Biblioteca Hildegarda de Bingen

Obra escrita · Obras esenciales
Scivias (Conoce los caminos)
Scivias (Sci vias Domini)

Su primera y más leída obra visionaria: veintiséis visiones en tres libros (seis, siete y trece) que recorren la creación y la caída, la redención por Cristo y la Iglesia como esposa, y la historia de la salvación hasta el fin de los tiempos, cerrada con las canciones y el drama de las Virtudes. Cada visión se presenta primero como imagen —la montaña de hierro, el huevo cósmico, la Sinagoga, el edificio de la salvación— y después la explica una voz celestial, con una exégesis densa de la Escritura. El manuscrito iluminado hecho en Rupertsberg bajo su supervisión se perdió en 1945; sus treinta y cinco miniaturas se conocen por fotografías y por la copia de Eibingen.
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De qué trata
Scivias —contracción de Scito vias Domini, «Conoce los caminos del Señor»— es la primera gran obra de Hildegarda de Bingen y el libro con el que una monja benedictina renana, hasta entonces desconocida, se convirtió en la voz profética más escuchada de la Europa del siglo XII. Consta de veintiséis visiones distribuidas en tres libros. Cada una sigue el mismo esquema: primero Hildegarda describe lo que ha visto —figuras luminosas, montañas, torres, ruedas, mujeres coronadas, animales simbólicos— y después una «voz del cielo» explica, punto por punto, su significado.
El libro es, en conjunto, una suma de la historia de la salvación contada en imágenes. El primer libro trata de la creación, de la caída de Lucifer y de Adán, del cosmos y de la relación entre el alma y el cuerpo. El segundo se centra en la redención: Cristo, la Trinidad, la Iglesia como madre que engendra a los fieles en el bautismo, los sacramentos y el combate contra el demonio. El tercero presenta la construcción del edificio de la salvación, con sus muros, torres y columnas habitados por las virtudes, y culmina con los últimos tiempos, la llegada del Anticristo, el juicio final y una sinfonía de alabanza en la que aparecen los primeros textos de sus cantos y el esbozo de su drama musical Ordo Virtutum.
La tesis que recorre la obra es que el mundo entero, del cosmos al cuerpo humano y de la historia sagrada a la Iglesia de su tiempo, forma un orden querido por Dios que el ser humano está llamado a conocer y a habitar. Conocer los caminos es reconocer ese orden y volver a él. En ese marco, Hildegarda dirige duras advertencias al clero de su época, al que acusa de tibieza y corrupción: el libro es también un llamamiento a la reforma.
Su importancia es múltiple. Teológicamente, ofrece una síntesis original, independiente de la escolástica naciente, en la que las imágenes no ilustran la doctrina, sino que la piensan. Literariamente, inaugura un género —el libro de visiones explicadas— que tendrá larga descendencia. Históricamente, es la obra que dio a Hildegarda autoridad pública: la aprobación parcial del papa Eugenio III le permitió predicar, escribir a emperadores y papas y fundar su propio monasterio. Y artísticamente, el manuscrito iluminado de Rupertsberg, realizado bajo su supervisión, contiene algunas de las imágenes más asombrosas de la Edad Media.
Nota de autoría
Dictada por Hildegarda a su secretario Volmar entre 1141 y 1151, con la ayuda de Ricardis de Stade; ella misma describe el proceso en la Protestificatio. Edición crítica: Führkötter y Carlevaris, CCCM 43–43A (1978).
Contexto de composición
Hildegarda vivía desde niña en el monasterio doble de Disibodenberg, en la diócesis de Maguncia, y desde 1136 era magistra de su comunidad femenina. Según el prólogo del libro, en 1141, a los cuarenta y dos años y siete meses, una luz ígnea le inundó el cerebro y el corazón y una voz le ordenó escribir lo que veía. Hasta entonces había callado sus visiones, presentes desde la infancia, por miedo y por humildad; dice que se negó a escribir hasta que cayó enferma. Lo hizo con ayuda del monje Volmar, su secretario, y de la monja Richardis von Stade, y tardó diez años, hasta 1151. En 1147 escribió a Bernardo de Claraval para pedirle consejo, y en el sínodo de Tréveris (1147–1148) el papa Eugenio III, cisterciense como Bernardo, hizo leer en público parte del texto y la animó a continuar. El libro nació, pues, para la comunidad y para la Iglesia, como mensaje profético, y en paralelo a la fundación del monasterio de Rupertsberg, junto a Bingen, al que Hildegarda trasladó a sus monjas hacia 1150.
