Chapter 28 of 77
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Lo que nos ha comprometido en todo este pormenor es lo siguiente.
Protarco
¿Qué?
Sócrates
Es concebir de la manera más perfecta y más clara lo que es el placer, que el alma experimenta sin el cuerpo, y al mismo tiempo lo que es el deseo; porque lo que se acaba de decir nos da a conocer lo uno y lo otro.
Protarco
Veamos, Sócrates, lo que viene detrás.
Sócrates
Según las apariencias, nos veremos obligados a entrar en la indagación de muchas cosas para llegar al origen del placer y a todas las formas que él toma. En efecto, nos es preciso explicar antes lo que es el deseo, y cómo se forma.
Protarco
Examinémoslo, que en ello nada perderemos.
Sócrates
Por el contrario, Protarco, cuando hayamos encontrado lo que buscamos, desaparecerán nuestras dudas sobre estos objetos. [68]
Protarco
Tu réplica es justa, pero sigamos adelante.
Sócrates
Hemos dicho que el hambre, la sed y otras muchas afecciones semejantes son especies de deseos.
Protarco
Seguramente.
Sócrates
¿Qué vemos de común en estas afecciones tan diferentes entre sí, que nos obliga a darlas el mismo nombre?
Protarco
¡Por Júpiter!, quizá no es fácil explicarlo, Sócrates; es preciso, sin embargo, decirlo.
Sócrates
Para eso tomemos el punto de partida desde aquí.
Protarco
Si quieres, dime desde dónde.
Sócrates
¿No se dice ordinariamente que se tiene sed?
Protarco
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