 de agosto de 1911.
La guerra, encuentro con lo absoluto
De 1912 a 1914 se formó en paleontología en el Museo Nacional de Historia Natural de París con Marcellin Boule. En 1913 participó unos días en las excavaciones de Piltdown, que años después se revelarían un fraude. Movilizado en diciembre de 1914, sirvió como camillero en un regimiento de tiradores marroquíes en Ypres, Verdún y el Chemin des Dames y fue condecorado con la Medalla Militar y la Legión de Honor. En las trincheras escribió sus primeros ensayos —La vida cósmica (1916), El medio místico, La potencia espiritual de la materia (1919)— y una correspondencia con su prima Marguerite Teillard-Chambon que muestra nacer su pensamiento. Pronunció los votos solemnes el 26 de mayo de 1918.
Del Instituto Católico a China
Doctor en ciencias por la Sorbona en 1922 con una tesis sobre los mamíferos del Eoceno inferior francés, enseñó geología en el Instituto Católico de París. En 1923 viajó a Tianjin para unirse al jesuita Émile Licent; en el desierto de Ordos, sin pan ni vino para celebrar, escribió La misa sobre el mundo. Una nota privada sobre el pecado original, que circuló sin su permiso, provocó la intervención de Roma: en 1925 se le retiró la enseñanza y en 1926 regresó a China, que sería su base durante veinte años. Allí redactó El medio divino (1926–1927), cuya publicación se le negó.
El geólogo de Asia
Como consejero del Laboratorio de Investigación Cenozoica de Pekín participó en las excavaciones de Zhoukoudian, donde en 1929 Pei Wenzhong halló el cráneo del Sinántropo, el «hombre de Pekín»; Teilhard estableció la geología del yacimiento y, con Henri Breuil, la presencia de útiles y fuego. Tomó parte en la Croisière jaune de Citroën (1931–1932), recorrió el Yangtsé, la India, Birmania y Java, y trazó un mapa geológico general de China. Sus centenares de artículos científicos, reunidos en once volúmenes, lo situaron entre los grandes geólogos del continente. En Pekín trabó una amistad intensa y casta con la escultora Lucile Swan, documentada en una larga correspondencia.
El fenómeno humano
Entre 1938 y 1940, en Pekín, escribió su obra mayor, El fenómeno humano: una lectura de la evolución como ascenso de complejidad y de conciencia que, tras la biosfera, genera la «noosfera» y converge hacia un polo de unidad personal, el Punto Omega, que él identifica con el Cristo cósmico. Retenido en China durante la Segunda Guerra Mundial, fundó con Pierre Leroy el Instituto de Geobiología. De vuelta en París en 1946, gozó de un prestigio creciente, pero Roma le prohibió publicar obras filosóficas, renovó en 1948 la negativa a imprimir El fenómeno humano y le impidió aceptar una cátedra en el Collège de France. En 1950 fue elegido para la Academia de Ciencias.
Nueva York y la muerte en Pascua
En 1951 se instaló en Nueva York, vinculado a la Fundación Wenner-Gren, desde donde viajó dos veces a Sudáfrica para estudiar los australopitecos. Siguió escribiendo: El corazón de la materia (1950) y Lo crístico (1955) son su testamento espiritual. Según varios testigos, había expresado el deseo de morir un domingo de Resurrección. Murió de un infarto el domingo de Pascua, 10 de abril de 1955, en Nueva York, y fue enterrado en el cementerio del noviciado jesuita de Saint Andrew-on-Hudson, junto al río Hudson.
Una obra que salió a la luz después
Antes de morir había confiado sus manuscritos a su secretaria, Jeanne Mortier, para burlar la prohibición de publicar, que no alcanzaba a los inéditos de un difunto. El fenómeno humano apareció en Seuil en 1955 y las Obras completaron trece volúmenes. Su difusión fue inmensa en los años sesenta; el Santo Oficio respondió en 1962 con un monitum que advertía de ambigüedades y errores en sus escritos, nunca retirado formalmente. Científicos como Peter Medawar criticaron con dureza su lenguaje, mientras teólogos como Henri de Lubac lo defendieron. Benedicto XVI evocó en 2009 su «gran visión» y Francisco lo citó en Laudato si' (2015). Su figura sigue entre la mística y la ciencia: un jesuita obediente que no dejó de pensar.
