Chapter 29 of 30
· 29
Sócrates: Y gobernaréis justa y sabiamente, si como te dije antes, no perdéis de vista esa luz divina que brilla en vosotros.
Alcibíades: Así parece.
Sócrates: Porque mirándoos en esta luz, os veréis vosotros mismos, y conoceréis vuestros verdaderos bienes.
Alcibíades: Sin duda.
Sócrates: Y obrando así, ¿no haréis siempre el bien?
Alcibíades: Ciertamente.
Sócrates: Si hacéis siempre el bien, me atrevo a salir garante de que seréis siempre dichosos.
Alcibíades: En esta materia eres tú una buena garantía, Sócrates.
Sócrates: Pero si gobernáis injustamente, y en lugar de suspirar por la verdadera luz, os fijáis en lo que está sin Dios y lleno de tinieblas, no haréis, sin que pueda ser de otra manera, sino obras de tinieblas, porque no os conoceréis a vosotros mismos.
Alcibíades: Así lo creo.
Sócrates: Mi querido Alcibíades, represéntate un hombre que tenga el poder de hacerlo todo, y que no tenga juicio; ¿qué debe esperarse y cuál será el resultado para él y para el Estado? Por ejemplo, que un enfermo tenga el poder de hacer todo lo que le venga a la cabeza, que no conozca la medicina, y que nadie se atreva a decirle nada ni a contenerle, ¿qué le sucederá? Destruirá sin duda su cuerpo.
Alcibíades: Eso es cierto.
Sócrates: Y si en una nave un hombre, sin tener ni buen sentido ni la habilidad de piloto, se toma la libertad de hacer lo que le parezca, tú mismo ves lo que no puede menos de suceder a él y a todos los que a él se entreguen.
Alcibíades: No podrán menos de perecer todos.
Sócrates: Lo mismo sucede con todas las ciudades, repúblicas y todos los poderes; si están privados de la virtud, su ruina es infalible.
Alcibíades: Imposible de otra manera.
Sócrates: Por consiguiente, mi querido Alcibíades, si quieres ser dichoso tú y que lo sea la república, no es preciso un grande imperio, sino la virtud.
Alcibíades: Seguramente, Sócrates.
Sócrates: Y antes de adquirir esta virtud, lejos de mandar, es mejor obedecer, no digo a un niño, sino a un hombre, siempre que sea más virtuoso que él.
Alcibíades: Eso me parece cierto.
Sócrates: Y lo que es mejor, ¿no es lo más precioso?
Alcibíades: Sin duda.
Sócrates: Y lo que es más precioso, ¿no es lo más conveniente?
Alcibíades: Sin dificultad.
Sócrates: ¿Es conveniente al hombre vicioso ser esclavo, porque esto le cuadra mejor?
Alcibíades: Seguramente.
Sócrates: ¿El vicio, pues, es una cosa servil?
Alcibíades: Convengo en ello.
Sócrates: ¿Y la virtud una cosa liberal?
Alcibíades: Sí.
Use the ← → keys to move between chapters.