Chapter 2 of 60
Sócrates – Alcibiades · 2
Alcibiades
Así me gusta; por lo menos tendré el placer de oír lo que tú tienes que decirme.
Sócrates
Respóndeme. Tú te preparas, como dije antes, para presentarte dentro de pocos días en la Asamblea de los atenienses, para comunicarles tus luces. Si en aquel acto te encontrase y te dijese: Alcibiades, ¿con motivo de qué deliberación te has levantado a dar tu dictamen a los atenienses? ¿Es sobre cosas que sabes tú mejor que ellos? ¿Qué me responderías?
Alcibiades
Te respondería sin dudar, que es sobre cosas que yo sé mejor que ellos. [122]
Sócrates
Porque tú no puedes dar buenos consejos, sino sobre cosas que tú sabes.
Alcibiades
¿Cómo es posible darlos sobre lo que no se sabe?
Sócrates
¿Y no es cierto, que tú no puedes saber las cosas, sino por haberlas aprendido de los demás, o por haberlas descubierto tú mismo?
Alcibiades
¿Cómo se pueden saber las cosas de otra manera?
Sócrates
Pero ¿es posible que las hayas aprendido de los demás o encontrado por ti mismo, cuando no has querido ni aprender nada, ni indagar nada?
Alcibiades
Eso no puede ser.
Sócrates
¿Te ha venido a la mente indagar o aprender lo que tú creías saber?
Alcibiades
No, sin duda.
Sócrates
Luego lo que tú sabes ahora, hubo un tiempo en que pensabas no saberlo.
Alcibiades
Eso es muy cierto.
Sócrates
Pero yo sé, poco más o menos, las cosas que has aprendido; si olvido alguna, recuérdamela. Tú has aprendido, si no me equivoco, a leer y escribir, tocar la lira y luchar, porque la flauta la has desdeñado{2}. He aquí todo lo que tú sabes, a no ser que hayas aprendido algo de que [123] no dé yo cuenta, a pesar de que día y noche he sido testigo de tu conducta.
Alcibiades
Es cierto; son las únicas cosas que he aprendido.
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