Fuentes: Cuénot, Claude. Pierre Teilhard de Chardin: les grandes étapes de son évolution. Paris: Plon, 1958. · Speaight, Robert. Teilhard de Chardin: A Biography. London: Collins, 1967. · King, Ursula. Spirit of Fire: The Life and Vision of Teilhard de Chardin. Maryknoll (N.Y.): Orbis Books, 1996 (ed. revisada, 2015). · Teilhard de Chardin, Pierre. Le Phénomène humain. Paris: Éditions du Seuil, 1955 (Œuvres, t. I). Texto en Wikisource. · Teilhard de Chardin, Pierre. Le Milieu divin. Paris: Éditions du Seuil, 1957 (Œuvres, t. IV). Texto en Wikisource.
Cronología
La vida, año a año
Cada punto es un acontecimiento documentado. Pulsa para leerlo, con su fuente y su grado de certeza.
1 de mayo de 18810 añosSarcenat, Orcines
Nacimiento
Cuarto de once hijos de Emmanuel Teilhard de Chardin y Berthe-Adèle de Dompierre d'Hornoy.
DocumentadoWikipedia en inglés, «Pierre Teilhard de Chardin» (consultada para fechas y trayectoria, contrastada con las demás fuentes).
Después de su muerte
- 30 de junio de 1962Monitum del Santo Oficio
- 24 de mayo de 2015Laudato si'
1 de mayo de 1881 · 0 años
Nacimiento
Cuarto de once hijos de Emmanuel Teilhard de Chardin y Berthe-Adèle de Dompierre d'Hornoy.
Documentado
marzo de 1899 · 17 años
Novicio jesuita
Ingresa en el noviciado de la Compañía de Jesús.
Documentado
c. 1902
Exilio en Jersey
Expulsados los jesuitas de Francia, estudia filosofía en Jersey y se apasiona por la geología de la isla.
Documentado
1905
Profesor en El Cairo
Enseña física y química en el colegio de la Sagrada Familia (1905–1908).
Documentado
24 de agosto de 1911 · 30 años
Ordenación sacerdotal
Ordenado sacerdote al final de sus estudios de teología en Ore Place.
Documentado
1913
Excavaciones de Piltdown
Pasa unos días en las excavaciones de Piltdown con Charles Dawson; el «hombre de Piltdown» resultó un fraude en 1953.
Documentado
diciembre de 1914
Camillero en la Gran Guerra
Movilizado como camillero en un regimiento de tiradores marroquíes; Medalla Militar y Legión de Honor.
Documentado
1916
La vida cósmica
Escribe su primer ensayo, núcleo de toda su obra posterior.
Documentado
26 de mayo de 1918
Votos solemnes
Durante un permiso militar pronuncia sus votos definitivos como jesuita.
Documentado
1922
Doctorado en ciencias
Defiende en la Sorbona su tesis sobre los mamíferos del Eoceno inferior francés.
Documentado
1923
La misa sobre el mundo
En su primera expedición china, sin pan ni vino para celebrar, escribe la ofrenda de «la Tierra entera».
Documentado
abril de 1926
Exilio en China
Apartado de la enseñanza en París por una nota sobre el pecado original, regresa a China; escribe El medio divino (1926–1927).
Documentado
diciembre de 1929
El hombre de Pekín
Pei Wenzhong halla el cráneo del Sinántropo; Teilhard es el geólogo del yacimiento.
Documentado
1931
Croisière jaune
Participa como científico en la expedición Citroën por Asia central (1931–1932).
Documentado
1938
El fenómeno humano
Escribe su obra mayor (1938–1940); Roma le niega el permiso para publicarla.
Documentado
1946
Regreso a Francia
Tras la guerra vuelve a París, donde su pensamiento circula en copias mecanografiadas.
Documentado
1950
Academia de Ciencias
Elegido para la Academia de Ciencias; escribe El corazón de la materia.
Documentado
1951
Nueva York
Se establece en Nueva York, vinculado a la Fundación Wenner-Gren; viaja a Sudáfrica en 1951 y 1953.
Documentado
10 de abril de 1955 · 73 años
Muerte en domingo de Pascua
Muere de un infarto; es enterrado en el cementerio del noviciado de Saint Andrew-on-Hudson.
Documentado
noviembre de 1955
Publicación de El fenómeno humano
Éditions du Seuil publica el primer tomo de sus Obras, gracias a que había legado sus manuscritos a Jeanne Mortier.
Documentado
30 de junio de 1962
Monitum del Santo Oficio
Advertencia a obispos y superiores sobre las ambigüedades y errores doctrinales de sus obras.
Documentado
24 de mayo de 2015
Laudato si'
El papa Francisco cita su contribución en la encíclica sobre la ecología integral (n.º 83, nota 53).
Documentado
Obras
Obras esenciales
Las obras sin las que no se entiende su legado.