Estructura
- 01
Protestificatio (prólogo)
Hildegarda declara la verdad de sus visiones, fecha la llamada en 1141, cuenta su resistencia a escribir y la enfermedad que la venció, y describe la naturaleza de su visión: la recibe despierta, con los ojos abiertos, sin éxtasis ni pérdida de los sentidos.
- 02
Libro I: el Creador y la creación (6 visiones)
El Altísimo sentado sobre un monte de hierro; la caída de Lucifer y de Adán; el universo en forma de huevo cósmico rodeado de fuego; el alma y su «tabernáculo» corporal; la Sinagoga; los coros de los ángeles. Es el libro de la cosmología y la antropología.
- 03
Libro II: el Redentor y la redención (7 visiones)
Cristo como redentor; la Trinidad en una figura de zafiro rodeada de luz y fuego; la Iglesia como mujer inmensa que acoge a sus hijos en el bautismo; la confirmación; los estados de vida en la Iglesia; la eucaristía; y el combate contra el demonio, representado como un gusano monstruoso encadenado.
- 04
Libro III: la historia de la salvación (13 visiones)
El edificio de la salvación, con muros, torres y columnas habitados por las virtudes; los últimos tiempos, el Anticristo y el juicio; los cielos nuevos y la tierra nueva; y una visión final, sinfónica, que recoge cantos de alabanza y un esbozo del *Ordo Virtutum*.
Temas principales
Ver y oír: la naturaleza de la visión
Hildegarda insiste en que no ve en sueños ni en éxtasis, sino despierta, en una «sombra de la luz viva» que acompaña su percepción ordinaria. La visión siempre va unida a una palabra que la interpreta. Esta doble estructura de imagen y explicación es la firma del libro y la base de su autoridad: ella no inventa, transmite lo que ve y oye.
El cosmos como orden
La tercera visión del primer libro presenta el universo como un huevo con capas de fuego, éter, aire y agua, y la tierra en el centro. No es una cosmología científica, sino teológica: cada elemento tiene un sentido moral y espiritual. El ser humano vive en un mundo ordenado y es responsable de él; el pecado es desorden.
La Iglesia como madre
Ecclesia aparece como una mujer gigantesca, a la vez esposa de Cristo y madre que concibe y alumbra a los fieles. Hildegarda piensa la Iglesia en términos femeninos y corporales, con una fuerza simbólica sin paralelo en la teología de su tiempo, y la presenta herida por los pecados de sus ministros.
Las virtudes como personas
En el tercer libro, las virtudes —Humildad, Caridad, Temor de Dios, Obediencia, Fe, Esperanza y muchas otras— aparecen como figuras con vestidos, gestos y palabras propias, que trabajan en la construcción del edificio de Dios. Esta alegoría viva prepara el *Ordo Virtutum*, en el que las virtudes cantan y luchan por un alma.
Profecía y reforma
Hildegarda se presenta como «pobre forma femenina» a la que Dios habla porque los varones doctos han callado. Su profecía no adivina el futuro, sino que denuncia el presente: la simonía, la tibieza del clero, la herejía. Los últimos tiempos del libro tercero son una llamada a la conversión de la Iglesia.
Pasajes clave
«Y he aquí que, en el año cuadragésimo tercero del curso de mi vida, mientras me aplicaba a una visión celestial con gran temor y temblorosa atención, vi un resplandor inmenso en el que se oyó una voz del cielo que me decía: «Oh, frágil ser humano, ceniza de ceniza y podredumbre de podredumbre: di y escribe lo que ves y oyes».»
Et ecce quadragesimo tertio temporalis cursus mei anno, cum caelesti uisioni magno timore et tremula intentione inhaererem, uidi maximum splendorem, in quo facta est uox de caelo ad me dicens: O homo fragilis, et cinis cineris, et putredo putredinis, dic et scribe quae uides et audis.
