Chapter 49 of 60
Sócrates – Alcibiades · 49
Por consiguiente, es un principio sentado que cuando conversamos tú y yo, es mi alma la que conversa con la tuya. [185]
Alcibiades
Entendido.
Sócrates
Esto es lo que decíamos hace un momento: que
Sócrates
habla a Alcibiades dirigiéndole la palabra, no a su cuerpo como parece, sino a Alcibiades mismo; es decir, a su alma.
Alcibiades
Eso es evidente.
Sócrates
¿El que manda que nos conozcamos a nosotros mismos manda, por consiguiente, que conozcamos nuestra alma?
Alcibiades
Yo lo creo así.
Sócrates
Luego el que conoce sólo su cuerpo conoce lo que está en él, pero no conoce lo que él es?
Alcibiades
Sí.
Sócrates
Así un médico no se conoce a sí mismo, en tanto que médico, ni un maestro de palestra, en tanto que maestro de palestra?
Alcibiades
No, a mi parecer.
Sócrates
Aún menos los labradores y todos los demás artesanos que lejos de conocerse a sí mismos, ni conocen lo que particularmente les toca, y además su arte los liga a cosas más lejanas aún de ellos que lo que está en ellos. En efecto, el objeto de sus cuidados no es tanto su cuerpo como las cosas que tienen relación con el cuerpo.
Alcibiades
Todo eso es también muy verdadero. [186]
Sócrates
Por lo tanto, si es sabiduría conocerse a sí mismo, ninguno de estos artistas es sabio por su arte.
Alcibiades
Soy de tu dictamen.
Sócrates
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