Obra póstuma · 1955
El fenómeno humano
Le Phénomène humain
Su obra mayor, presentada como un ensayo «solo fenomenológico». Recorre la Previda (la materia y su «dentro»), la Vida (la biosfera y la ley de complejidad-conciencia), el Pensamiento (el umbral de la reflexión y la noosfera) y la Sobrevida, en la que la humanidad, comprimida sobre la superficie cerrada del planeta, converge hacia un centro personal, el Punto Omega. Un epílogo sobre el «fenómeno cristiano» identifica ese centro con Cristo. Su prosa visionaria fascinó a millones de lectores y exasperó a científicos como Peter Medawar.
6 ediciones

Obra póstuma · 1957
El medio divino
Le Milieu divin. Essai de vie intérieure
Tratado de espiritualidad para cristianos que viven en el mundo. La primera parte muestra la «divinización de las actividades»: todo trabajo humano, llevado a su perfección, colabora en la consumación del mundo en Cristo, porque Dios espera «al final de mi pluma, de mi pico, de mi pincel». La segunda trata de la «divinización de las pasividades» —lo que se sufre, la disminución, la muerte—, y la tercera describe el «medio divino», la presencia de Cristo que lo envuelve todo. Es su libro más leído como guía espiritual.
5 ediciones

Obra póstuma · 1923
La misa sobre el mundo
La Messe sur le Monde
Oración en forma de misa cósmica: sin pan, vino ni altar, el sacerdote ofrece «sobre el altar de la Tierra entera» el trabajo y el dolor del mundo, y pide que la consagración alcance a todo el universo. Sus partes —la ofrenda, el fuego sobre el mundo, el fuego en el mundo, la comunión, la oración— condensan su mística de la materia y su intuición del Cristo cósmico.
3 ediciones

Obra póstuma · 1976
El corazón de la materia
Le Cœur de la Matière
Autobiografía espiritual en tres partes —lo cósmico, lo humano, lo crístico— que narra cómo el niño fascinado por el «Dios de hierro» llegó a descubrir la convergencia del universo y el «corazón» personal que lo atrae. Junto a Lo crístico, escrito un mes antes de morir, es la síntesis última de su visión y la mejor puerta biográfica a su pensamiento.
2 ediciones
Toda su obra (31)
Pierre Teilhard de Chardin
Lo crístico
The Conscious LibraryLo crístico
1955

Himno del universo
1961

La aparición del hombre
1956

La visión del pasado
1957
Pierre Teilhard de Chardin
El grupo zoológico humano
The Conscious LibraryEl grupo zoológico humano
1956

El porvenir del hombre
1959

La energía humana
1962

La activación de la energía
1963

Ciencia y Cristo
1965

Cómo creo
1969

Las direcciones del porvenir
1973

Escritos del tiempo de la guerra
1965
Pierre Teilhard de Chardin
La vida cósmica
The Conscious LibraryLa vida cósmica
1916
Pierre Teilhard de Chardin
La potencia espiritual de la materia
The Conscious LibraryLa potencia espiritual de la materia
1919
Pierre Teilhard de Chardin
Mi universo
The Conscious LibraryMi universo
1924

El espíritu de la Tierra
1931
Pierre Teilhard de Chardin
El fenómeno espiritual
The Conscious LibraryEl fenómeno espiritual
1937

Nota sobre algunas representaciones históricas posibles del pecado original
1922
Pierre Teilhard de Chardin
Los mamíferos del Eoceno inferior francés y sus yacimientos
The Conscious LibraryLos mamíferos del Eoceno inferior francés y sus yacimientos
1922

El hombre primitivo en China
1941
Pierre Teilhard de Chardin
La obra científica
The Conscious LibraryLa obra científica
1971

