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Chapter 3 of 3

Apología de Sócrates por Jenofonte · 3

(6) Horacio ha dicho tambien: «Multa senem circumveniunt incommoda. Ars. poet. v. 169.

(7) Platon. Los otros fueron Anilo y Licon. Apologia, III y XI.

(8) Daimonion. Véase la nota 5.ª.

(9) Si consideramos la atencion religiosa con que Sócrates seguia la voz de Dios en el espíritu, debemos inferir que Sócrates miraba el conocimiento de la Razon divina que rige el mundo, además del de la Naturaleza que nos rodea, como el fundamento del recto conocimiento propio. (Sanz del Rio. Revista universitaria, 1854, Sócrates, tomo 1.)

Reinaba en tiempo de Sócrates la incredulidad ó la duda sobre los dioses. Para combatirla observaba que lo mejor en nosotros no lo vemos sensiblemenle, sino que lo conocemos por sus efectos, como nuestra alma y supremamente Dios, cuyos efectos sentimos en nuestro corazon, cuando no pretendemos ver su figura con los sentidos. (Sanz del Rio, ibid.)

(10) Cherefon, ateniense, hermano de Cherecrates y uno de los mas honrados discípulos de Sócrates. Jenof. Mem. I, 2; 11. 3.

(11) Platon. Apolog., V y siguientes.

(12) El más Sábio.—Siendo la ciencia humana muy imperfecta respecto á la de los dioses, Sócrates que conocia esta imperfeccion se acercaba más á la sabiduria. (Platon. Euthphr, II.)

(13) Despues de la derrota de la armada ateniense por los espartanos en Egospotamos, Lisandro cercó por mar y tierra á Atenas, desgarrada por partidos interiores y afligida además por un hambre cruel, obligándola á rendirse á discrecion. Fueron sus muros y naves destruidas, abolida su constitucion democrática y entregados al pérfido gobierno de los Treinta tiranos.

(14) Tal acusacion era fácilmente escuchada en aquellos dias en que las desgracias de Aténas se culpaban á los novadores en costumbres y leyes. Estas se restablecieron por un partido enemigo de Alcibiades y Critias, discípulos de Sócrates, á quien el vulgo confundia fácilmente con los sofistas. Sanz del Rio: ibid.=Opinamos como Socher y Freret que la acusacion de Sócrates, aunque aparentemente engendrada por celos religiosos, fué una verdadera venganza política, al contrario de lo que hizo con Jesus la hipocresia farisáica; que le acusó ante Pilatos de un crímen de Estado (Rey de los judios). Durante el gobierno oligárquico habia sido Sócrates senador, porque creia que los cargos públicos debian servirse en bien de la Pátria, cuando esta se halle en poder del extrangero, para evitar mayores males á los conciudadanos. El proceso de Sócrates tiene todos los caractéres de un golpe de partido, de un juicio revolucionario, y el fallo fué del todo inmerecido, porque la conducta de aquel grande hombre estuvo inspirada siempre por el sentimiento más puro de justicia. Véase á Schoel: Litter. grecque. 11, 32 y siguientes. Cantú: Biogr. t. X. de la Hist. univ.—Sócrates. Weber.—S. del Rio: Hist. univ., t. 7.—Laurent: Etudes sur l' histoire de l' humanité. Grécé, t. II.

(15) Los jueces en número de 556 se dividieron en dos opiniones. Sócrates, fué condenado, por la mayoria de tres votos, por el partido de los fanáticos. Pero Sócrates se chanceaba con la vida y con la muerte y en lugar de pedir con lágrimas la absolucion, segun costumbre; les dijo con aquella amarga ironía que constituia la fuerza de sus discursos: «Atenienses! por haber consagrado mi vida entera al servicio y á la moralizacion de mi Pátria, me condeno yo mismo á ser alimentado durante el resto de mi vida en el Pritanéo á expensas de la República.» Los jueces que se vieron de tal modo provocados dictaron la sentencia de muerte por una gran mayoria. (Lamartine, Historia de la humanidad por sus grandes hombres-Sócrates.)=Nada dá tanta altivez como la persecucion de los malvados y recita sus propias alabanzas como Epaminondas y Publio Scipion.