La escena de vocación. La humillación del destinatario («ceniza de ceniza») y la orden de escribir legitiman a la vez la humildad y la autoridad de la autora. Traducción propia del latín.
«Sucedió en el año mil ciento cuarenta y uno de la encarnación de Jesucristo, Hijo de Dios, cuando yo tenía cuarenta y dos años y siete meses: una luz ígnea de enorme fulgor, viniendo del cielo abierto, me inundó todo el cerebro.»
Factum est in millesimo centesimo quadragesimo primo Filii Dei Iesu Christi incarnationis anno, cum quadraginta duorum annorum septemque mensium essem, maximae coruscationis igneum lumen aperto caelo ueniens totum cerebrum meum transfudit
La fecha exacta de la llamada, con precisión casi notarial. La frase continúa describiendo una llama que calienta sin quemar, y a continuación Hildegarda afirma que de pronto entendió el sentido de los Salmos y los Evangelios. Traducción propia.
«Pero yo, aunque veía y oía estas cosas, por la duda, por el qué dirán y por la diversidad de las palabras humanas, me negué durante mucho tiempo a escribir, no por obstinación, sino por humildad, hasta que, abatida por el azote de Dios, caí en el lecho de la enfermedad.»
Sed ego, quamuis haec uiderem et audirem, tamen propter dubietatem et malam opinionem et propter diuersitatem uerborum hominum, tamdiu non in pertinacia, sed in humilitatis officio scribere recusaui, quousque in lectum aegritudinis flagello Dei depressa caderem.
La resistencia y la enfermedad como prueba: Hildegarda vincula su salud a la obediencia a la voz, un motivo que repetirá a lo largo de su vida. Traducción propia.
Recepción e influencia
La aprobación de Eugenio III en Tréveris convirtió el Scivias en carta de presentación de Hildegarda ante toda la cristiandad: de ahí en adelante recibió cartas de papas, emperadores, obispos y abades que le pedían consejo, y emprendió viajes de predicación por Renania y Suabia. El libro se copió en vida de la autora; el gran códice iluminado de Rupertsberg, con treinta y cinco miniaturas realizadas probablemente hacia 1165–1180, se conservó en Wiesbaden hasta 1945, cuando desapareció en Dresde, adonde había sido evacuado durante la guerra. Por fortuna, entre 1927 y 1933 las monjas de la abadía de Eibingen habían hecho una copia a mano, en pergamino, que hoy es la principal fuente de las imágenes.
En la Baja Edad Media, Hildegarda fue leída sobre todo como profetisa del fin de los tiempos, gracias a la antología Speculum futurorum temporum de Gebeno de Eberbach (1220). La primera edición impresa del Scivias apareció en París en 1513, junto a otros textos visionarios, por iniciativa de Jacques Lefèvre d’Étaples. El siglo XX la redescubrió con la edición crítica de Adelgundis Führkötter y Angela Carlevaris (1978), los estudios de Peter Dronke y Barbara Newman, y una fascinación más amplia: el neurólogo Oliver Sacks propuso en Migraña (1970) que sus visiones luminosas podían relacionarse con el aura migrañosa, hipótesis discutida pero influyente. Benedicto XVI la canonizó por equivalencia y la proclamó doctora de la Iglesia en 2012.
Cómo leerlo
Es un libro largo y simbólico que no se lee de un tirón. Conviene tener delante las miniaturas del códice de Rupertsberg (en la copia de Eibingen, ampliamente reproducida), porque la imagen guía la lectura de cada visión. Una buena estrategia es leer primero la *Protestificatio* y luego tres o cuatro visiones representativas —I.3 (el cosmos), II.2 (la Trinidad), II.3 (la Iglesia), III.13 (la sinfonía)— antes de abordar el conjunto. En español existe la traducción de Antonio Castro Zafra y Mónica Castro (Trotta, 1999). En inglés, la de Columba Hart y Jane Bishop (Paulist Press, 1990), con introducción de Barbara Newman, es la de referencia.