Génesis de un pensamiento
1961

Cartas de viaje
1956
Pierre Teilhard de Chardin
Cartas de Egipto y de Hastings
The Conscious LibraryCartas de Egipto y de Hastings
1963
Frases
Frases localizadas en una obra concreta. Cada una lleva su procedencia y su nivel de confianza.
Ver. Podría decirse que toda la Vida está ahí, si no finalmente, al menos esencialmente.Voir. On pourrait dire que toute la Vie est là, — sinon finalement, du moins essentiellement.
VerificadaLe Phénomène humain, prólogo «Voir»
Ideas esenciales (resumen editorial)
Por respeto a los derechos de autor, estas ideas se resumen con palabras propias y no se presentan como citas literales.
- La evolución no es solo un hecho biológico, sino el movimiento entero del universo: la materia se ordena en estructuras cada vez más complejas y, a la par, cada vez más conscientes. Teilhard lo formula como ley de complejidad-conciencia y la toma como hilo conductor de toda la historia cósmica.
- Todo ser tiene un «fuera», lo que la ciencia mide, y un «dentro», un grado de interioridad o de psiquismo, ínfimo en los átomos y máximo en el ser humano; sin admitir ese dentro, dice, no se entiende la aparición del pensamiento.
- Con el ser humano la evolución cruza un umbral: la reflexión, saber que se sabe. Desde entonces la evolución continúa sobre todo en el plano cultural y colectivo, y la Tierra se cubre de una capa pensante, la noosfera, que se densifica a medida que la humanidad se comunica y se unifica.
- La convergencia de la humanidad no lleva a un colectivo despersonalizado sino a una unión que diferencia: cuanto más se une la persona, más se personaliza. Ese proceso apunta a un centro supremo, personal y ya existente, que Teilhard llama Punto Omega.
- Para el creyente, el Punto Omega es Cristo resucitado: el Cristo cósmico de las cartas paulinas, en quien todo se sostiene, que atrae la evolución desde delante. La historia del cosmos es así una cristogénesis.
- El trabajo humano, la investigación y la técnica no alejan de Dios: llevados a su perfección, son colaboración en la consumación del mundo. Igualmente, lo que se padece —enfermedad, disminución, muerte— puede ser asumido como comunión. Son las dos caras, activa y pasiva, de su espiritualidad.
- El amor es la energía que une a los seres por lo que tienen de más íntimo; Teilhard habla de «amorización» del universo y predice que algún día la humanidad aprenderá a dominar esa energía como antes dominó el fuego.
Citas apócrifas o de atribución discutida (1)
««No somos seres humanos que viven una experiencia espiritual; somos seres espirituales que viven una experiencia humana.»»
Es la frase más difundida con su nombre y no aparece en ninguno de sus escritos publicados. Se popularizó en la literatura de autoayuda estadounidense de los años noventa, sin fuente; algunos la atribuyen también a G. I. Gurdjieff o a Wayne Dyer. No se corresponde con su vocabulario ni con su pensamiento, que no opone espíritu y experiencia humana.
Últimas palabras
No existen registros verificables de sus últimas palabras.
No se conserva un registro fiable de sus últimas palabras. Murió de un infarto en la tarde del domingo de Pascua, 10 de abril de 1955, en casa de unos amigos en Nueva York, tras haber asistido a misa por la mañana. Varias fuentes transmiten, en versiones distintas y sin cita documental precisa, que poco antes había expresado el deseo de morir el día de la Resurrección. Lo último que se conserva escrito de su mano es la página del Diario del Jueves Santo, 7 de abril de 1955, que resume su credo en dos artículos: el cosmos está centrado y «el Cristo es su centro» (publicada en Le Cœur de la Matière).
Fuente: Teilhard de Chardin, Pierre. Le Cœur de la Matière (incluye Le Christique y la última página del Diario, 1955). Paris: Éditions du Seuil, 1976 (Œuvres, t. XIII). Texto en Wikisource.
Preguntar
Lo que su obra responde
Doce grandes preguntas de la humanidad y lo que sus textos permiten responder, con referencias. Nunca ponemos palabras en su boca.
¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios?
Dios es el Omega personal hacia el que converge la evolución
Un Dios personalLo dice expresamente
Teilhard de Chardin piensa a Dios desde la evolución. En El fenómeno humano, la ley de complejidad-conciencia lleva al universo a converger en un punto Omega, que no puede ser una abstracción: debe ser ya actual, trascendente y personal, porque solo un centro personal puede unir personas sin disolverlas. Su fe identifica ese Omega con el Cristo cósmico, en quien todo se recapitula: en Cómo creo resume su itinerario como fe en el mundo, en el Espíritu, en la inmortalidad y en la personalidad. El medio divino describe a ese Dios presente en toda la materia y en toda acción. Lo Absoluto es para él hiperpersonal: más persona, no menos, que lo humano.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero?