(16) No se sabe á ciencia cierta quienes serian los discípulos que hablaron en su defensa. Diógenes Laercio cuenta con referencia á Justino de Tiberiades, y con relacion á la causa de Sócrates, que un dia Platon se subió á la tribuna y dijo: «Atenienses! yo soy el más jóven de los que han subido á esta tribuna...;» pero que los jueces exclamaron. «Dí mas bien «descendido.»=Qué era como decirle: «Desciende.» (Talbot. Oeuvres de Xenoph.: 1, 201, nota 2.

(17) ¿Me oyes negar que haya Dioses, ni enseñar esto á mis discípulos? No creo que sean dioses ni el Sol ni la luna... Platon, Apol.

Aunque sus pensamientos se elevasen mas allá de los miserables símbolos que entonces adoraba la Grecia, respetó el culto legal de su Pátria, y aun seguia todos los ritos de la religion popular. Pensaba que la adoracion de la Divinidad era una cosa tan santa en si misma que no habia necesidad de contristarla aun cuando se equivocase de Dios.—Lamart, ibid.

No desenvolvió Sócrates una ciencia de Dios. Le bastó combatir las representaciones antropopáticas de los dioses, reconocer la omnisciencia, omnipresencia y bondad de Dios en el gobierno del mundo y sobre todo la unidad de Dios sin dualismo ni limitacion sensible ni panteismo segun conoce esta unidad el espíritu religioso (Sanz del Rio=Revista citada).

(18) La ley de Atenas autorizaba al condenado á rescatar su vida por un destierro ó por una multa la cual tenia que imponerse él mismo, reconociéndose culpable.=Fué condenado á beber la cicuta, brebage emponzoñado que daba la muerte en forma de sueño.

(19) Ciceron. De Orat., 1, 56.

(20) Este es el asunto del Criton, de Platon. En efecto, su discípulo y amigo Criton le ofreció medios de huir. Treinta dias estuvo en la prision (durante las fiestas de la Teoria en que no debia ser ejecutado ningun reo) los pasó con sus amigos conversando sobre la inmortalidad del alma. La última de aquellas conversaciones ha sido religiosamente conservada por el divino Platon, en uno de sus mas preciosos diálogos, el Phedon.

(21) El sacrilegio, la perforacion de muros, la venta de hombres..... Ιεροσνλία, τονχωρνχία, ανδραποδίσει..... Sobre el primer delito (ϊεροσνλία, sacrilegium) Platon. Leg. 8.=Τονχωρνχία, parietis effractio, murum perfodere ut patefacto sibi ad ædes perfossor, ingresu furari queal.—II. Steph. Thesaur. græcæ linguæ.=Este delito podriamos, pues, en nuestras clasificaciones jurídicas comprenderlo en robo con fractura.=Lα ανδραπόδίσις llamada por los romanos plagium, quod Lex Flavia plagis damnasset, era el delito de comprar, vender, ó tener por esclavo al hombre libre: del que persuade al esclavo ajeno á que huya de la casa de su señor. Sobre este delito véase á Ulpiano: Digesto.

(22) Palamedes, hijo de Nauplio, rey de Eubea, pereció víctima de la envidia que excitó en Ulises su sabiduria. Jenof. Mem. IV. 2. Platon, Apolog. XXII.

(23) Actitud en que representa Horacio á Régulo regresando voluntariamente al destierro, en la Oda V. del Libro III, v. 41 y siguientes.

(24) A uno que decia á Sócrates: «Los atenienses te han condenado á muerte.»—«Y la naturaleza á ellos», le contesto. Montagne: Essais. I, 19.

(25) Véase el discurso de Germánico á sus amigos cuando iba á morir.—Tácito. Annal., II, 71.

(26) Sobre el cariño que le profesaba este Apolodoro, véase á Platon en el Phedro, § 2 y 66, y á Plutarco en la Vida de Caton de Utica, § 10.

(27) Diógenes Laercio, en la Vida de Sócrates, refiere que fué á su muger Xanthippa, y no á Apolodoro á quien el filósofo dirigió estas palabras.

(28) Alusion á dos pasages de La Iliada: el uno, v. 856 del canto XVI cuando Patroclo moribundo anuncia á Héctor que él á su vez ha de morir á los golpes de Aquiles; y el otro, canto XXII, v. 358 cuando Héctor anuncia en iguales circunstancias á Aquiles que morirá herido por Páris.

(29) Véase lo que dejamos anotado sobre la sentencia anteriormente.

(30) Sobre los últimos momentos del filósofo, véase otra de nuestras notas anteriores.

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