Chapter 4 of 13
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Así me lo parece, y eso es lo que es preciso examinar de esta manera.
Alcibíades
¿De qué manera?
Sócrates
Voy a decírtelo. Hay enfermos; ¿no es verdad?
Alcibíades
Quién lo duda.
Sócrates
¿Te parece infalible que todo enfermo tenga gota, o fiebre o mal de ojos? ¿No crees que se puede estar enfermo sin tener ninguna de estas enfermedades? Porque hay muchas especies de ellas, y no son éstas las únicas.
Alcibíades
Es cierto.
Sócrates
¿Todo mal de ojos te parece una enfermedad?
Alcibíades
Sí, ciertamente.
Sócrates
¿Y toda enfermedad te parece un mal de ojos?
Alcibíades
No, en verdad. Pero no veo lo que pruebas con eso.
Sócrates
Si quieres seguirme, lo encontraremos quizá buscándolo juntos[1]. [44]
Alcibíades
Te sigo, Sócrates, en cuanto me es posible.
Sócrates
¿No estamos conformes en que todo mal de ojos es una enfermedad, pero que no toda enfermedad es el mal de ojos?
Alcibíades
Estamos conformes.
Sócrates
Y con razón, a mi parecer, porque todos los que tienen fiebre están enfermos, pero no todos los que están enfermos tienen fiebre, gota o mal de ojos. Indudablemente estas son enfermedades, pero a juicio de los hombres, que llamamos médicos, difieren por la manera de curarlas; porque no son todas semejantes, ni las tratan del mismo modo, sino a cada una según su naturaleza propia, y sin embargo, todas son enfermedades. Otra pregunta aún: hay muchas clases de artesanos; ¿no es así?
Alcibíades
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