Ser más es unirse más: la unión diferencia a la persona
Un yo que se cultiva en relaciónLo dice expresamente
Teilhard de Chardin piensa el yo dentro de la evolución. En El fenómeno humano, la conciencia reflexiva aparece cuando el universo, al complejizarse, se centra sobre sí mismo: el ser humano es la evolución que se ha vuelto consciente de sí. Pero ese centro personal no se perfecciona aislándose, sino uniéndose: «ser más es unirse más» resume la obra, y su ley es que la unión verdadera no confunde, diferencia. La persona se realiza en un proceso de centración, descentración en el otro y sobrecentración en Dios. El yo no es una sustancia cerrada, sino un centro en crecimiento cuya plenitud está en la convergencia de todos en Omega.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Por qué sufrimos?
El mal es el precio estadístico de un mundo que evoluciona
El karma y el aprendizaje del almaLo dice expresamente
Teilhard de Chardin sitúa el mal dentro de la evolución. En el apéndice de El fenómeno humano sobre el lugar y la parte del mal, explica que un universo que avanza por tanteo hacia la unidad produce inevitablemente desorden, fracaso, descomposición, soledad y angustia: el mal es el subproducto estadístico de una creación en marcha. El medio divino añade la otra mitad: las «pasividades de disminución» —enfermedad, vejez, muerte— pueden ser asumidas en comunión con Dios, que no las quiere por sí mismas pero las transforma. El sufrimiento es el coste del crecimiento y puede convertirse en energía de unión.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué ocurre después de la muerte?
La muerte es la última disminución, en la que Dios nos toma
Vida eterna y resurrecciónLo dice expresamente
Teilhard de Chardin cree en la inmortalidad personal y la piensa a escala cósmica. En El fenómeno humano argumenta que un universo que ha producido la conciencia no puede acabar en la nada: la evolución exige la irreversibilidad de lo personal, que se conserva y se consuma en Omega. En El medio divino, la muerte es la última y más radical de las pasividades de disminución, la que nos despoja de todo; y su oración pide que, en ese momento, sea Dios quien, desde dentro, nos desprenda de nosotros mismos para asumirnos en él. La muerte individual se inscribe en una consumación colectiva: la humanidad entera madurando hacia su encuentro con Cristo.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?
Dios divinaliza nuestras acciones y nuestras pasividades
Por gracia y amorSe deduce de su doctrina
Teilhard de Chardin no plantea la salvación como huida del mundo, sino como divinización de todo lo humano. El medio divino distingue dos vertientes: las actividades, en las que el ser humano coopera con la creación y, con intención recta, construye algo que Cristo recoge; y las pasividades, de crecimiento y de disminución, en las que Dios actúa sobre nosotros. Ambas, vividas en comunión, nos unen a Dios. La salvación es personal y a la vez colectiva: la humanidad entera, convergiendo en Omega, prepara la plenitud de Cristo. El esfuerzo humano cuenta, pero lo que diviniza es la presencia de Dios en todo, recibida por la fe.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Hace falta un maestro?
Abandonar la corriente del catolicismo sería un error biológico
La comunidad y la tradiciónLo dice expresamente
Teilhard de Chardin sufrió durante décadas la censura de sus superiores jesuitas y de Roma: se le retiró la docencia en París, se le prohibió publicar sus obras filosóficas y religiosas, que solo vieron la luz tras su muerte. Aun así, se negó a abandonar la orden y la Iglesia. En el texto «Sobre mi actitud ante la Iglesia oficial», recogido en El corazón de la materia, lo justificó con una fórmula característica: sería para él un error biológico separarse de la corriente religiosa del catolicismo, porque es en ese tronco vivo donde la conciencia cristiana sigue creciendo. No reivindica un maestro personal, sino la pertenencia a un organismo en evolución, con sus tensiones, del que espera que acabe asumiendo su visión.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Es real el mundo?
Para quien sabe ver, nada es profano aquí abajo
Manifestación de lo divinoLo dice expresamente