Ediciones y traducciones
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Español

Scivias: Conoce los caminos
Trotta, 1999
Traducción: Antonio Castro Zafra y Mónica Castro
ISBN 9788481643305
Latín
Hildegarda de Bingen
Hildegardis Scivias (CCCM 43–43A)
The Conscious LibraryHildegardis Scivias (CCCM 43–43A)
Brepols, 1978
Edición crítica de Adelgundis Führkötter y Angela Carlevaris. ISBN no localizado en Open Library.
English

Scivias (Classics of Western Spirituality)
Paulist Press, 1990
Traducción: Columba Hart y Jane Bishop
ISBN 9780809131303
Tapa dura: 9780809104314.
Français
Hildegarda de Bingen
Scivias
The Conscious LibraryScivias
Éditions du Cerf, 1996
Traducción: Pierre Monat
ISBN 9782204048644
Deutsch
Hildegarda de Bingen
Scivias – Wisse die Wege
The Conscious LibraryScivias – Wisse die Wege
Herder, 1998
Traducción: Walburga Storch
ISBN 9783451041150
Hildegarda de Bingen
Wisse die Wege. Scivias
The Conscious LibraryWisse die Wege. Scivias
Otto Müller Verlag, 1998
Traducción: Maura Böckeler
ISBN 9783701301577
Para seguir leyendo
- Libro de las obras divinas
Cierra la trilogía visionaria que el *Scivias* abre, con una cosmología y una antropología mucho más desarrolladas.
- Ordo Virtutum
El drama musical de las virtudes nace del esbozo que cierra la última visión del *Scivias*.
- Libro de los merecimientos de la vida
Segunda obra de la trilogía: el combate entre vicios y virtudes que el *Scivias* anticipa.
- Libro de la vida
Otra mujer que escribe por mandato y bajo sospecha, y que funda su autoridad en lo que ha visto y oído.
Otras obras de Hildegarda de Bingen
- Libro de los merecimientos de la vida · 1163
- Libro de las obras divinas · 1174
- Physica (Libro de las sutilezas de las criaturas) · 1158
- Causas y remedios · 1158
- Sinfonía de la armonía de las revelaciones celestiales · 1158
- Ordo Virtutum (El orden de las Virtudes) · 1151
- Lengua desconocida y alfabeto desconocido · 1158
- Cartas (Epistolario) · 1179
- Homilías sobre los evangelios · 1170
- Obras menores · 1170
- Vida de santa Hildegarda · 1187
- Vida de san Disibodo · 1170
- Vida de san Ruperto · 1170
- Explicación de la Regla de san Benito
- Explicación del Símbolo atanasiano
- Respuestas a treinta y ocho cuestiones · 1176
- Visión sobre la excelencia de san Martín
- Pentachronon o Espejo de los tiempos futuros · 1220
Fuentes
- Hildegardis Bingensis. Scivias. Ed. Adelgundis Führkötter y Angela Carlevaris. CCCM 43–43A. Turnhout: Brepols, 1978. Trad. inglesa: Columba Hart y Jane Bishop, Hildegard of Bingen: Scivias (Classics of Western Spirituality). Nueva York: Paulist Press, 1990. Trad. española: Scivias: Conoce los caminos, trad. Antonio Castro Zafra y Mónica Castro. Madrid: Trotta, 1999.
- Hildegardis Bingensis, *Scivias*, ed. de Adelgundis Führkötter y Angela Carlevaris, Turnhout, Brepols (Corpus Christianorum Continuatio Mediaevalis 43–43A), 1978.
- Hildegard of Bingen, *Scivias*, trad. de Columba Hart y Jane Bishop, introd. de Barbara J. Newman, Nueva York, Paulist Press (Classics of Western Spirituality), 1990.
- Hildegarda de Bingen, *Scivias: conoce los caminos*, trad. de Antonio Castro Zafra y Mónica Castro, Madrid, Trotta, 1999.
- Barbara Newman, *Sister of Wisdom: St. Hildegard’s Theology of the Feminine*, Berkeley, University of California Press, 1987.
- Sabina Flanagan, *Hildegard of Bingen, 1098–1179: A Visionary Life*, Londres, Routledge, 1989.
- Victoria Cirlot, *Hildegard von Bingen y la tradición visionaria de Occidente*, Barcelona, Herder, 2005.
- Azucena Adelina Fraboschi, «Scivias: declaración de verdaderas visiones», *Stylos*, 15 (2006).
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