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The ConsciousLibrary

Chapter 22 of 49

CAPÍTULO V De la consideración de si mismo

1. No debemos confiar de nosotros grandes co- sas, porque muchas veces nos falta la gracia y la discreción.

Poca luz hay en nosotros, y presto la perdemos por nuestra negligencia.

Y muchas veces no sentimos cuán ciegos estamos en el alma.

Muchas veces también obramos mal, y lo excusa- mos peor.

Ñ veces nos mueve la pasión, y pensamos que es celo.

Reprendemos en los otros las cosas pequeñas, y tragamos las graves si son nuestras.

uy presto sentimos y agravamos lo que de otro sutrlmes, mas no miramos cuánto enojamos á los otros.

El que bien y rectamente examinare sus obras, no tendrá que juzgar gravemente las ajenas.

2. El hombre Ecogldo antepone el cuidado de sí mismo á todos los cuidados, y el que tiene verdade- ro cuidado de sí poco habla de otros.

Nunca estarás recogido y devoto si no callares las cosas ajenas y especialmente mirares á ti mismo.

Si del todo te ocaparea en Dios y en ti, poco te moverá lo que sientes de fuera.

¿Dónde estás cuando no estás contigo? Y después de haber discurrido por todas las cosas, ¿qué has ganado si de ti te olvidaste?

Si has de tener paz y unión verdadera, conviene que todo lo pospongas y tengas á ti solo delante de tus ojos.

3. Mucho aprovecharás si te guardas libre de todo cuidado temporal.

Muy menguado serás si alguna cosa temporal es- timares.

No te parezca cosa alguna alta, ni grande, ni acep- ta, ni agradable sino Dios puramente, ó lo que sea de Dios.

Ten por vana cualquier consolación que te vinie- re de alguna criatura.

El Alma que ama á Dios desprecia todas las cosas sin a

Sólo Dios, eterno é inmenso que todo lo llena, es gozo del alma y alegría verdadera del corazón.

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CAPÍTULO V De la consideración de si mismo · The Imitation of Christ — Thomas à Kempis · The Conscious Library