Teilhard de Chardin ama la materia como lugar de lo divino. En El medio divino afirma que, en virtud de la creación y más aún de la encarnación, nada es profano aquí abajo para quien sabe ver; Dios se encuentra en la punta de la pluma, del pico, del pincel o de la aguja. El mundo no es un decorado estático ni una ilusión: es una cosmogénesis, un proceso de complejidad creciente que, en El fenómeno humano, avanza hacia la conciencia y la unidad. En La misa sobre el mundo, celebrada sin altar en el desierto de Ordos, ofrece a Dios el trabajo y el dolor de la Tierra entera. El mundo es lo divino haciéndose visible, en marcha hacia Cristo.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Qué es el amor?
El amor es la energía que une a los seres hacia Omega
Anhelo y uniónLo dice expresamente
Teilhard de Chardin da al amor un alcance cósmico. En El fenómeno humano sostiene que el amor, en su realidad biológica, es la afinidad de un ser por otro, presente en forma rudimentaria en toda la materia y plenamente consciente en el ser humano; es la única fuerza capaz de unir a los seres de modo que se completen sin destruirse, porque los toma por lo más profundo de sí mismos. La humanidad solo podrá converger si aprende a amar más allá del círculo próximo, y eso solo es posible si existe un centro amante y amable hacia el que todo tiende: Omega, que él identifica con Cristo. El amor es la energía que conduce la evolución hacia su consumación.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Somos libres o está todo determinado?
La libertad crece con la conciencia: la evolución pasa a nuestras manos
Libre albedrío realLo dice expresamente
Teilhard de Chardin ve la libertad como un fruto de la evolución. En El fenómeno humano, a medida que la materia se complejiza crece la interioridad, y con el pensamiento reflexivo aparece un ser capaz de prever, elegir y orientarse: la evolución, que avanzaba a tientas, se vuelve consciente de sí y queda en parte en manos humanas. Por eso insiste en la responsabilidad colectiva de construir la Tierra y en el «gusto de vivir», sin el cual la humanidad podría negarse a seguir adelante. La convergencia hacia Omega no es un destino mecánico: requiere que las libertades humanas consientan en unirse. La providencia actúa a través de esa libertad, no en su lugar.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Para qué meditar u orar?
Ofrecer sobre el altar de la Tierra el trabajo y el dolor del mundo
Ritual y cultivo de síLo dice expresamente
La oración más célebre de Teilhard de Chardin nació de la imposibilidad de celebrar: en 1923, en el desierto de Ordos, sin pan, sin vino y sin altar, compuso La misa sobre el mundo, en la que ofrece a Dios, sobre el altar de la Tierra entera, el trabajo y el dolor del mundo. La liturgia se expande a escala cósmica: la consagración alcanza a la materia, que se convierte en cuerpo de Cristo. El medio divino propone una oración unida a la acción: la pureza de intención convierte cada trabajo en comunión, y la fidelidad diaria es la forma de entrar en contacto con Dios. Meditar es aprender a ver lo divino en todo.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Puede la razón conocer lo último?
Ciencia y fe convergen al ver el fenómeno entero
Fe y razón se ayudanLo dice expresamente
Teilhard de Chardin fue paleontólogo y jesuita, y quiso unir ambas vocaciones. El fenómeno humano se presenta como obra científica, no teológica ni metafísica: un intento de ver el fenómeno humano entero, incluida la conciencia, dentro de la evolución. Esa mirada conduce, por extrapolación de los hechos, a la hipótesis de un punto Omega; la fe cristiana reconoce en ese Omega a Cristo. En Ciencia y Cristo y en Cómo creo sostiene que la investigación científica, llevada hasta el final, no aleja de Dios sino que plantea las preguntas a las que la revelación responde. La razón prepara y la fe consuma, sin que una absorba a la otra.
Comparar esta pregunta con otros maestros¿Retirarse del mundo o transformarlo?
Construir la Tierra es colaborar en la obra de Dios
Comprometerse con el mundoLo dice expresamente
Teilhard de Chardin rechaza la espiritualidad que ve en el mundo un obstáculo. En El medio divino sostiene que el esfuerzo humano —la investigación, el trabajo, la técnica, el arte— no es indiferente para la salvación: por la intención recta, cada obra contribuye a la consumación del mundo en Cristo, y nada de lo que se construye se pierde. En El espíritu de la Tierra y en los ensayos reunidos en El porvenir del hombre llama a la humanidad a tomar conciencia de su unidad y a construir la Tierra, uniendo fuerzas por encima de naciones y razas. El cristiano no debe huir del mundo, sino ser el primero en trabajar por su progreso, sabiendo que se ordena a algo mayor.
Comparar esta pregunta con otros maestros
Afinidades y tensiones
Afinidades y tensiones
Calculadas pregunta a pregunta a partir de sus posturas. El porqué de cada coincidencia o choque, al pulsar.
Piensa parecido a

Hildegarda de Bingen
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Qué ocurre después de la muerte? · ¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?

Vladímir Soloviov
Coinciden en: ¿Qué ocurre después de la muerte? · ¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación? · ¿Hace falta un maestro?

Pável Florenski
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Quién soy yo? ¿Existe un yo verdadero? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Agustín de Hipona
Coinciden en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Qué ocurre después de la muerte? · ¿Cómo se alcanza la liberación o la salvación?
Piensa distinto de

Kapila
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Patañjali
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Pema Chödrön
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Qué ocurre después de la muerte?

Nāgārjuna
Chocan en: ¿Qué es lo Absoluto? ¿Existe Dios? · ¿Qué ocurre después de la muerte?
Anécdotas y relatos
Anécdotas y relatos
Testimonioc. 1887–1888
El «Dios de hierro»
Origen del relato: Su propio relato en Le Cœur de la Matière (1950), parte I, «Le Cosmique».
Documentado1914–1919
El camillero de Verdún
Origen del relato: Cartas del frente publicadas en Genèse d'une pensée (1961); condecoraciones y destinos según las biografías y la Wikipedia (s11).
Testimonio1923
La misa en el desierto de Ordos
Origen del relato: El propio texto sitúa la escena «en las estepas de Asia»; la datación en Ordos, 1923, procede de la edición de Hymne de l'Univers y de las cartas de viaje.
Disputado1913 / 1980
La sombra de Piltdown
Origen del relato: La acusación se formuló en Gould (Natural History, 1980); su rechazo mayoritario lo resume la Wikipedia (s11).
Fuente: Gould, Stephen Jay. «The Piltdown Conspiracy». Natural History 89, n.º 8 (1980): 8–28.
Documentado1929–1931
El cráneo de Zhoukoudian
Origen del relato: Hechos de la historia de la paleoantropología recogidos en la Wikipedia y en sus propios artículos de L'Apparition de l'Homme («La découverte du Sinanthrope»).
Testimonio1920s–1955
Un error biológico
Origen del relato: Texto recogido en Le Cœur de la Matière (1976), pp. 133–137.
Testimonio1955
Morir en Pascua
Origen del relato: Circula en las biografías (Cuénot, King) en versiones distintas; no se ha cotejado el testimonio original.
Fuente: King, Ursula. Spirit of Fire: The Life and Vision of Teilhard de Chardin. Maryknoll (N.Y.): Orbis Books, 1996 (ed. revisada, 2015).
Enseñanzas
Enseñanzas
Las nociones que articulan su pensamiento, explicadas en su contexto.
Ley de complejidad-concienciacomplejidad-conciencia
Hilo conductor de El fenómeno humano (1938–1940).
Noosferanoosfera
Término acuñado hacia 1922–1925; central en El fenómeno humano y en El porvenir del hombre.
Punto Omegapunto-omega
Introducido en El fenómeno humano (libro IV, «La Survie»).
El Cristo cósmico y la cristogénesiscristo-cosmico
Presente desde 1916; formulado en la última página del Diario (1955): «Cristo es el centro del Cosmos».
El medio divino: actividades y pasividadesmedio-divino
Escrito en 1926–1927; el texto más difundido como guía espiritual.
Hominización y umbral de la reflexiónhominizacion
Tema de La Vision du Passé, de El grupo zoológico humano y del libro III de El fenómeno humano.
Vídeos
Vídeos
Grabaciones, entrevistas y documentales. Los vídeos se reproducen desde YouTube; no se alojan aquí.
Portrait en 1981 de Teilhard de Chardin, théologien et paléontologue
Documental· FR· 28 min
Radio-Canada ArchivesCanal oficial
Teilhard de Chardin
Documental· FR· 52 min
KTO TV
L'Unité créatrice du monde - Pierre Teilhard de Chardin
Ver en YouTube
Este vídeo no permite la inserción; se abre en YouTube.
L'Unité créatrice du monde - Pierre Teilhard de Chardin
Documental· FR· 52 min
KTO TV
Le Centre Teilhard-de-Chardin : un lieu de dialogue entre sciences et spiritualité
Documental· FR· 9 min
KTO TV
Teilhard et la Chine, un documentaire de Benoît Vermander
Documental· FR· 44 min
Benoît Vermander Videos
Ilia Delio / Why Science and Religion Need Each Other: Teilhard de Chardin's Deep Catholicity
Conferencia· EN· 61 min
College of the Holy CrossCanal oficial
Ilia Delio: Teilhard's Evolution and the Body of Christ
Conferencia· EN· 48 min
Centre for Catholic Studies, Durham UniversityCanal oficial
Ilia Delio: "Teilhard de Chardin and World Religions"
Conferencia· EN· 100 min
Yale Forum on Religion and EcologyCanal oficial
Annual Teilhard de Chardin, S.J. Lecture feat. Sr. Ilia Delio
Conferencia· EN· 90 min
Hank Center for the Catholic Intellectual HeritageCanal oficial
Teilhard de Chardin, entre el cielo y el suelo: Testimonios para la Iglesia del futuro
Conferencia· ES· 68 min
Centro Loyola - Loiola ZentroaCanal oficial
Teilhard de Chardin | Ciclo Los viernes de la evolución
Conferencia· ES· 146 min
El Colegio Nacional (México)Canal oficial
Ringvorlesung: Pierre Teilhard de Chardin
Conferencia· DE· 69 min
CTS Berlin
Galería
Galería
Imágenes con licencia verificada. Cada una conserva su autoría y su atribución.
Manuscritos
Manuscritos
Testimonios manuscritos y textos antiguos, con su custodio y sus condiciones de consulta.
FR · Latin · 1932–1955
Teilhard de Chardin Manuscripts (cartas a Lucile Swan y otras colecciones)
- Testimonio conservado
- 205 cartas a Lucile Swan, 77 cartas a un sacerdote biólogo francés (1938–1952) y documentos de su etapa china
- Custodio
- Booth Family Center for Special Collections, Georgetown University Library (Washington)
- Digitalización
- guides.library.georgetown.edu/teilhard-de-chardi…
Relaciones
Relaciones
Influencias, discipulados y afinidades. Se distingue la relación documentada de la similitud identificada por análisis.
Recibió influencia de
Jesuita desde 1899, formado en los Ejercicios espirituales; su búsqueda de Dios «en todas las cosas» de la materia prolonga la espiritualidad ignaciana.
Relación documentada
Recibió influencia de
El Cristo resucitado, leído a través de san Pablo, es el centro de su visión: Omega y centro del cosmos.
Relación documentada
Ideas afines a
Ambos, contemporáneos y sin contacto conocido, interpretaron la evolución como ascenso de la conciencia hacia una plenitud divina (la supermente de Aurobindo, el Punto Omega de Teilhard); la comparación es habitual en los estudios de religión comparada.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
La visión de Soloviov de un proceso cósmico que culmina en la divinohumanidad se ha comparado con la cristogénesis teilhardiana.
Similitud identificada por análisis
Contemporáneo de
Contemporánea francesa en diálogo con el catolicismo desde una posición opuesta: Weil centrada en la desgracia y la necesidad, Teilhard en la convergencia y el progreso. No consta que se conocieran.
Similitud identificada por análisis
Ideas afines a
La fraternidad cósmica franciscana y el «Himno a la materia» de Teilhard comparten una mística de la creación; el papa Francisco, que tomó su nombre del santo, cita a Teilhard en Laudato si'.
Similitud identificada por análisis
Vinculado desde otras fichas
Fuentes
Fuentes
Bibliografía y catálogos consultados para esta ficha.
- Wikidata, «Pierre Teilhard de Chardin» (Q189564); orden religiosa: Compañía de Jesús (P611 = Q36380).
- Cuénot, Claude. Pierre Teilhard de Chardin: les grandes étapes de son évolution. Paris: Plon, 1958.
- Speaight, Robert. Teilhard de Chardin: A Biography. London: Collins, 1967.
- King, Ursula. Spirit of Fire: The Life and Vision of Teilhard de Chardin. Maryknoll (N.Y.): Orbis Books, 1996 (ed. revisada, 2015).
- Teilhard de Chardin, Pierre. Le Phénomène humain. Paris: Éditions du Seuil, 1955 (Œuvres, t. I). Texto en Wikisource.
- Teilhard de Chardin, Pierre. Le Milieu divin. Paris: Éditions du Seuil, 1957 (Œuvres, t. IV). Texto en Wikisource.
- Teilhard de Chardin, Pierre. Hymne de l'Univers (incluye La Messe sur le Monde, 1923). Paris: Éditions du Seuil, 1961. Texto en Wikisource.
- Teilhard de Chardin, Pierre. Le Cœur de la Matière (incluye Le Christique y la última página del Diario, 1955). Paris: Éditions du Seuil, 1976 (Œuvres, t. XIII). Texto en Wikisource.
- Teilhard de Chardin, Pierre. Écrits du temps de la guerre (1916–1919). Paris: Grasset, 1965; Seuil, 1976 (Œuvres, t. XII). Texto en Wikisource.
- Teilhard de Chardin, Pierre. Genèse d'une pensée: lettres 1914–1919. Ed. Alice Teillard-Chambon y Max Henri Begouën. Paris: Grasset, 1961. Texto en Wikisource.
- Wikipedia en inglés, «Pierre Teilhard de Chardin» (consultada para fechas y trayectoria, contrastada con las demás fuentes).
- Wikisource en francés, «Auteur:Pierre Teilhard de Chardin» (relación de las Œuvres de Seuil, 1955–1976, y de la correspondencia).
- Suprema Sagrada Congregación del Santo Oficio. Monitum sobre los escritos del P. Pierre Teilhard de Chardin, 30 de junio de 1962. Acta Apostolicae Sedis 54 (1962), p. 526.
- Francisco. Carta encíclica Laudato si' sobre el cuidado de la casa común, 24 de mayo de 2015, n.º 83 y nota 53.
- Teilhard de Chardin, Pierre, y Lucile Swan. The Letters of Teilhard de Chardin and Lucile Swan. Ed. Thomas M. King y Mary Wood Gilbert. Washington: Georgetown University Press, 1993. ISBN 9780878405220.
- Open Library, registros de edición consultados por ISBN (obras de Pierre Teilhard de Chardin).
- Teilhard de Chardin, Pierre. Comment je crois. Paris: Éditions du Seuil, 1969 (Œuvres, t. X). Texto en Wikisource.
- Teilhard de Chardin, Pierre. Science et Christ. Paris: Éditions du Seuil, 1965 (Œuvres, t. IX). Texto en Wikisource.
- Medawar, Peter B. Reseña de The Phenomenon of Man. Mind 70, n.º 277 (1961): 99–106.
- Gould, Stephen Jay. «The Piltdown Conspiracy». Natural History 89, n.º 8 (1980): 8–28.
- Titular de derechos
- Éditions du Seuil (Œuvres) y los derechohabientes de la Fondation Teilhard de Chardin; dominio público en la UE desde 2026, no en España (2036) ni en EE. UU. Traducciones con derechos propios (Trotta, Sussex Academic Press, HarperCollins, etc.).
Pendiente de confirmar
Lo que esta ficha aún no ha podido cerrar. Preferimos decirlo a rellenarlo.
- Últimas palabras: localizar el testimonio de primera mano (Pierre Leroy, Cuénot o la familia) sobre la tarde del 10 de abril de 1955 y sobre el deseo de morir en Pascua, con su formulación exacta.
- Derechos: todas las entradas de reading_texts llevan caution (España hasta 2036; EE. UU. 95 años desde la publicación póstuma). La tesis de 1921–1922 será plenamente de dominio público en 2036.
- Comprobar si la Wikisource francesa ofrece páginas «Texte entier» para Le Phénomène humain y Le Milieu divin; ahora se registran las páginas índice con subpáginas.
- Verificar la autoría y licencia de las fotografías TeilhardP 1947 y 1955 en Commons (autor desconocido con licencia CC BY-SA).
- Localizar ISBN de ediciones actuales en español de El fenómeno humano y El porvenir del hombre (Taurus), y de ediciones en italiano (Queriniana, Il Saggiatore) y alemán de El medio divino.
- Sitio oficial: no se ha verificado la web de la Fondation Teilhard de Chardin ni de la Association des Amis de Pierre Teilhard de Chardin; se deja official_site en null.
- Localizar el fondo principal de manuscritos de los ensayos (depositados por Jeanne Mortier y la Fondation Teilhard de Chardin) y sus signaturas; solo se ha verificado la guía de Georgetown.
- Programas de afiliación: ninguno verificado.
Investigado el 2026-10-25